INTERNACIONAL
Crisis en Bolivia: crece el desabastecimiento y el gobierno moviliza 2500 policías para evitar nuevas protestas

El desabastecimiento de combustible, alimentos y medicinas se agravó este martes en La Paz y en la vecina ciudad de El Alto, donde el gobierno desplegó más de 2500 policías por temor a una nueva ola de protestas anunciada por los líderes sindicales y campesinos.
Decenas de bloqueos en los principales accesos mantienen desde hace dos semanas un virtual cerco a la capital administrativa del país y sus alrededores.
La protesta, impulsada por la Central Obrera Boliviana (COB), campesinos, maestros y sectores afines al expresidente Evo Morales, exige la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió el poder hace apenas seis meses después de 20 años de hegemonía del Movimiento Al Socialismo (MAS).
“El desabastecimiento se hace cada dia más notorio. Se ven faltantes de verduras, carnes, gasolina y sobre todo en farmacias y hospitales. Los precios aumentaron hasta tres veces. Hay una gran angustia”, dijo a TN el periodista y escritor Robert Brockmann.
Numerosos comerciantes redujeron horarios de atención y varios productos básicos duplican e incluso triplican su costo en centros de abasto, resumió el sitio local Brújula Digital.
Según el reporte, varios puestos permanecieron cerrados y otros sólo vendieron únicamente a sus clientes conocidos. “Productos básicos alcanzaron precios nunca antes vistos”, indicó.
Advierten sobre faltantes de oxígeno y piden “transporte aéreo”
El gobierno abrió el sábado “corredores humanitarios” en las rutas cercanas a La Paz para permitir la llegada de oxígeno.
“Pero el suministro se acaba. Ya se está agotando. Queda oxígeno para 48 horas en las unidades de cuidado intensivo”, dijo Brockmann.
La policía libera una calle de La Paz (Foto: REUTERS/Claudia Morales)
En ese marco, la Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (Cifabol) reportó “serias dificultades” logísticas para la distribución de medicamentos y oxígeno y pidió al gobierno facilitar el transporte aéreo para evitar el desabastecimiento.
“Hemos solicitado al gobierno nacional que nos facilite el transporte aéreo de los medicamentos, ante el pedido de diversos hospitales y centros de salud públicos-privados que manifiestan un próximo desabastecimiento”, señaló un comunicado.
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La protesta comenzó con una exigencia de aumento salarial y la derogación de la Ley de Reconversión de Tierras que ya fue dejada sin efecto. Sin embargo, derivó en un reclamo de renuncia del presidente Paz.
El lunes se registraron duros enfrentamientos entre manifestantes y policías en los alrededores de la Plaza Murillo, en el centro de La Paz, donde se encuentra la sede de gobierno. Las autoridades reportaron 127 detenidos. Además, hubo saqueos en dependencias públicas y negocios.
La fiscalía general pidió la detención del líder de la COB, Mario Argollo, quien está prófugo. La medida se extendió a otros dirigentes.
Despliegan más de 2500 policías en las calles
Este martes, el gobierno desplegó más de 2500 policías en las calles ante el temor de nuevas protestas anunciadas por los líderes sindicales y campesinos. Sin embargo, voceros oficiales decartaron un estado de sitio.
“Tenemos los reportes de que va a haber nuevamente movilizaciones que van a volver a bajar a la ciudad, pero esta vez vamos a actuar de otra manera“, dijo a radio Panamericana el comandante nacional de la Policía, Mirko Sokol.
Fuentes del gobierno, según el diario El Deber, sostienen que los disturbios respondieron a una acción coordinada con fines desestabilizadores en medio del conflicto político y social que atraviesa el país.
“Una cosa es la protesta pacífica y otra es la violencia. No vamos a permitir que se disfrace esa violencia con demanda social. Esto ya no es una demanda social, ya no es una demanda legítima, es una demanda más política que tiende a debilitar la democracia”, dijo el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano.
El gobierno considera que Evo Morales, refugiado en su bastión del Chapare para escapar de una orden de captura en su contra en un proceso por corrupción de menores, está detrás de las protestas.
En un posteo este martes en X, el expresidente afirmó: “En Bolivia rige un Estado neocolonial, neoliberal y racista que odia y reprime a los pueblos indígena originario campesinos”.
“Los funcionarios y seguidores del presidente Rodrigo Paz, la noche del lunes, pisotearon y quemaron la wiphala, símbolo de los pueblos originarios. Ese hecho es la mayor expresión de odio y racismo que tiene la derecha. Hablan de paz pero son violentos contra los pobres”, indicó.
Además, señaló: “Los llaman salvajes, indios sucios y brutos por defender a la patria y buscar justicia y comida. Nos acusan de terroristas y narcotraficantes porque, como protesta pacífica, marchamos centenares de kilómetros. Los que en 2019 bloquearon, agredieron y escupieron a campesinos; y quemaron instituciones para derrocar un gobierno legítimo, hoy acusan de golpistas al pueblo sublevado”.
Bolivia, Rodrigo Paz, Evo Morales
INTERNACIONAL
La lectura potencia el cerebro más que el ejercicio, el sueño o la cafeína, afirma una nueva investigación

Un nuevo estudio sobre lectura y actividad cognitiva sostiene que la alfabetización no se limita a descifrar textos, sino que reconfigura funciones mentales como la memoria, la atención, el procesamiento del lenguaje, el razonamiento e incluso el reconocimiento de rostros, según plantea Falk Huettig, investigador principal del Instituto Max Planck de Psicolingüística.
De acuerdo con la investigación, la lectura actúa como uno de los potenciadores cognitivos más poderosos y con efectos cada vez mejor documentados. La alfabetización transforma la manera en que las personas procesan el lenguaje, organizan la atención, usan la memoria, razonan e incluso reconocen rostros.
Huettig sostiene que la lectura recibe menos atención que otros factores asociados al rendimiento mental, como el sueño, el ejercicio, la nutrición, el manejo del estrés, la cafeína o la neuroestimulación.
El estudio reúne trabajos de psicología, lingüística, neurociencia y educación para ordenar esa investigación en una sola explicación. Su tesis central es que leer y escribir no son herramientas neutrales, sino prácticas que transforman de forma profunda la mente.

Uno de los hallazgos más llamativos del estudio aborda el reconocimiento de rostros. Una idea extendida en neurociencia planteaba que, como la lectura es una adquisición cultural reciente, su aprendizaje podría ocupar parte de redes visuales más antiguas, incluidas las dedicadas a identificar caras.
Huettig rebate esa hipótesis. Sostiene que aprender a leer puede afinar esas redes, en vez de restarles capacidad, al aumentar la sensibilidad ante rostros y otras categorías de objetos visuales.
Esa propuesta se apoyó en estudios con adultos alfabetizados y analfabetos en India. Según el investigador, esas pruebas confirmaron que las personas alfabetizadas reconocían mejor los rostros que las analfabetas.
El estudio también rechaza la idea de que la alfabetización sea una meta que se alcanza de una vez y para siempre. Huettig afirma que la competencia lectora sigue desarrollándose después de que una persona aprende a leer con fluidez.

A su juicio, la práctica continuada automatiza y refina esos subprocesos y su coordinación. Esa evolución, añade, hace que las personas alfabetizadas miren el mundo con un filtro distinto al de quienes no leen o lo hacen menos.
Huettig añade que solo una minoría alcanza los niveles más altos de lectura crítica en evaluaciones internacionales como las pruebas PISA. También subraya que el tipo de textos importa, porque llegar a esa lectura avanzada exige contacto regular con materiales complejos y habilidades sólidas de pensamiento crítico y razonamiento.
En el debate sobre formatos, Huettig describe un panorama menos tajante. Señala que metaanálisis previos detectaron una comprensión lectora inferior en pantallas, aunque atribuye parte de esa diferencia a la autorregulación del lector.
Su explicación es que muchas personas consideran el papel un soporte más apropiado para la lectura seria y, por eso, ajustan su conducta y su esfuerzo mental de otra manera. Aun así, advierte que la investigación disponible no respalda la conclusión simplificada de que el papel siempre ofrece mejores resultados que lo digital.
Sobre los audiolibros, el investigador reconoce beneficios parciales. Explica que pueden exponer a vocabulario poco frecuente, construcciones gramaticales complejas y estructuras narrativas elaboradas, pero remarca que el conjunto completo de ventajas de la lectura solo se obtiene con el texto escrito.

De cara a padres y educadores, Huettig cuestiona la tendencia a simplificar en exceso los textos para adaptarlos a un vocabulario más reducido o a una menor destreza gramatical entre los jóvenes. También alerta sobre una dependencia excesiva de puntuaciones de legibilidad generadas por personas o por inteligencia artificial, así como del autocorrector para buscar palabras o gramática “mejores”.
Su propuesta apunta en sentido contrario: dar prioridad a la buena escritura, a una prosa memorable y a un lenguaje complejo y poco común para sostener y fortalecer la alfabetización. El trasfondo, según plantea, es que está en juego mucho más que una destreza escolar.
El estudio cierra con una advertencia sobre el lugar de la escritura en los próximos años, en un contexto marcado por teléfonos inteligentes, aprendizaje en línea e inteligencia artificial generativa. Huettig compara el posible destino del texto escrito con medios que pasaron de uso general a interés de nicho.
Si la alfabetización sigue cayendo a escala global, el investigador prevé que también podrían deteriorarse las habilidades que hoy miden las pruebas de inteligencia. Aunque futuras tecnologías lleguen a aliviar parte de esa pérdida, considera poco probable que compensen por sí solas ese retroceso.
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Huida de película: escapó de China en un gomón y con un celular casi sin batería y llegó a Canadá

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Dong promete seguir adelante con su activismo
INTERNACIONAL
Thomas, Gorsuch target landmark ruling Trump says protects the ‘fake news’

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Two of the Supreme Court’s conservative justices criticized the majority’s decision not to take up attorney Alan Dershowitz’s defamation case against CNN, saying the high court missed an opportunity to revisit a controversial 1960s defamation precedent.
The dissent from the court’s conservative wing effectively called on the justices to revisit longstanding libel precedent, echoing President Donald Trump’s 2016 calls to loosen U.S. libel laws.
Dershowitz, who has represented famous figures like Trump, O.J. Simpson and Leona Helmsley, claimed CNN deceptively edited a snippet of his defense during Trump’s first impeachment trial about «quid pro quo[s]» to make it sound like he said the opposite of his fuller statements and used that clip to damage his reputation.
Justices Clarence Thomas and Neil Gorsuch — appointees of Presidents George H.W. Bush and Trump, respectively — criticized their colleagues for relying on the «actual malice» standard in evaluating whether CNN defamed Dershowitz, arguing the standard is not rooted in the Constitution and instead was created in the Supreme Court’s landmark 1964 decision in New York Times Co. v. Sullivan.
ISRAELI PM NETANYAHU INITIATING DEFAMATION LAWSUIT AGAINST NEW YORK TIMES OVER CONTROVERSIAL ‘DOG RAPE’ STORY
«Predictably, Dershowitz did not prevail under that exacting standard, which this Court created in New York Times Co. v. Sullivan. Dershowitz now asks this Court to overrule Sullivan and related precedents,» the conservatives wrote.
Dershowitz also reacted to the dissent in remarks to Fox News Digital, calling the majority’s standard «impossible» to overcome.
«All the judges agreed that CNN lied about me,» he said Monday.
«But the majority ruled, over dissents, that I had to prove actual malice by clear and convincing evidence— an impossible standard that I believe will be overruled in years to come.»
The Sullivan case arose after a Montgomery, Alabama, commissioner sued the Times for libel over a full-page advertisement criticizing how the city treated civil rights protesters.
An Alabama jury awarded damages to L.B. Sullivan even though he was not mentioned by name in the ad. The Supreme Court later reversed the ruling, holding that a public official cannot prevail in a defamation case unless he proves the statement was made with «actual malice» — knowing it was false or acting with reckless disregard for the truth.
«The actual-malice standard for public figures bears no relation to the text, history, or structure of the Constitution,» Thomas and Gorsuch wrote Monday in Dershowitz’ case.
«Instead, the founding generation believed that, if anything, public figures had stronger claims for damages when they were defamed.»
As one historical example, Thomas and Gorsuch pointed to the Sedition Act of 1798, which imposed a far lower threshold for defamatory statements about public officials.
Then-Rep. Matthew Lyon, D-Vt., was prosecuted under the law for characterizing President John Adams as someone with «unbounded thirst for ridiculous pomp, foolish adulation and selfish avarice» during American tensions with France.
JUDGE DISMISSES TRUMP’S $10B DEFAMATION LAWSUIT AGAINST THE WALL STREET JOURNAL OVER EPSTEIN STORY
President Thomas Jefferson allowed that law to expire in 1801 and pardoned many caught in its net.
More recently, Trump has called for loosening U.S. libel laws, echoing concerns similar to those expressed by Thomas and Gorsuch about the court’s defamation jurisprudence.
While running for president in 2016, Trump pledged to «open up our libel laws» if elected to pursue the ideological conglomerate he often labels «fake news.»
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Journalists who «write purposefully negative and horrible and false articles — we can sue them and win lots of money,» Trump said.
He has often singled out defendant CNN more than most – famously warring regularly with its then-White House correspondent, podcaster Jim Acosta.
During one 2017 incident, Acosta repeatedly interrupted Trump during a news conference, leading the president to demand he not «be rude.».» Trump informed Acosta that he would not be taking a question from him because «you are fake news.»
Supreme Court Associate Justices Samuel Alito and Clarence Thomas wait to leave the stage after the inauguration ceremonies in the Rotunda of the U.S. Capitol in Washington, D.C., on Jan. 20, 2025. (Chip Somodevilla/AFP via Getty Images)
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«We’re going to open up libel laws, and we’re going to have people sue you like you’ve never got sued before,» Trump said at the 2016 event, going on to further name-drop the Times and Washington Post.
The ruling, along with Trump’s own lawsuit against the Ted Turner-founded network over its use of the term «Big Lie» to describe his claims about the 2020 election, leaves open the possibility that the court could revisit Sullivan, though such a shift appears unlikely in the near term.
Fox News Digital reached out to CNN for comment on the dissent.
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