CHIMENTOS
Cinzia versus Eduardo en Gran Hermano Generación Dorada: quién es el último eliminado de la casa

La casa de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) vivió una de las noches más tensas y cargadas de emociones de toda la temporada. La reciente expulsión de Lola Tomaszeuski por romper una de las reglas clave del reality dejó a todos los jugadores con la guardia alta y el ánimo alterado. Sin embargo, la gala de eliminación de este lunes 25 de mayo todavía tenía otra sorpresa reservada y el clima se mantuvo al límite hasta el último minuto. Al final de la noche, Eduardo Carrera fue el elegido para abandonar el juego.
La ceremonia arrancó con la placa de nominados compuesta por tres nombres fuertes: Eduardo, Cinzia Francischiello y Juanicar. Cada uno llegó a esa instancia con historias y recorridos distintos, pero sabiendo que cualquier cosa podía pasar en una casa marcada por las estrategias cruzadas, las sanciones y las alianzas rotas.
La primera definición llegó rápido: Juanicar fue el primero en bajar de placa, con apenas el 3,8% de los votos en contra. El joven celebró la decisión del público y agradeció con una sonrisa: “Gracias gente. La casa es un loco y me estoy volviendo loco, pero me quiero seguir quedando”. Su alegría contagió por un instante a sus compañeros, pero la tensión volvió de inmediato: el mano a mano final estaba planteado entre Eduardo y Cinzia, dos protagonistas que venían arrastrando fuertes polémicas y que sabían que la votación sería reñida.
La expectativa se mantuvo hasta el último segundo. Afuera, el público debatía en redes sociales y los seguidores del reality analizaban cada movimiento, cada palabra y cada gesto de ambos jugadores. La casa, mientras tanto, contenía la respiración, sabiendo que cualquiera de los dos podía cruzar la puerta en cuestión de minutos.
La definición llegó con el anuncio de Santiago del Moro, que mantuvo el suspenso hasta lo último. Solo entonces los jugadores supieron que, por decisión del público, Eduardo Carrera debía abandonar la casa, tras recibir el 57,7% de los votos negativos frente al 42,3% de Cinzia. El momento fue recibido con sorpresa y, para muchos, con una mezcla de tristeza y alivio.
La reacción de los compañeros no tardó en llegar. Muchos corrieron a despedirse de Eduardo, que eligió dejar un mensaje de calma y buenos deseos: “Disfruten todo, es un juego, les deseo lo mejor a todos. Me vine a divertir y les queda a ustedes el final. Le deseo lo mejor a todos, sobre todo a vos Ema, espero que ganes y te llegues a la final y cumplas el sueño con tu hija. Los quiero mucho a todos”. El propio Gran Hermano también tuvo palabras para él: “Te mando un abrazo fuerte. La verdad fue un gusto haberte tenido en la casa. Subrayo tu buena educación y tu respeto. Te deseo lo mejor”.
La eliminación de Eduardo cerró una semana marcada por conflictos internos, reproches por la compra de alimentos y cruces con otros jugadores, especialmente con Brian Sarmiento. A esto se sumó el impacto de la reciente expulsión de Lola, que había dejado a todos recalculando estrategias y preguntándose quién sería el próximo en dejar la competencia.
El contraste en las despedidas fue evidente: Emanuel Di Gioia, gran aliado de Eduardo, lo abrazó varias veces antes de su partida, mientras que Cinzia optó por un saludo breve y frío, dejando en claro que las tensiones internas siguen marcando la convivencia.
La gala de eliminación también sirvió para repasar la lista de quienes siguen en carrera: Gladys La Bomba Tucumana, Emanuel Di Gioia, Pincoya, Manuel Ibero Durigón, Titi Tcherkaski, Juani Car, Cinzia Francischiello, Franco Zunino, Yanina Zilli, Luana Fernández, Tamara Paganini, Charlotte Caniggia, Brian Sarmiento, Matías Hanssen, Nenu López, Sebastián Cola, Tati Luna, Juan Carlos López, Steffy Pereira, Leandro Nigro, Mariela Pietro, Yisela “Yipio” Pintos y Andrea del Boca.
CHIMENTOS
Sofía Solá mostró cómo se preparó para su salida con un joven en Barcelona: “Mi aventura con el catalán”

Sofía Solá contó cómo se preparó para una cita en Barcelona
Entre accidentados días y hermosos paseos por Barcelona, Sofía Sola disfruta al 100% de nueva vida en España. Sin embargo, más allá de la emoción que genera rehacer su vida en Europa, la joven no oculta el dolor que atraviesa por sentirse lejos de casa. En ese marco, la hija de Maru Botana eligió conocer nuevas personas. Así fue como la modelo compartió con sus seguidores los preparativos para su salida con un catalán.
“Venimos con días medio heavys”, comenzó diciendo la influencer en su cuenta de TikTok respecto a las altas temperaturas del verano europeo. Luego, Sola se refirió al joven que conoció: “Ayer conocí a un catalán y me acaba de poner: “te busco”. Y vamos en moto a Tibidabo. Un ratito igual, es tipo de siete a diez. Estoy acá en el local que he venido a trabajar y yo vengo a trabajar así, porque hace tanto calor, pero también genera un olor en la ropa de comida y yo tipo: “Che, hombre, voy a tener olor a comida”. Me voy a preparar aquí con ustedes y me voy a vivir mi aventura con el catalán”.
Después de contar sus planes, y su emoción por su salida, la joven reflexionó sobre sus días en Barcelona: “La verdad que últimamente estuve extrañando muchísimo Buenos Aires. Me di cuenta que vivir con nuevas personas y hoy en día vivir sola, no tener casi planes, me está pegando mentalmente. Después la sensación de no tener descanso, no tener refugio en ningún lado, eso me está pegando muy heavy. ¿Estoy bien? Sí. ¿Me quiero ir? No, solo que extraño. Me di cuenta que estaba perdiendo mi lado aventurero. Yo soy una chica reaventurera en cuanto más planes randoms, por no decir hombres, pero sí, como que digo que sea todo con cualquiera”.
Continuando con su relato, Sofía volvió a referirse al joven que iba a conocer: “Y cuando me propuso esto, que lo conozco porque es amigo de una amiga de acá, que ya está viviendo acá, entonces como que no es que me mandé tampoco al chori. Además me deja en mi casa tipo diez, y solo me va a mostrar las vistas desde Tibidabo de Barcelona. Estoy contenta, medio estresada con toda mi vida, porque la verdad que hay mucho trabajo, pero es importante mantener la persona que sos, estas cosas que me fui dando cuenta que necesito de mí para ser feliz, como irme en moto a Tibidabo con un catalán”.

Barcelona representa para Sofía Solá, hija de Maru Botana, un escenario de descubrimiento personal y autonomía. A casi un mes de haber dejado Buenos Aires, la joven inició su vida en la ciudad condal con expectativas propias y el deseo de reinventar su rutina lejos del entorno familiar. Desde su llegada, compartió en redes sociales fragmentos de su nueva cotidianidad, con imágenes que reflejan emociones y momentos de adaptación.
La rutina en Barcelona fue tomando forma a medida que Sofía recorría sus calles. En sus publicaciones aparecen gestos y detalles personales: café en mano, mirada directa a la cámara, prendas sencillas, una campera rosa o collares dorados que se repiten en varias fotos. En uno de sus posteos se presenta con humor: “Sofía Solá solo se saca selfies”.
Algunas imágenes la muestran sentada en la vereda, taza en mano, bajo el sol, con una persiana grafiteada de fondo; en otras, aparece en la ducha, el cabello cubierto de espuma, los ojos claros en primer plano, o luciendo una cadena que repite en diferentes retratos. La cámara también registra escenas cotidianas: una mesa de patio con uvas verdes, café, flores secas, botella blanca y pies descalzos en ojotas negras. Los escenarios varían entre terrazas, bares y balcones, pero el hilo conductor es la búsqueda de instantes simples que definen la experiencia de vivir lejos de casa.


El recorrido incluye el frente de un hostal que lleva su apellido y selfies viajeras desde el tren, con paisajes verdes y cielos despejados de fondo. Sofía también muestra su espacio de trabajo: computadora sobre una mesa de bar, taza lista, short de jean y remera azul, preparándose para una jornada de teletrabajo. No faltan las imágenes espontáneas, con gestos relajados, lengua afuera o stickers en el rostro, siempre con una naturalidad alejada de las poses forzadas. En otras fotos, revela aspectos más íntimos: cicatrices en el brazo, la piel brillante tras la ducha y las pulseras doradas que la acompañan.
Barcelona se convierte así en el telón de fondo de una rutina que combina salidas al mercado, cafés al sol y pequeños rituales urbanos. Cada publicación revela parte de su proceso de adaptación y una mezcla de emociones: entusiasmo, cansancio, curiosidad y nostalgia por quienes quedaron en Argentina. El barrio, los objetos cotidianos y las calles marcan esta nueva etapa, en la que cada detalle cobra valor.
En medio de esta rutina, Sofía vivió un episodio que la impactó. Hace menos de un mes, sufrió un accidente mientras circulaba en una bicicleta de alquiler: una moto la atropelló. Relató la experiencia en TikTok, donde expresó la sensación de soledad tras el incidente: “Seguí caminando y quería contarle a alguien lo que me había pasado. Y no podés. En el fondo, nadie sabe lo que le pasa al otro. Y a mí recién me habían atropellado, sola”. La policía intervino rápidamente, las heridas físicas resultaron leves y el único malestar persistente fue una tensión muscular. Se ocupó sola de buscar calmantes y cremas en la farmacia.
Más allá del dolor físico, lo que más la afectó fue la sensación de vulnerabilidad. “Creo que fue la primera vez en todo este viaje en la que realmente sentí un nivel de susto, soledad y de necesito a mi madre”, reconoció. A pesar del impacto, Sofía continúa apostando por su experiencia en Barcelona y elige mostrar tanto los momentos felices como los desafíos de la independencia. Su álbum de selfies y postales cotidianas retrata la conquista de la autonomía, celebrada en cada pequeño logro, en cada café solitario y en cada paso que la acerca a sentirse parte de una ciudad que empieza a convertirse en hogar.
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CHIMENTOS
La violenta agresión que sufrió un cronista de América TV durante los festejos de Argentina en el Obelisco

En plena euforia por la clasificación de la Selección Argentina a los cuartos de final del Mundial 2026, un móvil en vivo de América TV terminó convirtiéndose en noticia por un inesperado episodio que obligó a la producción a tomar una drástica decisión. Lo que debía ser una cobertura de los festejos de los hinchas terminó interrumpido por la irrupción de un hombre que generó un momento de máxima tensión al aire.
Todo ocurrió mientras el cronista recorría las calles para reflejar la alegría de los fanáticos tras el agónico triunfo por 3 a 2 frente a Egipto. En ese contexto, el periodista entrevistaba a un simpatizante venezolano que celebraba con la camiseta de la Selección Argentina y contaba cómo había vivido la remontada del equipo de Lionel Scaloni.
Sin embargo, en medio de la charla apareció un hombre que se metió de manera intempestiva frente a la cámara y comenzó a interrumpir constantemente el móvil. Con una actitud insistente y sin permitir que el cronista continuara con la entrevista, empezó a lanzar frases desconectadas de la conversación, generando desconcierto tanto en el entrevistado como en quienes seguían la transmisión.
La situación fue escalando con el correr de los segundos. El movilero intentó retomar el control de la nota, pero le resultó imposible continuar debido a la insistencia del desconocido, que no dejaba de hablar y de invadir el espacio frente a cámara.
EL INCÓMODO MOMENTO QUE SUFRIÓ UN MOVILERO EN EL OBELISCO
Ante ese escenario, desde el control de América TV decidieron cortar el móvil en vivo para evitar que el episodio siguiera desarrollándose al aire. La transmisión regresó rápidamente al estudio, dejando inconclusa la cobertura de los festejos por la clasificación de la Scaloneta.
Antes de que la imagen desapareciera, apenas pudo escucharse que el hombre hacía un comentario vinculado a Lionel Messi. Esa breve intervención alcanzó para que, minutos después, las redes sociales comenzaran a especular sobre su identidad.
Varios usuarios señalaron que podría tratarse de un streamer conocido por sus críticas hacia Messi y la Selección Argentina. Sin embargo, debido a la rapidez con la que la producción decidió finalizar la transmisión y a que sus palabras casi no llegaron a entenderse, esa versión nunca pudo ser confirmada y el episodio quedó envuelto en el misterio.
América TV
CHIMENTOS
Floppy Tesouro en “Lo de Pampita”: “En el Bailando una persona me seguía y tuve miedo de que me secuestre”

Floppy Tesouro se consolidó como una de las figuras más reconocidas de la televisión y el espectáculo argentino durante las últimas dos décadas. Nacida en Buenos Aires en 1985, su nombre completo es Florencia Tesouro. Su carrera tuvo un fuerte impulso a partir de su participación en el programa juvenil Gran Hermano Famosos en 2007, donde su carisma la llevó a ganar popularidad rápidamente.
A lo largo de su trayectoria, Tesouro se destacó como modelo, actriz, cantante y conductora. Su presencia en ciclos como Showmatch, Bailando por un sueño y diversas obras de teatro de revista marcó etapas clave de su desarrollo profesional. Su versatilidad la llevó a incursionar tanto en el modelaje como en la música, con la grabación de sencillos pop y colaboraciones en proyectos televisivos y teatrales de alto perfil.
En el plano personal, la vida de Floppy Tesouro estuvo marcada por una fuerte exposición mediática. Contrajo matrimonio con Rodrigo Fernández Prieto en 2017 con quien tuvo a su hija Moorea y, tras la separación, formó pareja con Salvador Beccio.
Acá, los momentos más destacados de la charla:
—“¿A Floppy Tesouro le escribió un futbolista de la Selección por Instagram…?»
—Unos aplausitos (risas).
—¡Eso no es que te haya escrito un mensaje! ¡Eso es una reacción! Si ponés aplauso querés que el otro… conteste algo. ¿Lo hiciste?
—¡Nada, nada! Por las dudas, que nada se malinterprete.
—¿Pero era un señor comprometido?
—Sí.
—¿Juega ahora en la Selección en este Mundial?
—Sí.
—(Suspiro) No, no vamos a decir nada.
—No.
—Para no desconcentrar a nadie.
—¡No, por favor, que vamos bárbaro!
—¡Por favor te lo pido!
—¡Por favor te lo pido! Capaz que es de buena onda, claro. No hay manera de que yo toque a un hombre casado. Y habiendo tantos hombres, ¿por qué te tenés que meter con uno casado? ¿Bajo qué concepto te puede atraer un hombre de familia? No la veo, no la haría y no me gusta que lo hagan. Y me parece que hay mujeres que les da morbo salir con alguien que está en pareja, porque si no… no entiendo. O sea, algo les tiene que pasar interiormente, pero yo veo un tipo casado ¡y para mí ya tiene bombacha!
—¡Ya está, está muerto!
—Me hice las lolas a los 23, más que nada por una cuestión de que sentía como que el medio me lo pedía. Yo tenía mucha cola y tenía 85 de lolas: ¡hoy sería perfecta!
—Divina.
—Porque hoy se usa, ¿viste? “Menos es más”. Y me acuerdo que siempre me decían que me faltaba lolas. Cualquier contrato que cerraba era “Te falta un poquito más de lolas”, y lamentablemente, al ser chica, todo eso te va llegando, las ansias también de querer hacer un montón de cosas y de decir “a ver, no me están eligiendo porque tengo pocos pechos”, y bueno, me los hice. Después me sentía chocha porque me ponía algo sin corpiño y en esa época se usaba mucho tener lolas y cola. Y fue más que nada por eso. Hoy me gustaría tener un poquito menos.
—Qué pena no poder decidir uno con libre albedrío sobre su cuerpo, ¿no?
—Total. Por ejemplo, Silvina Luna, una mujer divina, una dulce, total. Bueno, hablando un poco de esto, ¿no? De la presión que por ahí la fue llevando a tomar esa decisión, ¿no? Sentía esa presión. Y contra eso a veces no hay con qué darle, ¿no?
—Y caer en las manos de equivocadas, una mala praxis.
—Fue con la persona equivocada, lamentablemente, sí. Muy duro, muy duro para todos. Todavía me cuesta entender que no está en este plano.
—Dejó muchos mensajes para las chicas jóvenes, como que su mensaje fue muy claro de “cuidá tu cuerpo”.
—Cuidar tu cuerpo y priorizar también el tema de la salud.
—Cuando fui a una entrevista con una agencia, pasé un mal momento con el dueño. Al principio me había sentido incómoda apenas llegué porque decía que me quería ver en ropa interior y yo le decía: “No, yo ya mandé un catálogo de todas mis producciones anteriores”. Yo ya venía trabajando en los medios, era más que nada por una cuestión que… nada, no lo quiero ni decir… pero de incomodidad. Me quedé tranquila cuando me dijo: “Bueno, está bien”. Pero al instante me dice: “Bueno, te va a ir muy bien”. Me hace así, me agarra la mano y me empieza a tocar dentro de la mano, todo muy incómodo. Me puse a llorar instantáneamente y estaba mi mamá esperándome afuera y mi papá abajo. Y me fui llorando, corriendo. Bueno, le conté a mi mamá, mi mamá quería entrar a hablar con él. Le dije: “No, nos vamos de acá, no voy a trabajar con él”.
—Es una situación de acoso sexual.
—Sí.
—Sí, porque si sos vulnerable y no reaccionás a tiempo, no sabés en qué podría haber decantado ese mimo en la mano, ¿no?
—Exactamente. Y esto que hablábamos antes de la contención familiar, de que esté mi mamá afuera cuando salí llorando, de que esté mi papá abajo, que obviamente estaba… que te imaginás. Los tuve que llevar a los dos porque querían subir. Pero yo dije: “No, no voy a trabajar acá, nos vamos”. No había pasado nada, pero yo me había sentido muy mal. Y después iba a todos lados con ese miedo y por suerte nunca más me pasó, jamás en la vida. Y trabajé en un montón de agencias.
—A cuántas sí les habrá pasado.
—Bueno, ahí está. Eso es lo que digo, ¿no? Cuántas mujeres vulnerables con ganas de llegar a los medios, de crecer, y les pudo haber pasado esto y por ahí no contaron con las herramientas. Yo, bueno, me angustié, salí corriendo, pero yo tenía todo muy claro en casa: qué estaba bien, qué estaba mal, hasta dónde, eso es muy importante.
—Igual uno nunca sabe cómo va a reaccionar tampoco. No podemos juzgar a ninguna mujer…
—Cero, porque cada una reacciona como puede.
—Nunca le di lugar a un hombre para que me diga qué me tenía que poner o si yo tenía que aceptar tal o cual trabajo. Yo siempre digo: para mí el trabajo es salud. ¡El trabajo es lo que amo hacer! ¡Se prende una cámara y se me ilumina la vida! Nadie me va a poner…
—Te ponés de novio con Floppy y después no querés que sea Floppy. Es como que…
—Es una locura.
—O plantear todo al principio.
—Esta es mi vida, estas son mis cartas y el otro decide, ¿no? Porque después cuando dejás algo por alguien, a veces no te arrepentís, pero a veces sí te arrepentís. Entonces, después si eso no funciona, le echás la culpa al vínculo. En cambio, si vos seguís haciendo tu vida, tu rutina, obviamente cambian las prioridades cuando estás en pareja, lógico, pero siempre con respeto, pero seguís haciendo tu rutina de vida, como hacemos nosotras, que amamos lo que hacemos y tenemos pareja y somos respetuosas. Me parece que es por ahí.
—Es un trabajo como cualquier otro. Terminás y salís corriendo a casa a sacarte las pestañas y ponerte el pijama, obvio.
—Sí. ¡Re!
—¿Hay algo ahí de lo que te hayas arrepentido en tu carrera?
—Las típicas tapas hot de cuando éramos más chicas. Pero la verdad es que no me arrepiento.
—Yo las tengo con mucho orgullo, eh.
—Yo las tengo todas encuadradas, gorda.
—Yo las veo para decir “qué bien que estaba ahí”.
—Eso seguro. Pero digo, hoy por ahí, digo, sería como algo muy fuerte teniendo una nena de casi diez años.
—Ah, no, yo con hijos varones también. Se espantarían.
—Pero no me arrepiento de haberlas hecho en su momento. Nada de lo que hice hasta hoy, eso siempre lo recalco, en lo laboral y en lo personal, es algo de lo que me arrepienta, porque creo que todo lo que fui haciendo me llevó a ser la mujer de 41 años que soy hoy. Plantada, con experiencia, que sé que sí, que no, que cuando sos más chica por ahí tenés como más incertidumbre. Pero no, no me arrepiento.
—Acá dice: “Floppy Tesouro fue amenazada y tuvo un botón antipánico”. ¿Cuándo fue eso?
—Sí, en pleno Bailando por un Sueño…, fue hace muchos años. Tenía una persona que me seguía. Cada vez que yo salía del Bailando me mandaba un mensaje y me decía, ponele: “Qué bueno que estés agarrando Libertador, camino corto”. Y yo iba por Libertador y me entraba a transpirar, digo: “Este tipo me secuestra”. Entonces, iba todas las noches hablando con mi papá a través de Bluetooth, hasta llegar a mi casa. Me llegó a mandar una vela en forma de pene al camarín. Empezó con chocolate, flores, hasta que mandó eso obsceno y me pareció un montón. Además de que me siguiera, que me mande cosas. Entonces, sí hicimos la denuncia. Una vez que hicimos la denuncia y que Marcelo Tinelli lo dijo televisivamente, frenó. Se ve que se asustó. Pero digo, ¿cuántos casos hay que no frenan y que las mujeres no tienen la oportunidad de decirlo en la tele?
—Y qué suerte que la Justicia reaccionó rápido con tu botón antipánico.
—Total, eso también, porque no siempre pasa.
—Me estoy comiendo un pebete.
—Un colágeno.
— Es un bombón, es un bombón y lo conocí gracias a vos.
—Sí, porque hice una gala. Soy como una vieja tía celestina. Los solteritos los pongo todos juntitos. Y al día siguiente me dice: “Ay, ayer en la gala, tiqui, tiqui, tiqui, tiqui”. ¿Qué hubo, match ahí, qué pasó?
—Un match espectacular. Nuestro amigo, Max Orlandi, estaba ahí y él me dice: “Hay uno para vos que no para de mirarte. Es el típico hombre que a vos te va a encantar”. Bueno, obviamente, nuestros amigos conocen nuestros gustos y me dice: “¡Está allá!“ Y yo no quería mirar…

—Te hacías la interesada.
—Claro, y le digo “vos haceme mirar para allá”, no sé qué, y lo miro y me sonríe y le sonrío. Dije: “Ah, es una bomba total”. Me pareció relindo. Me daba como esa cosa de italiano. Yo soy chapada a la antigua, olvidate. Yo si no me venía a hablar, moría en decir “qué lindo chico que vi en la gala”, pero no iba a ir a hablarle. Entonces, Max se pone a bailar con ellos y yo dije no me voy a quedar sola acá parada, le digo te voy a matar. Salva miraba, pero no se acercaba, un caballero. Después entendí. Salva pensó que Max era mi pareja.
—¿Y en qué momento se dio cuenta de…?
—Nada, cuando él empezó a bailar.
—Con el baile se dio cuenta (risas).
—Empezó a bailar omo muy desesperadamente, hasta que en un momento dijo “no, no es la pareja”. Y así fue. Nos pasamos los teléfonos y no perdió un segundo. Me invitó a cenar al instante.
—Ya tenía agendado al día siguiente.
—Ya tenía agendado al día siguiente. Fuimos a cenar. ¿Viste esas cenas de charlas de cuatro horas, literal, en un restaurant que se tienen que ir y vos estás…?
—Sos el último enamorado ahí.
—Espectacular. Y desde ese día no nos dejamos de ver nunca. Como que nos pusimos de novios a la semana, nos fuimos a Córdoba un fin de semana, una estancia supertranquila, a relajar y ahí me escribió una carta y me pidió que sea la novia. Yo me morí de amor porque…
—Bien a la antigua como a vos te gusta, me encanta.
—Viste que yo soy muy susanita, entonces todo eso que está escrito en el librito a mí me enamora.
—¿Cómo se fusionó él con esta familia que eran vos y Moorea?
—Claro, yo vengo con el combo. Yo creo que estaba esperando un gran compañero. Y Salva es un gran compañero de vida y, y muy, muy bueno con mi hija.

—La que tenía la mejor cola era la chica del verano. Y de todas esas mujeres ganaste.
—Gané como la mejor cola. Gané y fue reloco. Yo fui con amigas a Mar del Plata un fin de semana. Mis amigas me decían: “Subite que lo ganás”. Me subí, éramos dieciséis y yo tenía el número diez. Y me acuerdo que yo escuchaba: “Marado, Marado”.
—Ah, ya tenías hinchada.
— Yo decía: “Pará”. Miraba el número y decía: “Soy diez, soy yo”. Y bueno, fue reloco porque lo termino ganando y ese mismo día me dicen: “Bueno, mañana nos tenemos que ir a Buenos Aires porque tenés que estar con Leo y Vero en AM”. Y dije: “Bueno”.
—Ya está, esa es la mía.
—Todo suma. No es que algún día dije: “Ay, no, ahora la gente se va a acordar que ahora soy solo una cola bonita y que voy a laburar solo por el lomo”. Yo nunca pensé eso. Viste que a veces pasa. Abrió un montón de puertas y también queda en uno después de mostrar que sí conducís, que sí desfilás, que sí bailás.
—Que sí te sabés la letra. Obvio.
— Viste que con todo lo que pasó ahora con el tema de los cuerpos y qué sé yo, me llaman y me dicen: “¿Qué opinás de que hayan sacado el concurso?”. Tipo como si fuera la referente de “Cola Reef”.
—Ay, yo no lo hubiera sacado, porque te digo, las mujeres también admiramos la belleza de otra mujer. A mí me pasa mucho en redes. Las fotos más jugadas, los likes son de mujeres.
—Sí, eso habla muy bien de nosotras, de las mujeres, ¿no?
—Y además ganarte el cariño de las mujeres, del público es todo.
—Es todo. El hombre ya medio que uno dice: “Bueno, lo tengo medio ganado”, (Ríe) pero la mujer es más, no sé, a mí me da más satisfacción. Está bueno.
Disfrutá la entrevista completa en el video.
Fotos: Gastón Taylor
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