CHIMENTOS
Silvina Garré vuelve a sus recuerdos y reflexiona sobre su carrera: “Buenos Aires me dio todo”

“Sentí la necesidad de volver a Rosario, vivir sola en mi ciudad, estar más cerca de mi hermana y su familia, visitar más a mis amigas. Lo sentí íntimamente. No lo había pensado. Nunca había querido volver a vivir a Rosario desde que me vine acá, en 1981”, confiesa Silvina Garré en charla con Teleshow.
Pasaron 45 años, miles de conciertos y unas cuantas canciones inolvidables para que decidiera regresar a Rosario, donde hoy conviven sus recuerdos, sus cuadernos artesanales y su familia, y desde donde sigue ligada a la música: se presenta en escenarios, comparte su herencia con nuevas generaciones y reafirma su lugar en la historia del rock argentino.
Con la Trova Rosarina como marca indeleble en el corazón de la música popular argentina, Garré hoy sigue girando con su nuevo trabajo Con Nombre de Mujer, donde reversiona clásicos y no tanto con títulos femeninos a los que le aporta su estilo inconfundible. Antes de su concierto del 31 de julio en el Café Berlín de Villa Devoto, aquella sentencia sobre las dos ciudades de su vida es la excusa ideal para repasar este camino que no se detiene.
—¿Cuándo te percibiste cantante?
—De chiquitita, muy chiquita. Más o menos entre los doce, trece años. Y, como autora, me he encontrado en situaciones de estar cantando algo y darme cuenta que no era una canción conocida. Ese es el primer recuerdo que tengo. Me acuerdo la sensación de confusión y felicidad al mismo tiempo de haber inventado una canción.
—¿En tu familia había ambiente musical?
—En casa mi mamá tocaba la guitarra. Ella tenía un cuadernito con los acordes marcados por colores. El do mayor era rojo y así…tenía un repertorio de boleros, cantaba en inglés y en francés. Aún tengo ese cuaderno conmigo.
—¿Grababas tus canciones de alguna manera?
—En casa había unos grabadores y cassettes. Grababa una voz en un grabador y en el otro grababa otra voz, las disparaba juntas y pasaba la canción con los dos. Era un juego, el juego que más me gustaba. Yo era super solitaria en mi infancia, y eran mis momentos para jugar.
—¿Sufrías la soledad o la disfrutabas?
—Era mi forma de ser. Una persona muy introvertida.
—¿Conservás recuerdos materiales de esa época?
—Sí tengo el registro de cassettes y esos cuadernos con canciones, poemas, textos. Eso es lo único que conservo, además de una guitarra que traje de Rosario, que no perdí en las mudanzas. Tengo todos esos cuadernos desde los 14 años hasta hoy.
—¿Te inspira el dolor para escribir canciones?
—No, desde el dolor no. Si yo siento mucho dolor, no toco la guitarra ni el piano ni escribo nada, es un estado de inacción muy grande. Necesito crear un clima.
—¿Cómo surgen tus temas?
—Rápidamente. No porque yo sea muy veloz para escribir canciones, sino porque es sobre algo que se ha venido elaborando inconscientemente. De repente aparece como resuelto, bastante listo, pero tiene que ser un momento de estar muy conectada con lo que siento.
—¿Te cuesta conectar ahora con ese clima?
—Ahora es difícil conectar. Ahora todo es para afuera, todo es hacia afuera. A veces veo que todo el mundo está hablando con todo el mundo. A mí me gusta estar con mis pensamientos. No le escapo a los pensamientos, pero veo que no se puede estar en silencio. Están hablando y hablando. Como que siempre hay que estar hacia fuera de uno mismo. Y para mí el acto de la creación siempre para adentro.
—¿De dónde tomás inspiración?
—Puede ser una película, una conversación, algo que escuchás al pasar. Eso después puede aparecer cuando componés. Pero en el momento de hacerlo hay que estar muy conectado.

—¿Por qué dejaste Buenos Aires?
—Me fui. En realidad no la dejé. Fui a recuperar espacios y momentos de mi ciudad que me perdí, porque me vine para acá hace más de 40 años.
—¿Venías pensando en volver a Rosario?
—No lo había pensado. La idea mía era irme a vivir a Mar del Plata, no a Buenos Aires. La pandemia me agarró en Mar del Plata, me salvó la cabeza. Estoy agradecida porque todos los días salía y caminaba y miraba el mar. Tenía mucho miedo, vivía con mucho terror. La idea era quedarme, y finalmente me volví. Un verano quise pasar las fiestas en Rosario, hacía mucho que no veía a mi familia. Me quedé unos días y sentí íntimamente que tenía que volver a vivir allí. Y eso no me había pasado desde que me vine a Buenos Aires en 1981.
—¿Te dio nostalgia volver a Rosario?
—Me dio mucha felicidad porque no era una extraña. Hay lugares que todavía están, otros se modificaron, pero hay lugares, barcitos, que todavía existen. Vivo cerca del río, de la Costanera. Es muy lindo Rosario y el ritmo de la gente es más lento, más tranquilo. Se puede caminar.
—¿Te hizo mal Buenos Aires en algún momento de esos cuarenta años?
—No, Buenos Aires me dio todo. Casi todo. No me arrepiento para nada de haber venido acá. Acá pude construir una carrera. Era mi sueño. En blanco y negro Buenos Aires, porque fue un sueño en blanco y negro. Siento que uno tiene que estar cómodo en los lugares donde está. Dejé de sentirme cómoda en Buenos Aires, sentí como que era otra ciudad, fue hace cinco o seis años. Lo que pasa es que seguí quedándome. Ya hace tres me mudé a vivir a Rosario.

—¿De ahí no te vas a mover?
—No. Eso sí va a ser mi base, donde ya están todas mis cosas, está mi familia. A lo mejor me voy a estudiar a algún lado, pasar un par de meses en algún lugar, pero siempre mi base será Rosario.
—¿Cómo fue tu experiencia como psicóloga?
—Estudié y después no era muy compatible. Atendía, trabajaba en una clínica y en casa. Después grabé un disco con una banda y empecé a grabar discos uno detrás de otro.
—¿Te gustaba atender pacientes?
—Empecé atendiendo a niños, muy chiquitos. Pero después, cuando pasé a adultos, pensé que iba a ser más complicado, pero no. La persona empezaba a hablar de que estaba ahí, automáticamente se hacía un switch.
—¿Hacías psicoanálisis?
—Hacía psicoanálisis. Diván no. Atendí un tiempo y mientras estaba atendiendo, me encontré con un músico en la calle y me dijo: “¿Tenés temas? ¿Qué estás haciendo? Andá a una banda, andá al estudio”. Fui al estudio, compusimos temas, ensayamos y grabamos. Y le dije chau a la psicóloga.
—¿Qué experiencia te dejó la facultad?
—Me gustó muchísimo, más aún que la de la práctica clínica. Porque siempre estuve entre músicos, desde chiquita. Entonces ahí había otra gente, hablaban de otras cosas.

—¿Antes de debutar profesionalmente, hiciste otro trabajo?
—Trabajaba con mi papá en su consultorio médico. Pero no funcionó demasiado, no era buena respecto a la gente. No te digo que no soy agradable, pero no soy una persona de mucha sociabilidad.
—¿Sos autodidacta o estudiaste en el conservatorio?
—Estudié en forma particular con distintos profesores. Primero, cuando era chiquita en Rosario, conservatorio, armonía. Después vino un profesor de piano, otro de guitarra, otro de flauta traversa. Todo en Rosario. Después ya no estudié más, y me lancé a tocar temas de una manera más natural.
—¿Si no hubieras sido cantante, qué te hubiera gustado ser?
—Hubiera estudiado para pintora. Me encanta la pintura. No sé pintar, pero me encanta ver cuadros, me encanta la gente que sabe dibujar bien.

—¿Cómo fue el proceso de selección de temas para tu disco más reciente?
—Siempre existe el desafío cuando uno hace canciones de otros, primero que tenés mucho material para elegir. Tener la posibilidad de elegir estos temazos, de tantas poesías y melodías divinas. El rock argentino tiene unos autores a los que hay que hacer lugar por la calidad. Es un gran placer poder cantar estas canciones y que la gente también se sienta ligada al tema.
—¿Cómo ves al público actualmente?
—Hay gente que no es de mi generación. Yo lo llamo herencia musical. Lo veo en mis sobrinas, que son chicas jóvenes y escuchan música que escuchaba yo cuando era joven. Descubren cosas actuales, pero también la obra del rock nacional, la música de los setenta, los ochenta. Mi público es como el hijo de…porque sus padres escuchaban esa música. Ellos la escucharon desde chicos, entonces hay público de diferentes edades.

—¿Qué representa para vos la Trova Rosarina hoy?
—La Trova es un clásico de la música argentina. Estuvimos hace un mes y medio, hicimos trece conciertos, lleno total.
—¿Van a volver a tocar juntos?
—No, por ahora ya no, porque estuvimos un mes y medio haciendo. Considerá que somos seis, cada uno tiene otras cosas que hacer. Bastante que conseguimos un mes y pico de conciertos.
usina,usina del arte
CHIMENTOS
Conmoción en el fútbol argentino: hizo el gol más sorprendente de la fecha, bajó a un gigante y horas después lo denunció la pareja por violento y psicópata

River y Boca, los dos gigantes del fútbol argentino, arrancaron de la peor manera el campeonato Clausura: apenas una semana después de la final del Mundial, perdieron feo contra dos equipos que ni siquiera eran considerados «grandes» cuando jugaban en el ascenso. Los millonarios fueron derrotados 1-0 en el mismísimo estadio Monumental por Barracas Central mientras que los Xeneizes fueron goleados 3-0 por Deportivo Riestra en su pequeño estadio del Bajo Flores. Malísimos ambos.
El delantero Gonzalo Morales, apodado «El Toro», hizo el gol que primero silenció y después llenó de bronca y de ira a las 83.000 personas que llenaron la cancha de River. Lo celebró con el gesto del Topo Gigio y cuando fue entrevistado después del partido contó que se le dedicaba la conquista a Juan Román Riquelme, presidente e ídolo de Boca.
Morales, que precisamente salió del club de La Ribera, pasó en pocas horas del cielo al infierno: apenas un rato después de que sellara el triunfo de su equipo y pusiera en crisis al técnico de los de Nuñez, Chacho Coudet, fue denunciado por su pareja por malos tratos y violencia psicológica y física, por lo que puede perder todo lo que logró en su carrera.
En su cuenta de Instagram, una joven llamada Karen Adinna escribió «Nunca imaginé tener que hacer público algo así. Me cuesta muchísimo escribir estas palabras y todavía siento miedo, vergüenza y dolor.
Pero entendí que el silencio solo protege a quien ejerce la violencia, nunca a quien la sufre. Durante meses fui víctima de violencia física, psicológica y verbal por parte de quien fue mi pareja hasta ayer que convivíamos, 𝗚𝗢𝗡𝗭𝗔𝗟𝗢 𝗠𝗢𝗥𝗔𝗟𝗘𝗦, futbolista de 𝗕𝗔𝗥𝗥𝗔𝗖𝗔𝗦 𝗖𝗘𝗡𝗧𝗥𝗔𝗟».
«Viví situaciones que jamás pensé que iba a soportar: me agarró del pelo, me ahorcó, me golpeó con piñas y patadas hasta dejarme días sin poder caminar, y me amenazó diciéndome que no iba a salir viva de su camioneta. Iba a entrenar y me encerraba en la casa con llave por qué tenía miedo que me vaya y lo dejé. Cuando quise denunciarlo, también recibí amenazas de su familia. Me decían que “con plata se arregla todo”, que nadie me iba a creer y que, si denunciaba, me iban a venir a buscar. Ese miedo hizo que tardara en animarme a hablar» agregó Karen, desesperada.
FUTBOL EN SHOCK: AUTOR DEL GOL QUE HIZO PERDER A RIVER DENUNCIADO POR VIOLENCIA DE GENERO
«Nadie tiene derecho a humillar, manipular, controlar, golpear o amenazar a otra persona.
Hoy la denuncia ya está hecha. Comparto esto porque no quiero seguir callando y porque deseo que ninguna otra mujer tenga que pasar por lo mismo. Pedir ayuda no es un signo de debilidad; es el primer paso para salir de la violencia. Hoy elegí hablar. Y ya no tengo miedo de contar mi verdad» finalizó. Acompañó el posteo con fotos de su rostro y su cuerpo con evidentes signos de haber recibido golpes.
El club Barracas Central, ligado de manera directa al presidente de la AFA, Claudio Chiqui Tapia, reaccionó de manera inmediata. «El Club Atlético Barracas Central informa que está al tanto de los hechos de público conocimiento que involucran al futbolista Gonzalo Morales. La instistución manifiesta su más enérgico rechazo a toda forma de violencia de género y reafirma su compromiso con el resto, la igualdad, la integridad y los valores que deben regir dentro y fuera del ámbito deportivo» señala su comunicado.
«El club se encuentra siguiendo de cerca la evolución de la situación y, una vez que se confirme la existencia de una denuncia formal y se tome conocimiento de las actuaciones correspondientes, se podrá a derecho y adoptará las medidas institucionales que resulten pertinentes, colaborando con las autoridades competentes en todo aquello que resulte necesario. Barracas actuará con la resposabilidad, la prudencia y el compromiso que las circunstancias requieren, siempre en resguardo de los principios y valores que representa la institución» avisaron.


Boca, fútbol, Gonzalo Morales, River, Karena Adinna
CHIMENTOS
Desde Italia, Nora Colosimo fue tajante con Mauro Icardi: “¿Por qué les jodés la vida a dos menores inocentes?»

La madre de Wanda Nara, Nora Colosimo, rompió el silencio hace pocos días y se convirtió en voz pública para defender a su hija y a sus nietas en medio de la disputa familiar con Mauro Icardi. Desde la pantalla de América TV, la mujer reclamó el derecho de las menores a recuperar sus pasaportes y regresar a Argentina, apuntando directamente contra el futbolista.
En su intervención, Colosimo fue enfática: “Quiero que firme y que mis nietas no sean rehenes, que plantemos bandera blanca y que, por favor, así como las niñas tuvieron el permiso para ir a su casa de Italia, puedan volver”, pidió en el ciclo Infama. Para Colosimo, la situación se volvió insostenible, especialmente por el impacto emocional en las jóvenes.
El conflicto escaló tras el reciente robo en la casa de Wanda Nara en Milán, un episodio que sumó tensión al drama familiar. La abuela relató el desasosiego de la mayor de sus nietas: “Lo que más me duele es que la más grande este año comienza el secundario y tiene una ilusión y emoción tan grande. Se está preocupando por si llega tarde, sus compañeras del colegio le escriben y ella les dice que si su papá no les firma no va a poder volver”.
En síntesis, la disputa actual gira en torno a la renovación de los pasaportes de las niñas, que depende de la firma de Icardi. Nora Colosimo sostiene que, por la falta de ese trámite, las menores no pueden regresar a su país, lo que las mantiene alejadas de su entorno y familia en Rosario. Según la mujer, esto afecta tanto la educación como la vida afectiva de las menores, quienes esperan poder reunirse con sus seres queridos en Argentina.
“Es triste lo que se les está haciendo a dos menores inocentes. ¿Por qué les jodés la vida a las nenas, qué tienen que ver?”, lanzó Colosimo, visiblemente indignada. La abuela subrayó la red de afectos que rodea a las niñas en su país natal: “Esas nenas, en su casa, tienen a sus hermanos que son inseparables, tienen abuelos en Rosario, tíos, primos, que las están esperando. Si se van a Europa, a ellos no los ven más”.

La mujer insistió en que el permiso para regresar a Italia fue otorgado sin objeciones, y ahora pide reciprocidad para que las menores puedan volver a Argentina. El reclamo no solo se centra en el trámite burocrático, sino en el bienestar emocional de las niñas, quienes —según contó— se muestran tristes y preocupadas por su futuro inmediato.
La madre de Wanda Nara también fue consultada sobre la posibilidad de un encuentro familiar que incluyera a la actriz China Suárez, figura central en la ruptura mediática entre Nara e Icardi. Colosimo fue tajante: “A esa mujer a mí no me la nombres, ni hoy, ni mañana ni nunca. Esa mujer fue la que detonó esta familia, punto final. Para mí es mala palabra esa mujer”.
En un giro inesperado, Colosimo defendió parcialmente a Icardi en el conflicto con la actriz: “Mauro no tiene nada que ver, ella es mala palabra y no voy a perder tiempo en ella”. La abuela remarcó que, a su entender, ambos adultos están usando la exposición mediática como parte de un juego de intereses.
“Él mismo dijo que ella tenía mal olor, la está usando para lastimar a Wanda y algún día se dará cuenta. Yo a Mauro lo quiero. Esto es un trabajo que están haciendo en conjunto, para mí Mauro sigue enamorado de Wanda y la está usando a la China Suárez”, sostuvo. Para Colosimo, la relación entre Icardi y la actriz es funcional a sus propios fines, y ambos se benefician del revuelo mediático.

“El negocio es de ellos, se usan, es un negocio de ellos”, concluyó la madre de Wanda Nara, cerrando el capítulo sobre la actriz e insistiendo en que su prioridad sigue siendo la integridad y el bienestar de sus nietas.
El trasfondo familiar entre Wanda y Mauro

El testimonio de Colosimo dejó en claro que el conflicto por los pasaportes no es solo administrativo, sino profundamente personal y familiar. La mujer reiteró la importancia de que las niñas puedan reinsertarse en su vida cotidiana en Argentina, junto a sus hermanos y el resto de la familia.
Mientras tanto, la expectativa está puesta en la respuesta de Icardi. La familia aguarda que el futbolista firme la documentación necesaria para que las menores puedan regresar a su país y recomenzar sus rutinas. El desenlace de la disputa dependerá, en gran medida, de esa decisión.
La voz de Nora Colosimo resuena ahora como la de una abuela que exige empatía y sentido común, recordando que, en medio de la exposición y los conflictos adultos, los derechos y necesidades de las niñas deberían ser el centro de toda discusión.
Wanda Nara,Mauro Icardi,pareja,celebridades,Argentina,retrato
CHIMENTOS
Cómo es y cuánto cuesta la máquina de altísima tecnología vibratoria que Jimena Barón se trajo de Estados Unidos para tener el mejor cuerpo del mundo

Durante más un mes, tiempo que duró el Mundial, Jimena Barón estuvo con su familia en Estados Unidos siguiendo a la selección nacional y de paso aprovechó la estadía en aquel país para recorrer lugares e incluso disfrutar de los parques de Disney con el pequeño Arturo y Momo.
Pero siendo que en esos destinos se sabe que los precios de las cosas son mucho más accesibles que acá, no solo en lo que a indumentaria y calzado refiere, tras arribar a suelo argentino la cantante y actriz sorprendió a su comunidad con su nueva adquisición para el hogar.
Amante del deporte y la buena alimentación, a fin de afianzar sus entrenamientos, incluso cuando no este con ganas de salir de su casa para hacerlo, J´mena se trajo de Miami una máquina tan moderna como innovadora y práctica.
Se trata de una plataforma vibratoria que según la opción seleccionada trabaja diferentes partes del cuerpo y músculos. “Ya tengo la luz infrarroja y ahora tenía que traer esto. Hace rato que la buscaba. Allá estaba barata y acá salía un huevo”, comenzó Barón.
JIMENA BARON PAGA EL PRECIO DE VERSE MEJOR
Tras abrir la caja en la que venía el artefacto, sumó: “Se supone que son 10 minutos a la mañana. Sus beneficios incluyen mejorar la circulación sanguínea y el drenaje linfático (reduciendo la retención de líquidos), aumentar la fuerza y el equilibrio, y complementar el ejercicio físico para mejorar el tono muscular”.
“Trae canciones. Arrancás el día con esto. Banquen que veo si funciona o no”, siguió. Luego subió historias a su cuenta de instagram donde se muestra usando la plataforma vibratoria y Jimena explicó: “No sé qué decirles. Si me muevo me da dolor. Se supone que activa y mejora el sistema linfático. Reduce y mejora celulitis”, remató. Pero, ¿Cuánto cuesta este aparato? Según sitios que la comercializan ronda los 850.000 pesos.
JIMENA BARÓN
ECONOMIA3 días agoPolémica por el proyecto que busca desregular los planes de ahorro de autos 0 km: qué podría cambiar
ECONOMIA3 días agoVocero de Milei dijo que un dólar a $1.800 es «posible» y la City alerta por fin de la paz cambiaria
POLITICA3 días agoConvivencia pacífica o tensión administrada: el PRO define cómo pararse frente al gobierno de Milei rumbo a 2027












