ECONOMIA
Los argentinos cada vez piden más por app de delivery pero con gastos más chicos

El informe de una consultora marca que el delivery crece sostenidamente en todo el país, pero los pedidos representan cada vez menos cantidad de dinero
10/05/2026 – 20:49hs
El uso de las aplicaciones de envíos a domicilio se ha consolidado como un «hábito estructural» en el consumo de los argentinos. Sin embargo, lo que antes era una comodidad ligada al placer, hoy muestra las cicatrices de la crisis económica. Un reciente informe de la consultora Focus Market reveló una paradoja: mientras el volumen de pedidos crece sostenidamente, la capacidad de compra de los usuarios se desploma. En un año, el poder adquisitivo medido en pedidos cayó en promedio un 12%, debido a que los precios del sector subieron mucho más rápido que los salarios.
El mercado actual, dominado por gigantes como PedidosYa y Rappi, registró durante el último año aumentos que en algunas categorías rozaron el 41% interanual. Esta dinámica generó que, aunque los sueldos subieron nominalmente, hoy alcancen para mucho menos que en 2025. Según el reporte, con un sueldo promedio de febrero de 2026 ($1.734.357), un trabajador puede comprar hoy 116 hamburguesas, mientras que el año pasado le alcanzaba para 132. En el caso de las pizzas, la pérdida de poder de compra fue aún más marcada, cayendo de 79 a 69 unidades en el mismo período.
El encarecimiento de los productos más populares en las aplicaciones refleja la presión inflacionaria que afecta tanto a los comercios como a las plataformas. Los valores promedio actuales muestran saltos significativos respecto a los registros del año pasado:
- Hamburguesas: Pasaron de $10.600 a rondar los $15.000.
- Kilo de helado: Se incrementó de $19.800 a cerca de $28.000.
- Pizza: Trepó de aproximadamente $17.700 a unos $25.000.
- Empanadas: De costar $2.200 por unidad, hoy se consiguen a unos $3.100.
Esta suba de precios está impulsada no solo por los insumos, sino también por los costos del sistema. Las aplicaciones aplican comisiones a los comercios que oscilan entre el 25% y el 35%, cifras que duplican a otros mercados digitales. A esto se suma la «tarifa de servicio» que paga el consumidor (entre 1,5% y 2%), una práctica que ya ha sido cuestionada judicialmente por considerarse abusiva en algunas jurisdicciones.
La crisis de los repartidores y los desafíos del sector
En el otro extremo de la cadena, la situación de quienes realizan las entregas es crítica. Según el Índice APP de la Fundación Encuentro, un repartidor cobra en promedio $3.033 por pedido. Para no caer bajo la línea de pobreza y cubrir la Canasta Básica Total de una familia tipo, un trabajador necesitaría completar 454 pedidos mensuales, lo que equivale a realizar 18 entregas diarias sin un solo día de descanso en todo el mes.
Debido a esta exigencia y a los gastos fijos (nafta, monotributo, seguro y datos móviles), el 70% de los repartidores opta por conectarse solo tres horas al día, utilizando la aplicación apenas como un ingreso complementario. Damián Di Pace, director de Focus Market, advirtió que el desafío del sector es equilibrar la expansión con la rentabilidad. «Los altos costos logísticos, las comisiones discutidas y la presión regulatoria reducen los márgenes y obligan a buscar modelos más eficientes en un mercado cada vez más competitivo», concluyó.
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ECONOMIA
La mayor exportación de la Argentina a Inglaterra no es carne, granos o vinos, es futbolistas

Luego del triunfo de la Selección Nacional contra Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026, la Argentina se enfrentará el próximo miércoles ante Inglaterra. En este escenario, el país inglés no solo importa bienes argentinos, sino jugadores. Y cuando se comparan en valores ambos negocios, la diferencia es menor de lo que cualquier balance comercial sugeriría.
Si se tiene en cuenta el valor de mercado de los argentinos que actualmente juegan —o cuyo pase pertenece— a clubes de la Premier League, el monto ronda los 445 millones de euros (unos USD 507 millones), según estimaciones de la plataforma especializada Transfermarkt. En tanto, las exportaciones totales de la Argentina al Reino Unido en 2025 sumaron USD 577,6 millones en bienes físicos, principalmente harina de soja, vinos y cereales, según datos oficiales de la Cancillería argentina.
La diferencia entre ambas cifras se reduce a poco más de USD 70 millones. Y podría desaparecer por completo si se concreta la operación que más ruido hace en las últimas horas: Arsenal, uno de los clubes más poderosos de Londres, presiona para incorporar a Julián Álvarez, delantero del Atlético de Madrid y surgido de River Plate que hoy está valuado en 100 millones de euros, aunque de concretarse la transferencia el valor será mucho mayor. De cerrarse esa transferencia, la cotización de los jugadores argentinos en la Premier con seguridad superaría los USD 600 millones, largamente por sobre las exportaciones argentinas a todo el Reino Unido (no solo Inglaterra) en 2025.
El plantel de la Selección que este miércoles a las 16 (hora argentina) buscará su pase a la final, tiene cinco titulares que se desempeñan en la Premier League, la división top del fútbol inglés: Emiliano “Dibu” Martínez defiende el arco del Aston Villa. En la zaga central, Cristian “Cuti” Romero y Lisandro “Licha” Martínez son, respectivamente, pilares defensivo del Tottenham Hotspur y del Manchester United. Enzo Fernández es volante creativo del Chelsea; y Alexis Mac Allister hace lo propio en el Liverpool. Los cinco fueron campeones con sus clubes esta temporada. Sus valores combinados, según Transfermarkt, superan los 257 millones de euros, igual a USD 293 millones.

A ese grupo se suman nombres que completan el cuadro. Marcos Senesi, suplente en el plantel de Lionel Scaloni, es un defensor que brilló en el Bournemouth y jugará la próxima temporada para el Tottenham, junto a Romero, y está valuado en 25 millones de euros. Y Valentín Barco, flamante refuerzo del Chelsea, suma otros 40 millones.
Pero hay más jugadores argentinos en el fútbol inglés. Entre ellos se destacan Alejandro Garnacho, extremo que el año pasado llegó al Chelsea desde el Manchester United por 40 millones de libras y cuyo futuro sigue sin resolverse, cuya cotización en Transfermakt es de aporta 28 millones de euros, igual que la de Valentín “Tati” Castellanos, también delantero y actualmente en el West Ham.
Siempre en euros (que vale 1,14 dólares) Emiliano Buendía cotiza en 16 millones, Carlos Alcaraz y Claudio Echeverri cotizan en 15 millones cada uno (este último, cuya ficha pertenece al Manchester City, está jugando a préstamo en el Girona, de España), Nicolás Domínguez (15 millones), Facundo Buonanotte (12 millones), Aaron Anselmino (10 millones), Julio Soler (8 millones) y el arquero Walter Benítez (4 millones).
En sentido contrario, un combo de razones económicas y futbolísticas hace que no haya ningún futbolista inglés jugando en la primera división del fútbol argentino. En ese sentido, el balance bilateral es, en divisas, claramente superavitario para la Argentina y mucho más que en el terreno comercial, ya que los saldos del comercio de bienes de Argentina con el Reino Unidos, aunque positivos, fueron limitados en los últimos años: USD 1,5 millones en 2023, USD 166 millones en 2024 y USD 84 millones en 2025, precisa el Trademap del International Trade Centre.
Según la Cancillería argentina, el principal producto que la Argentina vende al Reino Unido son residuos y desechos de la industria alimentaria —básicamente harina y pellets de soja— por USD 274 millones, lo que representa el 47% del total exportado. Le siguen las bebidas, licores y vinagre con USD 92 millones —rubro liderado por el Malbec— y las semillas oleaginosas con USD 70 millones. El conjunto de los cinco principales rubros de exportación suma USD 482 millones.

EFE/ Kenneth Fernández
La situación de Álvarez es la que más atención concentra en el mercado. El delantero cordobés, autor del gol que abrió el camino a la victoria en el partido por cuartos de final contra Suiza, ya jugó en el fútbol inglés, más precisamente en el Manchester City, desde donde fue transferido al Atlético de Madrid, aunque su sueño es jugar en el Barcelona.
El club catalán ya hizo una oferta por su pase, pero el Atlético rechazó los 100 millones de euros ofrecidos y llegó a burlarse públicamente de la propuesta en redes sociales. Real Madrid también exploró la opción y desistió.
Arsenal, según reportó Football Insider, preparaba una oferta formal, aunque la discreta participación de Álvarez en el torneo —Lionel Scaloni lo utilizó como suplente en los primeros partidos— generó dudas internas en el club londinense sobre si vale la pena pagar el precio que exige el club colchonero, que no baja de los 150 millones de euros. De todos modos, luego de la actuación y el golazo contra Suiza, este domingo medios londinenses reportaron que el DT del Arsenal, el español Mikel Arteta, pidió definir lo más rápidamente posible la operación.
El técnico del Atlético, Diego Simeone, prometió públicamente que el futuro de su delantero estrella quedará “resuelto” tras el Mundial. Mientras tanto, el club madrileño habría intentado retenerlo con la promesa de dos incorporaciones de peso para la próxima temporada: precisamente Mac Allister y Cuti Romero, los dos argentinos de la Premier que el Atlético quiere sumar a su plantilla.
La semifinal entre Argentina e Inglaterra se jugará este miércoles 15 de julio a las 16 horas (hora argentina) en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. El día anterior, España y Francia disputarán la otra llave por un lugar en la final.
ECONOMIA
Wall Street pide soltar más plata para llegar a las elecciones con más consumo pero Milei dice no

«Desde Wall Street nos dicen: ‘¿Por qué no hacen algo para ganar las elecciones de 2027? ¿Por qué no dan un poco de plata? ¿Por qué no sueltan más pesos?’ Y nosotros les decimos con toda claridad: Lo único que no vamos a hacer es una política monetaria o fiscal populista mirando una elección«.
José Luis Daza, el viceministro de Economía lo cuenta con total franqueza y con énfasis. Para que no quede ninguna duda al respecto.
En este terreno, y a pesar de que los principales bancos de Wall Street lo estén reclamando, con el objetivo de que la actividad económica levante y Javier Milei tenga mayores chances de ser reelecto, el Gobierno no piensa dar el brazo a torcer. No es no.
La pulseada con Wall Street
La discusión ya no pasa por el dólar, ni por el equilibrio fiscal, ni siquiera por la continuidad del programa económico.
El nuevo debate que se instaló entre los grandes bancos de inversión de Wall Street y el Gobierno tiene un eje mucho más específico: si llegó el momento de aflojar la política monetaria para darle oxígeno a la economía.
La respuesta de Javier Milei, como relató el viceministro de Luis Caputo, fue un «no» rotundo.
Y no fue una respuesta implícita. La expuso Daza, uno de los hombres más influyentes del equipo económico.
El secretario de Política Económica reveló que los principales bancos de inversión vienen reclamando alguna forma de flexibilización monetaria para acelerar la recuperación de la actividad.
«Me dicen que hagamos algo. No va a haber un plan platita», resumió Daza durante una entrevista televisiva. Y enseguida dejó en claro que el Gobierno no piensa modificar el rumbo. «Nuestro programa está muy claro», insistió.
Mensaje de Gobierno a los inversores
La definición no es menor. Refleja que la Casa Rosada decidió privilegiar un objetivo por encima de cualquier otro: terminar de derrotar la inflación.
Milei cree que es la mejor jugada para ganar la reelección.
No es casualidad. iProfesional publicó que un relevamiento entre 45 analistas e inversores realizado por una importante entidad financiera internacional mostraba que el mercado coincide en un punto central: la prioridad absoluta del Gobierno sigue siendo consolidar el proceso de desinflación.
Los inversores consideran que Milei tiene margen político para sostener el actual programa económico hasta las elecciones legislativas y que cualquier cambio relevante recién podría discutirse después de ese turno electoral.
En otras palabras, el mercado percibe que la baja de la inflación es hoy el principal activo político del Presidente.
Y justamente por eso el Gobierno no está dispuesto a correr riesgos.
El pedido de Wall Street
Desde hace varias semanas, bancos internacionales vienen transmitiendo una inquietud similar.
El diagnóstico es conocido. La inflación se desacelera, el equilibrio fiscal luce consolidado, el Banco Central dejó atrás la emisión para financiar al Tesoro y el riesgo país inició una tendencia descendente.
El riesgo país ya ronda los 400 puntos.
Pero, al mismo tiempo, la economía real todavía muestra sectores con recuperación muy desigual y el crédito continúa creciendo dentro de un esquema monetario extremadamente restrictivo.
En ese contexto, algunos bancos consideran que llegó el momento de introducir algún grado de flexibilización monetaria que permita acelerar la actividad sin poner en riesgo la estabilidad. Es precisamente ese planteo el que Daza confirmó haber escuchado durante sus reuniones con inversores.
Y fue también lo que descartó de plano.
La apuesta de Milei
La decisión responde a una lógica muy clara.
En la Casa Rosada consideran que la Argentina todavía no ganó la batalla contra la inflación.
Por el contrario, creen que el proceso recién estará consolidado cuando la suba mensual de precios consiga perforar el piso del 1%.
Ese umbral aparece hoy como la verdadera obsesión del Presidente.
Milei ya había anticipado que una inflación inferior al 1% mensual marcaría el ingreso a una nueva etapa de su programa económico, habilitando reformas de mayor profundidad.
Hasta entonces, no habrá concesiones. Tampoco una expansión monetaria.
Ni medidas que puedan interpretarse como un regreso a las recetas que el propio Presidente responsabiliza por décadas de inflación.
En todo caso, la apuesta refiere a una recuperación del crédito bancario, que los últimos meses vino planchado.
Sin embargo, acá tampoco se observa una jugada audaz del Gobierno: los encajes se mantienen en valores históricamente elevados, a pesar de que no se vislumbra una corrida cambiaria en el corto plazo.
La señal hacia el mercado
El mensaje tiene además una lectura política.
Cada vez que desde el exterior aparecen sugerencias para acelerar la recuperación mediante una mayor expansión monetaria, el Gobierno responde exactamente igual: el equilibrio fiscal y la disciplina monetaria no están en discusión.
En otras palabras, Milei eligió sacrificar velocidad de crecimiento antes que poner en riesgo el principal logro que exhibe desde su llegada al poder.
La apuesta puede resultar incómoda para algunos inversores, que preferirían una economía creciendo más rápido. Pero en la visión oficial, la secuencia es inalterable.
Primero, acá vale la consolidación definitiva de la desinflación.
Por eso, mientras una parte de Wall Street reclama aflojar el torniquete monetario, el Gobierno responde exactamente lo contrario. No habrá cambios de rumbo antes de las elecciones.
¿Le servirá a Milei para ganar la presidencia hacia el año 2031?
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ECONOMIA
Harinas, pan y ultraprocesados: los productos que los argentinos buscan sacar del changuito

El presupuesto familiar y la búsqueda de bienestar dejaron de ser dos objetivos que compiten entre sí para convertirse en dos caras de una misma decisión de compra. Los hogares argentinos ajustan qué comprar, en qué cantidad y en qué momento, sin resignar aquello que consideran importante para su calidad de vida. Ese equilibrio, que combina cuidado del gasto con apuestas puntuales al bienestar, empieza a consolidarse como un rasgo distintivo del consumo masivo en el país.
El fenómeno no es exclusivo de Argentina. Según el estudio Consumer Insights Latam 2026 de Worldpanel by Numerator, el consumo de productos de consumo masivo en la región creció 6,6% interanual en términos de gasto y 1,4% en volumen. La diferencia entre ambos porcentajes confirma que los consumidores no están comprando menos, sino redistribuyendo sus recursos: moderan el gasto en determinadas categorías mientras destinan más dinero a productos vinculados al bienestar y al cuidado personal.
En el mercado argentino, esa lógica se traduce en una selección cada vez más fina de qué reducir, qué sostener y en qué conviene invertir. La alimentación saludable no se plantea como una renuncia total a los productos que generan disfrute, sino como una reorganización de prioridades dentro del changuito.
Las harinas encabezan la lista de categorías que los hogares argentinos buscan reducir, con el 54% de las menciones. Le sigue el pan, señalado por el 46% de los hogares, y los alimentos ultraprocesados, con el 38%. Los snacks salados completan el grupo de categorías con mayor intención de reducción, con el 32%.

Ese comportamiento conecta directamente con el crecimiento del segmento de snacks salados considerados más saludables. Dentro de esa categoría, opciones como los frutos secos y las semillas aumentan su participación a un ritmo mayor que los productos tradicionales, aunque todavía no logran una presencia mayoritaria: representan menos de una quinta parte del total del mercado de snacks salados.
No todas las categorías siguen la misma tendencia a la baja. El café se mantiene como uno de los consumos con mayor estabilidad dentro de los hogares argentinos, sin señales de retracción relevante. El chocolate, en cambio, muestra un comportamiento dividido: el 46% de los hogares sostiene su nivel de consumo, mientras que el 35% busca reducirlo. En el caso del alcohol, la proporción que mantiene su consumo asciende al 37%, frente a un 13% que declara haberlo disminuido.
Estos números reflejan que la revisión de hábitos no avanza de manera uniforme sobre todas las categorías, sino que responde a una evaluación particular en cada caso, donde entran en juego el vínculo emocional con el producto y el lugar que ocupa en la rutina diaria.
En tanto, el azúcar aparece como uno de los principales focos de atención para los consumidores argentinos. Nueve de cada diez hogares del país buscan alternativas para reducir su consumo. A la hora de elegir productos sin azúcar, los atributos que más pesan en la decisión de compra son el sabor, la presencia de ingredientes naturales y una relación equilibrada entre calidad y precio.
El comportamiento de los consumidores argentinos se inscribe dentro de una tendencia que atraviesa a toda Latinoamérica. El segmento de autocuidado y bienestar creció 12% en valor a nivel regional, más del triple que el 4% registrado por los productos esenciales. Ese contraste describe un movimiento de fondo: los consumidores no sólo incorporan el bienestar a su presupuesto, sino que recortan gasto en categorías esenciales, migrando hacia marcas más económicas, para volcar esos recursos hacia opciones premium en salud, cuidado personal y calidad de vida.

Ese desplazamiento explica por qué las marcas premium y las marcas propias concentraron en conjunto cerca del 85% del crecimiento en volumen del consumo masivo regional. Dentro de ese proceso, el 45% del crecimiento en valor de las marcas propias provino de categorías esenciales, mientras que el cuidado personal y los productos funcionales ya representan el 39% del crecimiento en valor dentro de las marcas premium. La ecuación de valor que manejan los consumidores dejó de basarse exclusivamente en el precio más bajo para incorporar variables como la calidad percibida y el beneficio funcional del producto.
La forma en que los hogares administran su presupuesto también modificó los canales por los que circulan sus compras. Los formatos orientados al ahorro, como los discounters, ganaron 1,6 puntos de penetración y concentran su crecimiento en categorías básicas. En paralelo, el comercio electrónico sumó 15 puntos y las tiendas de conveniencia crecieron 4,5 puntos, ambos impulsados por la búsqueda de practicidad, especialmente en categorías como belleza y cuidado de mascotas.
Este mapa de canales confirma que los consumidores no eligen entre precio y conveniencia como opciones excluyentes, sino que combinan distintos formatos de compra según la necesidad puntual de cada categoría, reforzando un esquema de consumo cada vez más segmentado y estratégico.
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