ECONOMIA
“Consumidor inmediatista”: cómo el estrés económico, la salud y la IA cambiaron los hábitos de compra de los argentinos

El consumidor argentino cambió. La incertidumbre económica, el deterioro del poder adquisitivo y la necesidad de resolver problemas inmediatos transformaron la manera en que las personas compran, consumen, ahorran y se relacionan con las marcas. En paralelo, la inteligencia artificial empezó a modificar hábitos cotidianos y la salud se convirtió en una prioridad cada vez más presente en las decisiones de consumo.
Ese fenómeno quedó reflejado en el informe Consumer Pulse 2026 de Bain & Company, que definió al nuevo perfil regional como el “consumidor inmediatista”. Según la consultora, se trata de personas que priorizan rapidez, practicidad y beneficios concretos en un contexto atravesado por estrés financiero, inflación, presión sobre el costo de vida y aceleración tecnológica.
Son varios los estudios que se han dado a conocer en los últimos meses respecto de un cambio profundo en los hábitos de compra, que definen a un consumidor más cauto y precavido, que compara precios y que consume de forma estratégica, haciendo uso, cada vez más, de los descuentos y promociones.
Este giro se produce no sólo por lo económico, que hace que los consumidores elijan marcas más baratas o resignen categorías, sino también por tendencias mundiales, como por ejemplo las que se están observando en materia de bienestar y salud. Y lo mismo sucede con la tecnología. De hecho, el e-commerce crece cuando el consumo en locales físicos está sumamente resentido.
“Hoy el consumidor argentino está enfrentado a bastantes tendencias y disrupciones. El alto costo de vida y la inflación siguen presentes, y eso se refleja en una visión pesimista sobre la actualidad, aunque existe un optimismo de cara al futuro. Es interesante ver cómo el ánimo promedio es negativo, pero cuando se pregunta a cinco años, la mirada se vuelve mucho más positiva”, dijo Alejandro Pérez de Rosso, Partner y Office Head de Bain en Argentina.
Consumidor más cauto y precavido, que compara precios y que consume de forma estratégica, haciendo uso, cada vez más, de los descuentos y promociones
El estudio organizó esta transformación alrededor de cuatro grandes ejes: gestión del presupuesto, cuerpo en transformación, comercio conectado y beneficios tangibles. Detrás de cada dimensión aparecen cambios profundos en los hábitos de los argentinos y del resto de Sudamérica.
La primera gran transformación pasa por la economía doméstica. Bain detectó altos niveles de estrés y preocupación financiera en toda la región. Cerca del 40% de los consumidores sudamericanos afirmó atravesar niveles de estrés “altos o extremos” durante los últimos tres meses. Y ese porcentaje es similar particularmente en la Argentina.

Las principales fuentes de tensión están directamente relacionadas con el dinero. El 59% -de los 8.000 encuestados- destacó a las cuestiones financieras como principal causa de estrés, mientras que el 49% mencionó salud y bienestar y el 39% apuntó a problemas vinculados con trabajo y empleo. El informe también registró preocupaciones asociadas con crimen y violencia, relaciones personales, falta de tiempo y política local e internacional.
“Lo interesante para mí es que la razón de salud y bienestar pasó a segundo plano o a número dos, junto con las cuestiones financieras. En Argentina, la fuente principal de estrés es económica, seguida por la salud y el bienestar, y en tercer lugar aparece el trabajo. Tres de cada diez consumidores no llegan a fin de mes y, de esos, la mitad ya está incumpliendo pagos básicos. Esto se traduce en un consumidor muy apretado en el tema del bolsillo”, explicó Perez de Rosso.
Ese deterioro emocional impactó directamente sobre el consumo. Bain mostró que una parte relevante de la población enfrenta dificultades crecientes para sostener gastos básicos y ahorrar dinero. El 30% de los consumidores de bajos ingresos manifestó temor a no poder pagar alguna cuenta durante los próximos tres meses y el 14% reconoció que dejó impago al menos un servicio recientemente. Si bien son datos regionales, en la Argentina los números son semejantes.
El 30% de los consumidores de bajos ingresos manifestó temor a no poder pagar alguna cuenta durante los próximos tres meses
La capacidad de ahorro también se deterioró. De un 33% que logra ahorrar dinero para el mes siguiente, apenas el 8% afirmó que lo puede hacer sin resignar compras deseadas, mientras que el otro 25% aseguró que solo consigue guardar dinero comprando exclusivamente bienes y servicios esenciales.
Estos datos coinciden con los números de consumo que publican algunas consultoras, como por ejemplo Scentia, que mide las ventas de alimentos y productos de limpieza y tocador y muestran caídas pronunciadas desde hace ya varios meses. El último número, de abril, reflejó una caída de 3,8% respecto del mismo mes del año pasado en todos los canales, y de 4,5% específicamente en las grandes cadenas de supermercados.

El Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) mostró un crecimiento en abril pero de apenas 0,1% en la comparación interanual, aunque el acumulado del año refleja una merma de 0,8%. Según el informe, más allá del componente estacional en la baja de la inflación -que fue de 2,6% frente al 3,4% de marzo- esta desaceleración le da aire a los ingresos reales de los hogares y, con ello, a su capacidad de consumo.
“Para continuar en este sendero será fundamental, de cara a los próximos meses, monitorear la evolución de los precios y analizar si se reanuda de forma duradera un sendero desinflacionario”, precisó la entidad.
“Si uno mira la serie de estos estudios del consumidor en Argentina, en 2021 se veía a un consumidor en la casa, preocupado. En 2022, salimos de la pandemia felices, con dinero en el bolsillo y con ganas de gastar. En 2023, nos chocamos de frente con una realidad de aumento de costos e inflación y se habló del consumidor reprimido. En 2024, se empezó a poner en la balanza temas más emocionales, de salud física y mental. Y hoy estamos hablando de un consumidor inmediatista, con patrones de consumo mucho más acelerados, exacerbados por el uso de la inteligencia artificial, las drogas GLP-1 -medicamentos desarrollados para tratar la diabetes, pero que también se usan para bajar de peso porque reducen el apetito- y la búsqueda de promociones”, describió el ejecutivo de Bain.
Los consumidores empezaron a reducir gastos considerados menos prioritarios y a concentrarse en necesidades concretas (Pérez de Rosso)
Ese contexto empujó una lógica de consumo más inmediata y pragmática. Los consumidores empezaron a reducir gastos considerados menos prioritarios y a concentrarse en necesidades concretas.
Bain detectó fuertes caídas en categorías como alcohol, restaurantes y comida a domicilio, especialmente entre consumidores de ingresos bajos y medios. “Sacrifican consumo en categorías como bebidas alcohólicas, restaurantes, comida a domicilio, ropa o productos de belleza. Ese dinero se redirige a bienes primarios o de primera necesidad, como supermercado, salud, alquiler y educación. Es un consumidor que prioriza lo esencial, porque no le sobra nada y tiene dificultades para ahorrar”, explicó Perez de Rosso.

El informe mostró además diferencias marcadas según el nivel de ingreso. “El uso del crédito también muestra diferencias según el nivel de ingreso. Los sectores de menores ingresos utilizan la tarjeta para emergencias y gastos básicos, mientras que los de ingresos altos la emplean para viajes o bienes durables. El acceso al crédito está muy ligado a la realidad económica de cada segmento”, sostuvo el directivo.
La segunda dimensión identificada por Bain se relaciona con el “cuerpo en transformación”. El informe mostró que los consumidores sudamericanos otorgan cada vez más relevancia a la salud y al bienestar, incluso por encima de consumidores de mercados desarrollados. El 52% aseguró que la salud es “extremadamente importante” y afirmó mantener hábitos saludables. Según el estudio, esa proporción supera los niveles registrados en Estados Unidos y Europa.
Según Alejandro Pérez de Rosso, “la salud hoy aparece como una preocupación central en todas las franjas de ingreso, aunque algunos pueden acceder a productos saludables y otros no. Se observa una caída en el consumo de snacks azucarados, ultraprocesados y comidas rápidas, y un auge de alimentos frescos, proteínas y lácteos. La categoría de lácteos, por ejemplo, está reivindicada”.
La salud hoy aparece como una preocupación central en todas las franjas de ingreso, aunque algunos pueden acceder a productos saludables y otros no (Pérez de Rosso)
Entre los principales objetivos personales aparecieron mantener un peso saludable, mejorar el sueño y optimizar la condición física. En paralelo, el informe registró cambios en hábitos alimenticios. Los consumidores empezaron a reducir comidas rápidas y alimentos ultraprocesados y aumentaron la búsqueda de productos naturales y saludables.
Sin embargo, esa preocupación creciente convivió con otra tendencia: el aumento sostenido de la obesidad en Sudamérica. En ese escenario, Bain detectó una expansión acelerada de medicamentos GLP-1 y análogos, utilizados para bajar de peso y tratar diabetes. El 10% de los consumidores sudamericanos aseguró que usa o ya usó este tipo de medicamentos. La penetración escaló especialmente entre consumidores de altos ingresos, donde alcanzó el 20%. En sectores de ingresos medios llegó al 9% y en segmentos de menores ingresos alcanzó el 8 por ciento.
“La penetración de las drogas GLP-1 para el control de peso es muy significativa, sobre todo en clases altas, pero también está creciendo en otros segmentos. Esto genera cambios de hábitos que persisten en el tiempo e impactan en categorías adyacentes, como ropa y servicios de belleza”, afirmó Pérez de Rosso.
El fenómeno empezó a modificar patrones de consumo en distintas industrias. Bain detectó caídas en categorías asociadas con snacks salados, postres, fast food y consumo fuera del hogar entre usuarios de GLP-1. Al mismo tiempo crecieron categorías vinculadas con proteínas magras, alimentos frescos, suplementos, vitaminas, fitness y bienestar.
La tercera gran dimensión del consumidor inmediatista es el “comercio conectado”. La digitalización del consumo siguió acelerándose y modificó la manera en que las personas compran y toman decisiones. Bain detectó un crecimiento sostenido de los canales digitales en Sudamérica y sostuvo que todavía existe margen para seguir ampliando la penetración online.
Las plataformas ya establecidas continúan liderando las compras digitales, aunque WhatsApp y las redes sociales ganaron espacio como herramientas de compra. Según el informe, esos canales registraron niveles de adhesión de entre 16% y 26%, dependiendo de la categoría analizada.
La inteligencia artificial apareció como otro de los grandes motores de transformación. Bain registró un avance significativo en la adopción de IA respecto de 2025, especialmente entre consumidores de altos ingresos. Las herramientas más utilizadas fueron ChatGPT y Google Gemini. Los consumidores comenzaron a incorporar inteligencia artificial para búsquedas, productividad, recomendaciones y asistencia durante el proceso de compra.

“Un dato que me sorprendió fue el alto uso de inteligencia artificial en la Argentina. Siete de cada diez personas utilizan IA en alguna instancia del proceso de compra, ya sea para investigar productos, comparar precios o pedir recomendaciones. No es un fenómeno limitado a las clases altas, sino que se da de manera transversal”, indicó Perez de Rosso.
Bain también registró que las personas muestran más entusiasmo y confianza en utilizar inteligencia artificial para decidir compras que para concretarlas automáticamente. Es decir, los consumidores aceptan con mayor facilidad que la IA recomiende productos o ayude a comparar opciones, pero todavía mantienen cierta cautela frente a compras completamente automatizadas.
La cuarta dimensión del consumidor inmediatista gira alrededor de los “beneficios tangibles”. En un escenario de presión económica, los consumidores priorizan cada vez más recompensas concretas, rápidas y visibles.
Ese fenómeno impulsó un fuerte crecimiento de los programas de fidelización. El 76% de los consumidores aseguró que participa actualmente en al menos un programa de beneficios y cada usuario afirmó estar inscripto, en promedio, en 6,6 programas distintos. Las categorías con mayor penetración fueron supermercados, estaciones de servicio y servicios financieros. Bain detectó además que los consumidores de altos ingresos participan con mayor frecuencia en programas de fidelización en prácticamente todas las categorías.

“Los programas de lealtad tienen una penetración muy alta en el país. Ocho de cada diez argentinos participa en algún programa y, en promedio, cada persona tiene seis o siete programas activos. Esto influye directamente en la elección de supermercados, estaciones de servicio y bancos”, señaló Perez de Rosso. Los programas asociados con supermercados y servicios financieros aparecen entre los más valorados por los consumidores. El 49% consideró importantes o muy importantes los beneficios vinculados con comercio minorista de alimentos, mientras que el 44% destacó los relacionados con servicios financieros.
El informe también mostró que los consumidores prefieren beneficios rápidos y tangibles. Descuentos inmediatos, promociones concretas y recompensas visibles aparecen entre los factores que más influyen al momento de elegir programas de fidelización.
Si bien la coyuntura económica pesa fuerte en las decisiones de consumo, detrás de eso está ocurriendo una transformación profunda en los hábitos, marcada por la búsqueda de salud, la digitalización y la inmediatez (Pérez de Rosso)
“Si bien la coyuntura económica pesa fuerte en las decisiones de consumo, detrás de eso está ocurriendo una transformación profunda en los hábitos, marcada por la búsqueda de salud, la digitalización y la inmediatez en las decisiones de compra. Es fundamental mirar ambas tendencias para entender al consumidor argentino de hoy”, concluyó Perez de Rosso.
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ECONOMIA
Economista asegura que la inflación de junio puede quebrar la barrera del 2%

Camilo Tiscornia, economista y director de la consultora C&T, reveló que desde su firma presagian que el próximo número del IPC será de 1,9%
11/07/2026 – 19:19hs
El debate sobre la evolución de los precios y el rumbo de las principales variables macroeconómicas en la Argentina sumó un pronóstico alentador por parte del sector privado. El economista y director de la consultora C&T, Camilo Tiscornia, analizó el próximo dato de inflación correspondiente a junio y anticipó un escenario de desaceleración que consolidaría las metas del Palacio de Hacienda. De acuerdo con las proyecciones técnicas de su firma, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del sexto mes del año se ubicará en torno al 1,9%, un registro que confirmaría la tendencia bajista y quebraría la barrera de los dos puntos por primera vez en un extenso período, aunque aclaró que dicha medición específica aplica para la región del Gran Buenos Aires (GBA).
«Hay bastantes chances de que la inflación quede por debajo del 2%», afirmó Tiscornia en declaraciones radiales a Splendid AM 990. En ese mismo sentido, el especialista precisó que los meses que poseen una estacionalidad marcada suelen arrojar números «parecidos» en las distintas mediciones metodológicas, trazando un paralelismo con el índice que difunde de forma autónoma la Ciudad de Buenos Aires.
Según su análisis, el fenómeno inflacionario reciente debe explicarse en dos tramos temporales bien diferenciados: el primero -comprendido entre mayo y octubre de 2025- contó con el impacto previo a las elecciones legislativas; mientras que el segundo -desde noviembre en adelante- combinó severos factores alcistas como la suba en el precio de la carne, el turismo veraniego y el aumento del petróleo a nivel internacional.
Pasado este segundo tramo, que contenía elementos de carácter transitorio, la dinámica de los precios minoristas retomó su sendero de moderación. El director de C&T remarcó el comportamiento actual del indicador al señalar que «la tendencia es a la baja. No quiere decir que vaya a ser lineal y sistemática. Podría ocurrir que la de julio sea más alta que la de junio (por cuestiones de estacionalidad), pero no va a cambiar el fondo de la cuestión».
El impacto de la suba del dólar y las proyecciones para la actividad económica
Al ser consultado sobre el comportamiento del mercado cambiario, el economista se refirió al aumento superior al 5% que registró el tipo de cambio durante junio, un movimiento influenciado por diversos factores que terminó superando a la inflación prevista para el mismo período. Tiscornia evaluó que todavía no se ha manifestado el denominado carry trade, proceso en el cual el avance de la divisa estadounidense se traslada directamente a los precios de los bienes y servicios, y adelantó que ese impacto se sentirá con mayor nitidez en julio o en los meses subsiguientes.
Respecto de la conducta de los agentes económicos frente a las variaciones cambiarias, el analista financiero analizó las distorsiones de la plaza local:
- Comportamiento del mercado: Afirmó que es lógico que el tipo de cambio suba según las tensiones financieras, pero consideró contraproducente que esa variación se traslade de forma inmediata a rubros que no dependen de insumos importados.
- La distorsión local: «Lo que no es lógico es que por la suba del tipo de cambio un peluquero, por poner un ejemplo, tenga que aumentar su servicio un 5%. Solo pasa en la Argentina por el descontrol que ha habido siempre», criticó.
- Crecimiento sostenido: En materia de actividad, adelantó que sus mediciones estiman una expansión del PBI del 3% para 2026. Si bien advirtió que es una tasa menor a la registrada en 2025, destacó que acumular dos años seguidos de crecimiento es «bastante poco común» en la historia reciente del país. Concluyó señalando que existe un cambio estructural donde algunos sectores se adaptan con mayor facilidad y a otros les cuesta más, en un proceso que va a continuar.
El escenario político y financiero de cara a las elecciones presidenciales de 2027
En otro tramo de la entrevista, el director de C&T vaticinó el escenario macroeconómico en el que llegará el país de cara a las elecciones presidenciales que se celebrarán el año entrante, período en el cual la administración de Javier Milei mantiene la firme intención de buscar la reelección para profundizar sus reformas de mercado. El especialista se mostró optimista al respecto y consideró que la economía llegará mejor preparada debido a que se van dando factores alentadores durante este año, ponderando la acumulación favorable de reservas internacionales en las arcas del Banco Central (BCRA) y la presentación formal del programa financiero plurianual 2026-2027.
Sin embargo, Tiscornia advirtió que la estabilidad financiera de la última etapa del mandato estará estrictamente ligada a la confianza de los ahorristas y a las expectativas de continuidad política. «Es imposible que una economía no se vea alterada si el año que viene los argentinos salimos a comprar US$30.000 millones. Esperemos que no pasemos por eso», puntualizó respecto de eventuales dolarizaciones de carteras preelectorales. El analista concluyó que la paz cambiaria responderá a la percepción de lo que haya después de los comicios: «La estabilidad está muy asociada a que el Gobierno continúe, con lo cual, cuantas mayores las chances del Gobierno de reelegir, menores van a ser los problemas financieros. Si eso empieza a dudar, habrá que ver qué proponen los candidatos».
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ECONOMIA
Cuál será la primera pick up híbrida argentina: tres marcas se preparan para lanzar los modelos electrificados en 2027

La Argentina es el cuarto mayor productor de pick ups medianas del mundo por detrás de Estados Unidos, China y Tailandia, y por lo tanto, esa categoría de vehículos es la que concentra el mayor interés de las terminales automotrices locales.
Hay dos grandes motivos. Por un lado, está la tradición local, el gusto por este tipo de vehículo, muy asociado también a la geografía y la topografía de un país con actividad productiva relacionada con el agro, la minería y el oil & gas, además del uso recreativo en montaña, sierras, campo y playas.
Pero la otra gran razón para la apuesta de las marcas por las pick up radica en que son también el vehículo que mejor se adapta a la demanda de todos los países de la región. De hecho, la Toyota Hilux es actualmente el auto más vendido en 19 países de Latinoamérica, que se llevan el 80% de la producción de la planta argentina de Zárate.
Por ese motivo, en la actualidad se fabrican en las plantas locales 51 versiones distintas de camionetas medianas entre Toyota (17), Ford (15), Volkswagen (11), Fiat (5) y Ram (3). Y serán más aún cuando a fin de año se empiece a producir la nueva Renault Niágara, que aunque será una camioneta del segmento C y no una D como las mencionadas, tiene como objetivo exportar más del 50% de su producción.

Y serán más todavía el año próximo, porque tanto Toyota, como Ford y Volkswagen, comenzarán a producir nuevas versiones de Hilux, Ranger y Amarok, dentro de un proceso de renovación y apuesta más fuerte aún por la producción de pick ups como potencia de la industria automotriz nacional.
La diferencia con las actuales versiones de los tres modelos, sin embargo, radica en que las tres marcas incorporarán a su gama la esperada electrificación de las camionetas. Y aunque no se lo hayan propuesto como meta, existe una competencia interna entre las tres marcas por ser la primera marca en lanzar una pick up híbrida al mercado argentino. Aunque el escenario es el mismo, las circunstancias y los proyectos no lo son, sino más bien tienen diferencias sustanciales entre sí.
Toyota parece ser la más adelantada, ya que la inversión en la planta de Zárate, cuyo monto se anunciará en diciembre próximo, ya está en ejecución desde hace varios meses y continuará durante 2026, de manera tal que “un viernes se termine la producción de la actual Hilux y el lunes comience la nueva”.

Se presume que la primera nueva Hilux saldrá de punta de línea en algún momento de enero, pero no hay confirmación alguna de la marca, que ante cada consulta solo responde que “lo sabrán todo en diciembre”.
De todos modos, que la nueva Hilux salga con el inicio del año no significa que la versión electrificada también tenga esa misma fecha de lanzamiento, que podría llegar un poco más adelante, incluso dentro del primer trimestre.
Qué tecnología de propulsión tendrá, sin embargo, sigue siendo una incógnita, aunque siendo que las Hilux electrificadas que ya se venden en el mundo son solo microhíbrida y full eléctrica (ya se venden incluso en Bolivia y Chile), la lógica indica que un híbrido suave tiene más posibilidades que un motor únicamente eléctrico, especialmente por la escala de producción que requiere la planta de Zárate para el abastecimiento regional.
Por qué no una Hilux híbrida autorecargable como son actualmente los Corolla, Corolla Cross y Yaris Cross, o una híbrida enchufable como es la nueva RAV4, se responde solo: todos esos vehículos tienen motor naftero y Hilux es diésel. Existe la Toyota Tacoma híbrida, de hecho, pero es naftera también.

Ford es la marca que ya tiene definido el modelo y lo anunció a fin de año pasado. Resta saber si habrá solo una versión de la Ranger PHEV (híbrida enchufable), o más de una, pero está confirmado que la pickup que actualmente se fabrica en Sudáfrica para abastecer al mercado europeo se empezará a producir en Argentina en 2027.
Lo que puede demorar su lanzamiento en el mercado local es que presumiblemente habrá otro lanzamiento antes, con el inicio del año, ya que Ford también empezará a fabricar en General Pacheco la Ranger Tremor, que contrariamente a la PHEV, es la versión naftera y la más potente que Ford fabricará en Argentina.
Por último, Volkswagen, es la marca que está haciendo la mayor transformación en su fábrica argentina porque la nueva Amarok será un vehículo completamente nuevo que sólo heredará el nombre de la actual camioneta que acaba de cumplir 16 años y 800.000 unidades en Pacheco.

La nueva Amarok es producto de un Joint Venture de Volkswagen y SAIC en China, y se trata de un vehículo distinto al actual, lo que demandó una inversión de USD 580 millones porque implicó transformar gran parte de la línea de producción en la fábrica.
Días atrás, durante un evento con la prensa en Mendoza, el presidente de Volkswagen Argentina, Marcellus Puig, adelantó que la nueva camioneta se lanzará al mercado a fines del primer trimestre de 2027, y que entre sus versiones tendrá una híbrida enchufable que reemplazará a la actual V6 como la más potente de la gama Amarok. Lo que no dijo el ejecutivo brasileño es si la Amarok híbrida enchufable se lanzará simultáneamente con la turbodiésel o llegará un poco después.
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ECONOMIA
Alarma entre los deliverys de aplicaciones por las deudas que registra el sector por préstamos

El ecosistema laboral de las plataformas digitales de mensajería y reparto a domicilio en la Argentina encendió las luces de alerta ante un fenómeno de endeudamiento creciente que afecta de forma directa a sus eslabones más vulnerables. El Sindicato de Trabajadores de Repartidores de Aplicaciones (Sitrarepa) denunció de manera pública la crítica situación financiera que atraviesan miles de repartidores debido al otorgamiento de créditos financieros diseñados por las propias empresas de delivery, cuyas tasas de interés pueden trepar hasta un alarmante 700 por ciento anual.
Al carecer de recibo de sueldo tradicional o de un historial comercial tradicional, los cadetes quedan completamente marginados del circuito bancario clásico por no poseer scoring crediticio, una exclusión estructural que abrió las puertas a un agresivo mercado de financiamiento no bancario dentro de las propias plataformas.
La secretaria general de Sitrarepa, Belén D’Ambrosio, analizó con crudeza el impacto de estas líneas de financiamiento al explicar que «las firmas multinacionales utilizan estos esquemas financieros como un mecanismo de presión operativa», ya que se trata de créditos de carácter estrictamente selectivo destinados a aquellos operarios que acumulan extensas jornadas de labor sobre sus vehículos.
La mayoría de estos microcréditos se gestionan con el único propósito de costear la compra, el mantenimiento o la reparación de las bicicletas y motocicletas, herramientas de trabajo indispensables sin las cuales los repartidores quedan imposibilitados de generar ingresos diarios. En declaraciones al matutino Clarín, la referente gremial advirtió sobre la dependencia extrema que se genera hacia las corporaciones y reclamó que estos préstamos de usura deberían estar regulados de forma urgente por el Estado.
El fenómeno de las aplicaciones actuando como prestamistas privados de su propia fuerza de trabajo fue reflejado con precisión en un informe técnico elaborado por el Banco Central dedicado a las entidades no bancarias que otorgan crédito. La autoridad de contralor monetario englobó esta dinámica dentro de la denominada «economía gig» o economía de plataformas, caracterizada por la digitalización de los flujos de dinero y la informalidad de los contratos. Según los datos estadísticos revelados por el BCRA, la cantidad de deudores insertos en este circuito se expandió un vertiginoso 122% durante el año 2025, consolidando una tendencia que ya venía registrando subas previas del 177% entre los períodos de 2023 y 2024.
El puntaje invisible de las apps y el nivel de endeudamiento
Los técnicos del Banco Central determinaron que, ante la falta de una carpeta crediticia convencional, las plataformas de mensajería construyen un scoring alternativo basado de forma exclusiva en la información y las métricas de desempeño que cada trabajador genera dentro de la interfaz digital.
Los factores que evalúa el algoritmo corporativo para convalidar la aprobación de un desembolso monetario se estructuran bajo las siguientes variables de productividad:
- Antigüedad del perfil: Los años de permanencia activa prestando servicios para la firma en cuestión.
- Tasa de aceptación de viajes: El porcentaje de pedidos aceptados de forma consecutiva, penalizando los rechazos del repartidor.
- Calificación del usuario: El puntaje promedio que otorgan los clientes particulares al momento de recibir el paquete.
- Carga horaria: La disponibilidad del repartidor para conectarse al sistema durante los picos de más alta demanda horaria o bajo condiciones climáticas adversas.
Los cálculos per cápita de la autoridad monetaria arrojaron que, hacia finales del año 2025, la deuda promedio para los monotributistas que prestan servicios en estas aplicaciones se ubicó en torno a los $900.000 por persona. El estudio concluyó de manera taxativa que los denominados trabajadores independientes representan el 54% de los tomadores de estos créditos y concentran más del 62% del saldo total otorgado, lo que demuestra que las plataformas están financiando a su propia base de trabajadores para sostener la continuidad de su logística callejera.
Flexibilidad laboral versus precarización y dependencia
Las corporaciones defienden la herramienta argumentando que estas líneas apuntan a dotar de inclusión financiera a un sector desatendido por la banca de consumo tradicional. Por ejemplo, desde la firma PedidosYa indicaron que abrieron la posibilidad de préstamos a repartidores en 2024, habiendo otorgado hasta la fecha un total de 57 mil créditos por una suma global de 84 millones de dólares en la región, aclarando que en el caso de los cadetes se trata de líneas con amortización a seis meses que no pueden comprometer más del 30% de sus ingresos mensuales. En paralelo, otras empresas buscan expandir sus herramientas financieras mediante alianzas corporativas, como el reciente convenio sellado entre el Banco Galicia y Rappi para ofrecer soluciones integrales de pago, financiamiento y bancarización tanto a repartidores como a los comercios minoristas adheridos.
Sin embargo, desde la perspectiva sindical, la realidad de las calles dista significativamente de los enunciados corporativos de inclusión. La titular de Sitrarepa, Belén D’Ambrosio, alertó que las comisiones por cada viaje continúan deprimidas y desvinculadas del valor real del pedido, percibiendo montos de apenas $1.500, $2.000 o $3.000 por entrega. «Tenemos situaciones de compañeros que extienden obligatoriamente su jornada laboral para poder devolver los préstamos contratados», graficó la dirigente, detallando que hoy en día un repartidor debe pedalear o conducir entre 10 y 12 horas diarias únicamente para cubrir los costos fijos estructurales de su actividad y abonar las cuotas de la propia aplicación, transformando la promocionada flexibilidad horaria en una nueva forma de subordinación financiera.
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