POLITICA
Tras una reunión de cancilleres, Uruguay se comprometió a analizar la relocalización de una planta industrial que genera protestas

En un escenario que se parece peligrosamente al prolongado conflicto binacional por la instalación de la papelera Botnia-UPM en las costas de la ciudad Fray Bentos, frente a la localidad entrerriana de Gualeguaychú, funcionarios argentinos y de Uruguay se reunieron hoy en Montevideo para evitar la posibilidad de otro entuerto limítrofe. Esta vez se trata de una planta de hidrógeno verde planificada en Paysandú, frente a Colón, Entre Ríos, con el mismo río Uruguay como barrera natural e indispensable fuente de agua para el proyecto.
El canciller Pablo Quirno y el gobernador de Entre Ríos, Emilio Frigerio (Pro), encabezaron la delegación argentina. Fueron recibidos por el canciller de Uruguay, Mario Lubetkin, y un actor que comienza a ser clave: el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera. Allí las autoridades uruguayas se comprometieron a analizar la relocalización de la planta.
Las repetidas marchas de protesta que vienen motorizando asambleístas entrerrianos cada fin de semana son el contexto y a la vez el condicionante de las negociaciones, alrededor de la inversión más grande que podría tener Uruguay en su historia, unos U$S 5800 millones generados por la empresa multinacional HIF Global, entre la construcción de la planta y la reforestación de las más de 110 hectáreas que, inicialmente, abarcaba el proyecto.
Luego de la reunión, y aún sin anuncios concretos, el canciller argentino se mostró conforme, sobre todo porque del lado uruguayo contestaron que analizan la “relocalización” de la planta, objetivo compartido por los asambleístas y las autoridades argentinas.
“Tuvimos una excelente reunión con Mario Lubetkin, canciller de Uruguay , y el equipo uruguayo para continuar el proceso de diálogo sobre el proyecto de la planta de elaboración de hidrógeno verde en Paysandú, en la que nos informaron que el Gobierno uruguayo se encuentra analizando alternativas de relocalización de la planta”, escribió Quirno en su cuenta de X. “Seguiremos en diálogo constructivo y permanente para llegar a un escenario que contemple los intereses de todas las partes. Seguimos avanzando”, culminó el jefe de la diplomacia nacional.
En un comunicado conjunto, ambos países dieron cuenta de las negociaciones en curso. En el texto común se aclaró que Quirno “valoró que se hubiere incorporado a la ciudad de Colón como parte del “área de influencia” del proyecto para la elaboración de un estudio de Impacto Ambiental, otra de las preocupación en Colón, ciudad turística dónde viven unos treinta mil pobladores fijos.
Lubetkin, en tanto, señaló que, una vez tomada una decisión con respecto a la localización definitiva del proyecto y la evaluación de su estudio de impacto ambiental, se remitirá la correspondiente comunicación a la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), la entidad binacional, que también tuvo una participación protagónica en el conflicto por Botnia, que incluyó el cierre del puente Gualeguaychú-Fray Bentos durante cinco años e incluyó un litigio internacional en el tribunal de La Haya con resultado adverso para la Argentina.
“Estamos en contra de que la planta se haga en ese lugar, por la contaminación visual, a poco más de dos kilómetros de las playas de Colón”, expresó a Gustavo Velzi, abogado de los asambleístas de Colón, y partidario de la relocalización de la planta
Más allá de los asambleístas, ambos gobiernos y las intendencias (el intendente de Colón, José Luis Walser, apoya el reclamo de los manifestantes entrerrianos), otros actores también intervinieron en clave política. Los legisladores del peronismo entrerriano Guillermo Michel, Marianela Marclay y Adán Bahl presentaron ante la justicia federal en Concepción del Uruguay una acción preventiva de daños en materia ambiental.
La Justicia envió, a su vez, exhortos a la CARU y al propio Quirno para que suministre la información que tiene sobre el estado del proyecto. Diputado cercano a Sergio Massa, y con aspiraciones de gobernar Entre Ríos, Michel acusó a Frigerio de “sobrevolar los temas” y de ocuparse de la instalación de la planta recién después de su denuncia.
Cerca de Frigerio contestaron que “el tema no se resuelve con denuncias judiciales”, y confiaron en seguir impulsando la relocalización de la planta, un pedido concreto que el propio Frigerio hizo llegar al presidente de Uruguay, Yamandú Orsi.
“A diferencia del kirchnerismo, creemos en el sector privado, en la inversión y en la generación de empleo. El gobierno uruguayo nos informó que por nuestra solicitud se encuentra analizando alternativas de relocalización de la refinería de combustible sintético proyectada en Paysandú”, dijo Frigerio.
“Más de un año de trabajo ininterrumpido, muchos viajes a Montevideo y una postura que no cambia: apoyamos la inversión y el desarrollo en el pais hermano uruguayo y creemos firmemente que esto no tiene porque afectar el desarrollo económico y el empleo de la costa entrerriana, en este caso de Colón. ”, dijo Frigerio al terminar la reunión.
“Ojalá todos aprendan de lo que pasó aquí y no sea otra vez la crónica de una nueva frustración o resignación”, advirtió a este diario Luis Leissa, abogado y ex integrante de la asamblea de Gualeguaychú.
prolongado conflicto,@MinLubetkinUy,https://t.co/v9LdjxvU8Z,pic.twitter.com/h4fvGmo1oS,May 12, 2026,Jaime Rosemberg,Conforme a
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Javier Milei asistió a la inauguración de un templo evangélico y pidió “convicción” para defender la libertad

El presidente Javier Milei asistió este sábado a la inauguración del nuevo templo de la Iglesia Evangélica Bautista Jesús es Rey, en Neuquén, en el marco del Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y, durante su discurso, reivindicó la defensa de “la vida, la libertad y la propiedad” y sostuvo que el compromiso con esos valores requiere “convicción” cuando el camino se vuelve “cuesta arriba”.
“Respetar los derechos a la vida, la libertad y la propiedad a rajatabla es justicia. Ese es nuestro norte. Pero este camino es arduo porque es sencillo decirlo, pero muy difícil hacerlo. Respetar estos derechos requiere perseverancia, paciencia y convicción aun cuando el camino se vuelve cuesta arriba”, expresó ante los integrantes de la congregación.
“En la Argentina queremos construir un país fundado sobre la roca de la justicia, la responsabilidad y el esfuerzo, que aguante las tormentas que vengan”, afirmó. Luego, cuestionó las “promesas fáciles” y agradeció la tarea de la congregación en la formación en valores. “Una ciudadanía con fe es una ciudadanía justa, comprometida con construir un futuro mejor”, sostuvo.
El mandatario estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. También participó el gobernador neuquino, Rolando Figueroa, junto con legisladores nacionales y pastores de distintos puntos del país. Según informó la iglesia, asistieron más de 2500 miembros de su comunidad.
Durante el acto, Milei también destacó la trayectoria de casi 90 años de la congregación y su labor educativa, sanitaria y social. Jesús es Rey impulsó la fundación de más de diez iglesias en distintas regiones de la Argentina y en África, además de una escuela con más de 1700 alumnos y una clínica de consultorios externos con 30 especialidades.
La ceremonia tuvo como anfitriones a Silvia Stekar y Hugo Márquez, a la pastora y senadora nacional por Neuquén Nadia Márquez y a su esposo, Matías Riffo, junto con el cuerpo pastoral. La celebración, además, incluyó música en vivo.
La senadora destacó la presencia del Presidente y la consideró un reconocimiento al trabajo de la comunidad religiosa. “Las iglesias evangélicas cumplen una tarea fundamental, muchas veces silenciosa, acompañando a las familias, asistiendo a quienes más lo necesitan y brindando contención espiritual, esperanza y oportunidades a miles de personas”, manifestó.
Por su parte, Hugo Márquez, padre de la senadora, agradeció al mandatario por hacerse un lugar en su agenda para participar de la inauguración. “Les queremos regalar este auditorio para que amen más y sirvan más a Dios”, expresó ante la congregación.
La construcción del templo demandó 15 años y se financió con aportes voluntarios de sus integrantes, sin préstamos bancarios ni fondos estatales, de acuerdo con lo indicado por la institución. El edificio está ubicado en Juan Julián Lastra al 3100, frente a la Terminal de Ómnibus de Neuquén, y se encuentra entre los espacios religiosos de mayor capacidad de la Patagonia.
En su primera etapa, el auditorio habilitó 2500 localidades. Una segunda fase prevé incorporar otras 1500, hasta alcanzar una capacidad total de 4000 personas sentadas. Su diseño semicircular busca favorecer la cercanía entre los asistentes y el escenario principal.
El complejo cuenta además con dos salones de usos múltiples, con capacidad para 300 personas cada uno, y un sector denominado Punto de Encuentro.
Javier Milei,Conforme a
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Préstamos millonarios y cesión de derechos: con dos clubes en la mira, avanza la investigación sobre los negocios del dueño de Sur Finanzas

La Justicia investiga las operaciones millonarias de Ariel Vallejo con clubes de fútbol, entre ellas la cesión de cheques y los préstamos a Argentinos Juniors y San Lorenzo. La investigación apunta al uso de los fondos de las distintas sociedades del financista, que luego, en parte, eran colocados en distintos negocios.
El dueño de Sur Finanzas, cercano a Claudio “Chiqui” Tapia, permanece detenido en una causa por presunto lavado de dinero y asociación ilícita. Los investigadores buscan determinar el origen de los fondos que circulaban por sus empresas y si los negocios con las instituciones deportivas formaron parte de ese circuito.
Uno de los casos bajo análisis es el de Argentinos Juniors. Según el dictamen de la fiscal Incardona, Sur Finanzas PSP S.A. le cedió cheques por $600 millones, con una tasa nominal anual adelantada del 100%. Además, le otorgó un préstamo de $200 millones, al 40% anual más un 1,5% mensual.
Estas cifras, para la Justicia, podrían ser usureras. En el entorno del financista niegan estas afirmaciones y aseguran que fueron préstamos con tasas acordes a las de mercado.
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Una orquesta sin una partitura compartida

Faltaba poco más de una hora para la medianoche del martes, cuando la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, recibió un llamado desde el puesto de Migraciones en Puerto Iguazú. Era para informarle que Flavio Bolsonaro y su familia estaban allí para ingresar a la Argentina. Pese a que había un operativo reservado montado por el Gobierno para facilitarle la partida, la funcionaria desconocía esos movimientos, que incluían a efectivos de fuerzas a su cargo. Llamó a Javier Milei para ver cómo actuar, y el Presidente, que sí estaba al tanto de la maniobra, le dio su aprobación. Nadie además de él, Santiago Caputo, y quizás Karina Milei, estaba en conocimiento del dispositivo que se había montado.
La fuga del fallido candidato presidencial fue gestada desde EE.UU. por el Departamento de Estado en conexión directa con Bolsonaro. La Argentina habría entrado en el circuito como un actor complementario por requerimiento del senador brasileño, quien consideró riesgoso huir por un aeropuerto de su país y optó por la salida a través de Iguazú.
Si bien en el Gobierno aseguran que no hubo un pedido de participación del jefe de la diplomacia, Marco Rubio, lo cierto es que el avión que sacó a Bolsonaro fue contratado por un broker norteamericano, presumiblemente con fondos de la CIA (aunque se cuidaron de que fuera de matrícula argentina). En esa gestión se asomó Caputo. EE.UU. intentó no dejar los dedos marcados, aunque algunas huellas quedaron. También quiso dejar en claro que no consideraba ilegítima la reelección de Lula y que Bolsonaro no era el “presidente electo”, por eso le ordenaron enmendar su carta. Washington y Brasilia siguen administrando sus diferencias por vías diplomáticas.
El gobierno argentino también hubiese querido pasar inadvertido, pero la operación dejó evidencias en todas partes. De hecho hasta ahora cuando algunos ministros le preguntan a Caputo si efectivamente él intervino en el operativo, les responde que no puede ni confirmar ni desmentir. “Misterio”, es su nuevo término fetiche.
La maniobra fue íntegramente organizada por Caputo, por pedido expreso de Milei. Un conocedor de ese vínculo, dice que la movida es un ejemplo de “cuando los dos entran en relación simbiótica”. Ambos estuvieron en fluido contacto con el entorno de Bolsonaro en las horas decisivas; presumiblemente también con el Departamento de Estado. No se trató de un operativo orgánico de la SIDE. En ese caso, por ejemplo, Bolsonaro no hubiera ingresado con su pasaporte y no hubiesen quedado rastros de su paso.
Caputo se valió de actores de confianza que incluso dentro de organismos oficiales como la EBY (Entidad Binacional Yacyretá), Migraciones o la PSA (Policía de Seguridad Aeroporturia) le responden a él. Movió los hilos como un monotributista con acceso a los resortes del Estado. Pero hubo problemas.
El gran interrogante es por qué se demoró 20 horas la salida de Brasil de Bolsonaro, postergación que dejó el avión contratado en pista como un señuelo, y a Caputo girando por Iguazú a la vista durante horas. En el Gobierno hay más de una hipótesis. Unos aducen que todo se originó porque el piloto del avión comentó que él sabía que la persona que debía transportar era Bolsonaro, y eso activó alarmas y atemorizó al senador, que entró en pánico. Otros sostienen que el obstáculo fue operativo, por las dificultades para contratar un servicio que aceptara llevarlo con su familia y sus pertenencias desde Brasilia hasta Iguazú. Las dudas que generaba su situación judicial conspiraban en contra.
En la Casa Rosada están convencidos de que la administración de Lula Da Silva hizo la vista gorda para facilitar el escape. “Es absolutamente imposible que haya atravesado 1600 kilómetros sin que se entere la ABIN (Agencia Brasileña de Inteligencia)”, explica un entendido en la materia. En Brasilia se muestran prescindentes y plantean que se trata de un problema entre la Justicia y Bolsonaro, quien pudo salir del país simplemente porque en el lado brasileño de la Triple Frontera nunca hay controles.
Por eso llamó la atención cuando el jueves Itamaraty convocó a la encargada de Negocios argentina, María Emilia Cortés, al frente de la embajada, para “recabar información sobre lo que pasó”. Fue un movimiento en sentido contrario a la idea de la no intervención política en el caso. Reconocen también que el ingreso a la Argentina fue legal porque no se había emitido una cédula roja de Interpol.
Para el Lula de los milagros la huida de Bolsonaro fue un alivio. Había quedado en una posición muy incómoda cuando el polémico juez Alexandre de Moraes ordenó el retiro de pasaportes del candidato del Partido Liberal, apenas minutos después del escrutinio. “Fue un error, se excedió por sus ansias de protagonismo”, se despegan en el gobierno brasileño, sabiendo que es un magistrado que está identificado con ellos. Pero ese error quedó disimulado por la fuga de Bolsonaro, a su entender, porque demostró que no podía enfrentar a la Justicia.
También para la derecha brasileña fue un respiro la partida del senador. Fue notable cómo los actores se reacomodaron rápidamente a la nueva situación, con el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, como bastonero, y Michelle Bolsonaro (esposa de Jair, distanciada de sus hijos), como figura emergente. Con ella posó el martes el presidente del Partido Liberal, Valdemar Costa Neto, sin que se les notara pesar por la derrota.
En cualquier caso, el de Bolsonaro es un antecedente que profundiza la peligrosa percepción de que en América latina el poder y la libertad son sinónimos, y de que la derrota puede ser el camino a la prisión. Lula, Cristina Kirchner, Jair Bolsonaro, Álvaro Uribe (Colombia), Jeanine Añez (Bolivia), Ollanta Humala (Perú), Pedro Castillo (Perú), Alejandro Toledo (Perú), Ricardo Martinelli (Panamá), son casos de los casos de los últimos años, de distinta ubicación en el espectro ideológico. ¿Creció el nivel de corrupción en el poder? ¿Hay una mayor politización de la Justicia? ¿O solo menos consideración institucional? ¿La fragilidad política del llano se transformó en una condena?
Síntomas de disgregación
El desconcierto de Monteoliva en la noche del martes refleja algo más que las consecuencias de un operativo encubierto, que quizás justificaba su desconocimiento. Es un mínimo retrato de un nivel de descoordinación interna que se ha profundizado en las últimas semanas y que tiene preocupados a importantes actores del Gobierno. Hay una percepción de los propios funcionarios de que conviven agendas superpuestas y contradictorias, que se anulan entre sí. Como si se tratara de una orquesta en la que cada músico toca una partitura diferente, sin un director que intervenga.
Luis Caputo repite a los gritos que necesita un acuerdo con los gobernadores para dar señales de gobernabilidad y reducir la incertidumbre política. Karina Milei dice que está de acuerdo pero no a cualquier costo. Diego Santilli rema desde hace meses con los mandatarios provinciales para suspender las PASO (asegura tener los 37 votos en el Senado para aprobarlo tras la visita del Papa, incluyendo un sistema de adhesiones), pero los Menem les disputan el territorio a esos mismos interlocutores. Por eso hay varios que creen que la suspensión de las primarias está definitivamente caída. Santiago Caputo se embandera con el proyecto Malvinas, pero Martín Menem no disimula su desinterés. Patricia Bullrich, cuyos gestos de diferenciación alientan la dispersión interna, dice que hay que activar rápidamente la economía, mientras Milei no hace más que reafirmar que no va a cambiar el rumbo (esta tensión se agravó esta semana cuando se bajó la orden en la Casa Rosada de marcarle la cancha a la senadora, ante señales de que Milei está menos paciente con el tema). Incluso en las últimas semanas empezaron a surgir diferencias dentro de las distintas tribus, fricciones hacia el interior del caputismo y también en el karinismo. Internas dentro de las internas. Una polifonía desafinada.
Hay una dificultad organizacional de fondo que parte del hecho de que el Gobierno nunca pudo volver a constituir un orden interno después del replanteo ministerial de hace un año. El karinismo absoluto se debilitó con el affaire Adorni, y lo que sobrevino después fue la multiplicación de los espacios de decisión. Hay una mesa económica, que Milei comparte con Luis Caputo y Santiago Bausili, pero en el que después talla reservadamente Federico Sturzenegger. Sobrevive la mesa política de los martes, que se fue ampliando tanto que cada vez resuelve menos. Después hay una mesita ratona karinista, que reúne a la hermana presidencial, Santillli y los Menem, aunque ahí también empezaron a haber diferencias fuertes. Y por si hiciera falta están las reuniones de Gabinete. El resto de los actores orbita como puede. Milei interviene solo en los temas de su interés o en situaciones extremas; el resto está delegado en Karina, que a su vez requiere muchas veces de la validación de su hermano.
Pero al desorden de la arquitectura operativa se sumó últimamente una variable política que ahondó los problemas: la profunda inquietud por la falta de resultados del plan económico, que lleva a que algunos actores importantes empiecen a desconfiar en el horizonte de reelección y, en consecuencia, comiencen a priorizar sus propios objetivos personales. En las entrañas del poder transita una extraña impresión de sentido colectivo extraviado, que Milei trata de subsanar en cada una de sus intervenciones. Es casi lo opuesto a lo que se ve en las redes sociales, donde rige una disciplina casi camporista con el discurso presidencial.
Aun en este contexto de dispersión, en las últimas semanas empezó a evidenciarse un intento de reacción del Gobierno en su mensaje económico. Detrás de algunas actividades y discursos emergió una terminología inusual en el vocabulario libertario, como “producción” o “pymes”. Es parte del esfuerzo de Luis Caputo por mostrarse activo frente a los cuestionamientos por la falta de reactivación. En sus incursiones cuenta como socio a Santilli, con quien ha hecho una dupla dinámica. Claro que el ministro de Economía debe moverse dentro del escaso margen que le deja liberada la ortodoxia de Milei.
Su foco ahora está puesto en mostrar que los sectores más dinámicos, en particular la energía y la minería de la cordillera y la Patagonia, pueden generar un derrame positivo sobre otras industrias y regiones. En los últimos meses les pidió insistentemente a las principales compañías de esos rubros que comuniquen lo que hacen, que expliquen cuánta gente emplean, cuántas pymes contratan. Busca que los privados exitosos se transformen en difusores del modelo. En este marco se organizó la visita de Milei y sus funcionarios al yacimiento en Catamarca que explota la empresa Río Tinto. Es parte del RIGI tour que llevará al mandatario por nueve provincias.
Este esfuerzo tuvo una puesta en escena visible el jueves en Rosario, en donde Economía promovió, y la provincia de Santa Fe organizó, un encuentro con la participación de los gobernadores mineros y los de la zona núcleo del país, donde operan importantes industrias proveedoras. Sorprendió allí Karina Milei con un mensaje curiosamente productivista: “Queremos lograr un win-win, porque como me gusta decir, acá tienen que ganar todos, las grandes empresas mineras, y también las pymes argentinas”. Un mensaje inédito, por el tono y por la vocera.
En el fondo subyace el cuestionamiento de los industriales de que el RIGI termina beneficiando más a los trabajadores chinos que proveen los insumos para las mineras, un déficit que escaló cuando se supo que para el proyecto Vicuña se importaría un campamento modular de altura desde Pekín. Pero según el Gobierno, el 82% de la mano de obra que se genera con este régimen es local, y en 20 provincias hay proveedoras de los beneficiarios.
En cualquier caso, es un tipo de discusión que hasta ahora estaba ausente y que refleja una demanda sostenida en sectores industriales: que la gestión libertaria se involucre en la administración de la transición del modelo económico, y no se quede amparado en el discurso de que todo es cuestión de los privados; que se puede incidir con acciones que no afecten el equilibrio fiscal.
Es una llamita que el Gobierno quiere mantener viva para poder ingresar al año electoral con expectativas. Ni los más optimistas prevén un repunte económico notable en 2027, pero por lo menos aspiran a mantener una medianía con ilusión. Milei tendrá un desafío mayúsculo el año próximo en su intento por continuar en el poder.
@Mi_Bolsonaro,pic.twitter.com/mK7fvvvtp7,October 27, 2026,Jorge Liotti,Conforme a
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