POLITICA
Macri replicó a Martín Menem, dijo que Milei «se ve como un profeta» y respondió sobre una eventual candidatura en 2027

Mauricio Macri se refirió este jueves a las acusaciones del titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien días atrás había sostenido que una eventual candidatura del líder del PRO en 2027 sería “funcional al kirchnerismo”. Al ingresar al foro de presidentes organizado por el Círculo de Montevideo y la Universidad Austral, y ante la consulta de los periodistas, señaló: “Pregúntenle a Cristina (Kirchner) si favorecimos al kirchnerismo en estos años”.
La réplica llegó minutos antes de que Macri subiera al escenario junto al expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti, mientras que el expresidente español Felipe González participó de la jornada, que abordó el liderazgo y centralidad política en tiempos de polarización, de manera virtual.
Al referirse al liderazgo de Javier Milei, Macri fue directo. “Es un liderazgo emocional, absolutamente emocional”, dijo. “Él se ve como lo que yo sentí en mis marchas. Se ve como un profeta“. De todos modos, le reconoció al mandatario “un profundo estudio de las ideas” detrás de cada postura, pero marcó que le falta entusiasmo por la implementación. “Es una parte que no la siente”, afirmó.
Sobre el clima interno del Gobierno, señaló que existe “mucha intolerancia a la crítica”, aunque aclaró que esa tensión no llega al punto de interferir en el funcionamiento institucional. “Acá cada uno puede seguir diciendo lo que quiera”, agregó. Sí apuntó, en cambio, a lo que describió como una tendencia al aislamiento del poder. “Al Presidente lo aísla el simbolismo”, dijo, y advirtió que el mayor riesgo para cualquier líder es quedar “entubado”, rodeado de gente que no se anima a decir que no. “Cuando el poder te toma, pasás de ser un tipo inteligente a ser un estúpido”, sentenció.
Con todo, Macri reconoció que el gobierno de Milei está avanzando en la dirección correcta en algunos frentes. Celebró con entusiasmo la votación legislativa que eliminó el subsidio de zona fría. “Cuando vi a 130 y pico votando que volvamos a la racionalidad, me pareció maravilloso”, dijo. “Me sentí y dije: algo está cambiando”. Recordó que durante su gestión había planteado lo mismo y fue blanco de burlas: “Se me rió toda la Argentina. Me iban a decir cómo me tengo que vestir en invierno en mi casa”. Definió ese tipo de subsidios como una de las “locuras argentinas” que el país se cree con derecho a mantener: “En Miami nadie le subsidia el aire acondicionado a los que tienen calor, ni en el norte le subsidian el gas a los que tienen frío”.
Durante el panel con Sanguinetti, conducido por el periodista Gonzalo Aziz, Macri volvió sobre el kirchnerismo. “La destrucción de valor que ha hecho en estos veinte años el kirchnerismo es, yo diría que inédita”, sostuvo. “Ni siquiera en la primera etapa de Perón pasó algo semejante en términos de destrucción de riqueza para el país”. Estimó que el movimiento está “al borde de convertirse en una minoría” y disparó contra la figura de Axel Kicillof: “Si la solución es Kicillof, si pierden, pierden, y si ganan, pierden de vuelta, porque va a ser otro fracaso”.
El intercambio con Sanguinetti giró en torno a la fragmentación política argentina frente a la estabilidad institucional uruguaya. Macri reconoció que la falta de acuerdos transversales fue “siempre una frustración”. “Si el que ejerce el poder lo ejerce en forma totalitaria y exige el sometimiento del otro, es imposible que suceda”, señaló. Y planteó que la Argentina necesita “algunos puntos de acuerdo” para salir del estancamiento: “No hay manera de que si no esto funcione”.
Fue el exmandatario de Uruguay quien, al final de la jornada, le asignó a Macri un rol explícito. “Yo creo que Mauricio tiene un gran rol a cumplir”, dijo. “En este país no hay muchos que pueden decir ‘tengo la ficha democrática’. La Argentina necesita un baño de serenidad. Agarrá la regadera”. Macri respondió con cautela: “Ojalá a futuro eso suceda. La Argentina necesita algunos puntos de acuerdo”.
En la primera parte del foro, durante una entrevista con la periodista Florencia Donovan, Macri abordó el fenómeno de los liderazgos disruptivos a escala global. Trazó una línea entre el Trump de su presidencia y el actual: “Él ya está en un desafío contra la mismísima vida. Muchos en esa instancia pierden límites”. Vinculó el ascenso de líderes extremos con una aceleración de la incertidumbre que, según planteó, arrancó con la pandemia de COVID-19. “Cuando estuvimos todos dispuestos a perder nuestra libertad para supuestamente cuidarnos, empezó una era de incertidumbre absoluta”, dijo.
También reivindicó la importancia de construir equipos capaces de confrontar al líder. Contó que durante su presidencia armó un “inner circle” con gente que tuviera “la capacidad de decir la palabra mágica”, que es el “no”. Recordó que en 2011, cuando quería lanzar su candidatura presidencial pese a la muerte de Néstor Kirchner y el repunte de Cristina Fernández en las encuestas, su mesa chica lo frenó por unanimidad. “Me re enojé, dije barbaridades”, admitió. “Pero gracias a Dios nos quedamos en la ciudad, porque ahí vino el ataque final con la democratización de la justicia”.
Sobre su propio lugar en el tablero político, Macri fue esquivo cuando le consultaron si se veía “como conductor de una constructora en 2027“. ”En el sector privado, imposible. No, ya estoy grande, ya estoy grande para eso», señaló. “Este es el momento en que me subo al escenario en la 9 de Julio y digo: síganme”, ironizó.
Más allá de esto, Macri destacó que el próximo ciclo político requiere “otras cualidades” distintas a las de desmantelar lo que no funciona: “Cuando construís una casa sobre una que ya estaba, tenés que tirar abajo cimientos podridos, arreglar las instalaciones, pero después tenés que volver a construir la casa. Si no construís nada, te queda el lío”. En ese esquema, ubicó al PRO como la fuerza con capacidad para esa etapa. “Donde el PRO administró, la gente vive mejor. No hay una sola ciudad de la Argentina que el PRO haya administrado que la gente no viva mejor”, afirmó.
Felipe González y la actualidad de Europa
El foro reunió a una audiencia que incluyó a figuras destacadas del mundo político y empresarial argentino. Entre los presentes estuvieron la excanciller Diana Mondino, quien fue la primera ministra de Relaciones Exteriores del gobierno libertario hasta su remoción en octubre de 2024; el titular de la UIA, Martín Rapallini; el senador bonaerense y exintendente de San Miguel Joaquín de la Torre; la empresaria Isela Costantini, exCEO de Aerolíneas Argentinas durante la gestión de Macri; y el diputado nacional Juan Manuel López, de la Coalición Cívica, entre otros referentes del espacio político y académico.
El expresidente español Felipe González, en su intervención moderada por el periodista Carlos Pagni, trazó un diagnóstico sobre lo que definió como “la geopolítica del caos”. González sostuvo que el mundo atraviesa un proceso de deterioro de la gobernanza democrática que se acelera con la polarización inducida “desde las élites”, que divide y fractura a las sociedades para volverlas “cada vez menos gobernables”.
El exjefe de gobierno español diferenció el concepto de “centralidad” del de “centro”. “Centralidad es el espacio de convivencia en el que todos los demócratas, los que piensan en el bien común, cabemos”, explicó. “La política actual de polarización tiende a achicar ese espacio, polarizando hacia los extremos y radicalizando”. Quien gobierna para eliminar a una parte de su propio país, advirtió, no está gobernando para todos.
Sobre Trump, González fue lapidario. Recordó que con Reagan la relación fue posible porque el republicano “sabía que no sabía, que es el principio de la sabiduría, y por eso buscaba a los que sabían”. Con el actual presidente de Estados Unidos, en cambio, el diagnóstico fue distinto: “Trump no sabe que no sabe”. Y agregó, con ironía: “Trump sí sabe cómo hacer negocios para él y para su familia. En lo demás, no sabe que no sabe”.
El expresidente español también se refirió a Europa como un continente en decadencia que “tiene que hacerse cargo de sí mismo”, sobre todo en materia de seguridad y defensa, ante el distanciamiento de Washington. “Ningún país europeo, por sí mismo, incluyendo Alemania o Francia, representa nada en este rincón suroccidental de Eurasia”, dijo. Y advirtió que mientras cada nación del continente aspira a ser “campeón nacional”, la unión que haría falta para enfrentar los desafíos globales sigue sin concretarse.
POLITICA
El Gobierno evalúa los pasos legales para frenar la ejecución del fallo de la Justicia de EE.UU. por la expropiación de Aerolíneas

El Gobierno analiza distintas alternativas judiciales después de que la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Circuito del Distrito de Columbia confirmara la sentencia contra la Argentina en el caso por la expropiación de Aerolíneas y Austral.
En Nación evalúan pedir una revisión ante la propia Cámara, recurrir a la Corte Suprema estadounidense y solicitar la suspensión de la ejecución mientras se tramitan esos planteos.
La causa enfrenta al Estado argentino con Titan Consortium 1 LLC, la firma que adquirió los derechos económicos derivados del laudo iniciado por sociedades españolas del Grupo Marsans. El monto reconocido por la Justicia estadounidense asciende a US$390.907.115 al 10 de diciembre de 2024, más intereses posteriores a la sentencia.
La Procuración del Tesoro quedó a cargo de analizar los próximos pasos. En la estrategia legal argentina evalúan pedir una nueva revisión ante los mismos jueces que fallaron contra el país, solicitar que el caso sea revisado por una integración más amplia de la Cámara de Apelaciones o avanzar directamente con un planteo ante la Corte Suprema de Estados Unidos. “Estamos analizando eso”, expresan en Nación sobre las alternativas que siguen abiertas.
La primera opción apunta a que el mismo tribunal revise su decisión. La segunda busca que el fallo sea evaluado por más jueces de la Cámara de Apelaciones. Son recursos excepcionales, pero forman parte de las herramientas que la Argentina tiene sobre la mesa antes de definir si lleva el caso al máximo tribunal estadounidense.
El Ejecutivo también analiza solicitar una suspensión de los efectos del fallo y de las medidas de ejecución mientras se resuelven esos planteos. En términos prácticos, se trata de intentar frenar el avance del cobro y evitar que Titan pueda avanzar rápidamente con medidas sobre activos argentinos en Estados Unidos. “Todo. No descartamos nada”, resumen en despachos oficiales.
El caso tiene origen en el arbitraje que en 2009 iniciaron Teinver S.A., Transportes de Cercanías S.A. y Autobuses Urbanos del Sur S.A. contra la República Argentina ante el CIADI. Las sociedades, pertenecientes al Grupo Marsans, reclamaron por la expropiación de sus participaciones accionarias en Aerolíneas Argentinas y Austral, realizada por el Estado mediante la Ley 26.466 de 2008.
En 2017, un tribunal arbitral del CIADI condenó a la Argentina a pagar aproximadamente US$321 millones, más intereses y costas. El país pidió la anulación del laudo, pero en 2019 un comité ad hoc del CIADI rechazó esa solicitud y dejó firme la condena.
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Como los laudos del CIADI no se ejecutan automáticamente, Titan inició en 2021 una petición de reconocimiento y ejecución ante la Corte de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia. En 2024, ese tribunal rechazó el argumento argentino de aplicar un plazo de prescripción de tres años y resolvió que correspondía un plazo de doce años.
La Argentina apeló en 2025 e insistió con el plazo de prescripción de tres años. La Corte de Apelaciones confirmó ahora el criterio de primera instancia y sostuvo que el plazo aplicable es de doce años, lo que mantiene en pie el reconocimiento del laudo y el monto fijado contra el Estado argentino.
En Balcarce 50 buscan ganar tiempo y reducir el impacto financiero y judicial del fallo. La prioridad es evitar que la confirmación de la Cámara deje al Estado argentino en una posición más vulnerable frente a intentos de embargo o de reconocimiento de la sentencia en otras jurisdicciones de Estados Unidos.
El Gobierno remarca que el fallo no afecta a Aerolíneas Argentinas como empresa, sino al Estado nacional. La condena deriva de la expropiación ejecutada durante el kirchnerismo y forma parte del lote de juicios internacionales que la actual administración exhibe como parte de la “herencia” recibida.
En ese sentido, en la defensa argentina sostienen que la causa se inscribe en el “costo institucional de decisiones estatistas de las últimas décadas”. En documentos oficiales remarcan que el Gobierno recibió en diciembre de 2023 más de US$30.000 millones en deudas por juicios perdidos.
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La Casa Rosada también sigue con atención el impacto del fallo sobre otros expedientes. Uno de los casos que puede reactivarse es el de Webuild, vinculado al reclamo de la constructora italiana por el congelamiento de tarifas en el puente Rosario-Victoria. En Nación entienden que la resolución sobre Aerolíneas puede acelerar movimientos de otros acreedores con laudos pendientes contra la Argentina.
El Gobierno no descarta tampoco explorar canales de negociación con Titan, aunque en los despachos oficiales evitan presentar esa posibilidad como un camino abierto. En Nación prefieren mantener todas las alternativas sobre la mesa y sostienen que la prioridad es defender una posición de fuerza en el expediente. “Veremos. Queremos ganar siempre”, expresan en la defensa argentina.
El escenario más inmediato pasa por resolver si la Argentina pedirá una revisión en la propia Cámara de Apelaciones o si prepara directamente el camino hacia la Corte Suprema. Cualquiera de las opciones puede combinarse con pedidos de suspensión para demorar la ejecución mientras se tramitan los recursos.
Gobierno, Aerolíneas Argentinas
POLITICA
Norte de Salta: el brote de dengue que saturó los hospitales y que el Gobierno prefiere silenciar

En Orán, el hospital está saturado de pobladores que llegan con los síntomas de dengue o chikungunya y relatan que en los barrios o las comunidades aborígenes hay muchos casos
7‘minutos de lectura
ORÁN, Salta (de un enviado especial).– Venían tres en una moto. En el medio, un joven que gritaba de dolor. Ella, su madre, lo cargó en su espalda y entró a la única puerta abierta del Hospital San Vicente de Paul de Orán. La otra, la principal, ya está cerrada a eso de las 19 horas. Con su hijo colgado, casi no se podía tener en pie en la guardia donde una empleada tiraba agua y detergente como para remover el vómito del adolescente.
Eran las 19 y, dentro de la guardia, decenas de personas esperaban su turno. Nadie se sorprendió de aquella escena porque situaciones similares se repetían desde la mañana. La gran mayoría llega con un mal que produce fuertes dolores abdominales, náuseas, dolores articulares y fiebre atesta las guardias de los hospitales. Esos síntomas coinciden con el dengue o la chikungunya.
El dengue se murmura y se presiente en el norte de Salta. Ellos, los que esperan ser atendidos, suponen que ese estado que refieren se trata de alguna de las enfermedades que se contagia por la picadura de un mosquito. Los otros, los funcionarios, no quieren siquiera pronunciar la palabra. “Está lleno, por todos lados. En mi barrio, el Néstor Kirchner, hay cantidad de gente”, dice una joven, de unos 35 años, que trajo a su mamá con esos síntomas.
Lejos de los pacientes, los funcionarios son los grandes silenciadores del fenómeno. “Soy coordinador de enfermedades tropicales del municipio y desde nuestro lugar hacemos prevención y capacitación en la lucha contra el dengue. En cuanto a la situación epidemiológica corresponde que la información se las proporcione la jefa del Área de Epidemiología del Hospital San Vicente de Paul”, dijo Sebastián Lazarte, Coordinador de Enfermedades Tropical del municipio. Hay quienes dicen que no lo que no se publica no existe. Quizá un paso por los centros de salud podría servir de comprobación empírica.
Pero más allá de la negativa con , el funcionario había hablado en Radio Ciudad de esta localidad. “En el área operativa Orán la cantidad de casos positivos confirmados hasta ayer es de 149 de los cuales 85 corresponden a la ciudad de Orán y el resto a las localidades de Aguas Blancas e Isla de Cañas”, dijo el coordinador.
El intendente de la ciudad, Pablo González, médico, no contestó los mensajes que le envió este cronista.
En el hospital, las escasas estadísticas toman cuerpo. Un hombre que trabaja en la construcción también habla de esos síntomas. “Yo espero a mi concubina –dice con voz de susurro–. No sabemos qué tiene, pero llegó con un dolor de panza y fiebre”.
La sala de espera respira la posibilidad de que haya dengue. En un punto, pese a las horas, los dolores y la falta de diagnóstico, entienden que estos síntomas saturaron la demanda de médicos. “No dan abasto. Hay dos, y cada vez que entra alguna emergencia, uno de los médicos la atiende y queda solo uno para la guardia. No queda más que esperar porque no tenemos plata para ir a una privada”, dice un padre que llevó a su hija, de 36 años, con los mismos síntomas.
Una madre, que como todos no quiso dar su nombre, contó que llegó a media mañana a la guardia del hospital. “Mi hija vino con fiebre, dolores en todo el cuerpo y náuseas. A las 10 de la mañana no pudo más y vomitó en la guardia. Recién a la una vinieron a limpiar lo que quedó. Así estamos”, dijo. Eran las 20 y no tenía diagnóstico aún. “Seguro que es dengue. Nadie dice nada, pero está lleno”, agregó.
“Es más seguro estar fuera del hospital que adentro. Yo le juro que no se puede estar de mosquitos en las habitaciones y los pasillos. Yo entré a ver a mi hijo que está internado por otra cosa. Pero es impresionante la cantidad que hay”, dijo una señora, de unos 60 años, que salió sorprendida de la situación dentro del centro de salud.
“Alerta, dengue”
“¿Por qué está acá?”, le preguntó este cronista a un joven que dijo llamarse Carlos, de alrededor de 40 años. Estaba parado, recostado en la pared de la guardia, con una pierna recogida y apoyada. “Tengo dolor acá –dijo y se señaló la panza–. Hoy no tengo fiebre, ayer sí. Espero que sea otra cosa y no dengue. Pero hay mucho dengue.”
Un par de horas antes, había llegado a Hickman, un pequeño poblado que está a unos 70 kilómetros de Embarcación. Con 40 grados, en la localidad de unos pocos cientos de habitantes y que se ubica entre la ruta 81 y las vías del ferrocarril Belgrano, hay una sola calle asfaltada. Tres mujeres aborígenes, wichis, esperan afuera. Apenas quieren hablar, pero después de algunas preguntan admiten que todas tienen los mismos síntomas. “Dolor de panza y calor”, dice una de ellas. “Muchas estamos así”, dice la otra.
Dentro del hospital, una mujer, vestida de pollera amarilla y remera negra, estaba conectada a un suero. Esperaba el traslado a Salta para ser tratada por dengue. Casi como un capricho del destino, en la puerta de la pequeña habitación hay un cartel pegado: “Alerta, dengue”.
En ese pequeño poblado donde prima el marrón y el sol pleno, ya hubo varios casos. Además, algunas derivaciones a centros de salud con algo más de complejidad. Toso se ha agravado en las últimas semanas cuando las lluvias llegaron después de una gran sequía y dejó algunas lagunas. De hecho, ahí, en la entrada del pueblo que está rodeado de comunidades aborígenes, una laguna llena de juncos y agua estancada se ha convertido en un criadero de mosquitos. Con solo acercarse, se comprueba. “Todo está peor en Fortín Dragones. Acá nadie cuida y no se ha fumigado. Estamos solos”, dijo una pobladora.
Unos kilómetros más arriba por la ruta 81, de camino a Formosa, el silencio era el idioma del hospital. Nadie dijo nada sobre dengue, como si estuviese prohibido hablar. “En las comunidades aborígenes hay muchos casos. Lo que pasa es que no todos van al hospital”, deslizó una vecina que esperaba.
Pero más allá de los síntomas, en el Hospital de Orán hay muy poco diagnóstico entre quienes esperan. Unos pocos, que tienen sus familiares internados, sí pueden afirmar que efectivamente padecen esta enfermedad que se contagia cuando un tipo de mosquito pica a alguien infectado. Mientras están sentados, nadie está aislado.
A las 23.30, en la guardia del hospital, la gente espera. Que la atiendan o que le den un turno para el otro día. En el fondo de la sala de espera, una mujer joven está tirada sobre un cartón. Ojalá esté dormida. A las 19, cuando entró por primera vez a la guardia, estaba apenas unos metros más cerca de la puerta. Tirada, en ese mismo cartón.
En la puerta principal del hospital hay una carpa de la Cruz Roja. En la mañana de hoy estaba abierta. “Sí, muchas consultas”, dijo el doctor Quipildor, tal como se presentó.
En el hospital, la jefa de Infectología, Gabriela Méndez, reconoció el brote. “Estamos en un brote. Hay 139 casos en Orán y 81 positivos en Aguas Blancas. Pese a que trabajamos todo el año con la concientización, igual hay brote. Tenemos internados, 15, con tules y estamos por habilitar un sector más. Pero necesitamos alguna instalación como hospital de campaña con aire por si no alcanza. Porque tenemos otras patologías”.
Diego Cabot,LA NACION,Sociedad
POLITICA
El Gobierno fantasea con un nuevo Grupo de Lima y aspira a consolidar a Milei como líder de la derecha regional

“Estamos viendo un despertar en la región, donde la izquierda sigue replegándose”, planteó con marcado optimismo una fuente de Gobierno a Infobae para describir la sucesión de triunfos de expresiones de derecha en el continente. Bajo esa lógica, en Casa Rosada descuentan que el presidente Javier Milei se perfila como el principal referente del fenómeno regional y se esperanzan con la puesta en pie de un espacio que aglutine todas las expresiones en una especie de reedición del Grupo de Lima.
Este fin de semana, el mandatario partirá, escoltado por el canciller, Pablo Quirno, rumbo a San Pablo, Brasil, para hacer público su apoyo al candidato derechista, el senador Flavio Bolsonaro, que competirá por la presidencia del país vecino contra Luiz Inácio Lula da Silva, el próximo 4 de octubre. Con motivo de la visita, el próximo sábado se reunirá con el gobernador paulista, Tarcísio Gomes de Freitas, un militar retirado que se desempeñó como funcionario de Jair Bolsonaro.
Si bien el libertario tenía intenciones de saludar al exmandatario carioca, quien se encuentra bajo arresto domiciliario tras haber sido declarado culpable de haber participado en el intento de golpe de Estado para anular las elecciones de 2022, el magistrado del Tribunal Supremo de Brasil, Alexandre de Moraes, frustró la posibilidad. De esta forma, Milei deberá conformarse con estar presente en el Congreso del Partido Liberal, en el que se oficializará la candidatura del hijo mayor del ex jefe de Estado.
Tras su paso exprés por Brasil, el mandatario regresará al país para asistir a la apertura oficial de la Exposición Rural de Palermo, que debió postergarse para el domingo 26 luego de que Milei hablara con el titular de la entidad, Nicolás Pino.

En Balcarce 50 se entusiasman con la posibilidad de conformar una nueva instancia de abroquelación ideológica, encabezada por el libertario, uno de los principales referentes de la derecha regional, en un continente que durante años estuvo dominado por gobiernos populistas. Entre los antecedentes aparece el Grupo de Lima, una instancia multilateral creada en agosto de 2017 que nucleó a catorce países del continente y de la que participó el expresidente Mauricio Macri para seguir de cerca la situación de Venezuela, entonces liderada por Nicolás Maduro.
“El Presidente podría transformarse en el líder del proceso en América Latina, estilo Grupo de Lima. No solo se están eligiendo gobiernos alineados, todos mantienen vínculos estrechos con la Argentina”, definió ante Infobae una importante fuente con acceso al despacho presidencial.
La idea de la administración libertaria es “institucionalizar” la tendencia derechista que tiñó la región y que Milei denomina «la onda azul», tras los cambios de signo político durante las últimas elecciones regionales.
De hecho, en Casa Rosada consideran que la asunción de Keiko Fujimori en Perú, prevista para el próximo 28 de julio y segundo destino de la gira regional, podría convertirse en el puntapié inicial del movimiento. Por eso, no descartan plantear la idea ante los presentes e incluso hay quienes hablan de la posibilidad de inmortalizar ese entendimiento a través de una foto de familia.

Como tercera parada de un cargado itinerario regional, el mandatario también viajará a Colombia, el próximo 7 de agosto, para asistir a la ceremonia del recientemente electo Abelardo De la Espriella, quien se impuso con el 49,66% de los votos por sobre Iván Cepeda (48,70%), el candidato de Gustavo Petro.
Al día siguiente, el libertario se trasladará a Ecuador para protagonizar una nueva reunión bilateral con Daniel Noboa, con quien reveló que tiene acuerdos pendientes de firma. “Tengo un poco cargada la agenda”, contó Milei en declaraciones a Radio Now 97.9, al tiempo que la caracterizó como la de “un Presidente dispuesto a abrirse al mundo”.
En la administración libertaria celebran la “reconfiguración” del continente, distinta a la que encontró el mandatario cuando asumió, el 10 de diciembre de 2023, y aspiran a trasladar los debates a los organismos regionales. “Es importante porque hablamos de una configuración regional que se hará sentir en organismos, en particular, en la CELAC”, planteó una importante fuente ante Infobae.
A la espera de los comicios en Brasil, el oficialismo considera aliados a los presidentes Nayib Bukele, de El Salvador; José Raúl Mulino, de Panamá; Daniel Noboa, de Ecuador; Santiago Peña, de Paraguay; y Luis Abinader, de República Dominicana; José Antonio Kast, de Chile, y la presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández.
International,Relations,Diplomacy / Foreign Policy,South America / Central America
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