ECONOMIA
De cuánto será la jubilación mínima de Anses con el aguinaldo de junio 2026

El sistema de jubilaciones y pensiones de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) afronta en junio de 2026 una nueva actualización en los montos percibidos por sus beneficiarios. El reajuste responde a la variación del índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a abril, cuya cifra, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), se ubicó en 2,58%. Esto impacta tanto en los haberes mínimos y máximos como en las prestaciones no contributivas y las asignaciones familiares. El mes incluye además el pago del medio aguinaldo, lo que incrementa temporalmente el ingreso total de quienes reciben jubilaciones y pensiones en la Argentina. A la espera de la resolución oficial de la Anses, las cifras estimadas permiten anticipar la composición de los ingresos en el mes, así como el alcance real del reajuste frente a la evolución de los precios y el impacto de los bonos complementarios dispuestos por el Poder Ejecutivo.
La Anses ajusta mensualmente los haberes de los jubilados y pensionados del sistema general conforme la inflación, pero el acceso a bonos extraordinarios depende de decisiones administrativas que afectan el poder de compra de los beneficiarios. El mes de junio, además, incorpora el pago del medio aguinaldo, lo que modifica el total a cobrar respecto de otros meses. La interacción entre el haber actualizado, el bono y el aguinaldo configura distintos escenarios según la prestación recibida y la historia contributiva de cada titular.
Las actualizaciones alcanzan también a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y a las prestaciones por discapacidad, así como a las asignaciones familiares y a la Asignación Universal por Hijo (AUH), cuyos valores dependen de la movilidad y del índice de inflación. Los aportes previsionales y los topes de ingreso para acceder a las prestaciones completan el panorama de modificaciones para el semestre.
El haber mínimo para los jubilados del sistema general de la ANSES se ubica en $403.318 en bruto a partir de junio de 2026, tras la aplicación del reajuste de 2,58% correspondiente al mes de abril. La cifra neta, una vez realizado el descuento del aporte para financiar el PAMI, queda en $391.218. En algunos casos, pueden descontarse además otros conceptos, como cuotas de moratorias por aportes no realizados en su momento.

A quienes perciben el ingreso mínimo se les suma un bono extraordinario de $70.000, vigente desde marzo de 2024 y dispuesto mensualmente por decreto del Poder Ejecutivo. El bono no sufre descuentos y no se integra al haber para los reajustes, lo que limita su efecto frente a la inflación. Con este adicional, el ingreso mínimo bruto asciende a $473.318, mientras que el monto neto se ubica en $461.218.
El bono extraordinario se mantiene congelado en su valor nominal desde marzo de 2024, lo que genera que el incremento real para quienes cobran el haber mínimo y el bono sea inferior al 2,58% anunciado para el mes. El ajuste efectivo en este grupo es de 2,19%, dado que el bono no se actualiza conforme la inflación. Según lo informado, el bono y su cuantía continúan dependiendo de decisiones discrecionales del Gobierno nacional.
El mes de junio incorpora el pago del medio aguinaldo, que se calcula sobre el haber mensual actualizado tras la aplicación del último reajuste. El aguinaldo equivale al 50% de la mayor remuneración mensual percibida por el trabajador en el semestre, aplicado en este caso al jubilado o pensionado. De este modo, los titulares de un haber mínimo percibirán en junio un ingreso bruto de $674.977 sumando el haber mensual y el aguinaldo, mientras que el monto neto, tras el descuento para el PAMI, será de $656.828.
En el caso de quienes cobran el haber máximo del sistema, la suma del haber y el aguinaldo representa un ingreso bruto de $4.070.922 y uno neto de $3.844.816. El cálculo del aguinaldo toma como base el monto actualizado de la prestación, por lo que el impacto del reajuste de junio se refleja automáticamente en el adicional de mitad de año.
El pago del aguinaldo permite a los jubilados y pensionados enfrentar gastos extraordinarios que suelen concentrarse en el sexto mes del año. La composición final del ingreso depende de la categoría de la prestación y de la percepción o no de bonos extraordinarios.
El haber máximo de las jubilaciones del sistema general de la ANSES para junio de 2026 asciende a $2.713.948 en bruto, tras la actualización por el índice de inflación. Una vez descontado el aporte al PAMI, el ingreso neto queda en $2.563.211. Al sumar el medio aguinaldo, los titulares de la jubilación máxima perciben un monto total de $4.070.922 en bruto y $3.844.816 en términos de bolsillo.
A diferencia de los beneficiarios del haber mínimo, quienes perciben la jubilación máxima no acceden al bono extraordinario de $70.000. Este grupo constituye aproximadamente la mitad de los jubilados y pensionados con prestaciones contributivas, según datos de la Subsecretaría de Seguridad Social. Los ingresos de este segmento tienen un mayor ajuste nominal a lo largo del semestre, ya que no dependen de refuerzos extraordinarios sino de la movilidad vinculada a la inflación.

El incremento nominal acumulado de los haberes máximos, sin bono, alcanza el 18,3% en el primer semestre de 2026. Esta cifra se alinea con la inflación estimada por analistas y economistas para el periodo. El impacto en el poder de compra de este grupo varía según la evolución de los precios y el ritmo de las actualizaciones dispuestas por la ANSES.
La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), destinada a personas mayores de 65 años sin requisitos de aportes, también recibe el ajuste de 2,58% en junio de 2026. El monto mensual de la PUAM se ubica en $322.654. A este valor se le suma el bono extraordinario de $70.000, lo que lleva el ingreso mensual a $392.654.
El medio aguinaldo, calculado sobre el monto actualizado de la PUAM, adiciona $161.328 al ingreso del mes de junio. De esta manera, el total bruto a percibir por la PUAM en el sexto mes del año es de $553.982.
En el caso de las pensiones no contributivas por discapacidad, el monto mensual en junio es de $282.323. Sumando el bono y el aguinaldo, el ingreso total para este grupo en el mes asciende a $493.484.
El mismo ajuste de 2,58% se aplica a la Asignación Universal por Hijo (AUH) y a las prestaciones del salario familiar, que también se actualizan mensualmente según la inflación. La AUH será de $144.931 por hijo menor de 18 años y de $471.914 por hijo con discapacidad. El 80% de estos valores se abona mensualmente, mientras que el 20% restante queda pendiente de un pago anual sujeto al cumplimiento de condiciones de salud y educación.
Los trabajadores registrados que perciben asignaciones familiares recibirán montos variables según el nivel de ingreso familiar, con valores de $72.474, $48.888, $29.570 o $15.257. El ingreso tope del hogar para acceder a estas prestaciones se eleva a $5.941.934 en junio, mientras que ningún progenitor individual puede superar los $2.970.967 para mantener el beneficio.
Los valores de las remuneraciones mínima y máxima para calcular los aportes al sistema jubilatorio, a la obra social y al PAMI también se actualizan, quedando en $135.837,40 y $4.414.652,38 respectivamente para junio de 2026. Para quienes se encuentran en el régimen de autónomos, los aportes previsionales mensuales se ajustan en línea con la movilidad.
Un grupo de personas activas puede comprar años de aporte conforme la ley 27.705, con un valor de $39.393 por cada mes adquirido. La compra de cinco años de contribuciones implica un desembolso de $2.363.580.
La política de reajustes y bonos extraordinarios, sumada al pago del aguinaldo, determina la evolución de los ingresos reales de los jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones en el sistema previsional argentino. La publicación de la resolución oficial de la ANSES confirmará en los próximos días los valores definitivos para junio de 2026.
ECONOMIA
“Inteligencia distorsionada”: la crítica de un premio Nobel de Economía en medio de la polémica por la carrera de la IA

La renuncia y denuncia de Jacob Coxon, un investigador de inteligencia artificial que trabajó en OpenAI y luego en Anthropic, por la carrera a su juicio “irresponsable” en que están enfrascadas las empresas del sector, sin medir los riesgos de que a partir de su “superinteligencia” la IA ejecute ciberataques y adquiera recursos o poder fuera del control de la humanidad, sigue generando revuelo.
La industria de la IA, dijo Coxon, “apuesta con nuestras vidas”. Evan Hubinger, responsable de “alineación” de Anthropic, estimó en cerca del 10% la probabilidad de que la IA mate a todos los humanos, Samuel Marks, investigador de seguridad de la empresa, sostuvo “a título personal” que desarrolladores de IA creen posible la extinción humana o resultados comparables y el propio Dario Amodei, CEO de Anthropic, dio crédito a la inquietud de Coxon en un texto en el que reconoció la necesidad de moderar el ritmo de avance de la IA, pero a su vez señaló que la presión competitivo le impide “frenar solo”.
Distinta fue la reacción de Elon Musk que cuestionó a Coxon y sugirió que su hilo de posteos en la red X fue una operación coordinada, una suerte de “montaje”. Sin embargo, tanto Musk como Sam Altman, CEO de OpenAI, se manifestaron de acuerdo con disminuir la velocidad de desarrollo de la IA.
La denuncia de Coxon ya había generado reacciones políticas en EE.UU., como la de Bernie Sanders, senador socialista de Vermont, quien aprovechó para insistir en el proyecto para prohibir el desarrollo de la SuperInteligencia Artificial que presentó junto al demócrata Greg Casar días antes de la denuncia de Coxon. Ted Cruz, senador republicano por Texas, definió a la IA como un “riesgo catastrófico” y dijo que el posteo de Coxon le resultó muy preocupante, y Chris Van Hollen, senador demócrata, reclamó un mecanismo de salvaguardas, un régimen de pruebas y un diálogo con China, entre otras reacciones legislativas.
Economía, IA y “esfuerzo cognitivo”
Fue la ocasión que esperaba Daron Acemoglu, premio Nobel de Economía 2024 y profesor del prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) para plantear nuevamente una crítica ya esbozada en trabajos previos.
“¿El problema es una Inteligencia Artificial (demasiado) avanzada o una inteligencia distorsionada?“, se preguntó en un extenso posteo en X en el que celebró que “por fin” los propios investigadores de IA “se dan cuenta de que la carrera desenfrenada en la que están involucradas estas compañías es irresponsable”.
Acemoglu cree que un problema irresuelto es la “alineación” de los modelos que -dice- “hacen cosas que no están en línea con los objetivos humanos”. Según él, el problema no es que los modelos de IA sean demasiado avanzados, sino que son entrenados de un modo que conduce a una “inteligencia distorsionada”.
“El problema no son las capacidades —aunque estas son claramente reales—, sino que las capacidades están al servicio de algunas métricas cuantitativas imperfectas —la aprobación de los usuarios, su interacción, métricas simples de finalización de tareas, diversas puntuaciones en pruebas comparativas— sobre las que el aprendizaje por refuerzo optimiza sin descanso. Que este proceso conduzca luego a comportamientos distorsionados, como manipular la evaluación de métricas simples de finalización, hacer trampa, mostrar exceso de confianza en respuestas equivocadas y adulación, quizá no debería sorprender”, escribió Acemoglu.
Auto sin freno
Para aclarar su crítica, el Nobel de Economía recurrió al siguiente ejemplo. “No es que tengamos en nuestras manos un super-auto con mente propia, que quiera tomar el control de la conducción porque es superior al conductor. Más bien, tenemos un auto cuyo sistema de dirección y de frenos no funciona. Tiene muchas de las capacidades de autos muy buenos, y su motor, aceleración e interfaz gráfica pueden ser muy impresionantes. Pero si no se lo puede dirigir correctamente y no se pueden accionar los frenos cuando es necesario, ¿qué puede hacer un auto? Tal vez no deberíamos conducirlo hasta que esté reparado”, explicó.
La explicación de Acemoglu coincide con la que en la Argentina sostiene el economista Eduardo Levy Yeyati, quien alguna vez describió los algoritmos como un “espejo que adula” y en que los humanos delegamos decisiones que la IA asume a partir de cálculos abstractos. Cuando el algoritmo es el que decide, sostiene, los humanos resignamos la “agencia moral”.
Esfuerzo cognitivo
La crítica de Acemoglu, sin embargo, no se limita al problema de la “alineación”. En marzo pasado, en un paper conjunto con Dingwen Kong y Asuman Ozdaglar, otros dos académicos del MIT, modelizó que si bien la IA puede mejorar decisiones y trabajos puntuales, al mismo tiempo atenta contra la producción social de conocimiento al debilitar lo que llamó el “esfuerzo cognitivo”. En otras palabras, la IA aplicada sin criterio tiende al “colapso del conocimiento humano”, a una especie de embrutecimiento.

Una IA agéntica, dice el paper publicado por el National Bureau of Economic Research (NBER) de EE.UU., al ofrecer a cada usuario, por caso, recomendaciones médicas o financieras personalizadas, actúa como sustituto del esfuerzo cognitivo. La respuesta inmediata y en apariencia buena conspira contra el beneficio de estudiar, contrastar fuentes o experimentar por cuenta propia, algo que el paper llama “esfuerzo cognitivo”.
Los autores formalizan que el esfuerzo aumenta cuando hay más conocimiento general acumulado y cae cuando crece la precisión de la recomendación de IA.
Un conflicto de este tipo, entre automatización y esfuerzo cognitivo, se presentó hace más de cincuenta años, cuando empezaron a difundirse las calculadoras de bolsillo. Entonces se debatió entre docentes y pedagogos si tenía sentido, por caso, que los estudiantes aprendieran las tablas de multiplicar. La respuesta sigue siendo que sí.
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ECONOMIA
Pese a tasas de interés levemente positivas, en agosto volvieron a caer los depósitos en pesos

El mes pasado, los depósitos y préstamos en pesos volvieron a caer en términos reales. Sus tasas de variación, descontada la inflación minorista del mes, que el Indec precisó ayer que fue del 1,7%, fueron de -0,6% y -0,4%, respectivamente, “en un contexto donde la tasa de interés promedio en pesos fue levemente positiva en términos reales para depósitos a plazo fijo en el segmento mayorista: fue del 2% de tasa efectiva mensual”.
Según el reciente informe semanal de la consultora Quantum, los depósitos y préstamos también fueron afectados por una menor expansión de la base monetaria, a causa de la reducción del ritmo de compras de divisas que hizo el Banco Central, a un promedio diario de apenas USD 38 millones; una actividad económica poco dinámica y la sustitución de depósitos y préstamos en pesos por dólares. Esta sustitución provocó tasas en pesos nominales altas y volátiles. Al respecto, el informe precisa que durante agosto la tasa de caución a un día pasó de 22% a 28,2% a principios de mes, para volver a niveles de 20% de tasa nominal anual (TNA) a fin de mes.

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De acuerdo con Quantum, los desafíos para dinamizar el sector tienen que ver con elementos que afectan tanto la oferta como la demanda de fondos. Del lado de la oferta de fondos, destaca “la tendencia hacia la dolarización de saldos y la competencia entre el sector bancario y el no bancario (mercado de capitales)”. Del lado de la demanda, menciona “los efectos que pueden generar cambios en las tasas de interés, en comportamientos por efectos de la mora y la evolución de la actividad”.
El avance de los fondos “money market”
En términos de datos, destaca que los depósitos transaccionales en pesos —caja de ahorro y cuenta corriente— cayeron en agosto 1,7% real, descontada la inflación, respecto de julio, mientras que los plazos fijos se redujeron 0,1% real. Más aún, desde principios de año los depósitos transaccionales cayeron 11,7% real y los plazos fijos, aunque mucho menos, también bajaron: su variación fue de -0,3% real.
El informe atribuye esa evolución a la expansión de los fondos money market, fondos de inversión accesibles que invierten en plazos fijos y que crecieron 10% en términos reales en lo que va de 2026 y 19,2% en los últimos doce meses.
Más aún crecieron los depósitos en dólares: en términos nominales aumentaron 11,5% en 2026 y 25,5% en doce meses, pese al desaliento a su rendimiento que implica un aumento del precio nominal del dólar inferior a la inflación, que varios economistas señalan como “retraso cambiario”.
En préstamos, la reducción fue de 0,4%, siempre en términos reales, atribuida a la caída de los préstamos de consumo —saldos en tarjetas de crédito y préstamos personales—, que cayeron 1,3% real respecto de julio. Sobre ese dato, Quantum sugiere que podría deberse a personas que no cobran sus sueldos en los bancos y reciben préstamos de billeteras virtuales y empresas de tecnología financiera.
De enero a agosto
En el acumulado de los ocho primeros meses del año, los préstamos totales tuvieron una variación negativa real de -3,4%, resultante de una combinación de caída en los préstamos de consumo y aumento en los otorgados a empresas. De hecho, los préstamos en dólares, en niveles de USD 25.000 millones, aumentaron 3,3% en agosto respecto de julio, 37% en lo que va de 2026 y 44% respecto de agosto de 2025, siempre en dólares corrientes.
A partir de estos datos Quantum colige que los préstamos bancarios al sector privado compiten “en alguna medida” con el financiamiento del mercado de capitales, que si bien es menos accesible que los bancos ofrece en general “tasas más atractivas para tomadores de financiamiento e inversores, y también con mejores plazos”.
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ECONOMIA
Jubilaciones y deuda, los dos rubros que más se adelantaron en las partidas para este año antes del Presupuesto 2027

La partida social llegaría al proyecto 2027 con un crédito que no solo compense la inflación, sino que consolide el peso relativo que ya exhibe
Una jurisdicción tan rezagada no recupera automáticamente el terreno perdido en lo que resta del año, por lo que su peso relativo dentro del gasto total tendería a reducirse también en la proyección para el próximo año
Tanto el REM como los precios de los bonos coinciden en que la desinflación se profundizará durante el primer semestre de 2027, y perforaría el 1% recién hacia abril
En las últimas horas se conoció la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de incrementar la partida presupuestaria para las áreas de Defensa y Cancillería, tanto para lo que resta de 2026, como especialmente para 2027
Corporate Events,South America / Central America
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