ECONOMIA
El Banco Central sigue sumando dólares y acumuló 80 jornadas consecutivas con compras de divisas

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) encadenó 80 jornadas consecutivas con resultados positivos en el mercado cambiario, impulsado por intervenciones oficiales y acuerdos con empresas privadas y organismos estatales. Este martes, la entidad sumó USD 69 millones y lleva acumuladas compras por más de USD 7.200 millones en 2026.
Desde el inicio del esquema monetario vigente en enero, el BCRA concretó adquisiciones por USD 7.295 millones, cifra que representa casi el 73% de la meta anual. En abril, las operaciones de compra alcanzaron los USD 2.769 millones, el monto más alto del año hasta el momento.
El avance sobre el objetivo anual llega al 72,9%, aunque los pagos de deuda del Tesoro —realizados con divisas obtenidas del propio Central— limitaron el crecimiento neto de las reservas durante el primer trimestre.
Para mantener el nivel de compras, el BCRA optó por expandir la base monetaria sin utilizar instrumentos de absorción. Al mismo tiempo, el Tesoro emitió deuda en pesos para retirar liquidez y evitar presiones sobre el dólar y la inflación.
Las proyecciones del Gobierno estiman que el saldo neto de compras en 2026 se ubicará entre 10.000 y 17.000 millones de dólares, según el ingreso de divisas y la demanda interna de moneda local. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, subrayó que estas variables serán determinantes para el resultado final del año.
La liquidación de la cosecha gruesa aportará una inyección relevante de dólares, lo que podría acelerar la acumulación de reservas. Además, el ingreso de fondos por emisiones de deuda corporativa en el exterior sumaría más de USD 3.200 millones en las próximas semanas, reforzando el ritmo de compras y la estabilidad cambiaria.
Al finalizar la última rueda, las reservas internacionales alcanzaron los USD 45.907 millones, con una suba diaria de 224 millones de dólares. Este incremento se debió a un avance de las monedas que integran el stock del Central así como a una suba en la cotización del oro.
El nivel máximo de reservas bajo la actual gestión se registró en febrero, con un pico de USD 46.905 millones, el mayor valor desde 2018. La caída posterior se vinculó a obligaciones de deuda externa y la volatilidad de los mercados, que afectó el valor de activos como el oro y los bonos públicos.
Con operaciones por USD 526,7 millones en el segmento contado —USD 100 millones menos que el lunes—, el dólar mayorista retrocedió 9,50 pesos o 0,7%, y cerró a 1.393 pesos. Este movimiento responde tanto a factores locales, como el aumento de ingresos por exportaciones y colocaciones de deuda en el exterior, como a una tendencia global de debilitamiento de la moneda estadounidense frente a otras divisas, incluidas las de los principales socios comerciales de la Argentina.
La baja del dólar en el mercado local refleja también lo que sucede en la región. En Brasil, por ejemplo, la moneda estadounidense retrocedió este martes un 1%, hasta 4,93 reales, su menor valor desde enero de 2024. En lo que va de 2026, la caída frente al real alcanza el 10,5 por ciento.
En Chile, el dólar bajó 1,6% en la jornada, situándose en 905,35 pesos, desde los 920 pesos del lunes. En Uruguay, la divisa estadounidense descendió diez centavos, o 0,2%, ubicándose en 40,17 pesos uruguayos. En México, se registró una baja diaria de 0,9%, de 17,52 a 17,37 pesos mexicanos.
El Banco Central estableció el techo de su esquema cambiario en $1.712,43, lo que deja al tipo de cambio mayorista con un margen de 319,43 pesos o 22,9% respecto de ese máximo. En lo que va del año, el tipo de cambio oficial acumula una baja nominal de 62 pesos, equivalente al 4,3 por ciento.
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ECONOMIA
Los datos que muestran por qué la mora crediticia no es un “riesgo sistémico”, pero sí un problema macroeconómico

Deteriora el balance de las familias, restringe y encarece el crédito nuevo y termina afectando el consumo, la actividad y, crecientemente, la propia capacidad de generar ingresos (EcoGo)

- Un ciclo inicial muy rápido, en el que los préstamos a familias crecieron más del 100% desde el piso de abril de 2024, con una recuperación, en apenas diez meses, de la caída observada desde el pico previo de 2018. Esa dinámica, junto con la suba inicial de los ingresos, permitió la recuperación económica de 2024 y el crecimiento de 4,4% por arrastre de 2025, pero se frenó con el apretón monetario preelectoral del año pasado y explica en parte el freno en el nivel de actividad verificado desde entonces.
- Un cambio de régimen macroeconómico, por el pasaje de una etapa de aceleración inflacionaria y tasas reales negativas a otra de desaceleración inflacionaria y tasas muy positivas. Con un agravante, resalta el informe: los spreads incorporan el aumento de la morosidad, pero nunca comprimieron después del apretón monetario. Se pasó así de un esquema de cuotas que se licuaban con la inflación a otro en el que dejaron de licuarse, una descripción que suele citar el ministro de Economía, Luis Caputo. El informe no reivindica el modelo previo, en el que incluso en el crédito no bancario, con tasas de interés muy positivas, la “licuación” funcionaba. “El esquema era perverso, ya que la contracara era la licuación del ahorro, los depósitos, pero desde el punto de vista de los deudores podría decirse que el crédito operaba como un aumento en los ingresos”, explica la consultora.
- La aparición de “un nuevo jugador”: las fintech y sus billeteras virtuales, muy rápidas en otorgar y cobrar, que afectaron el fondeo de los bancos debido al atractivo de la remuneración de “pesos transaccionales”. Sucede, dice el informe, que no remunerar cuentas corrientes o cajas de ahorro —dinero “transaccional”— podía tener sentido en una economía de baja inflación, pero lo perdió del todo en los últimos 20 años, en los que los precios aumentaron todos los años por sobre el 25%, con un pico de más del 200% en 2023. En ese contexto, el crédito no bancario pasó de representar el 16% del crédito para consumo a principios de 2024 al 25% actual. En ese lapso, el número de deudores no bancarios pasó de 3,5 millones a 5,3 millones, y el de deudores que ya tenían deuda bancaria y sumaron deuda no bancaria, de 4,7 millones a 7,6 millones (al exponer en el Congreso, Mariano Biocca, del sector fintech, dijo que el 90% de los morosos del sector ya fueron refinanciados).
- El apretón monetario de la segunda mitad de 2025 eliminó las franquicias que distribuían el impuesto inflacionario sobre los “pesos gratis” a líneas de crédito dirigidas, como el Ahora 12, cuyo costo pagaban millones de ahorristas inocentes.
- La incertidumbre electoral y, en particular, desde abril de 2025, cuando se liberó el cepo cambiario para las personas, la relativa a las respuestas del Gobierno frente a los movimientos del dólar, duda que recrudeció a fines de julio del año pasado, cuando el BCRA y el Tesoro retiraron masivamente liquidez del mercado, metiendo presión sobre las tasas de interés. Las de caución llegaron al 30%, un nivel que se normalizó “recién en los últimos 10 días”, esto es, más de 13 meses después.




La mitad de los morosos —2,85 millones de personas— tiene deudas inferiores a medio salario privado registrado, pero explica apenas el 4,9% del monto total en mora
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ECONOMIA
¿Qué va a pasar con la nafta?: la escalada del precio global del petróleo pone en duda el alivio previsto para los surtidores locales


La amenaza ya no se limita a un único punto de estrangulamiento, sino que ahora incluye la posibilidad de que las interrupciones se extiendan por las rutas de exportación regionales, las instalaciones e infraestructuras (Massabni)

La venta de nafta premium registró el mayor desplome, con una caída del 7,3% frente a 2023, mientras que la súper retrocedió 4,5 por ciento
Cualquier proyección sobre una baja de la nafta en los surtidores argentinos permanece en suspenso
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ECONOMIA
¿Con esta macro y esta micro se ganan elecciones?

- La situación macroeconómica con la que Argentina podría llegar a 2027 será mejor que la que enfrentó en las dos últimas elecciones presidenciales.
- Cuando se observan las variables que afectan más directamente la vida cotidiana de las familias, el progreso aparece más moderado e incluso discutible en algunos aspectos.
Frente a las caídas del PBI de 2% en 2019 y 1,9% en 2023, la estimación para 2027 contempla una expansión cercana al 3 por ciento

Durante demasiado tiempo Argentina estuvo atrapada en una dinámica en la que cada ciclo político terminaba dejando una macroeconomía más frágil que la anterior
Cuando se baja de la macro al bolsillo

Expectativas, incertidumbre, evaluación política, estrategia comunicacional y una enorme cantidad de factores adicionales intervienen en la decisión del votante

Existe una distancia entre que una economía esté objetivamente mejor y que una familia sienta que su situación económica está mejorando

La experiencia internacional muestra que las transformaciones exitosas requieren reasignar capital y trabajo hacia las actividades más productivas
Si el cambio necesita tiempo, la sociedad también requiere resultados intermedios que le permitan sostenerla
La Argentina podría enfrentar una paradoja conocida: celebrar el éxito de sus indicadores mientras una parte importante de la sociedad sigue esperando que ese éxito llegue a su propio metro cuadrado
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