ECONOMIA
Nuevos vuelos directos entre la Argentina e Israel: cuánto cuestan los pasajes y cuándo comenzarán a volar

A partir del 29 de noviembre, dos vuelos semanales unirán a la Argentina con Israel en un trayecto sin escalas. El servicio estará a cargo de la aerolínea de bandera israelí El Al Israel Airlines, con una duración estimada de entre 15 y 16 horas, a bordo de aeronaves Boeing 787-9 Dreamliner configuradas con 271 asientos. Los vuelos partirán los lunes y miércoles desde Ezeiza hacia Israel, y los domingos y martes desde Tel Aviv hacia Argentina.
Los pasajes ya están a la venta desde este jueves. Los precios de lanzamiento arrancan en USD 1.349 por ida y vuelta en clase turista “Classic” y alcanzan los USD 7.000 en clase ejecutiva. Las tarifas promocionales también permiten adquirir tramos individuales por USD 773, con equipaje de mano, una pieza de bodega de hasta 23 kilos, comidas y selección de asiento incluidos. La compañía señaló que esta oferta inicial apunta a captar distintos segmentos de viajeros, desde turistas hasta pasajeros de negocios.
La concreción del vuelo directo fue posible luego de la autorización de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), que otorgó la aprobación reglamentaria en el marco del acuerdo de Cielos Abiertos firmada durante la visita oficial del presidente Javier Milei a Jerusalén semanas atrás.

Ese entendimiento abrió espacio para la modernización del esquema de rutas y la llegada de nuevas conexiones internacionales. “La puesta en marcha de esta ruta da continuidad a lo anunciado por el presidente Javier Milei durante su reciente gira oficial por Israel, donde confirmó la implementación de una conexión aérea directa entre ambos países como parte del fortalecimiento de los vínculos bilaterales”, dice el documento que compartió la Secretaría de Transporte el miércoles al momento de la confirmación de la ruta.
Hasta el inicio de la ruta en noviembre, los viajes entre Buenos Aires y Tel Aviv exigen al menos una escala en ciudades como Madrid, Roma o Miami. Los pasajeros tenían la posibilidad de iniciar el viaje en vuelos de Aerolíneas Argentinas o Iberia hasta uno de esos destinos para luego conectar con El Al Israel Airlines rumbo a Israel. Este esquema replica el modelo de otras líneas internacionales como Emirates, que utiliza Río de Janeiro o San Pablo como puntos intermedios en sus rutas desde Buenos Aires hacia Dubái o Qatar, por razones de demanda y geografía. Con la nueva frecuencia directa, el tiempo total de traslado se reduce de manera considerable respecto de cualquiera de esas alternativas con escala.
La supresión de la parada intermedia se inscribe dentro de una política de apertura aerocomercial que el gobierno argentino lleva adelante desde el inicio de la actual gestión. Desde entonces, el mercado local sumó más de 50 rutas nuevas, entre domésticas e internacionales. Según la Secretaría de Transporte, la iniciativa busca promover la competencia, ampliar las opciones disponibles para los pasajeros e integrar a la Argentina con los principales nodos de conectividad global. La ruta Buenos Aires–Tel Aviv representa, en ese contexto, uno de los hitos más salientes del esquema, al tratarse de la primera conexión directa entre ambos países en la historia bilateral.
El embajador argentino en Tel Aviv, Axel Wahnish, reaccionó a la noticia: “Hoy empieza a hacerse realidad un sueño que perseguí con todo mi esfuerzo desde que asumí como embajador. Argentina e Israel tendrán vuelo directo”. En una segunda declaración, Wahnish amplió: “Se trata de un hito que abre una nueva era entre nuestros países. Más comercio. Más inversiones. Más turismo. Más cultura. Más lazos entre nuestros pueblos. El liderazgo de Javier Milei genera beneficios. Y este es uno de ellos”.
El vuelo inaugural está programado para el 29 de noviembre de 2026, fecha a partir de la cual los pasajeros podrán volar entre ambas capitales sin necesidad de transitar otros hubs internacionales. La puesta en marcha del servicio se presenta como un impulso para los intercambios turísticos, culturales y comerciales entre Argentina e Israel, dos países que hasta ahora no contaban con una vía aérea directa para conectar a sus ciudadanos y sus economías.
Europe,PARACUELLOS DEL JARAMA
ECONOMIA
La Argentina y un superávit comercial energético histórico para un primer semestre

La balanza comercial energética de Argentina alcanzó el mayor superávit de la historia entre enero y junio, según aseguró la Bolsa de Comercio de Rosario
12/07/2026 – 19:38hs
La matriz productiva y el sector externo de la República Argentina consolidaron una profunda transformación estructural durante la primera mitad del año. La balanza comercial energética del país alcanzó un superávit superior a los 6.987 millones de dólares entre enero y junio de 2026, convirtiéndose de manera oficial en el mayor registro histórico para un primer semestre. De acuerdo con un informe técnico detallado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la cifra alcanzada representa un crecimiento exponencial del 87% en comparación con el mismo período del año anterior, un avance en el flujo de divisas donde más del 70% del salto exportador se fundamenta de forma directa en el alza real de los niveles de producción local.
El extraordinario desempeño de las ventas externas se encuentra impulsado principalmente por el desarrollo sostenido de la cuenca neuquina. El reporte puntualizó que la extracción de recursos no convencionales en el yacimiento de Vaca Muerta ya explica más del 68% del petróleo crudo y el 67% de todo el gas producido en el territorio nacional en lo que va del año. Con este panorama de alto rendimiento en los pozos, los analistas de la BCR afirmaron que se proyecta para este año un crecimiento del 16% en la extracción total de crudo del país, un incremento que llevaría a consolidar la mayor producción petrolera de la historia argentina y quebraría de forma definitiva el máximo productivo histórico que se mantenía vigente desde el año 1998.
Al analizar los factores comerciales que determinaron el salto exportador, el estudio técnico reflejó que el 79% del incremento de las ventas al exterior se explica por mayores cantidades físicas de barriles y metros cúbicos enviados a los mercados internacionales. El 21% restante de la mejora responde al alza coyuntural que registraron los precios de referencia a nivel global, una valorización derivada de la volatilidad geopolítica internacional marcada por el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán y el cierre temporal del estratégico Estrecho de Ormuz, un canal neurálgico para el transporte de hidrocarburos a escala planetaria.
Mayor peso en las exportaciones totales y mínimos de importación
La evolución del sector energético alteró de manera positiva la composición interna del comercio exterior argentino, devolviéndole al rubro un protagonismo comercial que había perdido hacía décadas. En lo que va del año, las ventas externas totales de combustibles y energía escalaron hasta alcanzar los 8.118 millones de dólares, lo que representa un incremento neto del 52% interanual. Gracias a esta dinámica, la energía representa actualmente más del 15% del total de las exportaciones generales de la Argentina, una participación de doble dígito en la torta comercial del país que no se visualizaba en las estadísticas oficiales desde hacía dos décadas.
En la vereda opuesta, la contracara de este proceso de autoabastecimiento se reflejó en una drástica reducción de las erogaciones fiscales destinadas a la compra de insumos en el exterior. Las importaciones de combustibles y lubricantes registraron una caída del 29% durante el primer semestre, ubicándose en niveles mínimos nominales que no se reportaban desde el año 2007. De este modo, la incidencia del gasto energético sobre el total de las compras que la Argentina realiza en el exterior se redujo a apenas el 3%, consolidándose como la cifra de participación importadora más baja desde 1999, lo que descomprime de forma notable la demanda de divisas sobre las reservas del Banco Central.
Proyecciones récord para el cierre del año y el impacto de la infraestructura
Las perspectivas para la segunda mitad del año y el próximo período contable mantienen la misma tendencia favorable para las cuentas públicas. El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario proyectó que, al cierre del presente ejercicio, las exportaciones anuales de combustibles y energía podrían superar con comodidad el techo de los 14.400 millones de dólares, calculando que la balanza energética consolidada de todo el 2026 marcará un récord histórico absoluto al situarse por encima de los 12.000 millones de dólares de saldo a favor.
En paralelo, el estudio hizo especial hincapié en el potencial económico que aportarán las obras de infraestructura que se encuentran en su etapa final de ejecución. Al respecto, se puntualizó que para el mes de noviembre se espera la puesta en marcha operativa del nuevo oleoducto VMOS, una obra estratégica que conecta a la localidad rionegrina de Allen con la terminal marítima de Punta Colorada, permitiendo evacuar inicialmente unos 190.000 barriles adicionales de petróleo por día con destino directo a los barcos de exportación. En este marco normativo y de desarrollo, desde la BCR estimaron que con la plena operatividad de los nuevos proyectos de infraestructura aprobados bajo los incentivos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), las exportaciones totales de energía podrían escalar por encima de los 18.500 millones de dólares durante el próximo año.
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ECONOMIA
La mayor exportación de la Argentina a Inglaterra no es carne, granos o vinos, es futbolistas

Luego del triunfo de la Selección Nacional contra Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026, la Argentina se enfrentará el próximo miércoles ante Inglaterra. En este escenario, el país inglés no solo importa bienes argentinos, sino jugadores. Y cuando se comparan en valores ambos negocios, la diferencia es menor de lo que cualquier balance comercial sugeriría.
Si se tiene en cuenta el valor de mercado de los argentinos que actualmente juegan —o cuyo pase pertenece— a clubes de la Premier League, el monto ronda los 445 millones de euros (unos USD 507 millones), según estimaciones de la plataforma especializada Transfermarkt. En tanto, las exportaciones totales de la Argentina al Reino Unido en 2025 sumaron USD 577,6 millones en bienes físicos, principalmente harina de soja, vinos y cereales, según datos oficiales de la Cancillería argentina.
La diferencia entre ambas cifras se reduce a poco más de USD 70 millones. Y podría desaparecer por completo si se concreta la operación que más ruido hace en las últimas horas: Arsenal, uno de los clubes más poderosos de Londres, presiona para incorporar a Julián Álvarez, delantero del Atlético de Madrid y surgido de River Plate que hoy está valuado en 100 millones de euros, aunque de concretarse la transferencia el valor será mucho mayor. De cerrarse esa transferencia, la cotización de los jugadores argentinos en la Premier con seguridad superaría los USD 600 millones, largamente por sobre las exportaciones argentinas a todo el Reino Unido (no solo Inglaterra) en 2025.
El plantel de la Selección que este miércoles a las 16 (hora argentina) buscará su pase a la final, tiene cinco titulares que se desempeñan en la Premier League, la división top del fútbol inglés: Emiliano “Dibu” Martínez defiende el arco del Aston Villa. En la zaga central, Cristian “Cuti” Romero y Lisandro “Licha” Martínez son, respectivamente, pilares defensivo del Tottenham Hotspur y del Manchester United. Enzo Fernández es volante creativo del Chelsea; y Alexis Mac Allister hace lo propio en el Liverpool. Los cinco fueron campeones con sus clubes esta temporada. Sus valores combinados, según Transfermarkt, superan los 257 millones de euros, igual a USD 293 millones.

A ese grupo se suman nombres que completan el cuadro. Marcos Senesi, suplente en el plantel de Lionel Scaloni, es un defensor que brilló en el Bournemouth y jugará la próxima temporada para el Tottenham, junto a Romero, y está valuado en 25 millones de euros. Y Valentín Barco, flamante refuerzo del Chelsea, suma otros 40 millones.
Pero hay más jugadores argentinos en el fútbol inglés. Entre ellos se destacan Alejandro Garnacho, extremo que el año pasado llegó al Chelsea desde el Manchester United por 40 millones de libras y cuyo futuro sigue sin resolverse, cuya cotización en Transfermakt es de aporta 28 millones de euros, igual que la de Valentín “Tati” Castellanos, también delantero y actualmente en el West Ham.
Siempre en euros (que vale 1,14 dólares) Emiliano Buendía cotiza en 16 millones, Carlos Alcaraz y Claudio Echeverri cotizan en 15 millones cada uno (este último, cuya ficha pertenece al Manchester City, está jugando a préstamo en el Girona, de España), Nicolás Domínguez (15 millones), Facundo Buonanotte (12 millones), Aaron Anselmino (10 millones), Julio Soler (8 millones) y el arquero Walter Benítez (4 millones).
En sentido contrario, un combo de razones económicas y futbolísticas hace que no haya ningún futbolista inglés jugando en la primera división del fútbol argentino. En ese sentido, el balance bilateral es, en divisas, claramente superavitario para la Argentina y mucho más que en el terreno comercial, ya que los saldos del comercio de bienes de Argentina con el Reino Unidos, aunque positivos, fueron limitados en los últimos años: USD 1,5 millones en 2023, USD 166 millones en 2024 y USD 84 millones en 2025, precisa el Trademap del International Trade Centre.
Según la Cancillería argentina, el principal producto que la Argentina vende al Reino Unido son residuos y desechos de la industria alimentaria —básicamente harina y pellets de soja— por USD 274 millones, lo que representa el 47% del total exportado. Le siguen las bebidas, licores y vinagre con USD 92 millones —rubro liderado por el Malbec— y las semillas oleaginosas con USD 70 millones. El conjunto de los cinco principales rubros de exportación suma USD 482 millones.

EFE/ Kenneth Fernández
La situación de Álvarez es la que más atención concentra en el mercado. El delantero cordobés, autor del gol que abrió el camino a la victoria en el partido por cuartos de final contra Suiza, ya jugó en el fútbol inglés, más precisamente en el Manchester City, desde donde fue transferido al Atlético de Madrid, aunque su sueño es jugar en el Barcelona.
El club catalán ya hizo una oferta por su pase, pero el Atlético rechazó los 100 millones de euros ofrecidos y llegó a burlarse públicamente de la propuesta en redes sociales. Real Madrid también exploró la opción y desistió.
Arsenal, según reportó Football Insider, preparaba una oferta formal, aunque la discreta participación de Álvarez en el torneo —Lionel Scaloni lo utilizó como suplente en los primeros partidos— generó dudas internas en el club londinense sobre si vale la pena pagar el precio que exige el club colchonero, que no baja de los 150 millones de euros. De todos modos, luego de la actuación y el golazo contra Suiza, este domingo medios londinenses reportaron que el DT del Arsenal, el español Mikel Arteta, pidió definir lo más rápidamente posible la operación.
El técnico del Atlético, Diego Simeone, prometió públicamente que el futuro de su delantero estrella quedará “resuelto” tras el Mundial. Mientras tanto, el club madrileño habría intentado retenerlo con la promesa de dos incorporaciones de peso para la próxima temporada: precisamente Mac Allister y Cuti Romero, los dos argentinos de la Premier que el Atlético quiere sumar a su plantilla.
La semifinal entre Argentina e Inglaterra se jugará este miércoles 15 de julio a las 16 horas (hora argentina) en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. El día anterior, España y Francia disputarán la otra llave por un lugar en la final.
ECONOMIA
Wall Street pide soltar más plata para llegar a las elecciones con más consumo pero Milei dice no

«Desde Wall Street nos dicen: ‘¿Por qué no hacen algo para ganar las elecciones de 2027? ¿Por qué no dan un poco de plata? ¿Por qué no sueltan más pesos?’ Y nosotros les decimos con toda claridad: Lo único que no vamos a hacer es una política monetaria o fiscal populista mirando una elección«.
José Luis Daza, el viceministro de Economía lo cuenta con total franqueza y con énfasis. Para que no quede ninguna duda al respecto.
En este terreno, y a pesar de que los principales bancos de Wall Street lo estén reclamando, con el objetivo de que la actividad económica levante y Javier Milei tenga mayores chances de ser reelecto, el Gobierno no piensa dar el brazo a torcer. No es no.
La pulseada con Wall Street
La discusión ya no pasa por el dólar, ni por el equilibrio fiscal, ni siquiera por la continuidad del programa económico.
El nuevo debate que se instaló entre los grandes bancos de inversión de Wall Street y el Gobierno tiene un eje mucho más específico: si llegó el momento de aflojar la política monetaria para darle oxígeno a la economía.
La respuesta de Javier Milei, como relató el viceministro de Luis Caputo, fue un «no» rotundo.
Y no fue una respuesta implícita. La expuso Daza, uno de los hombres más influyentes del equipo económico.
El secretario de Política Económica reveló que los principales bancos de inversión vienen reclamando alguna forma de flexibilización monetaria para acelerar la recuperación de la actividad.
«Me dicen que hagamos algo. No va a haber un plan platita», resumió Daza durante una entrevista televisiva. Y enseguida dejó en claro que el Gobierno no piensa modificar el rumbo. «Nuestro programa está muy claro», insistió.
Mensaje de Gobierno a los inversores
La definición no es menor. Refleja que la Casa Rosada decidió privilegiar un objetivo por encima de cualquier otro: terminar de derrotar la inflación.
Milei cree que es la mejor jugada para ganar la reelección.
No es casualidad. iProfesional publicó que un relevamiento entre 45 analistas e inversores realizado por una importante entidad financiera internacional mostraba que el mercado coincide en un punto central: la prioridad absoluta del Gobierno sigue siendo consolidar el proceso de desinflación.
Los inversores consideran que Milei tiene margen político para sostener el actual programa económico hasta las elecciones legislativas y que cualquier cambio relevante recién podría discutirse después de ese turno electoral.
En otras palabras, el mercado percibe que la baja de la inflación es hoy el principal activo político del Presidente.
Y justamente por eso el Gobierno no está dispuesto a correr riesgos.
El pedido de Wall Street
Desde hace varias semanas, bancos internacionales vienen transmitiendo una inquietud similar.
El diagnóstico es conocido. La inflación se desacelera, el equilibrio fiscal luce consolidado, el Banco Central dejó atrás la emisión para financiar al Tesoro y el riesgo país inició una tendencia descendente.
El riesgo país ya ronda los 400 puntos.
Pero, al mismo tiempo, la economía real todavía muestra sectores con recuperación muy desigual y el crédito continúa creciendo dentro de un esquema monetario extremadamente restrictivo.
En ese contexto, algunos bancos consideran que llegó el momento de introducir algún grado de flexibilización monetaria que permita acelerar la actividad sin poner en riesgo la estabilidad. Es precisamente ese planteo el que Daza confirmó haber escuchado durante sus reuniones con inversores.
Y fue también lo que descartó de plano.
La apuesta de Milei
La decisión responde a una lógica muy clara.
En la Casa Rosada consideran que la Argentina todavía no ganó la batalla contra la inflación.
Por el contrario, creen que el proceso recién estará consolidado cuando la suba mensual de precios consiga perforar el piso del 1%.
Ese umbral aparece hoy como la verdadera obsesión del Presidente.
Milei ya había anticipado que una inflación inferior al 1% mensual marcaría el ingreso a una nueva etapa de su programa económico, habilitando reformas de mayor profundidad.
Hasta entonces, no habrá concesiones. Tampoco una expansión monetaria.
Ni medidas que puedan interpretarse como un regreso a las recetas que el propio Presidente responsabiliza por décadas de inflación.
En todo caso, la apuesta refiere a una recuperación del crédito bancario, que los últimos meses vino planchado.
Sin embargo, acá tampoco se observa una jugada audaz del Gobierno: los encajes se mantienen en valores históricamente elevados, a pesar de que no se vislumbra una corrida cambiaria en el corto plazo.
La señal hacia el mercado
El mensaje tiene además una lectura política.
Cada vez que desde el exterior aparecen sugerencias para acelerar la recuperación mediante una mayor expansión monetaria, el Gobierno responde exactamente igual: el equilibrio fiscal y la disciplina monetaria no están en discusión.
En otras palabras, Milei eligió sacrificar velocidad de crecimiento antes que poner en riesgo el principal logro que exhibe desde su llegada al poder.
La apuesta puede resultar incómoda para algunos inversores, que preferirían una economía creciendo más rápido. Pero en la visión oficial, la secuencia es inalterable.
Primero, acá vale la consolidación definitiva de la desinflación.
Por eso, mientras una parte de Wall Street reclama aflojar el torniquete monetario, el Gobierno responde exactamente lo contrario. No habrá cambios de rumbo antes de las elecciones.
¿Le servirá a Milei para ganar la presidencia hacia el año 2031?
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