ECONOMIA
El fin de la guerra en Medio Oriente trae más noticias positivas que negativas para la economía argentina

Los mercados festejaron el acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Hubo subas muy fuertes en Wall Street, pero también mantuvieron la tendencia alcista las acciones argentinas que cotizan en Nueva York y los bonos en dólares. Si bien hubo feriado local, los precios deberían mañana reflejar esta mejora, que se reflejó en una nueva caída del riesgo país hasta los 425 puntos básicos.
La normalización de los mercados obliga a volver a calcular algunas situaciones. Por ejemplo, un barril de petróleo a 100 dólares implicaba un ingreso adicional por exportaciones del orden de los 5.000 millones de dólares. La balanza energética apuntaba a un superávit inédito de 12.000 millones de dólares.
Pero ahora la situación cambia, porque el barril Brent cayó a USD 83, o sea un 17% menos que aquel valor. Esto significa que el ingreso por exportaciones será menor al que se había estimado y lo mismo ocurriría con el saldo de la balanza comercial.
¿Se mantiene la proyección de exportaciones a un récord de USD 100.000 millones para el 2026? Es muy probable que el volumen quede muy cerca aunque habrá que seguir mes a mes qué pasa con los precios del barril a nivel internacional.
Por otro lado, un precio demasiado alto del petróleo hubiera generado el peligro de una recesión global. En ese escenario, hubiera pesado más un impacto negativo en las ventas más que la suba de los precios. Por otra parte, la producción de Vaca Muerta aún con un precio del barril de entre USD 70 y USD 80 se mantiene muy rentable.
El acuerdo alcanzado el fin de semana incluye la apertura del estrecho de Ormuz para la navegación de barcos petroleros. Al mismo tiempo, Estados Unidos levantará el bloqueo sobre los puertos de Irán, lo que también agrega oferta petrolera especialmente para China.
La caída del barril no se traducirá automáticamente en una baja del combustible en el mercado local, pero al menos no agregará presión al índice en los próximos dos a tres meses. Esto ayudaría a prolongar el proceso de desinflación que ya lleva dos meses. La posibilidad de perforar el 2% en junio se mantiene, aunque el promedio de economistas que participa del Relevamiento de Expectativas de Mercado espera que ocurra recién en agosto.
Pero lo más relevante del proceso de paz en Medio Oriente está relacionado con un mejor clima para los mercados financieros, que impacta positivamente en los activos argentinos. Ahora la expectativa es ver una reducción adicional del riesgo país, que ya quedó cerca de perforar los 400 puntos básicos.
A medida que se acerca a estos niveles, crecen las chances de un regreso de Argentina a los mercados internacionales para emitir deuda. Esto no sucede desde el 2018, antes de que estallara la crisis cambiaria en el tercer año del gobierno de Mauricio Macri.
La tasa de interés a diez años en Estados Unidos cayó además por debajo del nivel de 4,50% anual, lo que le da más incentivo a los inversores a buscar opciones de riesgo.
A los niveles actuales de riesgo país, el Gobierno podría colocar deuda entre 8% y 9% anual en dólares, dependiendo de los plazos y los montos.
La acumulación de reservas, junto a la mejora de la calificación de deuda le dieron un fuerte envión a los bonos en dólares, que acumulan subas promedio de 10% en lo que va de 2026. Este riesgo país ya es el menor de la “era Milei” y se acerca a los niveles más bajos que tuvo la gestión de Macri.
Ahora se suma una mejora del ánimo de los inversores que sería el empujón que faltaba para que el país regrese a los mercados. La colocación de deuda internacional es un paso fundamental para conservar los dólares de las reservas que se fueron acumulando y poder refinanciar los vencimientos de deuda del 2027.
Wall Street,Vaca Muerta,NYSE,petróleo,energía,mercados,Argentina,finanzas,extracción,economía
ECONOMIA
Se perdieron casi 150.000 trabajadores y los nuevos monotributistas no llegan ni a 50.000

Un informe asegura que en los últimos 12 meses se perdieron 141.000 puestos de trabajo que no fueron compensados con nuevos monotributistas
26/07/2026 – 18:58hs
La recesión económica y la reconfiguración del mercado laboral en la Argentina continúan profundizando un escenario de marcado deterioro en la calidad y cantidad de los puestos de trabajo. La caída del empleo registrado en relación de dependencia no encuentra piso y consolida una tendencia alarmante que impacta de forma directa en la estructura de ingresos de la población. De acuerdo con el último reporte elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG), la pérdida de puestos laborales formales durante el último año no llega a ser compensada, ni remotamente, por las nuevas altas en el régimen del monotributo, abriendo paso a un alarmante proceso de precarización e informalidad laboral.
El informe estadístico del IAG detalló que en los últimos doce meses se registró una contracción neta de 141.700 puestos de trabajo registrados bajo relación de dependencia. Si el análisis extiende el horizonte temporal para evaluar el impacto acumulado en lo que va de la gestión del presidente Javier Milei, la destrucción de empleo formal asciende a la preocupante cifra de 329.600 puestos menos, una estadística que engloba las bajas sufridas tanto en el sector público como en el ámbito privado.
Esta drástica disminución de los asalariados formales está muy lejos de ser absorbida por el trabajo independiente regulado, dado que el monotributo apenas sumó 49.500 nuevos adherentes en el transcurso del último año. La Encuesta de Indicadores Laborales del instituto pone en evidencia el desplazamiento hacia la precariedad: de los 238.000 nuevos trabajadores incorporados al mercado general, el 85% corresponde a ocupados informales, lo que representa a 201.000 personas volcadas a la subsistencia en la informalidad absoluta y sin derechos laborales.
La migración forzada de los trabajadores desde el sector asalariado con plenos derechos hacia los esquemas del monotributo y el cuentapropismo informal comenzó a generar un severo desequilibrio financiero en las cuentas del sistema contributivo de la seguridad social. El relevamiento técnico pormenoriza que la caja previsional hoy cuenta con 622.300 aportantes menos, en contraste directo con la incorporación de 426.261 nuevos beneficiarios. Al realizar la comparación relativa entre el promedio del año 2023 y los registros de marzo de 2026, la masa de aportantes totales sufrió un desplome del 5,7%, mientras que el universo de beneficiarios se incrementó un 6,2%, un desfasaje que se ve agravado por el recorte en las asignaciones familiares debido a la pérdida del trabajo registrado y por las limitaciones impuestas desde el Poder Ejecutivo a las prestaciones de carácter no contributivo.
El indicador de la calidad del empleo no es la única variable en terreno negativo, ya que la evolución de los ingresos reales sostiene una persistente dinámica decreciente. Durante el mes de mayo, la totalidad de los sectores laborales experimentó un retroceso en el poder adquisitivo de sus salarios frente a la inflación: el sector privado registrado marcó una baja del 0,1%, el sector público nacional retrocedió un 0,6% y el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) sufrió una contracción del 1,0%.
La gravedad del desplome en los ingresos se torna aún más evidente al contrastar los niveles actuales con las medias históricas de 2023. En esa comparación, las remuneraciones en la administración pública nacional registran un hundimiento real del 38,5%, en tanto que el Salario Mínimo, Vital y Móvil exhibe una pérdida de poder de compra del 41,1%. Incluso el sector privado formal, que había mostrado un leve atisbo de recuperación durante el mes de abril, volvió a ceder terreno en mayo, acumulando una contracción interanual del 2,9% respecto al mismo período de 2025 y encendiendo las alarmas sobre la capacidad de recuperación del consumo interno.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,empleo,trabajo,monotributo
ECONOMIA
Caputo: “Todavía hoy la gente tiene desconfianza, ahorra en dólares y los pone abajo del colchón”

Luego de que la semana pasada el Gobierno girará al Congreso un nuevo proyecto de Inocencia Fiscal para subsanar los puntos débiles y que los argentinos saquen los dólares del colchón, el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que “todavía hay gente que tiene desconfianza” y que elige ahorrar fuera del sistema.
“Todavía hoy la gente tiene desconfianza, todavía hoy la gente tiene sus ahorros afuera del sistema financiero. Ahorra en dólares y los pone abajo del colchón, se va al sector informal por el temor a que los políticos le vuelvan a hacer lo mismo”, sostuvo el ministro Caputo en una entrevista con Crónica.
Las declaraciones del ministro de Economía se dieron luego de que el jueves pasado se presentó el nuevo proyecto de Inocencia Fiscal con el que se busca dar mayor seguridad jurídica a los contribuyentes que saquen sus dólares del colchón que se no van a ser perseguidos ante un cambio de gestión.
Noticia en desarrollo
Luis Caputo,IAE
ECONOMIA
Volvió a caer la venta de ropa: se redujo 6,9% y sólo una de cada seis empresas espera una mejora

El sector de la indumentaria textil continúa en crisis, en un contexto donde la debilidad del consumo sigue marcando el pulso de la actividad. Así lo refleja la última encuesta de la Cámara Argentina de la Indumentaria (CIAI), correspondiente al tercer bimestre de 2026.
El relevamiento marcó una caída interanual del 6,9% en unidades vendidas. El dato representa una desaceleración respecto de los bimestres previos, en los que las bajas habían sido más pronunciadas: en el primer bimestre de este año la contracción había sido del 7%, y en el sexto bimestre de 2025 había llegado al 9,4 por ciento. Aun así, la serie se mantiene en terreno negativo desde hace más de dos años, con una sola excepción registrada en el segundo bimestre de 2025, cuando las ventas habían crecido 1,2% interanual.
A nivel de empresas, el 55% reportó caídas en sus ventas durante el período, mientras que un 27% logró subas y un 18% no registró cambios. Se trata del séptimo relevamiento consecutivo en el que la proporción de empresas con bajas supera a la de empresas con subas, aunque la brecha entre ambos grupos se redujo respecto del bimestre anterior, cuando el 59% había reportado caídas y el 34% subas.
La falta de demanda, en el centro del problema
Consultadas sobre las principales problemáticas que enfrentan, ocho de cada diez empresas señalaron la caída de la demanda como su principal preocupación, una percepción que viene en ascenso y que subió cuatro puntos porcentuales respecto del relevamiento anterior. Esta variable se mantiene como el problema dominante del sector desde hace más de dos años, muy por encima de otros factores como el incremento de costos, la falta de financiamiento o la falta de stocks.

La persistencia de la demanda débil como principal obstáculo del sector se refleja también en el clima general que describen las empresas consultadas. En un ejercicio de opinión abierta incluido en el informe, la palabra que más se repitió entre las respuestas fue “incertidumbre”, acompañada de expresiones como preocupación, bajo nivel de ventas y caída de la rentabilidad. Entre los testimonios recogidos, hay empresarios que describen escenarios de cierre después de años de actividad, otros que hablan de sostener la estructura cediendo rentabilidad para evitar despidos masivos, y también quienes plantean la necesidad de adaptación y eficiencia como respuesta al momento.
De cara a los próximos tres meses, el 63% de las empresas espera que las ventas no varíen, mientras que un 22% anticipa que empeoren. Sólo un 16% —cerca de una de cada seis— proyecta una mejora en el corto plazo. Esta distribución se mantiene en línea con la tendencia que muestra la serie desde hace más de un año, en la que las expectativas de estabilidad predominan de manera sistemática sobre las de mejora o empeoramiento.
Las expectativas económicas generales para el año, consultadas de manera más amplia, muestran un panorama similar: el 53% de las empresas espera un escenario sin grandes variaciones para 2026, un 25% tiene expectativas malas (cuatro puntos porcentuales más que en el relevamiento anterior) y un 12% las califica como muy malas.
Más allá de las ventas y la demanda, el informe de la CIAI relevó otros aspectos de la operatoria de las empresas del sector, donde aparecen algunas señales de estabilización. En materia de stocks, se registró una reducción de siete puntos porcentuales en la proporción de empresas con niveles excesivos, mientras que un 51% ya declara un nivel de stock equilibrado, cinco puntos más que en el bimestre previo.

Sin embargo, la posibilidad de trasladar los aumentos de costos a precios se agravó. El 55% de las empresas no pudo trasladar nada de los incrementos de costos que enfrentó, cinco puntos porcentuales más que en el relevamiento anterior. Un 33% trasladó menos de la mitad de esos aumentos, y sólo un 10% logró trasladar más de la mitad.
En la cadena de pagos, el informe muestra una mejora relativa: cayeron tanto los atrasos ocasionales como los frecuentes, cada uno nueve puntos porcentuales, mientras que la proporción de empresas sin atrasos significativos creció dieciséis puntos. No obstante, reaparecieron las interrupciones en la cadena de pagos, señaladas por el 2% de las empresas encuestadas, lo que la CIAI interpreta como una señal de que persisten focos de estrés financiero en el sector.
En el plano del empleo, el informe registró una intensificación del ajuste. Los despidos representaron el 27% de las medidas adoptadas sobre la dotación de personal en el tercer bimestre, siete puntos porcentuales más que en el relevamiento anterior, y ya equivalen a casi un tercio de todas las decisiones tomadas por las empresas en esta materia.
En contraste, cayeron diez puntos porcentuales las renuncias no reemplazadas, y subió con fuerza —veinte puntos porcentuales— la proporción de empresas que no reportan cambios en su plantilla. Este último movimiento indica que, si bien los despidos ganaron peso relativo entre las medidas tomadas, también creció la cantidad de empresas que optó por no modificar su dotación de personal durante el período.
El resumen ejecutivo del informe de la CIAI sintetiza el panorama del tercer bimestre señalando que las ventas volvieron a caer, aunque a un ritmo más lento, y que la debilidad de la demanda sigue presionando a numerosas empresas, algunas de las cuales enfrentan procesos de cierre o de reconversión. Al mismo tiempo, el documento identifica algunas señales de estabilidad relativa, vinculadas al equilibrio de los stocks, a la menor tensión en la cadena de pagos y a una moderación en el ritmo del ajuste laboral, en un contexto donde la recuperación de la demanda continúa sin concretarse.
ropa,compras,T-shirt,moda,mercado de reventa,segunda mano,cliente,estilo,mujer,tienda
ECONOMIA2 días agoPolémica por el proyecto que busca desregular los planes de ahorro de autos 0 km: qué podría cambiar
ECONOMIA2 días agoVocero de Milei dijo que un dólar a $1.800 es «posible» y la City alerta por fin de la paz cambiaria
INTERNACIONAL3 días agoA un mes del doble terremoto, Venezuela busca salir adelante: cuál fue el impacto social, económico y político de la tragedia


















