ECONOMIA
El salario mínimo perdió poder adquisitivo y debería triplicarse para recuperar su valor original, según un estudio de la UBA

Un informe sobre la evolución del salario mínimo, vital y móvil sostiene que su poder adquisitivo se ubica por debajo del registrado durante la crisis de 2001 y que necesitaría triplicarse para recuperar su capacidad de compra original. El valor actual también impacta sobre jubilaciones, becas y otros ingresos vinculados por ley a ese indicador.
El salario mínimo, vital y móvil perdió poder adquisitivo hasta ubicarse por debajo del nivel registrado durante la crisis de 2001, según un análisis sobre su evolución histórica realizado por la UBA.
El indicador, creado el 7 de junio de 1964, acumula una caída del 39,3% entre 2023 y 2026 y registra un valor de $367.800. El estudio sostiene que debería triplicarse para recuperar su capacidad de compra original y advierte sobre sus efectos en otras prestaciones vinculadas por ley.
El trabajo, elaborado por Ángel Cerra, investigador y profesor de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, concluye que el salario mínimo actual incluso se encuentra por debajo del poder adquisitivo que tenía durante la crisis económica y política de 2001.
Durante una entrevista con Infobae Al Mediodía, Cerra explicó que el salario mínimo alcanzó su pico histórico en 2011, con un poder de compra equivalente a $1.059.903 a valores actuales. Esa comparación representa una caída del 66,2% respecto del máximo registrado. El investigador sostuvo que el deterioro acumulado modificó el alcance de una herramienta creada para garantizar un piso salarial.
Cerra explicó que el salario mínimo nació en 1964 para establecer la remuneración básica de quienes ingresaban al mercado laboral formal. Según señaló, ese esquema respondía a una estructura en la que los trabajadores desarrollaban gran parte de su carrera dentro de una misma empresa y progresaban mediante escalas salariales.
“Era el piso de entrada que cobraba un trabajador y después las categorías superiores recibían remuneraciones más altas”, afirmó el investigador.
El especialista indicó que esa función perdió relevancia con los cambios del mercado laboral y que el salario mínimo adquirió nuevos usos legales. Entre ellos, mencionó que las jubilaciones mínimas con 30 años de aportes mantienen una vinculación directa con ese indicador. “Si se aumentara el salario mínimo, esas jubilaciones tendrían que subir inmediatamente por ley”, sostuvo Cerra.
El investigador agregó que distintos programas sociales, becas y beneficios también utilizan el salario mínimo como referencia para definir requisitos de acceso. En ese contexto, una actualización insuficiente modifica el alcance de esas políticas.
Durante la entrevista, Cerra aseguró que el salario mínimo dejó de representar una referencia efectiva para las remuneraciones del mercado laboral. “Nadie cobra ese salario y quedó en un dibujo”, afirmó.

Al mismo tiempo, el investigador señaló que incluso actividades reguladas, como el trabajo en casas particulares, presentan escalas salariales superiores al salario mínimo vigente. También sostuvo que los valores efectivamente abonados suelen ubicarse por encima de las remuneraciones oficiales.
En ese sentido, explicó que la intención de reducir la incidencia del salario mínimo no corresponde exclusivamente a la gestión actual. Según indicó, distintos gobiernos aplicaron políticas que provocaron una pérdida de poder adquisitivo del indicador. “Este gobierno fue el más decidido en ese accionar, pero otros gobiernos también hicieron cosas parecidas porque el problema existe”, expresó.
Cerra sostuvo que cualquier programa económico enfrenta restricciones cuando debe actualizar automáticamente salarios e ingresos vinculados a la inflación. A su entender, esa situación llevó a distintos gobiernos a limitar la evolución del salario mínimo en términos reales.
La entrevista también abordó la relación entre empleo, inversiones y desarrollo económico. Cerra cuestionó las proyecciones que anticipan grandes desplazamientos poblacionales hacia provincias vinculadas a proyectos mineros y energéticos. “Los especialistas coinciden en que son actividades que pueden generar riqueza, pero no demandan mucha mano de obra”, afirmó.
El investigador consideró improbable que esos sectores produzcan movimientos migratorios de la magnitud planteada en algunas proyecciones oficiales y señaló que la experiencia internacional muestra otros modelos de aprovechamiento de los recursos naturales.
Como ejemplo, mencionó el caso de Noruega, donde el Estado destina parte de la renta petrolera a un fondo anticíclico e invierte esos recursos para sostener beneficios sociales y estabilidad económica.
Cerra también sostuvo que el desarrollo requiere políticas sostenidas en el tiempo. En ese marco, destacó el caso de Vaca Muerta como un proyecto que atravesó gobiernos de diferentes orientaciones políticas y mantuvo continuidad.
Para cerrar, el investigador defendió el papel de la Universidad de Buenos Aires en la formación de profesionales y en la producción científica. Afirmó que la institución funciona con recursos limitados y consideró necesario abrir un debate público sobre su financiamiento, aunque destacó el respaldo que mantiene dentro de la sociedad argentina.
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ECONOMIA
El fabricante de Nike y Adidas cierra su última planta en la Argentina y despide a sus 150 trabajadores

Grupo Dass, la firma de capitales argentinos y brasileños y uno de los principales jugadores de la industria del calzado local, cerró de forma definitiva su planta de Eldorado, en la provincia de Misiones, y despidió a los 150 trabajadores que aún quedaban en el establecimiento. La empresa comunicó al sindicato del sector que la producción cesará entre el 17 y el 25 de julio, y garantizó el pago del 100% de las indemnizaciones correspondientes.
Según pudo saber Infobae, la decisión responde a una adaptación al nuevo escenario comercial: con la apertura de las importaciones, resulta más conveniente y rentable traer el producto terminado desde el exterior que fabricarlo en el país. Nike y Adidas, las dos marcas para las que Dass producía en Eldorado, ya abastecen el mercado local desde las ocho plantas que el grupo opera en Brasil, donde los costos son más competitivos. La falta de pedidos de ambas marcas para la producción local dejó a la fábrica misionera sin actividad sostenible.
El grupo, no obstante, no abandonará su presencia en la Argentina. Sí cambiará su perfil de operaciones. Según comentaron fuentes del sector a este medio, el grupo continuará en el país como representante e importador de Fila, Umbro y Asics —marcas cuyas licencias administra— y concentrará su actividad en las funciones comerciales y logísticas. Coronel Suárez y Cañuelas serán los dos centros logísticos desde los que operará la firma.
La Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA) atribuyó el cierre a la apertura de importaciones, la caída del consumo interno y la ausencia de políticas de apoyo a la industria nacional. Infobae pudo confirmar que, desde la perspectiva de la compañía, el cierre no es el resultado de una crisis financiera sino de una reconversión estratégica: importar se volvió más rentable que producir.
El desenlace en Eldorado es el capítulo final de un proceso de retracción que Dass inició en enero de 2025, cuando cerró su planta de Coronel Suárez —donde fabricaba zapatillas Adidas— y despidió a unos 360 operarios. En ese momento, la empresa había prometido consolidar toda su producción en Misiones. Un año después, en enero de 2026, la planta misionera ya acusaba el impacto: 43 empleados fueron desvinculados y el sindicato advirtió que la producción comprometida llegaba solo hasta junio de ese año. “No sabemos con cuánto personal llegarían a esa fecha ni qué pasará después de junio”, señalaron entonces fuentes de UTICRA a Infobae. La respuesta llegó esta semana con el cierre total.

El caso de Dass no es aislado en un sector que atraviesa una de sus contracciones más pronunciadas de los últimos años. John Foos, la marca argentina fundada en los años ’80, cerró su planta de Beccar, en el partido de San Isidro, para importar calzado terminado desde distintos países de Asia. La empresa redujo su plantilla de casi 400 trabajadores en 2023 a unos 50 a comienzos de 2026, antes de cesar por completo la fabricación local.
En mayo, Gomas Gaspar, una fábrica de suelas con más de treinta años de actividad en el barrio de San Vicente, en la ciudad de Córdoba, también cerró sus puertas y dejó sin trabajo a 40 operarios, quienes además reclaman sueldos atrasados e indemnizaciones impagas.
Los datos oficiales reflejan la magnitud del retroceso. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la fabricación de calzado y sus partes registró una caída interanual del 30,9% en noviembre de 2025. El organismo vinculó esa baja con “la menor demanda local y el ingreso de productos importados”. La producción nacional de calzado alcanzó su pico en 2015, con 125 millones de pares, y desde entonces no dejó de contraerse.
ECONOMIA
Panorama Financiero | Caputo calmó al mercado, pero la economía real todavía no arranca

El Gobierno consiguió una primera respuesta positiva a su plan financiero, pero el verdadero examen empieza ahora: que la calma del mercado se convierta en una economía con más movimiento. Luis Caputo aseguró que tiene cubiertas necesidades por u$s19.200 millones en lo que queda de 2026 y presentó el esquema para afrontar 2027. La reacción fue favorable y el riesgo país bajó a la zona de 412 puntos, su nivel más bajo desde 2018.
El dato no es menor porque despeja, al menos por ahora, una de las dudas que más inquietaban a la City: cómo iba a financiar el Gobierno los próximos vencimientos en dólares sin reabrir una tensión cambiaria. Con ese frente más ordenado, el mercado cambió de foco. La pregunta ya no pasa solo por la deuda, sino por algo más difícil: si la estabilidad financiera puede bajar a la economía real.
Caputo despejó dudas por la deuda y consiguió aire financiero
El programa que presentó Economía buscó justamente eso: mostrar que el Gobierno no llega improvisando al tramo más sensible del calendario financiero. Para este año, el equipo económico afirmó que ya tiene cubiertas las necesidades previstas. Y para 2027, el mensaje fue que existe una hoja de ruta diseñada con distintas fuentes de financiamiento para evitar sobresaltos.
Ese anuncio le devolvió aire al oficialismo en el frente financiero. Bonos, riesgo país y expectativas cambiarias reaccionaron mejor porque el mercado leyó que el Gobierno logró ganar tiempo y previsibilidad. Después de varios meses en los que la discusión pasaba por los dólares y por la posibilidad de un nuevo episodio de tensión, Caputo consiguió mover la conversación hacia otro terreno.
Pero ese logro tiene un límite claro. Ordenar la deuda y sostener la calma del dólar sirve para estabilizar la macro, no para garantizar por sí solo que la economía se reactive. Y ahí es donde hoy aparecen las mayores dudas.
Industria, construcción y recaudación muestran que la actividad sigue débil
El problema es que esa mejora financiera convive con una actividad todavía frágil. En los últimos datos, la industria cayó más de 3% mensual y la construcción retrocedió en una magnitud similar. La recaudación, además, mostró en junio una baja real de 7,6%, otra señal de que el movimiento económico sigue sin afirmarse de manera amplia.
Eso importa porque no se trata de una debilidad aislada en un solo sector. La industria, la construcción y el comercio siguen mostrando un comportamiento flojo, en un contexto donde tampoco aparece un crédito más dinámico que pueda empujar inversión o consumo. La macro se ordenó más rápido que la calle.
En ese punto está la discusión que empieza a dominar esta nueva etapa. Para el mercado ya no alcanza con mostrar un programa financiero blindado, inflación en descenso y una situación cambiaria menos tensa. Ahora quiere ver si esa estabilidad logra convertirse en algo más concreto: más actividad, más consumo y una recuperación menos dependiente de sectores puntuales como energía o minería.
La mejora del mercado todavía no llega con fuerza al bolsillo
Esa fragilidad se ve directamente en los hogares. Un relevamiento privado mostró que el 61% de los argentinos asegura que sus ingresos se terminan antes del día 20, mientras que el 86,1% siente que su salario pierde frente a la inflación. Solo el 13% dice que puede cubrir todos sus gastos y, además, ahorrar.
Es un dato relevante porque marca la distancia entre la mejora financiera y la percepción cotidiana. Aunque la inflación haya bajado y algunos segmentos del salario real hayan mostrado una leve recuperación, el bolsillo sigue muy exigido. La sensación dominante no es la de alivio, sino la de ingresos que todavía corren desde atrás.
Ahí aparece el verdadero examen para el Gobierno. La estabilidad financiera ya consiguió una primera validación del mercado. Pero el foco pasa ahora por una señal mucho más concreta: si esa calma empieza a traducirse en actividad y en una mejora sostenida del poder de compra.
Porque el riesgo país puede bajar, los bonos pueden mejorar y la deuda puede verse más ordenada. Pero si la industria sigue floja, la construcción no repunta y la mayoría de los hogares siente que no llega a fin de mes, el orden macroeconómico seguirá siendo una condición necesaria, aunque todavía insuficiente, para consolidar una recuperación más amplia.
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ECONOMIA
Mercados: bajan las acciones y los bonos argentinos, que se acoplan a la tendencia externa

Los mercados internacionales operan con cifras negativas este martes y las acciones y los bonos argentinos se acoplan a la tendencia.
A las 12:20 horas, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires pierde 0,5% en pesos, en los 3.250.000 puntos, detrás de la corrección bajista que experimentan los principales índices de Nueva York.
Los ADR y acciones de compañías argentinas que son negociados en dólares en Wall Street ofrecen mayoría de bajas, aunque moderadas. Destacan en esta tendencia Bioceres (-5%) y Satellogic (-3%).

Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- restan un 0,3% desde sus cotizaciones más altas del año, mientras que el riesgo país de JP Morgan se mantiene estabilizado en los 409 puntos básicos, dada la relación con la tasa de los bonos del Tesoro de los EEUU, que suben unos tres puntos básicos.
Por la mañana, el riesgo país tocó los 407 puntos, un mínimo desde el 24 de abril de 2018 (403 puntos).
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, afirmó que “el Gobierno presentó ayer su programa financiero para 2026 y 2027 y destacó la ratificación de hace algunos meses atrás afirmando que uno de los objetivos será ‘reducir la dependencia de Wall Street’ asegurando que buscan refinanciar a la menor tasa posible, por lo que es opcional la emisión internacional”.
Asimismo, desde Cohen Aliados Financieros evaluaron que “tras el pico de marzo, sin la presión de los precios de los combustibles y los alimentos, la inflación comenzó a ceder nuevamente, los salarios reales dejaron de caer y el ingreso disponible de las familias mejoró luego de cinco meses de caída. Esto mejora las perspectivas para el consumo al tiempo que fortalece la imagen del Gobierno”.
“A pesar de este contexto favorable, el crédito siguió cayendo y la actividad no logra despegar, con un panorama muy claro de ganadores -las actividades primarias- y perdedores -las actividades urbanas-, en tanto que, del lado de la demanda, el repunte de las exportaciones es compensado por el estancamiento del consumo y la caída de la inversión. Esto último impacta en un mercado laboral que pierde calidad de empleo, con una informalidad cada vez mayor”, añadieron desde Cohen.
Las acciones estadounidenses caen después de que los resultados trimestrales de Samsung (-6,9%) provocaran una nueva ola de ventas en las acciones de semiconductores y los precios del petróleo subieran ligeramente.
El promedio industrial Dow Jones baja un 0,2% tras una jornada récord en Wall Street. El S&P 500 y el Nasdaq Composite en un 0,6% y un 1,4%, respectivamente.
“La volatilidad persistió en el mercado tecnológico tras los enormes beneficios que Samsung registró en el segundo trimestre. El aumento vertiginoso de la demanda de inteligencia artificial contribuyó a multiplicar por 19 el beneficio operativo de Samsung en el segundo trimestre; sin embargo, la preocupación por sus planes de inversión en IA y la demanda futura inquietó a los inversores, lo que provocó una mayor presión vendedora en todo el sector de los semiconductores”, informó Yahoo Finance.
El retroceso de las acciones tecnológicas lastra los mercados el martes, tras el repunte del día anterior que elevó el Dow Jones a un máximo histórico por encima de los 53.000 puntos.
Mientras tanto, los precios del petróleo suben 2,5% tras los informes de ataques iraníes contra buques mercantes en el Estrecho de Ormuz. El tráfico a través de esta vía marítima crucial se había ido recuperando gradualmente, aunque los mercados siguen atentos al riesgo de que se rompa el frágil acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. Los futuros del crudo Brent del Mar del Norte para septiembre alcanzan los USD 73,80 por barril, mientras que los del crudo WTI alcanza en los EEUU los USD 70,24 en la posición a agosto.
North America
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