POLITICA
Gestiones abiertas para una reunión entre Kicillof y Máximo Kirchner y la hipótesis que temen en el PJ

Mientras el gobierno libertario vive una nueva tormenta palaciega y las acusaciones de traición saltan de la Casa Rosada al mundo virtual con facilidad y rapidez, en el peronismo no pueden escaparse de esa misma lógica internista, donde el poder y la lealtad se anudan en cada conflicto que se mantiene latente. Un juego en espejo, donde ni los libertarios ni los justicialistas pueden escaparse de la asfixia que genera la confrontación. Mientras tanto, la palabra se degrada y la identidad se carcome.
En las últimas semanas hubo gestiones abiertas para que Axel Kicillof y Máximo Kirchner se reúnan a limar asperezas. Como un primer paso para generar una reunión con la ex presidenta en San José 1111. A ese trabajo estuvieron abocados tres intermediarios de trayectoria en esos menesteres: Gabriel Katopodis, Mariano Cascallares y Federico Otermín. Llamados, mensajes, propuestas. Idas y vueltas. Pero, hasta ahora, ningún movimiento logró el cometido.
El último intento fue hace poco. El 24 de abril, en La Plata, cuando Kicillof asumió la presidencia del PJ Bonaerense, Katopodis habló con Mayra Mendoza para tratar de avanzar en la organización del encuentro. El tema se puso en carpeta nuevamente, pero no prosperó. En ese momento el clima estaba caldeado en el kicillofismo por el mensaje que la legisladora quilmeña le había mandado a Carlos Bianco durante su internación en España por una intervención de urgencia.
En las filas políticas de Kicillof advierten que cada vez que se avanza, aparece un tema que se convierte en una piedra en el camino, como lo sucedido la semana pasada en el Teatro Coliseo Podestá, cuando un puñado de militantes cristinistas ingresó con una bandera que decía “Cristina Libre” a un acto del PJ Bonaerense y le pidieron al mandatario que se expida sobre el tema. La militancia kicillofista corrió ese reclamo al grito de “Axel presidente”. El aire se puso espeso.
En la gobernación dan por hecho que fue una movida del camporismo para escrachar a Kicillof. “De nuestro lado no hay ningún problema. Son ellos los que tiran piedras porque ven problemático el nuevo rol de Axel, cuando en verdad esa debería ser la mejor noticia para ellos”, aseguró a Infobae un ministro bonaerense con fuerte implicancia en el armado político. Las rispideces de siempre.
Cerca de Máximo Kirchner aseguran que cada vez que llegó la propuesta de realizar un encuentro, el líder camporista dijo que sí. “Hay absoluta predisposición. Hubo cerca de cinco propuestas, pero nunca se concretó. Donde quieran y cuando quieran. Máximo va a estar”, indicó a este medio un hombre de su confianza. Digentes del entorno de Kicillof coinciden en remarcar que el Gobernador “perdió la confianza” en los Kirchner y que hay un vínculo personal que está “muy desgastado”. Y, además, que se queja de lo que considera que son “palos en la rueda” que el camporismo pone en su gestión, en forma permanente.
Quienes frecuentan a Kicillof y saben cómo piensa, creen que es posible un encuentro con el jefe de La Cámpora, pero que con CFK solo se sentará cuando haya que tomar decisiones importantes en materia electoral. Una de esas tal vez sea un posible desdoblamiento electoral en la provincia respecto a la elección nacional. El Gobernador no tiene la decisión tomada, pero en el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) empujan la idea de que desdoble, ya que entienden que la jugada salió bien en las elecciones del año pasado. En la teoría, Kicillof podría tomar impulso para la presidencial con un triunfo en su territorio.
Además del desdoblamiento, hay temas pedientes de resolver que generarían la necesidad de un encuentro. La reelección indefinida de los intendentes bonaerenses y la posibilidad de unas PASO o el armado de una interna son algunas de ellas. Pero el momento nunca llega. Ni para un encuentro en el departamento donde cumple su condena CFK, ni para una reunión con el líder de La Cámpora.
El economista no tiene en su agenda ir a ver a la ex mandataria, pese a las presiones y a los pedidos de distintos sectores del peronismo para que lo haga. En el fondo, cree que si va, solo será para que la líder peronista descargue su enojo y su furia por actitudes que no le gustaron. Entiende, entonces, que no servirá para empezar a buscar un acuerdo electoral sólido.

Tal como contó este medio, en el corazón del cristinismo piensan que el primer paso lo tiene que dar Kicillof, porque “él fue quien comenzó esta interna”. En ese punto también hay diferencias. En la gobernación consideran exactamente lo contrario a lo planteado por el sector K. “Máximo vino a La Plata a hacer un acto y putear a Axel. ¿De verdad la interna la arrancamos nosotros?“, fue la queja que emanaron. Y agregaron: ”¿Por qué no rompen ellos? ¿Por qué no dicen de una vez que no lo van a apoyar a Axel?“.
El acto del líder de La Cámpora en el Teatro Atenas, el 20 de septiembre del 2024, es un piedra en la hoja de ruta kirchnerista que Kicillof no olvida. Esa tarde le dedicaron un tema con ritmo de cumbia: ”Si queres otra canción, vení te presto la mía“. Fue la respuesta a la idea del Gobernador sobre la necesidad de componer “nuevas canciones”, que alteró el ecosistema del peronismo bonaerense a principios de septiembre del 2023.
Hay otro momento importante que dañó la confianza. Fue el 18 de octubre del 2024, cuando Cristina Kirchner, sin nombrarlo, apuntó contra Kicillof en una reunión de Smata. “Los Poncio Pilatos y los Judas en el peronismo no van más”, sentenció. En ese momento se estaba discutiendo la presidencia del PJ Nacional. El riojano Ricardo Quintela quería una elección con CFK que nunca llegó. Kicillof, cercano al “Gitano”, evitó pronunciarse por alguno de los dos. Nunca pidió por la líder peronista al frente del partido y la ex presidenta y su círculo político lo tomaron como un acto de deslealtad. A partir de ahí, su nombre estuvo seguido de la palabra “traidor”.
Un tercer hecho que destacan en La Plata es el desdoblamiento electoral del año pasado, en el medio de una batalla estéril por el desarrollo de la estrategia electoral. Kicillof decidió desdoblar pese a los cuestionamientos del cristinismo para que no lo haga. Poco después de anunciarlo en la gobernación, el sector de CFK lo acusó de fracturar el peronismo, de preferir romper con la ex mandataria antes que enfrentar a Milei y de “desmembrar el proyecto nacional” del espacio político.

En el cristinismo también tienen sus hitos de ofensa. Acusan a Kicillof de desleal por no apoyar a CFK en el PJ, le reclaman por no haber ido a verla al Sanatorio Otamendi cuando estuvo internada en diciembre del año pasado y le endilgan el quiebre del peronismo bonaerense por su decisión de separarse de una figura con la que, según creen, tarde o temprano se va tener que volver a sentar, si es que quiere que su recorrido hacia la candidatura presidencial tenga sustento.
Cristina Kirchner y Axel Kicillof están en un laberinto sin salida. Parecen, a priori, existir dos formas de escaparse. Romper una de las paredes y tomar una decisión unilateral que desprograme la lógica interna o, en un movimiento clásico, tratar de salir por arriba, con un acuerdo fundado en las necesidades políticas y en un pacto de no agresión. Ganamos todos o perdemos todos. Pero en algún momento hay que frenar. De eso se trata.
En la primer escapatoria posible, la opción que algunos dirigentes temen es que, sin posibilidad de consenso, la ex presidenta decida romper el molde, poner en cancha un candidato propio y dar de baja cualquier posibilidad de apoyo al Gobernador. “Si Cristina dice que Axel no es su candidato, baja 15 puntos automáticamente”, reflexiona un consultor que sigue de cerca las variables del peronismo. Creer o reventar. Pero es un escenario posible que varios dirigentes sostienen como hipótesis.
La única forma en que ese lazo kirchnerista se rompa parece ser por una decisión de Cristina Kirchner. El mandatario bonaerense ya ha dado sobradas muestras de que no tiene intención de quebrar definitivamente el vínculo. En todo caso, está dispuesto a convivir con el desgaste de la relación y sobrellevar los cortocircuitos. Cada vez que alguna crítica o frase desafortunada sale de las usinas cristinistas, en La Plata repiten la misma frase: “Nos hacen un favor”.

En el kicillofismo entienden que la expresión de los cuestionamientos a Kicillof terminan por diferenciarlo del esquema que conduce CFK. “Que sigan haciendo berrinches mientras nosotros crecemos. Callados la boca nos hacen más daño”, suele decir un funcionario de primera línea del gabinete. Kicillof no va a romper la coalición. No va a echar a los ministros de La Cámpora. Y no va a meterse, en primera persona, en la interna. “Se la pasan hablando de Axel, lo van a terminar haciendo presidente”, reflexionaron, con ironía, muy cerca del Gobernador.
En paralelo a los reproches cruzados, se van amontonando voces del peronismo que reclaman una reunión entre Kicillof y CFK, como una forma de sellar la paz y empezar a avanzar en el diseño de una estructura electoral amplia y sólida. “Van a tener que juntarse. Porque nosotros hacemos política. Y en la política hay que hablar. No existe la posibilidad de que haya tres estrategias electorales distintas. Que vaya Massa por un lado, CFK por otro y Axel por otro. Hay que ponerse de acuerdo porque la estrategia es una sola”, dijo, con cierto agotamiento en la espalda, un influyente intendente del conurbano bonaerense.
Hay varios jefes comunales y legisladores que consideran necesario que el encuentro se materialice cuanto antes. Entre la dirigencia sobresale la postura de Sergio Massa. El líder del Frente Renovador cree que Kicillof debe ir a verla. Sea por una cuestión política o por una cuestión humana. Pero ir. Pasar por arriba de los dimes y diretes que rodean su posible visita a San José 1111, concretar un encuentro y seguir adelante. Sino, entiende, está detenido en un lugar en el que se desgasta solo.

En los últimos años Massa ha aparecido terciando en las batallas kirchneristas. En esta vuelta, mira desde afuera. Al menos, por ahora. Su futuro electoral recién se definirá el año que viene, de acuerdo al contexto y las circunstancias. Siempre es un presidenciable que está flotando en las arterias peronistas. En más de una oportunidad, le ha planteado a Kicillof la necesidad de que se ponga por encima de los conflictos con el cristinismo y sea el candidato de todo el peronismo, no el líder de una línea interna. Entiende que está encerrado en ese lugar y que hay un problema político, pero también personal. Una mezcla peligrosa.
Después del Mundial de fútbol el reloj electoral empezará a correr más rápido. Kicillof va a su tiempo, convencido de que en cada paso solidifica sus pretensiones nacionales. Cristina Kirchner espera su momento. Sabe que aún encerrada y sin poder competir, su voz y su cara arrastran miles de votos. Máximo Kirchner le abre una puerta a un acuerdo pero advierte que en el camino habrá espinas. Ningún actor saldrá sin raparse. O lo aceptan o la realidad, inevitablemente, se los hará saber de forma brusca.
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POLITICA
Qué es la moción de censura y qué necesita la oposición para remover al jefe de Gabinete Manuel Adorni

A fines de mayo del 2025, desde el entorno de Manuel Adorni se jactaban de haber sido los únicos en ganarle a un oficialismo en las elecciones legislativas, luego de que venciera al PRO en la Ciudad de Buenos Aires.
Poco más de un año después, el funcionario podría sumar una nueva cucarda al transformarse en el primer jefe de Gabinete en quedar expuesto a una moción de censura, incorporada a la Constitución Nacional en la reforma de 1994, a partir de la ofensiva opositora para impulsar su tratamiento en el Congreso.
Si bien existen distintas interpretaciones sobre el alcance del artículo 101 de la Constitución Nacional, cuatro abogados constitucionalistas consultados por Infobae explicaron el mecanismo previsto para una eventual remoción del jefe de Gabinete. Entre los puntos en discusión aparece la posibilidad de que el presidente Javier Milei vuelva a designarlo en el cargo en caso de que el Congreso avance con su destitución, una facultad que, según la Secretaría Parlamentaria, se encuentra contemplada por la normativa vigente.
Lo cierto es que el procedimiento es extenso y requiere de la sanción de la Cámara de Diputados y de la de Senadores para su concreción. Según precisaron especialistas a este medio, el primer paso consiste en la aprobación del pedido de interpelación que habilita posteriormente el tratamiento de la moción de censura. Para eso, cualquiera de las dos cámaras debe aprobar por mayoría absoluta la solicitud.
Aprobado el pedido, el funcionario debe concurrir al Congreso, y se habilita una segunda instancia, la de ejecución, en la que se da tratamiento a la moción de censura propiamente dicha. Tanto el Senado como Diputados deben votar favorablemente la moción por mayoría absoluta de la totalidad de los miembros, lo que daría lugar a la remoción inmediata del funcionario.
Con la firma de varios diputados, la oposición convocó a una sesión especial en Diputados para el martes 23 de junio que incluirá en su temario seis pedidos de interpelación. En paralelo, el Partido Justicialista apura una sesión única en la Cámara Alta para interpelar a Adorni y votar su destitución.

Al respecto, el legislador del Partido Socialista Esteban Paulón denunció que el ministro coordinador “le mintió al Congreso”, y sostuvo que “entró en una serie de contradicciones que hacen muy difícil la continuidad de su rol”. “El Jefe de Gabinete es el funcionario que hace de nexo entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo y para llevar adelante esa tarea se necesita que haya un vínculo de confianza. Cuando viene a una sesión informativa a brindar informe de gestión, miente abiertamente y semanas después lo reconoce en televisión nacional. “No hay esa tal confianza del parlamento para con el Jefe de Gabinete por eso está prevista la moción”, completó ante Infobae.
Por su parte, el jefe de bloque de Unión por la Patria, el diputado Germán Martínez, quien presentó el primer proyecto de moción de censura contra el ministro coordinador, argumentó: “Hace 100 días que el gobierno está enredado en esta novela del jefe de Gabinete. Vino al Congreso y todo lo que dijo fue desmentido por sus acciones anteriores. Le mintió al Congreso, la prensa y a los 47 millones de argentinos”.
“El día que fue al Congreso dijimos que íbamos a insistir en el mecanismo que es el que establece la Constitución. No es un capricho ni un arrebato: que venga a dar explicaciones y para eso debe ser interpelado. Los aspectos penales deberá dilucidarlo la justicia. Desde el punto de vista político, Adorni no cuenta con la confianza del pueblo argentino y mucho menos de la Cámara de Diputados y del Senado”, desarrolló además el diputado ante este medio.
Con conocimiento del procedimiento, el oficialismo anunció la asistencia de Adorni en la Cámara de Senadores con motivo del informe de gestión que brindará a principios del mes de julio. “La moción no debería suceder porque Manuel va a presentarse al Senado a dar el Informe de Gestión de Gobierno como corresponde al Jefe de Gabinete”, contrapuso un integrante de la mesa política.
Distintos abogados constitucionalistas explicaron el alcance de la moción y coincidieron en que se trata de “una herramienta de control parlamentario con efectos limitados”. “Es una forma de control parlamentario. Se lo evalúa políticamente y se exige su remoción. Se activa cuando hay crisis política, pero es un procedimiento larguísimo”, explicó Daniel Sabsay, quien habló de una moción “fragmentada” debido a las facultades del Presidente de restituirlo en el cargo en caso de que el Poder Legislativo avance en el corrimiento del funcionario.

No obstante, Sabsay aclaró que la habilitación de la interpelación contra Adorni tiene “un costo político alto”, más allá de si el Congreso concreta o no su remoción.
Por su parte, el abogado especialista en derecho constitucional Félix Lonigro expuso los límites de la misma al sostener que el artículo tiene inconsistencias que dan lugar a diversas interpretaciones. “Es un mamarracho. El jefe de Gabinete es un cadete de lujo. Un rol burocratizado y el artículo está muy mal redactado”, expresó, y agregó: “Se va a ir haciendo camino al andar porque nunca se utilizó”.
Pese a las coincidencias en el procedimiento, hay algunas discrepancias en torno a la facultad del Presidente en caso de querer volver a nombrar al ministro coordinador.
El abogado constitucionalista Gustavo Ferreyra planteó que restituirlo nuevamente durante la misma gestión implicaría una “causal de destitución” por “mal desempeño”. “La decisión del parlamentaria, en caso de que el Congreso logre su remoción, comporta el ejercicio de una competencia constitucional exclusiva, motivo por el cual, volver a designar al funcionario removido alteraría las bases propias del control ejercido y su desnaturalización”, argumentó.
En la misma línea se expresó Andrés Gil Domínguez, quien abona a la interpretación que establece que la designación no puede volver a darse hasta que no cambie la composición del Congreso o mientras dure el mandato del Presidente dado que supone “una pérdida de confianza del Congreso irreversible”.
En una tercera opinión, Lonigro tomó distancia y aseguró que el mandatario tiene la potestad de insistir en caso de requerirlo. “No hay nada escrito por eso la moción es variable a la interpretación, pero el Presidente podría emitir un decreto y volver a designarlo. No ocurre eso con el juicio político”, discrepó Lonigro.
POLITICA
Pro aprovechó la crisis de Adorni para marcar distancia del oficialismo y exhibirse como alternativa a Milei

En un nuevo intento por exhibir autonomía frente al oficialismo, y en plena crisis por las explicaciones de Manuel Adorni sobre su patrimonio, el diputado nacional Fernando De Andreis reivindicó hoy el papel de Pro como una alternativa a Javier Milei en la próxima elección presidencial.
Con críticas al jefe de Gabinete, el secretario general del partido aseguró que el macrismo trabaja para “armar un Pro competitivo” y se presentó como garante de las transformaciones impulsadas por La Libertad Avanza (LLA). “Nosotros iniciamos el cambio y nosotros somos el partido que lo asegura”, sostuvo. Sin embargo, no hizo público el posicionamiento del partido en caso de que en el Congreso se avance con la interpelación del funcionario.
La referencia a Adorni apareció en un extenso mensaje publicado en X, donde De Andreis buscó exhibir a Pro como una fuerza con identidad propia. Pese a que Pro es uno de los partidos que más apoya la agenda oficialista en el Congreso, busca constituirse como una fuerza competitiva en la pelea nacional del próximo año y eso genera tensiones con la Casa Rosada.
“Ahora tenemos el escándalo en el que terminó la designación de Adorni como jefe de Gabinete, una situación que fue advertida por Mauricio [Macri] el mismo día de su designación”, recordó. Y sostuvo: “Perdimos demasiado tiempo para comprobar que lo que había sido anunciado finalmente sucedió”.
El cuestionamiento al jefe de Gabinete llega cuando la oposición intenta reunir apoyos para activar una interpelación legislativa que podría derivar en una moción de censura. En ese contexto, los bloques aliados del oficialismo evalúan qué postura adoptar. Pro es uno de los espacios que si bien cuestionaron al funcionario, no se pronunciaron claramente sobre si apoyarán su corrimiento desde el Congreso.
Los bloques de Pro, la UCR y el Movimiento Integración de Desarrollo (MID), agrupados en el interbloque Fuerza del Cambio junto con Karina Banfi y el santacruceño José Garrido, se reunirán en los próximos días para fijar una posición común. En conjunto suman 22 diputados y, según admiten en privado, existe disposición a facilitar el debate. Sin esos votos, la oposición tiene poco margen para avanzar. Con ellos, en cambio, podría abrirse un proceso que desemboque en el corrimiento de Adorni. Su objetivo implícito es presionar al jefe de Gabinete para que renuncie o lo echen sin quedar alineados con el kirchnerismo.
De hecho, la cuenta oficial del partido catalogó el accionar del ministro coordinador como “una falta grave” y, en un mensaje directo al Presidente exigieron: “Los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”.
Pero De Andreis evita adelantar qué hará su espacio cuando llegue el momento de votar. La sesión está prevista para el martes 23 de junio a las 14. En lugar de eso, eligió reforzar una idea que el macrismo repite: la de un partido que respalda el rumbo general del Gobierno, pero que busca diferenciarse de sus errores y exhibirse como una alternativa con experiencia de gestión.
“El PRO tiene un papel fundamental en la Argentina. Nosotros iniciamos el cambio y nosotros somos el partido que lo asegura”, escribió. Y concluyó: “No miramos trofeos, nos preparamos para ganar”.
nuevo intento,pic.twitter.com/OxcHt5N7xv,June 15, 2026,June 11, 2026,June 12, 2026,Pro (Propuesta Republicana),Conforme a,,Debate interno. El Gobierno suspende las reuniones de gabinete y mesa política por el caso Adorni,,Polémica por los números. El oficialismo interviene la oficina del Congreso que audita el costo de las leyes,,Análisis. Adorni, un activo cada vez más tóxico,Pro (Propuesta Republicana),,Legislatura porteña. Votarán un nuevo marco legal para los «trapitos» con endurecimiento de penas: todos los detalles,,Cortocircuitos. Por qué se pelean los mileístas,,»Lo buscaré en mis tuits». La chicana de Patricia Bullrich a Jorge Macri por la gestión de los piquetes en la Ciudad
POLITICA
“Nos preparamos para ganar”: nuevo mensaje de Fernando De Andreis sobre el futuro del PRO

El secretario general del PRO y diputado nacional, Fernando de Andreis, difundió un documento político en el que planteó la necesidad de fortalecer la estructura partidaria, reconstruir vínculos internos y proyectar una alternativa de gobierno con vistas a los próximos desafíos electorales.
Bajo el título “Nos preparamos para ganar”, el dirigente sostuvo que el partido atraviesa una etapa de reorganización y reivindicó el rol que tuvo el PRO en el proceso de cambio político de la Argentina. Días atrás, había dicho que “lo mejor para la Argentina sería que Macri fuese el próximo presidente”.
En un mensaje dirigido a la dirigencia y militancia del espacio, De Andreis apeló a una metáfora futbolística para describir el momento que atraviesa el partido fundado por Mauricio Macri. “El PRO, como les pasa a los grandes equipos de fútbol, tiene las vitrinas llenas de copas y medallas. Son recuerdos buenos, pero hay que dejarlos atrás. La nostalgia mata lo nuevo”, afirmó.
El dirigente remarcó que el orgullo por los logros obtenidos durante los años de gestión no debe convertirse en un obstáculo para construir el futuro. “Sentimos orgullo de las batallas que tuvimos que dar para llegar hasta acá, pero nuestra vitalidad depende de lo que va a venir”, señaló.
Reconstrucción interna
Uno de los principales ejes del documento está vinculado al proceso de reunificación partidaria luego de las tensiones que atravesó el PRO durante la disputa interna de 2023 entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta.
Según explicó De Andreis, desde la Secretaría General se viene desarrollando un trabajo de acercamiento con dirigentes de todo el país. “En estos meses estuvimos trabajando en reconstruir los vínculos con miembros del PRO, una etapa indispensable después del daño que produjo entre los dirigentes la fallida interna de 2023 entre Patricia y Horacio”, expresó.
En ese sentido, destacó que el partido está llevando adelante una serie de reuniones y encuentros con referentes de distintas provincias para fortalecer la cohesión interna y recuperar la capacidad organizativa de la fuerza.

“Paso a paso, estamos escuchando a cada uno, reuniendo a una gran parte del equipo del PRO que se encuentra diseminado por todo el país. Dirigentes entre los que hay gobernadores, intendentes, ministros, legisladores, funcionarios, todos con trayectoria y gran experiencia de gobierno”, sostuvo.
El rol del PRO en la actualidad
En otro tramo del documento, De Andreis reivindicó la identidad y el papel político que, a su juicio, debe desempeñar el PRO en el escenario nacional.
“El PRO tiene un papel fundamental en la Argentina. Nosotros iniciamos el cambio y nosotros somos el partido que lo asegura”, afirmó.
Además, recordó el respaldo brindado al gobierno nacional en momentos de tensión política y cuestionó a sectores de la oposición que, según planteó, promovían escenarios de crisis institucional.
“En octubre del año pasado, defendimos a la democracia de dirigentes como Felipe Solá que amenazaban desbocadamente con destituir a Milei, agitando el fantasma de un desborde social inminente que solo existía en las mentes de quienes pretendían crearlo”, señaló.
Críticas y advertencias
De Andreis también hizo referencia a episodios recientes de la gestión nacional que, según indicó, habían sido advertidos previamente por Mauricio Macri.

“Perdimos demasiado tiempo para comprobar que lo que había sido anunciado finalmente sucedió”, sostuvo al referirse a una situación que calificó como un escándalo político y que, según explicó, había sido señalada por el expresidente desde el primer momento.
Sin profundizar en detalles, el dirigente utilizó ese ejemplo para remarcar la necesidad de contar con una fuerza política sólida, con experiencia de gestión y capacidad para anticipar problemas y ofrecer soluciones.
La construcción de una alternativa
El documento también pone el foco en los encuentros denominados “El Próximo Paso”, una serie de actividades que el PRO viene desarrollando en distintas provincias con el objetivo de movilizar a la dirigencia y generar espacios de debate sobre el futuro del partido.
De Andreis destacó la recepción que están teniendo estas reuniones en el interior del país y afirmó que constituyen una herramienta clave para consolidar el relanzamiento de la fuerza.
“Todos los encuentros de ‘El Próximo Paso’ que estamos realizando en el interior despiertan el entusiasmo que el PRO necesita para avanzar”, aseguró.
Asimismo, explicó que en cada una de esas convocatorias se busca reafirmar dos objetivos centrales: preservar los avances logrados por el espacio y consolidar una vocación de protagonismo político.
“En cada encuentro reafirmamos dos cosas, nuestro compromiso de cuidar lo logrado hasta acá, y nuestra convicción de ser protagonistas”, expresó.
Hacia el cierre del texto, De Andreis dejó una definición que resume el espíritu del documento y la estrategia que, según plantea, debe adoptar el PRO en esta nueva etapa. “Estamos armando un PRO competitivo”, afirmó.
Y concluyó con una frase que funciona como mensaje político de cara a los próximos desafíos electorales: “No miramos trofeos, nos preparamos para ganar”.
Con este posicionamiento, el secretario general del PRO busca transmitir una imagen de reconstrucción interna, fortalecimiento territorial y preparación para volver a disputar centralidad en la política argentina, en un contexto marcado por la reconfiguración del sistema partidario y la redefinición de los espacios que integran el universo no peronista.
fernando de andreis
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