POLITICA
Una guerra con mucho pasado que se proyecta al futuro

La ley de Murphy es infalible. Como suele ocurrir, la crisis estalló no solo en el momento menos pensado sino en el más inoportuno. La explosión a cielo abierto de la disputa interna del oficialismo durante el fin de semana pasado llegó en medio del escándalo por las compras y gastos suntuarios del jefe de Gabinete Manuel Adorni, del que el Gobierno no logra salir, y cuando los reclamos de distintos sectores sociales volvieron a irrumpir en las calles.
Sin embargo, el conflicto entre los dos vértices de lo que fue el triángulo de hierro, liderados por Karina Milei y Santiago Caputo, si de algo carece es de novedad. La disputa, literalmente fratricida desde que hace tres días el Presidente consagró como hermano a su asesor, está cumpliendo un año en estos días y desde entonces nunca dejó de agravarse, según admiten en ambos bandos.
La extensión del conflicto entre los dos apoyos principales de Javier Milei, que ocupa la mitad del tiempo que lleva como jefe del Estado, pone de manifiesto mucho más que la imposibilidad de ser resuelto por los contendientes, sino que el Presidente no ha sabido ni querido ponerle fin.
No se puede decir, en cambio, que Milei no haya podido resolverlo, porque en estos largos 12 meses todo indica que ha preferido y sigue prefiriendo eludirlo o negarlo y buscar culpables afuera antes que involucrarse, como si el paso de los días pudiera solucionarlo en lugar de empeorarlo, que es lo que terminó sucediendo. Una pelea entre hermanos sin que apareciera el adulto en la habitación e interviniera para evitar daños estructurales en la casa (Rosada). Lo de la fraternidad no es interpretación sino información. Aportada por el Presidente de la Nación.
Pero así como la disputa tiene ya un largo pasado con hitos que merecen detallarse, también tiene proyecciones a futuro que preocupan y mucho a demasiados actores relevantes e influyentes sobre la realidad política, social y, sobre todo, económica del país.
Anteayer, una parte de la reunión del consejo directivo de una de las principales cámaras empresariales del país fue ocupada por ese tema. Varios de sus integrantes (ante algunos pares de estrecha cercanía con la cima del poder libertario) expresaron su inquietud por el impacto que pudiera tener la disputa interna oficialista sobre la marcha de la economía. Justo en momentos en los que ven fragilidades en el presente, pero encuentran motivos para ilusionarse en el medio y largo plazo.
“Aparecieron las dudas de varios directivos sobre el futuro de la economía relacionado con la política. Hay preocupación porque la economía no levantó antes, como se preveía, y, a la vez, temor a que la política genere una crisis y abra la posibilidad de un volver para atrás”, relató uno de los asistentes a ese encuentro.
Ese es solo un ejemplo que se multiplica en casi todas las mesas por donde circulan hombres y mujeres de negocios que apuestan sus capitales al éxito de este gobierno y su modelo económico.
Los empresarios, así como varios aliados del Gobierno, temen que la guerra entre karimenemistas y santicaputistas interrumpa lo que ven como un proceso muy incipiente de recuperación y crecimiento, por ahora demasiado dispar, en sintonía con los indicadores positivos que se conocieron ayer sobre actividad.
A eso se suma el agravante de que en medio de la disputa los proyectiles que se arrojan los dos bandos están cargados de acusaciones y sugerencias de negocios y negociados en los que algunos de sus integrantes estarían involucrados. Un disparo a la línea de flotación simbólica. La moral como política de estado nació con serios defectos congénitos.
El antecedente de los supuestos pagos de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), que salpicaron a Karina Milei y a los primos Menem, así como la ruinosa inversión de la imagen del propio Milei en la protección del karinista Adorni son apenas la punta de un iceberg que huele demasiado mal. Las revelaciones de esos turbios asuntos, además, son parte del stock de sospechas y agravios que disparan desde el bando de la hermana jefe hacia el del gurú.
También se han tirado sospechas sobre el vínculo o la participación de Santiago Caputo y su núcleo de socios y allegados con negocios regulados, concesiones o licitaciones públicas, como la de la Hidrovía, actualmente en curso sin que se despejen las sombras de presuntas irregularidades, que hasta la Justicia sigue teniendo bajo la lupa.
Los nombres y negocios del supuesto exespía devenido empresario internacional Leonardo Scaturicce o los de los integrantes de la familia Neuss y sus relaciones con el caputismo estuvieron en algunos de los posteos o rumores atribuidos al menemismo que sacaron de quicio al asesor y “hermano” presidencial y terminaron exponiendo la hondura de la disputa interna sin que ningún “maldito periodista” fuera responsable de hacerla pública.
Sin embargo, no es ese presente ni ese pasado lo único que desvela a los más precavidos y mejor informados de los tomadores de decisiones económicas y políticas. Estos miran más lejos la guerra libertaria y otean con inquietud el horizonte electoral.
Son lo que saben que la disputa que alcanzó su clímax en la noche del sábado pasado con las acusaciones en las redes sociales de Santiago Caputo contra el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y siguió escalando hasta ayer, está destinada a tener efectos sobre el armado para las elecciones generales del año próximo. Y saben también que antes tendrá varias escalas relacionadas con los apoyos extralibertarios que necesita el Gobierno para seguir avanzando con sus reformas en el Congreso.
La posibilidad de que la continuidad del oficialismo más allá de este mandato se vea amenazada prematuramente en gran medida por las autolesiones que se provoca a sí mismo el mileísmo y que alimente la aparición con alguna chance de una alternativa electoral de signo opuesto más que inquieta a quienes apoyan al Gobierno. En realidad, les resultaría imperdonable que sucediera.
Por eso, la preocupación se agrava cuando ven la inacción del Presidente en el conflicto, que ha derivado en el primer cuestionamiento público a su liderazgo, surgido desde sus propias filas y de las de los aliados más cercanos como el macrismo.
La acusación de algunas de las figuras más influyentes de las Fuerzas del Cielo caputistas de que el Presidente está mal informado y que opina erradamente sobre lo ocurrido porque ha sido objeto de mentiras de parte del karimenemismo encierra demasiados significados.
Por un lado, mostraría un líder ajeno hasta de la realidad más cercana y aislado por un entorno que lo engaña. Por otro, indicaría que Milei ya no es el conductor infalible, cuyos arrestos emocionales son casi expresiones de una ira divina, antes que los de una personalidad excesivamente voluble. Demasiado para un espacio y un líder que se jactan de haber restaurado la autoridad presidencial que Alberto Fernández había degradado a subsuelos inimaginables. Pero más aún para una fuerza que fuera no es más que lo que su conductor representa. Un llamado de atención para la gobernabilidad.
La cuestión electoral, además de ser uno de los temas relevantes a futuro, sobre todo, para quienes están invirtiendo o por invertir en el país, está íntimamente vinculada al origen de la disputa. O mejor, dicho, al inicio de las hostilidades abiertas, ya que los conflictos y desconfianzas entre el ala de Karina Milei y la de Santiago Caputo comenzaron casi desde el momento en el que el hermano mayor de ambos consiguió al ticket para ingresar en la Casa Rosada.
Las primeras incomodidades pueden rastrearse en la consagración de Caputo como “el arquitecto de la victoria” por parte de Milei en la misma noche del triunfo electoral, así como al momento de la distribución de los asientos en el nuevo Gobierno, donde empezó a tallar Karina Milei, ya no solo como jefa de despacho de campaña.
“Pero todo se precipitó después del triunfo de la lista de Manuel Adorni en la elección porteña. A partir de ahí ellos quisieron quedarse con todo y empezaron a orinarnos”, dice una de las personas que más tiempo laboral comparte con Santiago Caputo.
La primera parte es compartida por el lado karimenemista de la guerra. Aunque ahí no avalan, obviamente, la segunda parte de la explicación o reconstrucción de los hechos.
Por el contrario, los terrenales karinistas se arrogan las razones del éxito en las elecciones legislativas nacionales y acusan a Caputo y los suyos de ser responsables de una estrategia errónea que, en un intento por acordar con los gobernadores, habría terminado por limitar el poder de Milei. “Si no hubiéramos ido a pelear los territorios con los nuestros hoy estaríamos arrodillándonos y pagando peajes carísimos para poder gobernar”, afirman los territoriales karinistas.
“Si no hubiera sido por Trump y Bessent, más el miedo al regreso al pasado que desató en buena parte de los sectores medios el brutal triunfo del kirchnerismo en las elecciones provinciales bonaerenses, estaríamos en el horno. ¿Dónde estaban los Menem esa semana de septiembre cuando el dólar se disparaba y el Gobierno tambaleaba? Estaban debajo de la cama. En cambio, nosotros con Toto [Caputo] y su equipo estábamos al pie del cañón gestionando los apoyos de Washington que nos terminaron rescatando”, dice alguien que puede hablar en nombre del gurú mileísta.
En el medio de ese proceso electoral hay otro punto de conflicto nodal que, además, generó el último momento de diálogo profundo, áspero y frontal entre Karina Milei y Santiago Caputo. Es el caso de las supuestas coimas en la Andis.
“Nunca tuvimos dudas de que detrás de la difusión de los audios que involucraban a Karina y a nosotros estuvo Santiago y lo comprobamos cuando aparecieron en la causa chats posteriores que los confirmaban”, dicen en el entorno de los primos Menem.
“No solo no tuvimos nada que ver en eso, sino que Santiago le advirtió a Karina lo que sabía y también se lo dijo al Presidente. Esa fue la última vez que los dos hablaron de algo importante y complicado directamente. Después de eso se cortó todo”, dicen las fuentes caputistas. Fue hace ya casi ocho meses.
Luego, el avance de Karina Milei y los suyos sobre el Ministerio de Justicia terminó por dinamitar cualquier puente, especialmente con el hiriente desplazamiento del caputista Sebastián Amerio de su cargo de número dos de esa cartera, mientras participaban de una reunión virtual del Consejo de la Magistratura.
“Cómo podían pretender seguir controlando esa área si habían hecho un desastre, especialmente cuando lo embarcaron al Presidente en el apoyo a la candidatura de [Ariel] Lijo para la Corte, que terminó en un desastre. Encima, avanzaban a velocidad de rayo causas contra funcionarios nuestros”, sacan a relucir los karinistas.
“Lo que hicieron con la Justicia es una locura, solo por venganza. Como ellos no tienen a nadie le entregaron el ministerio a [Juan Bautista] Mahiques que no juega para el Gobierno sino para él y para la familia judicial que integra. Ya se está viendo y ya lo están padeciendo”, dice un caputista de paladar negro.
“Ahora quieren quedarse con la SIDE y la agencia de recaudación (ARCA), pero como no tienen a quién poner, pusieron al impresentable de [Sebastián] Pareja a controlarla desde la presidencia de la Comisión Bicameral y, para eso, dejaron herido a un aliado clave como [Cristian] Ritondo a quien se le había prometido ese lugar”, agregaron desde la oficina del (exsúper) asesor.
En el karimenemismo no niegan su decisión de ejercer control sobre el mundo del espionaje que maneja Caputo, así como de las ganas de desplazar al más que polémico titular de ARCA, Andrés Vázquez, que solo por la protección caputista logra permanecer en su cargo, a pesar de su muy cuestionable pasado y la revelación de la existencia de inmuebles que le pertenecen en el extranjero que no habían sido declarados en el país. El colmo de un recaudador.
Por estos días, no hace falta prestar oídos a opositores rabiosos ni a exfuncionarios o dirigentes despechados, arrojados fuera del paraíso oficialista, ni tampoco andar con lupa o con interceptores de conversaciones para escuchar las más escandalosas acusaciones sobre funcionarios o estrechos allegados al Gobierno. Solo hace falta mirar, escuchar y oler. Como si un camión atmosférico hubiera abierto el pozo séptico libertario todo emerge hacia la superficie. En cascada. Puede ser muy contaminante. Además de antihigiénico.
No les falta razón a muchos de lo que apoyan y apuestan al éxito del Gobierno y su modelo económico para estar preocupados. La disputa fratricida ya tiene demasiado pasado y se proyecta sobre el futuro.
Claudio Jacquelin,Conforme a
POLITICA
Paritarias: el Sindicato de Comercio acordó un aumento trimestral de 5,7%

La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Faecys) cerró un nuevo acuerdo paritario que regirá para los meses de julio, agosto y septiembre de 2026 tras una negociación con la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión de Entidades Comerciales (Udeca). El aumento salarial será de 5,7% en tres cuotas, además de contemplar un pago extraordinario de un bono de $50.000 en dos partes.
El entendimiento contempla un incremento trimestral distribuido de la siguiente manera: un 1,9% en julio, 1,9% en agosto y un 1,9% en septiembre. Asimismo, se estableció el pago de un bono extraordinario de $50.000 para los trabajadores de todas las categorías, a pagarse en dos cuotas iguales de $25.000 en julio y en agosto. El bono de $50.000 será como una asignación extraordinaria “por única vez, de carácter no remunerativo y no acumulativo”, según informó el gremio que lidera Armando Cavalieri en un comunicado.
Cavalieri, que tiene 89 años, está al frente del gremio mercantil desde hace cuatro décadas. Se trata del gremio más numeroso del país, con un millón de afiliados, y cuya paritaria sirve de referencia para otros sectores.
También se pactó “prorrogar la incorporación de la suma fija no remunerativa de $120.000”, acordada en la firma de la paritaria en abril. Se concretará con la incorporación de $20.000 en los sueldos de diciembre de 2026 a mayo de 2027.
“Este acuerdo refleja la voluntad de las partes de sostener un diálogo responsable y constructivo para alcanzar consensos, aun en un contexto económico complejo que afecta a toda la actividad comercial. La negociación colectiva sigue siendo la herramienta más valiosa para encontrar soluciones equilibradas que contemplen la realidad de los trabajadores y de las empresas”, dijo Cavalieri.
Y añadió: “Somos conscientes de las dificultades que atraviesan distintos sectores de la economía, particularmente el comercio, donde muchas pymes y comercios de cercanía enfrentan un escenario muy complejo. Por eso buscamos un entendimiento que contribuya a preservar el empleo, proteger el poder adquisitivo de los trabajadores y brindar previsibilidad a la actividad durante los próximos meses”.
El anterior acuerdo paritario firmado había sido en marzo. Por entonces, contemplaba un incremento del 5% distribuido de forma escalonada de la siguiente manera: un 2% en abril, un 1,5% en mayo y un 1,5% en junio. Fue homologado a fines de abril por el Gobierno.
En todos los casos, se debe tener en cuenta que a estos valores se debe sumar el concepto de antigüedad, por el cual a cada empleado le corresponde un 1% más por año trabajado. Este se aplica a las cifras remunerativas y a las no remunerativas, como es el caso de las sumas fijas que se incluyen en este acuerdo.
Colectiveros
Se cerró esta semana también el acuerdo salarial de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) con las cámaras de colectivos de corta y media distancia del AMBA. También es un acuerdo trimestral, del 10,5%. Se distribuirá con un 6,5% en julio, 2% en agosto y 2% en septiembre.
Se pactó, además, una gratificación extraordinaria no remunerativa de $170.000 y los viáticos diarios también fueron actualizados: $ 20.000 en julio, $ 21.000 en agosto y $ 22.000 en septiembre.
De esta manera, la remuneración total que recibirá un chofer sin experiencia llegará a $ 2.125.721,35 en julio, $ 2.230.990 en agosto y $ 2.295.175,80 en septiembre.
Armando Cavalieri,el acuerdo salarial de la Unión Tranviarios Automotor (UTA),Paritarias,Conforme a
POLITICA
La Casa Rosada relativizó los aranceles dispuestos por Trump y espera definiciones de EE.UU. para avanzar con el acuerdo comercial

El Gobierno le baja el tono a los nuevos aranceles dispuestos por Donald Trump y destaca que la Argentina quedó alcanzada por la tasa mínima del 10%. Además, en el Ejecutivo reconocen que no esperan una aplicación integral del acuerdo comercial en el corto plazo porque todavía depende de definiciones jurídicas y regulatorias de Estados Unidos sobre las que no tienen garantías.
En la Casa Rosada validan la lectura de que el alineamiento político entre Javier Milei y Donald Trump contribuyó a que la Argentina conservara el tratamiento preferencial que había conseguido con el entendimiento firmado en febrero. “La posición argentina no cambió”, resumen en el oficialismo.
El Ejecutivo interpreta que la administración republicana encontró una nueva herramienta jurídica para sostener el esquema arancelario después de que la Corte Suprema estadounidense limitara la utilización del mecanismo original con el que Trump había impulsado su política comercial. La nueva base legal quedó respaldada por la investigación que llevó adelante la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sobre importaciones vinculadas con trabajo forzoso.
En Nación remarcan que ese capítulo ya formaba parte del acuerdo bilateral. La Argentina había asumido compromisos para reforzar la prohibición y el control sobre el ingreso de bienes producidos mediante trabajo forzoso, uno de los puntos que ahora permitió al USTR mantener el arancel del 10% y preservar las principales excepciones negociadas para las exportaciones nacionales.
La Casa Rosada, sin embargo, sostiene que el entendimiento con Estados Unidos excede ampliamente la cuestión arancelaria. El acuerdo también incorpora compromisos vinculados con propiedad intelectual, patentes, normas regulatorias, barreras no arancelarias, cooperación comercial y otros aspectos que todavía requieren documentación y pasos formales de la administración estadounidense.
Es por ese motivo que el oficialismo no prevé impulsar en el corto plazo el tratamiento parlamentario del acuerdo comercial. En despachos oficiales aseguran que esperan que Washington complete la instrumentación del entendimiento antes de avanzar con el envío o la discusión integral del texto en el Congreso.
Ese criterio alcanza también al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). La iniciativa cuenta con dictamen, pero no integra la agenda legislativa inmediata. En Balcarce 50 explican que prefieren esperar la evolución del acuerdo bilateral antes de abrir una discusión sobre uno de los capítulos más sensibles del vínculo comercial con Estados Unidos.
La estrategia oficial apunta a evitar un tratamiento parcial del entendimiento. En el Ejecutivo consideran que el acuerdo debe analizarse como un paquete integral y no únicamente desde la óptica arancelaria, que ya comenzó a implementarse mediante la nueva decisión del USTR.
Leé también: El Gobierno planea una megasesión en Diputados y apunta a aprobar pliegos judiciales clave en Senado en agosto
En paralelo, el Gobierno busca sostener el vínculo político con la administración republicana. La Casa Rosada considera que la relación con Washington seguirá siendo uno de los ejes centrales de la política exterior y apuesta a profundizar la cooperación económica, comercial y estratégica durante el segundo semestre.
En ese marco, Milei prepara un nuevo viaje a Estados Unidos para octubre. El Presidente difundió en sus redes sociales la invitación oficial para participar de un foro en Washington por el Mes de la Herencia Hispana, donde compartirá actividades con empresarios, inversores, representantes diplomáticos y referentes políticos.
En Nación interpretan que ese viaje servirá para mantener el canal político abierto con la Casa Blanca y seguir de cerca la evolución del acuerdo comercial. El oficialismo apuesta a que los próximos pasos de Washington permitan completar la implementación del entendimiento y despejar el camino para su tratamiento legislativo en la Argentina.
La lectura que hacen en Balcarce 50 es que el anuncio del USTR confirmó el rumbo general de la negociación. Si bien el Gobierno reconoce que todavía quedan definiciones pendientes sobre el alcance integral del acuerdo, considera que la decisión de preservar el esquema arancelario representa una señal de continuidad en la relación bilateral y un respaldo al vínculo construido entre Milei y Trump durante los últimos meses.
Gobierno, Donald Trump
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Cristina Kirchner contrató al abogado de Lula da Silva para reforzar la estrategia internacional contra su condena por la causa Vialidad

Cristina Kirchner incorporó al abogado brasileño Rafael Valim al equipo que diseña la estrategia internacional para cuestionar la condena que recibió en la causa Vialidad. La información fue confirmada a Infobae por fuentes cercanas a la ex presidenta, que señalaron que el jurista formará parte de la defensa aunque evitaron precisar cuándo comenzará a intervenir o cuáles serán los primeros pasos procesales.
La incorporación de Valim representa un nuevo paso en la estrategia que el kirchnerismo impulsa desde hace más de un año para llevar el caso a organismos internacionales de derechos humanos. Ese trabajo combina la elaboración de la defensa jurídica con una campaña política destinada a instalar en el exterior la posición de Cristina Kirchner respecto del proceso judicial que derivó en la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Valim es abogado, profesor de Derecho Público y jurista brasileño con más de veinte años de trayectoria en Derecho Constitucional, Derecho Administrativo y derechos humanos. Es doctor y magíster en Derecho por la Pontificia Universidad Católica de San Pablo (PUC-SP), editor jefe de la editorial Contracorrente y profesor del Corso di Perfezionamento in Teoria Critica della Società de la Università degli Studi di Milano-Bicocca, en Italia.
También desarrolló actividades académicas como profesor visitante en la University of Manchester y en la Université de Rouen, además de participar en programas de distintas universidades de Europa y América Latina.
En el ejercicio profesional intervino en litigios de alta complejidad ante el Supremo Tribunal Federal de Brasil, especialmente en causas vinculadas con la separación de poderes, el control de la administración pública, el debido proceso y la protección de derechos fundamentales. Su experiencia también comprende actuaciones ante mecanismos de protección de derechos humanos de Naciones Unidas, el Sistema Interamericano y el Sistema Europeo de Derechos Humanos.
El abogado brasileño es autor de diversos libros sobre derecho constitucional y lawfare, entre ellos Lawfare: Waging War Through Law, publicado por Routledge. Ese concepto constituye uno de los ejes de la argumentación que el kirchnerismo sostiene desde que quedó firme la condena dictada en la causa Vialidad.

Según pudo confirmar Infobae, Valim trabajará junto con el jurista español Javier Borrego, quien también integra el equipo internacional que asesora a la ex presidenta.
Borrego estudió Derecho en la Universidad Complutense de Madrid y desarrolló una carrera vinculada a los organismos europeos de derechos humanos. Fue agente del Reino de España ante tribunales internacionales, juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y magistrado de la Sala Tercera, de lo Contencioso-Administrativo, del Tribunal Supremo español.
La conformación del equipo jurídico internacional se complementa con el trabajo político que desde el año pasado desarrolla el denominado Comité “Cristina Libre”, creado para difundir en distintos países la posición del kirchnerismo sobre la condena contra la ex presidenta.
Ese espacio está integrado por el senador Oscar Parrilli; el ex canciller Jorge Taiana; el ex secretario de Derechos Humanos Horacio Pietragalla; el ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena; el parlamentario del Mercosur Franco Metaza; la encargada de Relaciones para América Latina del Partido Justicialista, Sol Magno; el ex juez de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni y el ex embajador argentino en China Sabino Vaca Narvaja.
Desde su conformación, el comité desarrolla reuniones con dirigentes políticos, referentes de derechos humanos y organizaciones internacionales con el objetivo de difundir la posición del kirchnerismo sobre la causa Vialidad. La estrategia busca instalar que la condena contra Cristina Kirchner respondió a una persecución política y que durante el proceso judicial existieron vulneraciones al debido proceso y a otras garantías constitucionales.
En paralelo a esa tarea política, el equipo de abogados trabaja en la presentación que impulsará ante organismos internacionales. Entre las alternativas analizadas figuran el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y el Sistema de Naciones Unidas, aunque por el momento el entorno de la ex presidenta no confirmó cuál será finalmente el camino elegido.
Ambos mecanismos contemplan instancias distintas de revisión. En el caso del Sistema Interamericano, el expediente debe presentarse primero ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y, en caso de ser admitido, puede llegar posteriormente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La otra alternativa es recurrir a los mecanismos de protección de derechos humanos de las Naciones Unidas, una vía que fue utilizada por la defensa del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva durante el proceso judicial que enfrentó en su país.
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