POLITICA
Santilli le toma el gusto a la nueva posición, las colectoras como “salvoconducto” y el factor Pettovello en la salida de Adorni

Diego Santilli tiene un orzuelo en el ojo desde hace tres meses, cuando la figura de Manuel Adorni empezó a tambalearse y su nombre se instaló como número puesto para reemplazarlo. Desde entonces, admiten en su equipo, convivieron con la sensación de que sus planes podían darse vuelta de un día para el otro. Y así fue.
Después de su nombramiento, en el entorno de Diego Santilli se siente un clima de euforia contenida. El flamante jefe de Gabinete no buscaba el cargo, y sus allegados dicen que estaba más cómodo en Interior, donde se dedicaba a silbar bajito sin romper nada, decidido a no arruinar el plan de ser el candidato a gobernador bonaerense de Milei en el 27. Pero el nuevo rol también le sube el precio. Y dicen que ya le tomó el gustito.
En sus oficinas hay, además, una sensación de revancha silenciosa hacia sus ex líderes de PRO. “Mauricio y Horacio nunca le hubieran pagado como le pagó Karina”, dicen en la Jefatura. A pesar de que desde 2023 Santilli milita informalmente en La Libertad Avanza, siguen atentos a las intrigas de su partido de origen, y están convencidos de que los elogios públicos que le dedicaron las máximas autoridades amarillas en estos días de entronamiento fueron, en realidad, “para joderlo”.
Karina Milei todavía no le pidió que haga el pase formal y se afilie a LLA. Pero en el círculo de Santilli se adelantan a esa posibilidad y deslizan que, si se lo propusieran, no opondría mayor resistencia. Por ahora, de todas formas, creen que no conviene. “¿Para qué? Si sirve como PRO“, sostienen.
Es que desde ese perfil híbrido podría empezar a cumplir una tarea de la que supo ocuparse en el primer tramo del gobierno violeta su “hermano” en la política, Cristian Ritondo: hacer de puente con Mauricio Macri. “Lo único que quieren en el PRO es que Javier lo llame a Mauricio”, dicen en la Casa Rosada, convencidos de que Macri está más preocupado por retener la ciudad de Buenos Aires -quizá con una fórmula de Jorge Macri con Pilar Ramírez- que por la Nación.
Con Ritondo, con quien formaba la dupla de PRO que caía con una sonrisa en la cuna libertaria del Hotel Libertador en los tiempos fundacionales del mileismo nacional, la relación está intacta.
En la interna
De cara a la interna del Gobierno, Santilli bajó una orden clara desde que asumió: simplemente, no meterse, bajo ningún punto de vista. Sabe que la única salida al intríngulis de la cúpula libertaria es hablar con Santiago Caputo lo menos posible y en secreto. Y, en simultáneo, exagerar el vínculo con Karina Milei. Llegado el momento de elegir, la respuesta siempre será la misma: volcarse por “el Jefe”.
“El único que puede equilibrar realmente entre Karina y Santiago es Diego”, sostienen, confiados, quienes lo acompañan.
La segunda clave de su estrategia será trabajar sin levantar de más el perfil. Por eso, en sus entrevistas on the record, Santilli no dirá mucho más que elogios hacia la gestión del Presidente, con cuidado de no aventurarse a nada disruptivo. “Diego es el mejor candidato para ganar la provincia”, se entusiasman en su entorno, aunque el propio protagonista evite la definición en público.
La estrategia hacia adelante será de acatamiento total: defensa cerrada de la gestión, ningún comentario sobre la provincia de Buenos Aires, el eje puesto en “Milei presidente”, la búsqueda de sumar a los radicales y el abrazo explícito al antikirchnerismo, con Axel Kicillof como blanco de la confrontación.
Colectoras: el “salvoconducto” de los Menem para los gobernadores
En el Gobierno admiten que las colectoras no son, en rigor, una convicción ni un deseo propio, sino una herramienta que los Menem les “tiraron” a los gobernadores para destrabar la negociación por la reforma política. La apuesta oficial es que los propios mandatarios provinciales se enreden discutiendo entre ellos qué opción prefieren. “Nosotros preferimos terminar con las PASO, pero veremos cómo se arreglan entre ellos”, admiten en Balcarce 50. Otros son más directos: reconocen que la propuesta de las colectoras funciona como palanca de presión para forzar el fin de las primarias. “Eso correría mejor”, murmuran.
El gesto del opositor Gustavo Melella, gobernador de Tierra del Fuego, felicitando a Santilli vía X por su nombramiento fue recibido con satisfacción internamente, tanto como la presencia del díscolo gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, entre los trece mandatarios que acompañaron la ceremonia de su jura. Y en el entorno de Santilli se ilusionan por los festejos con el Presidente y los gobernadores en Tucumán: creen que podrían asistir aún más mandatarios.
Sin embargo, en la Casa Rosada repiten: “Jaldo organiza”, atajándose de antemano por si hay faltazos o algo sale mal. Puertas adentro del equipo de Santilli nadie quiere errar frente a las expectativas de Karina Milei. Hay una cuota de nerviosismo en la nueva etapa, de mayor “oxigenación”, donde buscan -otra vez- renovar la relación con la casta.

Fin
Uno de los capítulos menos conocidos de la salida de Adorni tiene nombre propio: Sandra Pettovello. En la previa de su eyección, la ministra viajó con su amigo Milei a Madrid hecha una furia con el entonces ministro coordinador, que había apurado, sin coodinar con nadie, el anuncio sobre la gratuidad del boleto subsidiado de la SUBE para los portadores de un Certificado de Discapacidad.
Adorni buscaba, según reconstruyen en el Gobierno, contar gestión y aparentar normalidad y proactividad sobre la agenda. Pero el resultado fue el opuesto: las oficinas de ANSES, colapsaron, y como resultado los noticieros mostraron largas filas de personas con discapacidad reclamando turno. Un traspié no menor para una gestión investigada por presunto direccionamiento de fondos en Agencia Nacional de Discapacidad, y que tuvo una de sus polémicas más costosas por la resistencia a la Ley de Emergencia en Discapacidad. Además, esa polémica no coincidía con el nuevo aura que empezaba a buscar proyectar el Gobierno, ahora que se cuida de poner en aprietos a discapacitados y consensúa con las universidades.

La voz de Sandra habría contribuido para que Milei terminase de convencerse sobre su salida, deslizaron en el Gobierno, aunque en el entorno de la amiga presidencial prefirieron no opinar.
En el Gobierno están decididos a dejar atrás a Adorni. En Misiones, cuando Karina Milei lanzó ayer la Escuela de Dirigentes de La Libertad Avanza, no pasó inadvertida la ausencia de Javier Lanari, el histórico número dos del ex vocero y uno de los misioneros más cercanos a la cúpula nacional. El propio Adorni lo había desplazado sin mayores explicaciones días antes de correr él mismo la misma suerte.
Lanari había trabajado en los contactos con la política local, se desempeñó como armador y hasta sonaba como candidato a diputado nacional. Y su ausencia en el temprano modo electoral libertario confirmó lo que en Balcarce 50 dan por sentado: la ruptura con la imagen de Adorni es irreversible y total, aunque en público Milei lo haya abrazado en el corazón de la Casa Rosada, frente a su gabinete y con una transmisión en vivo para todo el país.
POLITICA
Un millonario proyecto minero reactivó la tensión por una histórica disputa territorial entre La Rioja y San Juan

Un antiguo conflicto limítrofe entre las provincias de La Rioja y San Juan volvió a ocupar el centro de la escena política luego de que ambas administraciones avanzaran en los últimos días con medidas legislativas vinculadas al desarrollo de un importante proyecto minero de cobre.
La iniciativa, que prevé una inversión inicial estimada en 18.000 millones de dólares, se ubicaría en una zona cuya jurisdicción es motivo de controversia desde hace décadas, lo que provocó un fuerte cruce entre funcionarios de los gobernadores Ricardo Quintela y Marcelo Orrego.
La disputa territorial tiene raíces históricas que se remontan a fines de la década de 1960. Desde La Rioja sostienen que una porción de territorio que actualmente forma parte de San Juan fue incorporada a esa provincia mediante una decisión adoptada durante la dictadura militar encabezada por Juan Carlos Onganía. Según la posición riojana, aquella modificación de límites nunca contó con la legitimidad necesaria y perjudicó los intereses provinciales.
El conflicto, que durante años permaneció relegado a ámbitos administrativos y judiciales, cobró una nueva dimensión a partir de la aparición de un proyecto de explotación de cobre considerado estratégico para el desarrollo económico de la región.
La posibilidad de que la futura mina genere miles de puestos de trabajo, inversiones en infraestructura y millonarios ingresos por regalías reavivó el debate sobre la pertenencia de las tierras donde se desarrollaría la actividad extractiva.
En ese marco, el gobernador riojano Ricardo Quintela promulgó una ley provincial que ratifica el rechazo a los límites establecidos durante el gobierno de facto de Onganía. Tras la sanción de la norma, el mandatario utilizó su cuenta oficial de X para defender la iniciativa y reafirmar la postura de su administración.
“La soberanía territorial de La Rioja exige una defensa irrestricta y con esta norma iniciaremos acciones para traer equidad y justicia al pueblo riojano”, escribió Quintela en la red social.
Para el gobierno riojano, la medida constituye un paso institucional destinado a recuperar lo que consideran un territorio históricamente perteneciente a la provincia. La administración provincial sostiene además que existen fundamentos jurídicos para revisar la situación y cuestionar la vigencia de las decisiones adoptadas durante el período dictatorial.

La respuesta de San Juan no tardó en llegar. Apenas unos días antes, la Legislatura de esa provincia había aprobado la Ley de Desarrollo Local Minero, una herramienta orientada a fortalecer la participación de trabajadores y empresas locales en los proyectos extractivos que se desarrollen dentro de la provincia.
Tras la aprobación de la norma, el gobernador Marcelo Orrego también recurrió a su cuenta oficial de X para destacar los beneficios de la iniciativa.
“Con esta herramienta, vamos a seguir asegurando que la minería genere cada vez más trabajo sanjuanino y más oportunidades para nuestras pymes”, expresó el mandatario.
Sin embargo, cuando la Legislatura riojana avanzó con su reclamo territorial, Orrego endureció su postura y difundió un extenso mensaje a través de la misma red social, donde defendió la jurisdicción de San Juan sobre el área en disputa.
“Quiero ser claro con cada sanjuanino: nuestra jurisdicción no está en discusión. Los límites rigen hace 57 años y el propio Congreso confirmó su vigencia en 2014. Ninguna provincia puede cambiar un límite con su propia ley; la Constitución es clara y la propia ley riojana lo admite cuando dice que debe ir al Congreso y a la Justicia”, manifestó.

En el mismo mensaje, el gobernador agregó: “No vamos a permitir que se ponga en duda lo nuestro: el territorio, los recursos, el futuro y símbolos como Ischigualasto. Convoco a todas las fuerzas políticas de la provincia a defender unidos lo que nos pertenece. Con el mayor respeto por La Rioja, pero con la ley en la mano, con firmeza y sin especulaciones”.
Las diferencias también quedaron expuestas entre funcionarios de ambos gobiernos. Desde San Juan, el jefe de asesores provincial, Rodolfo Colombo, calificó la ley promovida por Quintela como una “bravuconada” y aseguró que carece de fundamentos legales.
“Llama la atención que este año piensen en minería cuando nunca han planteado un programa minero en La Rioja. Esto es parte de un gobierno que con demagogia le plantea a sus comprovincianos que va a defender lo suyo buscando donde no le corresponde”, sostuvo.
Asimismo, remarcó que una provincia no puede modificar unilateralmente sus límites mediante una legislación local y comparó la situación con una hipotética expansión territorial arbitraria sobre otras jurisdicciones.
Desde La Rioja, el asesor general de Gobierno, Pedro Goycochea, rechazó las acusaciones y aseguró que el planteo no busca generar un enfrentamiento con los sanjuaninos.
“No es una confrontación con el pueblo de San Juan”, afirmó. Según explicó, la intención del gobierno riojano es discutir la validez jurídica de las decisiones adoptadas durante la dictadura y apoyarse en antecedentes judiciales recientes para revisar la cuestión.
Aunque ambos mandatarios tienen origen en el Partido Justicialista, el conflicto también refleja diferencias políticas en el plano nacional. Quintela mantiene una relación cercana con el kirchnerismo y con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, mientras que Orrego es uno de los gobernadores peronistas que ha mantenido una relación institucional más fluida con el presidente Javier Milei.
Con el proyecto de cobre avanzando y el interés económico creciendo alrededor de la región, todo indica que la disputa podría trasladarse a los tribunales y eventualmente requerir la intervención del Congreso Nacional o de la Corte Suprema de Justicia. Mientras tanto, La Rioja y San Juan continúan defendiendo posiciones opuestas sobre un territorio cuya importancia estratégica se multiplicó con la llegada de una de las inversiones mineras más ambiciosas previstas para la Argentina en los próximos años.
POLITICA
El acuerdo electoral que se cocina en el Gobierno y la advertencia puertas adentro por la interna libertaria

El Gobierno inauguró esta semana una nueva época de su gestión, que estará caracterizada por una fuerte hegemonía interna de Karina Milei en la toma de decisiones políticas y las pretensiones de mayor diálogo entre la Nación y las provincias, tanto en el plano legislativo como en el electoral. Hasta el año pasado, el karinismo parecía tener una relación más hostil con los gobernadores a los fines de imponer el sello violeta. Son los virajes que se hacen necesarios en pos de la reelección del Presidente.
Es justamente la misma promesa que le hizo Diego Santilli el domingo pasado a Javier Milei en la Quinta de Olivos. Sabe que su futuro como candidato a gobernador en la provincia de Buenos Aires está atado al desempeño de sus tareas, que no van a estar signadas por el seguimiento de la gestión de los ministros, sino de las reformas estructurales que Milei quiere impulsar en el Congreso. La principal es la reforma política, cuyo punto más importante es la eliminación -o suspensión- de las PASO. Para ese fin, el oficialismo incluso está dispuesto a resignar muchos otros artículos de ese proyecto.
La salida de Manuel Adorni no produjo mayores cambios en la dinámica del Gobierno. En todo caso, trasparentó y formalizó lo que ya se venía produciendo hace tiempo mientras Adorni entraba en su ocaso político: el dialoguismo que caracteriza a Santilli ya se estaba instalando como metodología política.
Tal vez la primera muestra de ello se dio en un encuentro el 14 de abril en la Casa Rosada, cuando la hermana presidencial presidió una reunión organizada por Santilli y Lule Menem -quien es la cabeza política de Karina- junto a los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Alfredo Cornejo (Mendoza). Ahí se volvió a renovar la confianza que ambas partes habían tenido el año pasado y, como gesto para nada menor, le comunicaron al mendocino que estaban dispuestos a bajar las acciones de Luis Petri como candidato a los fines de generar mejores lazos.
Hace semanas se habla puertas adentro de la Casa Rosada que la La Libertad Avanza debería hacer alianzas electorales con cerca de 10 provincias. Esto no significa que tengan previsto competir con un mismo frente en todos los casos. Más bien, se pretende establecer reglas claras. En algunas provincias seguramente exista el pedido de que el eventual candidato violeta elegido compita, pero sin gran promoción de parte de la sede central de la Capital Federal.

Una figura de la mesa política que habló con el Presidente recientemente no descarta un mensaje componedor con varias provincias en el discurso que dará en Tucumán a la medianoche del 9 de julio en la Casa Histórica de la Independencia. Milei apostó por discursos de concertación en el pasado, pero su campo gravitatorio siempre tiende a volver a la confrontación como forma de distinción política.
Tucumán es el mismo lugar donde dos años atrás se firmó el Pacto de Mayo, en donde los gobernadores asistieron más por compromiso que por la convicción de que el Gobierno pretendía establecer puntos de consenso y mayor transversalidad. La jura de Santilli del martes pasado generó en varios de estos gobernadores el efecto contrario. “No tienen margen para seguir apuntando con el dedo. Nos necesitan y también nosotros a ellos. En ese sentido, con el Colo se siente que tenemos escucha activa nuevamente”, comentó un gobernador aliado a Infobae este sábado.
Paradójicamente, las provincias están más dispuestas al diálogo debido al ajuste indirecto de la Nación. Un informe reciente de la consultora IARAF revela que la recaudación tributaria nacional total que queda en manos del Gobierno Nacional descendió 6,4% real interanual durante el primer semestre de 2026 y la que va a provincias un 3%. Son mermas que traen un impacto directo para las gestiones provinciales. Un ejemplo es lo que sucede en Santa Cruz. El gobernador Claudio Vidal lleva un mes de conflicto policial por paritarias insatisfechas y este martes estuvo en la Casa Rosada, llegando a saludar a Milei. En el Gobierno hay preocupación de que esto se profundice en otros distritos tal y como ocurrió a comienzos de año. Más sensible es el caso del personal militar de las Fuerzas Armadas.
Santilli llega en un momento de consolidación casi absoluto del karinismo en la toma de decisiones políticas. Ese es el distintivo que tiene respecto al período de Guillermo Francos, quien fue un tercero incómodo por las internas entre karinistas y caputistas. Hoy el comando político parece ser determinante y unidireccional.

Con la salida de Adorni, “El Jefe” se hizo cargo de la mesa política, la cual se juntará el martes próximo, aunque el partido de la Selección argentina hace que más de uno de sus integrantes tenga algo de pereza en ir. Esta facción ya colonizó la Jefatura de Gabinete luego de las elecciones del año pasado, pero la diferencia de esta ocasión es que la avanzada ahora fue hacia el Senado, donde Lule Menem quiere ser quien controle junto a Santilli la negociación de los votos de las bancadas opositoras, así como el clima al interior del bloque propio.
Se trata de una afectación directa hacia Patricia Bullrich, a quien le habían dado la responsabilidad en esa órbita una vez asumida en su banca en diciembre del año pasado. Una fuente de altísimo rango dio los motivos de su desconfianza y de la intervención: “Tiene un esquema de realizar política que es muy cerrado. No sabés qué negocia y cómo lo hace”. Del otro lado defienden su posición marcando que los votos para reformas extremadamente cerradas fueron logradas por su trabajo y que hay otras iniciativas esperando lo mismo en comisiones, solo que el escándalo de Adorni no permitía acelerarlas.
Pero todo esto puede ser la excusa de algo más básico. La confrontación entre las facciones de Karina Milei y Santiago Caputo fue extremadamente dañina para los relacionamientos internos en el Gobierno. Y es que todos los movimientos, por más mínimos que sean, pasan por el tamiz de la interna. “Acá solo triunfa el que es extremadamente consistente en chupar las medias y en dejar todo lo demás de lado”, afirma, con calentura,
A un legislador nacional lo criticaron puertas adentro porque, en su momento, había subido un posteo en X saludando a Patricia Bullrich por su cumpleaños: su rival a nivel interno buscó capitalizar puertas adentro fogoneando que no era un comportamiento correcto. Otro caso ocurrió a comienzos de semana en una reunión de bloque en Diputados: en un apartado del encuentro se cuestionó a varios diputados que asistieron a un foro liberal en Santa Cruz sin haber avisado que irían.
Es muy corto el margen de maniobra para pertenecer al listado de dirigentes intachables de La Libertad Avanza. Hay quienes recuerdan la advertencia que Victoria Villarruel le realizó a una figura del Gobierno en una audiencia a solas meses atrás: “Te aconsejo que te empieces a llevar bien conmigo y con la oposición, porque en cualquier momento te van a sacar afuera”.
Son asuntos que no parecen importar en la percepción que el mercado tiene sobre la actual administración. Los ojos están puestos en otros asuntos. En particular, en la capacidad oficial para sostener la estabilidad del dólar frente a una eventual dolarización de carteras. El Gobierno busca llegar al próximo turno electoral con deuda ya financiada, vencimientos corridos y reservas reforzadas, para reducir el riesgo de una corrida sobre el dólar si crece la incertidumbre política.
Según la consultora 1816, entre lo que queda de 2026 y todo 2027 la Argentina debe afrontar pagos en moneda extranjera por USD 30.700 millones, mientras que ya tendría disponibles USD 13.100 millones, por lo que aún restaría cubrir USD 17.600 millones hasta diciembre de 2027. Será clave lo que tenga para decir el ministro de Economía Luis Caputo, quien mañana anunciará el esquema financiero para cubrir los compromisos de deuda. En el entorno del Presidente no descartan que aquello permita un sendero bajista del riesgo país hacia niveles inferiores a 400 puntos básicos.
POLITICA
Círculo rojo: la reconversión del Gobierno, el peronismo a la intemperie y los intereses cruzados en la Justicia

“Reivindico la rosca”, tiró Emilio Monzó el 5 de diciembre del 2018 minutos después de que sus colegas lo confirmaran otra vez como presidente de la Cámara de Diputados. “En base a la rosca se generan las confianzas para lograr los acuerdos, las leyes, esto no se hace de manera virtual, no se hace con las redes, se hace de manera personal”, completó el ex diputado y el recinto estalló en aplausos. Javier y Karina Milei acaban de hacerle a Monzó el mejor homenaje con el ascenso de Diego Santilli y la reconversión de la gestión libertaria en un modelo típico de la casta política que el oficialismo combatió hasta el año pasado y que tiene a la hermana presidencial como principal impulsora de ese nuevo esquema.
Profesional, Santilli se crió dentro del sistema y cosechó múltiples relaciones con el círculo rojo, en especial en la última década, hasta que se ocupó de llegar a la Secretaria General, seguro de que ella sería la llave para acceder primero al Gabinete -estaba cansado de ser diputado- y ser nominado después como el postulante a la gobernación bonaerense, una promesa que en el entorno del ministro coordinador dicen que fue ratificada por los hermanos Milei la noche siguiente a las elecciones de octubre pasado. “Todos ya estamos trabajando en ese plan”, corroboró un dirigente del PRO bonaerense que participó de la jura del martes en Casa Rosada.
En su primera intervención como flamante Jefe de Gabinete, flanqueado por más de una docena de gobernadores, Santilli le otorgó además un reconocimiento a Néstor Kirchner, que en sus años más prolíficos ideó las listas colectoras, una ingeniería electoral para sumar adhesiones de otros partidos y contener a los jefes provinciales: la famosa “concertación plural” que incorporó al kirchnerismo a sectores del radicalismo y espacios provinciales. Ese fue el ofrecimiento que Karina Milei avaló como prenda de negociación con los gobernadores de cara al 2027, y en el que el ministro coordinador trabaja desde el Ejecutivo junto a Eduardo Menem, “Lule” -concentra cada vez mayores atribuciones y empezó a prestarle mayor interés al rubro judicial-, a cambio de la eliminación o suspensión de las PASO, una instancia que en el 2019 hirió de muerte la fantasía de reelección de Mauricio Macri y que lo obligó, por ejemplo, a avanzar en un “reperfilamiento” de los vencimientos de deuda, una decisión de política económica que Milei calificó recientemente, en dos oportunidades, como una “estafa”.
Fuentes del Congreso reconocieron que el tema aún está en plenas negociaciones, y admitieron que deben trabajar para encontrar de qué manera publicitar en la opinión pública una herramienta, como la de las colectoras, que equipara al Gobierno con el peronismo. También, su implementación dentro del sistema de Boleta Única. Los gobernadores están dispuesto, según trascendió, a convalidar la herramienta a cambio de eliminar o suspender las primarias, pero quieren tener garantías firmes de que, esta vez, la Casa Rosada va a honrar sus compromisos. Es decir, el listado de pedidos financieros y electorales a los que se habría comprometido el Ejecutivo durante este proceso. Desde obras y deudas hasta la pasividad de La Libertad Avanza en los comicios provinciales frente a la decisión de la gran mayoría de los gobernadores de desdoblar sus calendarios. Esta semana, un mandatario aliado de la zona centro le adelantó a un operador libertario que se baraja entre ellos la posibilidad de fijar un cronograma conjunto el domingo 9 de mayo. Ese mes también asoma como una posible opción para el calendario bonaerense.

Santilli es la cara más visible de esas negociaciones, pero debe corroborar los avances con Karina Milei. “El Colorado” reemplazó a Adorni con buena parte de sus colaboradores y barrió con los últimos símbolos de la era de su antecesor, como la intrigante Aimé Ayelén Vázquez, “Meme”. Lo mismo ocurrió con el área de comunicación con el desembarco de Adrián Ravier y Fabián Fernández -otro profesional del sistema-, que llegaron al gobierno para tratar de darle otro aire y estilo. Javier Lanari asumiría próximamente como director del Banco Nación. Todos esos movimientos tuvieron el sello de la Secretaria General. Lo mismo sucedió con Ignacio Devitt, flamante vicejefe de Gabinete, que escaló posiciones en el universo karinista y ahora estará pegado a Santilli, al que conoce desde hace años, como los ojos y oídos de “El Jefe”.
Esta nueva etapa del gobierno libertario que se acaba de inaugurar tras la salida tardía de Manuel Adorni, que paralizó al Gabinete por más de tres meses con sus escándalos patrimoniales y hundió a Milei en su mayor crisis de gestión, vuelve a ubicar a Karina Milei en el centro neurálgico del sistema de toma de decisiones de su hermano. La nominación de Santilli, los últimos movimientos internos y su decisión de controlar las negociaciones en el Congreso -con esa premisa convocó a diputados y senadores durante la semana, como una demostración de fuerza- ayudaron a matizar lo que a todas luces se trató de un fracaso estrepitoso en la elección de Adorni como ministro coordinador a fines de octubre pasado, una decisión pensada y ejecutada por la hermana del Presidente para obturar cualquier tipo de avance de Santiago Caputo en ese casillero. La sangría del caso Adorni de estos últimos tres meses y medio también tuvo el sello de Karina Milei, que convenció a su hermano de preservarlo en el cargo hasta que, desencantada, cayó en la cuenta de que las desprolijidades del ex funcionario se habían vuelto insostenibles.
La permanencia de Adorni golpeó de lleno en el corazón del relato libertario, y funcionó en paralelo, para el peronismo, como un antídoto momentáneo para maquillar sus carencias y correr el foco de atención de la dispersión entre su dirigencia, que en el caso de la provincia de Buenos Aires atraviesa un proceso de valcanización cada vez más grotesco. La potencial eliminación o suspensión de las PASO -el corazón del proyecto de reforma política que Milei definió como prioritaria en la agenda legislativa en curso- agrava ese proceso: el peronismo también se fijó como prioridad esa iniciativa, pero con el objetivo de mantener esa herramienta indispensable para dirimir, el próximo año, al postulante de ese sector.
La pelea a cielo abierto entre Axel Kicillof y Cristina y Máximo Kirchner, entre el Movimiento de Desarrollo al Futuro y La Cámpora, pareciera haber llegado a un punto de no retorno. El gobernador mantiene su estrategia, no contestar a ninguno de los reproches del kirchnerismo: “Que hablen solos”.
Tanto la ex presidenta como el jefe de La Cámpora siguen furiosos con el gobernador. “La disputa ya dejó de ser política, se rompió algo en términos personales”, explicaron. Una reyerta que se agudizó cuando la ex mandataria cayó presa. Para ella, Kicillof no estuvo a la altura de lo que pretendía. Cerca del gobernador dicen que la noche previa a esa resolución de la Justicia, en la reunión a la que se convocó en el PJ, hubo una escena con militantes cuando entraba con el auto oficial al edificio de la calle Matheu que lo dejó “tocado”.
Esa pelea abre un enorme interrogante en torno a la candidatura 2027. La postulación de Sergio Uñac, avalada por Cristina Kirchner, no despertó aún demasiadas pasiones. El sector que encabezan Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel sí cosechó adhesiones, pero no logró todavía encontrar un candidato que aglutine a todos. La fantasía política de Jorge Brito -promocionada por Monzó-, que debería develarse una vez terminada la Copa del Mundo, arrastra más inquietudes que certezas. Por ejemplo, el entramado de sus empresas y sociedades y alguna resistencia familiar. El mayor interrogante vuelve a tener, de todos modos, a Sergio Massa en el centro de las especulaciones. Un dirigente que visitó a Cristina Kirchner hace algunas semanas certificó que el vínculo entre ella y el ex ministro sigue intacto. En privado, el ex candidato presidencial asegura que hay tiempo para que se ordene el peronismo, que va a haber una “alternativa” al gobierno y que Milei camina por “arenas movedizas”. Ese diagnóstico trazó con algunos visitantes que lo vieron en sus oficinas, aunque no adelantó sus movimientos. Hay dirigentes del Frente Renovador que le piden que vuelva a reconstruir su vínculo con la sociedad desde una candidatura a gobernador provincial.
La disputa entre Kicillof y el kirchnerismo alcanzó tal nivel de tensión que tiene un impacto directo en la gestión, en algunos casos en áreas muy sensibles. El Senado bonaerense, por ejemplo, reanudó su trabajo en estos meses por primera vez en el año y se transformó en un campo de batalla. La Corte Suprema provincial arrastra la vacancia en cuatro de sus siete miembros porque no hay acuerdo interno para repartirse las nominaciones. El mismo desacuerdo se replica en el Consejo de la Magistratura bonaerense: vencido el mandato de los representantes del Ejecutivo, no hay consenso para designar a los nuevos. Tampoco para destrabar la negociación que busca anular la prohibición de reelección de los intendentes, un objetivo de un grupo de jefes comunales que responden a Kicillof.

La Legislatura se erigió en este tiempo como el escenario de la disputa interna. En los últimos días, por caso, se avanzó con un pedido de informes vinculado con la obra social provincial que tuvo, según las fuentes, el aval de La Cámpora, y que habría molestado a Alejandro Dichiara, el presidente de la Cámara baja bonaerense que responde a Martín Insaurralde. Esos trascendidos abren otro interrogante, tal vez más intrincado: ¿aparecieron discrepancias en la sociedad política de Insaurralde y Máximo Kirchner?
El desembarco del ex intendente de Lomas de Zamora en el gabinete provincial, tras la derrota en las primarias del 2021, agravó en su momento la pelea de La Cámpora con Kicillof y puso el foco en los manejos, y desmanejos, en el corazón del sistema político provincial; la caída de estos días, tras la difusión de los videos en los que se observan miles de dólares termosellados y camuflados en los vestidores, pone la lupa en la administración de la justicia y su relación con la política. El expediente en el que se investiga a Insaurralde se encaminaba a una resolución favorable para el ex intendente, que trabajaba, junto a operadores, para sacar la figura del lavado de dinero y enviar la causa al territorio provincial. La difusión de los videos alteró esos planes.

Poder Judicial y político. Antes de que estallara el caso Adorni y el oficialismo quedara envuelto en una crisis que lo consumió por más de tres meses, Karina Milei ya había ejecutado su primer avance interno en el Gabinete sobre uno de los principales activos del consultor estrella del Presidente: el vínculo con la Justicia. La hermana de Milei le arrebató ese resorte de poder con la llegada de Juan Bautista Mahiques, que desplegó su audacia bajo el paraguas de la Secretaria General, en compañía de Santiago Viola, el interés cada vez mayor de “Lule” Menem y el nexo que su primo Martín Menem estrechó con la Corte Suprema.
Desde su desembarco, el ministro se dedicó a acelerar el envío de pliegos al Senado, y consiguió una proeza: la prórroga de su padre, Carlos Mahiques, “Coco”, como vocal de Casación por una mayoría abrumadora más holgada que los dos tercios. Esa votación, en mayo pasado, que exhibió una ruptura en el bloque peronista, ilusionó al funcionario, que empezó a fantasear con la conformación de la Corte y la Procuración. “Eso queda para el otro mandato”, le había dicho Milei, según fuentes oficiales, cuando le tomó juramento. El ascenso del ministro evidenció, además, el quiebre en dos entre sectores judiciales con base en los tribunales de Comodoro Py. La duración de ese quiebre está por comprobarse con la actividad en la investigación que tiene a Adorni como protagonista. Fuentes de LLA resaltaron que existieron, una vez renunciado el ex jefe de Gabinete, conversaciones para tratar de desacelerar el proceso.
En ese laberinto en el que se cruzan actores de diversas bandas judiciales y dirigentes de todos los espacios políticos ya se empezó a discutir la próxima renovación de casi todos sus miembros de uno de los órganos más requeridos por el sistema, prevista para noviembre: el Consejo de la Magistratura que preside Horacio Rosatti. Se trata de una negociación de altísimo voltaje que incluye a todos los sectores y espacios, y en la que quieren tener mayor incidencia dirigentes como Juan Manuel Olmos y Daniel Angelici, “El Tano”, que comparten intereses en la ciudad de Buenos Aires y quieren expandir sus influencias. En ámbitos judiciales y políticos aseguran que esa negociación por la renovación del Consejo también le despertó cierta curiosidad a Facundo Tignanelli, legislador bonaerense, mano derecha de Máximo Kirchner y vicepresidente del Consejo provincial. A propósito, en La Cámpora hay una creciente preocupación por el futuro del jefe de esa agrupación de cara al juicio de la causa Hotesur-Los Sauces en manos del tribunal oral federal 5 de la capital. José Antonio Michilini, uno de los miembros de ese tribunal, espera por la resolución de la terna en la que concursó para la Cámara de Casación.
En el caso de Angelici, más allá de sus nexos judiciales, se convirtió en el último año en el dirigente más decisivo de la ciudad de Buenos Aires, y un interlocutor entre los primos Macri, Mauricio y Jorge, cuya relación, como ya se mencionó en esta sección, se resintió de la peor manera: en sus conversaciones privadas, el jefe de Gobierno ya no oculta el malestar con el expresidente, y le ha dedicado calificativos que sorprendieron a algunos de sus visitantes. “El Tano” intenta mediar, por ahora sin éxito. Tampoco obtuvo buenos resultados cuando trató de involucrarse antes de que la Corte resolviera, en el verano, dejar sin efecto el sobreseimiento del jefe de Gobierno en una causa por presunto lavado de dinero. Por eso ahora quiere tener más injerencia en el Consejo de la Magistratura que preside Rosatti.

La interna familiar entre los Macri puede tener impacto en los posibles acuerdos para la elección de la capital del próximo año, que en lo últimos meses arrojaron una novedad: decidido a buscar su reelección, aún contra la voluntad del ex presidente, el alcalde consiguió acercar posiciones con La Libertad Avanza de cara al 2027. La caída de Adorni tuvo incidencia. También la posición refractaria de Patricia Bullrich en la carrera local: se imagina en el Senado o al tope de una boleta presidencial, una ilusión de un sector para nada despreciable del círculo rojo que está desencantado con Milei. Por eso empezaron a aparecer, en la capital, globos de ensayo como la mención a Santilli, en cuyo entorno rechazan volver a dedicarse al escenario porteño. Si ese acercamiento se confirma en los próximos meses, Jorge Macri podría prestar una colaboración inestimable a uno de los objetivos de los hermanos Milei: correr a su primo de las negociaciones. De concretarse, un punto de no retorno entre los primos.
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