CHIMENTOS
Mariano Martínez en “Lo de Pampita”: “Quiero cuidar mi relación de lo mediático”

Mariano Martínez —5 de diciembre de 1978, Buenos Aires— se consolidó como una de las figuras más reconocibles de la televisión argentina gracias a una trayectoria que abarca más de dos décadas en distintos formatos, desde telenovelas hasta teatro y cine, y por la obtención de galardones que evidencian su llegada al público más joven. Entre sus logros destaca el Premio Nickelodeon Kids’ Choice Awards Argentina al Actor Favorito en 2015, obtenido tras el éxito de Esperanza mía. Su rol protagónico en esa tira, interpretando al sacerdote Tomás Ortiz, marcó un momento central en su carrera.
Sin embargo, la fama llegó años anteriores. Luego de su irrupción juvenil a los dieciséis años en Por siempre mujercitas, Martínez consolidó su perfil en el género de las telenovelas al participar en ciclos emblemáticos como Son amores, transmitida en 2002 y 2003 por Canal 13.
En este proyecto, interpretó a Martín Marquesi, un personaje que combinaba la faceta de cantante y futbolista, que lo catapultó a la popularidad. Un dato relevante de su versatilidad artística es su experiencia en la música, ya que grabó un CD bajo el título Martín ‘Rey Sol’ Marquesi en el que recreó las canciones de dicho personaje. Además de la reversión que hizo el año pasado con el cantante uruguayo El Reja.
En los últimos años, Martínez diversificó sus proyectos abordando propuestas teatrales y sumando experiencias en la producción televisiva. De hecho, por estos días, triunfa con Ni media palabra, la obra que encabeza junto a Nicolás Cabré (otra vez la dupla de ¡Son amores!) y Bicho Gómez, en la sala Picasso del Paseo La Plaza. Tres hombres. Un juego. Una visita tan inesperada como incómoda. Lo que parecía una noche cualquiera se convierte en una sucesión de situaciones imprevisibles, donde nada termina como estaba pensado… Por ahí pasa la historia de esta comedia familiar que viene de un gran suceso veraniego en Carlos Paz (ganó como Mejor Comedia y Mejor Actor, Nico Cabré).
A su trayectoria actoral se suma una faceta personal marcada por la formación y la vida familiar en la ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Nacido en el barrio de La Boca, Martínez creció en Villa Soldati y más tarde en Avellaneda. Entre 2012 y 2015, estuvo casado con la modelo Juliana Giambroni, con quien tuvo dos hijos, Olivia y Milo. A continuación, entre 2016 y 2020, mantuvo una relación con Camila Cavallo, madre de su hija menor, Alma, nacida en 2017.
Acá, los momentos más destacados de la entrevista:
—¡Recibimos a Mariano Martínez, que además está haciendo teatro, Ni media palabra, un éxito total! Contame un poco la experiencia del contacto con la gente, porque damos por sentado que uno se acostumbró después de tantos años, pero sigue generando esas mariposas en la panza, ¿o no?…
—Sí, claro, genera. A mí me encanta el cariño de la gente, revalidar eso. Con Nico nos sorprendimos grátamente de ver cómo a la gente le gusta vernos juntos otra vez; los dos juntos pasamos a ser como Carozo y Narizota...
-Es que hay todo una generación que fue marcada por esa dupla…
—Total, y esa gente que nos veía cuando eran jóvenes como nosotros traen a sus hijos y les muestran de qué se reían. Y la obra trata de eso, de pasar un buen rato, de que sea una fiesta. Es una fiesta. Está planteada así y así la recibe la gente. Está buenísima.
—¿Y estás con el corazón ocupado?
—Estoy en paz, estoy muy contento.
—¿Te cuesta contar? ¿Querés cuidar un poco esta relación de lo mediático?
—Sí, la quiero cuidar mucho de lo mediático, totalmente. Pero todo, eh, y la mayoría de mi vida personal y privada.
—¿Pero a eventos sí podés ir acompañado?
—Ya fui acompañado. Obviamente me puede acompañar porque es parte de la vida. Pero estar explayándome en mi intimidad, no…
—Claro, no hacer un reality desde casa…
—Ni siquiera explayándome en un textual, ¿eh?
—Ah, ¿tanto así?
—Sí, sí, así.
—¿Y por qué cerrar así la puerta?
—Porque me parece supersano.
—Ah, ¿sí?
—Así se cuida mucho más, porque la verdad que no me hace bien, no me funcionó jamás en la vida. Es una decisión que tomé.
—¿Vos sos de amor a primera vista?
—No, no precisamente.
—Ah, no siempre.
—No.
—Con las ex, ¿cómo te llevás?
—Bien, como te digo, me gusta siempre buscarle el lado bueno a las cosas.
—Viste que hay comunicación prácticamente todos los días.
—Y sí. Lo importante son los chicos, siempre.
—¿Algo que hacés ahora que no te imaginaste que ibas a hacer? Yo paso Navidades y Años Nuevos con todos: ex, familiares, todos.
—Obviamente, buena onda. Yo tengo la mejor onda con Mati, que es el padrastro de mis hijos, y es un tipazo. He ido a comer con él. Después, sí, obviamente cada uno tiene su vida y cada uno tiene su círculo.
—Y sí, si los chicos tienen fiebre, capaz que el remedio se lo da él, ¿viste? O va a buscarlo al colegio…
—Obvio, de hecho, hoy mis hijos más grandes viven con él. Me parece súper importante tener buena onda y buena relación.
—Y sí, porque es nuestro tesoro más grande.
—Sí, es nuestro tesoro más grande.
—Yo creo que parte de mi timidez pasaba porque no encajaba, y en esa época no se sabía de la dislexia. Y era el típico: “Uh, sos un vago”. “Uh, no te da”. “Uh, no sé qué…”. Y a la vez, jamás contaba que a mí me gustaba actuar porque en mi familia no consideraban que yo pudiese tener las condiciones para hacerlo, ¿viste? Porque era recontra introvertido, tímido a un nivel doloroso. Leo —me encanta leer— y a veces tengo dudas de ortografía que digo: “No, mmm, bueno, y ya está”.
—¿Hasta el día de hoy?
—Hasta el día de hoy. Y de hecho, las tablas, por más de que me las estudie de memoria, a los tres minutos se me olvidan, digamos, porque es parte de la dislexia.
—Yo tengo muchos furcios. Me confundo…
—Yo también.
—…los nombres de los invitados.
—(Ríe) Es lo mismo.
—Me confundo los nombres de los hijos de los invitados y me pongo toda colorada y tengo casi cincuenta años. Ahora le agarré cariño a mis errores, dije…
—Claro, tal cual.
—…son parte de mí, ya me río, lo digo en cámara.
—Yo, cuando tenga que hacer un PNT, y tenga que leerlo, pasámelo antes, ¡te lo pido por favor! En el tema dislexia hay que seguir trabajando para que el sistema se adapte al cien por cien. Sé que de a poco los colegios se van aggiornando, van haciendo lo que tienen que hacer, porque si no frustrás a los chicos. Y eso después deriva en un montón de cosas que no están buenas, y que pueden ser muy graves.
—Claro, está el abandono del colegio de muchos chicos por falta de autoestima…
—Claro, o buscar validación en cosas que no están buenas, que habría que decirlas, ¿no? En la droga, en el vandalismo.
—Lamentablemente hay muchos que se dan por perdidos y se rinden en el camino.
—Claro, y la pasan muy mal y son juzgados por sus pares, por su grupo de pertenencia y a veces buscan la aprobación desde la rebeldía extrema, ¿viste?

—Cuando fuiste papá, ¿pudiste ver a tus papás de una manera distinta? Porque en tu caso fueron padres muy jóvenes. ¿Qué tenían, dieciséis, diecisiete años, no?
—Mis padres, sí, dieciséis. Muy niños.
—Recién cuando uno es papá hace el clic, ¿no?
—Sí, obvio, los entendí en muchos aspectos… Los perdoné en lo que hicieron mal también… porque me parecía absolutamente necesario para poder evolucionar, ¿viste? Y poder transmitirle cosas buenas a mis hijos. Si no perdonaba a mis papás, jamás iba a poder hacerlo.
—¿Cómo fueron como papás siendo tan chiquitos los dos?
—Mi mamá siempre fue muy amorosa, y mi viejo, a su manera, también, siempre queriendo dar lo mejor. Obviamente, esto de ser chicos… ellos también traían cosas de sus padres: si bien mi viejo tuvo a sus padres representes, también tuvo sus cosas, pero mi mamá tuvo una vida bastante difícil de chiquita; la madre se fue cuando ella era muy chica: volvía, se volvía a ir, ¿viste? Como que hubo…
—Mucho abandono.
—Sí, fue muy doloroso para ella. Por ser tan chiquita, siempre me decía: “Vos sos como un hermano para mí” (risas).
—Claro, porque fueron creciendo juntos…
—Claro, fuimos creciendo juntos, pero en un punto yo no era el hermano, ¿viste? Pero siempre estuvo muy presente, al pie del cañón, y siempre me cuidó mucho… Con las herramientas que tenía y eso yo lo valoro valoro muchísimo. Es una gran persona mi mamá y mi papá también, claramente. Pero de un tiempo no tan lejano a esta parte yo ya me siento liberado de todo eso. Siento que puedo ser un padre cien por cien y no traer cosas del pasado, ¿viste? Me parece muy importante trabajar eso. Obviamente no es fácil, pero yo te digo que se puede hacer. Y para eso, para cortar ciertas cadenas, es reimportante ser perseverante.
—¿Qué te ayudó para entender? ¿Terapia, fe, evolucionar, tus propios porrazos?
—Muchos golpes
—Desde el 2020 hiciste videos bailando, que fueron muy virales. Tengo acá algún comentarios que te han puesto en las redes. “¡Alguien que le saque el TikTok a Mariano Martínez, por favor!”.
—(Ríe) Eso lo puede haber dicho Rulo (Schijman), mi amigo, que me critica.
—¡Ay, esta me da ternura! “¿Por qué mi marido no se ve así? Me faltó más fe, padre Tomás”.
—(Ríe)...
—Otra: “Cincuenta y seis añitos tiene esa criatura y bastante…”
—¡Cincuenta y seis, me mató! (Ríe). Tengo cuarenta y siete. A mí me causa mucha gracia los comentarios que quieren hacer como para herir… A veces miro, aunque generalmente no. Siento que habla más de ellos que de mí cien por cien. Y después también los halagos los recibo con mucho amor, pero tampoco me los creo. Es como que siento que uno tiene que estar con los pies sobre la tierra. Siento que traspasé como una barrera de todo lo que me puedan llegar a decir…
—Ya no hay prejuicio de nada…
—No, no. Sinceramente, me resbala.
—Te digo algunos más: “¿Sos Wi-Fi? Porque siento una conexión tremenda”..
—(Ríe) ¡Qué bien esa, me la voy a escribir!
—¿Te han encarado las mujeres así en redes?
—Pasa, sí, pasa, pasa.
—¿Y te ponías a charlar?
—A veces sí, obvio.
—¿Por qué no?
—Claro.
—Somos humanos.
—Sí, total.
—Quiero vivir hasta los ciento once años (ríe)...
—¿Te cuidás mucho? ¿Con remedios, con cosas…?
—No, como sano, tomo mucha agua. Para que tome algo de alcohol, un vinito o algo, tiene que ser muy especial la ocasión.
—¿En una cita romántica?
—Pero ¿sabés qué? No me hace falta. Yo con el agua te conquisto (ríe). Bailo, me encanta bailar. O sea, parece por ahí que estoy tomado, pero no. Me gusta mucho bailar y lo puedo hacer con agua, tanto que me dicen: “No, ¿cómo hace?“ No sé. Y yo noto cómo mis amigos se empiezan a deteriorar, ¿viste?
—Y vos seguís ahí arriba.
—Yo sigo arriba, pero con agüita.
—Con el agua te echás cuatro bailes, la rompés. ¿Qué ritmo de baile te gusta?
—Me gusta Luis Miguel. Justin Bieber me encanta y compartimos con mi hija ese gusto; lo conocí cuando él estuvo acá en Argentina.
—¿Cómo es la anécdota con él?
—Pasó que cuando vino a Argentina, la hija de un conocido de Avellaneda tenía leucemia…
—Oh.
—Y este amigo me llama para decirme que el sueño de ella era conocer a Justin Bieber, si podía hacer algo. Y estábamos ahí esperando para hacer el meet and greet, pero Justin no estaba bien, ¿viste? Nosotros pensamos que no iba a salir, la verdad. Y nada… vamos a un lugar resguardado para poder ver y él empieza el show y lo vimos como: “¡Guau!”, el pibe bailaba y cantaba de una manera increíble estando como lo vimos, pobre. Después el recital se suspende y pasó todo lo que pasó… Y como la chica con leucemia no había podido cumplir su sueño… que lo querían demonizar.
—Como si dejara de ser humano, ¿no?
—Claro, y yo lo defendía, porque es un ser humano, no es lindo para nadie meterse en esas cosas.
—¿La industria fue buena con vos?
—Fue, en otro nivel, obviamente cero de compararme. Yo tenía dieciocho años, en ese momento estaba como fanatizado… el dinero y mucha fama y todas las puertas abiertas, y con lo que a mí me había pasado de chico, fue bastante difícil. Tuve que trabajar mucho en eso. No me crucé con la gente correcta. Más allá de la fama y todo lo bueno de poder lograr lo que logré con una novela, en lo personal no eran buenos momentos.

—¿Y cómo te rescataste?
—Tuve suerte. Tuve a Marcelo Rey, que era mi representante, que ya falleció hace mucho tiempo. Fue como un padre para mí, me educaba mucho, me contenía mucho pero así y todo era complicado. Pobre, lo hice renegar un montón.
Mirá la entrevista completa en el video.
Fotos: Candela Teicheira
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CHIMENTOS
Juana Viale salió al cruce de las versiones sobre una foto de Mirtha Legrand: “Cero IA”

Juana Viale confirmó que la imagen familiar fue tomada durante la primera salida de su abuela
La conductora Juana Viale salió al cruce de las versiones que pusieron en duda una imagen de su abuela, Mirtha Legrand, y fue tajante ante la posibilidad de que hubiera sido creada o modificada con inteligencia artificial. “¿IA? IA las pelotas”, respondió al aire de Almorzando con Juana, en medio de una charla distendida con Jimena Monteverde.
La reacción llegó después de que se comentara la foto que la diva compartió por el Día de la Madre, pocos días después de haber recibido el alta médica tras una internación. La postal mostró a Legrand rodeada por sus seres queridos y despertó mensajes de afecto en las redes, aunque también especulaciones sobre su autenticidad.
Viale no dejó lugar para las interpretaciones. Con una frase que se convirtió en el centro de la conversación, remarcó que la imagen era real y que correspondía a una reunión familiar especial: fue la primera juntada de Mirtha después de su paso por una clínica.
La consulta sobre la posible intervención de herramientas digitales surgió a partir de la repercusión de la imagen. En los últimos meses, el uso de IA para alterar fotografías, crear retratos o modificar expresiones generó una creciente desconfianza en las redes sociales. En ese contexto, la espontaneidad de la publicación de Mirtha despertó comentarios de usuarios que plantearon esa posibilidad.
Sin embargo, Juana descartó esa versión de manera rotunda. Después de su primera respuesta, insistió con una aclaración breve y concluyente: “Cero IA”.

La conductora respondió desde la experiencia directa. Estuvo presente durante la reunión y pudo contar que la imagen fue tomada en un encuentro real, con familiares reunidos para acompañar a la conductora luego de recibir el alta. La foto, lejos de ser una producción digital, funcionó como el registro de una celebración íntima y de un regreso esperado.
En ese sentido, el episodio también expuso cómo la expansión de la inteligencia artificial cambió la lectura de las imágenes de celebridades. Una foto familiar que antes podía leerse apenas como un mensaje afectuoso hoy puede ser sometida a dudas, análisis y teorías en minutos.
La conductora explicó que el almuerzo se realizó en la casa de su hermano, Nacho Viale, y describió a su abuela entusiasmada por volver a compartir tiempo con su familia. “Estábamos con ella, fue fantástico, su primera salida”, recordó sobre la jornada.

Más allá de la repercusión que generó la foto, Juana puso el foco en el estado de ánimo de Mirtha. Según contó, la figura de la televisión se mostró participativa, conversadora y fiel a su personalidad. Para la familia, ese detalle fue suficiente para celebrar el encuentro luego de los días de preocupación que habían atravesado por su internación.
“Nos juntamos todos en la casa de mi hermano, estaba fascinada, pero fascinada a otro nivel”, relató Viale. Luego sumó una escena íntima de la reunión: le llevó una camelia, una flor que le gusta especialmente a su abuela. El gesto acompañó una tarde de charlas, comentarios y el humor filoso que, de acuerdo con la conductora, confirmó que Mirtha se encontraba en plena forma.

“Yo sé que volvió mi abuela porque es picante la abuela que conocemos”, afirmó Juana, entre risas. También dejó entrever que algunos integrantes de la familia fueron blanco de las habituales observaciones de Legrand. “Se salvaron pocos… pocos y pocas”, agregó.
Juana también reveló que Nacho Viale tuvo un rol central en la organización del encuentro: se ocupó de cocinar para la familia. El productor recibió a sus cercanos en su casa para compartir el Día de la Madre junto a Mirtha, en una reunión que combinó comida, charlas y el esperado reencuentro.
La propia Legrand había publicado la foto una semana después de abandonar la clínica. “¡Feliz día de la Madre! ¡Muy feliz con mi familia!”, escribió junto a la postal. Allí apareció acompañada por hijos, nietos y otros integrantes de su círculo cercano.
CHIMENTOS
Benjamín Vicuña rompió el silencio sobre sus hijos, en medio de su fuerte enojo con la China Suárez: «Sabemos que hay una…»

Benjamín Vicuña volvió a quedar en el centro de la escena por su relación con la China Suárez, luego de que trascendieran rumores de enojo vinculados con la escolarización de los hijos que tienen en común. En medio de esas versiones, el actor chileno habló sobre su rol como padre y dejó una reflexión contundente acerca de las prioridades que deben mantenerse más allá de cualquier conflicto personal.
La declaración se produjo durante su participación en el programa chileno Vértigo, donde fue consultado sobre cómo combina sus responsabilidades familiares con su trabajo en distintos lugares. Lejos de esquivar el tema, Vicuña explicó las dificultades que implica estar presente en la vida cotidiana de sus hijos cuando sus compromisos profesionales lo obligan a viajar.
“Los que somos padres sabemos que hay una necesidad de estar cerca de ellos, en el día a día, y creo que con eso no se transa”, sostuvo el actor, al remarcar la importancia que tiene para él acompañar a sus hijos y mantener una presencia activa en su crianza.
En ese sentido, Benjamín también contó cómo se organiza para acortar las distancias y encontrar un equilibrio entre sus obligaciones laborales y familiares. “Lo manejo igual que todos los padres, reinventándome, buscando posibilidades. Con respecto a los tiempos, yo busco la manera de volver después de doce días a mi casa. Puedo ir y venir pero creo que no hay ninguna fórmula”, explicó.
BENJAMÍN VICUÑA VOLVIÓ A REFERIRSE A SUS HIJOS CON LA CHINA SUÁREZ
Sin embargo, Vicuña hizo especial hincapié en la necesidad de mantener una relación cordial con las madres de sus hijos, incluso cuando las parejas ya no están juntas. “Hay que tratar de tener un buen diálogo con las madres de mis hijos, entender que la crianza, más allá de que uno esté separado, perdura”, agregó.
Sus palabras tomaron relevancia en medio de las versiones sobre su supuesto malestar con la China Suárez, aunque no mencionó directamente a la actriz al realizar estas declaraciones. En cambio, planteó una mirada general sobre las responsabilidades compartidas que permanecen después de una separación.
Finalmente, el actor cerró con una frase que sintetizó su postura: “Hay que buscarle la vuelta por el bienestar de los niños, lo básico y lo más importante es el bienestar de los niños, más allá de los problemas de los adultos”. Así, Vicuña puso el foco en la importancia de priorizar a los hijos por encima de las diferencias personales.
China Suárez, Benjamín Vicuña, Mauro Icardi
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La palabra de Sabrina Rojas sobre los rumores con Franco Mastantuono: “Me muero de vergüenza”

Sabrina Rojas volvió a referirse a los rumores que la vincularon sentimentalmente con Franco Mastantuono, el futbolista argentino que juega en Italia, luego de que trascendiera que un joven deportista de 19 años le escribía de manera insistente a través de redes sociales. La conductora remarcó que mezcló datos reales con elementos inventados en su relato original para evitar que se identificara al verdadero remitente de esos mensajes, y confesó el pudor que le generó ver su nombre asociado al del jugador en distintos portales.
“Me agarró mucho pudor verme en los portales con una persona que ni conozco”, expresó la actriz, quien explicó que su estrategia de distracción, utilizada en distintas entrevistas a lo largo de su carrera, esta vez tuvo un efecto no deseado. “Hoy también me pasa que yo juego mucho con la realidad, pero también lo decoro un poquito, muchas veces para distraer, que no se sepa el personaje. Y esta vez me salió mal porque decodificaron a una persona que no sé. Espero que no tenga novia porque me muero de la vergüenza”, detalló la conductora.
La conductora explicó en su ciclo de DGO Stream que mezcló datos reales y ficticios para proteger la identidad del remitente de los mensajes (Video: Instagram)
En declaraciones a su ciclo de DGO Stream, la presentadora había profundizado sobre el origen del malentendido y remarcó que combinó hechos concretos con información distorsionada para que no trascendiera la identidad del joven. “No es que digo que miento, pero tiro y a veces tiro cosas justamente para distraer, por las dudas, para que no digan está hablando de tal”, explicó, y agregó que la charla surgió en el marco de un debate sobre las diferencias de edad en las relaciones. “Es verdad que me escribe gente joven. Yo hice un poco de verdad y un poco de fantasía para distraer”, sostuvo.
La conductora remarcó que desconoce por completo la vida privada del futbolista al que se la vinculó públicamente y expresó su preocupación por las consecuencias que esa versión pudiera generarle. “Llegaron a sacar conclusiones de una persona que no tengo la menor idea de su vida, pero no es. Mirá si este chico está de novio y tiene un problema en su casa porque yo cuento una historia y la gente hace dos más dos y saca conclusiones”, planteó Rojas, quien insistió en que en su relato original no había brindado ningún dato que permitiera identificar al jugador. “No dije ni equipo, ni dónde juega, ni si jugó en la selección. No dije nada”, remarcó.
Según había contado la conductora en un primer momento, se trata de un futbolista argentino radicado en el exterior que le propone encontrarse cada vez que viaja a la Argentina, una posibilidad que ella descartó de manera directa por la diferencia de edad entre ambos. “Yo soy mucho más grande y me da impresión porque tiene 19 años”, había explicado, y agregó que ya le comunicó su negativa al joven. “Le digo, no hay manera”, relató.
Consultada sobre su vida sentimental actual, la animadora fue contundente al señalar que no tiene intenciones de iniciar una relación en este momento. “No tengo nada. Hace dos semanas que vengo como muy pasada de trabajo y estoy agotada a un nivel que se me van los nombres”, explicó, y agregó que prioriza por ahora su bienestar personal por sobre cualquier vínculo romántico. “Estoy tan bien sola. Yo sola soy mi mejor versión”, sostuvo.
La conductora también se refirió al vínculo que mantiene con su expareja, Luciano Castro, padre de sus hijos, y aclaró el sentido de un comentario anterior sobre el buen momento que atraviesan. “Hermoso, como papás de nuestros hijos. Con Luciano tenemos idas y vueltas. Hay veces que coincidimos y, aún cuando nos peleamos, lo podemos hacer desde una charla, y otras veces que no nos aguantamos ni escucharnos respirar”, explicó. Sobre una eventual reconciliación, fue categórica: “Con Luciano no, no, no, no, no. Lo adoro, lo quiero, pero a mí ya no me gusta más. Te tiene que gustar una persona para chonguear, y yo no gusto más de él”.
Rojas también despejó cualquier posibilidad de retomar su relación con su expareja, José “Pepe” Chatruc, con quien remarcó mantener un vínculo cordial tras la separación. “Con Pepe, cero problema. Nos separamos rebién”, aseguró, aunque aclaró que la frase que había pronunciado tiempo atrás, en la que afirmaba que sería el único ex con el que volvería, ya no representa su postura actual. “Ahora te digo la verdad, no volvería con ninguno. Ya me acomodé”, cerró.
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