ECONOMIA
La geopolítica como motor de crecimiento

Javier Milei asumió la presidencia en un momento en que Argentina debía redefinir tanto su modelo económico como su inserción internacional. La economía nacional experimentó profundas transformaciones en los últimos dos años, ubicándose en la antesala de un posible ciclo expansivo de largo plazo, basado en fundamentos sólidos que no se observaban desde finales del siglo XIX.
El nuevo Gobierno implementó un programa de cinco anclas: fiscal, monetaria, cambiaria, política y geopolítica, orientadas por una corriente cultural emergente -sobre todo entre los jóvenes- que articula la conciencia de que todo gasto estatal se financia mediante impuestos, deuda o inflación.
Argentina es el único país que llegó a desarrollarse para luego abandonar ese sendero al adoptar el colectivismo de corte corporativista. A diferencia de otros intentos del siglo pasado por romper el ciclo de decadencia, el proceso actual se apoya en bases robustas: superávit fiscal, inversiones canalizadas a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), y la desarticulación del esquema corporativista instaurado en los últimos 80 años.

A fines de 2023, el país enfrentaba una inflación superior al 200% y un déficit fiscal consolidado equivalente al 15% del PBI (5% Nación, 10% en el Banco Central de la República Argentina (BCRA)). Las reservas netas eran negativas, el déficit comercial y energético era persistente y la economía se encontraba en virtual default comercial; el 54% de la población estaba bajo la línea de pobreza, y el sistema de precios -distorsionado por brechas, controles y regulaciones- había colapsado.
A diferencia de otros intentos del siglo pasado por romper el ciclo de decadencia, el proceso actual se apoya en bases robustas
Tras dos años de gestión de Javier Milei, los indicadores exhiben notables mejoras: el PBI alcanzó niveles récord, la inflación bajó al 33%, los precios y las importaciones se liberalizaron, el país recuperó superávit comercial y energético, la pobreza disminuyó al 28%, el gasto público fue ajustado en un tercio hasta lograr el equilibrio fiscal, se eliminaron impuestos, la deuda pública consolidada bajó, y las reservas del BCRA comienzan a repuntar.

Todo esto se logró sin afectar los derechos de propiedad, a diferencia de lo registrado durante la expansión económica inicial de la convertibilidad y la poscrisis de 2002.
En un escenario internacional signado por las mayores tensiones geopolíticas desde la Guerra Fría, Argentina avanzó en su posicionamiento como proveedor principal de alimentos, hidrocarburos y minerales estratégicos para el mundo, y logró distanciarse de focos regionales de conflicto.
La llegada de Milei marcó el retorno a una economía de mercado y, en simultáneo, el inicio de un cambio drástico de la política exterior argentina. El apoyo expreso del presidente argentino a Donald Trump precedió el renacimiento de la relación bilateral y un firme respaldo estadounidense, que se materializó en año electoral bajo el compromiso: “Whatever it takes to support Argentina”. Esto se tradujo en un swap por USD 20.000 millones, que logró frenar la corrida cambiaria previa a la elección.
Argentina concretó acuerdos comerciales y de inversión, reafirmando su intención de ocupar un papel principal como aliado y socio de Occidente
Sumado a esto, Argentina concretó acuerdos comerciales y de inversión, reafirmando su intención de ocupar un papel principal como aliado y socio de Occidente. El quiebre con el eje anterior fue evidente: en 2005, el presidente Néstor Kirchner rechazó públicamente el “ALCArajo”, cerrando al país al comercio internacional y alejándolo de los aliados históricos.
Ya en 2012 y 2013, las relaciones exteriores se volcaron a negociar con Venezuela, Angola e Irán, y en años recientes se buscaron vacunas en Cuba y se ofreció a Rusia una vía de apertura a Latinoamérica previo a la invasión de Ucrania.

Con Milei, Argentina restauró rápidamente los vínculos con sus aliados tradicionales, firmó acuerdos comerciales con Estados Unidos y Europa, activó inversiones millonarias en el marco del RIGI y recibió asistencia financiera de Organismos Multilaterales y financiamiento directo estadounidense.
La alianza renovada con Occidente consolidó el papel destacado del país en la seguridad energética, alimentaria y de minerales estratégicos, con la estabilidad macroeconómica y el RIGI impulsando el salto exportador, respaldado por la coyuntura geopolítica global.
El tipo de cambio continúa bajo presión a la baja, con el BCRA interviniendo para mantenerlo cerca de $1.350 y acumulando compras superiores a USD 6.000 millones en lo que va del año. La volatilidad del mercado cambiario es mínima y las perspectivas siguen estables: el superávit fiscal, el auge exportador, el ingreso de divisas impulsado por el RIGI y la decisión política de capitalización del BCRA contribuyen al escenario favorable.

De acuerdo con el programa monetario oficial, este año el BCRA planea adquirir entre 10.000 y 17.000 millones de dólares, con margen para hacerlo sin generar presiones inflacionarias, ya que los pesos emitidos se absorben vía superávit fiscal, deuda en moneda local o mayor demanda de dinero.
En paralelo, el BCRA ha reducido de manera importante las tasas de interés: la Tasa de referencia descendió al 22% nominal anual, desde el 38% a comienzos del año. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, para 2026 se proyecta un crecimiento superior al 3% en el PBI, luego de un alza del 4,4% en 2023. Se trata del primer bienio de crecimiento consecutivo desde 2011, descontando el rebote poscuarentena.
Para 2026 se proyecta un crecimiento superior al 3% en el PBI (REM)
El crecimiento actual se apoya en la recuperación de la demanda de dinero, evidenciada por la baja del dólar, las tasas y el riesgo país, factores que resultan en una mejora del nivel de actividad. Se espera que las exportaciones alcancen USD 100.000 millones este año, impulsadas por cosechas récord y producción petrolera en máximos históricos, a lo que se suma el efecto de los altos precios internacionales en un contexto de crisis en Medio Oriente.
Históricamente, el agro fue el único motor exportador relevante del país, pero el auge de los hidrocarburos y la minería proyecta que, para 2033, ambos sectores podrían generar superávits por USD 65.000 millones, cifra equiparable al desempeño tradicional del campo.

Los proyectos presentados en el marco del RIGI superan los USD 97.000 millones, de los cuales ya se aprobaron más de USD 27.000 millones, principalmente en el sector energético. A esto se suma la reciente modificación de la Ley de Glaciares, aprobada por el poder legislativo nacional, que permite destrabar inversiones en minería por más de USD 40.000 millones.
El principal reto para el resto del mandato de Javier Milei radica en dos frentes: reducir la inflación mensual por debajo del 1% y alcanzar un riesgo país inferior a los 400 puntos básicos.
Ambos objetivos son clave para fortalecer la demanda de dinero y permitir una baja sostenida en las tasas de interés que incentive la expansión del crédito. Las condiciones monetarias actuales, con un rezago monetario que tiende a corregirse tras la fuerte caída en la demanda de dinero durante el período electoral de 2025, refuerzan las perspectivas de lograr la meta inflacionaria.

Por el lado del índice de riesgo país, el resultado de las próximas elecciones será determinante. Argentina todavía paga una prima que responde a su historial crediticio, más que a los fundamentos macroeconómicos presentes. Sin embargo, la menor oferta de bonos en el mercado, consecuencia del equilibrio fiscal y de las compras de dólares por parte del BCRA, coadyuva a la reducción del índice de riesgo país.
Argentina todavía paga una prima que responde a su historial crediticio, más que a los fundamentos macroeconómicos presentes
La deuda neta del Estado, descontando tenencias intra-sector público, representa el 43% del PBI y los vencimientos en moneda extranjera con privados no superan el 2% del PBI al año. Aunque el volumen no es elevado, el desafío es atenderlos sin emitir deuda internacional. El Gobierno buscará afrontarlos mediante superávit fiscal y externo, compras de dólares, colocaciones en el mercado local, Organismos Multilaterales, repos y privatizaciones, acelerando también así la disminución del índice de riesgo país.

En el plano fiscal, si continúan el crecimiento económico y las políticas de reducción del gasto (la denominada “motosierra”), el Ejecutivo tendría espacio para seguir bajando y eliminando impuestos -en especial, las retenciones-, otorgando así un impulso adicional al campo y las economías regionales.

El turno electoral de 2027 será determinante, en un contexto donde el oficialismo ostenta los logros económicos y la oposición se muestra fragmentada ante el peso del fracaso inflacionario reciente.
Con la convalidación política del superávit fiscal en las urnas, Argentina entraría en una etapa muy sólida de crecimiento, quebrando casi un siglo de decadencia.
El autor es Economista
Corporate Events,Diplomacy / Foreign Policy
ECONOMIA
Cayeron las acciones argentinas tras la decisión que mantuvo al mercado local en la categoría “aislado”

La plaza financiera de Argentina se movió a la baja este miércoles, una tendencia que también tuvo correlato en los mercados globales.
El índice líder S&P Merval de la Bolsa porteña cayó 4,3%, a 3.110.490 puntos, por la debilidad en el sector bancario y el retroceso de los ADR. En el exterior encabezan las bajas Satellogic (-9,6%), Bioceres (-7,6%), Banco Francés (-7,3%) y Banco Supervielle (-7,3%).

MSCI informó el martes al cierre de la operatoria que la Argentina continuará clasificada como mercado “Standalone“ o ”aislado», una categoría que la mantiene fuera de los principales universos de inversión global, como los mercados emergentes y frontera.
La decisión refleja que, pese a las mejoras recientes en el frente financiero, el mercado local aún enfrenta obstáculos relevantes para recuperar su lugar dentro de los índices internacionales.
“El índice Merval opera por debajo de los USD 2.200 en un contexto de toma de ganancias. Los activos bancarios, como Galicia y Supervielle, anotaron retrocesos tras alcanzar la menor probabilidad de una reclasificación por parte de MSCI. El sector petrolero siente el impacto de la baja en el precio internacional del crudo, lo cual afecta el desempeño de firmas como YPF y Vista”, consignó Rava Bursátil.
Los bonos soberanos en dólares finalizaron negociados con una mínima baja promedio de 0,1%, mientras que el riesgo país de JP Morgan ascendió cuatro unidades para la Argentina, en los 437 puntos básicos.
El Gobierno del presidente libertario Javier Milei viene de autorizar en la víspera la toma de deuda con entidades internacionales por hasta USD 5.000 millones con el objetivo de reducir el costo de financiamiento del Tesoro.
Cubiertos los vencimientos de deuda soberana para el 2026, el Gobierno busca dar señales de tranquilidad al mercado de cara a los compromisos del 2027 cuando habrá elecciones presidenciales y el oficialismo buscará una reelección.
El martes, el INDEC reportó que el PBI (Producto Interno Bruto) al primer trimestre del año tuvo un avance firme del 2,3% interanual, frente al 1,7% previsto según la mediana de un sondeo de Reuters.
Este contexto se genera mientras que el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de la Universidad Torcuato Di Tella arrojó para junio un ligero rebote, tras seis caídas mensuales consecutivas previas.
En Wall Street los principales indicadores terminaron mixtos: el panel tecnológico Nasdaq bajó 0,5$, el Dow Jones de Industriales ganó 0,4% y el promedio S&P 500 recortó 0,1 por ciento.
El crudo Brent del Mar del Norte restó 5%, a USD 73,26 el barril para los contratos con entrega en agosto. El WTI en Nueva York cedió 4,7%, a 70 dólares. Asimismo el oro resignó un 3,5%, en los USD 4.003 la onza. Space X bajó 1,1%, a USD 154,35 por acción.
Por otra parte, los inversores temen por medidas más agresivas desde la Fed (Reserva Federal estadounidense) para combatir la inflación y que arrastre a una mayor firmeza del dólar en el mundo.
Esto acelera la especulación para que, ante de un posible giro desde la Fed, los operadores en Buenos Aires no descarten la posibilidad de que Argentina vuelva al mercado internacional de deuda.
“Actualmente, el mercado asigna una probabilidad cercana al 70% a una subida de tasas en septiembre y mantiene abiertas las expectativas para un movimiento adicional en diciembre”, explicó Sergio Cisternas, Analista de mercados EBC Financial Group.
“La llegada de Kevin Warsh a la presidencia de la Fed también ha contribuido a modificar la percepción de los inversionistas. Sus primeras intervenciones han reforzado la idea de que la lucha contra la inflación continúa siendo la principal prioridad del banco central, incluso en un contexto donde la actividad económica comienza a mostrar señales de desaceleración”, añadió Cisternas.
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ECONOMIA
Diputados aprobó la ley de pago a los holdouts, en un avance clave para el plan de Milei y Caputo

El gobierno de Javier Milei logró destrabar su agenda en la Cámara de Diputados y se llevó la sanción de la ley que avala pago de u$s171 millones a los holdouts por los bonos en defult desde 2001, un tema que tiene implicancias significativas para la estrategia económica del ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, y también una lectura favorable al discurso político del líder libertario.
La iniciativa tuvo media sanción del Senado el 4 de junio pasado y la Cámara baja la convirtió en ley con 139 votos a favor y 97 en contra. Milei puede presentarlo como un hito de su gestión, dado que el acuerdo cierra un conflicto judicial por la deuda externa Argentina luego de 25 años, dado que se trata de los últimos dos «fondos buitre» que no aceptaron ninguno de los canjes anteriores y seguían en litigio con el país.
Se trata de Bainbridge Ltd. y del grupo de acreedores encabezado por Attestor Value Master Fund LP, que arribaron a un acuerdo con la Argentina en abril pasado. El proyecto está en el Congreso hace varios meses pero tuvo varias demoras, lo que puso nervioso al oficialismo porque si la ley no se aprobaba antes del 30 de junio el acuerdo se caída.
Finalmente el Gobierno cumplió con ese plazo que se acordó con los acreedores, aunque el mayor logro para la gestión de Milei pasa por las consecuencias de la ley. El pago a los holdouts juega a favor de la estrategia financiera de Caputo porque que el acuerdo incluye el levantamiento de trabas en operaciones de deuda futuras que interponían los acreedores, además de enviar una señal positiva al mercado.
Esto último es especialmente importante para Milei y Caputo luego de que el MSCI (Morgan Stanley Capital International) que elabora índices bursátiles decidiera el último martes mantener a la Argentina en la categoría «standalone» -la más baja de todas- a la que descendió en 2021, lo que afecta a las acciones nacionales.
¿Qué dice el proyecto de pago a los holdouts que Milei logró aprobar en Diputados?
La iniciativa avala el acuerdo firmado el 1 de abril pasado y notificado a la jueza de distrito de Nueva York, Loretta Preska, por el que Argentina se compromete a pagar a Bainbridge Ltd. un monto único de u$s67 millones y al grupo de acreedores encabezado por Attestor Value Master Fund LP otros u$s104 millones.
En los argumentos del proyecto, el Gobierno destacó que el acuerdo implica «una quita superior al 30% sobre las sumas remanentes» y permitirá «cancelar pasivos litigiosos por un monto sustancialmente inferior al que resultaría de una ejecución judicial, evitando el devengamiento de intereses punitorios onerosos bajo la ley de Nueva York».
Una vez realizado el pago, los fondos entregarán los bonos objeto del acuerdo a la Argentina, que dispondrá la cancelación definitiva de dichos títulos. Es decir que primero se paga, se canjean los bonos y se cancela el litigio.
Parte de esos bonos fueron emitidos en la década de 1990 como parte de la reestructuración de deuda latinoamericana. Luego de la crisis política, social y económica que tumbó al gobierno de Fernando de la Rúa en 2001 y llevó a la declaración del default en enero de 2002, muchos de los tenedores aceptaron canjes posteriores.
Sin embargo, el grupo Attestor y Bainbridge Ltd. no ingresaron en esos acuerdos que promovieron Néstor Kirchner en 2005, Cristina Kirchner en 2010 y Mauricio Macri en 2016. En cambio prefirieron litigar y a la vez presentar demandas de embargo de activos clave del país. Ahora Milei puede celebrar el haber resuelto definitivamente el tema.
¿Por qué la ley es clave para Milei y Luis Caputo?
Si bien el acuerdo ya se firmó, el Poder Ejecutivo quería blindarlo mediante una ley, que siempre ofrece mayores garantías jurídicas que un decreto. Por eso los últimos «fondos buitre» estaban atentos hace varios meses al avance del tema en el Congreso y habían acordado un plazo con el Gobierno, que tuvo que ser prorrogado tres veces: inicialmente Argentina tenía hata el 30 de abril para sancionar la ley, luego se corrió al 30 de mayo y finalmente al 31 de junio.
La negociación con estos dos fondos que abrió el gobierno de Milei permitió congelar todas las medidas de ejecución que seguían abiertas en Estados Unidos. Por caso, Bainbridge apuntaba a las acciones del Banco Nación, de Aerolíneas Argentinas y también de YPF, según precisó durante el debate el diputado Bertie Benegas Lynch, miembro informante de La Libertad Avanza sobre el tema.
Esa hostilidad hacia los activos argentinos quedó en pausa a la espera de que el Congreso argentino aprobara el acuerdo, donde se establece que las partes suspenden los litigios sobre bonos emitidos antes del 1 de enero de 2002 y se comprometen a no iniciar nuevas acciones.
Además, los fondos aceptaron por escrito que no realizarán ninguna acción que dificulte, demore u obstaculice operaciones de obtención de capital, gestión de pasivos, ofertas de canje o refinanciaciones que lleve adelante la Argentina. Esto implica que no podrán trabar futuras operaciones de deuda argentina, importante para la estrategia de Caputo.
El tema lleva implícito, además, un valor político para Milei, que podrá colgarse la medalla de haber terminado con un conflicto judicial (caro en términos financiros para la Argentina) que llevaba 25 años, y enviarle una señal al mercado financiero para que vuelva a confiar en el país.
¿Cómo fue el debate entre los diputados sobre el pago a los holdouts?
La discusión sobre el proyecto estuvo atravesada por el interés de los libertarios en poner de relieve ese logro del gobierno de Milei y marcar el contraste con las gestiones anteriores del kirchnerismo, mientras ese sector salió en defensa del «desendeudamiento» que impulsaron Néstor y Cristina Kirchner y apuntó contra los funcionarios actuales que integraron el gobierno de Fernando de la Rúa, cuya crisis derivó en el default de 2001-2002.
Al inicio del debate, Benegas Lynch destacó «las condiciones que se negociaron» como «un 30% de quita del remanente, que es importante» y también la exención para el país «de pagar honorarios legales, que no son poca cosa y que generalmente los tiene que pagar el deudor». Además remarcó que «se comprometen los acreedores a no hacer nuevas acciones legales» que «pueden impactar en Aerolíneas Argentinas, YPF y el Banco Nación».
No obstante, el tono fue subiendo con el correr de las horas, principalmente a partir de las críticas del kirchnerismo al proyecto. «Hoy gobierna la Argentina el mismo liberalismo oligárquico que endeudó al país y lo llevó a sucesivas crisis de deuda», lanzó Itaí Hagman, de Unión por la Patria.
Vanesa Siley siguió la misma línea al recordar que Patricia Bullrich y Federico Sturzenegger «formaron parte del gobierno de La Alianza» y apuntó: «Esto es importante remarcarlo porque si no no se sabe quién tomó la deuda que hoy se pretende saldar y parece ser que fue el espíritu santo». Además resaltó la reestructuración con quita impulsada por Néstor Kirchner en 2005 y sentenció: «Los peronistas pagamos y los kirchneristas, además, negociamos bien».
En tanto, el jefe de Unión por la Patria, Germán Martínez, cuestionó la defensa del proyecto que hizo LLA. «Dijeron que nos estamos ahorrando 390 millones de dólares. Respecto a la sentencia, en ningún momento quisieron informar cuál es el monto original de los bonos con los cuales hay que comparar estos 170 millones de dólares».
Además, chicaneó: «Escuchenlo a Milei, vean el video en el programa Conexión Abierta, que dice ‘podés decir lo que quieras del kirchnerismo pero la deuda reestructurada la pago y también pagó los intereses’, lo dice el Presidente de ustedes».
En el final del debate, Silvana Giudici, secretaria parlamentaria de LLA, realizó una encendida defensa del pago a los holdouts y una fuerte crítica a la postura del bloque kirchnerista. «Nadie dice cómo puede el país salir adelante sin honrar los compromisos, incluso los que no querríamos tener. Es muy fácil decir ‘no paguemos la deuda, hablemos como en el siglo pasado en contra del capitalismo’, y es muy fácil decir ‘todo eso háganlo sin inflación, sin déficit’», inició.
Seguidamente, la diputada libertaria remarcó que el Gobierno está «tratando de arreglar los conflictos de los últimos cuatro gobiernos kirchneristas, de los que no se hacen cargo» y puso de relieve que gracias al acuerdo «nos van a devolver acciones de YPF», entre críticas a la forma en la que Cristina Kirchner y Axel Kicillof expropiaron la compañía y dieron inicio a un litigio que terminó recién este año. «¿Cuál es el obstáculo para que voten con nosotros?», remató Giudici.
Finalmente, el oficialismo se llevó la ley. Con ello, Javier Milei consiguió un triunfo político en medio de la crisis por el «Adornigate» que le permitirá decir que su gestión terminó con el conflicto por los holdouts y los bonos en default desde 2001, pero que en los hechos además es configura un avance importante para el programa financiero de Luis Caputo.
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ECONOMIA
Boom exportador: las ventas de carne argentina a Estados Unidos se cuadruplicaron en mayo

Las exportaciones de carne bovina argentina hacia Estados Unidos protagonizaron en mayo uno de los saltos más significativos de los últimos años. En un solo mes, los frigoríficos argentinos colocaron en ese mercado el mismo volumen que habían logrado vender allí durante los primeros ocho meses de 2025.
En detalle, el intercambio comercial entre Argentina y Estados Unidos sumó en mayo USD 1.383 millones, con un saldo positivo de USD 373 millones para el país, según un informe elaborado por la Gerencia de Inteligencia Comercial de PromArgentina sobre la base de estadísticas oficiales. Las exportaciones totalizaron USD 878 millones, un 76% más que en el mismo mes del año anterior. En ese cuadro, la carne bovina fue uno de los motores centrales del crecimiento: las ventas al mercado estadounidense alcanzaron los USD 86 millones, lo que representó un aumento interanual del 369 por ciento.
En términos de volumen, los frigoríficos argentinos exportaron en mayo unas 11.100 toneladas de carne bovina a Estados Unidos. Esa cifra es similar a la totalidad de lo comercializado en ese destino entre enero y agosto de 2025.
Los buenos resultados logrados por el sector exportador no solo permitirán al país cumplir con su cuota exportadora anual tradicional de 20.000 toneladas de carne bovina hacia Estados Unidos, sino también cubrir el cupo de 80.000 toneladas adicionales habilitado por el acuerdo comercial que ambos países firmaron en febrero pasado. De hecho, entre enero y mayo de este año Argentina ya vendió al mercado estadounidense unas 42.000 toneladas de carne, una cifra que supera en más del doble la cuota original de 20.000 toneladas habilitada hasta fines de 2025.

En el acumulado de los primeros cinco meses del año, las ventas de carne bovina a Estados Unidos totalizaron USD 360 millones, con un crecimiento del 201% respecto del mismo período de 2025. PromArgentina señaló que se trata de cifras históricas para un período enero-mayo.
Ante estos resultados, Diego Sucalesca, presidente Ejecutivo de PromArgentina, anticipó la continuidad de la estrategia de posicionamiento: “Este hito comercial convalida el rumbo macroeconómico de apertura al mundo que impulsa el Gobierno nacional. El dinamismo que hoy exhibe el comercio exterior argentino es un verdadero motor de desarrollo productivo y de ingreso sostenible de divisas”.
Para el Gobierno nacional, el salto exportador tuvo como antecedente directo la Semana de la Carne Argentina en Estados Unidos, una misión comercial organizada por PromArgentina que se realizó entre el 27 de abril y el 1 de mayo en las ciudades de Filadelfia, Chicago y Los Ángeles. Fue la primera vez que el organismo coordinó tres rondas de negocios en el exterior de manera simultánea, con el objetivo de vincular a empresas exportadoras argentinas con compradores estratégicos. Según el organismo, la iniciativa generó más de 200 contactos comerciales.
La delegación argentina estuvo compuesta por representantes de quince empresas del sector. Además, la misión contó con la participación del embajador argentino en Estados Unidos, Alejandro Oxenford, y del subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, Agustín Tejeda.
Más allá del resultado puntual de mayo, los datos de PromArgentina muestran un cambio en el ritmo de los envíos. El promedio de exportaciones semanales de carne argentina hacia Estados Unidos fue en 2025 de 370 toneladas. En mayo, el promedio semanal subió a 400 toneladas, un 10% más que el año anterior.

Sucalesca destacó la magnitud del cambio. “Haber exportado en un solo mes —este pasado mayo— las mismas 11.000 toneladas de carne que en 2025 nos demandó comercializar a lo largo de los primeros ocho meses en el mercado estadounidense, no es una casualidad: es el impacto directo de una estrategia federal de promoción enfocada en abrir destinos y posicionar el valor agregado y la calidad de nuestra producción en plazas de alta demanda global”, comentó.
En vistas a los próximos meses, la entidad estatal de promoción exportadora se encuentra organizando la segunda edición de la Semana de la Carne Argentina en Estados Unidos, que se llevará adelante en septiembre próximo.
En el acumulado enero-mayo, el intercambio total con Estados Unidos llegó a USD 3.981 millones, un incremento interanual del 46,6% que marcó récord histórico para ese período. Además de la carne, otros dos sectores marcaron hitos exportadores: la miel, con USD 96 millones, y el ajo, con USD 17 millones, ambos con registros récord hacia ese mercado.
En lo que respecta puntualmente a mayo, el incremento de las exportaciones se vio impulsado no sólo por la carne. También se destacaron las ventas de sectores como petróleo crudo, con USD 367 millones (86% de crecimiento interanual) y piedras, metales preciosos y sus manufacturas, con USD 121 millones (100% más).
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