ECONOMIA
Ranking mundial de producción de gas: en qué puesto quedó Argentina y qué oportunidad abre la demanda global

La Argentina alcanzó el puesto 15 en el ranking mundial de productores de gas natural, con una producción anual equivalente a casi 48.000 millones de metros cúbicos, según datos difundidos (en pies cúbicos) por el portal Visual Capitalist.
Esa posición, no obstante, podría cambiar en los próximos años si se consolidan inversiones en infraestructura y se establecen marcos regulatorios que favorezcan el desarrollo del sector. De hecho, para 2035, la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) proyecta exportaciones de petróleo y gas por USD 41.758 millones al año si convergen las condiciones financieras y regulatorias que demanda el mercado internacional.
La Argentina dispone de recursos de gas natural para cubrir la demanda local durante más de 200 años y de petróleo por más de un siglo, según datos analizados por la CEPH. La industria energética local, liderada por YPF, persigue el objetivo de convertirse en gran exportador energético hacia 2030.
De acuerdo con un análisis de la CEPH, “por primera vez en la historia el país dispone de recursos para abastecer la demanda local y, a la vez, conformar una plataforma de exportación a gran escala destinada a abastecer la demanda mundial”. El desafío, en tanto, radica en aprovechar una ventana de oportunidad marcada por el crecimiento global de la demanda de gas, mientras las proyecciones internacionales prevén un uso creciente de este combustible al menos hasta el año 2050, impulsado por la sustitución del carbón en la matriz energética mundial.
El contexto internacional refuerza esta oportunidad. Las interrupciones en rutas estratégicas de Medio Oriente incrementaron el protagonismo de productores considerados estables, entre los que sobresale Estados Unidos.
La publicación canadiense elaboró el ranking en base a datos de la Administración de Información Energética de EEUU, responsable del 25% de la oferta mundial de gas, con una producción de 37.751 miles de millones de pies cúbicos en 2024. Esta cifra supera en 1,6 veces la producción anual de Rusia, que ocupa el segundo puesto con 22.672 miles de millones de pies cúbicos, y se aproxima a la suma conjunta de Irán y China, terceros en la clasificación.

La tabla de productores de gas natural ubica a Canadá y Catar en los siguientes puestos, con Australia, Noruega, Arabia Saudita, Argelia, Malasia y Turkmenistán entre los 10 principales. La producción desciende de manera marcada fuera de este grupo, y Argentina aparece como el principal actor sudamericano, junto a Egipto, Uzbekistán, Omán, Nigeria y Azerbaiyán, todos con volúmenes anuales en torno a los 40.000 millones de metros cúbicos.
El liderazgo estadounidense se explica, en parte, por la expansión del gas de esquisto, que multiplicó la producción nacional desde 2005 con la aplicación de técnicas de fracturación hidráulica. La diferencia de producción entre Estados Unidos y Rusia supera el total anual de la mayoría de los países del Top 10, lo que refuerza la influencia de estos países en el comercio global y en el abastecimiento de GNL.
La CEPH elaboró tres escenarios posibles para el desarrollo del sector en la próxima década. El expansivo, considerado el más probable para la Argentina, establece que el país podría lograr exportaciones por USD 41.758 millones para 2035, con inversiones anuales de entre USD 12.000 millones y USD 21.000 millones entre 2026 y 2035.
Esta expansión se apoya en el incremento de pozos de shale oil al 11% anual, mayor capacidad de licuefacción para exportar gas natural y mejoras en infraestructura como nuevos oleoductos y gasoductos, esenciales para abastecer tanto el mercado interno como las terminales de exportación.
En este escenario, se prevén importaciones por USD 4.080 millones y un saldo comercial energético de más de USD 37.600 millones, lo que insertaría a la Argentina en el núcleo de proveedores globales.
El informe también contempla otros dos escenarios. Por un lado, el moderado, que prevé exportaciones por USD 22.382 millones en 2035, con inversiones menores. Por el otro, el acelerado, menos probable, anticipa picos de producción e inversiones aún mayores, con exportaciones proyectadas en USD 40.074 millones para 2030.

Para alcanzar el pleno potencial, el sector requiere, según el informe, “un fuerte incremento de la inversión en los próximos años, así como el sostenimiento de precios internos alineados con los valores internacionales y la consolidación de un marco regulatorio que estimule nuevas inversiones”. Restaurar los incentivos fiscales y eliminar retenciones a la exportación son, para la CEPH, medidas centrales para impulsar el salto exportador.
La estrategia nacional se articula con tendencias del mercado global. Mientras las rutas marítimas y la infraestructura de gas en Oriente Medio atraviesan tensiones persistentes, la concentración de la oferta se agrava y los grandes productores sólidos como Estados Unidos y potencialmente la Argentina asumen roles protagónicos para equilibrar el mercado y satisfacer la creciente demanda mundial de GNL.
La evolución reciente del sector energético argentino estuvo marcada por un declive inicial seguido de un repunte sostenido. La producción de petróleo cayó de forma constante hasta 2017, como consecuencia de precios internos desvinculados de los internacionales y el agotamiento de yacimientos convencionales. El repunte llegó con la mejora de precios y el surgimiento de la producción no convencional, lo que derivó en un nuevo récord histórico proyectado para 2025. En gas, la recomposición comenzó en 2013, impulsada por el Plan Gas y la explotación de Vaca Muerta.

El déficit comercial energético y la alta carga de subsidios empujaron la economía hacia un deterioro fiscal en la última década. Según el informe de la CEPH, los subsidios a la energía representaron 1,7 puntos porcentuales del PIB en promedio durante los últimos diez años. Sin embargo, desde 2022, los subsidios tienden a la baja. En 2025 totalizaron USD 3.999 millones, equivalentes al 0,6% del PIB, gracias al repunte de la producción y la disminución de importaciones.
Durante largas etapas, se mantuvieron congelamientos tarifarios o subas por debajo de la inflación, lo que provocó caídas notables de tarifas en términos reales. La reversión de esa política, coordinada con la recuperación productiva, permitió empezar a reducir el desequilibrio financiero e importador del sector energético.
ECONOMIA
El tecno-magnate Peter Thiel volvió a jugar al ajedrez en Almagro: en el “blitz” no le fue tan bien, lo suyo es más bien la estrategia

El tecno-magnate Peter Thiel, cuya decisión de instalarse en Buenos Aires llamó la atención de medios internacionales como The New York Times y Financial Times, volvió el viernes pasado a competir en un torneo en el Círculo de Ajedrez Torre Blanca, en el porteñísimo barrio de Almagro, donde hace dos semanas se había presentado por primera vez y jugó un torneo en el que terminó tercero.
La segunda aparición fue el viernes: entre las 7 y las 9 de la tarde/noche Thiel se apareció, acompañado de sus hombres de seguridad, pagó los $10.000 de inscripción, jugó 4 partidas y no le fue muy bien: sacó solo 1,5 puntos de los 4 que llegó a disputar y abandonó el torneo.
La no tan buena performance, según algunos testigos, tal vez se debió a que era un torneo “blitz” de grandes maestros. En ese tipo de torneos se da a los competidores muy poco tiempo para hacer sus jugadas: hasta un máximo de diez minutos por jugador en cada partida. Y en ese torneo, un 550 KBA, el tiempo era de solo 3 minutos.

Thiel, que llegó a destacarse como ajedrecista juvenil en EEUU, donde se crió (es de origen alemán) tiene un más que respetable puntaje Elo de 2,199 puntos de la Federación Internacional de Ajedrez, pero no está registrado en los rankings blitz (el puntaje Elo por el que se rankea el nivel de los jugadores de ajedrez debe su nombre a su creador, el físico húngaro-americano Arpad Elo y sigue siendo el de referencia de la FIDE (Fédération Internationale des Échecs) y fue adaptado a otros deportes o competencias de “suma cero”, aquellas en las que suele haber ganador y perdedor y. menos usualmente un empate o -en el ajedrez, “tablas”).
Un joven que participó en el torneo de hace dos semanas, en el que Thiel sorprendió con su aparición, aunque inicialmente nadie lo reconoció, dijo que “Peter” era uno más, aplaudió y cantó cuando se cortó la torta de una joven cumpleañera de ese dia, pero no probó bocado: llevó su propia comida, que le acercaba su personal de seguridad. “Tenía una botella de Coca que yo nunca vi” , dijo uno de los chicos ayer por la tarde, cuando Infobae se acercó a verificar si Thiel volvia a jugar. Las autoridades de Torre Blanca se negaron a dar cualquier información. “Acá somos todos iguales, él nos debe haber elegido porque acá se desarrolló Faustino Oro”, dijo un socio del Círculo, fundado en 1972. Oro, el joven prodigio argentino, tiene un Elo de 2.535 puntos y es el más joven de los primeros 100 jugadores del ranking junior de la FIDE.
La decisión de Thiel de residir, aunque fuere temporalmente, en la Argentina despertó expectativas. Tras la visita que hizo a fines de abril en la Casa Rosada a Javier Milei, a quien le preguntó sobre la sostenibilidad de su política económica y qué piensa sobre el impuesto a la riqueza, fuentes empresarias dijeron que el magnate analiza las implicancias locales y globales de la gestión mileísta. Al igual que el presidente argentino, Thiel se define como libertario y en un ensayo de 2009 (The education of a Libertarian) afirmó que democracia y libertad ya no eran compatibles.
Según The New York Times, uno de los probables motivos de la decisión del magnate de afincarse en Buenos Aires es la iniciativa de políticos de California, donde está emplazada Silicon Valley, tal vez el lugar del mundo con más multimiillonarios por kilómetro cuadrado, de aplicar un impuesto del 5% sobre los activos de los mega-ricos. Acá, en ese sentido, Milei lo dejó tranquilo.
Otra preocupación es la posibilidad de una tercera guerra mundial, de cuyas consecuencias físicas sería muy difícil escapar residiendo en EEUU. La Argentina, en ese sentido, está lejos de los riesgos directos de una conflagración nuclear o algo parecido. Otra obsesión de Thiel, según empresarios y economistas que asistieron a una comida en su mansión de Barrio Parque, es la existencia de un “Anticristo” incorpóreo, reflejado en ubicuas regulaciones capaces de configurar un Leviatán mundial.
La semana anterior a la visita de Thiel a la Casa Rosada, Palantir, su empresa más importante, había publicado en la red X un resumen en forma de manifiesto del libro “The technological republic: hard power, soft belief, and the future of the west”, del CEO de la empresa, Alex Karp, y Nicholas Zamiska. El libro ya era best-seller, pero el manifiesto se viralizó y desató una oleada acusaciones de “tecnofascismo”. El texto, intencionalmente político, busca redefinir el papel de la tecnología en la seguridad de EEUU y el desarrollo económico.

Algunos puntos lucen como la declaración de principios de una nueva derecha tech, dijeron medios internacionales como Time y The Guardian. Uno tilda a Silicon Valley de “blando” y le exige participar en la defensa de EEUU. El texto afirma que la capacidad de las sociedades libres y democráticas “requiere algo más que un atractivo moral” y pregona un hard power asentado en el software. “La pregunta no es si se construirán armas de IA, sino quiénes las construirán y con qué propósito. Nuestros adversarios no harán una pausa para debates teatrales”, dice un pasaje que alerta que la “neutralidad tecnológica” solo beneficiará a rivales de EEUU, empezando por China.
Más aún, el Manifiesto pide servicio militar obligatorio y pertrechar mejor a las fuerzas armadas de EEUU y en su punto 12 afirma que “una nueva era de disuasión construida sobre la IA está por comenzar”. Por eso promueve la inversión masiva en innovación atómica para garantizar autonomía estratégica y alimentar la carrera de la IA”. El texto pide reducir la influencia extranjera en sectores estratégicos y fortalecer las capacidades de defensa mediante la colaboración público-privada.
Palantir cuyo actual valor de mercado es de USD 375.000 millones y nació de In-Q-Tel, incubadora de startups de la CIA, tiene también contratos con el Pentágono y la Agencia de Inmigración de EEUU. Otras dos iniciativas de Thiel son Anduril y General Matter. Al igual que Palantir, Anduril es un término de El Señor de los Anillos: remite al nombre de la espada del rey Aragorn— que fabrica armas autónomas. General Matter aspira a producir un combustible especial para una nueva generación de reactores nucleares y a mediados de 2025 recibió un aporte inicial de USD 50 millones de un fondo del Departamento de Energía de EEUU dotado de USD 2.700 millones, cuyo objetivo es reducir la dependencia de Rusia, de donde importa actualmente cerca del 35% del uranio para sus centrales nucleares.
En la Universidad de Stanford, Thiel obtuvo su título de abogado, pero hizo un posgrado en filosofía y en uno de esos cursos se hizo discípulo del crítico literario francés René Girard, autor de la teoría del “deseo mimético”, según la cual los humanos no deseamos las cosas por sí mismas, sino porque otros también las desean, lo cual se vuelve una fuente de conflicto cuanto se trata de deseos excluyentes, desde la competencia amorosa hasta la rivalidad por la hegemonía geopolítica.
El apego a esa teoría lo impulsó a ser uno de los inversores iniciales en Facebook en la idea de que sería un rentable vehículo de deseo mimético: millones de usuarios sumándose “para no quedar afuera”. Más aun, Thiel creó la Fundación “Imitatio” para difundir la obra del pensador francés y en 2023 reunió a innovadores y líderes de opinión en Washington en un evento que -según decía su página web- sintetizaba tres ciudades metafóricas: Atenas (la razón), Jerusalén (las tradiciones religiosas) y Silicon Valley (los innovadores).

Thiel fue el primer empresario “tech” en apoyar a Donald Trump, a cuya primera campaña presidencial, en 2016, aportó USD 1,25 millones. Trump piensa que la economía y la seguridad de EEUU reposan sobre cuestiones materiales, como territorio y recursos naturales, en línea con la tesis del inversor australiano Craig Tindale, quien afirma que las democracias occidentales sufren una “degradación material” por haber priorizado los servicios, las finanzas y la propiedad intelectual y relegado la industria y el mundo material. Mientras, China priorizó la provisión y elaboración de recursos, explica así 35% de la producción industrial global y acumula enormes superávits comerciales.
Ya antes, la necesidad de una mayor “materialidad” había sido planteada por Thiel, para quien el progreso tecnológico de los últimos años puso demasiado énfasis en los bits (unidad de cuenta de la digitalización) y muy poco en los átomos, por lo que es clave encarar los grandes desafíos físicos del mundo y equiparar el avance de las industrias materiales con el de las digitales, postura que resumió en una frase muy citada: “queríamos autos voladores, pero tuvimos 140 caracteres”
En definitiva, Thiel es un ideólogo y estratega entre los tecno-magnates (o “depredadores”, como los llamó Giuliano da Empoli). Su afirmación sobre la incompatibilidad entre democracia y libertad le ganó críticas, pero a él, mientras despunta el gusto por el ajedrez, juego estratégico por excelencia, le preocupa más compatibilizar bits y átomos.
peter thiel en argentina
ECONOMIA
Ni a 24° ni a 25°: a qué temperatura hay que poner el aire acondicionado en invierno para ahorrar energía

El uso del aire acondicionado con fines de calefacción se consolidó como una alternativa relevante para quienes no cuentan con sistemas tradicionales. El punto de ajuste de la temperatura marca la diferencia entre un consumo energético elevado y un gasto controlado. En este contexto, especialistas recomiendan configurar el aire acondicionado en invierno entre 20°C y 22°C (68°F y 71.6°F) para lograr un equilibrio entre confort térmico y eficiencia energética.
La regulación de la temperatura toma un papel central cuando se busca ahorrar dinero en la factura eléctrica y mantener un ambiente saludable. Según expertos y fuentes especializadas del sector energético, cada grado adicional en la configuración puede aumentar el consumo energético de manera considerable. La franja óptima de 20°C a 22°C permite estabilizar la diferencia entre el exterior y el interior, evitando sensaciones incómodas de frío y el sobreesfuerzo del equipo.
Durante la noche, la temperatura recomendada desciende: ajustar el aire acondicionado a valores entre 15°C y 17°C no solo reduce el gasto sino que también favorece el descanso. Los expertos en climatización coinciden en que dormir en un entorno ligeramente más fresco puede resultar más saludable y reparador.
La eficiencia del aire acondicionado no depende sólo del ajuste de la temperatura. Otros factores inciden directamente en el consumo y el confort:
- Dirección del flujo de aire caliente: El aire caliente tiende a ascender. Orientar las salidas de aire hacia abajo maximiza la distribución eficiente del calor, evitando su acumulación en el techo y favoreciendo una temperatura homogénea.
- Programación inteligente: Establecer horarios concretos para el encendido y apagado del sistema permite que el equipo funcione solo cuando sea necesario, reduciendo el gasto energético en momentos de inactividad.
- Modo “ECO”: Muchos equipos modernos poseen esta función, que ajusta automáticamente la potencia y el ritmo del compresor para mantener el confort con un consumo mínimo. Al activar este modo, el aparato trabaja de manera más eficiente, evitando picos de gasto innecesarios.

Diversos hábitos pueden potenciar el ahorro energético del aire acondicionado en invierno:
- Mantener puertas y ventanas cerradas: Minimizar la fuga de calor es esencial para que el sistema no trabaje en exceso. Un correcto aislamiento del ambiente favorece el rendimiento y limita las pérdidas de energía.
- Aprovechar el aislamiento de la vivienda: Las casas con buen aislamiento necesitan menos energía para mantener la temperatura deseada, lo que repercute directamente en la factura.
- Regular el uso de otras fuentes de calor: Emplear el aire acondicionado de manera eficiente puede reducir la necesidad de otros dispositivos, como estufas o calefactores eléctricos, disminuyendo el consumo global.
El correcto mantenimiento del aire acondicionado es vital para asegurar su eficiencia. Limpiar los filtros y realizar chequeos periódicos evita obstrucciones y ayuda a que el aparato funcione de forma óptima. Un sistema limpio necesita menos energía para alcanzar la temperatura programada y prolonga la vida útil del equipo.
Además, la dirección del flujo de aire desempeña un papel estratégico. En invierno, orientar el aire caliente hacia abajo permite que se distribuya de manera uniforme en el ambiente. En verano, los especialistas recomiendan dirigir el aire frío hacia el techo, ya que el aire frío, más denso, desciende de forma natural y enfría la estancia de manera homogénea.
Los termostatos inteligentes y la posibilidad de programar el encendido y apagado del sistema permiten adaptar la climatización a las rutinas diarias. Esta función evita que el equipo permanezca encendido cuando no hay personas en el ambiente, limitando el consumo sin sacrificar el confort.
Durante los meses cálidos, los parámetros de eficiencia presentan algunas diferencias. Las recomendaciones de especialistas sitúan la temperatura ideal entre 24°C y 26°C . Mantener el aire acondicionado en este rango ayuda a evitar esfuerzos excesivos por parte del equipo y previene un aumento desmedido del consumo energético.
Se aconseja evitar diferencias térmicas superiores a 12°C entre el exterior y el interior, ya que pueden surgir molestias de salud, como resfriados o problemas respiratorios. Además, el flujo de aire frío debe orientarse hacia arriba, aprovechando la tendencia natural del aire frío a descender.

El modo “ECO” se consolidó como una herramienta útil en equipos modernos. Este sistema ajusta automáticamente la potencia y la frecuencia del compresor para optimizar la eficiencia, lo que se traduce en un ahorro importante durante largos periodos de uso. Es especialmente útil en oficinas o viviendas donde el aire acondicionado permanece encendido durante varias horas.
El uso conjunto de ventiladores y aire acondicionado representa otra estrategia efectiva. Los ventiladores, tanto de techo como portátiles, facilitan la distribución del aire frío o caliente en la habitación. Esta combinación permite elevar ligeramente la temperatura programada del aire acondicionado sin perder confort, ya que el movimiento del aire ayuda a mantener la sensación térmica deseada. De esta forma, se reduce el esfuerzo del sistema de climatización y se limita el gasto energético.
La programación inteligente y el uso de termostatos avanzados permiten un control detallado sobre el consumo de energía. Estos dispositivos ofrecen la posibilidad de establecer temperaturas y horarios específicos para cada momento del día, evitando el uso innecesario del equipo. Adaptar el encendido y apagado a la presencia de personas en el ambiente potencia la eficiencia global y contribuye a la reducción del gasto.
Los termostatos inteligentes pueden ajustar la temperatura no solo según el horario, sino también en función de las condiciones externas y las rutinas habituales del hogar. Este nivel de control favorece un uso más racional del aire acondicionado, optimizando su rendimiento sin descuidar el bienestar de los ocupantes.
Además de los parámetros técnicos, existen hábitos cotidianos que potencian el ahorro energético:
- Cierre de puertas y ventanas mientras el equipo esté en funcionamiento.
- Revisión y limpieza periódica de filtros y sistemas internos.
- Aprovechamiento de la programación y los modos automáticos para limitar el uso innecesario.
- Combinación con ventiladores para mejorar la circulación interna del aire.
- Adaptación de la temperatura nocturna para favorecer el descanso y reducir el consumo.
Estos hábitos, sumados a una correcta configuración del equipo y el aprovechamiento de las funciones inteligentes, marcan la diferencia en el consumo energético global del hogar u oficina.
invierno,calefacción,hogar,bienestar,comodidad,salón,aire acondicionado,frío,persona,acogedor
ECONOMIA
¿Brotes verdes impositivos?: La coparticipación federal creció 8,1% en mayo, tras 4 meses consecutivos de caída

La distribución de fondos de coparticipación federal a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires registró en mayo una suba real interanual del 8,1%, según informaron fuentes oficiales. Se trata del primer resultado positivo del año en ese indicador, luego de que enero, febrero, marzo y abril mostraran caídas consecutivas en términos reales. El dato marca un punto de quiebre en la dinámica de las transferencias automáticas de la Nación hacia las jurisdicciones subnacionales, que venían acumulando meses de deterioro en su poder de compra.
Durante el quinto mes del año, la Nación distribuyó $8,04 billones en transferencias automáticas. El número cobra mayor dimensión cuando se lo compara con el mes inmediatamente anterior: respecto de abril, los recursos crecieron un 41% en términos reales, una diferencia que refleja tanto la mejora interanual como el efecto de la estacionalidad propia de la recaudación tributaria.
Según las fuentes consultadas, los datos “reflejan una mejora de la actividad económica y representan un alivio para las cuentas provinciales, que recuperan capacidad para sostener servicios, inversión pública y programas de gestión”. En esa misma línea, calificaron a mayo como “el primer dato claramente positivo para las provincias” y señalaron que “consolida una expectativa de recuperación para los próximos meses del año”.
De acuerdo con un análisis del economista Nadín Argañaraz, presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), la suba de la coparticipación en mayo se explica principalmente por el comportamiento del impuesto a las Ganancias, cuya recaudación creció un 26,1% en términos reales interanuales. El dato es relevante porque Ganancias es uno de los principales tributos que alimenta la masa coparticipable, y su recuperación incide de manera directa en los fondos que reciben las provincias.

El IVA, en cambio, mostró una caída real del 9,3% respecto de mayo del año anterior. “En conjunto, ambos impuestos —IVA e impuesto a las Ganancias— registraron una suba real interanual del 10,2%, lo que da cuenta de que el peso de Ganancias fue suficiente para compensar el flojo desempeño del IVA», señaló el especialista.
La recaudación de impuestos internos, por su parte, cayó un 19,1% en términos reales. Argañaraz elaboró su análisis con datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP).
El resultado positivo de mayo fue generalizado: todas las provincias y la Ciudad de Buenos Aires recibieron más recursos en términos reales que en el mismo mes del año anterior, como muestra el cuadro de más abajo sobre las variaciones interanuales. El contraste con los cuatro meses previos es marcado, ya que entre enero y abril ninguna jurisdicción había logrado cerrar en positivo.
Entre los casos más destacados figura Catamarca, que registró la mayor suba del mes con un incremento real del 12,5 por ciento. Le siguieron Misiones (9,2%), Tucumán (9,0%) y Córdoba (8,5%). En el otro extremo, dentro del terreno positivo, Salta fue la provincia con el menor crecimiento real del mes, con una suba del 7,2 por ciento.
La Provincia de Buenos Aires, por su parte, registró una suba real del 7,1%, mientras que la Ciudad de Buenos Aires creció un 8,7 por ciento. Ambos resultados, aunque por debajo de algunos distritos más pequeños, representan una mejora significativa respecto del desempeño que habían tenido en los meses anteriores del año, cuando acumulaban caídas de entre dos y diez puntos porcentuales en términos reales.

El conjunto de las provincias —sin incluir a CABA— promedió una variación positiva del 8,1%, el mismo porcentaje que el total de provincias más CABA consideradas en conjunto.
Pese al resultado de mayo, el acumulado del año todavía muestra una caída. Según datos del Iaraf elaborados con información de la Dnap y del Ministerio de Economía, las transferencias automáticas totales —que incluyen coparticipación, leyes complementarias y compensaciones— sumaron $29.970.113 millones entre enero y mayo de 2026, frente a $23.098.805 millones en el mismo período del año anterior. Eso representa una suba nominal del 29,7%, que al descontar la inflación del período se convierte en una caída real del 2,4 por ciento.
El dato muestra que, a pesar de la recuperación de mayo, el peso de los primeros cuatro meses del año —todos con caídas reales— todavía arrastra el acumulado hacia territorio negativo. Para que el resultado del año cierre en equilibrio o en positivo, será necesario que los meses que restan mantengan o mejoren la tendencia que mostró mayo.
En el análisis por jurisdicción del acumulado enero-mayo, la Ciudad de Buenos Aires fue la que registró la mayor caída real interanual: un 3,3 por ciento. En el otro extremo, Catamarca fue la provincia que menos perdió en ese período, con una baja del 0,9%, en línea con su desempeño destacado también en el mes de mayo.
La Provincia de Buenos Aires fue la segunda que menos cayó en el acumulado, con una variación real negativa del 1,7%, seguida por Tucumán con una baja del 1,9 por ciento. Entre las provincias con mayores pérdidas acumuladas en el período, además de CABA, se encuentran Córdoba y La Rioja, ambas con una caída del 3,0%, y Santa Fe con un descenso del 2,9 por ciento.
POLITICA3 días agoMauricio Macri insistió en “apoyar el cambio”, pero pidió prepararse para competir en 2027
SOCIEDAD17 horas agoQuién era Agostina Vega, la adolescente de 14 años que encontraron muerta tras una semana desaparecida en Córdoba
CHIMENTOS19 horas agoLa peor de las sospechas: encontraron restos humanos en el descampado donde buscan a Agostina y se espera la palabra de las autoridades












