ECONOMIA
Récord en 8 años: el riesgo país roza los 400 puntos básicos, ¿cuánto tiene que bajar más?

El mercado financiero consolida una de las tendencias más esperadas por el sector corporativo y el propio Gobierno: el riesgo país de la Argentina aceleró su racha bajista y perforó la barrera de los 420 puntos básicos, ubicándose en 415 unidades. Se trata del nivel más bajo en los últimos ocho años (la era de Javier Milei y los registros del gobierno de Mauricio Macri desde abril de 2018).
Este desplome del indicador —que a comienzos de año promediaba niveles muy superiores— funciona como un termómetro de la pax cambiaria y de la paulatina compresión de tasas que beneficia a los activos locales.
Por qué el riesgo país se desplomó en las últimas semanas
Este descenso vertical del índice EMBI no responde al azar, sino a un cambio radical en las expectativas del mercado global respecto a la solvencia de la Argentina. La caída hacia la zona de los 400 puntos se sostiene sobre tres pilares macroeconómicos concretos que el Palacio de Hacienda logró alinear en el inicio de este año:
- Ancla fiscal inquebrantable: El mercado ya no ve el superávit financiero como un hecho estacional. La continuidad del equilibrio en las cuentas públicas opera como la mayor garantía de que el Estado no emitirá pesos espurios ni necesitará recurrir a un endeudamiento asfixiante en el mercado interno para cubrir baches de caja.
- Saneamiento del balance del BCRA: La eliminación gradual de los pasivos remunerados y la consistente absorción de pesos permitieron desinflar las expectativas de devaluación brusca. La reducción de la brecha cambiaria a mínimos históricos pavimentó el camino para esta compresión de tasas.
- Garantía de pagos futuros: El diseño de mecanismos específicos y el uso de depósitos en el exterior para asegurar el pago de los cupones de capital e intereses de los bonos soberanos para los próximos vencimientos eliminaron el fantasma del default de corto plazo, que era el principal componente del «riesgo argentino» hace apenas unos meses.
Según Fernando Camusso, de Rafaela Capital: «El mercado observa que el Gobierno empezó a demostrar que puede cumplir con las promesas que hizo para mejorar la economía, incluso si hay algunas cuestiones que no están claras para el segundo semestre. El entorno macroeconómico pesa fuerte».
Por su parte, para Fernando Marull: «La baja del riesgo país responde estrictamente a factores que combinan el contexto global y el local. Tras los últimos datos de empleo en Estados Unidos, más inversores se inclinaron a los mercados emergentes y compraron activos de estos países, entre ellos, la Argentina».
Cómo se mide el riesgo país
El indicador es elaborado diariamente por el banco de inversión norteamericano J.P. Morgan bajo el nombre técnico de EMBI (Emergencia Markets Bond Index). Su lógica es matemática y mide la brecha de rendimiento:
- Se calcula la diferencia (spread) entre la tasa de interés que pagan los bonos en dólares emitidos por un país emergente (en este caso, los Globales y Bonares de Argentina) y la tasa que pagan los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, considerados el activo libre de riesgo a nivel global.
- La equivalencia: Se expresa en puntos básicos. Cada 100 puntos básicos equivalen a 1% anual de tasa de interés extra por encima de los rendimientos norteamericanos. Con el indicador actual en 415 puntos, significa que el mercado le exige a un bono soberano argentino un rendimiento aproximado de 4,15% por encima de la tasa estadounidense para captar inversores.
Dónde se para Argentina en la comparación regional
A pesar de la fuerte compresión de tasas de las últimas semanas, la Argentina sigue mostrando una dualidad estructural en la región: protagoniza la reducción más veloz del indicador, pero todavía carga con el costo de financiamiento más alto del vecindario, exceptuando casos como Bolivia.
Riesgo país promedio por país (Puntos Básicos):
- Uruguay: 90
- Chile: 100
- Perú: 108
- Paraguay: 99
- Brasil: 200
- Colombia: 300
- Argentina: 415
La historia reciente de este indicador expone las crisis de deuda crónicas del país y la volatilidad institucional:
El mínimo histórico absoluto: Se tocó en enero de 2007, cuando el indicador rozó los 180 puntos básicos, traccionado por el millonario canje de deuda de 2005 y el viento de cola de los commodities. Durante la gestión previa al inicio de la corrida cambiaria de Cambiemos (marzo de 2018), el piso rondaba las 400 unidades.
El máximo histórico absoluto: Ocurrió durante el estallido de la crisis de 2001. El 24 de diciembre de ese año, tras el default declarado por Rodríguez Saá, el indicador rozó los 7.222 puntos. Más cerca en el tiempo, luego de las PASO de agosto de 2019, el indicador volvió a encender alarmas saltando por encima de los 2.500 puntos, y superó los 2.900 previo a la reestructuración de 2020.
A cuánto debe bajar el riesgo país para que Argentina vuelva a emitir deuda
Para que la Argentina pueda emitir nueva deuda en el exterior sin que el costo sea prohibitivo, el mercado baraja un «número de corte» técnico, aunque los analistas advierten que la tasa final dependerá de la tasa de los bonos norteamericanos a 10 años (que hoy ronda el 4%).
«Para volver al mercado de manera genuina y sostenible, el riesgo país debería estabilizarse por debajo de los 300 puntos básicos. Emitir hoy con 415 puntos implicaría convalidar una tasa cercana al 8% o 9% anual en dólares. Para refinanciar vencimientos de forma eficiente, la Argentina necesita colocar deuda a tasas del 6% o 7% como máximo, algo que solo se logra arrimando el indicador a la línea de los 250 puntos, donde hoy juegan Brasil o Colombia», explica Gustavo Ber, economista y director de Estudio Ber.
Por su parte, Nery Persichini, de GMA Capital, agrega: «El número mágico para que el soberano vuelva a emitir está en la zona de los 300 a 350 puntos. Menos de eso sería óptimo, pero ya en esos niveles el costo financiero es pagable. Sin embargo, no es un proceso automático: las corporativas locales ya se financian a tasas muy bajas, pero el Estado todavía tiene que rendir un examen de confianza más largo frente a los fondos internacionales».
La compresión del riesgo país es una condición necesaria, pero no suficiente. Los bancos de inversión internacionales y los analistas locales coinciden en que el Palacio de Hacienda debe destrabar tres frentes clave para que los inversores extranjeros vuelvan a firmar cheques para el Tesoro:
- Salida del cepo cambiario: Es el principal freno estructural. Ningún gran fondo internacional va a ingresar dólares frescos para comprar bonos si persisten restricciones para la libre remisión de utilidades o si perciben que el valor del tipo de cambio está administrado de forma artificial. La unificación cambiaria es la garantía de salida que exige el mercado.
- Acumulación neta de reservas internacionales: Si bien el Banco Central logró sanear su balance y salir de los niveles críticos de reservas netas negativas, el mercado internacional exige ver un flujo constante y genuino de acumulación de divisas que garantice el pago de los abultados vencimientos de deuda de los próximos años, sin depender exclusivamente de refinanciaciones (rollover).
- Sostenibilidad política y reformas de fondo: El superávit fiscal financiero es el pilar de la baja actual, pero Wall Street mira el mediano plazo. Se necesita demostrar que el orden fiscal actual es sostenible en el tiempo y cuenta con respaldo institucional y legislativo, de modo que un eventual cambio de signo político en el futuro no ponga en riesgo los compromisos asumidos.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,javier milei,mauricio macri,riesgo país,bonos
ECONOMIA
Caputo defendió el rumbo económico del gobierno más allá de que «no sea un camino fácil»

En una entrevista televisiva, el Ministro de Economía analizó el rumbo económico del país y no dudó en afirmar: «Es el camino correcto»
26/07/2026 – 19:30hs
El ministro de Economía, Luis Caputo, brindó un extenso análisis sobre la marcha de la coyuntura nacional y defendió con firmeza la orientación del programa económico de la gestión libertaria. En declaraciones brindadas este domingo al canal de noticias Crónica TV, el titular de la cartera económica sostuvo que la gran diferencia entre el actual Gobierno y las administraciones anteriores es que ahora «se está atacando la raíz de los problemas» de la Argentina, cuyo eje central histórico residía en que «el país gastaba más de lo que recaudaba». En esa línea, repasó los logros fiscales, cuestionó las recetas aplicadas en el pasado y vaticinó un ciclo prolongado de crecimiento e integración comercial para el país.
Durante el diálogo televisivo, el ministro enfatizó que a la hora de evaluar la dinámica macroeconómica actual suele subestimarse la gravedad de la herencia recibida al momento de asumir la gestión. Recordó que el punto de partida incluía una «inflación del 1,5% diaria, pobreza llegando al 57% y desabastecimiento», un escenario de extrema fragilidad que requería un giro drástico en el esquema de políticas públicas. «Hubo políticos que trataron de venderle al país que los problemas eran otros, como la deuda, el dólar o la inflación, y buscaban soluciones como defaultear la deuda, el cepo al dólar o un control de precios, pero seguían teniendo déficit y los problemas no se arreglaban nunca», argumentó.
Al explicar la estrategia de shock implementada desde el Palacio de Hacienda tras la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, el funcionario remarcó que la decisión de fondo pasó por interrumpir de forma inmediata la brecha entre gastos y recursos. «El camino es el correcto, no quiere decir que sea fácil, pero es lo adecuado», aseveró Caputo, detallando que apenas asumió el Poder Ejecutivo lo que se hizo fue «cortar el exceso del gasto de un mes para el otro, que era de un 30% por encima de los ingresos, y esto sorprendió al mundo». Asimismo, destacó que ese ajuste inicial se combinó con una política fiscal, monetaria y cambiaria sólida que sirvió como ancla para evitar que el país derivara en una hiperinflación o en un colapso generalizado del sistema financiero.
En otro tramo de la entrevista, Caputo contrapuso el accionar de la gestión actual con las respuestas históricas adoptadas en momentos de conmoción económica, haciendo hincapié en el respeto estricto a los contratos y a la ley. Remarcó que administraciones anteriores, ante escenarios de menor complejidad que el recibido en diciembre de 2023, tomaron el camino de precipitar crisis y avanzar sobre los derechos de los ciudadanos mediante la confiscación de depósitos bancarios o fondos previsionales, una dinámica que justificó la desconfianza histórica y la permanencia de activos fuera del circuito formal. «Lo más importante de lo que hicimos fue sincerar el verdadero problema, resolverlo con un programa económico que evitó la crisis y haberlo hecho sin atropellar la propiedad privada», sintetizó.
El titular de Economía atribuyó la viabilidad de este plan a la determinación política del jefe de Estado y su visión técnica. Al respecto, confesó que el momento de mayor certeza para su equipo fue cuando conoció al mandatario, destacando que por sus conocimientos en la materia comprendió de inmediato la gravedad del cuadro macroeconómico y avaló el rumbo sin dudarlo. «Esto es imposible de hacer a menos que se tenga un Presidente como este. Por eso no se hizo algo parecido por tantas décadas», subrayó Caputo, enfatizando que la sintonía entre el área económica y la conducción política resultó determinante para ejecutar las reformas de fondo.
Finalmente, el funcionario transmitió un mensaje de optimismo de cara a la segunda mitad del mandato y los años venideros, apoyándose en la consolidación de variables clave y la mejora de los indicadores sociales. Afirmó que el objetivo central es lograr que las familias con dificultades para llegar a fin de mes sean cada vez menos, asegurando que bajo el esquema vigente la pobreza cayó a la mitad y la indigencia se redujo a una tercera parte. «Se vienen muchos años de una Argentina mejorando, cuando veo lo que mueve la economía, las exportaciones netas que van a seguir creciendo, no solo por el agro o la energía, también está en récord la economía del conocimiento, las exportaciones de las pymes y hay una estabilidad que le da oportunidades a muchas empresas», concluyó el ministro.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,luis caputo
ECONOMIA
Las guerras internacionales impulsaron los precios del trigo y la soja a sus máximos de los últimos dos años

El mercado internacional de granos vuelve a moverse al compás de la agenda geopolítica. La escalada de distintos conflictos armados en las últimas semanas se trasladó de lleno a las pizarras de Chicago, donde los principales cultivos que exporta la Argentina reflejan el clima de tensión que atraviesa al comercio global.
Según el informe semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), elaborado por Ana Rubicondi, Facundo Pennino, Matías Contardi, Emilce Terré y Julio Calzada, el precio del trigo en Chicago llegó a USD 259 por tonelada, un máximo en tres años que superó incluso el pico registrado en mayo, durante el momento de mayor tensión en Medio Oriente.
La ruptura de la tregua entre Estados Unidos e Irán en la segunda mitad de julio se sumó al recalentamiento del frente entre Rusia y Ucrania, dos focos con consecuencias directas sobre la logística global de granos. A partir de ese escenario, los futuros de trigo treparon entre 7% y 9% desde el mínimo relativo del 2 de julio.
En el plano local, la curva de futuros de trigo llegó a su segundo punto más alto del año. La mejora en las cotizaciones para los contratos con vencimiento en diciembre de 2026 y enero de 2027 impulsó la fijación de precios para negocios anticipados: en la última semana se fijó precio para 65.000 toneladas de trigo de la campaña 2026/27, un volumen ocho veces superior al promedio de las seis semanas previas.
A la tensión bélica se sumaron pronósticos desfavorables para la cosecha europea, que refuerzan la expectativa de un balance global más ajustado. Una ola de calor y una primavera seca afectaron la condición del cereal en Francia y en otros orígenes relevantes para la oferta de la Unión Europea.
La consultora Argus Media estimó que la cosecha francesa sería 7,6% menor a la del año pasado, mientras que el Ministerio de Agricultura de ese país había proyectado, la semana anterior, una caída del 4 por ciento.
El cierre temporal del estrecho de Kerch por parte de Rusia, dispuesto luego de que buques cargueros sufrieran ataques, complicó además la salida de mercadería desde uno de los orígenes clave del Mar Negro, por donde egresa una de cada cuatro exportaciones de granos rusas. La consultora Sovecon recortó en 25% su estimación de exportación de trigo ruso para julio.
El maíz, condicionado por la lluvia y la demanda inmediata
La cosecha de maíz en el país continúa avanzando y ya alcanzó el 78% del área a nivel nacional, un ritmo que se ubica 9,1 puntos porcentuales por detrás del promedio de los últimos cinco años, explicado por las condiciones ambientales que elevaron la humedad de los granos. Pese a las demoras en el avance de las labores, la dinámica comercial mantiene un ritmo firme, con agilidad en los puertos.
Durante la semana del 1 de julio, los compromisos de carga al exterior alcanzaron 3,4 millones de toneladas, apenas por debajo del máximo registrado a comienzos de abril, de 3,6 millones de toneladas. Si a estos compromisos se suman los embarques ya concretados este mes, las exportaciones de maíz de julio podrían superar las 4,8 millones de toneladas, según datos de Nabsa, lo que representaría el segundo mes de mayor despacho del año y un nivel 16,5% superior al promedio de los últimos cinco años para el mismo período.
Esa exigencia logística se trasladó de forma directa a las cotizaciones locales. El precio pizarra del 22 de julio se ubicó en USD 190,03 por tonelada, con un alza de 5,8% respecto de los USD 179,5 registrados a comienzos de mes. El contrato continuo saltó de USD 178 a USD 190 por tonelada en la última semana, superando levemente a la posición septiembre, mientras que el pase julio-septiembre cayó del 12,1% a casi 0% de tasa nominal anual, y el pase julio-diciembre se comprimió del 10,8% al 5,6%.
El cuadro global también aporta presión: en Francia, la condición del maíz calificada como buena a excelente alcanza apenas al 41% del área, frente al 72% de hace un año. El USDA ajustó a la baja la producción europea 2026/27, de 57,5 a 53,78 millones de toneladas, y elevó las necesidades de importación de la Unión Europea a 22,5 millones de toneladas, 21,6% por encima de la campaña anterior. En Chicago, el maíz cerró el jueves en USD 182,4 por tonelada, frente a los USD 165,7 de comienzos de mes. En ese marco, el USDA elevó su proyección de exportaciones argentinas para 2025/26 a 45 millones de toneladas, un volumen que superaría a Brasil por primera vez desde la campaña 2020/21.
El recrudecimiento de las hostilidades en Medio Oriente y el bloqueo a la salida de petróleo desde Irán llevaron al crudo a superar nuevamente los USD 90 por barril. Ese salto reactivó el vínculo entre los combustibles y los granos utilizados en la producción de biodiésel, lo que empujó al alza tanto a la soja como al maíz.
Impulsada por la suba del petróleo, la soja llegó a USD 455 por tonelada en Chicago, un nuevo máximo en más de dos años, por encima incluso del nivel alcanzado durante el momento de mayor tensión en Medio Oriente. Ese techo más alto se explica, según el informe, por un factor adicional: China volvió a mostrar interés por abastecerse con soja estadounidense.
Al jueves 17 de julio, el USDA confirmó ventas de exportación a China por 2,26 millones de toneladas para la campaña 2026/27. El ritmo de colocaciones sigue siendo bajo en la comparación histórica, aunque mejor que en los años de guerra comercial. En una campaña en la que la demanda interna estadounidense absorbe más granos que nunca y la exportación se proyecta como la segunda más baja de la década, el interés comprador chino intensifica la puja por los granos norteamericanos. Frente a ese escenario, “el precio de la soja en Chicago se acomoda en un escalón superior”, señala el informe.
El viernes, la administración de Donald Trump lanzó una nueva oleada de aranceles a la importación, tras vencer los 150 días de aranceles temporarios del 10% dispuestos anteriormente. El fallo de la Corte Suprema de Justicia de febrero, que había rechazado el esquema de aranceles recíprocos presentado durante el llamado “Liberation Day” —que llegaba a superar el 50% en algunos casos—, obligó al gobierno estadounidense a apoyarse en otra herramienta: la sección 301 de la ley de Comercio de 1974, con el argumento de que distintos gobiernos fallaron en implementar o hacer cumplir prohibiciones contra productos fabricados bajo explotación laboral.
Los nuevos aranceles adicionales, de entre 10% y 12,5%, alcanzan a bienes importados desde 60 socios comerciales que explican el 99% de las importaciones de Estados Unidos. La Argentina quedó dentro del grupo con el arancel adicional del 10%, mientras que a China le corresponde la cota más alta, de 12,5%. La norma prevé excepciones para la carne y menudencias bovinas, el petróleo crudo y el carbonato de litio, aunque alcanza a otros complejos exportadores argentinos como el vino envasado y la miel natural.
Agricultural Markets,South America / Central America,PERGAMINO
ECONOMIA
Se perdieron casi 150.000 trabajadores y los nuevos monotributistas no llegan ni a 50.000

Un informe asegura que en los últimos 12 meses se perdieron 141.000 puestos de trabajo que no fueron compensados con nuevos monotributistas
26/07/2026 – 18:58hs
La recesión económica y la reconfiguración del mercado laboral en la Argentina continúan profundizando un escenario de marcado deterioro en la calidad y cantidad de los puestos de trabajo. La caída del empleo registrado en relación de dependencia no encuentra piso y consolida una tendencia alarmante que impacta de forma directa en la estructura de ingresos de la población. De acuerdo con el último reporte elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG), la pérdida de puestos laborales formales durante el último año no llega a ser compensada, ni remotamente, por las nuevas altas en el régimen del monotributo, abriendo paso a un alarmante proceso de precarización e informalidad laboral.
El informe estadístico del IAG detalló que en los últimos doce meses se registró una contracción neta de 141.700 puestos de trabajo registrados bajo relación de dependencia. Si el análisis extiende el horizonte temporal para evaluar el impacto acumulado en lo que va de la gestión del presidente Javier Milei, la destrucción de empleo formal asciende a la preocupante cifra de 329.600 puestos menos, una estadística que engloba las bajas sufridas tanto en el sector público como en el ámbito privado.
Esta drástica disminución de los asalariados formales está muy lejos de ser absorbida por el trabajo independiente regulado, dado que el monotributo apenas sumó 49.500 nuevos adherentes en el transcurso del último año. La Encuesta de Indicadores Laborales del instituto pone en evidencia el desplazamiento hacia la precariedad: de los 238.000 nuevos trabajadores incorporados al mercado general, el 85% corresponde a ocupados informales, lo que representa a 201.000 personas volcadas a la subsistencia en la informalidad absoluta y sin derechos laborales.
La migración forzada de los trabajadores desde el sector asalariado con plenos derechos hacia los esquemas del monotributo y el cuentapropismo informal comenzó a generar un severo desequilibrio financiero en las cuentas del sistema contributivo de la seguridad social. El relevamiento técnico pormenoriza que la caja previsional hoy cuenta con 622.300 aportantes menos, en contraste directo con la incorporación de 426.261 nuevos beneficiarios. Al realizar la comparación relativa entre el promedio del año 2023 y los registros de marzo de 2026, la masa de aportantes totales sufrió un desplome del 5,7%, mientras que el universo de beneficiarios se incrementó un 6,2%, un desfasaje que se ve agravado por el recorte en las asignaciones familiares debido a la pérdida del trabajo registrado y por las limitaciones impuestas desde el Poder Ejecutivo a las prestaciones de carácter no contributivo.
El indicador de la calidad del empleo no es la única variable en terreno negativo, ya que la evolución de los ingresos reales sostiene una persistente dinámica decreciente. Durante el mes de mayo, la totalidad de los sectores laborales experimentó un retroceso en el poder adquisitivo de sus salarios frente a la inflación: el sector privado registrado marcó una baja del 0,1%, el sector público nacional retrocedió un 0,6% y el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) sufrió una contracción del 1,0%.
La gravedad del desplome en los ingresos se torna aún más evidente al contrastar los niveles actuales con las medias históricas de 2023. En esa comparación, las remuneraciones en la administración pública nacional registran un hundimiento real del 38,5%, en tanto que el Salario Mínimo, Vital y Móvil exhibe una pérdida de poder de compra del 41,1%. Incluso el sector privado formal, que había mostrado un leve atisbo de recuperación durante el mes de abril, volvió a ceder terreno en mayo, acumulando una contracción interanual del 2,9% respecto al mismo período de 2025 y encendiendo las alarmas sobre la capacidad de recuperación del consumo interno.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,empleo,trabajo,monotributo
ECONOMIA2 días agoVocero de Milei dijo que un dólar a $1.800 es «posible» y la City alerta por fin de la paz cambiaria
ECONOMIA2 días agoPolémica por el proyecto que busca desregular los planes de ahorro de autos 0 km: qué podría cambiar
INTERNACIONAL3 días agoPanorama internacional: Brasil, una batalla electoral no solo de los brasileños

















