CHIMENTOS
Titanes en el Ring irrumpió en la Feria del Libro: los secretos de una nueva reinvención del mítico show de catch

Hubo gritos, hubo aplausos, hubo chicos que miraban sin pestañear y adultos que, de golpe, se vieron transportados a la infancia. En medio de la Feria del Libro, ese territorio donde suelen convivir la música de fondo, el ir y venir de los visitantes y el murmullo de las páginas, irrumpió una escena impensada: los luchadores de Titanes en el Ring, la eterna creación de Martín Karadagian, hicieron su entrada y alteraron para siempre la rutina del predio. Fue una aparición teatral, estruendosa, conmovedora. Y, para muchos, también profundamente emotiva.
Entre máscaras, capas y personajes que traspasaron generaciones, además de la nueva camada, la sorpresa se mezcló con admiración y hasta con una cuota de temor lúdico. Como en aquellos años dorados, Titanes volvió a generar ese hechizo singular donde el espectáculo y el mito se abrazan. No fue una acción promocional más. Fue, en verdad, un regreso a las fuentes.
Porque detrás de esa irrupción late una empresa mucho más ambiciosa: la vuelta de los shows en vivo, ese ritual que marcó generaciones enteras y que ahora renace en cuatro shows históricos, con funciones distintas cada día, cargadas de recuerdos, homenajes y lágrimas. Sobre el ring volverán figuras míticas como El Caballero Rojo, La Momia o El Diábolo, junto a nuevas caras que continúan el linaje de aquella troupe que convirtió la lucha libre en un fenómeno cultural argentino.

Pero la fecha elegida no fue casual. Este 30 de abril se cumplieron 104 años del nacimiento de Martín Karadagian, el creador de ese universo fantástico, el hombre que inventó héroes y monstruos para millones de chicos, y que transformó el catch en un lenguaje popular. Fue un homenaje secreto y perfecto. Porque si Titanes regresa, es también porque Karadagian sigue vivo en la memoria.
La gran revolución empezó allá por 1961. Los espectáculos de catch en el Luna Park empezaba a apagarse y Martín comprendió algo antes que nadie: el futuro estaba en la televisión. Creó una troupe, inventó personajes, le dio dramaturgia a la lucha y nació Titanes en el Ring.
Lo demás es historia. O fenómeno, religión popular, como se lo quiera llamar. Porque no fue sólo un programa, fue una fábrica de ídolos, un lenguaje, es esa infancia compartida.

Después llegaron las giras por el interior, los países limítrofes, los teatros repletos, los muñecos, las figuritas, las películas, los juegos de mesa. Se convirtió en el espectáculo de lucha más importante que conoció Sudamérica. Y ahora, décadas después, vuelve. No como pieza de museo. No como nostalgia congelada, sino como organismo vivo.
De la mano de Paulina Karadagian y del histórico luchador Billy Jim, el regreso será en el porteño teatro Margarita Xirgu, los días 23 y 24 de mayos con dos funciones diarias, para luego seguir camino por otros escenarios. Porque, como repiten quienes custodian ese legado, la historia no murió. Mutó.
En charla exclusiva con Teleshow, Paulina puso en palabras ese proceso íntimo, casi inevitable, de heredar un mito y animarse a transformarlo: “Durante todo este tiempo, después de que falleció papá en el ‘91, tratamos de mantener la esencia y la mística de Titanes. Pero nunca pude mostrar el Titanes que yo quería”, confesó, con una mezcla de respeto y necesidad de cambio.

Durante más de tres décadas, explicó, la estructura se mantuvo casi intacta. Como si tocarla fuera un riesgo. Como si el legado pesara demasiado: “Las comparaciones son odiosas, cada uno tiene su forma de ver y los tiempos son distintos”, dice. Y en esa frase se adivina una tensión que la acompañó durante años. Hasta que llegó el punto de quiebre.
La charla con el histórico luchador Billy Jim fue decisiva. “Él era muy de ‘si tu papá lo hizo así, tiene que ser así’. Y llegó un momento en que le dije: ‘Billy, estamos grandes. El público creció, queremos llegarle a los chicos, pero también a los padres’”.
Ahí empezó todo. O, mejor dicho, ahí empezó este nuevo Titanes: “Papá sigue siendo mi guía y mi norte, pero esto es my way”, lanzó Paulina, con una definición que no es solo artística, sino también emocional. “Soy más rebelde, tengo su sangre, pero también mi forma de ver las cosas”. El cambio no es superficial. Es conceptual.

Implica humanizar a los personajes, correrlos del lugar inmaculado donde el bien siempre gana. “Lo ideal sería que el bien gane siempre, pero la vida real no es tan así”, explica. Y recurre a una imagen potente: “Batman se enojaba también… y por momentos parecía enamorado de Gatúbela”. Ese matiz, ese gris, es el que busca imprimirle a esta nueva etapa.
Porque Titanes, hoy, ya no es solo un show. Es —como lo define ella— “una empresa de entretenimiento”. Un universo 360. “Hay proyectos muy lindos por delante. Una marca paraguas donde no todo es tan bueno ni todo es tan malo”, anticipa. La intención es clara: volver a conectar. Con los chicos, sí. Pero también con los padres que alguna vez lo fueron.
“Muchos chicos nos siguen porque sus papás les inculcaron este amor. Y eso lo agradecemos eternamente. Pero creemos que este es el momento de Titanes para seguir para adelante y cambiar”, sostiene.

El cambio ya empezó a verse: nuevo logo, rediseño de vestuarios, reinterpretación de personajes clásicos como el Caballero Rojo —ahora más humano, menos etéreo— y, sobre todo, una renovación profunda del plantel. Hubo convocatorias abiertas, tryouts, entrevistas, pruebas físicas.
“Buscábamos que tuvieran la sangre que tenemos nosotros”, cuenta. Y describe ese instante casi instintivo donde se reconoce a un luchador: “Es algo que ves y te das cuenta”. Llegaron chicos y chicas de todo el país: Rosario, Corrientes, distintos puntos donde la llama del catch nunca se apagó. Muchos, incluso, se quedaban helados al entender dónde estaban. Y ahí, sobre el ring, empezaba la selección: caídas, fuerza, expresividad, fiereza. Los que quedaban, pasaban a formar parte de algo más grande que un show. Pasaban a formar parte de una historia.
“Hoy Titanes en el Ring es my way”, repite Paulina, como una declaración final. “Siempre honrando a mi papá, pero ahora con mi visión. Durante 35 años la respeté al máximo. Creo que ya es el momento”.
Y acaso esa irrupción inesperada en la Feria del Libro haya sido una metáfora perfecta. Entre libros, memoria y generaciones mezcladas, Titanes volvió a aparecer para recordarlo todo. Que los héroes enmascarados existen, que la infancia puede volver de golpe… Y que Martín Karadagian, a 104 años de su nacimiento, de alguna forma u otra, sigue entrando al ring.
Titanes en el Ring,Feria del Libro,lucha libre,evento,Buenos Aires,personajes,La Momia,El Diablo,espectáculos,promoción
CHIMENTOS
Julieta Ortega recordó las fantasías que provocaba en Sex: “Muchos pendejos me esperaban a la salida”

Durante su paso por Otro día perdido, el ciclo conducido por Mario Pergolini en Eltrece, Julieta Ortega repasó su experiencia como parte del elenco de Sex, la creación de José María Muscari que transformó la escena porteña con su propuesta inmersiva, rotativa y cargada de cercanía con el público. La actriz recordó los nervios iniciales, el fenómeno de los espectadores recurrentes y las anécdotas insólitas que marcaron su paso por el espectáculo.
Ortega remarcó que, aunque las primeras funciones le generaron ansiedad, rápidamente se adaptó a la dinámica del show y a la interacción constante con quienes asistían, en un contexto donde el límite entre artista y audiencia se diluye y se potencian situaciones inesperadas dentro y fuera del escenario.
La actriz relató que su ingreso a Sex se produjo cuando la obra ya llevaba varios años en cartel. Participó durante casi dos años, con funciones en Buenos Aires, Mar del Plata y en la gira. Al recordar su debut, subrayó: “Sex me puso nerviosa las primeras funciones, pero después ya no”.
Explicó que la propuesta la obligó a adaptarse rápido: los cambios de elenco y la variedad de espacios exigían una entrega y una conexión permanente, algo que, según detalló, le permitió ganar soltura y disfrutar la experiencia a pleno.
Julieta describió la particularidad de quienes asisten a Sex: “Había un par que iban mucho, que iban varias veces”. Pergolini comparó este fenómeno con el de la época de las vedettes, donde ciertos asistentes solían frecuentar los espectáculos con una lógica de admiración y ritual repetido.
La actriz coincidió, aunque aclaró que los códigos actuales son distintos. En tono de humor, señaló: “Pero no te llevaban nada. No te llevaban flores”. Sin embargo, admitió que alguna vez recibió flores en el camarín, generalmente con tarjeta y remitente identificado.

Uno de los ejes más disruptivos del relato de Julieta Ortega fue el contacto directo con el público después de cada función. “Muchos pendejos me esperaban a la salida”, confesó, divertida. “Era un gran momento ese”, señaló.
Narró una situación puntual en la que un espectador se acercó de manera tan frontal que ella valoró su gesto. “Este pibe es un capo. ¡Este pibe se viene conmigo!”, lanzó, entre risas.
La actriz explicó que la interacción sensual durante el show podía dar lugar a confusiones o expectativas en algunos asistentes: “Por ahí te esperan. La gente se siente que les estás tirando onda y te esperan”. Sin embargo, aclaró que, salvo excepciones, las situaciones se resolvían con naturalidad y sin mayores complicaciones.

La propuesta dirigida por José María Muscari se consolidó como un fenómeno escénico sin precedentes, con siete años en cartel y más de 800 mil espectadores.
La disposición de mesas en vez de butacas, la posibilidad de cenar o tomar algo durante la función y la rotación permanente del elenco convierten cada noche en una experiencia irrepetible. Ortega hizo hincapié en la libertad y catarsis que propone el show, así como en la cercanía con el público, que genera momentos únicos y desafía los límites tradicionales del espectáculo.

Sex se presenta como un show remixado y en constante mutación, con nuevos integrantes, componentes y formatos. A lo largo de estos años, la experiencia incluyó versiones inmersivas, virtuales, giras nacionales e internacionales, y temporadas en diferentes plazas.
El éxito de la obra reside en su capacidad de reinventarse, en la diversidad del elenco y en la manera en que interpela al público sobre el deseo, la sensualidad y el contacto. Según Ortega, ese “aire de libertad” y la posibilidad de vivir el espectáculo de manera personal son las claves que explican su permanencia y el boca en boca que lo mantuvo vigente durante tanto tiempo.
CHIMENTOS
El horóscopo de hoy: martes 7 de julio

ARIES (del 21 de marzo al 20 de abril)
Sentirás la necesidad de preguntarte quién eres realmente y hacia dónde quieres dirigir tu energía. Muchas certezas comenzarán a transformarse y descubrirás aspectos de tu personalidad que habían permanecido ocultos. Será una excelente oportunidad para redefinir tus objetivos desde un lugar más auténtico y consciente.
TAURO (del 21 de abril al 20 de mayo)
Este tránsito te llevará a conectar con tu mundo interior de una manera mucho más profunda. Viejas emociones, recuerdos o intuiciones aparecerán para ayudarte a cerrar ciclos. Será un período ideal para la meditación, el descanso y todo aquello que favorezca la paz emocional.
GÉMINIS (del 21 de mayo al 21 de junio)
Tus amistades y proyectos de futuro atravesarán una etapa de revisión. Podrías alejarte de ciertos grupos o descubrir que algunos sueños ya no tienen el mismo significado. Este tránsito te ayudará a rodearte de personas que realmente compartan tus valores.
CÁNCER (del 22 de junio al 22 de julio)
La vocación y la vida profesional despertarán muchas preguntas. Quizás sientas que necesitas cambiar de rumbo o encontrar un trabajo con mayor sentido personal. Aunque las respuestas no lleguen de inmediato, este tránsito te permitirá construir un camino mucho más alineado con tu esencia.
LEO (del 23 de julio al 22 de agosto)
Será un momento para revisar tus creencias, ideales y forma de comprender la vida. Estudios, viajes o proyectos de expansión podrían modificarse para adaptarse a una nueva visión. La búsqueda espiritual cobrará una importancia especial durante estos meses.
VIRGO (del 23 de agosto al 21 de septiembre)
Este tránsito te invitará a transformar viejos miedos, dependencias y asuntos emocionales profundos. También será un buen momento para revisar temas económicos compartidos y aprender a confiar más en los procesos de cambio que estás viviendo.
LIBRA (del 22 de septiembre al 22 de octubre)
Las relaciones serán un espejo que reflejará aquello que necesitas comprender sobre ti. Algunas idealizaciones caerán para dar paso a vínculos más sinceros y conscientes. Será un excelente período para fortalecer relaciones basadas en la autenticidad.
ESCORPIO (del 23 de octubre al 21 de noviembre)
Tu rutina diaria necesitará pequeños ajustes que mejoren tu bienestar físico y emocional. Este tránsito te mostrará qué hábitos consumen tu energía y cuáles realmente nutren tu equilibrio. Escuchar las necesidades de tu cuerpo será fundamental.
SAGITARIO (del 22 de noviembre al 22 de diciembre)
La creatividad, el amor y la expresión personal atravesarán una profunda revisión. Descubrirás nuevos talentos o recuperarás pasiones que habías dejado de lado. También será un tiempo para vivir el amor con mayor madurez y menos expectativas idealizadas.
CAPRICORNIO (del 23 de diciembre al 21 de enero)
El hogar y la familia despertarán emociones que venían guardadas desde hace tiempo. Será una oportunidad para sanar vínculos, comprender la historia familiar y construir una base emocional mucho más sólida. La sensibilidad será una guía, no una debilidad.
ACUARIO (del 22 de enero al 21 de febrero)
Tus pensamientos y tu forma de comunicarte cambiarán de manera sutil pero profunda. Quizás necesites guardar silencio antes de expresar ciertas ideas o revisar decisiones importantes. La intuición será una aliada mucho más confiable que la prisa.
PISCIS (del 22 de febrero al 20 de marzo)
Tus valores personales y la relación con el dinero entrarán en un proceso de transformación. Comprenderás que la verdadera seguridad no depende únicamente de lo material, sino también de reconocer tus talentos y confiar en ellos. Será un período ideal para redefinir prioridades y fortalecer tu autoestima.
horóscopo
CHIMENTOS
La placa planta de Gran Hermano se cobró una nueva víctima: quién fue el último eliminado

La 20° gala de eliminación de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) dejó una de las placas más esperadas de la temporada. El lunes 6 de julio, siete participantes enfrentaron el voto negativo del público en lo que se conoce como “placa planta”, una modalidad reservada para quienes el juego considera que no se mueven lo suficiente dentro de la casa. El conductor Santiago del Moro fue abriendo los sobres uno a uno, y la tensión creció a medida que los nombres se acumulaban en el versus final.
La placa arrancó con siete nominados: Matías Hanssen, Sebastián Cola, Mariela Prieto, Juan Carlos López, Alejandra Majluf, Luana Fernández y Leandro Nigro. Todos ingresaron a la gala sabiendo que el público había votado en contra, y que quien más votos acumulara abandonaría la casa esa misma noche.
El primero en salvarse fue Hanssen, con apenas el 1,60% de los votos negativos, el porcentaje más bajo de toda la placa. Su reacción fue a los gritos: celebró con una efusividad que contrastó con el perfil moderado que había mantenido durante las semanas anteriores. Hanssen es uno de los participantes que más se metió en el juego desde su ingreso, con la cabeza fría pero sin esquivar los conflictos cuando fue necesario.
Tras él llegó el turno de Sebastián Cola, con el 2,40% de los votos. Su alivio fue inmediato: saltó y se abrazó a Charlotte Caniggia con un grito que no dejó lugar a dudas: “¡Soy yo! Dijo mi nombre. Vamos que no soy una planta”. Mariela Prieto fue la tercera en salvarse, con el 3,40%, en una semana que para ella había sido intensa por peleas internas con compañeras y por el regreso de su expareja, el Turco García, a la casa.
Juan Carlos López fue el cuarto en bajar de placa, con el 5,30% de los votos negativos. Su salvación no estuvo exenta de drama: apenas escuchó su nombre, aprovechó el momento para cruzarse con Sol Abraham y Cinzia Francischiello, quienes habían declarado abiertamente durante la semana que querían verlo fuera. La quinta en salvarse fue Alejandra Majluf, con el 8,80%, quien prometió ante las cámaras que a partir de ese momento honraría su lugar en la competencia.
Con cinco participantes a salvo, el versus quedó entre Luana y Nigro. Dos jugadores que llegaron a ese punto desde lugares distintos: ella, indignada por verse en una placa planta cuando no se considera tal; él, cargando semanas de invisibilidad y el peso de una etiqueta que nunca pudo sacudirse del todo.
Los números del versus no dejaron margen para la sorpresa. Luana obtuvo el 39,90% de los votos negativos, mientras que Nigro acumuló el 60,10%, una diferencia de más de 20 puntos que reflejó la percepción del público sobre su paso por la casa. Pasadas las 23:30, Del Moro reveló el nombre del eliminado. Luana estalló en llanto cuando escuchó que no era ella. Nigro, en cambio, lo tomó con calma.
La salida del jugador tuvo su propio ritual. Al tratarse de una placa planta, no hubo despedida por la puerta principal ni por la giratoria. Un hombre disfrazado de arbusto entró a la casa, tomó a Nigro a cuestas y lo sacó por la puerta roja. El participante se fue sonriendo, intentó incluso que lo llevaran colgado, y cerró sus 48 días dentro de la casa con el mismo tono desapegado que había marcado toda su estadía.
El mote de “planta” lo había perseguido desde que ingresó en medio de la competencia. Nigro intentó en algún momento cambiar esa imagen con actitudes más confrontativas y algún cruce con compañeros, pero el intento no alcanzó. El propio “Big” había marcado el camino semanas atrás al exponerlo públicamente por no jugar e invitarlo a retirarse, un momento que anticipaba el desenlace de esta gala.
DEPORTE15 horas agoPortugal vs España: formaciones, hora y dónde ver por tv
POLITICA2 días agoFin al presidente antisistema: Milei ya tiene su “casta” y se aferra al dogma económico
ECONOMIA1 día agoLa producción textil aceleró su caída y la capacidad instalada siguió entre las más bajas de la industria


















