CHIMENTOS
Una foto de su infancia y una emotiva reflexión: así resumió Sofi Martínez sus días en el Mundial 2026

Pasaron apenas 72 horas desde que terminó el Mundial 2026, y fue en las últimas horas de este martes que Sofi Martínez compartió su experiencia más íntima durante la cobertura del evento deportivo más importante del mundo. La imagen de una niña con la camiseta de la Selección argentina, tomada años atrás, volvió a sus manos justo antes de la final entre Argentina y España. Ese reencuentro con su propio pasado activó recuerdos y sensaciones que definieron el tono de su cobertura y el significado de su desarrollo profesional.
La periodista, referente de la transmisión de Telefe en el Mundial, relató cómo la foto recibida mientras hacía la fila para ingresar al estadio la llevó a conectar de forma instantánea con su infancia. Recordó que, con apenas ocho o nueve años, ya vestía la camiseta celeste y blanca como expresión de identidad. El cruce entre el recuerdo y el presente la impulsó a reflexionar sobre el trayecto recorrido: “La misma nena con la camiseta de la Selección argentina. Como si hubiese visto mi esencia replicada en ese instante. Una Sofi que hizo el trabajo suficiente para serle fiel a quién es, y a quien fue siempre”.
La cobertura de la Copa del Mundo 2026 representó un desafío profesional y emocional. Martínez describió que encaró el torneo con un fuerte sentido de responsabilidad, consciente de lo que implicaba estar en campo de juego durante numerosos partidos y selecciones, ante una audiencia multitudinaria y bajo la expectativa de rendir al máximo nivel para el canal más visto del país. “Poder estar a la altura del canal más importante que llega a todo el país, en la transmisión más relevante de los últimos años”, sintetizó sobre la magnitud de la tarea.
El miedo, según su testimonio, se transformó en motor de trabajo. La periodista enfatizó que atravesar ese temor es parte del proceso y que solo el esfuerzo constante permite avanzar, tanto frente a dudas propias como a cuestionamientos ajenos. “Pero al miedo se lo atraviesa trabajando y esa siempre será mi luz”, expresó. En ese sentido, agradeció especialmente a quienes la acompañaron durante el mes de competencia, tanto desde Telefe como desde las redes sociales y los vlogs, y a quienes le recordaron la importancia de no dejarse afectar por críticas infundadas.
El Mundial significó también un avance en la representación de las mujeres en las transmisiones de fútbol en Argentina. Telefe eligió dar espacio a una voz femenina no solo para la conducción de la previa, sino también para las entrevistas en campo de juego. Martínez reconoció la apuesta del canal y el respaldo del equipo: “Gracias Telefe por jugartela y poner una voz femenina en la transmisión, para conducir la previa y para hacer las notas a los jugadores. Al equipo entero por la confianza, la paciencia y la buena energía para trabajar”.
La decisión de incorporar una periodista mujer en un rol protagónico dentro de la cobertura de la Copa del Mundo no solo abrió nuevas posibilidades profesionales, sino que también ofreció al público un punto de vista diferente y enriqueció la experiencia de los televidentes y fanáticos. La presencia de Sofi se tradujo en un vínculo más cercano con la audiencia, que encontró en ella una figura auténtica y accesible.

El desenlace del torneo tuvo una carga emocional ineludible. La derrota de Argentina ante España en la final dejó huella en el ánimo de la periodista y de millones de argentinos. En su relato, el momento previo al partido decisivo estuvo signado por una mezcla de nerviosismo, expectativa y reflexión personal. La imagen de la niña con la camiseta argentina funcionó como recordatorio de un sueño y de una pasión que atraviesa generaciones.
El agradecimiento a la Selección Argentina ocupó un lugar central en su despedida del torneo: “Gracias Selección por darnos abrazos, felicidad y desahogo. Por hacer sentir tanto a todo un pueblo”, escribió, resaltando el poder de las emociones compartidas entre jugadores, periodistas y espectadores. La cobertura periodística, para ella, no solo consiste en narrar hechos, sino en transmitir el pulso de una nación movilizada por el fútbol.
Durante el Mundial, la interacción digital jugó un papel clave en la construcción del vínculo entre la periodista y el público. Sofi agradeció a quienes la siguieron no solo por la pantalla, sino también a través de redes sociales y vlogs, espacios donde se mostró “100% genuina”. Invitó a conocer su trabajo y su personalidad mediante estos contenidos, destacando la importancia de la autenticidad y la cercanía en la era de la comunicación digital.

El mensaje de la periodista incluyó una valoración explícita hacia quienes respetan su labor y hacia los seguidores que la impulsan a mantenerse fiel a sí misma. La interacción en redes sociales permitió a Martínez consolidar una comunidad que la acompañó en cada instancia del Mundial, y que fue testigo tanto de los desafíos profesionales como de los logros personales alcanzados durante el mes de competencia.
La experiencia de Sofi Martínez en la cobertura del Mundial 2026 se construyó sobre la base de recuerdos, emociones, desafíos y conquistas. El paralelismo entre la niña que soñaba con la camiseta argentina y la mujer que alcanzó uno de los principales hitos de su carrera resume el sentido de pertenencia y la superación personal que atravesaron su tarea. “A esa nena: gracias por traerme hasta acá. Mirá lo lejos que llegamos. Y a la grande, a la de los miedos sociales y modernos: creo que también dimos un paso adelante durante este mes”, reflexionó.
La cobertura culminó con una frase que resume el espíritu de su recorrido: “Y así, sin más, se termina el mundial 2026. Tarea cumplida”.
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CHIMENTOS
Siempre fue conflictiva, con una vida caótica y ahora Fernanda Iglesias confirmó la verdad de su problemas: “A los 53 años me diagnosticaron…”

Impulsiva, vehemente y directa. Fernanda Iglesias se ha caracterizado por marcar su huella en sus múltiples apariciones en la pantalla chica, con ese estilo que algunas voces consideraban bastante confrontativo, al menos poco conciliatorio para expresarse en los paneles.
La periodista tomó notoriedad al retirarse de la silla de LAM, lo que activó la atención y principalmente por su operativa de despotricar contra el programa de Ángel de Brito. Inclusive le declaró una guerra pública a Yanina Latorre, que alcanzó una cierta obsesión por buscar algunas informaciones sobre la vida privada de la angelita más famosa y exitosa.
Ahora, Fernanda acaba de revelar que padece una enfermedad de salud mental, un diagnóstico al que accedió tardíamente, pero que le permitió resolver sus comportamientos más difíciles. “Hay que animar a la gente, sobre todo a los jóvenes, a tratarse”, arrancó en Puro Show.
Hasta que enumeró la montaña de cuestiones que padeció a lo largo de su vida, las acciones propias que la impulsaron a dañar las relaciones personales a su alrededor. “A mí me pasó que no lo hice a tiempo, me enojaba, tenía problemas para vincularme, era conflictiva y fue re duro para mí”, contó.
En ese brutal testimonio, Iglesias iluminó con sumo detalle la verdadera adversidad que le detectaron a nivel psicológico. “Yo tengo un diagnóstico de trastorno límite de la personalidad”, corroboró con mucha valentía para identificar con total claridad esa afección.
En ese contexto, la comunicadora especificó el plan de abordaje de los profesionales sobre su cuadro y narró: “Y empecé a tratarme a los 53 años”. Y remarcó con mucha seguridad: “Es importante arrancar antes para que la vida no sea tan caótica”.
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El emotivo álbum de Marina Borensztein para su hija en su cumpleaños: «Te felicito por vivir la vida que querés»

Marina Borensztein celebró los 27 años de su hija Malena con un álbum familiar que cruzó Madrid, Londres y varias generaciones. La escritora eligió las redes sociales para acompañar a la distancia a la joven, a quien llama Poupe, y reunió postales de su infancia, de los afectos que marcaron su historia y de los vínculos que construyó con el paso de los años.
Malena vive en Londres, mientras que Marina reside en Madrid, España, junto a su pareja, Oscar Martínez. La distancia no impidió el festejo: la hija de Tato Bores publicó un carrete de imágenes para homenajear a su única hija en el día de su cumpleaños y también adelantó que viajará la próxima semana a la capital inglesa para compartir la celebración en persona.
Las fotos trazaron un recorrido íntimo. Hubo postales de Malena bebé junto a una Marina mucho más joven, tardes de playa, paseos por un parque y escenas que dejaron ver la complicidad entre madre e hija. En cada imagen se asomó una parte de la vida que ambas compartieron antes de que los kilómetros separaran sus rutinas cotidianas.
Entre las fotografías apareció una postal especialmente significativa: un atardecer frente al mar con Berta Szpindler, la madre de Marina y esposa de Tato Bores. Berta, que murió en 2020, formó parte central de la familia Borensztein y su recuerdo volvió a estar presente en esta fecha especial para Malena.

La publicación también incluyó una imagen de la joven con su padre, Jorge Leyba, expareja de Marina. A ese retrato se sumaron varias fotos junto a Oscar Martínez, quien ocupa un lugar importante en el entorno familiar. Malena y el actor consolidaron un vínculo cercano, que quedó reflejado en distintas escenas de la intimidad compartida.
“¡Feliz cumpleaños mi Poupé! Te deseo todo lo mejor de la vida en este nuevo comienzo y más coraje para seguir construyendo. Te admiro y te felicito por todo lo que estás haciendo con tu vida que es vivir la vida que querés. Te amo hasta el más “finito y más allá”…”, dejó plasmado Marina al lado del carrete de fotos.
Lejos de las grandes declaraciones, Marina eligió una frase breve para resumir lo que siente por su hija. En una historia de Instagram la definió como “toda mi vida”. El mensaje acompañó el cumpleaños número 27 de Malena y puso en palabras el lazo que las une, aun cuando cada una transita su día a día en una ciudad diferente.

El apodo Poupe, que remite a muñeca en francés, también forma parte de esa intimidad. Con ese nombre cariñoso, Marina suele referirse a Malena, fruto de su relación anterior a Oscar Martínez. Madre e hija compartieron distintos momentos públicos a lo largo de los años, aunque en esta oportunidad el foco estuvo puesto en las imágenes familiares y en los recuerdos que eligió rescatar.
La cercanía de Malena con Martínez se construyó desde el afecto y la convivencia. Marina y el actor llevan casi dos décadas juntos y conformaron una familia ensamblada entre Buenos Aires, Madrid y los viajes que impone la vida profesional y afectiva de cada uno. En agosto, la escritora celebró 19 años de relación con el intérprete mediante una carta en la que lo llamó “mi compañero, mi amigo, mi maestro, mi familia, mi amante, mi amor”.

Ahora, el cumpleaños de Malena volvió a reunir esas historias en una misma publicación: la presencia de su padre, el recuerdo de su abuela Berta, las fotos con Oscar y la mirada de una madre que eligió revivir momentos de distintas etapas. La próxima semana, Marina viajará a Londres para sumarse al festejo y abrazar a Poupe en su nuevo año.
Antes del viaje, Marina seguirá cerca de Malena a través de las llamadas, los mensajes y las fotos que se intercambian. El encuentro en Londres permitirá que madre e hija celebren juntas, lejos de Madrid, una fecha que ambas guardarán entre los recuerdos familiares compartidos de este año.
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Elina Costantini destapó los secretos más íntimos de su relación y cómo es el sexo con Eduardo Constantini a sus 80 años: “Si yo soy guerrera, él es…»

A sus 36 años, Elina Costantini es una mujer llena de intereses, ímpetus y entusiasmo. Una naturaleza dominada por las ganas de explorar e ir hasta el fondo de las cosas. Y así como hoy está completamente compenetrada con Frida Kahlo, su vida y su obra, con la misma intensidad vive su romance eterno con Eduardo Costantini, su esposo.
Eduardo, viejo lobo de mar, acaba de cumplir 80 años y tiene en su haber tres ex mujeres y diez hijos, la más pequeña, Kahlo Milagro, la niña que tuvo con su esposa Elina, con quien se casó en 2019. La pareja desafió prejuicios, los de la familia, los de una sociedad que encuentra morbo en la diferencia de edad, y sigue unida, enamorada, como dos adolescentes.
Entrevistada por Rulo Schijman para Infobae, Elina aseguró que el tema de la edad jamás fue importante para ella. “Mis parejas siempre han sido grandes. Tuve solamente dos parejas en mi vida. Obviamente, he conocido a muchas personas, pero solo dos parejas. Mi primer novio y Eduardo”, aclaró. El señor en cuestión, el anterior, tenía incluso un año más que el dueño del MALBA.
“Yo no podría nunca estar en pareja con alguien joven, a no ser que tenga una cabeza que me cautive”, explicó la modelo sobre lo que la hechiza de los hombres mayores, su “inteligencia emocional”. Con Eduardo, dice, “somos el amor de nuestras vidas” y el prejuicio de que se casó con él por el dinero siendo tan joven la tiene sin cuidado.
LA CANDENTE VIDA SEXUAL DE ELINA Y EDUARDO COSTANTINI
“A mí me interesa el amor. Si los dos no hubiésemos sentido que somos el amor de nuestras vidas, no estaríamos juntos”, sostuvo Elina, quien hoy no se imagina una vida sin Eduardo aunque sabe adelantarse a lo que podría pasar. “Después de Eduardo, estaría muy sola. Voy a estar con mis hijos, acompañando a mis hijos y trabajando como hasta el día de hoy”, dijo.
La joven Elina insiste en que, si el empresario muere, en ella no quedaría “nada de amor”. Es que la vida que hoy comparten es plena, rebosante de intimidad. “Somos excesivos, empalagosos. Porque el amor es intenso y hay que disfrutarlo. No sabés hasta cuándo”, sostuvo ella, quien aseguró que no hablan con su esposo del final.
“Eduardo va a ser un hombre longevo. Llevamos casados siete años, tal vez podemos llegar a pasar los 25 años. Eduardo es un hombre muy fuerte. Y si yo soy guerrera, él es el triple”, aseguró la modelo. “Nosotros somos muy pasionales”, confesó, entre risas, esta mujer, que para su cumpleaños le regaló remeras blancas y boxers, nunca slips.
“Es importante el bóxer, Eduardo es muy estético”, confesó sobre su marido con quien tienen una intimidad candente y activa. “El sexo es muy importante en la vida, ¿o no? Somos súper pasionales. El sexo para nosotros es un 72 o 75 por ciento de nuestra relación”.
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