La producción y exportación de gas y petróleo en Vaca Muerta ilustra el ingreso de dólares por la actividad de sus yacimientos (Imagen Ilustrativa Infobae)
Recalculando, dicen por estos días los petroleros y protagonistas de la industria local de oil & gas, planillas en mano. O del universo “Vaca Muerta”, para ser más claros. Hay una presentación que circula entre los ejecutivos del sector que es –junto al campo– la locomotora de la economía argentina con números que, hasta hace poco, parecían de ciencia ficción. Hay mucho de futuro en esos datos y promesas que hacen brillar los ojos a más de uno, pero hay también cifras que ya son una realidad palpable. O “contable”, ya que se trata de billetes contantes y sonantes.
Por caso: una balanza comercial energética superavitaria en 2024 por primera vez en años, un saldo favorable que el año pasado fue de USD 7.800 millones y exportaciones proyectadas de casi USD 53.500 millones anuales para 2035. Inversiones que rondarán los USD 17.000 millones por año promedio en una década. Y producción de petróleo rozando ahora el millón de barriles diarios, a un paso del objetivo que en hace pocos años sonaba imposible. Conviene mirar los números otra vez, en detalle. Abruman.
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Está claro que Vaca Muerta y sus hidrocarburos no convencionales (shale) ya dejaron de ser una promesa. La discusión en el sector hoy es otra: cuánto más rápido puede ir… y qué puede arruinarlo.
Un ejecutivo de una de las petroleras más importantes del país escucha la pregunta de Infobae, hace una breve pausa y sonríe antes de responder de manera contundente:
— ¿Qué le piden al Gobierno?
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— Lo único que necesitamos es que no nos jodan. No queremos nada más.
La respuesta rápida incluye una explicación inmediata que también resume el contexto. Hace tres o cuatro años el pedía a gritos precios de mercado, libertad para exportar, disponibilidad de divisas y rever las cargas fiscales, como demandas centrales. En gran parte, con la Ley Bases y el RIGI esos temas fueron encaminados por el gobierno de Javier Milei. Eso permitió acelerar muchas inversiones.
Con todo, el sector asegura que ve algunas dudas en generar más empleo calificado para el sector y en conseguir bajar aún más los costos de capital.
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La energía siempre fue un tema en la Argentina. Siempre. Raúl Alfonsín, tuvo apagones y cortes programados. Carlos Menem, privatizó todo. Eduardo Duhalde comenzó con la regulación y Néstor Kirchner se peleó con Daniel Scioli cuando este habló de segmentación eléctrica (suba de tarifas, en resumen) y lo mismo pasó luego con el entonces ministro Roberto Lavagna. Cristina Kirchner puso subsidios, que aumentaron y aumentaron, un esquema que terminó en cepo y otras fuertes restricciones. Mauricio Macri apostó por un “sinceramiento” y megatarifazo y luego reconoció que había perdido la reelección, en parte, por esa medidas. Alberto Fernández siguió con los subsidios y la energía les costó las cabezas de dos de sus ministros “estrellas”, Martín Guzmán y Matías Kulfas.
Milei quiso quitar todos los subsidios (aún está en eso) y también privatizó algunos activos energéticos, como la mitad de Transener, la principal transportista del país. Claro, a este Presidente le toca gobernar con una Vaca Muerta ya en marcha; la Vaca Muerta de los números del comienzo de esta nota.
Este año se esperaban exportaciones por más de 11.100 millones con importaciones de unos USD 3.000 millones. O sea, un saldo positivo que iba a rondar los USD 8.000 millones. Pero llegó la guerra en Medio Oriente, el salto del precio del petróleo internacional (el Brent, de referencia en el país), la inestabilidad energética con el Estrecho de Ormuz cerrado y todo cambió.
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En medio del conflicto, el precio del fluido subió a más de 120 dólares por barril. Por entonces, con un promedio por barril de USD 90, los petroleros calcularon un saldo comercial energético de 12.100 millones. Nadie celebra un conflicto armado, está claro, pero el impacto positivo local en términos de exportaciones petroleras es innegable.
Ahora, con un precio más estable, en torno a los 75 dólares por barril en estos días, las exportaciones de hidrocarburos rondarán los USD 11.300 millones (con un promedio estimado de USD 82). Eso representa unos USD 3.100 millones más de lo que se esperaba a principios de año. En 10 días, por caso, el ministro Luis Caputo tiene que pagar unos USD 4.200 millones a bonistas privados.
Los datos de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) dicen que, en un escenario que ellos llaman “Expansivo” –moderado, el del medio de los tres que analizan, y el que estiman que mayor posibilidades de ocurrir tiene– ese saldo comercial rozará los USD 48.700 millones en 2035, con exportaciones por más de USD 53.500 millones. “Mucho puede pasar hasta entonces con el precio del petróleo y el mercado, local e internacional, pero los datos que manejamos hoy dan eso. Necesitamos proyecciones para planificar, producir y buscar inversiones. El mercado se mueve con estos datos”, explican en CEPH.
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Carlos Ormaechea, presidente de la cámara y chairman de Tecpetrol, la petrolera de Techint, destacó en una charla con Infobae que Vaca Muerta es un proyecto netamente exportador que necesita competir. “Necesitamos bajar el riesgo país para hacer viable el financiamiento. Vaca Muerta no es una fiesta, tenemos objetivos ambiciosos y hay que trabajar mucho y bien para lograrlos. Estamos en una industria capital intensiva y no es fácil financiar 20.000 millones de dólares por año”, destacó.
“Sin precio no hay inversión y sin inversión no hay producción”, resumió Ormachea.
Según CEPH, hasta 2017, la producción de petróleo venía en baja en medio de un “persistente” desacople con los precios internacionales y al agotamiento de los yacimientos convencionales. En gas, la reducción venía desde 2004, con una reversión del declive en 2013 (con el Plan Gas) y el desarrollo del shale de Vaca Muerta, que derivó en el récord de 2025 de 162 millones de metros cúbicos por día.
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La cámara –cuyo director ejecutivo es Juan Schamber– trabaja con tres escenarios sobre la mesa para la próxima década. Cada uno de ellos tiene probabilidades de ocurrencia asociadas al precio internacional pero, sobre todo, a lo que pase en Argentina.
Para el mencionado escenario “Expansivo” se espera un importante crecimiento de la producción de crudo (con 11 % más de pozos shale) y el gas que tendrá 24 millones de toneladas anuales (MTPA) de capacidad de licuefacción. En transporte de hidrocarburos, habrá aumentos en los niveles de los oleoductos Otasa y Vaca Muerta Sur (que empezará a funcionar a fines de este año) y podría aportar hasta 700.000 barriles por día (desde 2028). Si se mira el escenario “Acelerado”, el más optimista, las exportaciones no alcanzarán los USD 50.000 millones en 2035 sino cuatro años antes.
Esta semana la Fundación Encuentro, cercana a Sergio Massa, levantó la mano y recordó que el Gasoducto Néstor Kirchner, que el gobierno rebautizó como Perito Moreno, generó un ahorro de casi USD 9.000 millones.
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“Estamos en una industria capital intensiva y no es fácil financiar 20.000 millones de dólares por año” (Ormaechea)
Claro, se adjudican la obra y calcularon un retorno de 3,97 veces sobre una inversión de USD 2.300 millones sin IVA. Entre 2023 y 2026, el estudio estimó una sustitución de 6.700 millones de metros cúbicos de gas natural licuado importado por barco, con un ahorro de USD 3.474 millones. También contabilizó menores compras de gasoil para Cammesa por 3.500.000 metros cúbicos, equivalentes a USD 2.593 millones. También agregó que se evitaron importaciones de 3.300 millones de metros cúbicos de gas de Bolivia por USD 1.344 millones, de dos millones de toneladas de fueloil por USD 870 millones y de 6.000 gigawatts-hora (GWh) de electricidad desde Brasil y Uruguay por USD 841 millones.
“El Gasoducto Perito Moreno funciona a su máximo rendimiento porque el Presidente Milei terminó lo que el kirchnerismo abandonó y construyó el marco que ellos siempre destruyeron”, dijo en X la Oficial de Respuesta Oficial.
Los petroleros hablan de que a pesar de un boom que es innegable, necesitan inversiones altas en los próximos años. Además de la actividad de petroleras como YPF, PAE, Vista, Pampa Energía, Tecpetrol y otras, están en marcha grandes proyectos de exportación de hidrocarburos, como el oleoducto VMOS, un consorcio de varias compañías que encabeza la petrolera de bandera; y el de Southern Energy (SESA), que comanda PAE, para gas. Ambos conectan Vaca Muerta con el puerto de exportación de Río Negro: son los caños para evacuar el producto del yacimiento estrella.
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El sector proyecta, en su escenario más factible, inversiones de casi USD 13.000 millones este año. Con un pico el siguiente de más de USD 21.000 millones
“La madurez de las cuencas convencionales determina la necesidad de conformar un marco regulatorio específico a fin de disminuir las tasas de declinación y, con ello, potenciar el pleno aprovechamiento de los recursos convencionales existentes en nuestro país. Cabe señalar que el sostenimiento de los niveles de actividad en dichas cuencas productivas es central a fin de garantizar el mantenimiento de los niveles de actividad económica en las provincias productoras. A la vez, que dicha producción es esencial para garantizar el suministro de crudo por parte del parque refinador local”, detalló CEPH.
El sector proyecta, en su escenario más factible, inversiones de casi USD 13.000 millones este año, con un pico el siguiente de más de USD 21.000 millones y más de la mitad de esa cifra destinada a la infraestructura. Luego vendrán tres años de unos USD 19.000 cada uno de ellos, y la proyección se ubica entre USD 15.000 millones y 18.000 millones entre 2031 y 2035. Los grandes desembolsos destinados a infraestructura se darán hasta 2030, según estimaron los petroleros, y luego se concentrarán en operaciones de shale, sobre todo shale oil.
“Un sector energético en expansión permitirá reducir aún más el déficit fiscal, disminuir el costo de suministro y conformar una balanza comercial y cambiaria crecientemente superavitaria, brindando las condiciones necesarias para alcanzar un sendero de crecimiento sustentable en el largo plazo”, dijeron los empresarios del sector reunidos en la CEPH.
El dólar terminó la semana con una ganancia moderada y en sus precios máximos nominales, dentro de la sintonía dispuesta por la estrategia oficial, que regula las compras en el mercado -para evitar una presión extra sobre el tipo de cambio-, y dosifica las intervenciones en el mercado secundario -con ventas de títulos dollar linked– y ventas de contratos en el segmento de futuros.
Este viernes el mayorista ganó 4,50 pesos o 0,3%, a $1.514,50, un máximo histórico por encima de los $1.514 del 26 de agosto. El monto operado en el segmento de contado alcanzó los USD 607,5 millones, un nivel alto si se tiene en cuenta la estacionalidad del comercio exterior en septiembre.
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“En la semana que acaba de finalizar el tipo de cambio mayorista subió seis pesos (+0,4%), lejos de la suba de 50 centavos registrada en la semana anterior”, comentó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio. En lo que va del mes la divisa también asciende seis pesos o 0,4%, una mínima ganancia por debajo de la inflación esperada.
El BCRA estableció un techo para las bandas cambiarias en 1.903,51 pesos. El dólar mayorista quedó negociado a 389,01 pesos o 25,7% de ese límite de flotación.
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El economista Gustavo Ber indicó que “el dólar mayorista sigue planchado”, dentro de “ruedas monótonas donde una volatilidad prácticamente nula se viene adueñando de la plaza. Ello sucede mientras el BCRA ha venido recortando su ritmo de compras, algo que era previsible, pero que de todas maneras se enmarcaría bajo una estrategia de darle más espacio a la demanda privada”.
“Ocurre que reservar el poder de fuego para 2027, y restar vaivenes a la divisa en el largo camino electoral, sería prioridad en esta etapa donde se sigue buscando avanzar en el proceso de desinflación”, añadió el titular del Estudio Ber.
El dólar al público terminó sin cambios, a $1.535 para la venta en el Banco Nación. En la semana sumó cinco pesos o 0,3 por ciento. El dólar blue descontó cinco pesos o 0,3% en el día, a $1.550, mientras que avanzó cinco pesos desde los $1.545 del viernes anterior.
“Poder financiarse -localmente o afuera- y comprar en el mercado de cambios es fundamental por dos cosas: porque determinará el ‘poder de fuego’ del Gobierno en 2027 si el mercado se pone nervioso -escenario base-. Y porque en 2028 entre Tesoro y BCRA tienen que pagar USD 27.800 millones a privados más el FMI, y cuantas más reservas haya en diciembre de 2027 más margen de maniobra tendrá la siguiente administración”, evaluó la Consultora 1816.
“La plaza cambiaria asimila un entorno global aún dominado por el tono marcadamente hawkish de la Reserva Federal de Estados Unidos y el repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro, factores que mantienen fortalecido al dólar en los mercados desarrollados”, expresó Felipe Mendoza, analista de mercados de EBC Financial Group.
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La Cámara de Senadores aprobó y convirtió en ley la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo denominada Inocencia Fiscal II, una reforma clave que complementa el marco normativo sancionado a fines del año pasado (Ley 27.799) e introduce cambios sustanciales en la relación entre el contribuyente y la ARCA.
El objetivo principal expresado por el Ejecutivo es dinamizar la entrada al circuito financiero formal de fondos que se encuentran fuera del sistema bancario, estimados oficialmente en torno a los USD 170.000 millones, mediante una flexibilización de los condicionantes de acceso y una redefinición de los marcos sancionatorios.
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Por otro lado, sigue siendo un objetivo del Gobierno el retiro de pesos del sistema para quitarle liquidez y, por lo tanto, presión al dólar a través de la demanda.
“El BCRA modificó la regulación sobre los límites de los bancos a los bonos del Tesoro, extendiendo el límite que hasta ahora alcanzaba únicamente a las Lecap a todos los bonos en pesos, incluidos los títulos dollar linked”, indicó Max Capital.
En las últimas ruedas se estuvo estabilizando la tasa de caución -préstamos a muy corto plazo entre privados, en la zona del 20% nominal anual a un día, y en el 22% a siete días.
En este aspecto, el Índice de Financiamiento PyME elaborado por VetaCap subió en agosto 2,6 puntos porcentuales respecto al mes anterior, para ubicarse en el 27,76% de Tasa Nominal Anual vencida -versus 25,60% en julio 2026-. “El movimiento implica un encarecimiento del financiamiento bursátil para las PyME, lo que en general acompaña escenarios de tensión en la liquidez del sistema o mayor demanda relativa de fondeo de corto plazo. En la comparación interanual contra agosto 2025, cayó 27,67 puntos porcentuales, lo que refleja el cambio estructural de las condiciones de financiamiento entre ambos períodos”, precisó el reporte.
La provincia recibió ofertas por más de u$s410 M en la Ronda 1/2026 de GyP y anunció en EE.UU. una segunda licitación para potenciar Vaca Muerta
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Cuáles fueron las ofertas económicas para las áreas de Vaca Muerta
El impulso de la alianza entre Phoenix Global Resources y Continental Resources, que quedó muy bien posicionada para quedarse con el bloque Corralera Sur al proponer un bono de acceso de u$s7,1 millones y un plan de inversión exploratoria de u$s18,9 millones.
La operadora GeoPark encabeza las puntuaciones provisorias en áreas como Corralera Noreste, mientras que la firma PCR lideró los puntajes para adjudicarse tres bloques de la licitación y Patagonia Energy sorprendió al encabezar las posturas en Corralera Noroeste con una propuesta integral que incluye un bono de u$s22,1 millones y trabajos en el terreno por u$s78,7 millones.
Y, para la superficie de Chasquivil Sur, la mejor postura provisoria correspondió a Selva María Oil con compromisos por u$s16,8 millones en perforaciones exploratorias, de acuerdo a lo informado por fuentes al tanto del detalle de la licitación.
Cómo será la segunda ronda de licitación de áreas no convencionales
Las acciones estadounidenses registran bajas en un rango de 0,1% a 0,4% este viernes, según los principales indicadores de Wall Street, mientras las cotizaciones del petróleo se estabilizan después de dos ruedas bajistas.
Los inversores seguían adaptándose a la primera subida de tipos de interés de la Reserva Federal en tres años y a los temores existenciales sobre las capacidades de la inteligencia artificial.
Los precios del petróleo operaban mixtos, ya que el alivio de las preocupaciones sobre las interrupciones del suministro saudí contrarrestó la inquietud por la escalada del conflicto en Oriente Medio.
Los futuros del crudo Brent del Mar del Norte operan estables a USD 104,80 el barril para noviembre. El crudo intermedio de Texas gana 1,4% en los EEUU, a USD 103,30 en los contratos con entrega en octubre. El referencial Brent va camino de registrar su primera pérdida semanal en tres semanas.
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A las 11:40 horas, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cae 1%, en los 3.030.000 puntos. Entre loas ADR y acciones de compañías argentinas negociadas en dólares en Wall Street se imponen las caídas generalizadas. Destacan las caídas de Satellogic (-6,3%) y Globant (-3,8%).
Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- descuentan un 0,5% en promedio, mientras que el riesgo país de JP Morgan sube cinco unidades para la Argentina, en los 521 puntos básicos.
Los mercados parecieron ignorar el aumento de 25 puntos básicos en las tasas de interés anunciado por la Reserva Federal esta semana, que era ampliamente esperado. Las acciones estadounidenses continuaron subiendo después de que el Banco de Japón elevara las tasas de interés a su nivel más alto en 31 años.
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Sin embargo, analistas y altos ejecutivos no están convencidos de que una sola suba de tasas por parte de la Reserva Federal sea suficiente para frenar la persistente inflación. “No me queda claro que hayamos erradicado la inflación”, declaró Jamie Dimon, CEO de JP Morgan Chase, a Yahoo Finance esta semana.
Las acciones energéticas de Argentina son negociadas con el condicionamiento del precio del petróleo. YPF cae 0,3%, con el ADR en los 54,34 dólares.
Las preocupaciones inmediatas sobre la escasez de suministro se han atenuado gracias a una combinación de factores: el aumento de las exportaciones de crudo de Arabia Saudita a través de Omán, el incremento de las existencias de productos petroleros en Estados Unidos, Singapur y Europa, y el alza de las exportaciones de combustible de China, según explicó a ReutersTamas Varga, analista de PVM Oil Associates.
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“Aunque no se puede descartar una continua toma de ganancias antes del fin de semana, las perspectivas fundamentales actuales no justificarían una caída prolongada por debajo de los 100 dólares (por barril) del Brent”, añadió Varga.
A principios de semana, los precios subieron hasta alcanzar máximos de casi cuatro meses, después de que algunas fuentes indicaron que se habían suspendido las cargas de crudo en Yanbu, el centro de exportación de Arabia Saudita en el mar Rojo, y de que Riad canceló algunas entregas a Europa tras los daños sufridos por su oleoducto Este-Oeste en un ataque la semana pasada.
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Sin embargo, los precios se han moderado desde entonces tras los informes de que Arabia Saudita intentaba restablecer aproximadamente la mitad de la capacidad de su oleoducto Este-Oeste en cuestión de días. Las fuentes que han hablado con Reuters han ofrecido estimaciones dispares sobre cuánto tiempo llevará reabrir el oleoducto y restablecer el flujo normal de crudo.
Además, las exportaciones chinas de productos petroleros refinados en agosto aumentaron un 12,7% interanual, y las exportaciones de combustible para aviones alcanzaron un máximo histórico, según datos aduaneros publicados el viernes. Se espera que China continúe flexibilizando los controles a la exportación en septiembre, lo que le permitirá beneficiarse de los mayores márgenes en el extranjero.
Cuatro buques de mercancías atravesaron el Estrecho de Ormuz, en el golfo Pérsico, el jueves, una cifra inferior al promedio de los últimos diez días, que ronda los 16, según datos preliminares de transporte marítimo publicados el viernes. Además, tres buques de gas natural licuado reaparecieron el jueves en las afueras del estrecho de Ormuz, según datos de la consultora Kpler.