ECONOMIA
Inflación en mayo: volvieron a acelerarse los precios de alimentos y bebidas

Tras el 2,6% que registró el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en abril, el Gobierno busca que la desaceleración de la inflación se sostenga en los próximos meses. Aunque el incremento del 1% en el precio de los combustibles y el congelamiento dispuesto por 45 días por parte de YPF contribuyen a contener algunas presiones, la última semana mostró una aceleración en el ritmo de aumentos de alimentos y bebidas, lo que complica el objetivo oficial.
De acuerdo con el informe semanal de la consultora LCG, los precios de alimentos y bebidas en supermercados subieron 2,6% respecto de la semana anterior, lo que quebró la estabilidad observada en las dos semanas previas. Así, el promedio mensual de las últimas cuatro semanas se ubicó en 2,7 por ciento.
Más de la mitad del alza semanal se explicó por el incremento de carnes, que subió 4,5% en los últimos siete días, superando el promedio general. El rubro verduras registró una variación todavía más marcada, con un aumento semanal de 7,7%. El porcentaje de productos con subas alcanzó el 16%, un valor alineado con semanas anteriores, aunque la dispersión de precios resultó menor y se observó una reducción en valores extremos.
El relevamiento de LCG detalló que los rubros que más contribuyeron al incremento semanal fueron carnes y verduras, mientras que aceites y frutas mostraron caídas de 1,8% y 0,2% respectivamente. El promedio mensual calculado por la consultora para las últimas cuatro semanas resultó de 2,7%, impulsado principalmente por aumentos en lácteos, carnes y bebidas.

En el caso de EconViews, el relevamiento de precios arrojó una suba promedio de 1,1% en la tercera semana de mayo para la canasta de alimentos y bebidas en supermercados. Lo que implicó una aceleración aunque más moderada (de 0,1 puntos porcentuales (p.p.) respecto a la anterior). Este estudio destacó el comportamiento de la verdulería, que subió 2,5%, y el rubro de bebidas, que registró un aumento del 1,7%. En las últimas cuatro semanas, la variación acumulada medida por EconViews alcanzó el 2 por ciento.
La única consultora que reportó una desaceleración fue Analytica que arrojó una variación semanal del 0,6% en los precios de alimentos y bebidas comercializados en cadenas de supermercados a nivel nacional. El promedio de cuatro semanas se ubicó en 2,5%. Analytica proyectó una suba mensual del 2,5% para el nivel general de precios en mayo. En el promedio de cuatro semanas del nivel general, el incremento más pronunciado correspondió a verduras, con 11,9%, seguido por pescados y mariscos, que subieron 3,4%. Las categorías con menores aumentos incluyeron otros alimentos, como salsas, condimentos y snacks, con 2,0%, y carnes y derivados, con 0,8%. El informe de Analytica remarcó una baja en el precio de las frutas de 5,0%.
Al contrastar los datos de las tres consultoras, se observa que los porcentajes de suba varían según la metodología y la composición de las canastas relevadas. LCG reportó porcentajes más altos en la semana analizada, con un fuerte impacto de carnes y verduras. En tanto, los cálculos de Analytica y EconViews reflejaron valores más moderados y diferencias en los rubros de mayor incidencia. El promedio móvil mensual se mantuvo por encima del 2% en los tres relevamientos.
Los informes de las distintas consultoras evidenciaron diferencias en las categorías que incidieron más sobre los movimientos de precios. LCG subrayó el peso de carnes y verduras en la suba semanal. Analytica señaló un aumento relevante en verduras y una baja en frutas. EconViews remarcó el alza en verdulería y bebidas como motores del incremento semanal. Las tres fuentes coincidieron en la utilización de muestras amplias y en la cobertura de supermercados de alcance nacional.
El relevamiento de LCG indicó que la dispersión de precios fue menor respecto a la semana anterior, lo que implicó una menor presencia de valores extremos tanto en los incrementos como en las caídas reportadas. Esta tendencia se reflejó en el porcentaje de productos con subas, que se mantuvo en torno al 16%. Por otro lado, Analytica y EconViews ofrecieron detalles sobre el comportamiento de categorías específicas, como la baja en frutas y el incremento en bebidas.
Los informes privados de LCG, Analytica y EconViews permitieron observar matices en la evolución semanal y mensual de los precios en supermercados, con énfasis en alimentos frescos y bebidas. El seguimiento de los precios mostró una aceleración en la última semana de mayo, en contraste con el escenario previo de relativa estabilidad, y la dinámica de los valores varió en función de la categoría y la metodología de cada relevamiento.

Aunque el Gobierno ya tuvo una ayuda por parte de YPF que decidió solo aumentar un 1% y mantener congelado por otros 45 días el precio del combustible. Con una posición dominante en el mercado que lleva al resto de las petroleras a replicar el comportamiento.
En marzo, con el salto del precio del petróleo de Brent, el rubro Transporte tuvo un incremento del 4,1% según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Mientras en abril fue aún mayor (del 4,4%) a pesar de la decisión de YPF. Ahora con esta segunda ayuda lo que se busca es seguir moderando el impacto de la guerra en Oriente Medio en el mercado doméstico a pesar de que cada vez suma más semanas.
Corporate Events,Creative Use,South America / Central America
ECONOMIA
El crédito hipotecario de la Argentina es el más bajo de la región: cuál es el nivel en otros países

El sistema financiero argentino tiene uno de los niveles más bajos de crédito hipotecario en América Latina. Según un informe de Deloitte Econosignal, los préstamos hipotecarios equivalen apenas al 1% del Producto Bruto Interno (PBI), una cifra que contrasta con la de países vecinos y que ubica al país en una posición de marcado rezago dentro de la región.
El dato forma parte de un diagnóstico más amplio sobre la estructura del crédito al sector privado en Argentina, que el informe describe como una economía “caracterizada por una estructura financiera poco profunda y por niveles históricamente bajos de crédito al sector privado en relación con el PBI”.
El crédito hipotecario no es el único segmento en el que Argentina aparece rezagada, pero es el que muestra la distancia más evidente respecto de sus pares regionales. Mientras que Chile registra 28 puntos porcentuales del PBI en préstamos hipotecarios y Brasil alcanza los 11 puntos. Perú y Colombia se ubican en 8 puntos porcentuales cada uno, y México en 10.
Tomando el total del crédito al sector privado -que incluye préstamos a empresas, crédito a familias y crédito hipotecario-, la Argentina presenta un nivel cercano al 15% del PBI, un porcentaje muy superior al registrado en 2023. Ese número queda “significativamente por debajo del promedio de los países de bajos ingresos y muy rezagado respecto de sus pares regionales de América Latina”, según el documento de la consultora.
La comparación regional es llamativa. Chile acumula 104 puntos porcentuales del PBI en crédito total al sector privado; Brasil, 76; Colombia, 40; Perú, 40; y México, 35. El promedio de los países de ingresos medios se ubica en 64 puntos porcentuales, mientras que el de los países de altos ingresos trepa hasta 156. La Argentina, con 15 puntos porcentuales, no sólo está lejos de los países de mayor desarrollo financiero: también queda por debajo del promedio de las economías de menores ingresos, que registran 22 puntos porcentuales.
El informe atribuye esta situación a décadas de inestabilidad. “La inestabilidad macroeconómica e institucional limitó durante años el financiamiento de largo plazo por parte del sistema financiero tradicional, algo que aún persiste”, señala el documento. Los préstamos hipotecarios son, por definición, créditos de largo plazo: requieren condiciones de estabilidad que Argentina no sostuvo de manera continua durante las últimas décadas, lo que explica en parte por qué ese segmento es el que muestra el mayor diferencial respecto de la región.
El crédito hipotecario es también el componente más sensible a esa historia de volatilidad. A diferencia del crédito al consumo o los préstamos a empresas -que pueden tener plazos más cortos y adaptarse mejor a entornos de mayor incertidumbre-, la vivienda exige horizontes de financiamiento que el sistema financiero argentino no logró sostener.

Pese al diagnóstico, Deloitte identifica en ese rezago una oportunidad. El informe señala que la situación actual “le da al país un gran potencial de crecimiento principalmente en el segmento empresas e hipotecarios”. Es decir, son precisamente los dos segmentos donde la brecha con la región es más pronunciada los que concentran el margen de expansión más significativo para el sistema financiero local.
Ese potencial, sin embargo, depende de condiciones que aún no están plenamente consolidadas. El propio informe describe cómo el ecosistema financiero argentino atravesó en los últimos años un proceso de transformación, impulsado en parte por el crecimiento de las empresas fintech y los proveedores no financieros de crédito, que ampliaron el acceso al financiamiento en segmentos de la población con mayor informalidad laboral y menor acceso a la banca tradicional. Pero ese crecimiento se concentró principalmente en el crédito al consumo -préstamos personales y tarjetas-, no en el crédito hipotecario, que exige condiciones estructurales distintas.

Dentro del total del crédito al sector privado en Argentina, el segmento empresas es el más relevante, con 7 puntos porcentuales del PBI. El crédito a familias -que incluye préstamos personales y de tarjeta- aporta otros 7 puntos porcentuales. El hipotecario, con 1 punto porcentual, es el componente más pequeño de los tres.
El informe sitúa este diagnóstico estructural en un contexto macroeconómico que, desde 2024, mostró cambios relevantes. “La desaceleración de la inflación y la estabilidad cambiaria permitieron recomponer las tasas de interés reales, que pasaron a terreno positivo”, describe el documento. Ese nuevo entorno es una condición necesaria -aunque no suficiente- para el desarrollo del crédito hipotecario, que requiere tasas predecibles y una inflación controlada para que tanto los bancos como los tomadores de crédito puedan planificar a largo plazo.
El propio informe advierte, no obstante, que ese proceso de estabilización tuvo costos en términos de capacidad de repago de los hogares, con un aumento de la morosidad que afectó principalmente al crédito al consumo.
morosidad,deuda,pago,finanzas,crisis,economía,notificación,documento,problema,impago
ECONOMIA
Coincidencia de las consultoras: mejoraron algunos indicadores, pero sigue la incertidumbre por la elección de 2027

La semana finalizó con datos favorables al Gobierno y, aunque las acciones no prolongaron su euforia de dos ruedas, el riesgo país siguió bajando.
Lo más importante es que dos de los tres indicadores le dieron respaldo a un Gobierno que estaba perdido en sus internas. La economía creció y también lo hizo el índice de confianza del consumidor. Falta un indicador clave, el Índice de Confianza en el Gobierno, que se conocerá en los primeros días de junio y que tuvo una fuerte caída de 12,1% en su edición anterior (ver gráfico, más abajo).
El índice de inflación de 2,6% contrastó con el mayorista, de 5,2%, en línea con mediciones en el resto del mundo. Por caso, en Estados Unidos dio 1,4% contra 0,6% del índice minorista. Otro dato positivo fue la aprobación del FMI a un desembolso de USD 1.000 millones para la Argentina.
En ese contexto, las principales consultoras hicieron sus estimaciones sobre lo que vendrá.
Para FMyA, la consultora que dirige Fernando Marull, “se descuenta que lo peor ya pasó: la inflación aumentó las tasas en EEUU y el mercado ya descuenta una suba de las tasas de la Reserva Federal (FED). Brasil trajo noticias malas: cae Bolsonaro en las encuestas y aumentó la incertidumbre. Por ahora, el mercado sintió el golpe, pero sin pánico. Lo cual es positivo porque refleja que en Brasil hay más un trade de fundamentals que solo un trade electoral. La Argentina sigue igual: si el petróleo sube, suben petroleras, bajan bancos y bonos soberanos. Si el petróleo baja, al revés (baja YPF, suben bancos y bonos soberanos)”.

Además, agrega el informe “después de varias semanas de mixtas a negativas empezaron a llegar mejores noticias para el Gobierno. Se confirmó el rebote de la actividad en marzo; en abril, la baja de la inflación permitió que los salarios repunten después de 7 meses de caída; el sector externo vino firme y los datos fiscales (de abril) no mostraron mucho deterioro, a pesar de la baja en la recaudación. Para mayo, esperamos que la mejora continúe, impulsada por otra baja de la inflación (dio 0,3% en la tercera semana y proyectamos 2% en el mes). Hay calma financiera y seguimos esperando mejoras en la actividad en el segundo trimestre. El jueves, bajaron retenciones a la soja desde enero 2027; Esto debería aumentar la liquidación ahora (porque baja la incertidumbre). El Costo Fiscal de la medida es de USD 700 millones (0,1%PBI en 2027)”.
La consultora de Marull indica que el mercado de pesos “sigue líquido y con el dólar anclado continúa el carry trade, tanto en plazos fijos, como Lecaps y Bonos CER. Por su lado, los bonos soberanos y el riesgo país (520 puntos básicos) vienen al ritmo del contexto Global; no tanto local, que viene bastante bien; con el BCRA comprando reservas todos los días más el Tesoro que se sigue financiando con Bonar y privatizaciones. Todavía falta el anuncio de las garantías de Organismos Internacionales. Como esperábamos, el FMI desembolsará USD 1.000 millones que sumarán a las reservas. Se viene el pago de Bopreal por USD 1.000 millones el 30 de mayo”.
Sobre el indicador clave que resta. FMyA opina que esta semana la encuesta de Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella de mayo tuvo un leve crecimiento. “Esto confirma que en mayo (o junio) el apoyo al Gobierno (el Índice de Confianza del Gobierno, que en abril bajo a 40%) debería estabilizarse, al menos. En este contexto, el riesgo político sigue bastante tranquilo a pesar del caso Adorni y las Internas entre las manos derechas de Milei (Caputo Junior vs Menem)”.

Para EconViews que dirige Miguel Kiguel “luego de varias semanas en las que los indicadores económicos se venían deteriorando, una serie de noticias y datos recientes generan optimismo. El último número de actividad económica muestra un rebote de 3,5% en marzo, las exportaciones rompieron récords con el agro y la energía volando, la confianza del consumidor dejó de caer y tuvo una pequeña suba, el empleo privado dio señales de vida después de ocho meses de caídas y se aprobó la segunda revisión del acuerdo con el FMI. Además, la inflación de abril mostró la primera desaceleración en diez meses y todo indica que en mayo seguirá aflojando”.
La consultora agrega que “los próximos meses van a decir si esto es el arranque de algo o simplemente un rebote. En términos de inflación hay buenas chances de que la tendencia a la baja continúe. Para la actividad hay más dudas porque los datos preliminares de abril no son tan buenos. Por ahora, cautela optimista. Donde sí reina el optimismo es en el frente externo. El Banco Central sigue comprando dólares a un ritmo muy importante (USD 9.000 millones en el año) mientras el tipo de cambio sigue firme cerca de $1.400. Esta dinámica era impensada hace solo algunos meses cuando el Tesoro de Estados Unidos tuvo que intervenir directamente para evitar una devaluación. En nuestra visión, sería saludable que el tipo de cambio real no se aprecie tanto y no llegar al (ya de por sí movido) año electoral con un atraso tan fuerte. El riesgo viene principalmente por las presiones que puede generar una dolarización financiera como la que sufrimos en 2025. Pero el Gobierno se siente cómodo con el dólar donde está y, por ahora, los flujos le están jugando a favor”.
Según EconViews, “mientras la economía empieza a salir de la neblina, la política sigue en un universo diferente. La interna del Gobierno está cada vez más tensa y hay una sensación de falta de norte o liderazgo. El Adornigate domina la agenda desde hace dos meses y ahora se sumaron los enfrentamientos públicos entre el ala de Karina Milei y Santiago Caputo. No luce tan preocupante todavía porque el calendario da un margen de 17 meses hasta las elecciones, y porque la oposición no tiene nada con que ilusionar. El problema es que esto eventualmente puede afectar la confianza del mercado en las expectativas electorales y en la economía. Por lo pronto, ya aparecieron rumores de que Mauricio Macri estaría pensando en una candidatura y la senadora (hasta ahora oficialista) Patricia Bullrich comenzó a distanciarse poco a poco del oficialismo. La aparición de una tercera alternativa afín a Milei, pero más moderada, será uno de los temas a monitorear en el próximo año y medio”.
Sobre el anuncio de baja de retenciones el informe consideró que lo más importante “es que transmite la sensación de un Gobierno que avanza y que vuelve a hablar de economía y no de escándalos, como durante buena parte la primera mitad del mandato. El verdadero desafío para los próximos meses será mantener el control de la agenda pública, consolidar el sendero de recuperación y lograr que la mejora macroeconómica empiece a derramar de forma efectiva en los ingresos de la calle. Sin esta última pata, difícilmente se sostenga la imagen presidencial y el éxito del programa estará en riesgo”.

En tanto F2, que dirige Andrés Reschini, señaló que el humor en Wall Street “sigue atado a la evolución de las negociaciones entre EEUU e Irán. El acercamiento de posiciones sumado al optimismo en el sector de Inteligencia Artificial ha dado impulso a los principales índices accionarios, pero el crudo WTI sigue cerca de USD 100 y el índice de Sentimiento del Consumidor de la Universidad de Michigan ha arrojado la lectura más baja desde 1978 cuando la serie comienza a mostrar datos mensuales. Por lo tanto, se hace imprescindible que la guerra llegue a su fin y los precios de la energía retrocedan”.
La consultora indica que el peso argentino “en lo que va de mayo ha seguido un camino muy similar al del real de Brasil y eso suaviza la apreciación del tipo de cambio real. Mientras tanto, el BCRA pisó el acelerador con las compras de divisas y en la semana acumularon un saldo de USD 914 millones. Pero la acumulación de reservas se ve ralentizada por las necesidades del Tesoro que el 18 de mayo realizó una compra de unos USD 1.700 millones a la autoridad monetaria y de los 8.383 millones que había comprado a ese día, el 64% fue vendido al Tesoro en lo que va de 2026. Así, las reservas netas con mayores vencimientos dentro de los próximos 12 meses vuelven a terreno negativo indicando que la necesidad de divisas del BCRA / Tesoro sigue siendo un punto débil”.
El informe coincide en que el frente cambiarlo “luce calmo: el dato de la posición vendida a fin de abril del BCRA en futuros fue de -2.127 millones, una reducción incluso mayor a la que esperábamos y, a juzgar por el acentuado desarme que ha sufrido la posición mayo, la reducción del short de la autoridad monetaria sería aún más acelerada a fin de este mes. El mayor dinamismo en el tramo largo que veníamos señalando se frenó en las últimas ruedas y, si bien el costo de cobertura de este con relación al corto sigue alto, ha recortado la distancia”.
Hoy, además de ser feriado en la Argentina, también será feriado en EEUU (Memorial Day, como cada último lunes de mayo). Los mercados emergentes no tendrán esa referencia. Luego vendrá una semana intensa, con centro de la tención en los bonos del Tesoro.
North America
ECONOMIA
Baja de retenciones al agro: cuánto menos recaudará el Estado y cuánto ganará el productor

En un año que promete ser histórico para el campo, Javier Milei sorprendió al sector agropecuario con un anuncio inesperado. Durante el aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires adelantó que el Gobierno bajaría las retenciones al trigo y la cebada del 7,5% al 5,5% desde junio.
La medida, que fue bien recibida por el sector, llega en plena definición de siembra y podría otorgar mayor previsibilidad a los productores. De cara a la campaña en curso, la medida tendrá un costo fiscal que la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estimó en USD 29 millones. En tanto, en el cálculo anual, una estimación de la Fundación Mediterránea ubica la menor recaudación de 2027 entre USD 390 y USD 690 millones, equivalente a entre 0,06% y 0,10% del PIB. “El costo luce manejable si se sostiene el orden fiscal y parte se compensa con mayor actividad económica”, resalta el informe.
Ese impacto sobre las cuentas públicas surge de un universo ya acotado de exportaciones pendientes, una de las principales críticas del sector sobre el timing del anuncio. La Dirección de Información y Estudios Económicos de la BCR precisó que en trigo resta vender 5,3 millones de toneladas de las 19 millones estimadas del ciclo y en cebada quedan 500.000 toneladas de la variedad cervecera y 200.000 toneladas de la forrajera. Igualmente, “el anuncio de menores DEX para trigo y cebada ofrece alivio a los márgenes agrícolas, apuntalando decisiones de siembra e inversión de cara a la nueva campaña”, sostuvo la entidad.
El presidente de la Cámara de Aceiteros (CIARA-CEC), Gustavo Idígoras, valoró la baja de retenciones como “una clara señal de la decisión del Gobierno de ir cumpliendo con su objetivo de bajar paulatina y progresivamente los derechos de exportación”. Destacó la publicación de un cronograma para la reducción de retenciones, un reclamo histórico del sector, y consideró que “disipa cualquier incertidumbre en el mercado de granos, tanto en materia de decisiones de siembra como de comercialización y exportación, porque establece durante todo 2026, 2027 y 2028 las condiciones de los derechos de exportación”, señaló el ejecutivo a Infobae.
Con esos saldos remanentes y tomando los precios FOB promedio de junio a noviembre de este año, el costo fiscal asciende a USD 26,2 millones para el trigo y a USD 3,3 millones para la cebada, de acuerdo con el mismo informe. Si la rebaja impulsara mayores ventas externas y las exportaciones trigueras 2025/26 subieran a 20 millones de toneladas, ese costo se reduciría a USD 12,7 millones para ese cereal.
La decisión oficial llega en un contexto de fuerte encarecimiento de insumos para la siembra de granos. Según la Dirección de Información y Estudios Económicos, la suba de combustibles y fertilizantes tras el conflicto armado en Medio Oriente llevó la relación urea/trigo al valor más alto de la historia.
Gustavo Idígoras valoró la baja de retenciones anunciada por el Gobierno y detallada por el ministro de Economía como “una clara señal de la decisión del Gobierno de ir cumpliendo con su objetivo de ir bajando paulatina y progresivamente los derechos de exportación”. Destacó la publicación de un cronograma para la reducción de retenciones, un reclamo histórico del sector, y consideró que “disipa cualquier incertidumbre en el mercado de granos, tanto en materia de decisiones de siembra como de comercialización y exportación, porque establece durante todo el 2026, 2027 y 2028 las condiciones de los derechos de exportación”. “Celebramos esta medida, esta decisión y seguramente en estos días estaremos intercambiando ideas y opiniones con el Ministerio de Economía para que el decreto esté redactado de tal manera que se pueda entender correctamente por el mercado”, señaló Idígoras.
El efecto más inmediato de la baja de derechos de exportación aparece en el precio que puede convalidar la demanda. Según la BCR, en el caso del trigo la medida elevaría la capacidad teórica de pago entre 2,2% y 2,3% según la posición comercial, con una mejora de entre USD 4,8 y USD 4,9 dólares por tonelada en el FAS teórico.
Ese alivio llega cuando la campaña ya empezó. Según la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, al 21 de mayo la siembra de trigo avanzaba sobre el 3% del área de intención y la de cebada sobre el 6%; en este último cultivo, casi el 92% de la producción se concentra en la provincia de Buenos Aires.
En trigo, la implantación muestra una distribución más amplia. Según la SAGyP, el norte argentino y la provincia de Entre Ríos encabezaban el avance de labores, con una cobertura promedio del 30% de la superficie a implantar.
La presión de costos había deteriorado la rentabilidad esperada aún en zonas relativamente cercanas a los puertos. A precios actuales, fertilizantes y fletes explicaban juntos el 54% de los costos de producción del trigo para un campo modelo ubicado a 150 kilómetros del puerto de Rosario, según estimaciones de GEA-BCR.
Con esa estructura de costos, el margen neto en campo propio quedaba en USD 94 por hectárea y se convertía en una pérdida de USD 103 por hectárea en campo alquilado, de acuerdo con GEA-BCR. El costo del flete, además, crece a medida que la producción se aleja de los núcleos de consumo.
Milei también confirmó que desde enero de 2027, y de forma paulatina, las retenciones a la soja bajarán entre 0,25% y 0,5% por mes (actualmente en 24%). “Será de manera continuada hasta el año 2028 si nosotros reelegimos”, declaró.
El Presidente agregó que también bajarán retenciones para la industria automotriz, la petroquímica y maquinarias. Desde el sector hubo una recepción favorable, en un escenario en el que las entidades vienen reclamando la eliminación total de esos tributos.
En la industria sostienen que un esquema de retenciones en descenso, incentivaría a los productores a postergar la venta de soja a la espera de alícuotas sucesivamente menores. Ese comportamiento podría impactar el ritmo de liquidación y el flujo de divisas por las ventas externas del principal complejo exportador del país. Un efecto opuesto al registrado en septiembre de 2025, cuando el cupo de USD 7.000 millones con retenciones cero que dispuesto el Gobierno se agotó en solo tres días por la aceleración de ventas ante una ventana fiscal temporal, en un contexto de alta demanda de dólares previo a las elecciones legislativas.
El trasfondo fiscal ayuda a explicar por qué el Gobierno había frenado medidas de mayor costo en los últimos meses, pese a los repetidos pedidos del campo. En los últimos meses, la recaudación cayó con fuerza en términos reales y la administración mantiene como prioridad el déficit cero y la desaceleración de la inflación.
La baja de retenciones se conoció mientras la agroindustria exhibe una mejora en el frente externo. Según el informe mensual de exportaciones por complejos presentado por el Consejo Agroindustrial Argentino, entre enero y abril de 2026 las exportaciones agroindustriales alcanzaron USD 16.804 millones, un alza de 16,2% frente al mismo período de 2025.

Ese incremento equivale a un ingreso adicional de USD 2.337 millones para el país en lo que va del año, según el CAA. Solo en abril de 2026, el sector registró despachos por USD 4.542 millones, USD 650 millones más que en abril del año anterior.
El mismo informe ubicó a los complejos de girasol, trigo y carne más cuero vacuno entre los de mayor aporte al crecimiento neto de divisas. En términos de dinamismo relativo, los mayores avances porcentuales correspondieron a porcino, girasol y legumbres, mientras que soja, manisero y avícola mostraron variaciones negativas o menor impulso.
En paralelo, el Gobierno vinculó su anuncio con el buen desempeño productivo de la campaña agrícola 2025/2026. De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca difundidos por el ministro de Economía Luis Caputo en su cuenta de X, los seis principales cultivos sumaron 163,2 millones de toneladas, 21,25% más que en el ciclo anterior.
Según esos datos oficiales, la soja produjo 49,9 millones de toneladas con un rendimiento promedio de 30,6 quintales por hectárea, mientras que el maíz alcanzó 70 millones de toneladas, el mayor volumen en dos décadas, con 72 quintales por hectárea. El trigo aportó 27,9 millones de toneladas, máximo histórico de la serie estadística nacional; la cebada sumó 5,6 millones, el girasol 7,4 millones y el sorgo 2,4 millones de toneladas.
South America / Central America
POLITICA2 días agoFractura total: el Gobierno no invitó a Victoria Villarruel al Tedeum
ECONOMIA2 días agoSiguen los problemas de endeudamiento de las familias: la mora se triplicó en los últimos doce meses
POLITICA3 días agoEl Gobierno le asignó $580.000 millones al PAMI en medio de su “crítica situación financiera”

















