POLITICA
Malvinas y la apuesta por Donald Trump

La agencia Reuters publicó una noticia sobre un correo electrónico interno filtrado del Pentágono en el que un funcionario estadounidense habría propuesto revisar el respaldo diplomático de Washington a las “posesiones imperiales europeas”, incluyendo las Islas Malvinas. La medida sería parte de las represalias contra los aliados de la OTAN que no apoyaron las operaciones militares de Estados Unidos en Irán. La noticia fue recogida de inmediato por diversos medios y recorrió el mundo.
En el caso del gobierno argentino, es muy probable que esto se celebre como una victoria propia. Es que en el ecosistema de comunicación mileísta -redes sociales, streamings, analistas de internacional y de defensa afines al gobierno- viene circulando desde hace tiempo la hipótesis de que la subordinación incondicional de Argentina a Donald Trump está abriendo una ventana histórica para que Estados Unidos interceda activamente en favor del reclamo argentino. Los escenarios van desde presiones para negociar hasta fórmulas de soberanía compartida o una base militar estadounidense en las Islas.
Esa hipótesis es, a su vez, alimentada por otros factores convergentes. Uno de ellos son las fricciones entre la administración Trump y el Reino Unido. Trump ha cuestionado públicamente el liderazgo del primer ministro Keir Starmer y viene presionando a Londres para que incremente su gasto en defensa. Starmer, por su parte, ha intentado sostener el vínculo transatlántico sin alinearse plenamente con las posiciones estadounidenses en Ucrania, Groenlandia y Medio Oriente. Algunos analistas han interpretado este clima de tensión como una señal de que la “relación especial” tiene los días contados.
A ello se suma un componente ideológico. Figuras prominentes del movimiento MAGA -con el vicepresidente JD Vance como emblema- comparten con sectores del mileísmo la teoría conspirativa del “Gran Reemplazo”, según la cual Europa occidental estaría siendo islamizada por efecto de la inmigración masiva y abandonando los valores de la civilización occidental. Esta mirada encuentra eco en la propia Estrategia de Seguridad Nacional de 2025, que advierte sobre un “riesgo civilizacional”. Desde esta perspectiva, si el Reino Unido forma parte de ese proceso de declive, no habría razones para que Estados Unidos preserve su alianza estratégica.
Ahora bien, cuando se la examina con detenimiento, la hipótesis del gobierno argentino parece pasar por alto una serie de fundamentos tanto históricos como coyunturales.
En primer lugar, la alianza angloestadounidense es el vínculo estratégico más duradero de Washington. Durante más de dos siglos se ha conformado una sólida arquitectura consolidada de cooperación en inteligencia, defensa y tecnología. Incluso en el actual contexto de tensión con Irán, Estados Unidos ha utilizado bases británicas para sus operaciones y ambos países acaban de firmar una alianza histórica en inteligencia artificial y tecnología militar por más de 2000 millones de dólares. A ello se suma la creación en 2021 de AUKUS, la alianza tripartita con Australia para el Indo-Pacífico, que confirma que el eje de la relación se desplaza hacia lo tecnológico-militar. Lejos de debilitarse, este entramado refuerza su solidez y lo vuelve menos dependiente de los ciclos políticos.
En segundo lugar, el Reino Unido tiene el tiempo a su favor. Trump puede ser disruptivo, pero es transitorio. Si Londres opta por resistir cualquier presión, su estrategia más simple es esperar a que llegue el recambio en la Casa Blanca. A ello se suma un dato clave: no existe en el sistema político británico disposición alguna a discutir la soberanía de las islas. Frente a episodios como la filtración del Pentágono, la respuesta del arco político británico ha sido unívoca, señalando que la soberanía no está en discusión. Mientras tanto, el Reino Unido incrementa año a año su presencia militar en el Atlántico Sur. La combinación de firmeza política, horizonte temporal favorable y fortalecimiento militar reduce al mínimo la supuesta “ventana de oportunidad” que imagina el gobierno argentino.
En tercer lugar, Londres tiene una carta para jugar que Buenos Aires no podría igualar. Aun en el escenario más favorable para la Argentina (esto es, que Trump decidiera presionar al Reino Unido) la respuesta británica difícilmente sería ceder, sino contraofertar. Desde una mayor presencia militar estadounidense en las islas hasta fórmulas de cooperación o administración conjunta, Londres está en condiciones de ofrecer a Washington beneficios estratégicos más atractivos. A ello se suma una asimetría estructural: la capacidad naval y de proyección del Reino Unido en el Atlántico Sur es muy superior a la argentina. En ese marco, las Malvinas resultan un activo más valioso para Estados Unidos bajo control británico, lo que vuelve aún menos plausible cualquier transferencia de soberanía.
En cuarto lugar, Trump está generando un reacercamiento entre Europa y el Reino Unido. El Brexit había abierto un margen al romper el respaldo automático de la Unión Europea a Londres, como se evidenció en la cumbre UE-CELAC de 2023 en Bruselas, que utilizó la denominación “Islas Malvinas/Falkland Islands”. Sin embargo, desde el retorno de Trump a la Casa Blanca se acelera un proceso de recomposición entre el Reino Unido y Europa, impulsado en buena medida por la propia incertidumbre transatlántica. A medida que Londres y Bruselas reanudan su cooperación, el apoyo europeo al reclamo argentino tiende a diluirse, cerrando una de las pocas ventanas favorables que se habían abierto en los últimos años.
En quinto lugar, el Reino Unido avanza en el vecindario estratégico de la Argentina. Mientras el gobierno de Milei muestra un marcado desinterés por la integración regional, Londres profundiza silenciosamente sus vínculos militares en el Cono Sur. Brasil y el Reino Unido firmaron una alianza estratégica 2026-2030 que incluye cooperación militar y el respaldo británico a la aspiración brasileña de un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. También se viene acrecentando la cooperación en defensa con Uruguay y Chile. Esta falencia no es menor: una Argentina que se desentiende de sus vecinos mientras el Reino Unido debilita su posición en el espacio geopolítico donde más se juega la cuestión Malvinas.
En sexto lugar, el contexto interno en Estados Unidos también complica la apuesta. Incluso si se asumiera que Trump tuviera la voluntad de presionar al Reino Unido en favor de la Argentina, las divergencias al interior de su gobierno lo harían más difícil. La guerra contra Irán ha generado tensiones tanto en las Fuerzas Armadas como dentro del movimiento MAGA, evidenciando un malestar creciente frente a compromisos externos que no se perciben como prioritarios. Este cuadro no implica que Trump abandone su propensión disruptiva, pero sí márgenes más acotados para emprender aventuras geopolíticas de alto costo político y estratégico.
Por último, el Gobierno está deteriorando sus vínculos con los aliados más consistentes del reclamo argentino. China y Rusia se han manifestado históricamente favorables a la posición argentina en foros internacionales. El enfriamiento de esas relaciones, en el marco del alineamiento incondicional con Washington, puede debilitar apoyos que llevó décadas construir, a cambio de la benevolencia de un actor que, como demuestra la historia, ha optado sistemáticamente por el Reino Unido cada vez que debió elegir.
Cuando, en 1982, el general y presidente de facto Leopoldo Galtieri ordenó ocupar las Malvinas, lo hizo convencido de que Washington permanecería neutral o que, en todo caso, propiciaría una negociación con el Reino Unido. El error de cálculo fue monumental. Una década más tarde, Carlos Menem también creyó que las “relaciones carnales” con Washington y una política de seducción hacia los isleños redundarían en un apoyo estadounidense y en una mayor receptividad del Reino Unido. Tampoco ocurrió. Cuatro décadas después del primero y tres después del segundo, el gobierno de Javier Milei parece dispuesto a repetir una versión actualizada de la misma apuesta fallida, basada más en deseos que sobreestiman lo coyuntural y subestiman lo estructural.
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Tres provincias argentina fueron destacadas en transparencia fiscal: cuáles fueron y por qué

Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe volvieron a ubicarse entre las provincias con mejor desempeño en materia de transparencia fiscal. Así surge del último informe elaborado por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), que evaluó el cumplimiento de las obligaciones establecidas por la Ley de Responsabilidad Fiscal y les otorgó la calificación máxima: 100 puntos.
El relevamiento se realizó durante la primera quincena de abril de 2026 a partir de la información publicada en los sitios web oficiales de cada jurisdicción. Según el estudio, el trío presentó la totalidad de la documentación exigida por la normativa nacional, lo que les permitió integrar el Grupo I, la categoría de cumplimiento estricto.
Entre los documentos relevados figuran el Presupuesto 2026, el esquema de Ahorro-Inversión-Financiamiento, la ejecución de gastos, el stock de deuda pública y la información sobre la planta de personal correspondiente al cierre del ejercicio 2025.
El objetivo del monitoreo es medir el grado de acceso público a esa información y promover una mayor transparencia en la administración de los recursos estatales.
Cómo quedó el ranking de las provincias
Solo Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos alcanzaron los 100 puntos e integraron el Grupo I de cumplimiento estricto.
En el Grupo II, con niveles de cumplimiento alto, quedaron la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Chaco, Formosa, La Rioja, Neuquén, Santa Cruz y Tucumán. En estos casos, las jurisdicciones publicaron la mayor parte de la información exigida, aunque omitieron datos vinculados con la planta de personal.
Por su parte, Catamarca, Salta, Santiago del Estero y Misiones integraron el Grupo III, correspondiente al cumplimiento intermedio. En tanto, ocho provincias quedaron ubicadas en el Grupo IV, de cumplimiento bajo, entre ellas Buenos Aires y Mendoza.
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El estudio no registró jurisdicciones en el Grupo V, reservado para aquellas que no cumplen con ninguno de los requisitos previstos por la legislación. Además, La Pampa y San Luis quedaron fuera del análisis porque no están adheridas al Régimen Federal de Responsabilidad Fiscal y Buenas Prácticas de Gobierno.
Más allá de las provincias que encabezaron el ranking, el informe advierte un deterioro en los niveles generales de transparencia fiscal.
Según ASAP, el promedio nacional descendió de 74,3 a 70,9 puntos en comparación con el informe publicado en septiembre de 2025. Si la referencia se toma desde marzo de ese mismo año, la caída alcanza los 6,8 puntos.
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La presidenta encargada de Venezuela agradeció a Javier Milei por el envío de ayuda tras el terremoto

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, agradeció la solidaridad del presidente Javier Milei, tras los dos terremotos que azotaron la zona norte del país caribeño, que dejó al menos 1430 muertos y más 3 mil heridos, según los últimos datos oficiales.
“Gracias al Presidente de Argentina, Javier Milei y al pueblo argentino por su solidaridad y apoyo en este momento difícil. Valoramos su respaldo y el compromiso de acompañarnos en las labores de rescate y asistencia a las familias afectadas”, expresó Rodríguez en su cuenta personal de X, con un posteo que compartió Milei desde sus perfiles.
Un contingente de 26 integrantes de la Infantería de Marina Argentina arribó a Caracas a las 2.30 de la madrugada de este sábado para participar en las tareas de búsqueda y rescate junto a las autoridades locales y los equipos de emergencia desplegados en las áreas más afectadas.
Los efectivos, acompañados por canes adiestrados, personal sanitario y una ambulancia de emergencia, comenzaron a trabajar pocas horas después de su llegada en la ciudad de Caraballeda, estado de La Guaira.

La misión argentina, encabezada por el coronel Miguel Ángel Wissinger, fue recibida por el general en jefe y ministro de Defensa del Poder Popular de Venezuela, Gustavo Enrique González López, luego de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5, ocurridos con menos de un minuto de diferencia, y que provocaron un desastre humanitario con miles de víctimas fatales y desaparecidos.
El grupo de rescatistas está capacitado para actuar en escenarios complejos y bajo presión, empleando binomios caninos para localizar sobrevivientes entre los escombros. El operativo incluye médicos emergentólogos, enfermeros, auxiliares, equipamiento sanitario y medicamentos. También se movilizó una ambulancia lista para intervenir en situaciones críticas y se asignaron recursos logísticos como un avión Embraer de 40 plazas, un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina y una aeronave de Aerolíneas Argentinas.
En respuesta a la emergencia, el presidente Javier Milei dispuso un conjunto de recursos sanitarios, logísticos, militares y humanitarios para asistir a la población venezolana. La asistencia argentina incluye 134 carpas, dos plantas potabilizadoras de agua, 48 kits de cocina, colchones, camillas y equipos de aire acondicionado para mejorar las condiciones de alojamiento de los damnificados.
La partida de las Fuerzas Armadas se realizó el viernes desde la Base Aérea de El Palomar, como parte de la operación de asistencia humanitaria coordinada por la Jefatura de Gabinete, la Cancillería, la Agencia Federal de Emergencias y el Ministerio de Defensa, encabezado por Carlos Presti. El funcionario había señalado que su cartera mantenía alistados medios y personal de las Fuerzas Armadas para intervenir en la emergencia y destacó la coordinación con el Estado Mayor Conjunto y la capacidad de actuar en escenarios complejos.
“Ya han llegado a Venezuela los 3 aviones enviados ayer con nuestros rescatistas y equipamiento”, compartió este sábado el canciller Pablo Quirno, y agregó que “el gobierno de Venezuela ha solicitado también asistencia en la rehabilitación del aeropuerto de Caracas y que directivos de Aeropuertos Argentina han viajado para asistir en este tema”. Dejó, además, un agradecimiento a YPF y AA por “el apoyo brindado y los esfuerzos realizados para poder cumplir esta misión de manera tan rápida y eficiente”.
Como se remarcó, el área de responsabilidad asignada al contingente argentino es la ciudad de Caraballeda. Las primeras brigadas USAR, coordinadas por la Agencia Federal de Emergencias, también fueron enviadas para colaborar en las tareas de rescate.

La Armada Argentina juega un rol central en esta primera etapa, con personal especializado, binomios perro-guía y brigadas destinadas a localizar sobrevivientes y apoyar las operaciones en las zonas más castigadas.
En el marco de esta ayuda, el Gobierno enfatizó que las Fuerzas Armadas cuentan con experiencia para operar a gran distancia y responder en emergencias regionales, al combinar recursos de asistencia sanitaria, rescate urbano, logística aérea, potabilización de agua y ayuda a los damnificados.
Ante la gravedad de la situación, la presidenta encargada Delcy Rodríguez se reunió este viernes con expertos de Estados Unidos para evaluar operaciones de rescate y atender a las víctimas. Rescatistas de El Salvador, México, República Dominicana, Suiza, Ecuador, España, Chile, Colombia, Países Bajos, Italia y Estados Unidos llegaron a Venezuela esta semana y se espera que se sumen diez países más.
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El punto de quiebre que sentó la suerte de Manuel Adorni y los preparativos que hace el Gobierno ante su inminente salida

Son horas clave en el Gobierno. En la Casa Rosada comunican que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, iría a la Quinta de Olivos hacia la tarde-noche para presentarle su renuncia indeclinable al presidente Javier Milei. Ninguno de los dos se contactaron en lo que va del día, pero ya estaba acordado desde ayer que se iban a reunir en la Residencia Presidencial para acordar los términos y condiciones de su salida.
Importantes colaboradores del Gobierno afirman que Adorni ya tiene en sus manos una carta de renuncia que le redactó un asesor suyo. El entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, tomó la decisión ayer de que será ese entorno el que se ocupe de la comunicación política de todo el encuentro. Hasta ayer, en ese círculo buscaban comunicar la línea rectora de que todavía no estaba definido.
Sin embargo, al ministro del Interior, Diego Santilli, le llegó la oferta para ser ministro del Interior el jueves pasado. La decisión se cocinó en las altas esferas de la mesa política y la principal promotora del asunto fue la senadora Patricia Bullrich. Hubo varios motivos que la llevaron a retobarse y a plantarse de que la decisión no se podía aplazar más.
El episodio que más la fastidió fue el martes, cuando Manuel Adorni tuiteó que se encontraba a disposición para ir a dar su informe de gestión al Senado pese a que Bullrich había cancelado esa posibilidad por considerar que era un desgaste innecesario. Tal como publicó el periodista Pablo de León en Clarín, Bullrich bramó “no se puede trabajar con pelotudos”. Al día siguiente, forzó a que no hubiera quórum en el Senado para que no se tratara algún tipo de pedido de interpelación, lo que generó mucho fastidio con los senadores aliados. La situación era insostenible, y la jefa de bloque de LLA se lo hizo saber al círculo karinista.

Así, al día siguiente, impuso como plazo límite el miércoles 1 de julio, cuando se preveía una reunión de la comisión de Asuntos Constitucionales para impulsar una interpelación a Adorni. En un último acto-reflejo, la hermana presidencial envió a sus laderos Lule Menem e Ignacio Devitt para convencerla de estirar la sobrevida de Adorni. “La palabra del Presidente en el Senado soy yo. Y esto no aguanta más”, habría dicho en una reunión privada. El jueves todas las partes estaban de acuerdo en buscar una salida y Santilli fue la figura elegida por consenso. Del otro lado, el santiaguismo veía con buenos ojos esa incorporación.
Adorni mantuvo un silencio sepulcral sobre sus actividades desde el jueves, aunque fuentes del Gobierno afirman que Karina recién se lo comunicó el viernes en Casa Rosada. No fue algo que le haya sorprendido, porque el mismo jueves a la noche ya habían empezado a circular las primeras versiones de que el jefe de Gabinete no tenía más de una semana de sobrevida en el cargo y que la definición era inminente, solo bastaba que el Presidente volviera de su viaje por España el sábado por la mañana.
Al jefe de Gabinete le molestó la desprolijidad con la que se manejaron los trascendidos sobre su salida. Todo pese a que en su entorno admiten que hace tiempo viene pensando en la posibilidad de renunciar por el desgaste acumulado. En el pasado ha argumentado que su cargo le posibilitaba una especie de salvaguarda frente a la Justicia, pero se evidenció que no fue así. El avance del fiscal Gerardo Pollicita no se hubiera producido con esa rapidez si el tema se agotaba en la agenda mediática, creen en el Gobierno.

Los medios de comunicación se encargaron de mantener vivo el tema, con la debida colaboración de Adorni. “Fue desprolijo en absolutamente todos sus manejos en el pasado. Los testigos iban a declarar solos a la Justicia. Y además tuvo episodios como lo del ‘deslomado’, la demora en la presentación de la declaración jurada y la entrevista con José del Río cuando nadie se lo recomendaba. De todas las decisiones que tenía para aliviar su situación, siempre eligió las menos adecuadas”, afirma una figura de la Casa Rosada.
Luego de la primera presentación del vocero presidencial Adrián Ravier en la mañana del viernes en Casa Rosada, el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández, fue a reunirse con Adorni a su despacho. Hubo importantes funcionarios que durante la tarde de ayer pidieron trascender que el arribo de Santilli no estaba tan seguro y que el canciller Pablo Quirno tenía posibilidades. En paralelo a esa situación, Adorni ya había preparado a su equipo para la salida.
Para la jornada de ayer, el equipo de la anterior gestión de Comunicación y Prensa, liderados por Javier Lanari, ya no tenían oficina propia. Muchos se fueron antes porque directamente no tenían dónde trabajar. Muchos recordaban a los primeros días de Adorni, cuando descansaba en los pequeños silloncitos de cuerina que había cerca de las oficinas del entonces secretario Eduardo Roust porque no tenía despacho.
Milei y Adorni se verán esta tarde. Lo que no se decidió es si el arribo de Santilli se hará este mismo sábado o si se hará el domingo. La transición comenzará el lunes en la Casa de Gobierno, donde se buscará ordenar todo para que el mismo martes por la mañana Adrián Ravier pueda realizar su primera conferencia de prensa con los periodistas acreditados con una nueva gestión.
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