POLITICA
¿Qué temas dominarían la agenda del gobierno de Nayib Bukele rumbo a los comicios de 2027?

Tras siete años de gestión, el gobierno de Nayib Bukele ingresa en la cuenta regresiva hacia las elecciones generales de 2027 con una agenda que seguiría centrada en seguridad, turismo y megaproyectos de infraestructura, pero también tiene en sobre la mesa puntos clave como los ajustes fiscales y la reforma de pensiones pactados con el Fondo Monetario Internacional, además de una política social que busca exhibir resultados tangibles a la población.
Las prioridades del Ejecutivo, respaldado por una mayoría en la Asamblea Legislativa, se articulan en torno a consolidar un modelo que le permita la continuidad en las elecciones de febrero próximo.
El segundo mandato de Bukele, que inició el 1 de junio de 2024, cumple dos años este lunes, pero el mandatario buscará la reelección en los comicios generales del otro año.
Los salvadoreños acudirán a las primeras elecciones tras unas reformas constitucionales que ampliarán el período presidencial de 5 a 6 años, eliminan la segunda vuelta electoral y permiten la reelección presidencial indefinida. Además, unificaron las elecciones presidenciales, legislativas y municipales para el 28 de febrero de 2027.
Estos son algunos de los temas y áreas clave que seguirían en la agenda del Ejecutivo:
Régimen de excepción y endurecimiento penal
Desde marzo de 2022, el gobierno salvadoreño ha prorrogado de manera mensual el régimen de excepción, una medida que suspende garantías constitucionales y otorga poderes extraordinarios a las fuerzas de seguridad.
Según reporta WOLA (The Washington Office on Latin America), este esquema ha facilitado el encarcelamiento masivo de presuntos pandilleros y se ha convertido en el eje de la estrategia política del Ejecutivo, la cual le ha permitido la reducción de los índices de homicidio y la desaparición de las pandillas de las calles. Esta es una medida que seguiría vigente tras los comicios.
Un símbolo visible de ese enfoque punitivo es el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una megacárcel con capacidad para 40,000 internos.
La administración de Bukele sostiene que el régimen es la clave para el “nuevo El Salvador”, mientras organizaciones internacionales, como la Fundación para el Debido Proceso (DPLF) y la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH), cuestionan el modelo.
A eso se suma una reforma constitucional que habilita la cadena perpetua para delitos graves, aunque su implementación requiere ajustes en el Código Penal y la Ley Penal Juvenil, lo que mantiene el debate legislativo abierto sobre los alcances de la medida.

Megaproyectos de infraestructura y facilitación de comercio
Otros planes en curso que tiene el gobierno es el de Facilitación de Comercio 2026–2030 que fija como meta modernizar puertos, aeropuertos y carreteras, digitalizar trámites aduaneros y fortalecer la integración logística regional.
Entre los proyectos prioritarios destacan el Aeropuerto del Pacífico, la ampliación del Aeropuerto Internacional de El Salvador y la modernización del puerto de Acajutla, iniciativas que, según la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina), buscan convertir al país en un nodo logístico y mostrar avances materiales de cara a la campaña electoral.
Política social y turismo como vitrinas de gestión
La política social se mantiene como un pilar de legitimidad, especialmente en el contexto electoral. El gobierno mantiene activos programas de reconstrucción escolar, entrega de dispositivos electrónicos y paquetes escolares gratuitos a más de un millón de estudiantes, formación técnica y empleo juvenil.
La inversión supera los 500 millones de dólares en infraestructura educativa y 800 millones en tecnología, según datos oficiales. En el área de juventud y empleo, el programa “Up Digital” ofrece formación en competencias tecnológicas y apoyo a emprendimientos.
Proyectos de vivienda de ayuda mutua y legalización de propiedades, articulados con estrategias de prevención de violencia, buscan mejorar las condiciones de vida en comunidades vulnerables. El Ministerio de Vivienda ejecuta articula estas iniciativas con estrategias de prevención de violencia y renovación urbana.
El turismo y la imagen internacional ocupan un lugar destacado en la agenda gubernamental. Bajo la marca “Surf City” y la promoción de eventos deportivos internacionales, el gobierno proyecta a El Salvador como un destino seguro y atractivo.
El Ministerio de Turismo apunta a superar los 4 millones de visitantes internacionales en 2026 y a posicionar la franja costera y la zona oriental como polos de desarrollo. El discurso oficial asocia la mejora en seguridad con el crecimiento del turismo y la llegada de inversiones, mientras organismos multilaterales financian parte de la infraestructura turística.

Ajuste fiscal, reforma de pensiones e incentivos a la inversión
En el plano económico, el Ejecutivo se comprometió ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) a ejecutar un ajuste fiscal del 3.5 % del Producto Interno Bruto (PIB) entre 2025 y 2027.
El ajuste prevé recortes en remuneraciones del sector público, bienes y servicios y transferencias a municipalidades. La reducción de recursos para gobiernos locales centraliza la capacidad de inversión en el Ejecutivo.
El gobierno sostiene que esta disciplina fiscal se logra sin aumentar impuestos directos, aunque ha incrementado la carga para entidades consideradas “agentes extranjeros”.
Uno de los componentes más sensibles de la agenda económica es la inminente reforma de pensiones. Técnicos del FMI alertaron sobre el riesgo de agotamiento de la Cuenta de Garantía Solidaria en 2027, lo que obliga al gobierno a preparar una reforma antes de esa fecha.
Entre algunas de las medidas en discusión figuran el aumento de la edad de jubilación y mayores aportes de trabajadores y empleadores. La administración de Bukele aún no ha presentado una propuesta oficial, pero el tema genera expectativa y preocupación en amplios sectores sociales.

En paralelo al ajuste, la administración impulsa un plan de incentivos fiscales para atraer inversión extranjera y promover sectores estratégicos.
Según la consultora Consortium Legal, la reciente reforma al Código Tributario exonera del impuesto sobre la renta a inversionistas extranjeros en el mercado de valores nacional. Otras medidas benefician a proyectos de innovación tecnológica y construcción vertical, en línea con el objetivo de posicionar a El Salvador como un nodo logístico y digital en la región.
Además están sobre la mesa los datos del FMI que muestran que la deuda del sector público de El Salvador se ubicó en torno al 85% del PIB en 2023, una carga que condiciona el margen fiscal en los años previos a 2027 y explica la centralidad del ajuste comprometido con el organismo lo que resta de 2026 y el próximo año.
Estas políticas buscan dinamizar la economía en un contexto de recorte del gasto social y restricciones presupuestarias que debe cumplir de cara al acuerdo con el FMI que culmina en junio de 2028.
El equilibrio entre disciplina fiscal, seguridad reforzada y expansión de la política social define el núcleo de la agenda de Nayib Bukele para 2027.
Según los compromisos detallados por el gobierno ante el Fondo Monetario Internacional y la planificación de obras plasmada en documentos de la CAF, el gobierno enfrenta el reto de sostener la popularidad de sus políticas sin erosionar el bienestar de sectores clave.
Mientras tanto, la ejecución de megaproyectos y los programas sociales se convierten en herramientas centrales para fortalecer la narrativa del “nuevo El Salvador” y consolidar el proyecto político de cara a un ciclo electoral inédito.
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POLITICA
Javier Milei acusó a Brasil de financiar la campaña antiargentina

Horas después de que el Gobierno de Lula llamara a consultas a su embajador en Buenos Aires por los dichos de Javier Milei durante el acto de lanzamiento de campaña de Flávio Bolsonaro, el presidente argentino volvió a apuntar contra el país vecino y lo acusó de financiar la supuesta campaña antiargentina.
“Me alié con Estados Unidos, me alié con Israel, y hoy Argentina es un faro de la libertad. Por eso todo el ataque que hubo, toda la campaña mediática, porque estamos siendo el faro de Occidente, porque estamos cambiando el mundo, porque estamos poniendo en jaque las políticas de estos chorros que se escudan detrás del Estado presente para robarle a la gente de bien. Entonces están nerviosos porque se está demostrando que usted saca al Estado del medio y la gente prospera y todos los parásitos que viven del Estado están desesperados”, dijo el mandatario durante una entrevista en Radio Mitre en el predio de la Sociedad Rural, donde más temprano participó de la inauguración oficial de la tradicional muestra del campo.
Enseguida, redobló la apuesta y apuntó contra el país vecino: ¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil. El veinticinco por ciento de los recursos salió del gobierno de Brasil. Después vienen a hablar de interferencia. Además, jugaba un rol muy activo en la campaña del 2023. ¿Usted se olvida que los asesores de Massa eran un grupo de brasileños?
Milei insistió además en sus críticas por el impedimento de la justicia brasileña para poder visitar a Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria acusado de intento de golpe de Estado.
“Yo quise ir a ver a mi amigo Jair Bolsonaro. No me dejaron.Acá, sin embargo,el expresidiario vino a saludar a la rea”, dijo en referencia a la visita que meses atrás Lula hizo a Cristina Kirchner en el departamento en el que la expresidenta cumple arresto domiciliario.

“Acá no hubo ningún problema. Nadie le prohibió nada. Sin embargo, a mí no me dejaron visitar a mi amigo, que además está injustamente preso. Además, también financiada esta campaña antiargentina por México, por el Partido Demócrata de Estados Unidos. Son las cabezas progresistas que no quieren que las ideas de la libertad funcionen. Porque si usted empieza a demostrar que corriendo el Estado, corriendo los parásitos estos, la economía progresa y la gente está mejor, y tienen un problema enorme. Entonces, por eso nos atacan”, añadió
Por último, dijo que esa situación seguirá hasta las próximas elecciones: “Noticias falsas, noticias operadas… nos tenemos que preparar para esto. No se dejen engañar porque van a venir haciéndose los buenos para meterle la mano en el bolsillo. Por lo menos conmigo ya saben que no le meto la mano en el bolsillo, que le devuelvo la plata”.
Este domingo, el Gobierno de Brasil llamó a consulta a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, después de que Javier Milei tildara a Luiz Inácio Lula da Silva de “presidiario” y “ladrón” durante en un acto partidario en San Pablo, una decisión adoptada por el canciller Mauro Vieira que profundizó la tensión diplomática entre dos países cuya relación bilateral ya atravesaba un vínculo poco fluido pese a que Brasil es el principal socio comercial argentino.
Bitelli viajará a su país en las próximas horas, según confirmó Infobae a partir de fuentes oficiales. La medida llegó tras una intervención de Milei en territorio brasileño que el gobierno de Lula interpretó como una injerencia en asuntos internos.
El episodio se produjo un día después de que el mandatario argentino participara en la convención del Partido Liberal, en apoyo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro para las elecciones del 4 de octubre. En ese acto, Milei llamó a Lula “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”, y también atacó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien definió como “basura calva”.
Durante un discurso de unos 25 minutos, el Presidente respaldó a Flávio Bolsonaro como postulante del principal espacio opositor al actual jefe de Estado brasileño. Allí sostuvo que Brasil enfrentaba un “Riesgo Lula” y afirmó que el país iba hacia una crisis de deuda porque, a su juicio, el mandatario brasileño no hizo el ajuste fiscal necesario.
POLITICA
El massismo salió al cruce de Milei y Quirno, con fuertes críticas al ataque presidencial contra Lula

Los cuestionamientos de Javier Milei a Lula da Silva en Brasil provocaron reacciones en la oposición argentina, que se referencia en el presidente de Brasil como líder regional. Uno de los espacios en fijar su postura fue el Frente Renovador, de Sergio Massa, un aliado del mandatario brasileño y de su Partido de los Trabajadores (PT).
De hecho, el canciller Pablo Quirno salió a recordar en las últimas horas -tras la andanada de Milei contra Lula en San Pablo- que Massa recibió asesoramiento del PJ en la campaña presidencial de 2023. La réplica del massismo llegó este domingo, organizada por la diputada Cecilia Moreau.
Según pudo saber , el propio Massa aseguró: “Me alegra que los que laburan con nosotros entiendan la interacción de la producción argentina con Brasil”. Es que el Frente Renovador puso el foco en el impacto económico que podría tener el comportamiento de Milei respecto de Lula.
“De la relación con Brasil dependen miles de pymes, industrias y empleos argentinos que están vinculados con quien es hoy nuestro principal socio comercial”, dijeron en el Frente Renovador.
En la misma línea, advirtieron que “la relación bilateral debe sostenerse sobre el diálogo, el respeto y una agenda común orientada a la producción, el trabajo y el crecimiento con inclusión”. Y cuestionaron que “el Gobierno nacional priorice la confrontación política por sobre los intereses estratégicos de la Argentina”.
“Independientemente del error político que implica involucrarse en la elección de un país hermano como el de Brasil y agredir a un gran dirigente como Lula, es una torpeza atacar a su presidente”, dijo el diputado Guillermo Michel. Y sumó: “Brasil es el principal destino de las exportaciones de Argentina, ya que a junio de 2026 acumula el 14% del destino de los productos”.
La diputada Sabrina Selva dijo que detrás del vínculo bilateral “hay miles de PyMEs, empleos e industrias argentinas que dependen de nuestro principal socio comercial”, mientras que su colega Diego Giuliano -presidente del FR- sostuvo que “un Presidente viaja para defender los intereses de la Argentina, no para hacer campaña ni agraviar al mandatario de nuestro principal socio comercial”.
Por su parte, la diputada Jimena López afirmó que “la unidad también se construye mirando a la región” y remarcó que “la salida para la Argentina tiene que ser con integración, inclusión y futuro”. Mientras que el diputado Ramiro Gutiérrez expresó que “los líderes siempre hermanan a sus pueblos” y que la región “volverá a ser sólida cuando impere el diálogo, la comprensión y el respeto”.
Por su parte, el diputado nacional por Tierra del Fuego Jorge “Koky” Araujo, afirmó: “Vecinos. Amigos. Aliados estratégicos. Con Brasil podemos progresar juntos. Porque lo que importa es la Argentina. Poco importa el ego de un presidente que quiere que se hable de él en el exterior y hace daño a nuestro comercio y a nuestras chances de desarrollo. Primero, el país”.
Mientras que el diputado provincial Alexis Guerrera destacó que Brasil es el “principal socio comercial” de la Argentina y sentenció: “Cada agravio de Milei no lastima a Lula, lastima a la industria, al comercio y a los trabajadores argentinos que dependen de esa relación bilateral”.
Además, se sumaron al reclamo diferentes funcionarios bonaerenses, como Martín Marinucci, ministro de Transporte de la Provincia de Buenos Aires, quien declaró: “La integración entre Argentina y Brasil no es una consigna: es una decisión estratégica para generar trabajo, producción y oportunidades”.
A su vez, la diputada mendocina Gabriela Lizana expresó: “Los agravios nunca fortalecen a un país. Con Brasil nos unen la historia, el comercio y millones de puestos de trabajo que dependen de una relación madura entre dos naciones hermanas. Gobernar con sensibilidad también es construir puentes, no romperlos”.
@LulaOficial,pic.twitter.com/bWAW6MTqDc,July 26, 2026,https://t.co/ryXp7ElNXl,pic.twitter.com/Sg975WtUQV,July 26, 2026,Conforme a
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Tensión entre Argentina y Brasil tras los dichos de Milei: “Fue innecesario y va a tener un impacto negativo”, advirtió Diego Guelar

Los dichos del presidente Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva y el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, pronunciados durante un acto político en San Pablo, y la posterior decisión del gobierno brasileño de llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, abrieron la crisis diplomática más importante entre la Argentina y Brasil desde la llegada del líder libertario a la Casa Rosada. La medida fue adoptada por el canciller Mauro Vieira y, según pudo confirmar Infobae de fuentes oficiales, respondió al malestar que generaron las descalificaciones del mandatario argentino contra el jefe de Estado brasileño y uno de los integrantes del máximo tribunal de ese país.
Para Diego Guelar, ex embajador argentino en Brasil, Estados Unidos y China, y uno de los diplomáticos con mayor experiencia en la relación bilateral, el conflicto era evitable y constituye un error que tendrá consecuencias sobre el vínculo político entre ambos países, aunque no llegará a afectar la relación estratégica ni el intercambio comercial.
“Fue innecesaria y va a tener un impacto negativo en la relación bilateral”, afirmó Guelar en una entrevista con Infobae, al analizar la escalada que comenzó con el discurso de Milei en apoyo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y culminó con la decisión de Brasil de convocar a consultas a su embajador, Julio Glinternick Bitelli.
El diplomático, que representó a la Argentina en Brasil durante la presidencia de Carlos Menem y más tarde fue embajador en Estados Unidos y China durante el gobierno de Mauricio Macri, consideró que el Presidente confundió una afinidad político-ideológica con la relación institucional que deben sostener dos países con más de dos siglos de historia compartida y un vínculo estratégico consolidado.
“Todos sabemos la identidad político-ideológica entre el presidente Milei, el presidente Bolsonaro y su hijo, hoy candidato presidencial. Pero las relaciones entre Argentina y Brasil están por encima de los hechos ideológicos”, sostuvo.
A su juicio, el viaje a San Pablo pudo haberse desarrollado de otra manera, preservando la relación bilateral sin resignar el apoyo político al bolsonarismo.
“No era la mejor decisión un compromiso en plena campaña electoral y, además, negando la relación con el propio presidente, que es el actual presidente Lula. Se podía haber hecho una visita de Estado y él hacer una visita personal a su compañero de ruta ideológica, Flávio Bolsonaro”, explicó.

La crisis comenzó el sábado, cuando Milei participó de la Convención Nacional del Partido Liberal (PL), donde respaldó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro para las elecciones del próximo 4 de octubre. Durante su discurso, calificó a Lula de “ladrón”, “presidiario” y “totalitario”, además de insultar al juez Alexandre de Moraes, a quien llamó “la basura calva”, luego de que el magistrado le impidiera visitar al ex presidente Jair Bolsonaro durante su estadía en Brasil.
Las declaraciones provocaron una inmediata reacción del oficialismo brasileño. El presidente del Partido de los Trabajadores, Edinho Silva, calificó de “inadmisibles” los dichos del mandatario argentino y sostuvo que “ningún jefe de Estado extranjero puede dirigirse en esos términos a los poderes constituidos de Brasil”. Horas más tarde se sumaron cuestionamientos de integrantes del gabinete de Lula y del propio presidente del Supremo Tribunal Federal, Luiz Edson Fachin.
Finalmente, el canciller Mauro Vieira resolvió llamar a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, en una decisión que marcó el punto más alto de una crisis diplomática que se venía gestando desde hacía meses, pero que escaló con el discurso pronunciado por Milei en San Pablo.
Para Guelar, el detonante de esa reacción no fue solo el respaldo político a Flávio Bolsonaro, sino el tono utilizado por el mandatario argentino.
“Indudablemente, a eso hay que sumar el dato de los insultos”, señaló.
El exembajador sostuvo que la existencia de gobiernos de izquierda o de centroizquierda no puede ser motivo de descalificaciones en el plano diplomático.
“Además de ser socialista, Lula encabeza un gobierno de izquierda. Pero también el gobierno de China, el inglés, el alemán y muchos otros socios de la Argentina tienen presidentes de izquierda o de centroizquierda. Eso es totalmente legítimo. Yo no soy ni de izquierda ni de centroizquierda, pero creo que hay que ser respetuoso de todas las formas de pensamiento”, afirmó.
Pese a la gravedad institucional del episodio, el diplomático descartó que la crisis tenga efectos permanentes sobre una relación que considera estratégica para ambos países.
“El impacto es incuestionablemente negativo”, respondió cuando fue consultado por las consecuencias de lo ocurrido. Sin embargo, relativizó el alcance de ese deterioro.
“Con Brasil tenemos doscientos años de relación. Es nuestro principal socio comercial. Estoy seguro de que las relaciones van a continuar. Es un error, sin lugar a duda, por parte del Presidente, pero las relaciones con Brasil están por encima de este tipo de anécdotas, aunque sean desafortunadas”, sostuvo.
En esa línea, también descartó que la tensión política derive en represalias comerciales o en un deterioro del intercambio económico entre ambos países.
“No. Yo creo que tanto importadores como exportadores, que tienen compromisos muy importantes, de muchos años y muy maduros, no los va a alterar”, afirmó.
Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y concentra una parte sustancial de las exportaciones industriales nacionales, especialmente del sector automotor. Además, ambos países mantienen una integración productiva consolidada en áreas como energía, industria y comercio, y comparten la conducción política y económica del Mercosur.
Por eso, Guelar entiende que la actual crisis debe interpretarse como un conflicto político entre los gobiernos y no como una ruptura estructural del vínculo bilateral.
“Insisto, no es un hecho conveniente. Creo que fue desafortunado, pero estoy seguro de que las relaciones van a seguir adelante desde ya”, concluyó.
Para el ex embajador, el desafío de los próximos días será evitar que una confrontación originada por diferencias políticas e ideológicas termine erosionando una de las relaciones estratégicas más importantes de la política exterior argentina. A su entender, la historia común, la integración económica y los intereses permanentes de ambos países terminarán imponiéndose sobre una crisis que, aunque consideró seria y con efectos políticos inevitables, pudo haberse evitado.
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