POLITICA
Las claves del armado peronista que se mete en la discusión opositora: lazos con Córdoba y un nuevo programa económico

“Necesitábamos un espacio para sentirnos cómodos. Que tenga una mirada federal. Y que ponga en agenda temas de las economías regionales sobre los que el peronismo no está hablando”. Un legislador nacional encontró en esas oraciones un desahogo frente a su fastidio reprimido contra el kirchnerismo, fuerza con la que no se siente cómodo, al igual que muchos de los dirigentes que ayer estuvieron en Parque Norte, en el primer encuentro del PJ Federal.
El lema que corrió por los pasillos de los salones fue claro: “No es contra nadie”. Cada dirigente que participó del encuentro peronista tuvo una percepción similar respecto al objetivo de la convocatoria. Ninguno de los presentes está alineado a Cristina Kirchner. Tampoco a Axel Kicillof. Tal vez por eso no estuvieron en la conversación de rosca política, ni en ninguno de los más de diez discursos que hubo arriba del escenario.
La interna bonaerense no fue tema. Tampoco el pedido de libertad de Cristina Kirchner, ni la precandidatura de Axel Kicillof, ni la posibilidad de que Sergio Massa pueda volver a ser candidato. La conversación pasó por la construcción de un programa económico nuevo, por la necesidad de volver a las calles a militar una idea y por la convicción de no poner límites en la construcción política.
El peronismo federal abrió el debate del interior del país en Parque Norte, pero lo seguirá, durante todo el año, en cuatro o cinco provincias de la Argentina. Para sostener el armado y darle continuidad a la integración de sectores, la intención de los organizadores es llevar el mismo formato de debate a otros puntos geográficos. Existe una necesidad urgente del espacio de dar señales más claras de hacia dónde quiere ir el peronismo si es gobierno. Y para eso es clave discutir un nuevo programa.

Dentro del nuevo esquema político creen que lo importante es contener a distintos sectores de campo justicialista. Muchos de ellos alejados del esquema principal donde el kirchnerismo sigue teniendo predominancia. Si bien son sectores que tienen una postura crítica con el mundo K, la gran mayoría cree que deben estar dentro de un gran esquema nacional. En todo caso, ese será un problema que se resolverá el año que viene, en una gran PASO.
“En este momento al peronismo lo que más le conviene es una PASO. Porque está tan disperso y dividido que lo único que puede legitimar a un candidato son los votos”, reflexionó uno de los dirigentes con mayor preponderancia en el armado federal. El mecanismo electoral que puso en vigencia Cristina Kirchner durante su primer mandato como presidenta, es ahora una clave para la organización de una fuerza política atomizada y agrietada por las internas.
Uno de los datos relevantes de la jornada de ayer fue la presencia de veinte intendentes del peronismo cordobés que conduce Martín Llaryora. Estuvieron Sergio Temporini (Colazo), Osvaldo Villar (La Playosa), Jorgelina Domínguez (Bengolea), Gisela Barrionuevo (Santa Eufemia) y Fernando Miguel Ruíz Díaz (Pozo del Molle), entre otros. Fue una señal de acercamiento después de tantos años de desencuentros.
“Fue un encuentro interesante. Todo lo que se aleje del kirchnerismo nos parece digno”, resaltaron en el gobierno de Llaryora, donde siguen poniendo un límite muy fuerte al armado en el que conviven Cristina Kirchner y Axel Kicillof. “Discursivamente nos resulta atrayente, va en el sentido de lo que venimos diciendo. Pero nosotros estamos concentrados en Córdoba”, agregaron.

El gobierno de Córdoba tiene como principal foco de atención el desarrollo de la gestión provincial y trabajar por la reelección de Llaryora. “Con la gestión consolidada vamos a empezar a mirar el escenario nacional para decidir cuándo y en qué condiciones ponemos la fecha de la elección”, indicaron a Infobae desde el Panel, como se le llama a la casa de gobierno en Córdoba.
Lo cierto es que la intención del Gobernador es trabajar en su reelección y, en el caso de ser electo, que le queden las manos libres para poder jugar en el escenario nacional. Mientras tanto, abrió un canal de comunicación con el PJ Federal que fue desatacado por la dirigencia presente ayer en el encuentro político. La gran mayoría considera que hay que ampliar el armado con una mirada federal y que el peronismo cordobés no puede quedar afuera de esa lógica.
Esa misma mayoría entiende que es momento de armar un plan económico nuevo, donde el orden fiscal sea una de las principales banderas y donde se vuelva a poner en agenda la producción y el empleo, que no son parte de la agenda del actual gobierno. “No tenemos que perder lo que nos representa, pero tenemos que ayornarnos”, sintetizó un legislador del interior en la tarde de ayer.
En términos de construcción política, lo que buscan es que el espacio armado por el peronismo federal sirva para aglutinar a los sectores que no tienen representación. Que no están en La Cámpora, ni en el Frente Renovador, ni en el MDF. Ni están bajo el paraguas del cristinismo. El peronismo del interior necesitaba un lugar de referencia, un punto de encuentro para dialogar, para sentirse parte, y ese lugar vio la luz en la tarde de ayer.
En los pasillos de Parque Norte hubo coincidencias respecto a la forma en la que debe seguir este esquema hacia adelante. Mantener la horizontalidad, conservar el espacio de debate, darle lugar a las necesidades de las economías regionales y contener a los sectores que quieren militar una nueva causa. El peronismo del interior se empezó a ordenar con nombres propios conocidos en la delantera y con cientos de dirigentes que empiezan a sentir que hay un canal para hacer correr sus pretensiones, sus preocupaciones y sus objetivos.
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POLITICA
Para prevenir hechos de corrupción e irregularidades, desde la SIGEN impulsan nuevas formas de control

La corrupción es el abuso de poder, cargo o confianza para obtener un beneficio privado, generalmente económico, en detrimento del interés público o de terceros. Se manifiesta en distintos ámbitos —político, judicial, empresarial, policial— y adopta múltiples formas: soborno, malversación de fondos, tráfico de influencias, nepotismo o extorsión. Organismos internacionales como Transparencia Internacional la definen como “el abuso del poder encomendado para beneficio propio”, una formulación que abarca tanto al sector público como al privado.
Según el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparency International, publicado en febrero de 2026, reveló que Sudán del Sur, Somalia, Venezuela, Haití y Nicaragua, integran el quinteto de países más corruptos del mundo. En el otro extremo, Dinamarca, Finlandia y Singapur, ocupan el podio de los menos corruptos.
Para llegar a esa exitosa meta, desde el Estado, se aplicaron estrictas fórmulas de controles preventivos como:
Mapeo de riesgos en cada área de la administración pública para identificar zonas vulnerables antes de que ocurran actos corruptos.
Códigos de conducta obligatorios para funcionarios y miembros del gobierno.
Declaraciones patrimoniales periódicas y verificables de todos los servidores públicos.
Sistemas de cumplimiento anticorrupción (compliance) exigidos también a empresas que contraten con el Estado.
Auditorías externas e independientes a partidos políticos y sus fundaciones cuando reciben financiamiento público.

Control en la contratación pública:
- Plataformas digitales de contratación con inteligencia artificial para detectar irregularidades.
- Registros públicos de empresas inhabilitadas para contratar con el Estado por condenas por corrupción.
- Extensión de metodologías de prevención de fraude a toda la administración.
Control financiero y patrimonial;
- Confiscación preventiva o administrativa de bienes vinculados a actividades corruptas, incluso sin condena firme previa.
- Fortalecimiento de las oficinas de recuperación de activos con más recursos humanos y presupuesto.
- Monitoreo de flujos financieros sospechosos a través de unidades de inteligencia económica.
Control judicial y penal:
- Creación de fiscalías anticorrupción especializadas con mayor capacidad investigativa.
- Unidades judiciales especializadas en delitos contra la administración pública.
- Endurecimiento de penas y ampliación de plazos de prescripción para que los casos no queden impunes.
- Procedimientos judiciales más ágiles para casos que involucren funcionarios públicos.
Control sobre denunciantes (whistleblowers):
- Canales internos de denuncia obligatorios en empresas y organismos públicos.
- Garantías de confidencialidad, protección y asistencia legal para quien denuncia.
- Extensión de la protección a quienes reportan directamente ante fiscales, policía o jueces.
Control de transparencia y rendición de cuentas
- Publicación periódica de informes de gestión por parte de todas las entidades del Estado.
- Libre acceso ciudadano a la información pública.
- Campañas de formación e integridad para empleados públicos y para la sociedad en general.
- Encuestas de percepción para medir el avance de las políticas anticorrupción.
- Registros públicos de empresas inhabilitadas para contratar con el Estado por condenas por corrupción.
- Extensión de metodologías de prevención de fraude a toda la administración.

La Argentina está embarcada desde Sindicatura General de la Nación (SIGEN), a cargo de Alejandro Díaz, en llegar a ese grado de excelencia. Es una de las razones abrió una convocatoria para la presentación de trabajos técnicos y ponencias que formarán parte del 2° Congreso Internacional de Control Gubernamental, que se realizará entre el 21 y el 23 de septiembre en el Palacio Libertad de la Ciudad de Buenos Aires. La prevención de la corrupción será uno de los items centrales.
La propuesta está dirigida a especialistas, académicos, funcionarios y profesionales interesados en compartir investigaciones, experiencias y herramientas vinculadas al fortalecimiento de los mecanismos de control y la mejora de la gestión pública.
Los interesados tendrán tiempo hasta el 15 de junio para presentar un resumen preliminar de sus trabajos. Los trabajos seleccionados serán expuestas durante el congreso, que reunirá a más de 30 conferencistas de 15 países de América y Europa y contará con la participación de más de 1.000 asistentes.

Un debate abierto
La transparencia y la integridad en la gestión pública, la prevención de la corrupción, el impacto de la transformación digital y la inteligencia artificial en los procesos de auditoría, la gestión de riesgos y la evaluación de políticas públicas formarán parte de la agenda de debate.
Detrás de esos temas subyace una discusión cada vez más presente en las administraciones públicas de todo el mundo: cómo construir sistemas de control capaces de detectar problemas antes de que se transformen en crisis.

Durante años, la tarea de los organismos de auditoría estuvo asociada principalmente a la revisión posterior de actos administrativos, contrataciones o programas estatales. Sin embargo, la creciente complejidad de la gestión pública y el avance de las tecnologías de información impulsaron nuevos enfoques orientados a la prevención.
La idea es sencilla: no esperar a que aparezca un problema para intervenir. En lugar de limitarse a verificar lo ocurrido una vez finalizada una política pública, los organismos de control buscan cada vez más desarrollar herramientas que permitan identificar riesgos, monitorear objetivos y generar alertas tempranas cuando los resultados comienzan a desviarse de las metas previstas.
La posibilidad de procesar grandes volúmenes de información y detectar patrones o inconsistencias permite fortalecer los controles y mejorar la capacidad de respuesta de las administraciones estatales.
La SIGEN es el organismo encargado de ejercer el control interno del Poder Ejecutivo Nacional. Entre sus funciones se encuentran la supervisión de ministerios, organismos descentralizados, empresas públicas y distintos entes estatales, a través de auditorías, evaluaciones y acciones de seguimiento destinadas a verificar el cumplimiento de procedimientos, normas y objetivos de gestión.
Pero la actividad de control no se limita a la detección de irregularidades. En los últimos años, tanto en Argentina como en otros países, comenzó a ganar relevancia una visión que incorpora también el acompañamiento técnico a los organismos públicos para mejorar procesos, fortalecer mecanismos de prevención y optimizar la utilización de recursos. La premisa es que un sistema de control eficiente no solo identifica problemas, sino que también contribuye a evitarlos.
La relevancia de estas discusiones quedó expuesta en distintos episodios recientes que pusieron el foco sobre la necesidad de contar con mecanismos de supervisión más eficaces y oportunos. En ese contexto, especialistas coinciden en que la capacidad para detectar señales de alerta durante la ejecución de una política pública puede resultar tan importante como la auditoría posterior de sus resultados.
“La premisa es que un sistema de control eficiente no solo identifica problemas, sino que también contribuye a evitarlos.”
El Congreso buscará precisamente reunir experiencias nacionales e internacionales que permitan intercambiar conocimientos sobre estos desafíos. La participación de representantes de distintos países apunta a mostrar cómo evolucionan los sistemas de control en un escenario atravesado por la digitalización de los procesos administrativos, la demanda de mayor transparencia y la necesidad de mejorar la calidad de las políticas públicas.
La convocatoria para la presentación de trabajos preliminares –también mencionados abstracts– permanecerá abierta hasta el 15 de junio. Las bases y condiciones para participar, junto con los requisitos para la presentación de trabajos, se encuentran disponibles en www.sigen.gob.ar/congreso.
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POLITICA
El “respiro frágil” de Milei: el oficialismo finge demencia, abraza la interna y se ilusiona con la economía

Javier Milei apareció en el balcón más famoso de la Casa Rosada con cara sonriente, semblante relajado y ya sin el saco que lo había acompañado durante la celebración del 25 de Mayo. No se lo anticipó a ninguno de sus colaboradores más estrechos, pero estaba a punto de encarar una misión política compleja que nada tenía que ver con saludar a los seguidores que se habían acercado a Plaza de Mayo. Primero buscó a Santiago Caputo. Después a Martín Menem. Los rodeó con los brazos, los acercó a su cuerpo y les regaló, en cuestión de segundos, un respaldo público que iba a dar que hablar. Fue una escena breve, pero cargada de sentido. El Presidente no tenía que abrazar a dos de sus más importantes dirigentes; tenía que abrazar una interna. Eso sí: a cada uno lo palmeó por separado y no hubo ni un intento de generar una charla compartida; aunque venían de una celebración religiosa en la Catedral Metropolitana, ni Dios le otorga ciertos milagros a La Libertad Avanza y sus problemas de familia.
Desde un rincón del Salón Eva Perón, que funciona como el punto de acceso directo al espacio que vio nacer el “Día de la Lealtad” y a Diego Maradona levantar la Copa del Mundo, uno de los ministros que observó los movimientos de Milei, Caputo y Menem desde otra perspectiva visual compartió una reflexión espontánea a otro miembro del oficialismo. “Está todo roto y va a seguir estando todo roto, pero esto va a ayudar a bajar un poco los decibeles”, le dijo. Sin hacer ninguna mueca extraña para no despertar suspicacias, su interlocutor asintió con la cabeza y buscó su silla para encarar la reunión de gabinete que arrancaba en ese mismo instante y que se iba a extender durante una hora. Como era de esperar, ese día no hubo ninguna referencia a peleas intestinas.
Con su gesto del feriado patrio, Milei no estaba forzando una reconciliación: simplemente estaba agitando una bandera blanca. Venía de jornadas extenuantes en las que los roces en el corazón del poder no solo habían pasado el umbral de lo razonable sino que habían tapado todos los intentos de retomar el control de la agenda. El asesor sin cartera con sus “fuerzas del cielo” y los karinistas hermanos Menem se habían tirado misiles teledirigidos y convertido cada tuit, cada declaración y cada filtración en una intensa batalla por la botonera violeta. Por eso, el mandatario puso orden a su manera. “Si se tienen que matar, no lo hagan delante de las cámaras ni tan a la vista de todos en las redes sociales”, fue el mensaje que pareció decodificar el ecosistema libertario. ¿Cuándo puede estallar el próximo conflicto? Misterio.

Con el tono que se dejó seteado el lunes y las aguas más calmadas, el Presidente tuvo una semana menos mala, pero no necesariamente buena. El Gobierno, admiten en el primer piso de Rosada, consiguió un “respiro frágil pero táctico”: gestualidad de unidad, señales económicas algo más amigables, una nueva tanda de encuestas que sugieren que la caída en la aprobación popular podría haber encontrado un piso, una oposición dispersa y menor ruido mediático. Aun así, en los sótanos del liberalismo siguen crujiendo los problemas y desafíos. “Debajo, la máquina sigue haciendo ruido. En el medio, continuaremos practicando el gran deporte nacional: fingir demencia”, analiza un dirigente.
Paréntesis necesario: LLA recibió con incomodidad las sentencias filosas de la homilía del arzobispo de Buenos Aires, que el propio Jorge García Cuerva amplió en una entrevista con Infobae en vivo: “Algunas situaciones de violencia que son habilitadas por los dirigentes”. La inminente confirmación de la visita del Papa León XIV a la Argentina alcanzó para mantener a raya cualquier vocación de conflicto.
Segundo paréntesis necesario: lo que se vio en esas horas de aniversario de la Revolución de Mayo fue tan importante como lo que no se mostró. La transmisión oficial del Tedeum fue cuidadosa con algunas presencias e implacable con otras ausencias televisivas. Patricia Bullrich estuvo, pero casi no apareció y no tuvo acceso al Cabildo. Santiago Caputo tampoco fue parte del álbum posterior difundido por Presidencia. En Balcarce 50 todos saben leer esas señales.
El otro foco que quedó en pausa, pero sigue lejos de estar resuelto, es Manuel Adorni. El jefe de Gabinete atravesó este último período con bajo perfil y menor presión judicial, situación que se explica en parte por los propios tiempos del expediente por presunto enriquecimiento ilícito que tiene como juez a Ariel Lijo y por una licencia con aviso que transitó el fiscal federal Gerardo Pollicita. Con su lengua filosa enrollada, sonrió para la selfie de la “Mesa Política” pero es consciente de que está aislado y sin posibilidades reales de levantar demasiado la cabeza.

La declaración jurada aparece ahora como el próximo punto de tensión. Adorni se tomó su tiempo: pasaron 80 días desde el inicio del escándalo y más de 20 desde que Bullrich reclamó sus números en un estudio de televisión. La Oficina Anticorrupción prorrogó hasta el 31 de julio el plazo para que los funcionarios presenten los detalles de sus patrimonios, pero cerca del golpeado vocero juran que habrá novedades antes del inicio del Mundial. Al interior del oficialismo hay más expectativas por esa presentación que por La Scaloneta: esa DDJJ podría incluir herencias varias y, una novedad, ahorros no blanqueados en criptomonedas. Si así fuera, Adorni podría acogerse al novedoso régimen de inocencia fiscal y asumir que no había puesto sobre el escritorio todo lo que tenía ahorrado antes de volcarse a la política: un relato con flancos débiles que podría liberarlo de algunas eventuales complicaciones en Comodoro Py pero que difícilmente lo ayude a recuperar aprobación popular.
Sea como sea, Manuel Adorni no duerme de corrido: fuentes tribunalicias de primera línea dejaron trascender, acaso como un mensaje perturbador, que ya hay prueba suficiente para llamarlo a declarar antes de la feria del 20 de julio. “Incluso lo pueden indagar más de una vez si la prueba se va ampliando”, sostienen. Ese movimiento, el paso previo a un procesamiento, es desmentido por actores clave del Ministerio de Justicia. “Lijo no va a jugar tan fuerte”, dicen, sin rodeos, para que la frase llegue al magistrado.
En paralelo, el caso del coordinador de los ministros empieza a chocar con una advertencia incómoda que llegó desde el lugar menos pensado: el Fondo Monetario Internacional. Como paso previo al desembolso de los USD 1.000 millones que dejaron las reservas del Banco Central en su punto máximo desde 2019, el organismo publicó un documento en el que incluyó un apartado sobre gobernanza y anticorrupción. Si bien subraya los méritos libertarios desde diciembre de 2023 como la consolidación fiscal, la desregulación y la reducción de intermediarios en programas sociales, el FMI recordó que Argentina figuró en el puesto 36 sobre 100 en el índice de percepción de corrupción de Transparency International. Y dejó escrito un párrafo letal: “Los regímenes de declaraciones patrimoniales presentan verificación limitada, baja transparencia, publicación demorada y aplicación desigual. Los regímenes de conflicto de intereses siguen limitados por reglas poco rigurosas y una débil capacidad de control”. Los técnicos que responden a Kristalina Georgieva no tuvieron la necesidad de mencionar el apellido “Adorni”, pero el párrafo le calza como saco a medida.
Mientras tanto, el oficialismo mira de cerca la rosca infinita detrás de la sesión del 4 de junio en el Senado para avanzar con los primeros 73 pliegos para cubrir vacantes en la Justicia. Sin embargo, terminó metiéndose en un nuevo terreno delicado: el pedido de retiro de la postulación de María Verónica Michelli para integrar el Tribunal Oral Criminal Federal 3 de La Plata encendió una alarma política e institucional. La candidata había superado las instancias del Consejo de la Magistratura, había sido incluida en la terna y su nombre había sido enviado por el propio Gobierno. El problema no apareció en su currículum sino en su árbol familiar: es cuñada de Hugo Alconada Mon, periodista que La Libertad Avanza ubica, sin demasiado disimulo, dentro del 95% de su lista negra.
“Fue una orden directa de Karina a Juan Bautista Mahiques”, reconocen en la Cámara alta. El episodio puso en pie de guerra a aliados del PRO, de la UCR y de partidos provinciales. “La trayectoria de la jueza, de más de 30 años, es intachable. Por eso esta decisión nos llama la atención”, dijo Martín Goerling Lara, jefe de bloque de los amarillos. Se avizoran tensiones y un final demasiado abierto que requerirá pericia por parte de Patricia Bullrich.
“Hay que ver lo que hace Pato, porque en definitiva siempre juega su propio partido”, temen en Olivos. Y no exageran: por más que desmintió con ironía versiones sobre una postulación presidencial en 2027, sabe a la perfección que su nombre circula en conversaciones privadas del Círculo Rojo, reuniones con empresarios, dirigentes de distintos espacios y consultores variopintos. Es eso o la jefatura de Ciudad de Buenos Aires, juran los bullrichistas. Y agregan que la vicepresidencia no es una opción: “Miren a Victoria Villarruel; no le sirvió de nada”.
Mauricio Macri también volvió a dejar señales. Su “voy a volver a cantar” durante un encuentro con dirigentes del espacio que comanda fue una broma que dejó abierta la chance de una candidatura. Algo parecido, aunque desde otro lugar, intenta Sergio Massa: en el peor de los casos, subirse el precio para cobrar caro cualquier acuerdo.
La Casa Rosada, en este contexto, se aferra a dos datos que le permiten respirar. El primero es político: algunas encuestas sugieren que durante mayo se interrumpió el deterioro de los indicadores de opinión pública vinculados al Gobierno. No hay euforia, pero sí una sensación de piso después de varios meses de caída. Un ejemplo: según el estudio recién salido del horno de Atlas Intel, consultora internacional que tuvo aciertos precisos en las elecciones 2023 y 2025, la aprobación de Milei rebotó 4,4 puntos porcentuales en mayo para quedar en 39,9% (el mes anterior había sido de 35,5%) con una desaprobación de 58,3% (antes 63%). El primer mandatario recibió también los números actualizados de Aresco, de Federico Aurelio, con guarismos similares y misma tendencia.

El segundo dato relevante es económico: el desembolso del FMI, la mejora de reservas, algunos indicadores de actividad y la inflación en una senda nuevamente descendente le permiten a Milei insistir con la idea de que la economía terminará ordenando la política. El inconveniente es que el “alivio” todavía no se siente de forma pareja en la vida diaria. En el último sondeo de Synopsis, de Lucas Romero, la preocupación por los salarios bajos (47,1%) y la caída del empleo (18,7%) aparece por encima del Índice de Precios al Consumidor como angustia cotidiana. Ese reporte incluye otra arista a monitorear: el descenso pronunciado del “núcleo duro” libertario; solo un 12,4% asegura que “le gusta todo” del Presidente, aunque hay que sumar otro 29,3% que no está completamente conforme con su gestión pero no ve una alternativa mejor.
¿Cambia la estrategia libertaria? “Tenemos que recaudar más; seguir generando superávit vía ajuste ya es muy difícil”, fue una de las frases de Luis Caputo que no pasó de largo entre los hombres y mujeres que caminan los pasillos del poder. Traducción política: la motosierra ya no corta como antes; o, al menos, cada nuevo corte tiene más costo social.
Así las cosas, Milei está ciegamente convencido de que la economía le terminará dando la razón. “Si hacemos un buen gobierno, vamos a lograr la reelección. Y si hacemos un gobierno que no merece ser reelecto, no seremos reelectos”, dijo en estos días, con una mezcla de fatalismo liberal y desapego electoral que desespera a quienes viven midiéndose los músculos. En esa pelea, el mandatario parece estar más allá: es, o intenta ser, un líder político distinto, también en ese nivel. Cuando escucha ese tipo de reflexiones, en cambio, Karina Milei se agarra la cabeza.
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POLITICA
Hallaron USD 2,4 millones y droga en la casa del expresidente de ARSAT que asumió con Alberto Fernández

Facundo Leal, expresidente de ARSAT y extitular del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), fue detenido el miércoles durante un allanamiento en su departamento de Palermo. Los agentes encontraron cerca de 2.400.000 dólares en efectivo, casi 300 gramos de ketamina y cristal MDMA, más de 70 pastillas de MDMA y cocaína.
Además del dinero en dólares, se hallaron pesos uruguayos, mexicanos, colombianos, reales, euros y chelines tanzanos, lo que abrió una línea de investigación propia sobre el origen y destino de divisas de al menos siete países almacenadas en un domicilio privado. También se secuestraron teléfonos, notebooks, pendrives y documentación considerada relevante.
La investigación no tenía como objetivo original a Leal ni al narcotráfico. La causa se inició por el robo de equipamiento tecnológico de alto valor perteneciente a ARSAT y cayó en el juzgado federal de San Isidro a cargo de Lino Mirabelli. A medida que avanzaron las medidas de prueba, se detectaron indicios de potencial corrupción en contratos de la empresa dentro de los teléfonos secuestrados.

Leal presidió ARSAT entre 2022 y junio de 2025 y luego fue designado por el gobierno de Milei al frente del ORSNA, cargo que ejerció hasta enero de este año. Al momento de su detención seguía figurando en la nómina de empleados de ARSAT como planta permanente. Renunció en enero junto al exsecretario de Transporte Luis Pierrini, presuntamente “invitados” a hacerlo por haber utilizado una aeronave del entorno del empresario Toviggino para viajar a Barcelona.
Tras la salida de Leal, el gobierno colocó en el ORSNA a Noelia Ruiz, parte del equipo más cercano del asesor presidencial Santiago Caputo. Pierrini era identificado en el sector como uno de los funcionarios más cercanos al empresario Leonardo Scatturice, dueño de Flybondi y también vinculado a Caputo, quien habría promovido a Leal dentro de la estructura de poder.
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