Connect with us

DEPORTE

Sin Otamendi, Benfica empató 2-2 con una asistencia de Prestianni y hoy está fuera de la próxima Champions

Published

on


Ya con un campeón como Porto consagrado en la Liga de Portugal, Benfica jugó este lunes por la fecha 33 con el objetivo de meterse en la próxima Champions League. Hoy, por el 2-2 ante Braga, está fuera de la máxima competencia a nivel de clubes en Europa. Gianluca Prestianni fue titular (jugó todo el partido) y metió una asistencia en el empate.

Advertisement

Sin Nicolás Otamendi (suspendido, volverá para la última fecha), las Águilas se habían puesto en ventaja con gol de Rafa Silva, asistido por el extremo argentino (quinto pase gol en la temporada en 40 partidos, a los 46′. Sin embargo, el Braga lo dio vuelta y se puso arriba a los 88′. Ya en tiempo de descuento, Vangelis Pavlidis anotó de penal el 2-2 para los dirigidos por Mourinho. Gusto a poco por jugar en casa ante el cuarto de la tabla.

Prestianni jugó desde el arranque (EFE).

Así, Benfica quedó tercero con 77 unidades, a dos de Sporting de Lisboa (hoy a zona de repechaje de Champions). Por el momento, las Águilas estarían jugando la siguiente Europa League. ¿Qué pasará en la jornada final? Los de Mourinho visitarán a Estoril, Sporting recibirá a Gil Vicente.

La asistencia de Prestianni

Advertisement
Los detés y la silla eléctrica del fútbol argentino: ya son 12 los que que se marcharon en 2026

Mirá también


Los detés y la silla eléctrica del fútbol argentino: ya son 12 los que que se marcharon en 2026

Se conocieron los árbitros para los cuartos de final del Torneo Apertura

Mirá también


Se conocieron los árbitros para los cuartos de final del Torneo Apertura

Benfica

Advertisement

DEPORTE

El conmovedor relato de un exfutbolista italiano en el gol de Julián Álvarez contra Suiza: “¡Es un pandemonium!”

Published

on


La selección argentina avanza en el Mundial 2026 con triunfos sufridos. Tras vencer por 3-2 a Cabo Verde y Egipto, el combinado liderado por Lionel Messi se impuso por 3-1 en tiempo extra contra Suiza y no solo los relatores albicelestes explotaron de emoción. Daniele Adani, ex defensor italiano y hoy comentarista de la cadena Rai, regaló una emocionante reacción en el tanto de Julián Álvarez que encaminó la clasificación para las semifinales.

Advertisement

Lele se convirtió en una de las voces más celebradas por los argentinos durante el Mundial de Qatar por sus relatos sobre Lionel Messi y el título del equipo. Adani, en una entrevista con Infobae en 2022, argumentó que su identificación con Argentina se relaciona con su vínculo con el fútbol del país, su admiración por el capitán y una devoción declarada por River Plate.

Durante la transmisión de Rai Sport Italia, el exfutbolista explotó de emoción durante su comentario al gol de Julián Álvarez a los 111 minutos del encuentro. “No lo puedo creer, no lo podemos creer. Es un pandemonium aquí. Increíble lo que ha sucedido. Increíble lo que hizo Julián Álvarez”, comenzó el italiano tras el 2-1 a favor de la Albiceleste.

Inmediatamente, comentó: “Primero lo intentó Messi, luego el balón va a la izquierda y Julián, desde esa nueva posición, un poco escorado, coloca el balón en la escuadra, preciso y puntual como un reloj suizo”.

Advertisement

Antes del inicio del partido en Kansas City, Daniele Adani publicó en su cuenta de Instagram el marco del estadio con los hinchas argentinos desde la zona de prensa, en un video que estuvo acompañado por la canción “El Baile de la Gambeta”. Horas más tarde, una vez consumada la clasificación del elenco dirigido por Lionel Scaloni, Lele viajó en avión con hinchas argentinos y compartió en sus redes los festejos de los albicelestes.

El italiano compartió en sus redes el viaje con los hinchas albicelestes

Lele Adani se volvió furor en Argentina en Qatar 2022. Durante las transmisiones de la cadena italiana, sus comentarios durante los goles de la Albiceleste se viralizaron en el país durante la Copa del Mundo y lo instalaron como un comentarista capaz de combinar euforia, precisión y referencias muy específicas a la cultura futbolera argentina.

Advertisement

Es un placer acompañar con el relato al mejor jugador del mundo y Argentina. El que quiere al fútbol está junto a este juego, el juego de Messi, a la Selección, que va por más”, le comentó a Infobae en 2022 el ex futbolista que jugó en Inter, Fiorentina y Lazio.

Esa conexión quedó expuesta en uno de los momentos más delicados del torneo para el equipo de Lionel Scaloni: el gol de Messi a México en la fase de grupos, después de la derrota en el debut ante Arabia Saudita. En aquella narración, Adani irrumpió con una arenga encendida sobre la zurda del capitán, el origen rosarino del ídolo y de Ángel Di María y el valor del tanto que destrababa el partido.

El comentarista atribuye el origen de su lazo con Argentina a Matías Almeyda, a quien definió como “un hermano” y la persona que lo ayudó a conocer en profundidad el fútbol albiceleste. A partir de esa relación, viajó a Buenos Aires, asistió a partidos de River y empezó a seguir no solo al club de Núñez, sino también a la historia de los torneos continentales y de otras instituciones del país.

Advertisement

“Tengo una amistad, un hermano que me dio la vida, que se llama Matías Almeyda. Él me ayudó a conocer el fútbol. Yo viajé a Buenos Aires, fui a ver los partidos de River, su historia, la tradición. En aquel momento, como diez años atrás, yo empecé a amar un poquito más todos los días. Después a nivel profesional empecé a profundizar: la Copa Libertadores, la Sudamericana. El fútbol argentino, toda la historia, todos los clubes, me gusta muchísimo”, contó en diálogo con Infobae.

Tras retirarse, Adani tuvo un breve paso como asistente técnico en Italia, pero consolidó su perfil en los medios. Lleva casi una década como comentarista televisivo y durante la pandemia sumó otra vidriera con Bobo TV, el proyecto en redes sociales encabezado por Christian Vieri.

El emotivo relato italiano del gol de Messi ante México

La identificación de Adani con el fútbol argentino, de todos modos, tiene un punto central y explícito: River Plate. El ex defensor dijo que siguió de cerca la historia del club, desde La Máquina de las décadas del 30 y 40 hasta el ciclo de Marcelo Gallardo, y aseguró que no se pierde ningún partido.

Advertisement

Quiero a River muchísimo. Yo festejé el 9 de diciembre de 2018 con todos los hinchas de River por la Copa Eterna. Yo estuve antes en el Monumental, que no se jugó, y después en Madrid. Lloré por River. No me pierdo ningún partido. Conozco todo de la historia, de La Máquina de los años 30 y 40, de las figuras más importantes. De lo que ha sido el Muñeco. Espero que Martín Demichelis haga un buen trabajo. Amo a River, sigo todos los días a River”.

En sus redes sociales, suele mostrar escenas de su vida cotidiana en Doha, imágenes con la camiseta de River y videos vinculados con Diego Maradona. Durante el Mundial, esa mezcla de biografía italiana, fervor por Argentina y conocimiento minucioso de sus símbolos futbolísticos fue la que lo volvió una figura inesperadamente cercana para el público argentino, algo que volvió a aparecer en la edición de 2026.

Adani con la camiseta de River en el Monumental

Advertisement
Continue Reading

DEPORTE

La selección argentina tiene ese “qué se yo”

Published

on


La selección argentina terminó festejando después de otro sufrido partido (Imagen Ilustrativa Infobae)

La selección argentina, como dice el viejo tango de Piazzolla y Goyeneche, tiene ese “qué sé yo”. Sufre y sufre, pero va. Se tambalea, parece quedar al borde del abismo, obliga a sus hinchas a mirar el reloj con el corazón en la garganta y, aun así, encuentra la manera de seguir caminando. No siempre domina ni juega como quiere. No siempre logra que el partido transite por los lugares que imaginó. Pero cuando el escenario se vuelve incómodo, cuando la lógica empieza a resquebrajarse y el fútbol deja de ofrecer certezas, aparece algo que la sostiene. Aura, historia y un pueblo futbolero detrás.

El fútbol moderno pretende explicarlo todo. Los mapas de calor, los goles esperados, las presiones exitosas, la altura de los bloques y la cantidad de pases progresivos intentan traducir el juego a un idioma comprensible. Y claro que sirven. Permiten analizar por qué un equipo ataca mejor, dónde recupera la pelota o cuáles son sus problemas defensivos. Pero hay partidos —y equipos— en los qué esas herramientas no son suficientes.

Advertisement

¿Cómo se explica la mentalidad ganadora? ¿Cómo se explica el hambre de gloria? ¿Cómo se explica este deporte en un país cuya idiosincrasia es profundamente futbolera y competitiva?

Todo eso, y mucho más, es lo que le otorga al jugador argentino un estatus de jerarquía alrededor del mundo. Es lo que explica que nuestros futbolistas lleguen a otras ligas, compitan desde el primer día y, al poco tiempo, terminen convirtiéndose en referentes o capitanes. Hay una forma de vivir el juego, de asumir la presión y de entender la competencia que parece venir incorporada.

Los jugadores celebrando el triunfo de cara a los hinchas en Kansas City (Foto REUTERS/Agustín Marcarian)
Los jugadores celebrando el triunfo de cara a los hinchas en Kansas City (Foto REUTERS/Agustín Marcarian)

Y eso también está en esta Selección. No como una fórmula exacta ni como una verdad científica, sino como una marca cultural. Una manera de jugar, de resistir y de no aceptar la derrota mientras todavía quede una pelota por disputar. Es un poco la insignia que nos envidia el mundo entero.

Ese “qué sé yo” no reemplaza al fútbol. Pero muchas veces lo completa. Y hasta ahora le alcanzó. Le alcanzó con el corazón, con las individualidades y con una cuota grande de rebeldía. No siempre desde la brillantez, pero sí desde la convicción.

Advertisement

Argentina volvió a encontrar dificultades para jugar. Otra vez cedió espacios entre líneas con demasiada facilidad y, justamente por ahí, llegó el gol de Dan Ndoye. No es la primera vez que le sucede en este Mundial. Como tampoco es la primera vez que le cuesta cerrar los partidos cuando consigue ponerse en ventaja. O, quizá, simplemente ese sea el libreto de esta Selección. La receta, discutible o no, con la que termina sufriendo cada clasificación.

Esta vez Lionel Messi no pudo convertir (Foto Reuters/Denny Medley)
Esta vez Lionel Messi no pudo convertir (Foto Reuters/Denny Medley)

No fue una gran noche de Lionel Messi. Tampoco encontró respuestas por el lateral derecho, un sector que volvió a exponer algunas de las carencias del equipo. Argentina no lograba imponerse desde el juego y el partido empezaba a entrar en ese terreno incómodo que tanto le gusta a Suiza.

Entonces apareció la pelota parada. Bendita pelota parada. Esa que Walter Samuel trabaja obsesivamente y que ya le dio más de una solución a este equipo. Se sabía que era una de las principales debilidades del conjunto helvético y Argentina la aprovechó para romper el cero y golpear donde más daño podía hacer.

Cuando Suiza atravesaba su mejor momento llegó la jugada que cambió el partido. La expulsión de Breel Embolo por doble amarilla, tras una simulación por una inexistente falta de Leandro Paredes en la mitad de la cancha, dejó a los europeos con diez futbolistas. Una decisión que seguramente generará debate entre quienes desconfían del VAR, pero que, desde el reglamento, fue correcta. Y terminó modificando por completo el desarrollo del encuentro.

Advertisement
Julián Álvarez se vistió de héroe para rescatar al equipo con un golazo (Foto REUTERS/Agustín Marcarian)
Julián Álvarez se vistió de héroe para rescatar al equipo con un golazo (Foto REUTERS/Agustín Marcarian)

Ya en el tiempo suplementario, el partido fue prácticamente todo argentino. Con más empuje que claridad. Suiza resistía con una zaga central de enorme nivel, sostenida además por los buenos ingresos desde el banco, mientras todavía encontraba fuerzas para lanzar algún contraataque valiente. Murió de pie. Pero no le alcanzó.

Cuando el partido pedía un héroe, irrumpieron la calidad, la jerarquía y la locura de Julián Álvarez. La Araña decidió reencontrarse con el gol con un zapatazo inmejorable al ángulo. Un desahogo para él y para todo un pueblo argentino que ya empezaba a rezar para no volver a jugarse la clasificación desde los doce pasos.

Y cuando todo estaba perdido para los suizos, volvió a aparecer el hambre de Julián. Un déjà vu de lo ocurrido frente a Egipto. Presionó, robó una pelota que parecía perdida, Thiago Almada condujo el ataque y Lautaro Martínez aprovechó el barro para sentenciar la clasificación. Mojaron los dos nueves. Difícil imaginar una noticia mejor para Lionel Scaloni a las puertas de una semifinal.

Argentina no entra en pánico. No le teme a la adversidad. No se desespera cuando el reloj empieza a correr en su contra. Es un equipo que aprendió a convivir con la incomodidad, a aceptar que los partidos de un Mundial rara vez se juegan exactamente como fueron planificados. Pragmático como pocos. Nunca se enamora tanto de una idea como para olvidarse del objetivo.

Advertisement

La Scaloneta está jugando por debajo del nivel que gran parte del mundo del fútbol imaginaba antes del torneo. Le está costando reencontrarse con la fluidez de otros tiempos y por momentos deja dudas futbolísticas. Sin embargo, sostiene algo que fue sagrado en aquel proceso de Qatar y que sigue siendo el mayor patrimonio de este grupo: el alma por sobre el botín.

Parte de esa fortaleza se explica en el vínculo que construyó el grupo. Con los años, este plantel dejó de ser solamente un conjunto de grandes futbolistas y se transformó en una familia. Hay una confianza interna que se nota en los festejos post partido. Rodrigo De Paul lo resume muy bien en El método Scaloni: uno por la familia deja la vida. Esa unión no garantiza jugar bien, pero sí explica por qué Argentina rara vez se entrega.

El gran ejemplo de esto es Lionel Messi. No tuvo su noche más fina. Se lo vio más cansado que de costumbre y lejos de esa influencia permanente a la que acostumbró durante tantos años. El orden táctico helvético también lo apagó. Sin embargo, volvió a encontrar otra manera de ayudar desde el pase. El centro preciso para que Alexis Mac Allister encontrara el gol de cabeza fue una muestra más de que su incidencia está más viva que nunca. Y quizá esta clasificación envuelva un valor enorme de este grupo: hace tiempo que le demostraron al Diez que ya no necesita cargar el Mundial sobre sus hombros. Ellos también están dispuestos a correr, sufrir y, si hace falta, morir por él.

Advertisement
En la semifinal se viene nada menos que Inglaterra (Foto REUTERS/Amanda Perobelli)
En la semifinal se viene nada menos que Inglaterra (Foto REUTERS/Amanda Perobelli)

Ahora el destino vuelve a poner a Inglaterra del otro lado. Una semifinal de Mundial. Imposible no dejar que la memoria viaje. Imposible no pensar en la historia, en las heridas, en los fantasmas y en los héroes que construyeron uno de los capítulos más intensos del fútbol argentino. Y de nuestros capítulos más oscuros como sociedad.

Messi tendrá una definición más para escribir en su carrera. Quizá la última. Y si alguna vez heredó algo de Diego, ojalá sea, por encima de cualquier comparación imposible, la capacidad de disfrutar estos escenarios. Porque hay partidos que trascienden el resultado y Argentina volverá a jugar uno de esos.

Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo. Seguimos y vamos con el corazón. Contra todos.



fútbol,celebración,Lionel Messi,ilustración,deportistas,victoria

Advertisement
Continue Reading

DEPORTE

El desafiante análisis de un histórico de Inglaterra antes de enfrentar a Argentina: “Vamos a mandar a dormir a Messi”

Published

on



Ocurrió en la previa del choque entre Argentina e Inglaterra por la semifinal. El ex futbolista habló en un programa de TV, junto a Micah Richards, Gary Lineker y Alan Shearer

El exfutbolista inglés Joe Cole encendió la previa de la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra con una advertencia directa contra Lionel Messi: “Lo vamos a mandar a dormir. Sí, al 100%”.

Las declaraciones del exmediocampista, vertidas en el programa The Rest Is Football, que comparte con otras leyendas como Gary Lineker, Micah Richards y Alan Shearer llegaron horas después de que la selección argentina confirmara su lugar entre los cuatro mejores del mundo al vencer a Suiza por 3 a 1 en cuartos de final.

Advertisement

Cole no se limitó a la declaración de fe con el capitán albiceleste en el blanco. En el mismo espacio, el exjugador del Chelsea extendió su pronóstico al resultado final del partido: “Lo digo ahora mismo: vamos a llegar a la final del Mundial. Tenemos demasiada velocidad para las fortalezas de Argentina y les vamos a ganar. Lo siento en los huesos». Su argumento apunta a la juventud y el ritmo del plantel de Thomas Tuchel, una línea que ya había circulado en la prensa británica durante el torneo.

Cuando escuchó esus expresiones, Richards se sorprendió y lo retó: “¡No digas eso». Quien intentó ponerle un freno fue Lineker, goleador del Mundial de México 86 y admirador de Diego Maradona y del citado Messi. “Los argentinos son mañosos y son ganadores”, le avisó el ex punta a su colega, que no retrocedió: “Sabemos que lo son”.

La advertencia de Cole tiene una particularidad que no pasó inadvertida: Messi nunca enfrentó a Inglaterra en un partido oficial con la selección mayor. El propio capitán argentino lo reconoció tras el triunfo ante los suizos. “Jugué contra todos menos contra Inglaterra, así que también será lindo por eso”, dijo la Pulga, que calificó el cruce como “un partido especial” por tratarse de una semifinal del Mundial ante “una potencia, un gran equipo”.

Advertisement

El astro del Inter Miami también reflexionó sobre el peso histórico del duelo. “Todo lo que vi y recuerdo es por videos e imágenes que los argentinos constantemente ven y reviven”, señaló sobre los enfrentamientos del pasado, antes de subrayar que el grupo está “acostumbrado a jugar partidos de fútbol independientemente del rival”.

El historial entre ambas selecciones carga con episodios que trascienden el deporte. En el Mundial de México 1986, Diego Maradona marcó los dos goles más recordados de la rivalidad: la “Mano de Dios” y el “Gol del Siglo”. En Francia 1998, los ingleses cayeron por penales, y en Corea-Japón 2002 se tomaron revancha con un tanto de David Beckham. Desde aquel encuentro, las dos selecciones no volvieron a medirse en una competencia oficial, una sequía de 24 años que el miércoles llegará a su fin.

Cole, de 45 años, jugó en el Chelsea, en el Liverpool, en el West Ham United y en el Aston Villa, entre otros equipos. Ganó diez títulos a nivel clubes. Disputó tres Mundiales: Corea-Japón 2022, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.

Advertisement

Argentina llega a la semifinal tras un triunfo trabajado: Alexis Mac Allister abrió el marcador, pero Suiza empató antes del final del tiempo reglamentario. Julián Álvarez y Lautaro Martínez sentenciaron en el alargue para sellar el 3 a 1. “Tuvimos que sufrir de nuevo, pero este equipo nunca deja de creer”, escribió Messi en Instagram tras la clasificación. Los británicos, por su parte, vienen de vencer 2-1 a Noruega.

El partido entre Argentina e Inglaterra se disputará el miércoles 15 de julio desde las 16:00 (hora de Argentina) en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, Georgia. El ganador avanzará a la final del Mundial 2026, prevista para el domingo 19 de julio. Del otro lado de la llave se batirán a duelo España y Francia.

Advertisement
Continue Reading

Tendencias