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POLITICA

Así es la cascada que Manuel Adorni hizo construir en la pileta de su casa del country

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La casa de Manuel Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, en el country Indio Cuá volvió al centro de la investigación por enriquecimiento ilícito.

En el documento de los gastos de la obra al que pudo acceder TN, el arquitecto a cargo de las renovaciones de esa casa, Matías Tabar, detalló que el jefe de Gabinete pagó US$3500 por una cascada para el jardín que cae en la pileta.

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Así es la cascada que Manuel Adorni hizo construir en la pileta de su casa del country. (Foto: captura TN).

Según el mismo registro, también destinó US$13.810 a la reforma de una parrilla y US$9780 a la calefacción de la pileta, además de incorporar cabezales para un jacuzzi y restaurar un SUM.

De acuerdo al detalle de obra, los gastos incluyeron además unos US$20.000 en la cocina, US$33.000 en ventanas, US$4843 en trabajos de electricidad y US$1319 en parquización. También figuran erogaciones por vinilo (US$1717) y un sistema Tromen TRH (US$1995).

Leé también: El Gobierno niega que Adorni haya gastado US$245 mil para refaccionar la casa del country

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Las obras también abarcaron la renovación del acceso principal y la incorporación de una pérgola con función de cochera, además de cambios en la galería.

Los trabajos en la casa de Manuel Adorni. (Foto: captura TN).
Los trabajos en la casa de Manuel Adorni. (Foto: captura TN).

Cuál fue la declaración del arquitecto que desmintió la Casa Rosada

El socio del grupo Alta Arquitectura se presentó esta mañana ante el fiscal federal Gerardo Pollicita para explicar los trabajos realizados en la casa de fin de semana que Adorni compró a fines de 2024 junto a su esposa en el barrio privado de Exaltación de la Cruz.

El objetivo de su citación era determinar si el funcionario pagó por las renovaciones y cuánto dinero destinó a esas obras, para analizar si esos gastos coinciden con su situación patrimonial como funcionario público.

La casa que Manuel Adorni tiene en el country Indio Cuá. Foto: Country Indio Cuá.
La casa que Manuel Adorni tiene en el country Indio Cuá. Foto: Country Indio Cuá.

En ese sentido, Tabar declaró que las obras en el lote de 400 metros cuadrados de Indio Cuá se realizaron entre septiembre de 2024 y julio de 2025 y que Adorni le pagó todos los arreglos en dos partes: US$55 mil en 2024 y los US$190 mil restantes en 2025.

El contratista también reveló que, mientras se hacía la obra, el funcionario alquiló otra casa en el barrio privado que costó US$13 mil y aportó el celular y los detalles de quienes trabajaron en la obra, entre ellos albañiles, plomeros y electricistas.

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Manuel Adorni

POLITICA

Andrés Malamud, analista político: “Milei no lo hecha a Adorni porque es amigo de su hermana”

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El politólogo Andrés Malamud analizó cuáles son los motivos por los que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, permanece en el Gobierno pese a ser investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Entrevistado por Carlos Pagni en el programa Odisea argentina (LN+) el lunes por la noche, el analista político desarrolló tres interpretaciones posibles sobre la continuidad del funcionario en el Ejecutivo.

Algunos piensan que la razón para mantener a Adorni es que es un pararrayos”, planteó Malamud. Según esta interpretación, Adorni estaría siendo utilizado para concentrar la atención pública en él y evitar las críticas sobre las políticas económicas: “La inflación sube, hay otros problemas y la gente habla de la corrupción”.

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La segunda hipótesis la denominó como la del “fusible”, que indicaría que Milei “se lo va a sacar de encima cuando acumule demasiados problemas” e implicaría, según explicó, que la permanencia de Adorni resulta funcional al interés del Presidente.

La tercera explicación apunta a los vínculos personales dentro del círculo de poder. “No le hizo lo mismo que a Nicolás Posse o Guillermo Francos, no lo echó como a sus amigos, porque no es su amigo, es el amigo de su hermana”, afirmó. En esa línea, agregó: “Él no la echa a ella y no echa a los de ella”, y definió que existe “una dependencia profunda que es difícil de evaluar”.

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En ese contexto, Malamud esbozó, sin desarrollarla, una posible cuarta hipótesis. “Después hay pensamientos mucho más complicados como el testaferro”, indicó, aunque no profundizó en esa línea durante la entrevista.

Más allá del caso puntual de Adorni, el politólogo amplió su análisis al funcionamiento general del Gobierno y señaló que “Milei depende fundamentalmente de la economía”. Explicó que el respaldo social que recibe el Gobierno varía en función de ese factor y que, por el contrario, “cuando mete -Milei- la batalla cultural, le va peor”.

El analista planteó que el actual Presidente representa un cambio respecto de la lógica tradicional. “Vivimos durante 40 años en un péndulo entre la capital y el conurbano”, indicó, y señaló que Milei se posicionó como una opción “contra el AMBA” y que “vino a representar a las otras 22 provincias”.

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Noticia en desarrollo.




presunto enriquecimiento ilícito,LN+,Manuel Adorni,Javier Milei,,Conforme a,,»Todos somos iguales ante la ley». La reacción de Milei contra los periodistas por la investigación sobre Adorni,,Descargo. La fiscal que investigó la muerte de Nisman pidió que la sobresean por la acusación de encubrimiento,,»Una cascada de éxitos». La llamativa palabra que usó Villarruel en medio de la investigación sobre Adorni,LN+,,»Afloró en los camarotes». Un infectólogo advirtió por qué es muy probable que los pasajeros hayan subido al crucero ya infectados de hantavirus,,Probabilidad de ciclogénesis. Se avecina un frente que traerá tormentas fuertes, actividad eléctrica, y ráfagas de hasta 70km/h: las zonas afectadas,,Cuidado personal. Pilar Sordo: “El diálogo interno es una herramienta brutal de autoconocimiento y autocuidado”

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Victoria Villarruel le respondió a un seguidor y aprovechó para chicanear a Adorni: “Que tengas una cascada de éxitos”

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En medio de los cuestionamientos por el costo de las renovaciones en la casa de Manuel Adorni, la vicepresidenta Victoria Villarruel deslizó una chicana contra el jefe de Gabinete: ¡¡Feliz cumpleaños atrasado!! “¡¡Que tengas una cascada de éxitos este año!!”, escribió en X al usuario @gatin, que le había pedido un saludo.

El comentario de Villarruel hace referencia a la cascada que presuntamente habría construido Adorni en su casa en Exaltación de la Cruz.

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Este lunes, el arquitecto a cargo de las renovaciones de esa casa, Matías Tabar, aseguró que el funcionario gastó más de US$245 mil dólares para acondicionar la pileta, instalar una cascada, colocar césped, equipar un quincho, entre otras refacciones.

Posteo de Victoria Villarruel (Foto: Captura de X/@VickyVillarruel).

La lista de renovaciones surge a partir de la declaración en Comodoro Py de Tabar, que aseguró que Adorni le pagó las refacciones en efectivo y sin factura en dos partes entre 2024 y 2025.

Una relación totalmente rota

La relación entre el presidente Javier Milei y Victoria Villarruel está completamente rota desde hace casi dos años. Mientras el jefe de Estado hace críticas directas a la Vicepresidenta, a quien acusa de traicionarlo, la titular del Senado acude a la ironía o chicanas como la de este lunes.

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En esta ocasión, Villarruel usó una frase que hace referencia a uno de los temas más sensibles para el Gobierno: la investigación sobre el patrimonio del Jefe de Gabinete.

Ante las nuevas revelaciones en la investigación judicial por su patrimonio, el Gobierno negó que Adorni haya gastado US$245.000 en refaccionar su casa en el country de Indio Cuá. Cerca del funcionario aseguraron que ese no es el monto correcto y anticiparon la posibilidad de solicitar una pericia para esclarecer los hechos.

Victoria Villarruel, Manuel Adorni

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POLITICA

Javier Milei, el presidente de la conversación cansada

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Se suele mirar a las redes sociales como un territorio secundario de la política: un espacio de exageración, ruido, vanidad y desahogo. Y en muchos casos esa visión tiene fundamento. Pero con Javier Milei conviene hacer una excepción. No porque las redes reemplacen a la política real, sino porque en su caso fueron bastante más que un escenario de amplificación: fueron el territorio central de su construcción. Primero como personaje, después como diputado, más tarde como candidato y finalmente como presidente.

Milei creció en televisión, es cierto. Hizo del panelismo una escuela de instalación, de choque y de reconocimiento. Pero desde que llegó a la Casa Rosada dejó de exponerse al debate en los términos en que lo hacía antes. Ya no discute: emite. Y como tampoco cuenta todavía con una red territorial clásica —gobernadores, intendentes, una estructura propia extendida— entender cómo funciona su imagen y sobre todo su narrativa, sigue siendo indispensable para entender su poder. En su caso, mirar la conversación digital no es una moda metodológica. Es analizar una de las fuentes originales de su legitimidad.

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Entre enero y abril en la consultora Methodo analizamos más de 326 millones de menciones en Facebook, X, Instagram y YouTube. El primer hallazgo es simple, pero no por eso menor: Milei mantiene la centralidad, pero pierde volumen. Sigue siendo, por lejos, el principal organizador de la conversación política argentina, aunque ya no con la misma potencia expansiva. En el primer trimestre de 2024 reunió 39 millones de menciones. En el primero de 2026, 18 millones. En dos años perdió más de la mitad del volumen de conversación que había logrado en el arranque de su presidencia.

No significa que haya dejado de importar. Significa algo bastante más sutil: importa de otro modo. Sigue en el centro, pero ya no irradia con la misma fuerza. Su conversación ya no crece: se defiende para sostenerse. Y eso es relevante porque el mileísmo fue, desde el principio, una experiencia de intensidad. No solo una oferta electoral sino también una forma de energía. Una máquina de atención. Cuando esa intensidad baja, aunque siga siendo superior a la del resto, lo que aparece ya no es solo un dato de comunicación. Aparece una señal política.

A eso se suma un segundo elemento. En abril de 2026, la conversación sobre Milei mostró 44% de positividad y 56% de negatividad: el peor saldo desde que asumió. El dato, por supuesto, podría leerse de manera lineal. Todo gobierno acumula desgaste. Todo oficialismo que ajusta, confronta y decepciona empieza a pagar costos. Pero acá también conviene ir un paso más allá. Porque aun en ese contexto, el nivel de positividad que conserva sigue siendo llamativo. No hay fervor, pero tampoco intemperie. Hay malestar, hay rechazo, hay fatiga, pero todavía persiste una afinidad o necesidad en una parte nada despreciable de la sociedad.

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Eso no ocurre en el vacío. Ocurre con una economía que volvió a incomodar, una inflación que ya no puede administrarse solo como herencia narrativa y una secuencia de escándalos que empiezan a dejar marca. Lo interesante es que ese desgaste no produce, al menos por ahora, una transferencia clara hacia otro lado. Y ahí aparece uno de los rasgos más importantes del momento.

Axel Kicillof Fabián Marelli

La oposición sigue sin capitalizarlo. Cristina Fernández de Kirchner registra 2 millones de menciones y 60% de negatividad. Axel Kicillof, 1,8 millones y también 60% de negatividad. Mauricio Macri, en cambio, muestra una novedad menor: después de mucho tiempo encerrado en una conversación de círculo rojo, volvió a ser advertido por fuera de ese perímetro, más por su separación y por esa vieja condición de celebrity que por razones políticas. No es un retorno grande, pero sí una visibilidad algo más fresca, como si hubiera dejado de existir solo en la sección política para empezar a asomar también en las de sociedad o espectáculo. Los outsiders, por su parte, no están mal ponderados en la relación entre imagen positiva y negativa, pero generan un volumen tan bajo que la sociedad prácticamente no los advierte: el mejor posicionado es Dante Gebel, que tras su última gira mediática apenas supera las 200.000 menciones.

Dante Gebel, un fenómeno todavía muy incipienteCaptura A24

Ese dato ayuda a leer mejor el fenómeno Milei. El oficialismo se desgasta, pero enfrente no aparece una fuerza que absorba con claridad ese desgaste y lo convierta en alternativa. El sistema político argentino parece hoy más apto para registrar malestar que para producir reemplazo.

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El cuadro se vuelve todavía más nítido cuando se observa de qué se habla alrededor de Milei. Allí ya no aparece una agenda de transformación, sino una conversación organizada por tres grandes núcleos.

El primero es la gravitación de Donald Trump, con 7 millones de menciones. Ese volumen empieza a sugerir algo más que afinidad ideológica. Para una parte de la conversación pública, el Gobierno argentino aparece cada vez más ligado a la validación política y simbólica que llega desde Washington. No solo en términos de alineamiento exterior, sino también como dependencia narrativa. El mileísmo todavía conserva centralidad local, pero una parte del país empieza a leerlo como un oficialismo que mira demasiado hacia afuera para sostener su autoridad hacia adentro.

El segundo núcleo es la secuencia de escándalos. $LIBRA, ANDIS, corrupción y, de manera más visible, el caso Adorni. Este último es particularmente revelador porque no se trata de un funcionario lateral, sino de una de las caras más expuestas del dispositivo narrativo oficial. Y ahí se produjo una reversión de imagen de positiva a negativa de una velocidad inhabitual. En términos de volumen, un movimiento semejante solo se había visto antes en Alberto Fernández. La diferencia es que, en el caso del vocero presidencial, ocurrió muchísimo más rápido. Eso no habla solo de él. Habla también de una conversación pública que empezó a castigar con menos paciencia y de un gobierno al que ya no le resulta tan sencillo blindar a sus propios intérpretes.

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Manuel Adorni, en el Congreso de la NaciónSantiago Oroz –

El tercer núcleo, y probablemente el más profundo, es el económico. Inflación, reforma laboral, pobreza, jubilaciones, salarios y desempleo componen, en conjunto, un volumen de conversación que muestra hasta qué punto el malestar material dejó de ser un ruido de fondo para convertirse en experiencia cotidiana. Ese cambio tiene una importancia especial en redes, donde durante años predominó la exhibición aspiracional: la vida mejorada, la imagen deseable, el éxito aunque fuera transitorio o prestado. Cuando la economía se mete también ahí, cuando atraviesa ese espacio donde las personas suelen disimular sus carencias y exagerar sus logros, el problema dejó de ser técnico para pasar a ser anímico.

Por eso el dato más interesante de esta etapa no es solamente que Milei esté peor. Es que el mileísmo empieza a enfrentar una combinación más corrosiva: menos volumen, más negatividad, malestar económico íntimo y una sospecha moral que ya no parece ser un episodio aislado. Todo eso convive, además, con una oposición que no enciende y con outsiders que todavía no existen como posibilidad perceptible.

La Argentina, entonces, no da muestras de estar encaminándose a una conversación de relevo sino más bien a un diálogo sobre el desgaste.

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Milei sigue siendo el centro de la escena pero empieza a tener problemas en torno a su gravitación. Central es aquello que obliga a mirar, gravitante es aquello que todavía logra ordenar el deseo. Lo que empieza a insinuarse en la conversación pública es que Milei conserva la primera, pero ya no está claro que mantenga intacta la segunda.

Tal vez esa sea hoy la mejor definición disponible del momento político argentino: una centralidad herida. Un presidente que sigue ocupando el centro del tablero, pero ya no con la misma capacidad de contagiar, expandir o prometer. Una sociedad que lo sigue mirando, aunque cada vez más desde la incomodidad, la sospecha o el cansancio. Y una oposición que, frente a esa erosión, no encuentra la manera de parecerse al futuro.

La política argentina, mientras tanto, todavía no termina de registrar ese cambio de clima. La conversación digital, en cambio, empieza a decir algo bastante más incómodo: el “libertarismo” no terminó, pero empezó a perder esa característica tan propia como decisiva que alguna vez tuvo de sobra. El entusiasmo.

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El autor es politólogo y CEO de la consultora Methodo




consultora Methodo,Patricio Hernández,Javier Milei,Conforme a,Javier Milei,,Minuto a minuto. Javier Milei y sus medidas: el regreso de Adorni a las conferencias de prensa y el avance de la causa judicial,,»Todos somos iguales ante la ley». La reacción de Milei contra los periodistas por la investigación sobre Adorni,,Malhumor social. Nervios en el círculo rojo de cara a 2027: ¿Y si Milei pierde?

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