POLITICA
En el Gobierno observan con preocupación el impacto del plan económico en los centros urbanos con más votantes

En el Gobierno asumen por estas horas que el devenir del proyecto libertario y, por ende, el desempeño electoral del oficialismo en 2027 están más que nunca atados a la mejora del rumbo económico. Sobre todo después de la parálisis en la gestión por las revelaciones sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y por las internas en lo más alto del poder entre el estratega Santiago Caputo y los primos Menen (o sea, Karina Milei), y también -con menos ruido- entre el karinismo y Patricia Bullrich.
A medida que avanzaron las polémicas y vieron caer la imagen presidencial, en sectores del Gobierno que observan la política también se empezó a escuchar -siempre en voz baja- la preocupación sobre el futuro del voto en las zonas urbanas e industriales del centro del país afectadas por el ajuste y por las características del programa, y asimismo las de mayor caudal electoral.
“Esperamos buenas noticias de la economía para llegar más competitivos a la elección. Si no, no hay chances. A nivel político y de gestión son todos quilombos”, analizaba un personaje del oficialismo esta semana, en pleno bullicio interno; mientras que otro, con algunas dudas, acotaba: “El programa tiene impacto positivo en provincias con pocos votantes”. Es decir, la economía y la política tienen resultados que están descalzados.
En el Gobierno asumen que este es un fenómeno que se analiza en los despachos dedicados a establecer el camino político de Milei. “Hay provincias con pocos electores donde la economía crece sustancialmente. La zona de Vaca Muerta, por ejemplo. Pero en Neuquén, cuando van a votar, entran en un colectivo”, resumía, de manera gráfica y sin muchos tapujos, una de las fuentes que habló con .
En la Casa Rosada siempre estuvo claro que el modelo económico iría contra un sector pyme que, según el Gobierno, “estuvo subsidiado y que no se moderniza”, sobre todo en el conurbano. Una voz que camina junto al oficialismo comenta: “En el Gobierno están viendo esta afectación del desempeño de Milei en los centros urbanos e industriales; tienen claro que es así. Te puede ir bien en Neuquén, o en otras provincias. Pero después, ¿qué hacemos?”.
A nivel económico, el informe de marzo del IAE Business School presenta un mapa de variación del empleo 2023-2025, con las tendencias de crecimiento por provincia. Allí la zona centro del país (que alberga la mayor parte de la actividad fabril) -con Buenos Aires, la Ciudad, Córdoba, Santa Fe y La Pampa– presenta un estancamiento generalizado en ese período. La provincia de Buenos Aires avanza apenas 0,26%, y la industria manufacturera, la obra pública y el comercio están dentro de los sectores perdedores. La agroindustria de las zonas rurales, clave en esa zona, dentro de los ganadores.
En las elecciones legislativas de 2025 hubo 35.987.634 electores en total en la Argentina. Buenos Aires aportó 13.353.974, Capital Federal 2.520.249, Córdoba 3.120.707 y Santa Fe 2.846.454. La Pampa, menos: 304.693. Entre todas suman 21.146.077, o sea, 59% del total. Allí se juega la partida electoral principal.
En ese informe de marzo del IAE, Héctor Rocha (doctorado en la London Business School), creador del mapa, plantea: “Energía, minería y economía del conocimiento exhiben mayor resiliencia relativa; en cambio, construcción ligada a obra pública, manufacturas de baja productividad y servicios urbanos sensibles al consumo absorben buena parte del costo del ajuste”.
Rocha habla también de una “economía partida” donde recursos y conocimiento están por un lado; e industria, comercio y construcción se hallan bajo mayor presión. “Las Pymes manufactureras dependientes del consumo se contrajeron por crédito escaso y caída del poder adquisitivo; la construcción vinculada a obra pública cayó con fuerza; y los servicios urbanos comenzaron a reflejar más informalidad”, plantea. Es decir, que además de una fragmentación por sectores, también hay una segmentación geográfica, que es lo que preocupa al Gobierno en materia electoral.
Esta semana, en el Gobierno celebraron una batería de buenas noticias, entre ellas el dato de marzo del Estimador mensual de la actividad económica (EMAE). No solo porque marcó 3,5% mensual de crecimiento de la economía y 5,5% interanual, sino sobre todo porque 14 de los 15 sectores de actividad mostraron subas. En el detalle, además, uno de los aportantes al crecimiento fue la industria manufacturera, que venía con ocho períodos precedentes en rojo. Comercio mayorista, minorista y reparaciones también dio para arriba, tras cuatro periodos consecutivos anteriores en baja.
“Sabíamos que el primer trimestre no era bueno y Milei se hizo cargo. Pero estábamos seguros de que en el segundo trimestre empezaba a mejorar. Esta semana dio un respiro”, analizó el viernes una alta fuente de la Casa Rosada, también tras conocerse el superávit récord de abril, la segunda mayor compra de reservas del año y una nueva aprobación del FMI.
El libreto libertario se apoya ahora en que la cosecha del campo ayudará a mover la economía en el centro del país y, a futuro, confía en que la baja de inflación, de las tasas y del riesgo país, sumados a un dólar estable sin perspectiva de devaluación, harán que el plan camine y dé sus frutos políticos en zonas del país no impulsadas por la pesca, la agricultura o la minería, estrellas de la era Milei.
De momento, la prudencia de los analistas por la irregularidad de la tendencia y hacia dónde derivará contrasta con la “convicción total” del Presidente y de su ministro de Economía, Luis Caputo, de que las supuestas bondades del programa impactarán de forma positiva sobre el humor social. La última semana, Milei presentó su primer paquete de medidas con tinte electoral y dirigido al centro del país: una baja de retenciones con la promesa de que, de ser reelecto, esas reducciones se profundizarán.
En medio de ese optimismo oficialista, la comparación entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 arrojó 24.437 empleadores o unidades productivas menos en todo el país, una caída de 4,8% del total, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
La Encuesta de Tendencia de Negocios de la Industria Manufacturera hecha por el Indec, con las expectativas para mayo-julio de 2026, revela además que 72,2% de los industriales percibe que la situación empresarial durante los próximos tres meses será igual; 15,2% que será peor; y una minoría de 12,6% que será mejor. Asimismo, 79% de los industriales cree que el número de empleados durante los próximos tres meses no variará, pero 17,7% considera que disminuirá y solo 3,3%, que aumentará. El balance da -14,4%.
Industria manufacturera. Expectativas mayo-julio de 2026
¿Es directa la correlación con el impacto electoral? El director de Desarrollo Productivo en Fundar, Daniel Schteingart, advierte que el comportamiento de los votantes no depende únicamente de la evolución del empleo formal. “El comportamiento electoral depende de muchos factores y mirar cómo evolucionó el empleo formal privado de forma aislada no es el gran predictor. Entre 2021 y 2023, el impacto contra resultado electoral no dio una gran correlación. Hubo regiones en las que con el gobierno de Alberto Fernández le había ido bien al empleo, que crecía muy rápido, y el peronismo perdió; no cambió el resultado histórico. Eso me lleva a decir que el desempeño del empleo formal privado no es el único predictor, ni probablemente sea el principal, aunque es una variable que hay que mirar porque es un termómetro de la actividad económica”, dijo.
En el último informe de Casa Tres, de Mora Jozami, se expone el contraste en el apoyo a Milei entre el AMBA -donde está el núcleo empresarial más cuantioso- y el interior. Ante la pregunta «¿Cómo evalúa usted la gestión del gobierno de Javier Milei?“, en términos totales, 54% de los encuestados dijeron que de forma negativa y 43%, positiva. Sin embargo, en el AMBA, 61% tiene una visión negativa, contra un 52% del interior.
“En la provincia de Buenos Aires, según cifras oficiales, cerraron 6000 empresas con el gobierno actual. En el Ministerio de Producción bonaerense calculan que, de esas, alrededor de 70% se ubicaban en el conurbano, principal concentración de votos de todo el país.
Los intendentes del peronismo trinan además por la caída de la recaudación derivada de las tasas que cobran al consumo en los centros comerciales de sus municipios.
“La elección la ganás con la clase media. Por eso el problema está en lo urbano-industrial, y en el Gobierno saben que es así. Todavía parte de esa gente no tiene guita en el bolsillo. Por ejemplo, la clase media ve que el trabajador de Fate se quedó sin laburo y eso todavía pesa más, por ejemplo, que el hecho de que cambiar un neumático salga la mitad de precio gracias a las medidas del Gobierno”, analizan fuentes oficialistas.
En Córdoba, distrito antikirchnerista por excelencia, una encuesta de Aresco que llegó a la gobernación muestra un descenso en la imagen de Milei, de 59,3% en enero a 46,3% en abril, con un aumento de la negatividad de 25,6% en enero a 34,6% en abril. Pese a eso, el diferencial a nivel provincial sigue positivo: +11,7%. No obstante, en Córdoba Capital, la consultora Corinto registró que en mayo, por primera vez, la opinión sobre la gestión de Milei alcanzó un diferencial negativo de 5 puntos, con 49% en rojo (venía de 58% positivo en marzo) y 44% en verde. Una primera señal de alerta.
En Santa Fe, una encuesta de GYC que tienen en la gobernación, con fecha 21 de abril, muestra que los aumentos de precios y tarifas están segundos y que la desocupación aparece tercera entre los principales problemas de la provincia, con la dificultad para llegar a fin de mes como preocupación número uno a nivel personal de los santafesinos. Ese mismo sondeo marca que 53% de los encuestados desaprueba la gestión de Milei, contra 41% que la aprueba.
La Federación Industrial de Santa Fe informó que entre diciembre de 2023 y enero de este año, la industria manufacturera santafesina perdió 8490 trabajadores registrados, con estadísticas basadas en la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT).
La preocupación sobre el empleo aparece también en los relevamientos políticos nacionales. Según el último sondeo de Management & Fit publicado este mes, la inflación volvió a liderar el ranking de problemas para los encuestados; le siguió la corrupción, con el caso Adorni en auge; y en tercer y cuarto lugar se posicionaron la desocupación y la pobreza. Por su parte, en el último sondeo de Giacobbe, al consultar: “Definí en una sola palabra liberalismo”; la más visible fue “pobreza”, más allá de que el indicador bajó a 28,2% en el segundo semestre de 2025.
“No hay posibilidad de un ‘plan platita’, el modelo no va a cambiar. De ahí que sea inexorable la vuelta a la campaña de 2025: ser más empáticos y reforzar que vale la pena el esfuerzo porque estamos en la dirección correcta. Y sumar acuerdos de manera inteligente para ganar en lugares complicados”, resume una voz libertaria.
atados a la mejora del rumbo económico,Estimador mensual de la actividad económica (EMAE),pic.twitter.com/cGNovVajus,May 12, 2026,Paula Rossi,Conforme a,,No figuraba Tucumán. La Universidad Austral desmintió haber elaborado el mapa de crecimiento con errores que compartieron Milei y un asesor de Caputo,,Bajo sospecha. Adorni y su esposa gastaron $85 millones en tarjetas de crédito durante 2025,,Se complica la situación del funcionario. La Justicia citaría a indagatoria a Manuel Adorni antes de la feria de invierno
POLITICA
Cuentapropismo emocional en lo profundo del conurbano

“[A la política] me la paso por los huevos. No me importa. Te digo la verdad, ni me importa el presidente que tenemos hoy en día. Yo mientras tenga mi casa, tenga mi familia, y tenga fuerza para salir todos los días con un carro y poder traer plata a mi casa, yo estoy bien. No dependo del presidente, de la política, de nadie, dependo de mí mismo. Ellos no hacen ninguna función en mí, ni nada”. La frase de Matías, de 19 años, del barrio Mitre, en San Miguel, retrata esa sensación expandida que se vive en el conurbano de que la política no les sirve para cambiar sus vidas, pero sobre todas las cosas, de que no hay nadie que los vaya a ayudar, salvo ellos mismos con su propio esfuerzo. El Estado benefactor no existe más. Malas noticias para la narrativa tradicional del peronismo.
Pero al mismo tiempo tampoco Javier Milei emerge como el tributario del individualismo que profesan. Los jóvenes pobres se reflejan sólo en ellos mismos; Milei es una circunstancia. No se percibe siquiera un ánimo revolucionario; el 2001 también les queda lejos. Transmiten más bien desencanto y descreimiento; un sálvese quien pueda resignado, en el que se diluye cualquier noción de solución comunitaria. Prevalece el cuentapropismo emocional.
“Milei a mí no me da nada, yo soy el que transpiro mi camiseta, lucho por mi futuro porque nadie va a luchar por mí. Yo me tengo a mí mismo” (Gio, de 23 años, del barrio papa Francisco, Quilmes). “Yo necesito, más que nada, ponerme de acuerdo conmigo mismo para poder dar mi máximo esfuerzo. Porque yo no puedo esperar nada de un político. Ni mucho menos puedo esperar de mi familia o de unos amigos. Sino de mí, solo me tengo a mí mismo (Thiago, 21 años, bario San Ambrosio, en San Miguel). “Yo no confío en nadie, yo confío en mí misma, yo de los demás no espero nada” (Emilia, 20 años, San Ambrosio). “Mi padrastro cobra un plan, mi vieja cobró un plan desde que nací, ¿y yo tuve un buena vida? No. Tuve una vida de mierda (Juan, 24 años, Ciudad Oculta, Villa Lugano).
Los testimonios son parte del crudo retrato de la realidad deteriorada de los jóvenes de barrios populares del conurbano y de la ciudad de Buenos Aires, que fueron relevados en una amplísima encuesta presencial realizada por el CIAS a 964 jóvenes de 16 a 24 años, entre mayo y junio pasados. El trabajo del jesuita Rodrigo Zarazaga, junto con Gonzalo Elizondo y Luis Schiumerini, es una radiografía tremendamente profunda del grupo social que más está soportando el peso del ajuste y de la falta de reactivación económica, ya que dentro de los sectores más desfavorecidos, los jóvenes se llevan la peor parte en términos de ingresos y oportunidades laborales.
El diagnóstico de los sub-25 de las villas sobre la economía fue muy negativo en todos los indicadores medidos. El 75% percibió que en los últimos 12 meses la situación empeoró; el 60% declaró que en lo que va del año en su hogar tuvo que reducir consumos o gastos, y el 40% identificó en particular un recorte en alimentos. En el infinito de la pobreza, el derrame no llega, Añelo no existe y Uber no es una alternativa.
Como consecuencia de estas restricciones, la solución más difundida viene siendo el endeudamiento, en fuerte aumento. El 57% de los jóvenes relevados declaró que en su hogar debieron pedir plata prestada o tomar un crédito para enfrentar gastos cotidianos. Previsiblemente, la modalidad predominante es el endeudamiento por canales “informales” (68% con familiares o amigos, 39% con prestamistas del barrio).
En definitiva, más de la mitad de los jóvenes de los barrios populares está viviendo una realidad que se volvió mucho más acuciante, pero a la vez sedimentada en décadas de desprotección y deterioro. Representan la tercera generación de familias que han vivido carencias estructurales, por lo que toda referencia a un sistema formal, ya sea laboral, impositivo o previsional, no forma parte de su universo conceptual. Sus abuelos se cayeron del sistema, sus padres nunca pertenecieron a él, y ellos han perdido la capacidad de imaginar un retorno a ese pasado utópico.
Naturalmente, es una situación que germinó a lo largo de los años y refleja en gran medida el fracaso del peronismo para poder dar una respuesta estructural a las derivaciones del estallido de principios del siglo. Pero también es cierto que la situación se agravó en los últimos años por dos razones básicas. La primera, el freno de la actividad económica, que impacta con más fuerza sobre el cordón industrial del conurbano y decanta en todo el sistema informal que se mueve alrededor, desde el consumo hasta las changas.
La segunda, está relacionada con el redireccionamiento de la ayuda social que dispuso el Gobierno, que fijó como prioridad los beneficios para la niñez, a través de los aumentos de la AUH y del plan Alimentar. Pero como contrapartida, el sector de los jóvenes se vio afectado por la reducción de otros programas, como el de becas Progresar o el de cooperativas Potenciar Trabajo. Según un estudio del CIAS sobre el primer año de gestión libertario, que fue cuando se produjo el cambio radical en la política asistencial, la ayuda a los jóvenes se redujo un 39,8%, mientras que los fondos para los niños aumentaron un 13,8% en términos reales.
La foto de los jóvenes de las villas no está aislada del contexto general. Un trabajo de la consultora Empiria, que dirige Hernán Lacunza, expuso que los sub-29 son el sector etario más afectado por la retracción del mercado laboral y el corrimiento cada vez más masivo hacia la informalidad y el cuentapropismo. En un informe de junio marcó que los jóvenes varones fueron el grupo más afectado, con una caída del empleo del 8% interanual, mientras que las jóvenes mujeres retrocedieron 4%.
Daniel Schteingart, destacado sociólogo de Fundar, explica que siempre los jóvenes son los más afectados en contextos de retroceso laboral. Sin embargo, señala algunos cambios que se han producido en los últimos años en dos planos. Por un lado, en la composición sectorial, porque la mayoría de los puestos laborales que consiguen pasaron de la industria, el transporte y el servicio doméstico, a sectores como servicios personales (estética en muchos casos), software y gastronomía. Y por el otro, porque en un mercado laboral que tiende en líneas generales hacia la informalidad y el cuentapropismo, naturalmente a los jóvenes se les aleja cada vez más la posibilidad de aspirar a un trabajo formal.
Dentro de estas dinámicas, Schteingart detectó un fenómeno muy interesante. Valida que la economía de plataformas (Uber, Rappi, Pedidos Ya, etc.) ha servido como amortiguador del desempleo en los últimos años, aunque preponderantemente para los varones. Pero al mismo tiempo aporta otra dimensión que tiene como protagonistas a las mujeres, al decir que lo que más viene creciendo es el cuentapropismo femenino, “una revolución silenciosa” que pasó de explicar sólo el 34% del empleo no asalariado en 2012, al 42% en la actualidad, “y subiendo”.
Atribuye este crecimiento al deterioro de los ingresos familiares, pero especialmente a la caída de la tasa de natalidad, que “libera tiempos de las mujeres del cuidado para el estudio/trabajo”. Esta nueva horneada de cuentapropistas se dedica en un 40% al comercio, principalmente de alimentos y ropa (“mujeres feriantes, comerciantes y, cada vez más, que venden desde su casa por Internet”); y un 14% trabaja en “servicios comunitarios y personales”, sobre todo en peluquerías y tratamientos de belleza.
Las mutaciones de la sociedad argentina son cada vez más aceleradas y determinantes, y a la política le está costando seguirle el ritmo. Buena parte del debate público gira sobre categorías que ya no existen, y deja vacantes las representaciones emergentes. Si hubiera un candidato que lograra que lo voten los informales y los cuentapropistas sería presidente.
Quo vadis, chabón
El trabajo del CIAS sobre jóvenes de barrios populares aporta un segundo nivel de información vinculado con identificaciones políticas, más allá del rechazo de base a la dirigencia en general que se percibe en las respuestas. El 66% dijo que en 2023 votó a Sergio Massa y el 26% a Milei. Cuando se les pregunta a quién votaría ahora, con proyección de indecisos daría 67% al peronismo y 25% a La Libertad Avanza. Es decir que el panorama no se modificó en términos generales. Incluso las preferencias por el oficialismo se amplían un poco en el universo de quienes votarán por primera vez el año próximo. Un milagro para el Gobierno si se contempla la pésima valoración de la situación económica de esos mismos jóvenes.
Pero más allá del mapa global, hay datos que merecen una profundización. Por ejemplo, Milei logra retener el 58% de quienes lo eligieron en 2023, pero de los votos que se le escurren sólo el 16% va al peronismo, mientras que un 20% se distribuye entre el “no sabe”, el voto en blanco y el “no iría a votar”. Es una tendencia que se ve también en otros grupos sociales: el desencantado con el Gobierno no se muda masivamente a otra filiación política, sino que se desliza hacia un valle de desencanto sin representación. El peronismo conserva más votantes de 2023 (76%), pero igual se le escurre uno de cada cuatro (24%), también sin destino claro.
En el caso de Milei, existe una correlación alta entre el nivel de retención de votos y el impacto que produjo en los jóvenes el torniquete económico: el 53% que vive en hogares que ajustaron volverían a votarlo, contra un 64% en los casos que no sufrieron restricciones. Como en todos los sectores, también entre los jóvenes de las villas el voto libertario es esencialmente masculino (63% del total, contra 37% femenino).
Una lectura amplia indicaría que en todos los casos los resultados podrían haber sido mucho más adversos para Milei. Hay jóvenes que admiten haber tenido que reducir sus compras, incluso en comida, e igualmente reconocen que votarían por LLA. Como si operara un piso invisible que evita el desplome definitivo del Gobierno. Un límite frágil que podría perforarse en cualquier momento, pero que por ahora actúa como sostén de las expectativas oficialistas.
Estarían incidiendo dos movimientos complementarios en esa extraña resiliencia social. El primero, surge de las dificultades del peronismo por volver a reconectar con su tradicional base popular. Hay una lógica de representación, simbolizada en punteros y dirigentes territoriales, que hoy está quebrada. Incluso los movimientos sociales cosechan un 86% de rechazo en las villas del AMBA.
Además, la promesa peronista de la justicia social, el salario digno y el Estado presente quedó desvencijada. Para un joven del conurbano son consignas vacías; no le remiten a nada conocido. Sin duda, el peronismo sigue siendo la fuerza política más identificable en esa geografía, pero cada vez más como un significante vacío. Un dato lo refrenda: el peronismo aparece muy detrás de LLA cuando se correlacionan preferencias electorales con utilización de redes sociales, el principal punto de conexión entre los habitantes de los barrios populares con el mundo externo.
El segundo movimiento, mucho más subterráneo, residiría en la imperceptible valoración de la “estabilidad” como un bien a preservar, sea lo que ese término represente para cada uno. Para unos, es la baja de la inflación; para otros, un dólar calmo (si sobrevive a las contribuciones de Adrián Ravier); para algunos, cierta sensación de gobernabilidad. Todo muy acotado y poco ambicioso, pero realista. La sociedad, y en particular los sectores más vulnerables, rechazan el caos, el desorden y la imprevisibilidad. Fue una de las razones de fondo de la llamativa victoria violeta del año pasado. El desgaste social que provocó el cambio de 2023 derivó en una tendencia inercial a la continuidad.
Pero el Gobierno se equivocaría si pensara que esa dinámica perdurará para siempre. Y allí reside el principal riesgo electoral para Milei. En la Casa Rosada habita una confianza ligera en que la vacancia de una representación alternativa al proyecto libertario les garantizará una victoria. Pero esa es la foto del presente. Parece una subestimación del contexto si no se interpreta que en el fondo también reside un descontento económico generalizado, que podría encontrar un propietario en cualquier momento.
En la oscuridad de las privaciones y las penurias conurbanas, sólo un haz de luz parece capaz de perforar la indiferencia y el desencanto popular. “Cuando era más chico, como me gustaba el fútbol, obviamente mi ídolo era Messi. Yo veía en él que era una persona que jamás se rendía, pase lo que pase. Aunque lo criticaba mucha gente, el chabón era como que no le importaba y seguía; quería su copa el chabón. ¿Cuántos mundiales perdimos con Messi? El chabón se levantaba y seguía dándole hasta que lo consiguió. Y eso yo lo tomaba como ejemplo: si quiero conseguir algo, tengo que darle y darle hasta que lo consiga”. Franco, un joven de Fuerte Apache de 21 años, parece haber sabido interpretar los mensajes del destino.
pic.twitter.com/lFuEcaXOyN,June 23, 2026,Jorge Liotti,Conforme a
POLITICA
Dura crítica del partido de Lula da Silva a Milei por su discurso en Brasil: “No sorprende que se comporte de esa manera”

El Partido de los Trabajadores (PT), la fuerza política del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, respondió este sábado a las críticas que lanzó Javier Milei durante su visita a San Pablo. El encargado de hacerlo fue el titular del partido, Edinho Silva, quien calificó como “inadmisible” la actitud del mandatario argentino y aseguró que “no está a la altura del cargo” que ocupa.
Las declaraciones llegaron luego de la participación de Milei en una convención del Partido Liberal de Brasil, donde respaldó la candidatura presidencial del senador Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, para las elecciones del próximo año.
En un comunicado, Silva sostuvo que Brasil es “un país democrático y soberano” y defendió el derecho al debate político, aunque advirtió que las críticas a las autoridades deben realizarse “de la manera y en el momento adecuados”.
“Resulta inaceptable que un jefe de Estado extranjero visite nuestro país y se dirija a las instituciones brasileñas de manera irrespetuosa”, expresó el dirigente del PT. Y agregó: “No sorprende que el actual presidente de Argentina se comporte de esa manera. Ha demostrado en reiteradas oportunidades no estar a la altura del cargo que ejerce”.
El discurso de Milei en San Pablo
Durante un discurso de unos 25 minutos, Milei volvió a cuestionar con dureza a Lula y al socialismo. Sin mencionarlo por su nombre, se refirió al mandatario brasileño con expresiones como “Don Lula”, “el ladrón” y “el presidiario”, además de reivindicar su enfrentamiento con los gobiernos de izquierda en la región.
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“Los argentinos somos profetas de un futuro distópico. Vivimos las consecuencias de llevar el socialismo hasta las últimas consecuencias y vimos cómo los zurdos nos hundieron en la pobreza”, afirmó el Presidente.
En medio de la exposición, un inconveniente técnico interrumpió brevemente el sonido y Milei aprovechó para ironizar sobre el episodio con una nueva referencia a Lula.
El mandatario argentino también cuestionó al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, por no haber autorizado una visita al expresidente Jair Bolsonaro, condenado por la Justicia brasileña por su responsabilidad en el intento de impedir la asunción de Lula tras las elecciones de 2022.
Milei sostuvo que la decisión judicial le impidió reunirse con “un amigo injustamente encarcelado” y recordó que Lula recibió visitas de dirigentes extranjeros durante el tiempo que permaneció detenido por causas de corrupción, condenas que luego fueron anuladas por la Justicia brasileña.
Las nuevas declaraciones volvieron a profundizar la tensión política entre Milei y Lula, una relación que se mantiene atravesada por fuertes diferencias ideológicas y cruces públicos desde antes de que ambos asumieran la presidencia de sus respectivos países.
Javier Milei, Lula Da Silva, Brasil
POLITICA
El Gobierno profundiza el traspaso de la gestión de rutas a las provincias mientras archiva la Ley de Lobby

El Gobierno prepara nuevas reuniones con gobernadores para profundizar la transferencia de rutas y la reactivación de obras con las provincias, mientras da por “muerta” la Ley de Lobby que envió al Congreso durante el escándalo judicial del exjefe de Gabinete Manuel Adorni; en la Casa Rosada aseguran que el proyecto “no va a avanzar” y admiten críticas internas por su redacción.
El Ejecutivo busca extender en los próximos meses el esquema que aplicó con Santa Fe sobre la Ruta Nacional A012. La intención es que las administraciones provinciales puedan asumir el financiamiento, terminar trabajos pendientes, ocuparse del mantenimiento o avanzar con concesiones privadas, sin que necesariamente se modifiquen la titularidad y la jurisdicción nacional de los corredores.
En Balcarce 50 explican que la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Economía trabajan con Vialidad Nacional en convenios para las rutas incluidas en el decreto que habilitó las cesiones. Cada acuerdo deberá precisar el plazo, las obligaciones de conservación, el esquema de financiamiento y las condiciones bajo las cuales la provincia podrá cobrar peajes o contratar a un operador.
En Nación sostienen que uno de los objetivos es abrir espacio para que empresas interesadas financien y administren corredores con viabilidad económica. “Lo que queremos es que los interesados, que pueden ser grupos económicos, se hagan cargo de las rutas de interés mediante concesiones que administren los distritos”, expresan en despachos oficiales.
La Casa Rosada reconoce que el modelo no será uniforme. Las trazas con mayor circulación de vehículos y cargas ofrecen mejores condiciones para sostener inversiones mediante peajes, mientras que los corredores con poco tránsito pueden requerir aportes provinciales, financiamiento externo u otra estructura para resultar atractivos para el sector privado.
El antecedente inmediato es el convenio firmado con Maximiliano Pullaro. Santa Fe asumió por 20 años la gestión integral de la A012, junto con el financiamiento de las obras, la conservación y el mantenimiento, pero la ruta continúa bajo titularidad y jurisdicción del Estado nacional. Una eventual concesión con peaje requerirá un nuevo entendimiento conforme al Decreto 253/2026.
El oficialismo presenta esa operación como un modelo para destrabar obras que la Nación no prevé financiar directamente. El cálculo es que las provincias tienen incentivos productivos y logísticos para priorizar determinados corredores y pueden diseñar concesiones adaptadas a las necesidades económicas de cada región.
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El Gobierno pretende complementar las transferencias viales con la reactivación de proyectos de infraestructura en otros distritos. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, planea recibir el 5 de agosto a los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil, y de Santiago del Estero, Elías Suárez, para analizar obras que comparten impacto territorial.
El Ejecutivo trabaja en principio con la posibilidad de realizar una reunión conjunta. En la agenda aparecen el acueducto de Albigasta, plantas potabilizadoras y otros proyectos en análisis, además de alternativas de financiamiento y participación de las provincias en la ejecución.
La Casa Rosada incorporó las obras, las deudas previsionales, los avales y los fondos provinciales a la ronda política que encabeza Santilli. El ministro coordinador ya mantuvo encuentros con Claudio Poggi, Sergio Ziliotto y Juan Pablo Valdés, y busca utilizar los convenios como parte de una relación más amplia que también incluye el Presupuesto 2027 y las reformas que el oficialismo necesita aprobar en el Congreso.

En Balcarce 50 aclaran que no todos los contactos están atados a acuerdos electorales. Sin embargo, reconocen que la negociación por infraestructura transcurre en paralelo a la búsqueda de adhesiones para la reforma electoral y la suspensión o eliminación de las PASO, uno de los objetivos que Karina Milei considera centrales para ordenar la estrategia de 2027.
En Nación prevén además que Santilli mantenga contactos con otros mandatarios durante la cumbre de coordinación por el denominado “Súper Niño”. El encuentro apunta a ordenar medidas preventivas frente al riesgo de lluvias intensas, inundaciones, incendios y daños productivos, y puede abrir nuevos reclamos provinciales por obras hídricas, equipamiento y fondos para emergencias.
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El Gobierno tiene una definición distinta sobre la Ley de Lobby. En distintos despachos aseguran que la iniciativa presentada en medio del caso Adorni perdió respaldo político y técnico, y que no será incorporada a la agenda legislativa que la mesa política prepara para el segundo semestre.
El Ejecutivo admite que el texto recibió cuestionamientos dentro de la propia administración. “No cayó muy bien porque no se ajusta a los parámetros internacionales”, expresan en el oficialismo. Las objeciones alcanzan el alcance de las actividades reguladas, el diseño del registro, las obligaciones de publicidad, el organismo de aplicación y el régimen de sanciones.
La Casa Rosada no abandona la posibilidad de regular la gestión de intereses, pero proyecta rediscutirla más adelante mediante una iniciativa distinta y más abarcativa. Por ahora, la prioridad estará puesta en los acuerdos con las provincias, la transferencia de rutas y las reformas económicas y electorales, mientras la Ley de Lobby queda fuera del calendario inmediato del Congreso.
Gobierno, provincias
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