POLITICA
En un clima de frialdad, Milei y Macri volvieron a compartir un ámbito político luego de seis meses, pero no se saludaron

En un clima de frialdad entre ambos, Javier Milei y Mauricio Macri volvieron a compartir esta noche un ámbito político común después de casi seis meses de la última vez que se encontraron y de los chispazos que saltaron entre el Gobierno y Pro. Ocurrió en la cena anual de la Fundación Libertad, en la que el jefe de Estado dio un discurso de tono económico en el que advirtió que no se apartará “un ápice de la ortodoxia”.
Sin embargo, según pudo constatar , Milei se fue inmediatamente después de terminar el discurso, por detrás del escenario, por lo cual no hubo saludo con Macri, que también dejó el complejo Parque Norte a los pocos minutos. La que sí se acercó a saludar al expresidente fue Patricia Bullrich, extitular de Pro.
Milei inició su intervención pasadas las 21.40 y Macri ya se había bajado del escenario, que compartió con Álvaro Vargas Llosa. En la cena hubo más de mil invitados. Entre ellos se pudo ver a buena parte del Gabinete nacional, representantes de La Libertad Avanza y de Pro, y empresarios.
Mientras hablaba Milei, Macri estuvo sentado junto a Fernando de Andreis, diputado y mano derecha del presidente de Pro; a Martín Yeza y Cristian Ritondo, jefe de bloque del partido amarillo en la Cámara baja. Junto al exmandatario también se ubicaba Álvaro Vargas Llosa, con quien antes Macri había compartido el escenario. El jefe de Pro se cambió de mesa y prefirió seguir el discurso de Milei desde más lejos.
En el plano discursivo, Milei cargó contra el kirchnerismo -en especial contra “el soviético que gobierna la provincia de Buenos Aires”, en referencia a Axel Kicillof– y Macri celebró que “el populismo se está agotando en la Argentina”. Fuera del discurso económico, el Presidente repudió el “nuevo intento de asesinato” a Donald Trump en Estados Unidos.
El ministro coordinador, Manuel Adorni, ingresó justo antes del discurso de Milei, por un costado del salón, y se sentó junto a Karina Milei. Poco después, en medio del discurso, el president Milei hizo un nuevo guiño a Adorni. Fue cuando para hablar de un dato de mayo, dijo: “Antes de que ganara las elecciones Manuel”, en referencia al triunfo de LLA en la ciudad de Buenos Aires.
“El número es horrible, pero no nos vamos a apartar un ápice de la ortodoxia”, advirtió Milei sobre el índice de inflación, que tiene una curva ascendente en los últimos meses. “Lo peor ya pasó a pesar del ataque violento de la política contra el programa económico, al que no se lo pudieron llevar puesto”, enfatizó el Presidente. Y cargó contra “los que se dejan psicopatear por los kukas”. Incluyó a “periodistas ensobrados” y a medios que “parecen más zurdos que Página 12″.
Después de una recepción que se extendió por casi dos horas, los invitados subieron al primer piso del complejo de Parque Norte. Allí, bajo un estricto control de seguridad que incluyó detectores de armas y revisar las carteras en el caso de las mujeres, pasaron al salón principal.
Allí fue que entró directamente Macri y se dirigió a una de las primeras de las cien mesas del salón. La apertura estuvo a cargo de Gerardo Bongiovanni, que al nombrar a Milei y a Macri cosechó aplausos. El titular de la Fundación Libertad saludó también a la jefa del bloque de senadores de LLA, Patricia Bullrich.
Mientras Bongiovanni anunciaba que subirían al escenario Macri y Álvaro Vargas Llosa, por el pasillo central del salón entraba Luis “Toto” Caputo, el último de los ministros en llegar. Y el único que se acercó al escenario para saludar a Milei cuando ingresó.
Casi inmediatamente llegó un mensaje grabado de la dirigente venezolana María Corina Machado, que le mandó saludos a Macri y Bullrich, a quienes definió como “aliados” y “amigos” de Venezuela.
Entre los asistentes estuvieron el ministro de Salud, Mario Lugones; el de Justicia, Juan Bautista Mahiques; de Interior, Diego Santilli; de Seguridad, Alejandra Monteoliva; de Defensa, Carlos Presti; y de Desregulación, Federico Sturzenegger.
También fueron de la partida el jefe de la bancada de Pro en Diputados, Cristian Ritondo; y los senadores libertarios Bartolomé Abdala, Nadia Márquez y Agustín Monteverde. Además de la diputada mileísta Juliana Santillán. En los salones de Parque Norte también se los vio al exjefe de Gabinete Guillermo Francos y al exministro de Interior Lisandro Catalán.
Por el Gobierno también estuvieron el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, mano derecha de Manuel Adorni; y los subprocuradores del Tesoro Santiago Castro Videla e Ignacio Stampolija; además del titular de YPF, Horacio Marín. El embajador de Israel, Eyal Sela, y los exministro Germán Garavano y Hernán Lacunza caminaron por los salones del evento.
La última vez que Milei y Macri se vieron fue en el ocaso de octubre último, en la residencia de Olivos, durante una cena. Allí se enteró del cambio en la Jefatura de Gabinete, con la salida de Guillermo Francos y la designación de Manuel Adorni como su reemplazo, algo que el exmandatario criticaría horas después.
“A esta decisión a mi juicio desacertada, se suma la falta de resolución de las conocidas disputas internas del gobierno, claves en la hoja de ruta del futuro”, subrayó Macri en un duro mensaje que difundió horas después de conocida la designación.
En su comunicado, el líder de Pro lamentó el resultado de la conversación con Milei. “La idea era pensar la mejor manera de reforzar los equipos y prepararse para esta segunda etapa, pero no logramos ponernos de acuerdo”, puntualizó. El tuit no cayó bien en Casa Rosada, donde el afecto y confianza de los Milei en Adorni es total.
Desde entonces, la relación entre los hasta entonces aliados, que incluso habían ido juntos en las elecciones nacionales de medio término que se habían celebrado cinco días antes, se enfrió y tensó. No volvieron a verse.
La cita de esta noche tuvo lugar poco después de que el expresidente volviera a mostrarse activo políticamente y anunciara que Pro presentará un candidato propio en las próximas elecciones nacionales.
Durante una cumbre partidaria en Parque Norte, el expresidente respaldó el rumbo adoptado por el gobierno de Milei, descartó una oposición frontal y planteó que Pro será “el próximo paso” para consolidar y volver sostenibles los cambios impulsados por los libertarios. Aun así, advirtió que no hará silencio y que marcará diferencias cuando lo considere necesarios.
A la par de eso, Macri puso en marcha lo que en Pro llaman “el próximo paso tour”, que consiste en una serie de recorridas por el interior para reposicionar al partido de cara a la próximas elecciones.
En las últimas semanas visitó Chaco y Corrientes, donde se reunió con los gobernadores Leandro Zdero y Juan Pablo Valdés, respectivamente, además de otros referentes provinciales. De esas actividades participan Ezequiel Sabor −secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano porteño− y Ezequiel Jarvis −vicepresidente del Ceamse−, que ofician como armadores territoriales, junto con Fernando de Andreis.
A comienzos de este mes, Macri también se reunió con el empresario Paolo Rocca, a quien le transmitió su preocupación por la situación económica y política actual, y le planteó la necesidad de sostener una opción electoral “racional” de la que Pro forme parte en las próximas elecciones nacionales. El planteo se dio durante una cena, a principios de abril, en la casa del CEO del Grupo Techint, a quien esta noche Milei volvió a calificar como “Don Chatarrín”.
cumbre partidaria en Parque Norte,Chaco y Corrientes,Cecilia Devanna,Conforme a
POLITICA
La causa de Martín Insaurralde pasó por tres jueces, sigue sin resolución y hay un dato que explica por qué nunca avanzó

Hay un número que conviene tener presente desde el principio: tres.
Tres jueces distintos llevaron la causa por enriquecimiento ilícito contra Martín Insaurralde desde que estalló el escándalo del yate Bandido. Ninguno de los tres lo citó a declarar (aunque el último de ellos tiene ahora una oportunidad). Ninguno de los tres respondió ante nadie por haberlo decidido así. Y el juzgado donde tramita la causa sigue sin tener un juez titular.
Si algún vecino de Lomas de Zamora tuviera con la AFIP la misma deuda que el patrimonio no declarado que se le imputa a su exintendente, ya habría recibido una carta documento, una notificación, un embargo, un contador del Estado revisando sus facturas con fruición. Y hasta el sonoro eco de las botas policiales. El vecino común no tiene la ventaja del juzgado vacante. No tiene la suerte del juez que se va porque no quiere críticas, del “juez subrogante” que se va cuando le vence el turno. No tiene, en definitiva, la arquitectura judicial a su favor.
De esto último se trata toda la historia. No la corrupción de Insaurralde, que es lo que se sigue con pertinencia. Sino el sistema que lo preserva, que funciona exactamente igual que si alguien lo hubiera diseñado para eso, aunque nadie lo haya diseñado.
Todo arranca con una vacante. El Juzgado Federal Criminal y Correccional Número 2 de Lomas de Zamora no tiene juez titular. No lo tenía cuando estalló el escándalo. No lo tiene hoy. La vacante sobrevivió al macrismo, al kirchnerismo, al albertismo y sobrevive al gobierno de Milei. Cuatro presidentes, cuatro oportunidades de cubrir el cargo, ninguna urgencia.
La razón de esa falta de urgencia no es administrativa sino política, y no es difícil de explicar. Un juzgado sin titular es un juzgado sin responsabilidad permanente. El juez subrogante o sustituto llega, actúa mientras dura su turno, y se va. Nadie puede pedirle cuentas por lo que no hizo, porque técnicamente no era su juzgado. La causa queda flotando entre un magistrado y el siguiente, perdiendo impulso en cada transición, empezando de nuevo con cada cambio de manos.
Leé también: Los millones de dólares en el placard de Insaurralde reavivaron la indignación selectiva del kirchnerismo con la corrupción
La impunidad por dilución no requiere conspiración. Requiere algo más fácil de sostener y más difícil de probar: la inercia conveniente de un sistema al que no le urge resolver.
Paso a Paso: cómo el juzgado que tiene la causa de Insaurralde no consigue tener un juez
El primer juez de la causa fue Federico Villena, titular del Juzgado Federal Número 1 de Lomas de Zamora. Villena era, allá en 2023, el juez natural: el magistrado al que le correspondía por competencia territorial investigar a un exintendente del municipio. Era, en la jerga judicial, el responsable.
Duró cinco días.
El fiscal Sergio Mola pidió su recusación con dos argumentos concretos: una presunta amistad personal con Insaurralde, y el hecho de que la primera exesposa del imputado, Liana Toledo, hija de un exintendente del mismo partido, trabajaba como prosecretaria en el propio juzgado de Villena. El juez rechazó ambos argumentos. Negó la amistad y aclaró que Toledo llevaba años en el cargo antes de que él llegara. Sostuvo que nada de eso era causal de recusación. Acto seguido, en la misma resolución en que refutaba todo, anunció que se apartaba de la causa por “violencia moral”.
La “violencia moral”, en el lenguaje jurídico, describe situaciones de presión directa que comprometen la independencia del magistrado. Villena la usó para describir la incomodidad de ser señalado públicamente. Que los señalamientos carecieran de base legal no modificó su decisión.
Al apartarse Villena, el expediente siguió su camino natural: las reglas procesales indican que la causa debe pasar al juzgado correlativo de la misma jurisdicción. En este caso, al Juzgado Federal Número 2 de Lomas de Zamora.
El problema es que ese juzgado no tenía ni tiene juez. Entonces, la Cámara Federal de La Plata designó a un juez de otro juzgado para que se haga cargo del expediente de manera provisoria, en carácter de subrogante. Juez de paso, en un juzgado sin dueño investigando una causa sin indagado.
El primero en llegar fue Ernesto Kreplak, hermano de Nicolás Kreplak, ministro de Salud del gobierno de Axel Kicillof y dirigente de La Cámpora. Arrancó como para comerse la cancha: levantó el secreto bancario de los tres imputados, Insaurralde, Jesica Cirio y Sofía Clérici, pidió información a AFIP y Migraciones, requirió declaraciones juradas de la última década, ordenó el secreto de sumario. Todo lo que se esperaba de un juez que toma una causa caliente.

El fiscal Sergio Mola presentó un informe detallando posibles testaferros, propiedades sin declarar y gastos incompatibles con el sueldo de un funcionario público. Pidió la indagatoria de Insaurralde. Mola objetó el peritaje que Kreplak había encargado a la UBA, argumentando que debía realizarlo el cuerpo oficial de peritos de la Corte Suprema. Kreplak rechazó la objeción con críticas al fiscal, a quien acusó de ser él quien dilataba. El fiscal le respondió que la dilación era del juzgado, que había demorado los allanamientos pedidos y no había dispuesto medidas sustanciales.
Un juez y un fiscal discutiendo quién dilata, mientras el imputado espera sin ser llamado a declarar. Esa discusión duró meses.
Cuando venció su suplencia, Kreplak se fue sin haber citado a Insaurralde a indagatoria. La única decisión sustantiva que había tomado —encargar el peritaje a la UBA— fue posteriormente anulada por la Cámara de Casación, que ordenó que lo hiciera el cuerpo oficial de peritos de la Corte Suprema. Es decir, Kreplak se fue dejando atrás una causa sin indagado y un peritaje invalidado. Nadie abrió un expediente disciplinario. Nadie pidió explicaciones. El sistema no tiene mecanismo para eso.
La Cámara Federal de La Plata designó a Luis Armella, juez federal de Quilmes, como nuevo subrogante. La causa lleva años sin ningún resultado. El tiempo pasa y se conocieron ahora los videos del vestidor de Insaurralde en la casa de San Vicente con millones de dólares en bolsos y cajones, tapados con remeritas. Los habría grabado su esposa de entonces, Jesica Cirio. Otro comienzo. Ahora pidieron la indagatoria y hasta la detención de él y de la modelo. ¿Estará de acuerdo Armella? Veremos…
El peritaje contable —el instrumento que debería determinar si el patrimonio de Insaurralde tiene explicación lícita— tiene fecha límite el 17 de julio de 2026. Casi tres años después del escándalo inicial, el primer documento técnico que podría responder la pregunta central de la causa todavía no está listo. Los peritos, además, pidieron una prórroga. El fiscal Molas quiere que se tengan en cuenta los bienes del exintendente cuando estaba casado con su primera esposa Liana Toledo. El juez no está de acuerdo.
Hasta aquí el derrotero judicial. Árido, técnico, lleno de nombres y resoluciones. Pero hay una dimensión que los expedientes no registran y que es, en realidad, la más importante.
Mientras la causa Insaurralde acumulaba subrogantes y discutía qué institución hacía el peritaje, los mismos juzgados federales de Lomas de Zamora tramitaban las causas de los vecinos comunes del conurbano. Causas de contrabando menor, de evasión impositiva de pequeños comerciantes, de deudas con el fisco que ningún juzgado vacante protegió de la eficiencia recaudatoria del Estado.
En esas causas no hubo discusiones sobre quién hacía la pericia. No hubo subrogantes que se fueran sin indagar. No hubo tres años de espera antes de una citación.
La desproporción no es solo moral. Es institucional. Y su mensaje para el ciudadano es preciso y demoledor: las reglas se aplican, sí, pero no exactamente igual para todos. Para algunos, el sistema tiene toda la energía del mundo. Para otros, tiene juzgados vacantes, subrogantes que se van y pericias que llegan tarde.
La ironía más fina de esta historia no es que el sistema proteja a Insaurralde. Es que no lo protege deliberadamente a él: simplemente funciona así para cualquiera que tenga suficiente poder como para beneficiarse de sus demoras. La arquitectura judicial no discrimina por apellido. Discrimina por posición.
Y eso, a diferencia de la corrupción, no tiene fiscal que lo investigue ni peritaje que lo mida. Es simplemente la normalidad. Y la normalidad, como se sabe, es lo más difícil de cambiar.
Martín Insaurralde, Jesica Cirio, Corrupción, Lomas de Zamora
POLITICA
Durante el Mundial y con elogios de Karina: la estrategia del Gobierno para contener el impacto de la salida de Adorni

Un sábado por la noche. En plena época de Mundial. Cinco horas antes del partido de la Argentina contra Jordania. Y con filtraciones previas para amortiguar el golpe. El Gobierno montó un operativo con el manual de la política tradicional para disminuir el impacto en la imagen de Milei de la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete, envuelto en acusaciones de corrupción. Pero, sobre todo, bajó un mensaje de armonía interna para evitar ecos de la crisis política desatada por el -ahora ex- ministro coordinador.
El cálculo en el oficialismo era que en la previa y, sobre todo, durante y después del partido nadie tuviera el menor interés por la novedad de la salida de Adorni a pesar de que los Milei lo defendieron largamente. Pero buscaron, también, suturar el tema a nivel de la política. O, mejor dicho, de los políticos.
Así, Karina Milei ordenó cerrar la “etapa Adorni” con elogios mutuos, a pesar de que los verdaderos ánimos eran de encono y desconfianza. El objetivo fue tapar las peleas e intrigas palaciegas desatadas a partir del desenlace del affaire del invesigado Jefe de Gabinete con cartas y tuits edulcorados.
“Si no lo hacíamos así, se venía una catarata de (declaraciones de) despegue”, reconocieron en la tropa de Karina, donde vienen haciendo denodados esfuerzos para descifrar cómo disminuir el efecto político los movimientos financieros y adquisitivos de Adorni.
El Gobierno está quebrado en varias facciones, y en el oficialismo temían que, en el caos desatado por la eyección del funcionario más cercano a Karina Milei, en otros sectores aprovecharan para esmerilarla o llevar agua al propio molino. Después de todo, Adorni era 100 por 100 de Karina Milei, y la decisión de sostenerlo a pesar del persistente y profundo escándalo de corrupción fue suya, además del Presidente.
La idea de camuflar el despido con la fiebre mundialista y de disfrazarlo de renuncia estuvo a cargo del “equipo Rocket” liderado por Martín y Lule Menem. Básicamente, definieron confirmar un despido que ya estaba decidido hace tiempo en plena fiebre mundialista, cuando todas las conversaciones, virtuales y presenciales, giran en torno a Messi y Scaloni.
Y a pesar de que es un secreto a voces en el mundillo libertario que Karina Milei no quería saber nada más con el -ya excesivamente- dañino Adorni, pactaron que en su carta de renuncia el funcionario prodigara palabras de sentido agradecimientos y que su jefa le devolviera el cariño de similar forma.

En las oficinas de Santiago Caputo evitaron hacer acotaciones o valoraciones sobre la estrategia, y sólo señalaron que el plan para dar a conocer la salida de Adorni les fue ajeno. El asesor presidencial acaba de ganar preponderancia en el área de comunicación del Gobierno, con la designación del nuevo vocero Adrián Ravier, proveniente de las filas de su think tank, Fundación Faro. Y del nuevo secretario de comunicación, Fabián Fernández, que viene de YPF, donde manda en relaciones institucionales el exsocio de consultoría de Caputo, Guillermo Garat. Pero no se les otorgó voz ni voto en el modo de comunicar el final del funcionario que peor influyó en las perspectivas de la opinión pública sobre el Gobierno.
A partir de ahora los Milei buscarán dejar atrás todo lo que tenga que ver con el fallido jefe de Gabinete. “Ya está, no tiene sentido hacer leña del árbol caído”, decían en el karinismo anoche ante las consultas sobre su futuro. Lo consideran cosa del pasado, si bien hasta hace 48 horas el Presidente lo respaldaba.
Con todo, tardaron en anunciar al sucesor, que sigue siendo un misterio y se dirime entre Diego Santilli y Pablo Quirno. Por lo que la conversación pública vinculada a la política, hasta ayer, aún giraba en torno a Adorni y no a su reemplazante, a pesar de los denodados intentos para correr el foco.
A pesar de lo discursivo, los gestos hablaron por sí solos. El Presidente ni siquiera recibió a Adorni en Olivos, como se esperaba. Y altos funcionarios con oficina en la Casa Rosada como en la Cámara de Diputados, donde manda Martín Menem, deslizaban que muy probablemente no continúe como parte del Directorio de YPF. Ese lugar que pasó a ocupar en enero, cuando lo dejó vacante Guillermo Francos meses después de su salida. A pesar de que en LLA el viernes no descartaban que pudiera permanecer para asegurarse un ingreso para lidiar con los gastos de su defensa judicial. Aunque, en realidad, aseguraban en su entorno, donaba su abultado sueldo.
POLITICA
El día que Milei le soltó la mano a Adorni, cómo se gestó el “Operativo Mundial” para correrlo y el nuevo video que inquieta al PJ

Los goles de Messi fueron determinantes en el fin de Manuel Adorni en el Gobierno. Hace rato que Javier Milei y, sobre todo, Karina Milei sabían que iban a desprenderse del jefe de Gabinete durante el Mundial. Patricia Bullrich jugó de aliada para el desenlace. Igual método que con José Luis Espert.
Los pormenores de esa actuación fueron anticipados acá desde el 24 de mayo , hasta el domingo último, con un inequívoco gif de “La gran renuncia” , que circulaba por celulares libertarios encumbrados, y la fecha límite que Adorni tenía en el Gobierno: el 2 de julio. Un día antes del próximo partido de la Selección.
En el Gobierno sabían: “El miércoles 1 íbamos a suerte o verdad en la comisión de Asuntos Constitucionales en el Senado. Nuestros aliados firmarían el dictamen para la interpelación y moción de censarua. Game over”.
En simultáneo, Bullrich había acordado con Karina Milei que Adorni no iría a la sesión informativa del 2 de julio. Pero el jefe de Gabinete cortó la estrategia con un tuit: “Estoy a disposición para presentarme el día 2 de julio próximo al Honorable Senado de la Nación para brindar el informe de gestión como marca la Constitución Nacional”.
Bullrich enfureció: “Qué hacés boludo. Te estoy evitando un escarnio y me mandaste ese tuit”. Karina Milei buscó mediar: “Manuel reaccionó así por cómo titularon los medios”.
Hoy, la gran preocupación de Adorni es el avance de la causa por crecimiento patrimonial en la Justicia. “Toda la familia está mal. Ahora lo amenazaban con armarle algo a la mujer del hermano y a la madre. El sistema al palo. Él cree que yéndose se termina el tema”, dice alguien del entorno y duda: “Temo qué pueda pasar. El dolor lo sentís después de la pelea. Nunca durante. Creo que van por el control de Milei”.
El que tiene la causa es el juez Ariel Lijo, del lado Ricardo Lorenzetti de la Corte. Lijo y el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques compiten por un cargo supremo: la Procuración. Todo está en negociación. El Gobierno enviará más pliegos de jueces al Senado.
El fin de Adorni
“Se va. Nos sacamos un problema enorme que venimos arrastrando hace tres meses. El miércoles tenía la Comisión de Asuntos Constitucionales que terminaba de ejecutarlo. No tenía más espacio”, decía en la intimidad Bullrich, artífice, con la Hermana de Hierro, del “Operativo Mundial”.
Bullrich habló el jueves con Karina Milei: “Mirá, acá ya no hay más espacio, Karina, esto se termina”.
La secretaria general de la Presidencia concedió: “Bueno, sí, sí, bueno… yo ya lo entiendo, lo voy a hablar con el Presidente”.
“El Presidente todavía no llegó, así que hay que esperar”, decía el viernes por la mañana una alta fuente del Gabinete. Adorni atrasaba las horas.
El Presidente llegó de la gira por España y estiró la espera del anuncio hasta las horas previas del partido de la Selección argentina con Jordania.
Milei ya había preparado el terreno. Ya había designado a Adrián Ravier como vocero en reemplazo de Adorni y el viernes cambió el discurso: “La Justicia determinará, yo no entiendo de temas de derecho… si lo consideran culpable, lo eyecto y lo vuelo yo de una patada”.
“Es una buena declaración”, festejaba Bullrich. Ya sabía el desenlace.
Entonces, Diego Santilli empezaba a recibir llamados de felicitaciones. “Pará loco, todavía no hay nada”, cortó a un dirigente del PRO, que después reflexionaba: “Sabés lo que pasá. El Colo tiene dos temitas: es hipocondríaco y cabulero”.
Con la certeza de la renuncia de Adorni, Bullrich decía en la intimidad: “¿Quién es el nuevo? A mí me da lo mismo, no es lo que importa. Me importa que el Gobierno se saque un tema de carácter ético que había penetrado muy profundamente en la sociedad, en todos”.
¿Por qué el Gobierno tardó tres meses en resolver el caso? Adorni era una pieza central. Él ya sentía que era el sucesor natural de Milei para una larga vida del modelo libertario.
Todo ganancia para Bullrich y el sueño de la Casa Rosada propia.
Mauricio Macri, otra vez, en offside, después de la renuncia de Esteban Bullrich al PRO por haber bancado a Adorni en el Congreso. “El PRO va a votar por la interpelación del señor Adorni en ambas cámaras”, dijo el expresidente cuando el jefe de Gabinete ya estaba ido.
Un diputado del PRO cuenta una intimidad: “Lo de Adorni pegó fuerte. Mi mujer que es apolítica, me llamó y me increpó: ¿por qué no bajaste al recinto para pedir la interpelación?“.
Los videos de Jesica Cirio con dólares
Un nuevo video de Jesica Cirio con dólares es la intriga que mantiene al peronismo en alerta. “Hay más videos. Cuando el palo viene duro, viene de adentro”, reflexiona un caudillo bonaerense.
Todos señalan a Elías Piccirillo como la mano detrás de la viralización. “Imposible estar en la cabeza de este Narciso. Se habrá sentido explotado y detonó la bomba. Evidentemente siente que le soltaron la mano y estalló“, dicen en tribunales.
Piccirillo está en prisión domiciliaria por la causa que investiga una supuesta “cama” a Francisco Haunque, quien le reclama una deuda de 6 millones de dólares al último marido de Cirio.
“Jesica está reconociendo que los archivos de video eran de ella. Eso es lo único valioso. Debería decir ya quién la extorsionaba y Piccirillo vuelve a la cárcel de Ezeiza en un minuto”, advierten cerca de Hauque.
Lijo investiga a los empresarios por ganancias fabulosas con el rulo financiero durante el gobierno de Alberto Fernández. Hauque, como anticipamos acá, pidió a la Justicia convertirse en arrepentido. “Acá hay mucha gente poderosoa involucrada”, dice.
La Justicia está más activa que nunca. Mensajes para todos lados.
El fiscal Sergio Mola, que impulsó la condena a Cristina Kirchner, pidió la detención de Martín Insaurralde y Jesica Cirio por los videos de los dólares en el guardaropas de la expareja. “Te juro que no estaba en los planes. Pasó algo: intentaron obstaculizar la investigación o entorpecer”, dice alguien que sigue la causa y advierte: “El pedido de detención es presión para el juez. No creo que avance”.
El juez Lijo mandó a juicio oral al excontador de Cristina Kirchner y a la viuda de Daniel Muñoz por lavar dinero de las coimas.
El gobernador de La Rioja Ricardo Quintela salió a presionar a la Corte para anular la condena a CFK por corrupción: «A la Corte se presiona primero tomando el poder y hablando con ellos».
En el peronismo creen que el 2027 no será de ellos si Milei lograra aflojar el estrangulamiento al bolsillo de la clase media. Sí alientan una negociación por la Corte.
Todavía no llegó lo peor en la tensión entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof: “El segundo semestre en la Provincia será caótico”.
En el PRO no tienen duda sobre Milei: “Con que sea el Menem del 91, apenas una mejora en la economía de los hogares, La Libertad Avanza vuelve a ganar”. Como con Messi, el último baile.
Javier Milei, Manuel Adorni, Karina Milei, Patricia Bullrich, Martín Insaurralde, Jesica Cirio, Elías Piccirillo
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