ECONOMIA
La china BYD ve caer sus beneficios un 55 % en el primer trimestre ante guerra de precios Por EFE

Pekín, 29 abr (.).- , el mayor fabricante mundial de vehículos eléctricos, obtuvo en el primer trimestre de 2026 un beneficio neto atribuido de 4.085 millones de yuanes (576 millones de dólares), un 55,38 % menos que en el mismo período del año anterior, en un contexto de intensa competencia en el mercado chino.
La compañía, que cotiza en las bolsas de Shenzhen y Hong Kong, informó este martes de que su facturación entre enero y marzo se redujo un 11,82 % interanual, hasta los 150.225 millones de yuanes (21.188 millones de dólares).
El beneficio neto descontando partidas extraordinarias cayó un 49,24 %, hasta los 4.148 millones de yuanes (585 millones de dólares), mientras que el flujo de caja neto procedente de actividades operativas descendió un 67,48 %, hasta los 2.790 millones de yuanes (394 millones de dólares), según la cuenta trimestral remitida por BYD.
La empresa indicó en su informe que esa caída del flujo operativo se debió principalmente a una menor entrada de efectivo por la venta de bienes y la prestación de servicios.
El documento no ofrece un desglose de ventas por mercados ni atribuye directamente el retroceso del beneficio a la evolución de la demanda doméstica, aunque los resultados se producen en un momento de fuerte presión competitiva en el sector chino de los vehículos eléctricos.
Los resultados llegan después de que BYD cerrara 2025 con una caída del beneficio neto del 18,97 %, pese al aumento de la facturación y al avance de su negocio exterior, que se convirtió en uno de sus principales motores de crecimiento.
El sector chino del vehículo eléctrico atraviesa una fase de presión sobre márgenes, marcada por descuentos, exceso de capacidad y una competencia que en China se resume bajo el término ’involución’, empleado para describir dinámicas en las que las empresas sacrifican rentabilidad para ganar escala y cuota de mercado.
Esa presión se ha reflejado en una prolongada guerra de precios entre los fabricantes chinos de vehículos eléctricos, que las autoridades han tratado de contener con llamamientos a atajar la competencia «irracional» en el sector.
ECONOMIA
La advertencia de la UIA al Gobierno: la estabilización no alcanza y las empresas no pueden esperar las reformas

El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, cerró este martes la 32° Conferencia Industrial con un mensaje directo al Gobierno: reconoció la necesidad del proceso de estabilización económica, pero advirtió que las empresas no pueden esperar a que se complete una reforma integral para mejorar sus condiciones de competitividad.
En un discurso que combinó el respaldo al ordenamiento macroeconómico con reclamos por la situación de las fábricas, el dirigente alertó sobre la caída de la producción, la pérdida de casi 95.000 empleos industriales y el riesgo de destruir capacidades productivas durante la transición.
“La estabilización macroeconómica es fundamental, pero es tan solo el comienzo”, sostuvo Rappallini durante el cierre del encuentro, que se realizó bajo el lema “Talento argentino: la fuerza que transforma” y contó con la participación del ministro de Economía, Luis Caputo, en la apertura.
El titular de la entidad fabril planteó que la Argentina necesita avanzar hacia una economía orientada a producir, invertir y crecer, pero remarcó que ese objetivo requiere condiciones que exceden las decisiones individuales de las compañías.
“La competitividad no depende solamente del esfuerzo de cada empresa, sino también de las condiciones que ofrece el país”, afirmó. Y agregó: “La apertura económica y la competitividad tienen que avanzar juntas. Las empresas tenemos la responsabilidad de invertir y mejorar nuestra productividad. Y el Estado, de generar las condiciones para que podamos hacerlo”.
En ese marco, lanzó otra de las principales advertencias de su discurso: “Los sectores industriales transables, especialmente las pymes intensivas en mano de obra no pueden esperar a que se complete una reforma integral de toda la economía”.
El respaldo a la estabilización y la urgencia de las medidas
Rappallini sostuvo que la Argentina inició hace casi tres años una transformación económica que consideró necesaria e impostergable. En ese sentido, recordó que el país atravesó durante años un escenario de elevada inflación, déficit fiscal crónico, restricciones cambiarias y modificaciones permanentes de las reglas de juego. Según explicó, esas condiciones obligaron a empresas, trabajadores y familias a destinar buena parte de sus esfuerzos a protegerse de la inestabilidad.
Sin embargo, remarcó que el ordenamiento macroeconómico representa solamente una primera etapa. “El gran desafío es pasar de una economía organizada para defenderse a una economía organizada para producir, invertir y crecer”, expresó.
El dirigente puso especial énfasis en las condiciones bajo las cuales compiten las industrias argentinas con empresas de otros países. Señaló que las diferencias tributarias, financieras, laborales y regulatorias influyen directamente sobre las posibilidades de competir. “Una empresa argentina compite con los impuestos, el financiamiento, la infraestructura y las condiciones laborales y regulatorias de los países donde están instalados sus competidores”, sostuvo.

En ese contexto, insistió en que la apertura de la economía debe avanzar junto con las mejoras de competitividad, un proceso que requiere tanto inversiones privadas como medidas del sector público.
La preocupación por el empleo y la producción
El presidente de la UIA dedicó una parte central de su exposición al deterioro de los indicadores industriales.
De acuerdo con los datos del Centro de Estudios de la entidad, la actividad industrial volvió a caer en septiembre y acumuló una baja del 2,8% en los primeros nueve meses de 2026, respecto del mismo período del año anterior. Además, señaló que algunos sectores registraron niveles de producción entre un 15% y un 20% inferiores a los de 2022.
En materia laboral, informó que entre agosto de 2023 y julio de 2026 se perdieron casi 95.000 puestos de trabajo formales en la industria, con un promedio de 3.700 empleos mensuales menos durante este año.
Rappallini vinculó esos resultados con una demanda interna debilitada, las dificultades para acceder al financiamiento, los costos que condicionan la producción y la competencia en condiciones desiguales. “Nuestra preocupación central es sostener la producción y el empleo formal, porque detrás de cada empresa hay trabajadores, familias y comunidades cuyo futuro está ligado a la actividad industrial”, afirmó.
El pacto fiscal que propuso la UIA
Frente a ese escenario, Rappallini presentó los principales lineamientos de una propuesta que la entidad busca impulsar para mejorar la competitividad industrial.
Se trata de un Pacto Fiscal Federal para la Competitividad, junto con un Régimen Industrial para la Competitividad Internacional, cuyo objetivo consiste en acercar gradualmente las condiciones de producción de la Argentina a las de sus competidores regionales.
La iniciativa contempla una transformación del sistema tributario que permita reducir progresivamente los impuestos que afectan la producción, promover inversiones y trabajar de manera conjunta con las provincias y los municipios, manteniendo el equilibrio fiscal. “En definitiva, nivelar la cancha para que nuestras empresas puedan competir en igualdad de condiciones”, sostuvo el presidente de la UIA.
El dirigente destacó especialmente la urgencia de implementar medidas para los sectores industriales transables y las pymes intensivas en mano de obra, que enfrentan dificultades para sostener su actividad mientras avanzan las transformaciones económicas. “Por eso hablamos de un puente para atravesar esta transición”, explicó.

La propuesta también incluye una agenda de medidas vinculadas con el acceso al crédito a tasas razonables, la defensa de la competencia leal, la lucha contra el contrabando y el comercio ilegal, el abastecimiento energético, la modernización laboral, la infraestructura, la logística y la formación de recursos humanos.
Rappallini sintetizó el planteo en dos prioridades: igualar las condiciones con los competidores regionales y hacerlo con rapidez para evitar la pérdida de capacidades industriales.
La inteligencia artificial y el futuro de la industria
En otro tramo de su intervención, Rappallini destacó el impacto de la inteligencia artificial sobre las posibilidades de producción y desarrollo tecnológico.
Sostuvo que esta transformación no solamente permitirá automatizar tareas, mejorar procesos o reducir costos, sino que también acelerará el desarrollo de nuevos materiales, medicamentos, alimentos, baterías y tecnologías.
En ese sentido, remarcó la importancia de preservar las capacidades industriales para transformar los avances científicos en productos concretos. “La ciencia va a descubrir nuevas posibilidades; la industria las va a transformar en realidad. Se viene una revolución del hacer”, expresó.
El presidente de la UIA también recordó su participación en las rondas de negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), realizadas la semana pasada, donde cientos de empresas argentinas buscaron integrarse a las cadenas de valor de grandes proyectos de minería y energía. Destacó el interés de empresarios, emprendedores y pymes por participar de esas inversiones y desarrollar nuevos proyectos.
Hacia el final de su exposición, Rappallini hizo referencia a la necesidad de construir acuerdos sobre los principales objetivos del país y pidió fortalecer la convivencia democrática. “Necesitamos aprender a convivir con nuestras diferencias, debatir sin descalificaciones y encontrar acuerdos sobre los grandes objetivos del país”, afirmó.
Luego de la exposición de Rappallini, expuso el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien defendió el rumbo económico del Gobierno. El funcionario sostuvo que la Argentina arrastró durante décadas problemas estructurales que condicionaron el desarrollo productivo, entre ellos 18 años de estancamiento, una presión fiscal que calificó de “inaceptable” y la falta de modernización laboral. También cuestionó las políticas proteccionistas y aseguró que la ausencia de estabilidad macroeconómica impidió a las empresas planificar sus inversiones. En ese sentido, remarcó que el ordenamiento actual permite a los empresarios proyectar, tomar decisiones y avanzar en la búsqueda de competitividad.

Santilli también destacó los sectores que, según la visión oficial, impulsarán el crecimiento económico. Mencionó al agro, el petróleo y el gas, la minería y la industria del conocimiento. En particular, defendió el RIGI como herramienta para atraer inversiones y generar empleo, y planteó la necesidad de avanzar con la Ley de Glaciares para potenciar el desarrollo minero y competir con países como Chile y Perú. Además, introdujo la posibilidad de impulsar un “super RIGI” para data centers, con el objetivo de fortalecer las inversiones vinculadas con la economía del conocimiento.
En su mensaje a los industriales, el funcionario también cuestionó a quienes, según afirmó, hablaron de industrialización mientras incrementaron los impuestos, y atribuyó a las políticas de las últimas dos décadas parte de las dificultades que enfrenta el sector. Santilli expresó su expectativa de que la economía argentina registre tres años consecutivos de crecimiento y sostuvo que las inversiones promovidas por el RIGI permitirán generar nuevos puestos de trabajo. “Apostemos a la Argentina. Está en el camino correcto”, afirmó, y cerró con un mensaje dirigido a los empresarios: “Ustedes que toman las decisiones, nosotros estamos poniendo reglas claras”.
ECONOMIA
Una entrevista de trabajo falsa, meses de preparación y el rol de Corea del Norte: Binance reveló cómo fue hackeada

Cinco días después de haber sufrido el hackeo más grande de la hisotria, Binance hizo pública su primera investigación acerca de sus causas y sus culpables. Las revelaciones de la plataforma de criptomonedas más grande del mundo acerca de cómo le robaron USD 6.300 millones relatan un plan extenso y minucioso. En su informe preliminar, Binance reconoció que sufrió “un incidente de seguridad grave y altamente sofisticado” en el que se mezclaron distintas estrategias, que incluyeron hasta la ingeniería social propia de los fraudes digitales cotidianos.
En relación con los responsables del ataque, Binance consignó además que “la información más reciente publicada por el Federal Bureau of Investigation (FBI) indica que la República Popular Democrática de Corea es responsable de este incidente”.
El informe señala que la operación fue compleja y desarrollada en varias etapas: “No fue una única brecha aislada ni un simple incidente de phishing. Los atacantes combinaron una variedad de técnicas, incluyendo ingeniería social mediante entrevistas de trabajo falsas, descargas de software malicioso, herramientas internas de IA comprometidas, compromiso de endpoints y un método avanzado de autorización de transacciones”.
La empresa reafirmó que asumirá el impacto financiero del robo, que en ningún caso recaerá sobre los usuarios. Al 31 de octubre de 2026, “el 98% de los activos en tokens afectados han sido repuestos y pueden verificarse en la página de Prueba de Reservas. Estamos en proceso de adquirir los activos restantes, que tienen menor liquidez”, dijo. Del monto total sustraído, cerca de USD 2850 millones en activos digitales “han sido congelados o interceptados, sujeto a conciliación y a la volatilidad de los precios de mercado”.

Binance aclaró que la investigación continúa, que incorporará nuevas revisiones con investigadores independientes y que en el informe inicial omitió algunos detalles técnicos para evitar que otros ciberdelincuenbtes los utilicen para planificar ataques.
Cómo ocurrió el ataque
Según el informe de Binance, el ataque comenzó cuando un intruso consiguió “un acceso no autorizado a un servicio interno de firma de wallets” y lo empleó para iniciar movimientos al margen del circuito habitual de retiros. Así, hubo un primer movimiento desde 5 hot wallets de Binance hacia direcciones de los hackers.
La plataforma detectó una alerta por transferencias de gran volumen y abrió una investigación mientras los fondos salían desde redes. Como respuesta, activó “múltiples medidas de contención”, entre ellas la suspensión de retiros, la coordinación con socios para congelar tokens y acciones para revocar permisos indebidos. La compañía informó que esas gestiones permitieron bloquear USD 2.850 millones en activos.
Sin embargo, advirtió que el freno a los retiros no bastaba: las autorizaciones maliciosas de las transferencias estaban registradas en la cadena y funcionaban “de forma independiente de la infraestructura normal de retiros de Binance”. Para anularlas, debió ejecutar transacciones adicionales y un procedimiento, ya que su billetera operaba con computación multipartita, sin una única clave privada disponible.
Cronología del hackeo
Binance relató que en junio de este año el “Ingeniero A”, un empleado del equipo de billeteras al que no identifica, descargó un programa modificado después de buscar una herramienta de inteligencia artificial. El equipo de seguridad detectó la situación, cambió su computadora y renovó sus accesos. Sin embargo, en ese momento el atacante obtuvo información sobre las funciones de ese ingeniero de Binance y otros compañeros.
A lo largo de 2026, Binance ya había detectado y frenado 57 casos sospechosos relacionados con grupos vinculados a Corea del Norte. Las maniobras incluyeron falsas ofertas de empleo, programas que parecían útiles y mensajes para conseguir claves de acceso. La empresa señaló que los intentos apuntaban a organizaciones del sector de criptomonedas.
En septiembre aparecieron las maniobras de ingeniería social. Un supuesto director de proyecto contactó al “Ingeniero B” por una plataforma de empleo. El perfil del trabajador mencionaba su experiencia en Binance. Primero hubo una entrevista falsa de trabajo por videollamada con alguien que decía ser representante de recursos humanos. Luego otro contacto se presentó como el CEO de una empresa ficticia.
Cerca del final de esa segunda entrevista laboral falsa, le pidieron al “Ingeniero B” que descargara una “tarea” en su computadora laboral que contenía software malicioso. El archivo activó acciones sin autorización y dio al atacante una vía para comunicarse con el equipo afectado. También ocultó la actividad y dificultó su detección.

El 20 de octubre el atacante usó la computadora afectada del “Ingeniero B” para ingresar a una herramienta interna y alcanzar al “Ingeniero A” y al Ingeniero C. Así encontró en el equipo de A un permiso que permitía instalar programas en otros equipos. La maniobra amplió su acceso.
Por último, el 29 de octubre de 2026 el atacante entró en la computadora del Ingeniero C. Usó datos robados del Ingeniero A, instaló un programa y activó una orden que puso en marcha el ataque. Con ese paso, logró intervenir el manejo de las billeteras digitales.
A partir de allí, Binance tomó una serie de medidas tendientes a fortalecer controles, reemplazar los dispositivos afectados en el ataque, reconstruir las herramientas de IA involucradas y trabajar con gobiernos, firmas de inteleigencia blockchain y socios para rastrear y congelar los activos afectados.
“Continuaremos fortaleciendo nuestras medidas a medida que avance la investigación. Existen varias medidas de seguridad que hemos implementado y estamos implementando que permanecerán confidenciales para evitar que actores maliciosos comprometan nuestra seguridad”, concluyó el informe de Binance.
ECONOMIA
Alivio sin euforia: Caputo buscó acercarse a la industria, pero la preocupación por la actividad dominó los pasillos

Maximiliano Luna



Luis Caputo,Argentina,discurso,conferencia
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