SOCIEDAD
Tinder y cripto: así engañaba y captaba inversores la banda de las “Fake coins”

La causa que investiga a la banda de las “Fake Coins”, una organización criminal dedicada al fraude infromático vinculado a critoactivos, involucra a 55 personas bajo sospecha en varios puntos del país. Días atrás, la policía ejecutó más de 70 allanamientos simultáneos, con 21 detenidos, impulsados por la Procuración bonaerense, en diferentes localidades bonaerenses y las provincias de Córdoba, Santa Fe, Misiones y Mendoza.
La investigación se inició tras una serie de denuncias por estafas mediante plataformas digitales de inversión en criptoactivos.
De acuerdo a las fuentes, la organización ofrecía oportunidades de inversión con promesas de ganancias exorbitantes, simulando respaldo en mercados financieros descentralizados y tecnología blockchain. Mediante esta fachada, inducía a error a las víctimas a través de estrategias sofisticadas de captación digital.
La estructura criminal utilizaba una diversidad de métodos para atraer inversores. Entre las modalidades detectadas aparecen la creación de páginas web apócrifas, aplicaciones móviles fraudulentas y campañas masivas de correos electrónicos y mensajes en redes sociales. En esos espacios, promocionaban supuestas carteras de inversión que prometían rentabilidad inmediata.
La investigación también identificó el uso de aplicaciones de citas y redes de contacto social, como Tinder, para entablar relaciones con potenciales víctimas e inducirlas a invertir, una modalidad conocida internacionalmente como “romance scam” o estafa afectiva-financiera.

La organización funcionaba con una estructura jerárquica, con diferentes niveles operativos y funciones específicas.
En los escalones inferiores se identificó a las denominadas “prestacuentas”, personas que realizaban múltiples transferencias entre cuentas bancarias y billeteras virtuales para dificultar la trazabilidad del dinero y ocultar su origen ilícito.
Empleados bancarios
Las operaciones fraudulentas incluían la apertura de cuentas bancarias mediante documentación falsa, la contratación de préstamos millonarios a nombre de empresas ajenas y el desvío de esos fondos a cuentas controladas por los sospechosos.
En julio de 2025, uno de los imputados se presentó en una sucursal del Banco Galicia, y mediante DNI y documentación falsa afirmó ser el presidente de la empresa SEEDAR SA. Así, logró abrir una cuenta corriente a nombre de la misma.
Más tarde, ingresó de forma electrónica y contrató un préstamo a nombre de SEEDARD SA por la suma de 393.815.000 millones de pesos, los que fueron transferidos desde dicha cuenta a una a nombre del sospechoso de la empresa Let Bit.
Luego, el 19 e agosto, se tomaron de manera electrónica más “prestamos DNI” por la suma de 464.402.600 millones de pesos y los transfirió. Esta maniobra se repitió, al menos, tres veces.
Entre los casos investigados, la Unidad Fiscal de Instrucción y de Juicio N°3 de Pergamino documentó el empleo de identidades apócrifas para abrir cuentas en ese banco a nombre de otras firmas como ALAV SRL e HIDALGO SA.
De esta manera, los fondos obtenidos mediante préstamos se transferían rápidamente a cuentas a nombre de miembros de la organización, quienes luego convertían el dinero en activos digitales y lo enviaban a billeteras cripto bajo su control. Un informe de la Cámara Compensadora COELSA detalló transferencias por cientos de millones de pesos argentinos a través de esta operatoria.
La investigación también reveló la participación de agentes bancarios, cuyo posible involucramiento aún se encuentra bajo análisis. Informes técnicos de empresas de conectividad y prestadores de servicios financieros virtuales permitieron trazar el recorrido del dinero desde la apertura fraudulenta de cuentas hasta la conversión final en criptoactivos, utilizando herramientas avanzadas de rastreo digital y análisis de blockchain.
El expediente fiscal señala que los responsables intentaban justificar las operaciones bajo la figura de “arbitraje financiero” en criptoactivos, alegando que las diferencias de cotización entre monedas explicaban los movimientos. Sin embargo, los informes periciales desestimaron esta defensa: según la Procuración, los tiempos de transferencia y conversión de fondos no se corresponden con las prácticas legales de arbitraje, y no existían contratos ni vínculos formales entre las empresas afectadas y los titulares de las cuentas receptoras.
Las medidas judiciales incluyeron el bloqueo de cuentas bancarias y billeteras virtuales, secuestro de dispositivos electrónicos, documentación y solicitudes de detención para los principales imputados.
La coordinación de los allanamientos requirió la intervención de la Procuración General, Unidades Fiscales de diferentes jurisdicciones y la División Delitos Tecnológicos de la Policía Federal Argentina.
Entre los elementos probatorios destacan actas de denuncia, informes bancarios, registros de conexiones IP, peritajes de entidades tecnológicas y testimonios de víctimas y representantes legales de las empresas afectadas.
El expediente también detalla la creación de sociedades comerciales por parte de los sospechosos, contemporáneas a la comisión de los delitos, lo que refuerza la hipótesis de una estructura criminal organizada y orientada al lavado de activos.
La causa se encuentra caratulada como “asociación ilícita, estafa, uso de documento público falso y lavado de activos de origen delictivo”.
De acuerdo a la presentación fiscal, la suma total involucrada supera el equivalente a un millón de dólares, transferidos en varias operaciones en cuestión de semanas.
En la actualidad, la Procuración y la Policía Federal trabajan en la identificación de más víctimas y en el análisis de la trazabilidad de los fondos desviados, mientras se mantiene el bloqueo preventivo de activos y cuentas vinculadas a los imputados. Uno de ellos, de 22 años, trabajó en contaduría del Ejército.
Modus operandi
Los detectives detectaron las siguientes maniobras fraudulentas llevadas adelante por la red delictiva:
Esquemas Ponzi: Son plataformas fraudulentas que prometen altos rendimientos a los inversionistas, pero en realidad pagan las ganancias a los inversores antiguos con el dinero de los nuevos. No existe una inversión real ni generación de ganancias legítimas. El sistema colapsa cuando no ingresan suficientes fondos nuevos.
Promesas de “Traiding”: Captación de víctimas mediante la promesa de operar o invertir en mercados financieros (trading), generalmente con información falsa o engañosa. Utilizan redes sociales, publicidad y contactos directos para atraer personas y convencerlas de transferir dinero.

Transferencia de fondos en criptomonedas: Consiste en inducir a las víctimas a enviar dinero en forma de criptomonedas a billeteras digitales controladas por los estafadores. El uso de criptomonedas dificulta el rastreo y la recuperación de los fondos.
Pump and Dump: Es una técnica de manipulación de mercados donde los estafadores inflan artificialmente el valor de un activo (pump), para luego vender sus propias participaciones a precios elevados. Después, el valor cae abruptamente (dump), ocasionando pérdidas a quienes compraron en el pico de precio.
Rug Pull: Es una modalidad de fraude en proyectos de criptomonedas o finanzas descentralizadas (DeFi). Los desarrolladores cierran el proyecto y se llevan los fondos de los inversionistas, dejando a los usuarios sin acceso a su dinero y sin posibilidad de recuperarlo.
Desaparición de fondos o bloqueo de cuentas: Tras captar el dinero de las víctimas, los responsables bloquean el acceso a las cuentas o desaparecen los fondos, impidiendo que las personas recuperen lo invertido.
arresto,policía,operativo,Buenos Aires,Procuraduría,seguridad,detención,calle
SOCIEDAD
11 años sin Satoru Iwata – Nintenderos

El tiempo pasa, pero la sombra de ciertas figuras no deja de crecer. Hoy se cumplen exactamente 11 años sin Satoru Iwata, el hombre que no solo dirigió los años dorados de Wii y Nintendo DS, sino que redefinió por completo lo que el público general esperaba de una consola. Iwata no miraba la industria desde un pedestal corporativo; su obsesión siempre fue que la tecnología sirviera para unir a la gente, buscando la diversión directa antes que la potencia bruta.
Para entender por qué su legado sigue tan vivo una década después, conviene revisar los testimonios reales de quienes compartieron su día a día y los registros históricos que han quedado grabados en la cultura del videojuego.
La cercanía personal con su equipo de trabajo
Quienes trabajaron con él coinciden en que su gestión se basaba en una honestidad brutal y un trato profundamente humano. Un ejemplo claro fue su relación con el exdirectivo americano Reggie Fils-Aimé. Tras su fallecimiento, Fils-Aimé no dudó en recordar la lucidez del japonés, dejando claro que lo que hacía era mágico cuando tocaba desatascar desarrollos complejos o conectar con la comunidad.
Ese respeto mutuo se mantuvo firme incluso en las situaciones más difíciles. Lejos de ocultar su estado de salud tras comunicados fríos, el propio Satoru Iwata quiso decirle en persona a Reggie Fils-Aimé que su cáncer había regresado, demostrando que para él los lazos personales estaban muy por encima del protocolo empresarial habitual.

Un programador brillante metido a presidente
El gran secreto de Iwata era que entendía los problemas desde la base porque antes de mandar, había programado. Resolvió líneas de código imposibles en sagas míticas como Pokémon, pero también metía mano en la identidad comercial de los proyectos. De hecho, no todos saben cómo nacieron ciertas marcas: el mismísimo Masahiro Sakurai explica cómo se le ocurrió a Satoru Iwata el nombre de Super Smash Bros., bautizando una de las franquicias más rentables y queridas de la empresa.

Conservar el pensamiento analítico
Su filosofía comercial y su manera de entender el entretenimiento no se han perdido. Siguen siendo objeto de estudio para nuevos desarrolladores que buscan replicar su éxito. Para facilitar esto, la recopilación de sus entrevistas y reflexiones sigue moviéndose en las librerías de todo el mundo; hace poco supimos que el libro oficial de Satoru Iwata confirma relanzamiento, una pieza clave para analizar de primera mano su gestión en Nintendo.
A once años de su marcha, la industria actual se parece poco a la de 2015, pero el núcleo de su mensaje se mantiene intacto: un videojuego solo tiene sentido si consigue arrancar una sonrisa a quien está al otro lado de la pantalla.
Nintendo,Satoru Iwata
SOCIEDAD
Tres personas murieron tras un choque múltiple en la ruta 7

El viernes por la tarde se produjo un fatal choque múltiple en la ruta 7, entre San Andrés de Giles y Carmen de Areco, que involucró tres vehículos. Murieron por el hecho tres personas, todas oriundas del partido bonaerense de La Matanza.
Según las primeras versiones, a la altura del kilómetro 121, un Renault Sandero chocó por detrás a un Chevrolet Corsa que iba en el mismo sentido. En consecuencia, el Corsa, por el impacto, cruzó el cantero central, invadió el carril contrario y luego colisionó de manera frontal por un tercer vehículo, una camioneta Fiat Strada, que iba en dirección opuesta. El Chevrolet quedó volcado sobre la banquina, con severos daños en su estructura.
La principal hipótesis, según las primeras pericias realizadas y las declaraciones de los involucrados, apunta a que la conductora del Sandero se quedó dormida y chocó al Corsa que estaba adelante.
Por el fuerte golpe murieron tres personas, todas oriundas de Rafael Castillo, partido de La Matanza, que viajaban en el Corsa. Se trata de un menor de 12 años, un joven de 19 y un hombre de 43 años. Una cuarta ocupante, mujer, sobrevivió. Primero fue auxiliada por los vecinos y después llevada a un centro de salud.
En tanto, varias personas fueron trasladadas a San Andrés de Giles y a Carmen de Areco con heridas de distinta gravedad, publicó el medio local La Noticia 1.

En el hecho intervinieron Bomberos Voluntarios de San Andrés de Giles, Carmen de Areco, personal de salud y policial y el tránsito debió ser interrumpido durante varias horas. Las autoridades iniciaron las actuaciones correspondientes para determinar la mecánica del choque y las causas del incidente vial.
Choque en Entre Ríos
Una mujer de 26 años murió el miércoles tras chocar contra un camión de carga en la localidad de General Galarza, en la provincia de Entre Ríos. El hijo de la víctima, de ocho años, iba a bordo del vehículo, sufrió heridas y recibió atención médica en el hospital local.
El accidente ocurrió por la mañana en el cruce de las rutas provinciales 42 y 9, dos caminos de ripio usados de forma habitual por los vecinos y productores agropecuarios de la zona, según informó el medio local Ahora Entre Ríos.
En esa intersección, una camioneta Toyota Hilux de color gris claro y un camión Ford Cargo que remolcaba un acoplado tipo tolva impactaron por causas que los peritos y las autoridades policiales todavía investigan. Como consecuencia del golpe, la camioneta quedó destruida y sus dos ocupantes debieron recibir asistencia médica de urgencia.

Los médicos del servicio de emergencias trasladaron a la joven, que manejaba la Toyota, y al niño a un centro de salud local por sus heridas; la mujer falleció pocas horas después de ingresar debido a los traumatismos.
En tanto el conductor del camión Ford, un hombre de 39 años que trabajaba para una empresa de Rincón del Nogoyá, resultó ileso y quedó bajo investigación para determinar las responsabilidades en lo ocurrido. En el lugar del hecho también trabajaron los policías locales y peritos especializados para determinar cómo se desencadenó.
frío en la ciudad de buenos aires, se registra la temperatura más baja del año,frío, sociedad
SOCIEDAD
Blizzard basó a uno de sus personajes más famosos en una figura controvertida de la cultura vikinga, el Thrall

Las «raids» vikingas que tuvieron lugar entre los siglos VIII y XI, no se saldaron solamente con el saqueo de bienes y materiales que los gobernantes de los drakkas tomaban de países como Inglaterra, Francia, Portugal, España o Marruecos. Uno de los botines de guerra más preciados eran los habitantes de aquellas localidades: hombres, mujeres, y niños raptados no para pedir rescate, sino para disponer de mano de obra en sus comunidades de origen.
Eran los thralls, personas raptadas por los vikingos y que, al regresar los navíos al puerto de origen, podían correr distintos destinos. Los menos afortunados podían acabar como individuos a sacrificar a los dioses nórdicos en el caso de los hombres, o a esclavas para disponer de nuevos vástagos en comunidades en las que la natalidad era baja. Pero no era así en todos los casos. Hubo jarls o líderes vikingos que mostraron una cierta forma de «clemencia» hacia estos thralls; nunca los liberaron del todo, pero les otorgaron ciertos derechos o beneficios para que fuesen integrados como miembros de su comunidad.
Y en algunos casos incluso, insisto que sin perder nunca su condición de thrall, hasta se les permitía tener descendencia, y ésta eventualmente sí que podía desprenderse de ese título heredado para convertirse en miembros de la tribu de pleno derecho. Lo curioso, es que este concepto -o al menos su lado más positivo- lo encarna una de las figuras más conocidas dentro del panorama del gaming: el Jefe de Guerra de la Horda Orca de Warcraft, Thrall.
La historia del Thrall de la ficción de Blizzard
Oficialmente, Thrall fue presentado como personaje canónico de la saga Warcraft no en el videojuego Warcraft III: Reign of Chaos, sino en una aventura gráfica completada por Blizzard pero que nunca se lanzó al mercado por las previsiones de fracaso comercial que obtendría: Lord of the Clans. Sin embargo, en 2001, la desarrolladora optó por novelizar el juego y comercializarlo como libro que explicase el origen de Thrall, el protagonista.
Lord of the Clans narra como Thrall fue hallado como un recién nacido por Aedelas Blackmoore, comandante de los campos de internamiento humanos tras la Segunda Guerra. Le dio su nombre, Thrall (esclavo) en substitución que el que sus padres le habían dado (Go’el), para recordarle continuamente que era alguien al servicio de los humanos. Cuando Thrall alcanzó la madurez, decidió liberarse de Blackmoore y reunió a sus compañeros orcos para huir de las tierras de la Alianza para, unos años después, alzarse como Jefe de Guerra para encontrar un nuevo hogar para su raza; acontecimientos ya conocidos en Warcraft III y en World of Warcraft.
El Thrall de Blizzard es básicamente la mejor versión de lo que le podía ocurrir a un thrall autentico en la historia: alguien que fue adoptado como esclavo por una comunidad, pero que supo ganarse el respeto y el aprecio de aquellos relacionados lejanamente con quien lo capturaron, llegando a contar como amigos y aliados a otros personajes como Jaina Valiente o Anduin Wryn. Desafortunadamente, y a pesar del acierto de Blizzard de querer darle a Thrall el nombre y el «espíritu» de esta ley vikinga, muy pocos pudieron compararse en destino con él.
La esclavitud escandinava como una algo más progresista
La realidad es que los thralls capturados en esas incursiones vikingas tenían un destino más incierto. Es cierto que muchos acababan como mano de obra de las comunidades a las que pertenecían los barcos que habían zarpado desde ellas para reforzar el poderío de recursos y producción de una aldea o comunidad, pero también es verdad que en muchos otros casos, convertirse en un thrall era una sentencia de muerte o un destino peor. Muchos hombres y niños eran sacrificados en rituales a los dioses nórdicos, y las mujeres eran poco más que esclavas sexuales de los principales líderes. En cualquier caso, no se puede negar que era una mecanismo económico simple y brutal: tomar lo que se necesitaba o se deseaba para integrarlo y aprovecharlo; y eso incluía a personas. Hedeby, antiguo territorio danés, y Bolghar, a orillas del Volga en la Rusia actual, eran los principales mercados de esclavos vikingos.
Pero lo curioso es que no había un trato «uniforme» a los thralls de acuerdo a las leyes nórdicas de la época. Estos podían conseguir un rango más «respetado» entre sus captores, siempre que el jarl responsable de la comunidad los considerara dignos de ese aumento de estatus social gracias a su trabajo y sumisión. Un esclavo podía convertirse primero en frjálsgjafi, un estatus de libertad concedida pero no hecha pública. El paso siguiente llegaba con un ritual muy concreto: el antiguo amo organizaba una ceremonia llamada «la cerveza de la libertad», tras la cual el liberado pasaba a ser leysingi, un liberto con más derechos, aunque todavía inferior legalmente a quien había nacido libre. Señalar que la ley no perdonaba del todo el origen: un liberto y sus descendientes seguían considerados legalmente inferiores durante algunas generaciones, pero con el tiempo esa mancha de estatus terminaba diluyéndose en el árbol familiar, y los nietos o biznietos de un antiguo thrall podían nacer como miembros de pleno derecho en sus comunidades, y su línea de sangre no los hacía menos apreciados o respetados por sus líderes «adoptivos».
David Senra, de 40 años, ha creado el podcast que escuchan los CEOs más poderosos del mundo y ha rechazado 50 millones de dólares por él
De hecho, hubo karls famosos por ser especialmente magnánimos con sus thralls. Por ejemplo, se dice por escritos y cantares que Erling Skjalgsson, un poderoso jarl del suroeste de Noruega, llegó a tener bajo su dominio a más de 30 thralls, pero en vez de someterlos a trabajos agotadores y a tratarlos como simple «ganado humano»; les proporcionó viviendas, campos para que cultivaran su propia comida, y les permitía relacionarse con su población; no tanto como iguales, pero si como miembros de la comunidad.
Incluso también hay casos semi legendarios como el de Olav Tryggvason, Rey de Noruega de 995 al año 1000 de nuestra era. Se cuenta que empezó siendo un thrall -lo más probable es que se criase en comunidades de esclavos o con vínculos con ellos- y gracias a sus hazañas, y perseverancia consiguió ser gobernante del país escandinavo; es básicamente el reflejo real del Thrall del universo creado por Blizzard, pero de nuevo sin olvidar que lo que sabemos de el viene de rumores y leyendas de la época.
La cuestión es que, sin dejar de lado la brutalidad de la práctica -y teniendo en cuenta que todo dependía de que aldea o tribu hubieran zarpado los drakkas que capturaban a los que se convertirían en thralls-, el sistema de esclavitud vikingo podía mostrar cierta clemencia a sus cautivos. Nunca dejaban de tener ese estigma, pero desde luego, si el puerto al que se dirigían o el karl por el que eran comprados pertenecía a una comunidad más benévola, no era el fin de su vida y podían empezar de nuevo, aunque con mucho trabajo. Un contraste muy marcado con la esclavitud colonial europea de los siglos XV a XVIII.
En 3DJuegos | La prueba de Selectividad de China es la más antigua del mundo, pero entre 1966 y 1977 cambió por completo
En 3DJuegos | Lo más extraño de la tumba del guerrero cubierto de oro no es sólo eso, es que la inscripción con la que fue enterrado no la puede descifrar ni la IA
(function() {
window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
var headElement = document.getElementsByTagName(‘head’)[0];
if (_JS_MODULES.instagram) {
var instagramScript = document.createElement(‘script’);
instagramScript.src=»
instagramScript.async = true;
instagramScript.defer = true;
headElement.appendChild(instagramScript);
}
})();
–
La noticia
Blizzard basó a uno de sus personajes más famosos en una figura controvertida de la cultura vikinga, el Thrall
fue publicada originalmente en
3DJuegos
por
Alberto Moral
.
DEPORTE2 días agoContundente respaldo de la FIFA tras las críticas a los árbitros de Argentina-Egipto: “Las acusaciones infundadas no tienen cabida”
DEPORTE3 días agoUn apostante gana un millón de dólares en Toshi.bet
ECONOMIA3 días agoPlazo fijo Banco Galicia ahora paga más: cuánto se gana invirtiendo $2 millones



















