ECONOMIA
¿Llega finalmente el segundo semestre?

Afectado por dos shocks -la guerra en Medio Oriente y el Adorni affaire-, el primer semestre del año fue positivo en términos de estabilidad macroeconómica, pero complejo a nivel socioeconómico.
Comencemos por el logro más destacado. Por primera vez desde la firma del acuerdo con el FMI en abril de 2025, Argentina cumplió la meta de acumulación de reservas netas gracias a la compra de divisas por parte del BCRA, implementada desde comienzos del año.
Muchos economistas afirmábamos que este era el eslabón que faltaba para que el índice de riesgo país siguiera bajando, y la reducción de 150 puntos básicos durante el primer semestre del año pareció confirmarlo. De hecho, las dos calificadoras que mejoraron la nota de la deuda argentina en los últimos meses destacaron la acumulación de reservas, junto con el equilibrio fiscal.
Respecto de las cuentas públicas, se destacó el hecho de haber preservado el superávit primario pese al desplome de casi 8% real interanual de los ingresos tributarios del sector público nacional. Para lograrlo, el Gobierno apeló a pisar el gasto (este año aún no pagó a las empresas productoras bajo el Plan Gas y regularizará con bonos impagos de obra pública entre 2022 y 2025, y de la coparticipación a CABA) y a privatizaciones.
Se destacó el hecho de haber preservado el superávit primario pese al desplome de casi 8% real interanual de los ingresos tributarios del sector público nacional
El propio ministro de Economía dijo que el margen para seguir ajustando erogaciones es acotado, por lo que será clave que la recaudación deje de caer.
Por último, se destacó la baja y estabilidad de las tasas pasivas en pesos, señal de normalización tras el triunfo oficialista en las Legislativas.

La asignatura pendiente fue la micro, especialmente la de las familias. La inflación se aceleró en el primer semestre -rozó 17% versus 15,1% en la primera mitad de 2025-, lo que resintió el ingreso real y el disponible de los hogares.
El serrucho mensual de la actividad, con leve tendencia alcista gracias a la minería, la energía y el sector agropecuario, no alcanzó para frenar el deterioro del mercado laboral: en el primer trimestre de 2026 cayó -en términos anuales- el empleo formal (asalariado y cuentapropista) y trepó el informal (asalariado y cuentapropista).
La baja de tasas pasivas -quedaron incluso por debajo de la inflación- no se tradujo en una reducción relevante del costo de los préstamos en pesos para individuos
A esto se sumaron el freno de los préstamos en pesos y el aumento de la mora, que alcanza a más de un cuarto de las personas que tomaron crédito en nuestro país. La baja de tasas pasivas -quedaron incluso por debajo de la inflación- no se tradujo en una reducción relevante del costo de los préstamos en pesos para individuos: sin mejora de ingresos reales, con pérdida de empleo de calidad y tasa de interés real muy positiva, los préstamos se convirtieron en una pesada carga para las familias.
Por último, el Gobierno atravesó en la primera mitad del año dos shocks de distinta índole. La guerra en Irán potenció transitoriamente el ingreso de divisas por el canal comercial (fuerte suba del precio internacional de la energía y, en menor medida, de los alimentos) y las presiones inflacionarias (a nivel local e internacional). Asimismo, producto de las crecientes sospechas de corrupción en torno al ex jefe de Gabinete Manuel Adorni, el oficialismo perdió la iniciativa política tras arrancar el año con resonantes triunfos en el Congreso (aprobación de la reforma laboral, la ley de glaciares y el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea).
La asunción de Diego Santilli como jefe de Gabinete le permite al Gobierno dejar atrás el Adorni affaire y ordenar, a través de la “política”, la búsqueda de la reelección del presidente Javier Milei.

Asimismo, la intermitente reapertura del estrecho de Ormuz está haciendo volátil los precios internacionales de la energía y los alimentos, que se habían acercado a niveles previos al conflicto, por lo que los shocks que emergieron en la primera mitad del año tienden a diluirse.
A esto se suma una política económica que busca:
- reanudar obras menores de infraestructura (especialmente vial y energética) vía adjudicaciones a privados;
- reducir la incertidumbre sobre el repago de la deuda en moneda dura en 2027, a través de la presentación de un programa financiero que plantea generar un colchón de USD 3.700 millones en lo que resta del año para cubrir las necesidades de 2027 sin necesidad de acudir a los mercados internacionales; y
- apuntalar el crédito flexibilizando los requisitos para tomar préstamos en dólares.
La perspectiva de inflación para el segundo semestre luce favorable, porque la suba de precios habría perforado el 2% en junio y la normalización de precios internacionales podría contribuir a moderar las presiones inflacionarias en el corto plazo (si el crudo se estabiliza en torno a US$ 70 el barril, la nafta debería bajar en Argentina). La principal duda es qué sucederá con el tipo de cambio oficial que, tras una larga siesta postelectoral, comenzó a despertarse en el último mes y medio.
La suba de precios habría perforado el 2% en junio y la normalización de precios internacionales podría contribuir a moderar las presiones inflacionarias en el corto plazo
La elevada estacionalidad de liquidación de agrodivisas y la mejora de términos de intercambio van quedando atrás, y el excepcional ingreso de capitales por parte de provincias y empresas (post contundente triunfo en las elecciones de mitad de término) podría morigerarse.
Hasta mayo, los dólares que demandaban particulares (y dejaban depositados en el sistema financiero) se compensaban con préstamos en moneda dura y colocaciones de las empresas.
La suba del 6% del dólar en poco más de un mes redujo el apetito por tomar deuda en dólares (los préstamos en dicha moneda treparon solo USD 313 millones a lo largo de junio) y las bajas tasas pasivas -que ayudan al sistema financiero a digerir la elevada morosidad- desalientan el carry trade. Lo más probable es que el alza del dólar oficial, los precios y los salarios no superen el 2% promedio mensual en la segunda mitad del año.

En cuanto al nivel de actividad, no hay dudas de que la minería, la energía y la agroindustria seguirán siendo la locomotora de la expansión del PBI. La pregunta relevante es si se podrán sumar otros sectores, y si la inversión y el empleo formal podrán retomar una senda de crecimiento. La respuesta está asociada al devenir de los tres grandes perdedores del modelo económico de la administración Milei: industria, comercio y construcción.
No creo que haya muchos cambios en la industria (jaqueada por competencia externa y anemia interna) ni en el comercio por la restricción presupuestaria de las familias (endeudadas y con elevada mora), pero la construcción podría consolidar su recuperación de la mano de obra pública de menor envergadura, financiada por privados, e iniciativas para apuntalar el crédito hipotecario (se habla de préstamos en dólares a desarrolladores, hasta utilizar fondos del FGS de la Anses). Si esto sucede, la inversión y el empleo formal podrían, al menos, estabilizarse en la segunda mitad del año.
Los tres grandes perdedores del modelo económico de la administración Milei: industria, comercio y construcción
Mirando hacia 2027, la principal duda que surge es qué se impondrá a la hora de votar entre los electores argentinos: ¿la estabilidad económica alcanzada o las dificultades para llegar a fin de mes de las familias? Es difícil que la actual estrategia económica derrame significativamente en los hogares, por lo que la tensión cambiaria típica de un año de elecciones presidenciales irá in crescendo.
Volvemos a la política: ¿podrá la nueva estrategia oficial consolidar las chances de reelección de Milei, acotando la dolarización de portafolios? ¿El Gobierno de Donald Trump seguirá operando como prestamista de última instancia de Argentina tras las elecciones de mitad de término en Estados Unidos? Veremos.
El autor es Socio Fundador y Director de análisis macroeconómico de Equilibra
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ECONOMIA
“Inteligencia distorsionada”: la crítica de un premio Nobel de Economía en medio de la polémica por la carrera de la IA

La renuncia y denuncia de Jacob Coxon, un investigador de inteligencia artificial que trabajó en OpenAI y luego en Anthropic, por la carrera a su juicio “irresponsable” en que están enfrascadas las empresas del sector, sin medir los riesgos de que a partir de su “superinteligencia” la IA ejecute ciberataques y adquiera recursos o poder fuera del control de la humanidad, sigue generando revuelo.
La industria de la IA, dijo Coxon, “apuesta con nuestras vidas”. Evan Hubinger, responsable de “alineación” de Anthropic, estimó en cerca del 10% la probabilidad de que la IA mate a todos los humanos, Samuel Marks, investigador de seguridad de la empresa, sostuvo “a título personal” que desarrolladores de IA creen posible la extinción humana o resultados comparables y el propio Dario Amodei, CEO de Anthropic, dio crédito a la inquietud de Coxon en un texto en el que reconoció la necesidad de moderar el ritmo de avance de la IA, pero a su vez señaló que la presión competitivo le impide “frenar solo”.
Distinta fue la reacción de Elon Musk que cuestionó a Coxon y sugirió que su hilo de posteos en la red X fue una operación coordinada, una suerte de “montaje”. Sin embargo, tanto Musk como Sam Altman, CEO de OpenAI, se manifestaron de acuerdo con disminuir la velocidad de desarrollo de la IA.
La denuncia de Coxon ya había generado reacciones políticas en EE.UU., como la de Bernie Sanders, senador socialista de Vermont, quien aprovechó para insistir en el proyecto para prohibir el desarrollo de la SuperInteligencia Artificial que presentó junto al demócrata Greg Casar días antes de la denuncia de Coxon. Ted Cruz, senador republicano por Texas, definió a la IA como un “riesgo catastrófico” y dijo que el posteo de Coxon le resultó muy preocupante, y Chris Van Hollen, senador demócrata, reclamó un mecanismo de salvaguardas, un régimen de pruebas y un diálogo con China, entre otras reacciones legislativas.
Economía, IA y “esfuerzo cognitivo”
Fue la ocasión que esperaba Daron Acemoglu, premio Nobel de Economía 2024 y profesor del prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) para plantear nuevamente una crítica ya esbozada en trabajos previos.
“¿El problema es una Inteligencia Artificial (demasiado) avanzada o una inteligencia distorsionada?“, se preguntó en un extenso posteo en X en el que celebró que “por fin” los propios investigadores de IA “se dan cuenta de que la carrera desenfrenada en la que están involucradas estas compañías es irresponsable”.
Acemoglu cree que un problema irresuelto es la “alineación” de los modelos que -dice- “hacen cosas que no están en línea con los objetivos humanos”. Según él, el problema no es que los modelos de IA sean demasiado avanzados, sino que son entrenados de un modo que conduce a una “inteligencia distorsionada”.
“El problema no son las capacidades —aunque estas son claramente reales—, sino que las capacidades están al servicio de algunas métricas cuantitativas imperfectas —la aprobación de los usuarios, su interacción, métricas simples de finalización de tareas, diversas puntuaciones en pruebas comparativas— sobre las que el aprendizaje por refuerzo optimiza sin descanso. Que este proceso conduzca luego a comportamientos distorsionados, como manipular la evaluación de métricas simples de finalización, hacer trampa, mostrar exceso de confianza en respuestas equivocadas y adulación, quizá no debería sorprender”, escribió Acemoglu.
Auto sin freno
Para aclarar su crítica, el Nobel de Economía recurrió al siguiente ejemplo. “No es que tengamos en nuestras manos un super-auto con mente propia, que quiera tomar el control de la conducción porque es superior al conductor. Más bien, tenemos un auto cuyo sistema de dirección y de frenos no funciona. Tiene muchas de las capacidades de autos muy buenos, y su motor, aceleración e interfaz gráfica pueden ser muy impresionantes. Pero si no se lo puede dirigir correctamente y no se pueden accionar los frenos cuando es necesario, ¿qué puede hacer un auto? Tal vez no deberíamos conducirlo hasta que esté reparado”, explicó.
La explicación de Acemoglu coincide con la que en la Argentina sostiene el economista Eduardo Levy Yeyati, quien alguna vez describió los algoritmos como un “espejo que adula” y en que los humanos delegamos decisiones que la IA asume a partir de cálculos abstractos. Cuando el algoritmo es el que decide, sostiene, los humanos resignamos la “agencia moral”.
Esfuerzo cognitivo
La crítica de Acemoglu, sin embargo, no se limita al problema de la “alineación”. En marzo pasado, en un paper conjunto con Dingwen Kong y Asuman Ozdaglar, otros dos académicos del MIT, modelizó que si bien la IA puede mejorar decisiones y trabajos puntuales, al mismo tiempo atenta contra la producción social de conocimiento al debilitar lo que llamó el “esfuerzo cognitivo”. En otras palabras, la IA aplicada sin criterio tiende al “colapso del conocimiento humano”, a una especie de embrutecimiento.

Una IA agéntica, dice el paper publicado por el National Bureau of Economic Research (NBER) de EE.UU., al ofrecer a cada usuario, por caso, recomendaciones médicas o financieras personalizadas, actúa como sustituto del esfuerzo cognitivo. La respuesta inmediata y en apariencia buena conspira contra el beneficio de estudiar, contrastar fuentes o experimentar por cuenta propia, algo que el paper llama “esfuerzo cognitivo”.
Los autores formalizan que el esfuerzo aumenta cuando hay más conocimiento general acumulado y cae cuando crece la precisión de la recomendación de IA.
Un conflicto de este tipo, entre automatización y esfuerzo cognitivo, se presentó hace más de cincuenta años, cuando empezaron a difundirse las calculadoras de bolsillo. Entonces se debatió entre docentes y pedagogos si tenía sentido, por caso, que los estudiantes aprendieran las tablas de multiplicar. La respuesta sigue siendo que sí.
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ECONOMIA
Pese a tasas de interés levemente positivas, en agosto volvieron a caer los depósitos en pesos

El mes pasado, los depósitos y préstamos en pesos volvieron a caer en términos reales. Sus tasas de variación, descontada la inflación minorista del mes, que el Indec precisó ayer que fue del 1,7%, fueron de -0,6% y -0,4%, respectivamente, “en un contexto donde la tasa de interés promedio en pesos fue levemente positiva en términos reales para depósitos a plazo fijo en el segmento mayorista: fue del 2% de tasa efectiva mensual”.
Según el reciente informe semanal de la consultora Quantum, los depósitos y préstamos también fueron afectados por una menor expansión de la base monetaria, a causa de la reducción del ritmo de compras de divisas que hizo el Banco Central, a un promedio diario de apenas USD 38 millones; una actividad económica poco dinámica y la sustitución de depósitos y préstamos en pesos por dólares. Esta sustitución provocó tasas en pesos nominales altas y volátiles. Al respecto, el informe precisa que durante agosto la tasa de caución a un día pasó de 22% a 28,2% a principios de mes, para volver a niveles de 20% de tasa nominal anual (TNA) a fin de mes.

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De acuerdo con Quantum, los desafíos para dinamizar el sector tienen que ver con elementos que afectan tanto la oferta como la demanda de fondos. Del lado de la oferta de fondos, destaca “la tendencia hacia la dolarización de saldos y la competencia entre el sector bancario y el no bancario (mercado de capitales)”. Del lado de la demanda, menciona “los efectos que pueden generar cambios en las tasas de interés, en comportamientos por efectos de la mora y la evolución de la actividad”.
El avance de los fondos “money market”
En términos de datos, destaca que los depósitos transaccionales en pesos —caja de ahorro y cuenta corriente— cayeron en agosto 1,7% real, descontada la inflación, respecto de julio, mientras que los plazos fijos se redujeron 0,1% real. Más aún, desde principios de año los depósitos transaccionales cayeron 11,7% real y los plazos fijos, aunque mucho menos, también bajaron: su variación fue de -0,3% real.
El informe atribuye esa evolución a la expansión de los fondos money market, fondos de inversión accesibles que invierten en plazos fijos y que crecieron 10% en términos reales en lo que va de 2026 y 19,2% en los últimos doce meses.
Más aún crecieron los depósitos en dólares: en términos nominales aumentaron 11,5% en 2026 y 25,5% en doce meses, pese al desaliento a su rendimiento que implica un aumento del precio nominal del dólar inferior a la inflación, que varios economistas señalan como “retraso cambiario”.
En préstamos, la reducción fue de 0,4%, siempre en términos reales, atribuida a la caída de los préstamos de consumo —saldos en tarjetas de crédito y préstamos personales—, que cayeron 1,3% real respecto de julio. Sobre ese dato, Quantum sugiere que podría deberse a personas que no cobran sus sueldos en los bancos y reciben préstamos de billeteras virtuales y empresas de tecnología financiera.
De enero a agosto
En el acumulado de los ocho primeros meses del año, los préstamos totales tuvieron una variación negativa real de -3,4%, resultante de una combinación de caída en los préstamos de consumo y aumento en los otorgados a empresas. De hecho, los préstamos en dólares, en niveles de USD 25.000 millones, aumentaron 3,3% en agosto respecto de julio, 37% en lo que va de 2026 y 44% respecto de agosto de 2025, siempre en dólares corrientes.
A partir de estos datos Quantum colige que los préstamos bancarios al sector privado compiten “en alguna medida” con el financiamiento del mercado de capitales, que si bien es menos accesible que los bancos ofrece en general “tasas más atractivas para tomadores de financiamiento e inversores, y también con mejores plazos”.
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ECONOMIA
Jubilaciones y deuda, los dos rubros que más se adelantaron en las partidas para este año antes del Presupuesto 2027

La partida social llegaría al proyecto 2027 con un crédito que no solo compense la inflación, sino que consolide el peso relativo que ya exhibe
Una jurisdicción tan rezagada no recupera automáticamente el terreno perdido en lo que resta del año, por lo que su peso relativo dentro del gasto total tendería a reducirse también en la proyección para el próximo año
Tanto el REM como los precios de los bonos coinciden en que la desinflación se profundizará durante el primer semestre de 2027, y perforaría el 1% recién hacia abril
En las últimas horas se conoció la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de incrementar la partida presupuestaria para las áreas de Defensa y Cancillería, tanto para lo que resta de 2026, como especialmente para 2027
Corporate Events,South America / Central America
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