Connect with us

INTERNACIONAL

Los comentarios de Trump sobre el papa abrieron un debate sobre su salud mental: la reacción de la Casa Blanca

Published

on



Una serie de declaraciones deshilvanadas, difíciles de seguir y, a veces, absurdas, que tuvieron su punto culminante la semana pasada con su amenaza de «toda una civilización morirá esta noche» sobre destruir a Irán y su ataque al papa el domingo por la noche, «débil contra el crimen y terrible para la política exterior“, han dejado a muchas personas con la impresión de un autócrata trastornado y con delirio de poder.

La Casa Blanca rechazó esas apreciaciones y replicó que Trump es perspicaz y mantiene en estado de alerta a sus oponentes. Pero los estallidos del presidente han generado dudas sobre el liderazgo de Estados Unidos en tiempos de guerra. Aunque en otros momentos el país ha tenido presidentes cuya capacidad ha estado en escrutinio –el más reciente, el octogenario Joe Biden quien envejecía ante los ojos de la opinión pública–, en tiempos modernos no se había debatido de manera tan pública o detallada, ni con implicaciones tan profundas, la estabilidad de un mandatario.

Advertisement

Los demócratas, que desde hace tiempo han puesto en duda la aptitud psicológica de Trump, hicieron una nueva serie de llamamientos para invocar la Vigesimoquinta Enmienda de la Constitución estadounidense y remover del poder al presidente por incapacidad. Pero no se trata solo de una inquietud expresada por partidarios de izquierda, comediantes de televisión o profesionales de la salud mental, que hacen diagnósticos a distancia. Ahora, también puede escucharse de generales retirados, diplomáticos y funcionarios extranjeros. Y, lo que es más sorprendente, puede oírse incluso en la derecha, entre antiguos aliados del presidente.

La exrepresentante Marjorie Taylor Greene, la republicana por Georgia que rompió vínculos recientemente con Trump, abogó por usar la Vigesimoquinta Enmienda y argumentó en la cadena CNN que amenazar con destruir la civilización iraní no era «retórica severa, es locura“. Candace Owens, la personalidad de pódcasts de extrema derecha, lo llamó ”lunático genocida“. Alex Jones, el teórico de la conspiración y fundador de Infowars, dijo que Trump “balbucea y parece que al cerebro no le está yendo muy bien”.

Algunas de las dudas sobre el estado de Trump vienen de personas que en su día trabajaron con él y que desde entonces se han convertido en críticos. Incluso antes de la publicación sobre eliminar a una civilización, Ty Cobb, abogado de la Casa Blanca en el primer mandato de Trump, dijo al periodista Jim Acosta que el presidente es «un hombre que está claramente delirante» y que su reciente cadena de publicaciones beligerantes en las redes sociales a medianoche “reflejan el nivel de su locura”. Stephanie Grisham, exsecretaria de prensa de Trump en la Casa Blanca, escribió en internet la semana pasada que «está claro que no está bien“.

Advertisement

Trump contraatacó en una larga y airada publicación en las redes sociales que no irradiaba estabilidad serena precisamente. “Tienen una cosa en común: un bajo coeficiente intelectual”, escribió Trump sobre Owens, Jones, Megyn Kelly y Tucker Carlson. “Son personas estúpidas, ellos lo saben, sus familias lo saben y todo el mundo lo sabe”. Y les regresó la acusación sobre la locura: “Son LOCOS, PROBLEMÁTICOS y dirán lo que sea necesario por algo de publicidad ‘gratis’ y barata”.

El disenso sobre Trump en la derecha no se ha extendido al Congreso, donde los legisladores republicanos siguen siendo públicamente leales al presidente, ni ha llegado al gabinete, que tendría que aprobar cualquier invocación de la Vigesimoquinta Enmienda, por lo que ahora esa idea es intrascendente. Pero refleja el malestar cada vez mayor entre los estadounidenses, quienes han cuestionado en encuestas recientes la idoneidad de Trump, quien, a medida que se acerca a sus 80 años, ya es el presidente investido de mayor edad en la historia estadounidense.

Una encuesta de Reuters/Ipsos de febrero reveló que el 61 por ciento de los estadounidenses cree que Trump se ha vuelto más errático con la edad y solo el 45 por ciento afirma que es “mentalmente agudo y capaz de afrontar los desafíos”, en comparación con el 54 por ciento de 2023. Casi la mitad de los estadounidenses, el 49 por ciento, consideraron que Trump era demasiado grande para ser presidente cuando se les preguntó en una encuesta de YouGov en septiembre, un aumento frente al 34 por ciento en febrero de 2024, mientras que solo el 39 por ciento dijo que no era demasiado viejo.

Advertisement

Los demócratas han insistido en este tema en los días más recientes. Trump es «una persona extremadamente enferma» (senador Chuck Schumer, por Nueva York), está “desquiciado” y “fuera de control» (representante Hakeem Jeffries, por Nueva York) o, más rotundamente, «loco de atar» (representante Ted Lieu, por California). El representante por Maryland Jamie Raskin, escribió al médico de la Casa Blanca para solicitar una evaluación, y señaló “signos consistentes con demencia y deterioro cognitivo” y rabietas “cada vez más incoherentes, volátiles, profanas, desquiciadas y amenazadoras”.

Los defensores del presidente respondieron. Lo que los críticos llaman psicosis, ellos lo llaman estrategia.

“Trump sabe exactamente lo que hace”, escribió Liz Peek, columnista de The Hill y colaboradora de Fox News. “Trump seguirá utilizando una presión militar y diplomática maximalista (y a veces escandalosa) en su campaña para librar a Medio Oriente de la campaña de casi 50 años de terror de Irán”.

Advertisement

Trump, quien en su primer mandato se describió a sí mismo como «un genio muy estable» y se ha jactado con regularidad de superar pruebas cognitivas para detectar la demencia, descartó las críticas sobre su estado mental cuando un periodista le preguntó la semana pasada.

“No he oído eso”, dijo. “Pero si ese es el caso, tienen que tener más gente como yo, porque nuestro país ha sido estafado en el comercio, en todo, por muchos años hasta que yo llegué. Así que si es así, tendrán que tener más gente”.

Cuando se le pidieron más detalles, Davis Ingle, portavoz de la Casa Blanca, afirmó en un correo electrónico: “La agudeza del presidente Trump, su inigualable energía y su accesibilidad histórica contrastan con lo que vimos en los últimos cuatro años”. Argumentó que Biden había decaído física y mentalmente en ese tiempo y que The New York Times y otros medios de comunicación lo habían encubierto. (El Times cubrió ampliamente la salud y la edad de Biden en diversos artículos).

Advertisement

La estabilidad de Trump ha sido un tema recurrente desde que aspiró a la presidencia por primera vez en 2016. Numerosos psiquiatras y otros profesionales de la salud mental han emitido sus propias opiniones, incluso sin haber tenido la oportunidad de evaluarlo. John F. Kelly, el jefe de gabinete más longevo en la Casa Blanca durante su primer mandato, incluso compró un libro de 27 de esos especialistas titulado The Dangerous Case of Donald Trump, en un esfuerzo por comprender a su jefe, y llegó a la conclusión de que padecía una enfermedad mental.

No es la primera vez que se pone en duda la aptitud mental de un presidente. John Adams, Andrew Jackson y los dos Roosevelt fueron acusados de vez en cuando por sus enemigos políticos de estar desequilibrados.

Abraham Lincoln batalló con la depresión. Woodrow Wilson nunca volvió a ser el mismo después de un derrame cerebral. Lyndon B. Johnson oscilaba entre la energía maníaca y ataques de abatimiento. Ronald Reagan pareció tropezar hacia el final de su presidencia, y muchos se preguntaron si la enfermedad de Alzheimer anunciada años después podría haber empezado a afectarlo entonces.

Advertisement

Algunos admiradores de Trump lo han comparado con Richard M. Nixon, quien defendía lo que supuestamente llamaba “la teoría del loco”, dando instrucciones a Henry A. Kissinger, su asesor de seguridad nacional en las conversaciones de paz en Vietnam, para que dijera a los negociadores que el presidente era inestable e impredecible como herramienta de negociación para obtener un mejor acuerdo. Pero, en privado, algunos de los propios asesores de Nixon no creían que todo fuera una actuación.

En ocasiones, Trump ha intentado aprovechar su reputación demencial. “Hazles creer que estoy loco”, le dijo a Nikki Haley, su embajadora ante las Naciones Unidas durante su primer mandato, refiriéndose a los norcoreanos. “¿Sabes cuál es el secreto de un tuit realmente bueno?”, preguntó una vez a William P. Barr, entonces su fiscal general. “La cantidad justa de locura”.

Sin embargo, Trump declaró al New York Post la semana pasada que esta vez, al menos, no estaba fingiendo. “Estaba dispuesto a hacerlo”, dijo sobre su amenaza de destruir la civilización iraní.

Advertisement

La atención pública sobre el estado mental de Trump ha superado a la de casi cualquier otro presidente. “Además de Nixon, nunca ha habido este nivel de preocupación con el tiempo”, dijo Julian E. Zelizer, historiador de Princeton y editor de un libro sobre el primer mandato de Trump.

De hecho, la situación actual eclipsa incluso a la de Nixon. A diferencia de la década de 1970, “gran parte de esto está sucediendo en público”, especialmente con las redes sociales y la televisión, dijo Zelizer. Y, añadió, “como presidente que naturalmente hace caso omiso de cualquier límite de seguridad o sentido del decoro, Trump se siente mucho más libre, incluso que Nixon, para dar rienda suelta a su rabia interior y actuar por impulso”.

En su segundo mandato, Trump parece aún menos moderado y por momento más incoherente. Utiliza más palabras vulgares, habla por más tiempo y con frecuencia hace comentarios más basados en fantasías que en hechos. Sigue diciendo que su padre nació en Alemania, cuando en realidad nació en el Bronx. Repite una historia inventada sobre su tío, profesor del MIT, en la que decía que le dio clases al terrorista conocido como el Unabomber.

Advertisement

Divaga por tangentes singulares: una divagación de ocho minutos en una recepción navideña sobre serpientes venenosas en Perú, una larga digresión durante una reunión del gabinete sobre los rotuladores Sharpie, una interrupción en una actualización sobre la guerra en Irán para elogiar las cortinas de la Casa Blanca. Ha confundido Groenlandia con Islandia y más de una vez se ha jactado de haber puesto fin a una guerra ficticia entre Camboya y Azerbaiyán, dos países separados por más de 6000 kilómetros. (Evidentemente, se refiere a Armenia y Azerbaiyán).

Incluso antes de arremeter contra el papa León XIV el domingo por la noche, y de publicar una imagen de sí mismo como una figura parecida a Jesús antes de borrarla, Trump había escandalizado a muchos con sus arrebatos contra sus críticos. Acusa de sedición, delito castigado con la muerte, a quien provoca su enfado. De manera peculiar dijo que el director de Hollywood Rob Reiner, quien murió supuestamente apuñalado por su hijo, fue asesinado «debido a la ira que causó» al oponerse a Trump. Cuando murió Robert S. Mueller III, exdirector del FBI y fiscal especial, Trump dijo: «Bien, me alegro de que haya muerto“.

Recientemente, declaró que “el nuevo presidente del régimen de Irán” estaba «mucho menos radicalizado y era mucho más inteligente que sus predecesores“. Excepto que el nuevo presidente de Irán es el mismo que el anterior. No ha habido ningún cambio de presidente. Es posible que Trump se refiriera al nuevo líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jameneí, pero se le considera de línea aún más dura que su padre, el ayatolá Alí Jameneí, quien murió en la guerra.

Advertisement

Una diferencia con respecto al primer mandato es que hay pocos asesores como Kelly, si es que hay alguno, que consideren que es su responsabilidad evitar que Trump vaya demasiado lejos. “Cuando hace lo que hace, todos los que lo rodean miran abajo y no dicen nada”, dijo Zelizer. “A diferencia del primer mandato, ni siquiera parecen maniobrar tras bastidores para detenerlo”.

Pero puede haber margen político para ello con su base. “Hay un elemento de la política estadounidense en la era de la polarización, sobre todo dentro del Partido Republicano, al que le gusta este estilo de liderazgo”, dijo Zelizer. “¿Qué puede haber más antisistema que quien está dispuesto a estar fuera de control?”.

————————————————

Advertisement

Peter Baker es el corresponsal principal de la Casa Blanca para el Times. Está cubriendo su sexta presidencia y a veces escribe artículos de análisis que ponen a los presidentes y sus gobiernos en un contexto y marco histórico más grandes.

Donald Trump, EE.UU., casa blanca, salud mental

Advertisement

INTERNACIONAL

La ola de calor en Europa dejó casi 20.000 muertos sólo en junio, en uno de los veranos más mortíferos de las últimas décadas

Published

on



Europa vivió a finales de junio algunos de los días más mortíferos de lo que va del siglo. La ola de calor que se sufrió en buena parte del occidente europeo entre el 22 y el 28 de junio había provocado, dijeron poco después las autoridades, unos 3.000 muertos. Aquellos datos eran preliminares. Ahora han vuelto a actualizarse (y todavía no son definitivos, porque los sistemas de vigilancia epidemiológica revisan sus estimaciones a medida que incorporan certificados de defunción retrasados) y multiplican prácticamente por seis aquella cifra.

EuroMOMO, la red que centraliza los datos de las autoridades sanitarias nacionales, estima que en realidad pudieron ser casi 20.000 los fallecidos por la ola de calor de aquellos días. Eso convertiría aquella semana en la más mortífera en Europa desde la histórica ola de calor de 2003, por encima de cualquier semana de la pandemia del covid-19. Los datos se extraen de calcular el exceso de muertes con respecto a períodos iguales de años anteriores sin olas de calor.

Advertisement

El Instituto Robert Koch alemán revisó esta semana al alza su primera estimación y ahora calcula que la ola de calor se llevó a 5.120 personas. La mayoría, 4.270 víctimas mortales, tenía más de 75 años. En Alemania la ola de calor provocó un duro debate político. Los ecologistas criticaron con dureza al primer ministro Friedrich Merz, que desde que llegó al poder ha reducido la financiación destinada a políticas de protección frente al cambio climático justo cuando esos episodios extremos aumentan de intensidad y de frecuencia.

Alemania, desde la llegada de Merz, es uno de los países que más presiona en Bruselas para diluir los compromisos europeos de lucha contra la crisis climática y permitir que las empresas puedan seguir contaminando durante más tiempo y pagando menos por ello. Los eurodiputados del partido de Merz también están entre los que más critican todo el Pacto Verde Europeo porque consideran que daña la competitividad de la industria europea.

Francia fue el país en el que la revisión de datos ha sido más espectacular. Durante el primer balance, publicado poco después de la ola de calor, las autoridades sanitarias francesas estimaron en unos 2.000 el exceso de fallecidos achacables al intenso calor. Pero esta semana aumentaron aquella primera estimación hasta 5.764 fallecidos contando desde el 17 hasta el 2 de julio. Es un 36,2% de muertes más de lo esperado en esas fechas. Un tercio del exceso de muertes se produce en la región de París, que no concentra ni el 20% de la población francesa.

Advertisement

Bélgica, con una población de 11,6 millones de habitantes (17% de la población francesa o 14% de la alemana) sufrió entre el 18 y el 29 de junio un exceso de mortalidad de casi 2.000 decesos.

Las autoridades sanitarias aseguran que el país sufrió en esos días la mayor mortalidad diaria de su historia reciente. El 27 de junio murieron al menos 640 belgas debido a la ola de calor, un dato al que no se llegó ni en lo peor de la pandemia de covid. Para los belgas fue la peor ola de calor de su historia en términos de víctimas mortales.

España, que multiplica casi por cinco la población belga, sufrió relativamente menos víctimas. En parte porque la Península Ibérica está acostumbrada a olas de calor y por lo tanto mejor preparada. Más allá del uso masivo de climatización para refrescar viviendas, lugares de trabajo, escuelas, transportes públicos y hospitales, en buena parte del país las viviendas se construyen para que se calienten lo menos posible. En el norte de Europa es al revés, se construyen para que se calienten todo lo posible con el sol.

Advertisement

El dato español roza los 1.000 muertos debidos a la ola de calor, a falta de una estimación definitiva en las próximas semanas. Los españoles vivieron el segundo mes de junio más caluroso de su historia con una temperatura media 3,2 grados superior a la media de ese mes.

Las autoridades británicas no quieren todavía cerrar cifras, pero hablan de varios miles de muertes adicionales, sobre todo en el sur de Inglaterra y Gales. Lo que sí se sabe ya es que el Servicio de Ambulancias de Londres registró durante la última semana de junio el mayor número de llamadas por emergencias potencialmente mortales de toda su historia y que los hospitales de la capital tuvieron que activar planes extraordinarios para atender una avalancha de pacientes muy superior lo normal.

Italia es el único país de Europa occidental que todavía no publicó cifras, pero las autoridades regionales sí dijeron ya que habían tenido aumentos de hospitalizaciones y de fallecimientos.

Advertisement

La Organización Mundial de la Salud y la Comisión Europea llevan años avisando de que estas olas de calor en Europa serán cada vez más frecuentes, más intensas y durarán más tiempo. El viejo continente es la región del mundo que más rápidamente se caliente, el doble que la media mundial. A partir del lunes empieza la siguiente ola de calor, con temperaturas rozando de nuevo los 40 grados en todo el sur del continente y hasta la mitad de Francia o Alemania. Bruselas espera 34 grados el próximo jueves.

Continue Reading

INTERNACIONAL

Court checks Pritzker as Trump administration scores another immigration win

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

Illinois Gov. JB Pritzker was dealt a major legal blow Friday after a federal judge gutted key state laws providing in-state tuition, financial aid and scholarships to illegal immigrants, marking another win for the Trump administration’s nationwide immigration agenda.

Advertisement

U.S. District Judge Stephen McGlynn, a Trump appointee serving in the Southern District of Illinois, sided with the Justice Department, ruling that Illinois’ in-state tuition policies, the RISE Act and the Illinois DREAM Act are «unconstitutional and invalid» as applied to illegal immigrants.

The ruling permanently prevents Illinois from enforcing the laws, although McGlynn delayed the order from taking effect for 14 days to allow the state to ask an appeals court to intervene.

JUSTICE DEPARTMENT SUES COLORADO OVER IN-STATE TUITION AND FINANCIAL AID FOR ILLEGAL IMMIGRANTS

Advertisement

Illinois Gov. JB Pritzker holds a news conference in Chicago, Wednesday, June 24, 2026, to sign the Reproductive Health Records Privacy Act (HB 5295) into law. (Terrence Antonio James/Chicago Tribune/Tribune News Service via Getty Images)

U.S. Attorney Steven Weinhoeft celebrated the ruling.

«Illinois sought to incentivize illegal immigration on the taxpayer’s dime by treating illegal aliens better than U.S. citizens living in other states, in clear violation of federal law,» Weinhoeft said in a statement. «This ruling enforces the statute Congress wrote and stops the State from putting illegal aliens ahead of American citizens.»

Advertisement

The decision is the latest victory for the Trump administration’s effort to dismantle state laws extending higher education benefits to illegal immigrants and comes one day after the Justice Department filed a similar lawsuit against Colorado.

NEBRASKA ENDS IN-STATE TUITION BENEFITS FOR ILLEGAL IMMIGRANTS UNDER DOJ DEAL

The Justice Department filed the lawsuit against Illinois and a handful of colleges in September 2025, arguing that Illinois violated federal law by offering in-state tuition and financial aid to illegal immigrants without making those same benefits available to all U.S. citizens regardless of where they live.

Advertisement

McGlynn granted the federal government’s motion for summary judgment and denied Illinois’ motion to dismiss.

The ruling invalidates Illinois’ in-state tuition rules, the RISE Act, which provides access to state financial aid for certain students ineligible for federal aid, and the Illinois DREAM Act, which established scholarship opportunities for eligible students.

DOJ ESCALATES BLUE-STATE ICE STANDOFF AFTER STATES REFUSE KEY FEDERAL REQUEST

Advertisement

Rep. Mary Miller, R-Ill. praised the decision on X.

«This is a win for Illinois taxpayers and American students who were shut out while Pritzker prioritized foreigners in our country illegally,» Miller wrote.

Split image of President Donald Trump pointing during remarks and Illinois Gov. J.B. Pritzker speaking at a press conference in Chicago.

President Donald Trump and Illinois Gov. J.B. Pritzker side by side. (Chip Somodevilla/Getty Images; Kamil Krzaczynski/AFP via Getty Images)

The Justice Department has won or reached settlements in similar cases involving Texas, Kentucky, Oklahoma and Nebraska, with Nebraska agreeing to end in-state tuition benefits for illegal immigrants as part of a settlement. Lawsuits remain pending against Minnesota, Virginia, California, New Jersey, Kansas, Massachusetts, Rhode Island, Maryland and now Colorado.

Advertisement

In its lawsuit filed Thursday against Colorado, the Justice Department argued the state’s ASSET Act and related policies unlawfully provide lower tuition rates and state financial aid to illegal immigrants while denying those same benefits to out-of-state U.S. citizens.

«For three decades, Congress has made clear that Colorado cannot give education benefits to illegal aliens that it does not give to all American citizens,» Associate Attorney General Stanley Woodward said. «By granting illegal aliens in-state tuition, Colorado is not only violating federal law but subsidizing education for illegal aliens at taxpayers’ expense.»

Colorado Gov. Jared Polis

Jared Polis, governor of Colorado, speaks to members of the media in the spin room following the first vice presidential debate at the CBS Broadcast Center in New York, US, on Tuesday, Oct. 1, 2024 (Al Drago/Bloomberg via Getty Images)

«Our litigation efforts will not cease until we have fulfilled President Trump’s promise that illegal aliens will not obtain preferential treatment over our nation’s own citizens,» he added.

Advertisement

Colorado Gov. Jared Polis’ office defended the state’s policies.

CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

«The federal government seizing control of determining in-state tuition across the country is absurd,» a Polis spokesperson previously told Fox News Digital. «In Colorado, we are expanding access to education to provide students with the skills to get good-paying jobs and doubling down on strategies to save students money.»

Advertisement

Fox News Digital reached out to Pritzker’s office for comment.

illinois, illegal immigrants, immigration, education, federal courts, jb pritzker

Continue Reading

INTERNACIONAL

“Atrapados en el infierno”: el drama de la población iraní en medio de la nueva escalada con Estados Unidos

Published

on


Un ritmo de guerra terriblemente familiar ha regresado para los iraníes: autopistas bombardeadas y una moneda en caída libre, publicaciones amenazantes del presidente Donald Trump en las redes sociales y una retórica incendiaria por parte de los gobernantes clericales de Irán.

Sin embargo, cuando Behnam, un músico desempleado en Teherán, llama a su familia o amigos para ver cómo están, nunca comienza hablando de la guerra. “La primera pregunta que nos hacemos unos a otros es: ¿Ya comiste?”.

Advertisement

Al igual que todos los iraníes entrevistados para este artículo, Behnam, de 38 años, pidió que no se usara su apellido por temor a represalias del gobierno de Irán. “Sinceramente, ha llegado a un punto en el que solo pensamos en sobrevivir”, dijo.

Atrás quedaron las charlas motivacionales de los familiares sobre encontrar trabajo, dijo, a medida que el desempleo se sigue disparando. Muchos iraníes han archivado sus planes de reparar edificios o reconstruir vidas devastadas por la guerra. Planear para el futuro parece un lujo absurdo cuando los amigos empobrecidos solo pueden permitirse comprar arroz por tazas y cuando Estados Unidos e Irán intercambian ataques contra sitios militares, puertos y plantas desalinizadoras de agua en toda la región.

Durante más de un año, los iraníes han estado atrapados en un ciclo constante de ataques aéreos, represiones de seguridad interna y devastación económica. Un breve alto al fuego alcanzado el mes pasado con Estados Unidos trajo un leve respiro ante la caída de las bombas, aunque no frente al desplome de la economía.

Advertisement

El desmoronamiento del acuerdo en las últimas semanas volvió a sumir al país en la guerra. Muchos iraníes se han quedado con la sensación de que sus vidas están en pausa o ya no les pertenecen.

“Ya no tengo control sobre mi vida”, dijo Behnam. “Nuestro destino está en manos de quienes no piensan en la gente común”.

Leé también: Medio Oriente entra en una nueva etapa marcada por el avance de los nacionalismos

Advertisement

Este ciclo de crisis ha plagado a los iraníes desde la guerra de 12 días de Estados Unidos e Israel que golpeó al país en junio del año pasado. A raíz de ello, el gobierno impuso un apagón de internet nacional que duró meses, citando preocupaciones de seguridad nacional. Eso hizo que la tambaleante economía cayera en picada.

Luego, una crisis monetaria en diciembre desató protestas antigubernamentales que se convirtieron en un movimiento en todo el país. Estas fueron aplastadas en enero durante una represión más feroz que cualquier otra que Irán hubiera experimentado en décadas, que dejó miles de muertos y al país amargamente dividido.

Semanas después, Trump y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunciaron su guerra contra Irán y la describieron como una oportunidad única histórica para derrocar a los gobernantes autoritarios del país. Aviones de combate estadounidenses e israelíes bombardearon Irán, destruyeron infraestructura y mataron al líder supremo y a miles de civiles. Pero el régimen teocrático del país se mantuvo intacto, envalentonado por su supervivencia.

Advertisement

Asal, una comerciante de 20 años en una ciudad cercana a Teherán, estuvo entre los miles que participaron en las protestas de enero. Al romper a llorar mientras describía el arresto y la tortura que, según dijo, ella y sus amigos experimentaron, Asal dijo que alguna vez tuvo la esperanza de que la intervención de Estados Unidos e Israel ayudara a derrocar al régimen.

“Trump nos dijo que quería salvarnos, pero no era cierto”, dijo. “Lo que sea que pase en el futuro ya no me importa”.

El humo se eleva tras una explosión en un lugar desconocido, durante lo que, según el Mando Central de EE.UU. (CENTCOM), son ataques contra objetivos militares iraníes, en esta captura de pantalla tomada de un video difundido el 23 de julio de 2026. (Foto: REUTERS)

Advertisement

Según algunos iraníes, a su malestar se sumaba el hecho de presenciar cómo sus seres queridos intentaban superar las adversidades económicas solo para ver sus pequeñas victorias aplastadas por la siguiente crisis.

Farzad, un diseñador web en Teherán, dijo que, en la recesión tras la guerra de 12 días, una amiga de la familia había empezado a vender encurtidos y mermelada casera a través de Instagram para complementar su pensión, que ya no era suficiente. Su otrora próspero negocio colapsó durante el apagón de internet, el cual el gobierno impuso durante la represión de enero y los primeros meses de la guerra.

Algunos iraníes dijeron en entrevistas que los precios se habían vuelto tan altos que estaban prescindiendo de la atención médica, o comprando vitaminas para reemplazar las frutas y verduras en su dieta porque eran más baratas.

Advertisement

“Deja de lado las estadísticas”, dijo Farzad. Cuando se trata de medir la crisis económica, dijo: “la conocemos con nuestros propios cuerpos, con nuestra experiencia vivida”.

Incluso cuando los bombardeos disminuyeron esta primavera, los iraníes se enfrentaron a nuevas humillaciones. Su gobierno continuó con la represión contra la oposición, lo que incluyó una ola de ejecuciones de los manifestantes de enero e incautaciones de propiedades de los disidentes. El mes pasado, unos ciberataques cerraron tres de los principales bancos de Irán, según las autoridades. Millones de iraníes perdieron repentinamente el acceso al poco dinero que tenían.

Para cuando se había resuelto el caos bancario, el país estaba de nuevo en guerra.

Advertisement

Los partidarios del gobierno de Irán argumentan que el país no tiene más remedio que seguir la lucha.

“Todo tiene un precio”, dijo Hossein, quien dirige un negocio en línea desde la ciudad portuaria de Bandar Abbas, la cual ha experimentado un intenso bombardeo estadounidense en la última semana. “Enfrentarnos a Estados Unidos y preservar nuestra independencia es mucho más valioso que convertirse en otro país de la región que simplemente dice que sí a todo lo que Estados Unidos quiere”.

Gran parte de los nuevos enfrentamientos se han concentrado en el sur de Irán. Farideh, de 51 años, ha quedado consternada por los bombardeos estadounidenses que han destrozado vías férreas y derribado puentes en su región, lo que ha dejado a algunos residentes varados durante días.

Advertisement

En la provincia sureña de Hormozgán, los ataques aéreos dejaron fuera de servicio redes eléctricas y una planta desalinizadora de agua, según Hamid Saed Panah, director de la compañía local de distribución de electricidad, y Ahmad Nafisi, vicegobernador de la provincia. Estados Unidos no ha comentado sobre estas afirmaciones.

Algunos residentes del sur dijeron que se habían quedado sin agua corriente y sufrían cortes de electricidad de horas de duración mientras tenían que soportar temperaturas que frecuentemente superan los 48 grados Celsius.

“Ha sido una experiencia extremadamente amarga y estresante, llena de desesperanza sobre el futuro”, dijo Farideh. Le costaba imaginar qué sería de la educación de sus hijos y con qué perspectivas profesionales se quedarían. “Desafortunadamente, nosotros, el pueblo, pagamos el precio de los errores y la terquedad de los gobiernos”.

Advertisement

Los leales a la república islámica acampan todas las noches en las calles de la mayoría de las ciudades, exigiendo que el gobierno continúe con la guerra en lugar de la paz y destrozando los nervios de aquellos iraníes desesperados por que la crisis termine.

“Las cosas se han puesto tan mal que todo el mundo ha perdido la cabeza por completo”, dijo Mohsen, dueño de un negocio en la ciudad central de Isfahán. “Estamos atrapados en el infierno y no hay salvación para nosotros”.

*Por Erika Solomon es la jefa del buró del Times para Irán e Irak. Sanam Mahoozi y Shirin Hakim colaboraron con reportería.

Advertisement

The New York Times, Irán, Estados Unidos

Continue Reading

Tendencias