ECONOMIA
Gracias a la acumulación de reservas, el optimismo de los inversores está en su punto más alto desde que gobierna Milei

Una de las exigencias de los mercados y también del FMI al Gobierno era avanzar con la política de acumulación de reservas. El equipo económico tomó nota y actuó en consecuencia. Los más de USD 10.000 millones comprados en lo que va del año llevaron al riesgo país a perforar los 450 puntos y al índice de acciones líderes a su máximo anual, superando el equivalente a los 2.200 dólares.
Aunque las reservas netas siguen en terreno negativo, lentamente se va fortaleciendo el balance del Central. Hoy el Gobierno está mejor preparado para enfrentar una crisis cambiaria como la del año pasado. Y un informe presentado por el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, enfatizó que además de los dólares que se están comprando hay otros USD 22.000 millones de fondos precautorios: allí suma el margen del Central para vender dólares futuro, la activación de los swap de monedas y futuros préstamos de bancos internacionales con garantías del Banco Mundial.
El mensaje al mercado es claro: esta vez la posible turbulencia electoral no tomará de sorpresa al Gobierno, como sucedió el año pasado. En octubre de 2025 fue el Tesoro americano quien actuó de bombero para estabilizar el tipo de cambio. La idea ahora es actuar de manera preventiva y evitar que se desate el incendio.
REUTERS/Luisa González
Tanto Fitch como Standard and Poor’s le subieron la nota a la deuda argentina sacándola de la “C”. Y en breve hará lo propio Moody’s. La razón principal de esta medida es justamente la compra de reservas que viene llevando adelante el Central. Obviamente también se valora la continuidad del superávit fiscal.
Con un nivel de riesgo país de 437 puntos, el cierre del viernes, el Gobierno podría aspirar a una colocación de bonos en dólares en el mercado internacional a una tasa de entre 8,5%. 9% anual. Pero lo más probable es que apunte a un descenso mayor. Si el indicador fuera a niveles de 350 puntos, por ejemplo, sería posible conseguir financiamiento a menos del 8% anual. De esta forma, el riesgo que presenta la deuda soberana terminaría en niveles similares al que hoy tienen las empresas.
La acumulación de reservas ataca varias situaciones simultáneamente. Por un lado, le da al Gobierno mayor cobertura en caso de presión cambiaria. Se trata de un paso que ya dieron todos los países de la región, que justamente presentan dos características: tipos de cambio muy estables e inflación de un dígito hace por lo menos 20 años.
Tanto Fitch como Standard and Poor’s le subieron la nota a la deuda argentina sacándola de la “C”. Y en breve hará lo propio Moody’s.
Pero el otro aspecto destacado es que acerca a la Argentina a la emisión de deuda internacional. En caso de suceder sería la primera emisión desde 2018. Acceder a los mercados internacionales permitiría a su vez acumular más reservas. Los futuros pagos de deuda se podrían realizar renovando vencimientos en los mercados en vez de usar dólares propios, lo que implicaría el inicio de un círculo virtuoso.
Aunque no existe una encuesta sobre el “humor social” de los mercados, el riesgo país es lo que mejor se aproxima. Y representa en definitiva el grado de confianza que tienen los inversores respecto a un gobierno. En el caso de Argentina, el viernes este indicador llegó a su nivel más bajo, lo que se refleja en el mayor precio de los bonos argentinos en los últimos años.
No sucede lo mismo con los índices que reflejan la confianza del Gobierno entre los propios argentinos. Los últimos estudios marcan una situación distinta. El grado de aprobación del Gobierno está lejos de sus máximos. Pero aún así Milei conserva alrededor de un tercio de apoyo que luce muy consolidado.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Para los mercados la evolución de estos índices también resultan relevantes. Al final del día lo que quieren saber los inversores es qué chances reales tiene Milei de conseguir una reelección. Por eso, los indicadores de satisfacción en el Gobierno serán cada vez más relevantes en los próximos meses.
El grado de aprobación del Gobierno está lejos de sus máximos. Pero aún así Milei conserva alrededor de un tercio de apoyo que luce muy consolidado
La última encuesta de la Universidad San Andrés arrojó resultados discretos para el oficialismo. La aprobación del gobierno de Javier Milei cayó levemente al 35%, mientras que la desaprobación subió al 61%.
Aunque no parece demasiado alentador, por otra parte muestra que existe un núcleo duro que respalda al Presidente. Se trata de un nivel significativo que si se mantiene le permitirá dar pelea en las futuras elecciones presidenciales.
Por otra parte, ningún dirigente opositor logra capitalizar el rechazo a Milei, más allá de la mejor imagen que presentan dirigentes como Myriam Bregman, Axel Kicillof o la propia Cristina Kirchner.
La marcha de la economía será casi sin lugar a dudas lo que defina si el Gobierno puede obtener un mayor respaldo popular. Por supuesto que el “caso Adorni” no le juega a favor, pero difícilmente resulte algo decisivo para las elecciones del 2027. Alberto Fernández y Cristina Kirchner ganaron en 2019 cuando el video de los bolsos con 6 millones de dólares de José Lopez en la puerta de un convento todavía estaba fresco.El interrogante sigue siendo cuándo los buenos números macro y la baja del riesgo país llegarán al bolsillo. Aunque el consumo sigue frío, hay una certeza: con una macro ordenada es mucho más probable que la actividad repunte.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Al contrario, el desorden fiscal y monetario lleva a recuperaciones de bajo vuelo, como le sucedió al kirchnerismo e incluso también a Mauricio Macri. Con el sector energético y el agro volando, ahora las miradas apuntan a los rezagados del modelo, es decir construcción, industria manufacturera y comercio minorista.
La nueva baja de la inflación al 2,1% en mayo abre expectativas respecto a una gradual mejora de los salarios en los próximos meses. Se trata de un dato clave que permitiría una mejora de la demanda. Lenta, pero mejora al fin.
Los jubilados, que indexan con inflación pasada, tendrán una recuperación a partir del tercer trimestre por supuesto siempre desde niveles muy bajos.
El crédito, luego del pico de mora registrado en el primer trimestre, también empezará a repuntar pero lo hará de manera mucho más gradual. “El proceso de reemplazo de los préstamos bancarios al Estado por el sector privado ya sucedió entre 2024 y 2025. Ahora, la expansión crediticia será mucho más pausada porque depende de cómo aumente la capacidad prestable de las entidades”, explicó el titular de la Asociación de Bancos Argentina (Adeba), Javier Bolzico.

La baja de las tasas de interés, por lo pronto, llegaron a los préstamos a las empresas. El descuento de echeqs, por ejemplo, presenta tasas del orden del 25% anual. En cambio, sacar un préstamo personal o refinanciar la tarjeta de crédito sigue por encima del 100%. Claudio Cesario, titular de la cámara bancaria que agrupa a las entidades extranjeras (ABA) apuntó al peso de los impuestos. “Un crédito que tiene una tasa del 70% anual puede llegar al 120% no solo por los impuestos nacionales, sino por los provinciales y las tasas municipales. Los intendentes dicen que gravan a los bancos con ingresos brutos o tasas de higiene, pero en realidad lo paga el cliente”.
Los segundos semestres gozan de mala fama desde aquella promesa incumplida de Mauricio Macri. Pero esta segunda parte del año presenta un panorama promisorio: tasas de interés más bajas, desinflación, recuperación gradual del salario, continuidad de las compras del Central y una eventual apertura del mercado internacional para emisión de deuda pueden darle un impulso a la economía. No será crecimiento a tasas chinas, pero sí lo suficiente para apuntalar una recuperación del mercado interno y mejorar las chances electorales del Gobierno.
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ECONOMIA
La batalla contra el contrabando reaviva la disputa entre empresas y plataformas como Mercado Libre: qué hace el Gobierno

A medida que el contrabando gana terreno en distintos sectores de la economía, también escala la disputa entre las empresas y los marketplaces por las responsabilidades en el control de la mercadería ilegal. Los fabricantes reclaman mayores verificaciones sobre los vendedores que operan en plataformas digitales, mientras que el sector del comercio electrónico asegura que la fiscalización corresponde a los organismos públicos. En el medio, el Gobierno busca reforzar mecanismos de control y coordinación para limitar el avance del fenómeno.
La preocupación de las compañías se apoya en las dimensiones que alcanzó el comercio ilegal en los últimos años. Según un informe elaborado por la consultora MAP, el contrabando generó una pérdida de ingresos fiscales estimada en USD 2.300 millones durante 2025, equivalente al 0,3% del Producto Bruto Interno (PBI). El trabajo también estimó una pérdida de 10.000 puestos de trabajo directos en sectores productivos y ubicó a la Argentina en el puesto 120 sobre 158 países en el índice de comercio ilícito sectorial elaborado por Tracit (Transnational Alliance to Combat Illicit Trade).
Según el informe, la erosión de los ingresos fiscales constituye uno de los principales efectos del comercio ilegal. Los recursos que el Estado dejó de percibir por la falta de cobro de aranceles, IVA e impuestos internos, entre otros conceptos, equivalen a la construcción de 3.800 escuelas, 80 hospitales de alta complejidad o 1.900 kilómetros de rutas nacionales.
El estudio también identificó cuáles son los sectores más afectados. El tabaco encabezó la lista con una pérdida estimada de USD 1.100 millones, seguido por los textiles con USD 370 millones, los neumáticos con USD 240 millones y los teléfonos celulares con USD 190 millones.
En este contexto, las empresas señalan que una parte creciente de la mercadería ingresada de manera irregular al país encuentra canales de comercialización en internet. Por ese motivo, distintos actores del sector productivo y del retail reclaman mayores controles sobre los vendedores que operan en plataformas digitales y redes sociales.
En sectores como el de celulares, más de uno de cada tres equipos vendidos durante 2025 no se fabricó en el país ni ingresó por canales legales, según remarcó Afarte
Entre las medidas que mencionan figura la posibilidad de exigir documentación que acredite el ingreso legal de la mercadería al país antes de habilitar determinadas publicaciones.
También resaltan que, en algunas categorías, podrían solicitarse registros específicos, como Rematel o la homologación del Enacom en el caso de los teléfonos celulares.
Otra de las herramientas que plantean apunta a la utilización de información tributaria. Según explican, con el CUIT de un vendedor podrían hacderse cruces entre IVA crédito e IVA débito para detectar casos en los que la mercadería comercializada no cuente con respaldo de importación.

Algunas fuentes empresarias remarcaron además que las iniciativas impulsadas hasta ahora resultan insuficientes frente a la magnitud del problema. Esta semana, representantes del sector participaron de una capacitación convocada por el Ministerio de Seguridad para mejorar la identificación de productos provenientes del contrabando, en el marco de una mesa de trabajo con organismos públicos y cámaras empresarias.
Del otro lado de la discusión, la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) planteó que el problema excede al comercio electrónico y rechaza que se lo asocie como origen del fenómeno.
Desde la entidad remarcaron, en diálogo con Infobae, que el comercio electrónico funciona como un facilitador del acceso a mayor oferta de productos, más competencia y mejores experiencias para los consumidores. En ese sentido, destacaron que promueven un ecosistema abierto, innovador y con la menor cantidad posible de trabas burocráticas.
El comercio electrónico es un facilitador del acceso a más oferta, más competencia y mejores experiencias para los consumidores (CACE)
Al mismo tiempo, advirtieron en la CACE que observan con atención las situaciones irregulares vinculadas al ingreso y comercialización de productos, ya que pueden generar condiciones de competencia desiguales para las empresas que operan dentro del marco formal de la economía.
Según la cámara, la apertura comercial y la simplificación de procesos deben convivir con mecanismos de control adecuados que garanticen igualdad de condiciones para todos los actores del mercado. Por eso consideran importante fortalecer herramientas de fiscalización para prevenir prácticas irregulares y preservar una competencia leal.

La entidad sostuvo además que el comercio electrónico no constituye el origen del problema. En ese sentido, destacó que más del 90% de las transacciones se realizan mediante medios de pago digitales, lo que permite identificar a las partes involucradas y facilita el acceso a información relevante por parte de los organismos competentes.
También remarcaron que los consumidores cuentan con herramientas de protección como el botón de arrepentimiento, mecanismos de devolución y las garantías previstas por la normativa de defensa del consumidor.
Desde la cámara plantearon también que el desafío consiste en encontrar un equilibrio entre la promoción de la innovación, la digitalización y el acceso a una mayor oferta de productos, junto con la necesidad de asegurar condiciones de competencia transparentes y equitativas para toda la actividad económica.
Mientras empresas y plataformas mantienen posiciones enfrentadas, distintas áreas del Gobierno avanzan con mecanismos de coordinación para detectar publicaciones sospechosas y vendedores irregulares.
Fuentes oficiales explicaron a este medio que, cuando una empresa presenta una denuncia ante la Secretaría de Comercio por una publicación sospechosa, la subsecretaría de Defensa del Consumidor recibe el caso y lo deriva a las plataformas para su análisis.

En el caso de Meta, dueño de Instagram, Facebook y Whatsapp (desde donde se vende mucho producto proveniente del contrabando), el Gobierno firmó un convenio a fines del año pasado que estableció un protocolo específico para el envío de información.
El acuerdo comenzó a operar de manera efectiva este año y permite centralizar denuncias que luego son remitidas a los equipos legales de la compañía.
Cuando una empresa presenta una denuncia por una publicación sospechosa, el organismo recibe el caso y lo deriva a las plataformas para su análisis. Ello puede terminar en la suspensión de la publicación (Gobierno)
Muchas de esas denuncias provienen de las propias empresas afectadas. Una vez recibida la información, Meta evalúa los casos y puede disponer la baja de publicaciones o perfiles, dijeron en el Gobierno. Según contaron las fuentes, desde abril se dieron de baja alrededor de 30 perfiles vinculados con la venta de teléfonos celulares.
Con Mercado Libre, el mecanismo funciona de manera similar. Defensa del Consumidor unifica denuncias provenientes de distintas jurisdicciones y las remite a la plataforma para su evaluación. Además, desde marzo comenzó a funcionar un esquema de intercambio de información entre la empresa de Marcos Galperín y ARCA orientado a categorías con alto nivel de contrabando y consideradas sensibles por su potencial impacto sobre la salud y la seguridad de los consumidores.

El acuerdo alcanza inicialmente a neumáticos, celulares, juguetes y cosméticos. En esos rubros, la plataforma remite información sobre los 20 vendedores con mayor nivel de facturación y ARCA realiza cruces con la información tributaria disponible. La verificación apunta a detectar inconsistencias entre las ventas realizadas y las compras declaradas por esos contribuyentes.
Consultadas fuentes de Mercado Libre, plantearon que “el contrabando existe en la informalidad” y que, por el contrario, en su plataforma cada vendedor está identificado, y cada operación queda registrada. Desde la empresa afirmaron que en 2025 respondieron a más de 3.000 requerimientos de información de ARCA y que mantienen acuerdos de cooperación con Aduana y con distintos organismos, tal como dijo el Gobierno.
“Contamos además con mecanismos de prevención y detección proactiva de fraudes, programas específicos de protección de marcas y herramientas basadas en inteligencia artificial que permiten identificar posibles infracciones y adoptar las medidas correspondientes”, dijeron. De hecho, en el segundo semestre de 2025 analizaron más de 1.084 millones de publicaciones y el 99% de las infracciones fue detectado de forma proactiva, antes de cualquier denuncia externa, agregaron las fuentes. Además, contaron que más de 87.000 propietarios de derechos de marca monitorean y reportan infracciones marcarias activamente a través de su programa de Protección de Marcas.
Mientras continúa la discusión entre empresas y plataformas, el debate también llegó al Congreso. Los diputados Guillermo Michel y Kelly Olmos presentaron un proyecto de ley que propone convertir a las plataformas de venta online en responsables solidarias por determinadas operaciones realizadas por sus usuarios.
La iniciativa plantea verificar la identidad y condición fiscal de los vendedores, exigir documentación que acredite la introducción legal de productos importados al país y establecer responsabilidades ante el incumplimiento de obligaciones tributarias.
El proyecto también prevé multas que pueden alcanzar hasta cinco veces el valor de la mercadería involucrada.
Más de uno de cada tres equipos vendidos durante 2025 no se fabricó en el país ni ingresó mediante canales legales (Afarte)
El informe difundido por Afarte sostiene que el impacto del comercio ilegal también alcanza al empleo y a la producción. En el caso de los teléfonos celulares, estima que más de uno de cada tres equipos vendidos durante 2025 no se fabricó en el país ni ingresó mediante canales legales. En rubros como indumentaria y calzado, la participación del mercado informal alcanza el 40 por ciento.
“Para las empresas que operan en la legalidad, este fenómeno genera una competencia desleal que distorsiona los precios de referencia y erosiona los incentivos para invertir e innovar en el país”, dijeron desde la entidad que nuclea a las empresas de electrónica.
En Afarte agregaron: “Las firmas legítimas deben absorber costos adicionales de cumplimiento y control, como sistemas de trazabilidad y peritajes, para diferenciarse de productos contrabandeados que, al carecer de controles de calidad, no solo evaden impuestos sino que representan riesgos para la seguridad de los consumidores y dañan la reputación de las marcas originales”.
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ECONOMIA
Clima de Negocios: el unicornio que inspiró al Gobierno y todo sobre el plan para una Argentina con empresas sin humanos e IA libre

Argentina como potencia y pionera global en inteligencia artificial y empresas sin humanos. ¿Es posible? Quién sabe… Lo cierto es que el Gobierno instaló la discusión sobre las “sociedades automatizadas”, algo así como entidades jurídicas integradas y manejadas por agentes de IA, y mandó al Congreso un proyecto de ley que las impulsa. En paralelo, una columna en el Financial Times del presidente Javier Milei generó mucha polémica y tuvo respuesta inmediata de Yuval Harari, sin dudas uno de los más reputados y agudos de los intelectuales de estos tiempos.
Si Milei buscaba posicionamiento global con esta cuestión, lo logró. En su texto, titulado “Argentina invita a la IA a liberarse” –al que también contribuyó su ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger– describe un momentum para el tema y lo compara con la creación de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, a comienzos del 1600. Ese hecho, dice, inauguró la figura de la sociedad de responsabilidad limitada, potenció a Ámsterdam como centro del mundo y el comercio, sobre todo con Asia, y “desató todo el potencial del capitalismo” y la “prosperidad moderna”.
El mundo de IA libre que propone Milei para Argentina incluye cero regulación, entidades operadas por agentes o robots con personalidad jurídica plena, responsabilidad limitada en las que los humanos pueden estar, pero no necesariamente, y un entorno fiscal competitivo, con una baja tasa de impuesto corporativo y libertad para elegir la ley de gobierno corporativo aplicable. Libertad total.

Harari respondió rápido y destacó la audacia de Milei –“su determinación por mejorar la situación económica de Argentina es digna de elogio”, dijo también en el FT–, pero advirtió que sería un error otorgar personalidad jurídica a los agentes de IA.
Hizo foco en que la prosperidad de Ámsterdam tuvo su contracara en el puerto de Jayakarta, en la actual Indonesia, cuando la novedosa compañía capturó esa ciudad en 1619, la incendió y construyó otra en su lugar Batavia, que pasó a ser la sede de imperio comercial administrado por esa moderna estructura jurídica. “Milei espera convertir Buenos Aires en una nueva Ámsterdam. Corre el riesgo de convertirla en una nueva Batavia”, señaló Harari, siempre filoso.
Milei contestó por X con buena onda y no muchas más precisiones: “¡Estoy preparando mi respuesta para ver si podemos calmar tus temores!”, aseguró y prometió seguir el debate. Sturzenegger debe estar a cargo de esa misión.
La polémica quedó instalada. Otra vez, Milei se anotó un poroto global mientras arranca el debate local sobre su propuesta y muchos se preguntan si es posible o quedará en algún cajón del Congreso. Pero hay una historia detrás de la arquitectura que propone el Presidente.
Emiliano Kargieman piensa en empresas autónomas desde 2010 más o menos, antes de que se hablara de IA de la forma en que se habla hoy e, incluso, antes de fundar Satellogic, la empresa de microsatélites de observación de la Tierra que el mes pasado se convirtió en el último unicornio argentino, con un valor de unos USD 1.400 millones, en medio de una space economy que “vuela” de la mano del desembarco en Wall Street de SpaceX, el gigante espacial de Elon Musk.
No solo eso, además Kargieman está detrás del anuncio de OpenAI, que el año pasado prometió invertir hasta USD 25.000 millones para hacer un mega datacenter IA en la Patagonia (y del que no parece haber demasiado avance aún).

En medio de un verdadero rush empresarial, este ex hacker se tomó tiempo para teorizar sobre cómo funcionaría un mundo con empresas automatizadas 100%. Tanto que el año pasado le acercó sus ideas a Sturzenegger, que se inspiró en ellas para el proyecto de ley que el Gobierno envió al Congreso, según reconocen en el Gobierno.
Ese paper, que finalmente publicó online en abril, se titula “Autonomous legal entities: a polycentric framework for machine agency” (Entidades jurídicas autónomas: un marco policéntrico para la agencia de las máquinas).
“El país podría tomar ventaja siendo pionero, teniendo primero que otras naciones esquemas de ese tipo. Que las IA hagan lo que se les cante es un problema, pero algo completamente regulado también complica la innovación. El proyecto del Gobierno es un buen punto de partida para empezar a hablar del tema. Hacerlo antes que otros podría ser muy ventajoso”, le dijo el empresario a Infobae.
La analogía histórica que usa Kargieman es la misma que terminó usando Milei en el Financial Times, y no es casualidad: la sociedad de responsabilidad limitada del siglo XIX. Kargieman lo dijo con precisión antes de que Milei tomara el concepto: “La máquina y la entidad legal fueron, juntas, la doble hélice de la prosperidad moderna”. El presidente argentino usó exactamente esa frase en su columna. Como sea, y de forma muy amable, Kargieman deja claro que si bien son parecidos y hubo inspiración, una cosa es su idea y otra es lo que propone el Gobierno.
El extenso documento de Kargieman describe de entrada que ya hay más de 135.000 agentes de IA autónomos operando globalmente —ejecutando trades, gestionando grillas eléctricas, procesando seguros— y ningún país del G7 tiene un marco regulatorio específico para esto. Así, concluye que la ley actual sólo ofrece dos salidas, ambas malas: o el implementador es siempre responsable (lo que frena el despliegue), o el desarrollador es siempre responsable (lo que frena la innovación). Por caso, describe, California agravó el dilema con una ley que entró en vigor en enero de 2026 y prohíbe explícitamente usar como defensa el argumento de que “la IA lo hizo sola”, pero sin crear ningún esquema jurídico que absorba esa responsabilidad de manera razonable.
En ese contexto, propone las Autonomous Legal Entities (ALEs), básicamente empresas cuyas decisiones operativas están delegadas a sistemas de IA, con puntos de supervisión humana en capas definidas. Puede tener activos, firmar contratos y ser demandadas. Pero no se trata de una “personería jurídica para la IA”, es un contenedor legal alrededor de operaciones de máquinas, igual que una SA es un contenedor legal para operaciones humanas.
Cada ALE operaría bajo un charter (especie de estatuto, licencia regulatoria y especificación técnica) que fija qué puede hacer la IA, en qué jurisdicciones, con qué límites financieros y computacionales, y bajo qué condiciones se activa el kill-switch, o botón de apagado que corta el funcionamiento.
“Los riesgos y los temores son un poco alarmistas. Argentina tiene que posicionarse estratégicamente en esa conversación” (Siri)
Kargieman toma el Governing the Commons de Elinor Ostrom (1990) —que demostró empíricamente que hay una tercera vía entre privatizar y estatizar— y lo mapea sobre los ALEs. Los ocho principios de diseño de Ostrom (fronteras claras, reglas congruentes con condiciones locales, resolución de conflictos, sanciones graduadas, etc.) se convierten en el esqueleto arquitectónico del sistema. Kargieman usa la idea de “katechon”, de Carl Schmitt: un concepto bíblico y de filosofía política que hace referencia a una fuerza, figura o institución que frena la llegada del Anticristo y el fin del mundo, una fuerza que contiene el caos. La usa para plantear la paradoja central de la gobernanza de IA: cualquier ente lo suficientemente poderoso para regular la IA globalmente se convierte él mismo en una amenaza totalitaria. La solución que propone es un “katechon distribuido”: no un soberano global, sino una arquitectura institucional descentralizada donde múltiples jurisdicciones compitan y se controlen entre ellas. Propone a Argentina como primera jurisdicción en implementar las ALEs, argumentando que el RIGI, la SAS digital, el marco de la CNV y el empuje reformista de Milei crean una ventana única para “primerear” y ser pioneros (first mover). La analogía es Delaware en derecho corporativo o Estonia en identidad digital.
El paper recurre también a un personaje muy vigente en Argentina en estos días: Peter Thiel, el mega magnate tech libertario que se instaló en el país y adhiere a las ideas de Milei. El trabajo toma conferencias de Thiel en las que habla del “Anticristo”, donde el inversor de Silicon Valley retoma el concepto del katechon. La paradoja que Kargieman extrae inspirándose en Thiel es que se necesita un soberano para evitar el caos, pero ese soberano puede degenerar en el mismo totalitarismo que debía prevenir.
Kargieman no adopta la conclusión de Thiel sino que la usa como diagnóstico correcto de un problema real para luego proponer su propia solución: el ALE como “katechon distribuido”. Es decir, toma la paradoja de Thiel en serio, pero argumenta que el marco de Ostrom sobre gobernanza de bienes comunes ofrece una salida que Thiel no consideró: restricción sin soberano, mediante arquitecturas institucionales policéntricas (consejos de administradores, seguros obligatorios, sanciones graduadas, interruptores -kill-switches- distribuidos, competencia jurisdiccional) en lugar de un único poder centralizado.
En síntesis: Thiel funciona como el “problema” que el paper busca resolver, no como una fuente de propuestas positivas. Es un uso retórico-estructural: Kargieman le da crédito por identificar correctamente la trampa, y después construye su arquitectura ALE como la respuesta que Thiel no pudo encontrar porque pensaba en términos de soberanía concentrada en lugar de gobernanza distribuida tipo Ostrom.
“Yo mostré mis ideas y se tomaron algunas de ellas para el proyecto, pero no todas. Mi esquema propone más control sobre las entidades autónomas, pero lo que se mandó al Congreso es un buen punto de partida”, repitió Kargieman.
El proyecto del Gobierno para modificar la Ley de Sociedades –que también incluye a las Sociedades Descentralizadas Autónomas Operativas, o DAOs– es mucho menos restrictivo para las “empresas sin humanos”. Una suerte de “‘Viva la libertad, carajo’, para la inteligencia artificial”. VLLC IA.
La letra de la propuesta oficial propone sociedades que desarrollen su objeto social mediante sistemas algorítmicos autónomos o agentes de inteligencia artificial, sin requerir trabajadores en relación de dependencia ni recursos humanos para su operación ordinaria será considerada una Sociedad Automatizada. “La declaración de automatización deberá constar expresamente en el estatuto. La denominación deberá incluir la expresión ‘Automatizada’. Responsabilidad. La sociedad automatizada responde con su patrimonio frente a terceros por los daños causados por sus sistemas algorítmicos autónomos o agentes de inteligencia artificial”, expresa el proyecto de ley.
Cerca de Sturzenegger aseguraron: “El objetivo es, a través de la Reforma de la Ley de Sociedades, otorgar un marco jurídico para la llegada de estas inversiones a Argentina, que permita además establecer un esquema impositivo diferenciado. Introduce el concepto de responsabilidad limitada para este tipo de compañías, que por su naturaleza resulta indispensable para su funcionamiento. Al igual que cualquier otra empresa, en el fuero civil responderán con su propio patrimonio si causan daños”. Reconocen también que la idea la acercó Kargieman y está basada en la experiencia de Irlanda: la empresa dueña del software de Apple está radicada en Irlanda, lo que le permite al gobierno de ese país cobrar regalías por cada iPhone que se vende en el mundo.

“La idea de hacer sociedades automatizadas es muy vanguardista, no hay precedentes en el mundo, pero sin lugar a dudas alguna jurisdicción tiene que picar en punta frente al gran cambio económico que se viene en materia de inteligencia artificial, donde las IAs van a absorber cada vez más partes del trabajo. Poder darles la capacidad de usar un banco y pagar impuestos, indudablemente puede implicar un gran beneficio para nuestra economía”, aseguró el emprendedor Santiago Siri.
“Los riesgos y los temores son un poco alarmistas. Argentina tiene que posicionarse estratégicamente en esa conversación. Tal vez en esta línea de poder ser una jurisdicción amigable a esta nueva forma del capitalismo, haga que Argentina pueda florecer en innovación”, agregó.
Enrique Fraga, consultor en IA Generativa para empresas, cree que incorporar una regulación muy restrictiva (como la que se logró en Europa) puede desincentivar la inversión y el desarrollo; y que una nula regulación sería vista como una oportunidad de desarrollo pero también como un peligro si no tiene en cuenta mínimas responsabilidades para con la humanidad.
“Para Milei es una llave para encausar al país y para Harari puede derivar en un sometimiento de la civilización humana” (Fraga)
“Milei y Harari parten de la misma premisa, el potencial de la IA de funcionar de forma autónoma, pero llegan a conclusiones distintas. Para Milei es una llave para encausar al país hacia el desarrollo mientras que para Harari puede derivar en un sometimiento de la civilización humana ante entidades automatizadas”, aseguró Fraga, quien puso foco también en que la idea de un agente plenamente automatizado es hoy una promesa que roza la ficción: incluso los sistemas más avanzados dependen de decisiones humanas previas, como el diseño del modelo, la definición de objetivos, los prompts e instrucciones iniciales, los datos, las herramientas a las que acceden y los límites de lo que pueden o no pueden hacer.
“En principio, el proyecto del Gobierno para cambiar las Ley de Sociedades simplifica y abarata la creación de nuevos negocios”, resumió el tributarista Sebastián Domínguez. “Pone al estatuto como instrumento primario y a la ley después. Incorpora firma digital en lugar de escribanos para su conformación, el domicilio electrónico y no hay más objetos únicos para la inscripción de las sociedades. Y crea las sociedades automatizadas, algo muy disruptivo. Hay que ver cómo termina formalizando todo porque hay cuestiones éticas también en el medio”, dijo.
El tema es mucho menos teórico de lo que se piensa, afirma Fredy Vivas, CEO de RockingData y autor de “Generación IA“, quien puso como ejemplo el caso de Andon Labs, una empresa que ya probó en Estados Unidos desde radios online autónomas hasta kioscos con vending machines completamente automatizados. “En pocos meses escalaron esos modelos agénticos, que ya generan dinero. Al principio no anduvieron bien, algo que puede pasar con una persona que se pone al frente de un negocio. Después sí funcionaron. Hubo errores, pero se resolvieron y los agentes terminaron encontrando proveedores solos y solucionando temas de la gestión del negocio. Claro que hay que mirar cuestiones como los valores que representarán esas empresas autónomas y es verdad que asoman muchos riesgos”, destacó.
Ahora vendrá el debate legislativo local y seguramente habrá cambios en el proyecto. No pocos integrantes del ecosistema IA local aseguran que Thiel está al tanto de la propuesta oficial, en medio de reuniones que no paran en su mansión de Barrio Parque, tanto con integrantes de la administración Milei como con opositores.
La cuestión quedó expuesta y hubo debate global. La idea puede cambiar la forma en que se organiza la economía global, o al menos, la forma en que el país decide hacerlo.
La diferencia, según el historiador más leído del momento, está en los detalles del diseño de ese andamiaje legal, del tono local que adquiera esa IA que Milei sueña como 100% libre.
Después, si prospera, habrá que ver qué sale del experimento que habrá tenido al país como pionero. ¿Se hablará dentro de 5 siglos de lo que pasó en Argentina con la inteligencia artificial y el comienzo de las empresas sin humanos? ¿Será Ámsterdam y Batavia?
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ECONOMIA
La acumulación de reservas: un colchón que protege al ciudadano y a las empresas

La acumulación de reservas y el cumplimiento anticipado de la meta acordada con el FMI no es un dato técnico para especialistas: es una de las noticias económicas más relevantes para el bolsillo del ciudadano de a pie y para la supervivencia de las empresas argentinas.
Las reservas internacionales no son “dólares guardados en un cajón”: son un instrumento de defensa de la estabilidad macroeconómica. El Fondo Monetario Internacional (FMI) sostiene que permiten “satisfacer necesidades de financiamiento de la balanza de pagos, intervenir en los mercados cambiarios y mantener la confianza en la moneda”.
Agustín Carstens, ex gobernador del Banco de México y actual director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), lo resumió así: “Las reservas actúan como un seguro contra interrupciones súbitas de capitales. Su acumulación reduce la probabilidad y el costo de las crisis”.
Las reservas actúan como un seguro contra interrupciones súbitas de capitales (Carstens)
En la misma línea, Chile (Banco Central de Chile) y Colombia (Banco de la República) remarcaron que contar con reservas adecuadas aporta flexibilidad para absorber shocks externos sin sacrificar crecimiento ni estabilidad de precios.
El argentino común no opera en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), pero siente cada turbulencia cambiaria. Cuando las reservas son escasas o negativas -como ocurrió en 2023, con netas estimadas en torno a menos de USD 11.000 millones-, cualquier shock (sequía, caída de exportaciones o nerviosismo político) puede disparar una corrida, una devaluación y un salto inflacionario.
Con reservas más sólidas, el BCRA puede intervenir para suavizar fluctuaciones del dólar y evitar que el precio de los alimentos, el transporte y los medicamentos se dispare de un día para el otro. En Argentina, las crisis de balanza de pagos deterioraron el poder adquisitivo: la inflación se aceleró, los salarios reales cayeron y el ahorro en pesos se licuó. Con reservas, el BCRA gana “poder de fuego” para sostener la estabilidad. En términos prácticos, esto se traduce en:
- Inflación más controlada a mediano plazo.
- Mayor probabilidad de que salarios y jubilaciones recuperen poder adquisitivo sin nuevos shocks.
- Posibilidad de levantar gradualmente el cepo, con un acceso más ordenado al mercado de cambios para familias y trabajadores.
Martín Redrado, ex presidente del BCRA, lo planteó en estos términos: “Las reservas son el respaldo implícito de la moneda. Sin ellas, la confianza se evapora y el costo lo paga siempre el que menos tiene”.
Las pyme y las grandes empresas argentinas operan en un entorno de alta dolarización de costos (insumos importados, energía, logística). La incertidumbre cambiaria paraliza decisiones de inversión: importar maquinaria, planificar pagos a proveedores externos o definir si se podrá girar dividendos.
Las reservas son el respaldo implícito de la moneda. Sin ellas, la confianza se evapora y el costo lo paga siempre el que menos tiene (Redrado)
Con reservas más altas, esa incertidumbre tiende a reducirse. Entre otros efectos, pueden habilitar:
- Un tipo de cambio más previsible, que facilite la planificación financiera.
- Acceso más fluido a importaciones, con menos trabas administrativas y menos distorsión de precios.
- Menor índice de riesgo país, con impacto potencial en el costo del financiamiento externo e interno.
- Más inversión extranjera directa (IED), que suele aportar tecnología, empleo y divisas.
- Se benefician los sectores exportadores -agro, minería, Vaca Muerta- si el frente externo deja de ser un factor de urgencia permanente.
El Banco Central de Chile lo expresó en sus informes con una idea consistente: “Reservas adecuadas protegen la liquidez externa y fomentan un entorno propicio para el comercio y la inversión”.
Mantener reservas tiene un costo de oportunidad, pero el costo de no tenerlas es mayor: crisis recurrentes, pobreza estructural y emigración de talento. Guido Sandleris, ex presidente del BCRA, insistió en que “acumular reservas es condición necesaria -aunque no suficiente- para estabilizar y crecer de forma sostenible”.

Haber superado la meta anual en junio de 2026 no fue casualidad: respondió a disciplina fiscal, recesión inicial que comprimió importaciones, una buena cosecha y una confianza parcialmente recuperada. Las reservas netas todavía exigen más trabajo -analistas las ubican en terreno positivo pero modesto- pero la tendencia es clara.
El ciudadano de a pie gana estabilidad en su salario y en los precios. Las empresas ganan horizonte para invertir y generar empleo. Ambos ganan la chance de que Argentina deje de ser el país de las crisis cíclicas y pase a ser uno en el que se pueda planificar.
El ciudadano de a pie gana estabilidad en su salario y en los precios. Las empresas ganan horizonte para invertir y generar empleo
Acumular reservas no resuelve los problemas estructurales -reforma laboral, apertura comercial, reducción del gasto, reforma tributaria-, pero sí establece un piso sin el cual el resto no se sostiene.
En una economía como la argentina, un BCRA con dólares no es un lujo: es una condición de funcionamiento. Y, por primera vez en mucho tiempo, la dinámica comenzó a alinearse con ese objetivo.
El autor es Analista Económico y director de la consultora Focus Market
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