ECONOMIA
El análisis de un economista tras el dato de inflación: “No es la normalidad que dice Milei”

En Infobae al Regreso, Camilo Tiscornia, economista de la consultora C&T, consideró que el reciente dato de inflación de abril, que marcó 2,6%, aún se sitúa lejos de lo que puede considerarse una normalidad, pese al optimismo expresado por el presidente Javier Milei.
Durante el intercambio con el equipo de Infobae al Regreso, integrado por Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos, Matías Barbería y Mica Mendelevich, el economista recalcó: “2,6% es muchísimo. Pensemos que sería deseable aspirar a eso en un año, imaginate”.
Tiscornia explicó que, en la estructura habitual de política económica, “el que se encarga de las cuestiones de inflación en todas partes es el Banco Central y es el que va marcando la cancha”.
Detalló que el organismo, además de publicar informes de política monetaria, recaba mensualmente expectativas de consultoras y entidades financieras a través del relevamiento de expectativas de mercado: “Es una encuesta a 45 instituciones. El Banco Central toma eso porque es muy importante cuando gestionás la política monetaria y tenés que ver lo que espera el mercado”.
El economista aclaró que, a diferencia del presidente, el Banco Central “no marca un número tan preciso”, sino que define trayectorias y metas, como ocurre en otros países: “En muchos países lo que tiene es una meta concreta de inflación, como hubo acá en la Argentina en la época de Macri. Decir: ‘Vamos a trabajar para que la inflación sea, por ejemplo, en Chile, 3% por año’. Entonces ya sabés cuál es el número al que apunta el Banco Central”.
El debate incluyó la referencia a la dinámica particular del caso argentino: “Obviamente, la Argentina es un país que no es normal por ahora en materia monetaria y en donde el presidente, que tiene una impronta muy fuerte, trata de marcar la cancha y acomodar expectativas. No es lo más común, pero tampoco la Argentina es un país común en ese sentido”.
En el análisis técnico, tanto Tiscornia como Martín Tetaz coincidieron en que la inflación núcleo -que excluye precios regulados y estacionales- resulta el mejor indicador para evaluar la tendencia real de los precios. “La inflación núcleo es la inflación generada exclusivamente por la oferta y la demanda. No está vinculada o influida por precios circunstanciales que los fija el Gobierno”, describió Tetaz.
Tiscornia reconoció que la inflación núcleo mostró señales de desaceleración, pero advirtió que “está bastante más alta de lo que era el año pasado”.

El dato más reciente, según el Banco Central, refleja una baja a 2,4%, aunque en meses anteriores había tocado valores mayores: “Baja también la inflación núcleo, es un dato que ahora vamos a ver en un rato, pero está bastante más alta incluso esa inflación, que descarta todos los efectos que pueden haber pasado transitorios”.
La discusión abarcó la influencia de factores externos, como el aumento del precio internacional del petróleo y la inercia de la devaluación previa: “El año pasado tuviste un aumento de tipo de cambio bastante importante, que ha tenido repercusión, y ahora el efecto del aumento del precio del petróleo se empieza a filtrar en todas las economías. En la Argentina, la gran dificultad de luchar contra la inflación es que tenemos una práctica indexatoria muy fuerte. Cada uno trata de adelantar su precio y quedar mejor colocado”, sostuvo Tiscornia.
La conversación abordó el dilema central que enfrentan las autoridades económicas: cómo bajar la inflación sin frenar la actividad. “En todos los países existe esa tensión. Cuando la inflación tiende al alza, los bancos centrales deben decidir si retiran estímulo monetario para acomodar la inflación a costa de que la economía se frene”, explicó el economista.

Tiscornia consideró que la reciente baja en las tasas de interés puede aportar “un poco de aire” a la economía real, pero advirtió sobre la dificultad de hacer pronósticos en el contexto argentino: “Es muy difícil ponerle pronóstico a la Argentina de cuándo va a bajar la inflación, a qué ritmo va a bajar. Hay que seguir con convicción el camino que ha funcionado en otros países: orden fiscal, orden monetario, cierta apertura de la economía y eso, con el tiempo…”.
Comparando con otras experiencias internacionales, el especialista desestimó la posibilidad de una baja acelerada como la de Israel en los años ochenta: “Israel, para llegar y consolidar la inflación de un dígito, arrancó con el plan a mediados de los ochenta y recién en los noventa lo pudo consolidar. El proceso es lento y hay modos rápidos, como la convertibilidad, pero visto en retrospectiva, ese corsé tan fuerte terminó complicando. Creo que no hay que ir por ese camino, hay que seguir por este. Es duro, es largo, es incierto, pero creo que es el camino”.
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camilo tiscornia
ECONOMIA
La inflación que viene: después de perforar el 2%, qué va pasar con los precios este mes

Luego del 1,9% que marcó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en junio, que fue el dato más bajo de los últimos 10 meses, la duda ahora es qué sucederá en julio con los precios y si se va a mantener la tendencia de desaceleración para un mes con movimientos en el dólar y factores estacionales.
Las consultoras privadas que realizan un seguimiento periódico del comportamiento de los precios presentaron sus primeros relevamientos y proyecciones para el mes en curso, algunas de ellas ya marcan que volvería a ubicarse por encima del 2 por ciento.
La información recabada hasta la segunda semana de julio muestra diferencias en los porcentajes, pero un elemento común: los alimentos y bebidas continúan bajo la lupa y el impacto de los factores estacionales modifica la dinámica general.

Las proyecciones de Eco Go para julio se basaron en la evolución de la segunda semana del mes, cuando los precios de los alimentos consumidos dentro del hogar subieron 0,6 por ciento. Según la consultora, la inflación de ese segmento podría ubicarse en torno al 2,1% mensual. Al incorporar la variación de los alimentos consumidos fuera del hogar, que registraron un incremento del 1,3% en la segunda semana, la proyección para el rubro alimentos general alcanzó el 2 por ciento. Eco Go subrayó que estos datos son preliminares y están sujetos a cambios.
En caso de que la inflación en junio se ubique por arriba del 1,9% implicará que se quebró la tendencia de desaceleración que inició en abril y apenas habría durado tres mes. Sin embargo, esto no parece estar en los planes del ministro de Economía, Luis Caputo, quien afirmó que “la gente tiene que estar tranquila que la inflación va a seguir a la baja”.
Eco Go también puso el foco en la incidencia de los factores estacionales: la segunda semana de julio reflejó el impacto del receso invernal, con incrementos en los pasajes de micro de larga distancia, las excursiones y los alojamientos. Destacó, además, que el comportamiento de los precios de los alimentos mostró una aceleración respecto a los niveles observados durante junio, cerrando la semana con una variación del 0,6 por ciento.

La consultora Analytica relevó que durante la primera semana de julio, los precios de alimentos y bebidas subieron 0,8 por ciento. Así, el promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,4 por ciento. En ese período, el rubro verduras fue el más afectado (5,6%) y también registraron subas por encima del promedio el segmento de aguas, gaseosas y jugos (2,3%). En cambio, otros alimentos y aceites, grasas y mantecas mostraron variaciones de 1,0 por ciento. Mientras que carnes y derivados no tuvieron cambios significativos.
LCG, en tanto, detectó una aceleración en la primera semana de julio: los precios de alimentos y bebidas aumentaron 2,4 por ciento.
La canasta de alimentos, que venía de seis semanas con variaciones marginales, registró una suba fuerte en el inicio del mes. Pese a ese salto, la inflación mensual de la canasta siguió cayendo, ubicándose en 0,8%, es decir, 0,3 puntos porcentuales (p.p.) menos que el mes previo. El informe de la atribuyó el incremento semanal principalmente a las carnes (4,3% respecto a la semana anterior) y a las verduras (5,7%). Ambas categorías se movieron por encima del promedio general y explicaron la mayor parte del alza semanal.
La duda está con lo que pasó con el dólar. Es que en las primeras semanas de julio, la cotización mayorista subió a 1.492 pesos. “La corrección del dólar sigue un poco la inflación acumulada en el año y el movimiento del resto de las monedas en el mundo. No parecía haber ningún desancle de expectativa que justifique un pass through considerable”, sostuvo en ese entonces Lucio Garay Méndez, el economista de Eco Go. Sin embargo, ya en la semana del 13 de julio, el dólar mayorista bajó al nivel de fines de junio.

Sin embargo, para Claudio Caprarulo, economista de Analytica, “siempre hay traslado de la suba en el precio del dólar a los precios, el interrogante es el porcentaje y los tiempos”. Aseguró, además, que para ver el impacto en precios será clave el dato de inflación mayorista aunque hay bienes cuyo precio está muy relacionado con el dólar, como autos y electrodomésticos que tuvieron un aumento muy por debajo.
También habrá que observar el precio de los combustibles. Es que con el salto del 9% del barril de Brent (que se toma de referencia en Argentina), el 13 de julio, ante la reactivación del conflicto en Oriente Medio, las petroleras monitorean en qué valor se estabilizará el precio del barril para decidir si aumentarán otra vez o no los precios.
La desaceleración observada en junio, cuando el IPC bajó del 2%, instaló la expectativa de una posible consolidación de la tendencia a la baja. Sin embargo, los relevamientos privados de julio mostraron que la inflación enfrenta presiones adicionales. Los informes de las consultoras subrayaron que los datos todavía son preliminares y que el cierre del mes puede verse afectado por las variaciones en la demanda durante las vacaciones, el comportamiento del dólar y la evolución de los precios internacionales de los alimentos.
Mientras tanto, el mercado y los analistas esperan los datos oficiales para contrastar los primeros relevamientos privados con el IPC de julio. El seguimiento de los precios en tiempo real y el análisis de los factores que inciden sobre la formación de precios seguirán siendo clave para anticipar movimientos en la inflación y evaluar la magnitud del impacto que los factores estacionales y cambiarios pueden tener sobre el poder de compra de los consumidores.
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ECONOMIA
Importante bodega de San Juan está en crisis con 380 cheques sin fondos y deuda de $680 millones

El duro contexto que atraviesan las bodegas nacionales, derivado de factores que van desde la caída del consumo interno hasta un estancamiento de las exportaciones e inconvenientes derivados de la suba de costos y la variable climática, sigue complicando el devenir de varios de los actores relevantes de ese nicho comercial. Una muestra del mal momento que atraviesan los protagonistas del sector puede ubicarse en el presente de Bianchi, que viene de despedir a 17 empleados y además acumula una abultada deuda bancaria que mantiene a la firma muy cerca del concurso de acreedores. Otro ejemplo reciente corresponde a Norton, que ostenta un pasivo superior a los u$s40 millones, según tribunales de Mendoza. De acuerdo a un informe reciente de la sindicatura cuyana, 367 acreedores de la empresa se presentaron ante la Justicia para reclamar el pago de deudas.
Pero los nombres de las bodegas complicadas no se agotan ahí. Según pudo constatar iProfesional en la base de deudores del Banco Central (BCRA), la bodega sanjuanina Casa Montes, responsable de marcas como Ampakama, Fuego Negro, Alzamora, Baltazar y Casa Montes, y uno de los principales jugadores del Valle de Tulum, también sufre un presente financiero complicado a partir de una deuda multimillonaria.
En detalle, la firma en cuestión totaliza 386 cheques emitidos sin fondos y, derivado de ese status, suma un rojo de 677,4 millones de pesos. Al mismo tiempo, el BCRA detalla que Casa Montes presenta otra deuda de $17,7 millones derivada de cheques rechazados por «defectos formales».
La mayoría de los documentos rechazados por carecer de fondos se concentran en un período que inicia a mediados del año pasado y llega a estos días. En cuanto a otras deudas con instituciones bancarias y agentes crediticios, el BCRA expone que Casa Montes acumula una deuda por algo más de $1.000 millones con el Supervielle, el Galicia y el Banco de San Juan.
Casa Montes y un inicio de 2026 marcado por las complicaciones
Casa Montes viene de atravesar un primer tramo de 2026 por demás complicado. En el bimestre inicial de este año, la bodega registró una amplia cuota de valores rechazados por el mismo Banco Central. En ese momento, desde la empresa se afirmó que dicha situación se encontraba en gran parte regularizada, ya que aproximadamente el 80% de esos compromisos ya habían sido cancelados.
Sin embargo, los meses transcurrieron y la mejora continúa sin verse en los registros de la institución. Siempre en el tramo inicial de 2026, Casa Montes dijo a iProfesional que el origen del problema no respondía a una falta estructural de financiamiento ni a un cambio en su conducta histórica.
Expuso que la firma se financió tradicionalmente a través del sistema bancario, utilizando herramientas habituales como acuerdos de descubierto, préstamos de capital de trabajo y descuento de valores.
Siempre a partir de ese contacto con este medio, la directiva de la bodega sostuvo que el «conflicto» financiero se habría desatado en mayo del año pasado, momento en que la compañía ingresó de manera tardía a un plan de pagos ante ARCA para regularizar obligaciones tributarias.
Esa demora habría derivado en un embargo que inmovilizó las cuentas bancarias de la empresa en todas las entidades con las que opera. Como consecuencia directa, aseguró Casa Montes, se produjeron los rechazos de cheques.
Si bien algunos de los valores, sostuvo la firma, luego fueron repuestos y abonados a los proveedores correspondientes, el sistema de recupero de cheques electrónicos resultó lento. Durante ese período, los cheques continuaron figurando como rechazados en los registros del Banco Central, aun cuando la situación comercial ya estaba parcialmente regularizada.
Esa marca negativa, argumentó Casa Montes, impactó de lleno en la relación con los bancos, que decidieron no renovar los acuerdos de descubierto vigentes. A partir de allí, la empresa se vio imposibilitada de cubrir en tiempo y forma la totalidad de los descubiertos y de afrontar el pago de todos los valores emitidos, profundizando transitoriamente la tensión financiera.
Norton, otro gigante del vino en graves problemas
En lo que reconfirma el mal momento que atraviesan buena parte de los principales actores del vino, Norton es otra compañía con nombre pesado que acumula un fuerte endeudamiento bancario.
Recientemente, iProfesional precisó que la empresa ostenta un pasivo superior a los u$s40 millones. Además, alrededor de 367 acreedores acaban de presentarse ante la Justicia de Mendoza para reclamar el pago de deudas.
Según pudo comprobar este medio también en la base de datos del BCRA, la bodega acumula una deuda superior a los $40.000 millones con distintos actores del nicho del financiamiento.
Entre los actores a los que debe la empresa se detallan los bancos Supervielle, Comafi, Industrial, Nación, San Juan, Santander, BBVA y Bank of China, entre otros. American Express y MercadoLibre también se mencionan en el informe del BCRA.
Al mismo tiempo, Norton acumula 355 cheques emitidos sin fondos por un monto que supera los 4.530 millones de pesos.
Bodega Bianchi, también muy complicada a nivel financiero
Además de Casa Montes y Norton, Bianchi es otro emblema que padece un presente dramático en términos financieros. En esa línea, iProfesional dio cuenta hace escasos días que, en la actualidad, la compañía acumula 205 cheques rechazados por $1.623 millones, de los cuales solo regularizó 11 documentos por poco más de 12 millones de pesos.
Además, los últimos registros oficiales muestran que mantiene una deuda bancaria superior a los $17.000 millones, distribuida entre más de una decena de entidades financieras.
Bodega Bianchi mantiene compromisos incumplidos con los bancos Supervielle, Comafi, Industrial, Nación, San Juan, Santander, BBVA y Bank of China, entre otros. Y también posee deuda con American Express y MercadoLibre.
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ECONOMIA
Los datos de inflación en Argentina y en los Estados Unidos llegaron con noticias alentadoras para el Gobierno

El “súper martes” que llegó con datos de inflación tanto en Argentina como en Estados Unidos resultó favorable para la estrategia del Gobierno. Desde el punto de vista del índice nacional que ayer por la tarde difundió el Indec, la noticia fue que rompió en junio la barrera del 2% por primera vez en el año, confirmando tres meses consecutivos de desinflación.
La inflación minorista en Estados Unidos, en tanto, arrojó una caída de 0,4 por ciento. Si bien la deflación era algo que ya habían proyectado los analistas, finalmente resultó mucho más pronunciada respecto al -0,1% del consenso.
Esa caída, la primera en dos años, estuvo directamente relacionada con la baja del precio del petróleo y una disminución en los surtidores norteamericanos (casi 10% el mes pasado). Esto alejó las chances de una suba de tasas por parte de la Reserva Federal para combatir la presión inflacionaria. Las chances asignadas por el mercado a este evento se redujeron significativamente.
La tasa de los títulos norteamericanos a diez años cayó levemente hasta 4,58% anual. Se trata de una noticia relevante para el Gobierno argentino, que precisa que la tasa de referencia de Estados Unidos para el inversor baje un par de escalones adicionales, posiblemente hasta niveles del 4 por ciento. Esto acercaría mucho la posibilidad de recuperar acceso a los mercados internacionales de crédito, algo que no se consigue hace ocho años.

Por lo pronto, el riesgo país argentino se mantiene cerca de perforar los 400 puntos básicos, algo que podría suceder si se consolida un mejor clima internacional.
Los nuevos bombardeos en el Golfo Pérsico, sin embargo, provocaron un fuerte repunte del precio del petróleo. El barril Brent, que había perforado los USD 75 hace dos semanas ahora volvió a niveles de 85 dólares. Por lo tanto, será más difícil consolidar el proceso de baja de la inflación. Con el último dato la suba anual cayó sensiblemente desde 4,2% a 3,5 por ciento.
La nueva caída de la inflación en Argentina era un dato ya descontado en los últimos días, pero que no deja de ser relevante para el Gobierno. La desaceleración inflacionaria está permitiendo que gradualmente los salarios y otros ingresos empiecen a recuperar terreno en relación a los precios.
La expectativa es que el consumo interno empiece a recuperar terreno, luego de una caída fuerte a partir del repunte que tuvo la inflación entre fines del año pasado y el primer trimestre de 2026.
La imagen del Gobierno también empezó a repuntar en coincidencia con la desaceleración inflacionaria. A esto se le sumó la disminución del tipo de cambio. El dólar oficial cayó de los $1.500 en Banco Nación y también aflojaron las cotizaciones financieras. Esto debería a su vez ayudar para que no se produzca un rebote de los precios en julio. Se estima que este mes el índice volvería a ubicarse en niveles muy parecidos al 1,9% del mes pasado.

Un informe de IOL destacó que el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas tuvo una disminución relevante en la última medición desde 2,5% a 1,3 por ciento. A su vez, la inflación núcleo finalizó en 1,6%, bien por debajo de la general.
“La desaceleración de lácteos y verduras explican la mayor moderación del rubro alimentos, mientras que indumentaria tuvo un segundo mes consecutivo con incrementos inferiores al 0,5%”, agregaron.
Según el relevamiento de IOL, en mayo el 66% de los precios corría por encima del 2% mensual. En junio, ese nivel cayó sustancialmente al 33 por ciento. Este dato junto a la reducción de la inflación núcleo a 1,6% permite esperar con cierto optimismo la evolución de los precios en los próximos meses.
Para julio algunas consultoras ya empezaron a calcular que el índice podría mantenerse por debajo del 2% aún cuando se trata de un mes con estacionalidad más alta por las vacaciones de invierno y el cobro del medio aguinaldo a fines de junio.
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