ECONOMIA
El dólar aflojó tras el rally pero hay 5 factores clave que siguen presionando en el mercado

La suba sostenida del dólar vuelve a inquietar al mercado. Si bien el dólar mayorista interrumpió este jueves la tendencia alcista que había sostenido durante las últimas ruedas y retrocedió, desde el 12 de junio acumula una suba de $51, equivalente al 3,6%. Además, en el balance de junio, el tipo de cambio mayorista mantiene un avance de $69 (4,8%).
Si bien el tipo de cambio se ubica en niveles bastante similares a los de principios de año (variación de apenas 1,5%), lo que implicó una apreciación del peso durante el primer semestre, el mercado muestra cierto nerviosismo por la velocidad en que recupera terreno. El Gobierno, en tanto, se hace presente en el mercado de dólar futuro para calmar el temor y contener la presión cambiaria. Por su parte, los operadores prevén que el precio de la divisa seguirá avanzando, pero por ahora no contemplan fuertes tensiones cambiarias ni escenarios preocupantes.
El equipo económico del Gobierno intenta contener la presión para evitar un avance desordenado que repercuta en otras variables: el interés abierto en contratos de futuros de dólar repuntó ayer otros u$s75 millones, luego del salto de u$s224 millones que anotó el martes. Estos registros, de acuerdo con los operadores, hacen sospechar que se trata de la presencia del BCRA, que habría vendido posiciones para contener las expectativas devaluatorias, práctica habitual en momentos de presión en el mercado oficial de cambios.
Al mismo tiempo, la presión cambiaria fuerza al Banco Central a desacelerar las compras de reservas en el mercado. Ayer mejoró el resultado con una compra de u$s70 millones, pero en la jornada previa sumó apenas u$s20 millones, incluso por debajo de la referencia del 5% del volumen operado. La desaceleración tiene como objetivo no presionar más la demanda de dólares y evitar así mayores avances en la cotización. En lo que va de junio, las compras oficiales ascienden a u$s1.246 millones, por debajo de los u$s2.084 millones que acumulaba a esta altura del mes pasado.
Los 5 factores que empujan al dólar y disparan la presión cambiaria
De acuerdo con los operadores del mercado, los avances de las últimas jornadas obedecen más a un incremento de la demanda privada de dólares que a una caída en la oferta. Identifican varios factores, tanto internos como externos, que suman presión sobre el tipo de cambio y hacen que se mantenga alcista:
- Suba del dólar a nivel global
- Giro de dividendos al exterior por parte de empresas
- Pago de obligaciones en moneda extranjera
- Mayor demanda de importadores para anticiparse a próximas subas
- Aumento de la demanda estacional minorista para viajes al exterior
El operador de cambios Gustavo Quintana sostiene que es difícil cuantificar cuál de los factores genera mayor presión porque no hay información desagregada sobre la demanda, pero estima que el giro de dividendos al exterior tiene un peso significativo. A la vez, resalta que los agroexportadores siguen liquidando buenos montos. Por ejemplo, el martes ingresaron u$s182 millones. Asegura que la presión cambiaria no está vinculada a una retracción en la oferta de divisas, sino a una demanda privada mayor a la que se observó en el primer semestre.
«El tipo de cambio mostró una dinámica favorable en la primera parte del año, apoyada por mayores exportaciones de energía, condiciones monetarias inicialmente más contractivas y flujos vinculados a emisiones y al agro. En las últimas semanas, el dólar se apreció a nivel global por perspectivas de una Reserva Federal más contractiva, lo que presiona a las monedas emergentes, sumado a la baja en el precio del petróleo. A nivel local, hubo baja de tasas de interés y relajamiento en las condiciones monetarias», afirma Pilar Tavella, directora de research de Balanz.
Ian Colombo, asesor financiero de Cocos Gold, también le asigna más peso al contexto internacional: el dólar repuntó a nivel global respecto al resto de las monedas, impulsado por expectativas de subas de tasas de interés en Estados Unidos. El fortalecimiento de la divisa la hace más atractiva para los inversores y esto afectó al desempeño de las monedas de países emergentes. En ese sentido, detalla que durante la última semana se observó la siguiente depreciación en monedas de la región, lo que indicaría que se trata de una dinámica más global que local:
- Peso argentino: -3,5% vs. dólar
- Real brasileño: -3% vs. dólar
- Peso chileno: -4% vs. dólar
Auxtin Maquieyra, de Sailing Inversiones, coincide en asignarle mayor peso al avance global del dólar: la expectativa de subas en las tasas de interés tras la señal de la Reserva Federal fortaleció a la moneda estadounidense, en detrimento del resto de las divisas. En ese contexto, resalta, el peso argentino exhibió un comportamiento muy similar al de otras monedas de la región, lo que sugiere que una parte importante de la suba del tipo de cambio respondió más a una dinámica externa y no exclusivamente a factores domésticos ni a un deterioro en los fundamentos locales.
Qué esperan los analistas sobre el futuro del dólar en lo que resta del año
Maquieyra prevé que a corto plazo el tipo de cambio seguirá mostrando ciertas presiones alcistas y volatilidad, pero sin una tendencia disruptiva ni preocupante, siempre que se mantengan sólidos los flujos del sector externo y el proceso de consolidación fiscal. Hacia el mediano plazo, sostiene, la evolución de la cotización dependerá principalmente del contexto financiero internacional, de la acumulación de reservas por parte del Banco Central y la capacidad de la economía para sostener el ingreso genuino de dólares al mercado de cambios.
Colombo prevé un avance progresivo del tipo de cambio durante los próximos meses, impulsado por la estacionalidad cambiaria y mayor demanda de los importadores, en el marco de una eventual recuperación de la actividad económica. Proyecta un avance de la cotización de entre 10% y 11% de acá a fin de 2026, lo que ubicaría al oficial mayorista entre $1.630 y $1.650 al cierre del año, en línea con lo que marcan los futuros de dólar.
«Si observamos los futuros de dólar a diciembre de 2026, podemos inferir que el mercado cree que el tipo de cambio oficial va a terminar cerca de $1.630. Los analistas y economistas coinciden con esa expectativa, aunque algunos estiman que va a cerrar más cerca de $1.670. Es una suba de alrededor de 10% en lo que resta del año, cercano a los rendimientos de los instrumentos en pesos durante los próximos seis meses. Es decir, están bastante ancladas las expectativas. Esperamos una suba progresiva de la cotización a medida que transcurra el año», sostiene Colombo.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dólar blue,presión cambiaria
ECONOMIA
El Citi dio las razones tras el castigo desproporcionado al mercado argentino

Si bien el spread soberano volvió a estar por debajo de los 600 puntos básicos, Argentina aún tiene el riesgo país más alto de la región
Puntos importantes
El Citi destaca que la desconfianza financiera argentina es desproporcionada, pues los fundamentos macroeconómicos son más sólidos de lo que el mercado refleja ante el temor a la inestabilidad política.
La disciplina fiscal y el superávit son pilares que el banco considera sostenibles. Sin embargo, analistas locales advierten que la fragilidad social y el calendario electoral justifican la cautela.
Ante este escenario, se recomienda diversificar carteras, priorizar bonos de corto plazo y apostar por deuda corporativa privada, además de considerar activos externos para mitigar riesgos globales.
riesgo país,deuda argentina,Finanzas,Secretaría finanzas,Finanzas contabilidad,Finanzas forex,Finanzas publicas,Economía finanzas
ECONOMIA
Créditos hipotecarios: cuál es la cuota inicial que pagan quienes compraron su vivienda con fondos de Anses



- Destino: compra de primera vivienda dentro de la Ciudad de Buenos Aires. La propiedad no puede superar los 80 m² cubiertos ni un valor de USD 2.800 por metro cuadrado.
- Financiación: cubre hasta 75% del valor del inmueble. El comprador debe aportar el 25% restante, además de los gastos de la operación.
- Monto y plazo: permite solicitar hasta $ 150 millones, a devolver en un máximo de 25 años.
- Tasa: los préstamos se ajustan por UVA y aplican una tasa fija preferencial de 6,5% TNA.
- Ingreso requerido: la cuota no puede superar 25% de los ingresos netos del solicitante o de su grupo familiar. Se pueden sumar ingresos y también incorporar un garante.
- Cuotas de referencia: para un crédito de $ 100 millones a 25 años, el banco informó una cuota inicial de $ 660.000 y un ingreso familiar desde $ 2,65 millones. Para $ 150 millones, la primera cuota asciende a $ 985.000, con ingresos desde $ 3,95 millones.
- Datos de las primeras operaciones: las 50 familias que ya escrituraron tuvieron una cuota inicial promedio de $ 550.000, sobre préstamos promedio de $ 84 millones.
- Propiedad tomada como referencia: USD 106.667.
- Monto financiado: 75% del valor, equivalente a $ 120.920.000 o cerca de USD 80.000 al tipo de cambio usado en la simulación.
- Plazo y tasa: 25 años, con una tasa de UVA más 7% anual.
- Cuota inicial: $ 865.098.
- Ingreso neto familiar requerido: $ 3.460.391 por mes, para que el pago represente 25% de los ingresos.
- Aporte propio: el ejemplo supone que el comprador cubre el 25% no financiado del valor de la vivienda, unos USD 26.667, sin incluir escritura, impuestos, comisión inmobiliaria u otros gastos.
ejemplo crédito hipotecario
ECONOMIA
Comparar precios puede hacer la diferencia: en qué productos hay brechas de hasta 9,2% entre supermercados


Recorrer góndolas, mirar etiquetas y revisar más de un supermercado puede valer la pena, pero no en todos los casos por igual. Hay rubros en los que elegir dónde hacer la compra abre una diferencia considerable en el bolsillo y otros en los que los valores resultan mucho más parejos. Un relevamiento de septiembre permite identificar en qué categorías buscar y comparar tiene mayor impacto.
El dato surge del informe Indicadores de Coyuntura Económica de octubre de 2026, elaborado por la Escuela de Negocios de la Universidad de San Andrés, que incluyó un análisis del pulso regional y de los valores de supermercados a partir de la información del Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos (SEPA).
El principal resultado aparece en frutas y verduras. En esta categoría, el precio de un mismo producto varía 9,2% entre supermercados, el nivel más alto de los rubros relevados y más de dos veces y media el promedio general.
Entre las 17 categorías analizadas, la dispersión promedio se ubica en 3,6%. Sin embargo, detrás de esa cifra aparecen diferencias importantes según el tipo de producto que se considere. La distancia entre la categoría con mayor y menor dispersión alcanza los 7,4 puntos porcentuales.
El informe también muestra que este comportamiento no registra cambios de fondo durante 2026. Las diferencias de precios entre supermercados se mantienen estables durante el año, dentro de un rango de 3,5% a 3,7%.
Ello marca una notable diferencia respecto de lo que ocurría en la gestión anterior, cuando por la aplicación de los precios máximos en las grandes cadenas (por la aceleración inflacionaria), las variaciones entre supermercados era muy alta. En los grandes comercios, que aplicaban la norma por estar más controlados, los precios se mantenían congelados o con un mínimo aumento, mientras que en el canal tradicional acumulaban mayores aumentos. Eso hizo que los consumidores se volcaran al canal moderno.
Frutas y verduras, donde más conviene comparar
Dentro del ranking, frutas y verduras se despegan claramente del resto, con una dispersión de 9,2%. En segundo lugar aparecen las comidas preparadas, con una variación de 5,8% entre supermercados.

A partir de allí, las diferencias se reducen. En carnes, la dispersión alcanza el 3,9%, mientras que en almacén llega al 3,7%. En las categorías desayuno y merienda y golosinas, el indicador se ubica en 3,6%. Los productos frescos registran una variación del 3,5%. En limpieza y bebidas, la dispersión alcanza el 3,4% en ambos casos, mientras que en congelados baja al 2,9%.
El mismo porcentaje, 2,9%, corresponde a cuidado infantil. Más abajo aparecen perfumería y pescados, ambos con una dispersión de 2,8%, y los productos para mascotas, con 2,5%.
Entre las categorías con menores diferencias figuran panadería, con una dispersión del 2,4%, y electrodomésticos, con 2,1%. Finalmente, farmacia registra la menor dispersión de todas las categorías relevadas, con apenas 1,8%.
La distancia entre los dos extremos resulta marcada. La dispersión del 9,2% en frutas y verduras supera en más de cinco veces el 1,8% correspondiente a farmacia.
La Patagonia, la región más cara
El relevamiento incorpora además otra dimensión de las diferencias: cuánto paga el consumidor de cada región respecto del promedio nacional. En esta comparación, la Patagonia aparece como la zona más cara del país.
En septiembre, los precios en la Patagonia se ubican 3,4% por encima del promedio nacional. En el extremo contrario aparecen Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires: GBA se encuentra 5,5% por debajo del promedio, mientras que CABA se ubica 5,2% por debajo.

Entre esos extremos se encuentran las restantes regiones incluidas en el relevamiento. El NOA se ubica 0,4% por encima del promedio nacional, mientras que la región Centro queda 0,1% por encima. Cuyo registra valores 0,2% inferiores al promedio y el NEA, 1,5% por debajo.
La brecha regional entre el máximo y el mínimo alcanza los 8,9 puntos porcentuales. A su vez, al considerar las 18 categorías incluidas en esta parte de la medición de septiembre, la dispersión promedio llega al 11,3%.
La Patagonia encabeza el nivel general, pero no concentra los valores más altos en todos los productos. El informe destaca que el Noroeste también es la región más cara en seis rubros, entre ellos carnes y frutas y verduras.
El fuerte contraste en las golosinas
Uno de los casos en los que las diferencias regionales resultan más marcadas es el de las golosinas. En la Patagonia, sus precios se encuentran 16,1% por encima del promedio nacional. En la Ciudad de Buenos Aires ocurre lo contrario: se ubican 16,5% por debajo.

Entre ambos extremos existe así una distancia de 32,6 puntos porcentuales respecto del promedio nacional. El dato muestra una brecha mucho mayor que la observada en el nivel general de precios de cada región.
Las diferencias territoriales conviven con las que aparecen entre supermercados. En el primer caso, el informe ubica a Patagonia 3,4% por encima del promedio nacional, seguida por NOA, con 0,4%, y Centro, con 0,1%. Del otro lado aparecen Cuyo, 0,2% por debajo; NEA, 1,5% por debajo; CABA, 5,2% por debajo; y GBA, 5,5% por debajo.
POLITICA2 días ago¡Precios de Manhattan con sueldos de Argentina! Cómo los créditos hipotecarios inflaron las propiedades y congelaron el sueño de la casa propia
INTERNACIONAL3 días agoLa Casa Blanca monitorea un posible brote de peste en Rusia tras la muerte de una trabajadora de un laboratorio
POLITICA3 días agoLos enviados del peronismo y las principales figuras del partido miraron con cautela el resultado en Brasil

















