Connect with us

CHIMENTOS

Barby Franco en “Lo De Pampita”: “Era normal que mi papá, en vez de abrazarme, me pegue”

Published

on


Lo De Pampita – Barby Franco

Barby Franco es una modelo argentina reconocida en el mundo del entretenimiento y la moda. Su carrera comenzó en televisión como azafata en el programa A todo o nada de Guido Kaczka, donde se ganó la simpatía del público por su espontaneidad y carisma.

Su rol en el ciclo le brindó popularidad y la impulsó a establecerse como figura mediática en Argentina. Además de su carrera televisiva, trabajó como modelo, participando en campañas publicitarias y programas de espectáculos.

Advertisement

Desde hace 16 años está en pareja con el abogado Fernando Burlando. Se conocieron en televisión y demostraron una gran conexión que perdura a lo largo de los años. La deseada llegada de Sarah, en 2022, marcó un punto de inflexión para la pareja.

Tras más de una década de relación, celebraron el nacimiento de su primera hija, un acontecimiento que consolidó aún más su vínculo y les permitió experimentar una nueva etapa personal.

«Trabajaba con Guido Kaczca y fue Burlando: tenía un jopo rarísimo, de muchos colores. Lo vi y digo ‘qué lindo señor’. Nunca en mi vida había salido con alguien tan grande», cuenta Barby

Acá, los momentos más destacados de la charla:

Advertisement

—Y un día llega un señor, abogado. ¿Fue amor a primera vista? ¿Cómo fue esa situación?

—Trabajaba en el programa de Guido Kaczca y Burlando fue a acompañar a su hija Delfi. Él tenía un jopo rarísimo. De muchos colores. Digo, “¿qué le pasa a este señor?“. Yo lo vi y digo “qué lindo señor”. Yo nunca en mi vida había salido con alguien tan grande. Como que lo veía con músculos, grandote, con su impronta de conocer el mundo. Empiezo a preguntar: “Che, ¿quién es el señor que estaba ahí?“. ”Ah, no, un señor que es abogado”. Y Burlando también preguntaba: “Che, ¿quién es la chica que estaba ahí?“.

—Flashearon los dos.

Advertisement

—Sí, fue tremendo.

—¿Y quién llamó a quién?

—No me acuerdo si él me mandó un mensaje o yo. Yo estaba en mi barrio, ahí, con mis primos, me acuerdo, tomando una birra… “Conocí a un señor que me regustó”. Y ellos me decían, “ay, Barby, es reviejo, es regrande, ¿qué te va a dar bola?“. Pero había algo ahí, yo sabía que se iba a dar.

Advertisement

—¿Cuál fue la primera cita?

—Me invitó a cenar. Yo estaba renerviosa, no sabía qué ponerme. Y me puse un shortcito de jean matado. Era de esos shortitos de batalla, que los tenés hace un montón. Unas zapatillas horribles y una remera blanca. Me pasa a buscar y me dice: “Estoy con un autito rojo”. Nada, yo en ese momento no entendía mucho de autos.

—¿Y con qué cayó?

Advertisement

—Y cae con un coso que hacía un ruido. Digo, “¿qué es esto?“. Yo no sabía cómo abrir el auto. Ahora, que entiendo… había caído con una Ferrari.

—¡Nooo!

—Yo no entendía nada. Digo, “¿qué hace con este auto de mierda, que es horrible, que hace un reruido?“. Digo, ”bajá, bajá el volumen del auto». Y fuimos a cenar a un restaurant italiano, que hoy en día seguimos yendo y es como nuestro lugar. Y de ahí no nos separamos más. Fue como reloco.

Advertisement

—Con el señor Burlando estamos hace quince años juntos. Cuando nos pusimos realmente en pareja, al cien por ciento, como que nunca nos cuidamos. Era como que si pasaba, pasaba.

—Pero no pasaba.

—Pasaban cinco, seis, siete, ocho años y digo: “¿Qué está pasando?” Como mujer, ¿no? Digo, él tiene dos hijas, él no debe ser el problema, el problema debo ser yo. Me empiezo a estudiar yo, mi cuerpo, mis genes, el endometrio, toda la parte ginecológica: todo perfecto, todo impecable. Bueno, a los 28, 29 años, me saco óvulos. Digo, bueno, vamos, vamos con el primer intento. Yo estaba resegura que iba a quedar. Digo soy joven, tengo treinta años, voy a quedar. Me pongo el primer varón, que acá en Argentina ya tenés…

Advertisement

—Te pueden decir el sexo…

—Y yo quería el varón, moría por el varón. Me pongo el primer varón, digo, listo. A las dos semanas embarazada. Nada. La segunda vez que lo volvemos a intentar, dije listo, es mi año. Vamos a la casa de Punta del Este y dije “listo, acá con sol, tranquila”, capaz que la vez anterior estaba estresada. A las dos semanas me vuelven a decir: “No, mirá, no creció la hormona” y ahí nada, me empiezo a enroscar. Yo soñaba con ser mamá desde chiquita y dije “no debe ser para mí este señor”, como que yo no tenía tantas opciones. Y ahí caés vos y me dijiste vamos a Luján, venite.

—Y un día me dijiste “debo tener cáncer”. Y yo nunca sentí que tenías algo grave. “Vamos a caminar a la Virgen y vos pedile, entregale tu corazón”.

Advertisement

—Yo te juro que dije» uy, ¿voy a caminar 70 kilómetros? ¿Qué le digo? Si le digo que no, voy a quedar re mal. Si le digo que sí, no voy a llegar», decía yo por dentro. Y dije: Sí, vamos.

—No fue una caminata normal, yo camino todos los años. Vino un diluvio universal que terminamos con bolsas de residuos en la cabeza.

—Y habíamos empezado con el parlante que llevábamos. Íbamos meta cumbia, choripán, todo, caminando, diosas, no sé qué… ¡fue tremendo eso! Entramos a la basílica, saludamos a la virgen, rezamos y nos largamos a llorar todas.

Advertisement

—¿Ahí qué pediste? ¿Cómo de fuerte fue ese pedido?

—No, en alma y cuerpo como que yo no podía más, pero la vi a los ojos y dije: “Por favor, mandámela, mandámela, mandámela”. Y nada, y salimos de la basílica, ni una gota de lluvia. Y a los tres meses embarazada naturalmente, de la nada.

—Natural.

Advertisement

—De la nada.

—Para mí era re normal que desayune cerveza, que desayune vino, que meriende, que almuerce vino, como que todo el tiempo estaba, estaba con eso y yo lo veía como normal. Normal que venga y, en vez de darme un abrazo, me pegue, ¿entendés? Te estoy hablando yo de diez, once años.

—¿Le tenías miedo a tu papá?

Advertisement

—Sí, pánico. Sí, sí, sí.

—Ibas con moretones al colegio.

—Sí, sí, sí. Sin dormir, sin nada. Es más, en un momento me iba muy mal en el colegio y, claro, como que decían: “¿Qué pasa en la casa de esta chica?” Y nada: ahí tuvimos la decisión con mi mamá de denunciarlo.

Advertisement

—¿Vos la ayudaste?

—Sí, sí, con catorce, quince años de agarrar y decir: “Loca, vamos, dale”. Porque, pobre, mi mamá muy sumisa, una mujer como muy tímida, muy retraída, como que no agarraba la iniciativa. En ese momento no se escuchaba mucho a la mujer y en el barrio, menos. Hizo cinco, seis, siete denuncias…

Dos mujeres sentadas en un sofá beige. Una con camisa blanca, corbata y falda, la otra con vestido blanco de un hombro. Se miran sonrientes en un estudio minimalista
«En un momento me iba muy mal en el colegio y como que decían: ‘¿Qué pasa en casa con esta chica?’ Ahí, con mi mamá, tomamos la decisión de denunciar a mi papá», explica

—Y no le hacían caso a tu mamá.

Advertisement

—Nada. “No, vaya, esto es problema de familia, no pasa nada, lo van a resolver”. Tenía un conocido con Fernando en ese momento, que yo no sabía que ese amigo había llamado a Fernando. El tipo dice: “Bueno, hoy les mando un móvil”. Fuimos a mi casa, cae todo: Prefectura, Gendarmería, la Policía. Claro, se ve que Fernando había…

—No estaba en tu vida, pero ya estaba en tu vida.

—Pero yo no tenía ni idea. O sea, yo lo había llamado a mi conocido, que se ve que era amigo de él.

Advertisement

—Y tu mamá golpeada, ¡qué desesperación!

—¡No dábamos más! Vienen y se lo llevan preso. ¡Nunca sentí tanta paz y felicidad en el momento que lo estaban llevando!

—¿Y él qué te dice cuando llega la policía?

Advertisement

—Nada, él estaba borracho, creo.

—Te hubiera gustado que se curara, tener ese papá que no tuviste.

—Sí, sí, pero ya no. Imposible. Imposible. Hicimos todo lo que hicimos, internarlo en la famosa granjita de rehabilitación. No, nada, nunca más.

Advertisement

“Burlando me pidió matrimonio haciéndose el muerto”

—¿Qué pasó con el casamiento? Yo tengo el vestido listo. Voy a ir a esa propuesta. Ya una semana antes te empezó a decir que sentía mal del pecho.

—Sí, que le dolía el pecho. Dije: “Uy, le va a agarrar un paro, se va a morir”. Lo llamaba al cardiólogo. Y él me dice: “No, quedate tranquila, no tiene nada, pero puede ser que le pase”. Bueno, okey. Estaba en un partido de polo, tenía cámaras por todos lados. Empieza a decir: “Ay, me duele, me duele el pecho, me duele el pecho”. Se cae del caballo. Muerto.

—Un actor de película.

Advertisement

—“¡Boluda, se murió, se murió! ¡Andá, andá!”. Y yo tipo: “¿Cómo que se murió?”. Y me empujaban para que vayan a verlo. Subo a la ambulancia. Y él así, muerto con la máscara. Electroshock, no sé qué. Digo: “No, no, ¿qué hago? ¿Cómo le digo a las hijas, que…?”. Los médicos me miran y dicen: “No, no podemos hacer más nada”. Yo llorando: “¿Cómo que no podés hacer más nada?”. Y él se levanta y me saca el anillo. Estuve con estrés postraumático, como dos semanas con fiebre. Me mató.

—Y ahí saca el anillo, ¿y qué le decís, Barby?

—¡Nada, lo reputeé! Obviamente le dije que sí y lo reputeé porque no podía creer toda la situación, y todo el mundo atrás aplaudiendo. Yo mirando a la situación, y pensando “pero si se acaba de morir”.

Advertisement

—Y tu cabeza decía: “Ha muerto en serio”.

—Sí, sí, estuve retraumada. Bueno, le digo sí, organizo el casamiento, todo en dos, tres, cuatro meses. Y no sé qué pasó. Hice un chiste en la tele, no me acuerdo. Me dijo: “Suspendé todo”.

—¿Qué hiciste con el anillo?

Advertisement

—¿Te acordás que lo había vendido por una aplicación? Mucho de marcas no entiendo. Pero hoy en día me entero que era un Piaget. Lo vendí por quinientos pesos. Salía como 15 mil dólares. ¡Yo qué sabía que era un diamante con no sé qué! ¡Ni idea! Ahí yo dije: “No, ya está, nunca más”.

—¿Hicieron terapia alguna vez?

—Nunca. Si hay amor, la vida sigue. Aunque yo investigo mucho.

Advertisement

—Ojito, ambas investigamos mucho.

—¿Es verdad que te habías separado de Martín Pepa?

—Sí, obvio, pero dos semanas nada más.

Advertisement

—¿Y por qué?

—Y porque nos cuesta la distancia. Cada tanto nos desesperamos. Pero me la estoy bancando rebién. Imaginate que estoy tres semanas acá, viajo una, tres semanas acá, viajo una, hago lo que puedo.

—Y él es re bueno.

Advertisement

—Sí, él es lo más. Vale la pena el esfuerzo.

—Sí.

—Porque es una persona muy especial.

Advertisement

—La nena viene y me dice: “Mamá, vino Jesús”. ¿Cómo que vino Jesús? “Sí, mamá, vino cuando yo estaba durmiendo en la cuna, vino Jesús. Me saludó y me dijo: ‘Hola, Sarah, ¿cómo estás?’”. Y yo digo: “No, está inventando”. O viste cuando decís: “No puede ser”. Y yo tipo ¡dura, pálida, intacta! A las dos semanas nos vamos al campo, Viernes Santo.

—Justo Viernes Santo también.

—Por eso, es como todo muy raro. Vamos manejando re tranquila, en ochenta, setenta, ahí por ruta tres. Súper relajada, ella atrás en su sillita, con la niñera, re bien. Y de la nada veo un rastrojero de color naranja, que yo… ¿viste?, ya tenés el instinto de “se va a mandar, se va a mandar”…

Advertisement

—Que se va a mandar en contramano.

—¡Nunca pensé que se me iba a venir de frente! A todo esto, yo al lado tengo un camión de nafta. O sea, si yo me mandaba para allí, iba a chocar con el camión, iba a ser todo como un desastre. El tipo dobla, yo como que hago una maniobra, que estaba con esta camioneta que me regaló Burlando, que hoy en día tipo agradezco a la vida de haber estado con esa camioneta. Hago como el frenado letal, pero el de atrás, claro, me la pega a mí. Pero nada, por suerte no nos pasó nada, ella no se enteró de nada, fue como un golpecito, muy poquito. Ella no se enteró de nada, pero lamentablemente los de atrás sí se golpearon, una pareja de jubilados con un perrito… El tipo se mandó contramano por la banquina y siguió. Pudimos detectar al señor, tenía como ochenta años, que encima se dio a la fuga. El tipo cuando llega a su casa deja el rastrojero, agarra una camioneta para irse, se estaba yendo para la costa, nivel fuga. Y Burlando haciendo su trabajo legal, lo pudieron encontrar y le sacaron el carnet.

—Ahí estabas protegida.

Advertisement

—Pero fue un milagro.

—Protegida. Jesús las protegió.

—Después yo también me quedé como todo un día en shock, como que empecé a unir todo, toda la situación: que yo había visto a Jesús, Viernes Santo, Pascuas, como que dije, bueno, no, Barby, ¡quedate tranquila que estás protegida!

Advertisement

—¿Alguna vez te agarraste de los pelos con alguien?

—Sí, me robaron la cortina.

—¿Qué?

Advertisement

—Había ahorrado un montón de plata para ponerme una cortina. ¿Viste esas que te ponen pelo y que quedás divina?

—Tu primer cortina.

Dos mujeres, Pampita y Barby Franco, se sientan sonrientes en un sofá. Una lleva camisa blanca y corbata negra, la otra un vestido blanco asimétrico. Fondo gris
«¿Y la que me hizo Burlando con el anillo de casamiento? Obviamente le dije que sí, pero también lo reputeé», reconoce

—Mi primer cortina, literal. Fui al boliche con amigas y en un momento había una piba que me miraba raro. Estaba ahí, en el VIP, viene la piba, me mira y medio que me empuja. Claro, yo tenía veinte años, me sale el barrio de adentro: “Eh, ¿qué hacés? ¿Qué me tocás?“, plum, plum, plum, plum, me arranca el pelo, me arranca la cortina, se queda con el gato en la mano. Yo la miro y digo: “No, mi cortina”. Y la hija de p… agarra el pelo y se lo lleva.

Advertisement

—¡¿Salió corriendo con la cortina?!

—Humillada, pelada quedé.

—Es más, lo cara que la cortina.

Advertisement

—No, no, no entendés lo que lloré.

—Aprendiste la lección, por cabrona.

—Y ahí nunca más, dije: “¡No me van a chorear otra vez el pelo!”

Advertisement

Disfrutá la entrevista completa en el video.

Fotos: Maximiliano Luna



Barby Franco,Pampita,moda,celebridades,evento,Argentina,televisión,sonrisas,blanco y negro,posando

Advertisement

CHIMENTOS

Andy Kusnetzoff habló sobre el escándalo entre Santiago Maratea y La China Ansa en PH: “Fue el programa más verdadero que hice”

Published

on



Durante la emisión del programa radial «Perros de la Calle» en Urbana Play, el conductor Andy Kusnetzoff dialogó en el estudio con su equipo sobre las grabaciones televisivas recientes y las repercusiones públicas generadas.

Andy Kusnetzoff habló en su programa de radio al tenso cruce que protagonizaron Santiago Maratea y La China Ansa durante la grabación de PH: Podemos Hablar, que saldrá al aire este sábado por Telefe. El conductor evitó en esta oportunidad dar detalles puntuales del intercambio, aunque reconoció que lo vivido en el estudio no resultó fácil de procesar y dejó una frase que resumió su percepción: “Fue el programa más verdadero que hice. No sé si es bueno o malo”.

Advertisement

La mañana de este viernes, al frente de Perros de la calle, relató que la expectativa previa era muy distinta a lo que ocurrió después en el estudio. El conductor explicó que, tras la repercusión de la emisión anterior de PH: Podemos Hablar, el equipo pensaba que la nueva jornada de grabación sería más calma por el perfil de los invitados.

“Entonces ayer decíamos: ‘No va a pasar nada’. La verdad, con los invitados que estaban no parecería ser nada”, comentó Andy. José Bianco, uno de sus compañeros en la radio, intervino con una frase que luego cobró otro sentido: “La calma que antecede al huracán”.

El conductor coincidió con la impresión inicial. “Yo lo definía como: es un bolo tranquilo”, señaló. Incluso contó que Ana Wini, una productora de Perros de la Calle estuvo en parte de la grabación, destacó el tono que había tenido el ciclo hasta ese momento. “Vio hasta la mitad y dijo: ‘Qué lindo programa, qué buen clima’”, recordó Kusnetzoff. Después de esa primera parte, algo cambió.

Advertisement

Sin mencionar de manera directa a Santiago Maratea ni a La China Ansa en ese pasaje de la conversación, Andy eligió la prudencia al evaluar cómo se verá el episodio cuando se emita por televisión. “No sé cómo quedará realmente (al aire), porque hay momentos donde ya no…”, expresó, antes de explicar que lo que percibe quien está dentro del estudio puede ser distinto de lo que registra la realización.

La China Ansa explicó en SQP el motivo de su discusión con Santiago Maratea durante la grabación de PH: Podemos Hablar (Video: SQP, América TV)

El conductor planteó que la edición y la selección de cámaras pueden modificar la lectura final de una escena. Mientras que quienes participan de una grabación tienen una visión parcial de las reacciones y de la energía que circula en el estudio, el público recibe una narración armada desde la dirección.

“Vos lo estás viendo por YouTube. Es la mirada del director que va ponchando, que no es la que vos estás viendo”, explicó. “Hay acontecimientos a veces en televisión o en un streaming que es distinta a la percepción que uno puede tener del clima, con la energía, viéndolo, que verlo por la tele”, agregó.

Advertisement

Por ese motivo, Kusnetzoff dijo que todavía no tenía una conclusión cerrada sobre su propia intervención. “La verdad que no sé cómo queda, no sé si estuve bien o mal, porque hay que ver cómo queda”, sostuvo. La frase dejó abierta la expectativa sobre el montaje final del programa y sobre cuánto de lo ocurrido permanecerá en la emisión del sábado.

Cuando Bianco le pidió que pusiera en contexto a quienes no habían seguido las versiones que circularon durante el jueves, Andy respondió entre risas: “Es difícil que no te hayas enterado”. Luego, retomó una reflexión sobre el nivel de exposición que adquirieron los hechos sucedidos durante la grabación.

“Yo le dije a Lu (Calderone, otra de sus productoras) la frase hace poco: ‘Quiero volver a bajar el perfil, porque a mí no me gusta (alto)’, todavía no lo estoy logrando’”, comentó. Desde la mesa radial le remarcaron que había sabido manejar la situación, pero el conductor no se mostró del todo convencido. “Qué sé yo. Me parece que en un momento hay cosas que uno puede controlar y unas que no”, señaló.

Advertisement
El influencer y la periodista mantuvieron un tenso cruce que se verá recién este sábado. Su palabra (Video: DDM/ América TV)

La tensión se produjo el jueves por la tarde, durante la grabación de PH: Podemos Hablar en los estudios de Telefe. Según pudo saber Teleshow, la jornada estaba pautada para el mediodía, aunque el arribo tardío de Maratea demoró el inicio de la producción.

Ya en el estudio, Ansa le hizo preguntas vinculadas con la colecta que el influencer encabezó para Independiente y con otra campaña solidaria destinada a un refugio de animales. Los planteos incomodaron al invitado, que reaccionó con enojo, elevó la voz y cuestionó a la periodista por el tono de sus consultas.

El intercambio escaló al punto de que Maratea evaluó la posibilidad de abandonar el programa. Más tarde, el propio influencer admitió que no logró mantener la calma durante la discusión. “Yo estaba reenojado y cuando yo me enojo hablo rápido y fuerte”, reconoció.

Advertisement

También reconstruyó el momento en que quiso retirarse de la grabación. “Yo me quiero ir a correr. Si me dejan, me voy a correr”, contó que le dijo a una productora, en referencia a su deseo de salir del estudio en medio del malestar.

La secuencia obligó a Kusnetzoff a intervenir para intentar ordenar el clima en el set. Antes de hablar sobre el tema en su ciclo radial, el conductor ya había dado una breve versión sobre el desarrollo de la grabación en declaraciones al programa de Luis Ventura y Marina Calabró.

El conductor se refirió al tenso episodio que se verá al aire este sábado (Video: Primicias Ya/ América TV)

Andy contó que Ansa formuló una pregunta a Maratea, pero que la charla no tuvo continuidad porque el influencer adoptó una posición defensiva desde el comienzo. “Le hizo una pregunta. No llegó a preguntarle de vuelta a Santi porque se puso más a la defensiva y se fue un poco subiendo el tono dentro de una discusión”, relató.

Advertisement

La definición del conductor fue breve y precisa: “Se enrareció el clima”. Esa percepción coincidió con lo que luego desarrolló en la radio, cuando habló de una grabación atravesada por una energía difícil de trasladar en palabras antes de ver el programa terminado.

El episodio ocurre luego de una semana de alta repercusión para el ciclo de Kusnetzoff. El propio conductor aludió a la cantidad de clips y comentarios que generó la emisión anterior, un antecedente que, según contó, llevó al equipo a imaginar que esta vez el encuentro no tendría situaciones que alteraran el desarrollo habitual de la propuesta.

Sin embargo, la conversación entre Maratea y Ansa modificó ese plan. La periodista llevó al estudio preguntas sobre dos de los temas que mayor atención generan alrededor del influencer: las colectas que impulsó, el destino de los fondos y el debate público que acompañó esas iniciativas.

Advertisement

El resultado de ese cruce se conocerá este sábado, cuando PH: Podemos Hablar salga al aire. Kusnetzoff, por ahora, eligió resumir la experiencia con una definición que anticipa una emisión atravesada por la incomodidad: “Fue el programa más verdadero que hice”.

Continue Reading

CHIMENTOS

¡Bombazo! Emilia Mernes habló de su casamiento con Duki y dejó a todos en shock: “Hace mucho tiempo…”

Published

on


Casarse volvió a estar de moda, parece. Al menos, entre las divas del pop argentino. Y a semanas de dos de las bodas más esperadas del año, la de Lali Espósito y la de Tini Stoessel, Emilia Mernes dejó en claro que tiene muchas ganas de sumarse al equipo de las casadas. 

Advertisement

Así lo hizo saber en su paso por Sería increíble, al referirse a su relación con el Duki, que ya lleva un tiempo considerable, entre algunas idas y venidas y rumores de crisis. “Estoy en pareja hace mucho tiempo y una empieza a proyectar también en el amor…”, dijo Emilia, mientras en OLGA sonaba la marcha nupcial.

“Hace cinco años y medio ya, vamos para seis.. largo, largo…”, enfatizó Mernes, a lo que Nati Jota le preguntó si estaba a la espera de que su novio se lo propusiera. ¿Y qué dijo ella? “Si sucede la propuesta, feliz”. Sin embargo, acto seguido bajó la espuma, argumentando que con su pareja están “ocupadísimos” para ocuparse de los confites.

“La verdad es que los dos estamos haciendo muchas cosas, con muchos proyectos cada uno. Tenemos que estar un poco alineados y los dos sabemos, más o menos, cuándo será el momento…”, señaló. Aunque se mostró esperanzada al asegurar que “ya encontrarán algún hueco para hacerlo”. 

Advertisement

LA RELACIÓN DE EMILIA MERNES Y EL DUKI

“Si se da y a él le nace la propuesta, recontra, yo feliz”, volvió a decir Emilia Mernes, aunque aclaró que no espera grandes despliegues a lo Hollywood ni un fgran gesto del Duki. “No me imagino que baje de un helicóptero.. No somos tan ostentosos, es mucho más sencillo”, dijo, entre risas, la morocha. 

Cabe recordar que en mayo, luego de un video en un boliche donde la pareja parecía protagonizar una pelea, Emilia fue interceptada por el cronista de LAM y, entre incómoda y nerviosa, declaró: “Se dijeron muchas mentiras y no puedo salir a desmentir cada vez que inventan. Duelen las mentiras”.

¿Con Duki cómo está el vínculo?», consultó el periodista. «Muy bien, muy bien», respondió. «Porque en este último tiempo se habló mucho y está bueno que nos comentes vos, en primera persona, cómo viviste estos meses». «La verdad que con Duki siempre bien, como siempre. Nos inventaron miles de cosas y seguimos más fuertes que nunca», afirmó Emilia.

Advertisement

 

TEMAS


 

emilia mernes, duki

Advertisement
Continue Reading

CHIMENTOS

El accidente fashion de Nicole Neumann en el vestuario de un club: “Terminé con el dedo ensangrentado”

Published

on


Nicole Neumann relata un insólito accidente con sus uñas (YouTube: Solo con Niki)

Advertisement

Las uñas largas dominan las tendencias, pero el look más impecable puede convertirse en una trampa en el momento menos esperado. Nicole Neumann lo sabe bien: lo que arrancó como una salida al club terminó en una situación límite dentro del baño que no olvidará fácilmente

En el streaming Solo con Niki, Neumann recreó con lujo de detalles lo que había vivido ese día en el club al que fue a acompañar a sus hijas: un dedo trabado en la cadena del inodoro, forcejeo desesperado y el dedo terminó ensangrentado.

“Voy al baño, uñas larguísimas. No podía tirar la cadena porque era otro dispositivo, comentó Neumann, antes de describir el mecanismo. “Lo meto así. Va, listo”, agregó e imitó con la voz el sonido de la cadena del sanitario. El problema surgió al retirar el dedo: “Cuando lo voy a sacar, no me sale”.

Advertisement

La reacción de sus compañeros -su hermana Gegé, Juan Otero y Lisa Príncipi- cargaron de dramatismo la anécdota, mientras la conductora intentaba graficar la magnitud del aprieto. “Se me trabó el dedo, chicos. No, no entienden la desesperación que me agarró”, relató. Con el dedo atrapado, la conductora se encontró sola en el baño del club y sin margen de maniobra inmediata, frente a la disyuntiva de pedir ayuda a los gritos o resolver el problema sin exponerse. “¿Qué hago? Si tengo que empezar a los gritos, me muero del papelón”, explicó.

Nicole Neumann

La modelo señaló que descartó la posibilidad de pedir auxilio y se decidió por una solución definitiva. “Me quedé el dedo atascado al inodoro y no puedo pasar por esto. En un momento dije, ‘yo me saco el dedo, pero lo saco de acá’”, relató, y agregó una frase que resumió el estado de ánimo de ese instante, en el que la urgencia por el accidente contrastaba con el glamour de una modelo de carrera: “Saldré sin dedo, pero no voy a salir con la tapa del inodoro en el dedo, ni voy a permitir que nadie me vea enganchada al inodoro con el dedo”.

Neumann optó entonces por tirar con fuerza hasta liberarse, pese al dolor que le provocó la maniobra. “Chicos, tiré tanto con un dolor…”, relató, antes de describir el resultado final del episodio. “Se me cortó todo el dedo. Todo el dedo sangrentado”, cerró la conductora. Al término del relato, vinculó lo ocurrido con las uñas largas que llevaba puestas ese día y resumió la situación con una frase sobre ese tipo de manicura: “Son divinas, pero muy incómodas”.

Advertisement

La modelo contó que hizo el trámite para renovar el documento, sin embargo, nunca llegó (Video: Instagram)

El accidente en el club no fue el único contratiempo que Neumann compartió con su público en las últimas semanas. A través de sus redes sociales, la conductora relató la odisea burocrática que atravesó durante más de un año para renovar el documento nacional de identidad de una de sus hijas: realizó el trámite tres veces y el DNI nunca llegó a sus manos.

La primera vez, el documento fue procesado pero nunca entregado. Al volver a reclamar, los empleados pusieron en duda su versión. La segunda vez, un empleado de Aeroparque confirmó que el trámite ya había sido iniciado. La tercera, el DNI fue despachado en el plazo prometido de 96 horas, pero el repartidor ingresó al barrio privado donde vive, dio una vuelta y se retiró sin completar la entrega. Como colofón, dejó una constancia indicando que ella debía ir a buscarlo.

Advertisement

“Entró, dio una vuelta por el barrio, se las tomó, nunca me dejó el DNI y encima me deja una constancia de que lo tengo que ir a buscar”, resumió. Los intentos de comunicarse con la empresa de mensajería tampoco dieron resultado: el servicio de atención telefónica la derivó a WhatsApp, y el bot le ofreció opciones que no contemplaban su situación.

Continue Reading

Tendencias