POLITICA
No es el periodismo. Es la economía

Si lo miramos desde su llegada, el Gobierno tiene una historia ciclotímica. Su relación con el electorado, con la opinión pública, y la imagen que la sociedad se va formando de él, es muy cambiante: hay momentos de picos de enamoramiento o de adhesión y valles de rechazo, de desencanto. Como una especie de montaña rusa.
Hoy tenemos un dato relevante: es un nuevo Índice de Confianza en el Gobierno, que elabora la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), que habla de una caída muy brusca. Importa tener en cuenta la trayectoria para entender que pueden ser fenómenos transitorios. Por ejemplo, a mediados de 2024, después de la sanción de la Ley Bases, el Gobierno tuvo un pico de popularidad y de aceptación muy importante. Podemos recordar lo que pasó a mediados del año pasado, antes de las elecciones de la provincia de Buenos Aires, en agosto, septiembre, cuando tuvo una gran caída.
Una vez que ganó las elecciones de octubre, logró aprobar el presupuesto, la reforma laboral, la ley de inocencia fiscal y de nuevo alcanzó un índice de gran consideración popular, del que después se derrumbó y se sigue derrumbando. El Índice de Confianza en el Gobierno de la Di Tella que conocimos este lunes es de 2,02. Es un índice de confianza que va de 0 a 5. En términos porcentuales, respecto de la situación del mes pasado, disminuyó 12,1%. Es una caída muy importante, que tiene impactada a la Casa Rosada y también a gente que confía mucho en el oficialismo, que cree que todo anda bien, y para la cual esto representa un toque de atención.
¿Por qué es importante ponerlo en perspectiva? Porque en septiembre del año pasado había estado no en 2,02 sino en 1,9. Es decir, había estado todavía por debajo de este índice. Esto implica que no es el peor índice de toda la historia del Gobierno. También, en agosto del 2025, antes del cheque de Scott Bessent, en las vísperas de las elecciones bonaerenses, la caída no había sido del 12% como ahora, sino del 13%. Y el oficialismo, después de eso, se recuperó. Lo que hay que preguntarse es si esto es una caída que va a seguir pronunciándose o si se va a poder recuperar.
Por otra lado, hay un gráfico de Fernando Marull, que toma siempre en comparación el Índice de Confianza en el Gobierno y lo que saca el oficialismo en las elecciones. Hay una especie de correlación misteriosa entre el índice de confianza del gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella y el porcentaje que sacan los oficialismos desde siempre.
Por ejemplo, si miramos las últimas elecciones de octubre y convertimos de 0 a 100 ese índice que va de 0 a 5, el índice estaba en 42%, que es lo que sacó el Gobierno en las urnas. De aquí, deduce Marull y deducimos nosotros, siguiendo esta correlación, hoy el Gobierno sacaría 40% de los votos, según esta caída, o a raíz de esta caída del 12% de abril.
Ahora bien, esto coincide con otras mediciones. El encuestador y sociólogo Hugo Haime hizo su estudio mensual de abril, que le dio un 34% de aprobación para la gestión de Milei. En esta medición de Haime, si miramos todos los números desde que llegó Milei al poder en diciembre de 2023, es la situación más baja. Perforó su piso, que había sido de 37% en marzo y en septiembre, cuando perdió las elecciones bonaerenses. Hoy está en 34%, su peor situación en toda la trayectoria. Mientras que sube la desaprobación, el rechazo hoy lo tenemos en 63%. También, en el caso del rechazo, es el valor más elevado. 34% es el piso.
Hay otra novedad: igual que el 34% que perfora el piso de aceptación de Milei, hay un dato que aparece por primera vez en las mediciones de Haime. El grupo que dice que los problemas económicos del país se deben a la política económica de Milei es más grande que el de los que dicen que se debe al kirchnerismo. Es decir, la gente empieza, como pasa siempre en la segunda parte de los mandatos, a ver negativamente al gobierno. Cae la aceptación y empieza a atribuir los problemas al oficialismo. Es como si hubiera un diálogo en el que el electorado le dice al Gobierno: “Por tus méritos te premié con el triunfo de octubre del año pasado, pero ahora ya empiezo a pensar que los problemas son imputables a tu acción y no a la herencia recibida”. Esto es lo que aparece en este gráfico de Haime, por primera vez. Los que dicen que se debe a los dos por igual son el 26%. Esto es un cambio importante en la consideración de responsabilidades del gobierno.
¿Se puede revertir este cuadro? Están los que dicen que sí, que se puede revertir porque los factores que lo están determinando son ocasionales. Básicamente, el deterioro del ingreso y del salario real por una inflación que fue muy alta en los últimos meses y que ahora va a empezar a descender porque fue alta por razones de la coyuntura. Entre ellas, el aumento en el precio de los combustibles, que habrá que ver si se revierte o no —hay que seguir mirando lo que pasa en Medio Oriente—; el aumento en el precio de la carne; la devaluación del año pasado. Todos esos son factores episódicos que van a permitir que en los próximos meses la inflación disminuya y el salario, en alguna medida, se recupere. Es una interpretación.
Hay otra interpretación. Que si uno la pone bajo la lupa en serio, llevaría a pensar que este deterioro no es reversible. Y es la interpretación que está dominando hoy al oficialismo, tanto a sus dirigentes como a su base, o a parte de su base. Esa lectura es que acá hay un problema no real, sino un problema de imagen. Hay una percepción negativa. No tiene que ver con cómo el Gobierno está haciendo las cosas, tiene que ver con cómo esas cosas se ven. Y esas cosas que el Gobierno hace bien se ven mal, por culpa de la prensa. Entonces, si la respuesta para este problema de caída de imagen es cerrar la sala de periodistas de la Casa de Gobierno, muy probablemente hay muchas razones para pensar que el Gobierno se va a seguir derrumbando, porque va a tratar de aplicar una terapia que no es la correcta para la enfermedad que uno tendería a diagnosticar.
Sigue habiendo un problema, del que venimos hablando eternamente: ¿esto se va a politizar? Esta caída de imagen, esta caída en la consideración de la gente, este haber roto el piso del 37% y estar en 34% de aprobación, ¿va a haber alguien que lo capitalice? ¿Va a haber alguien que tenga un relato, una narrativa capaz de movilizar al electorado detrás de otra fuerza política alrededor de este deterioro del Gobierno? Esta es la gran pregunta.
Lo que vemos es que la oposición empieza a moverse. Mauricio Macri empieza a armar una fuerza alternativa. No sabemos con qué destino. Si esa fuerza alternativa termina anclado en una candidatura presidencial, él está pensando en muchos candidatos; uno de ellos es Rogelio Frigerio, el gobernador de Entre Ríos. Otro candidato en el que piensa, aunque no lo diga o aunque ni lo diga en público, es él mismo. Piensa también en empresarios: empieza a circular el nombre de Jorge Brito, expresidente de River Plate y accionista de Banco Macro. Brito está más ligado al peronismo, o a la idea de competir dentro del peronismo. Empieza a descongelarse la oposición.
Por otra parte, un peronismo liderado por Juan Manuel Olmos, de la Capital Federal-, y por Victoria Tolosa Paz, de la provincia de Buenos Aires, va a presentar en público este 1 de mayo una propuesta de poskirchnerismo o de deskirchnerización, planteando una idea central: el peronismo debe revisar su discurso económico, o, dicho de otra manera, debe aceptar que hay un consenso de la sociedad favorable a la estabilidad y a cierta racionalidad económica que supone manejar bien las cuentas fiscales y no financiarse con emisión generadora de inflación. Esta es una novedad. ¿Qué alcance va a tener lo que empieza este 1° de mayo en ese proceso de renovación dentro del peronismo? Habrá que ver. Pero empieza a descongelarse la política y empieza a haber movimientos tratando de capturar este malestar de la gente en contra de Milei.
Sin embargo, hay un problema evidentemente económico. ¿Qué alcance tiene? ¿Es reversible? Eso lo veremos en los próximos meses. Pero si uno mira, por ejemplo, los números en el patentamiento de autos, si mira abril contra abril del año pasado, la caída es del 22%. Hay marcas que cayeron muchísimo. El promedio es 22%. Si miramos el primer cuatrimestre de este año contra el primer cuatrimestre del año pasado, el patentamiento de autos —que es un síntoma muy elocuente de la economía y afecta a un sector que genera mucho empleo— fue, cuatrimestre contra cuatrimestre, del 7%.
La construcción sigue parada. Porque los costos internos están subiendo mucho y hacen que construir un metro cuadrado hoy cueste, más o menos, US$1600 para un departamento como el de los Adorni, más o menos ese tipo de propiedad. Para vender algo que cuesta US$1600 construirlo, el precio que hay que fijar a esa propiedad es un precio que muy probablemente se va del mercado.
Este lunes se publicó una nota en , de María Julieta Rumi, que habla de consumo masivo. Nos dice que cayó 5% el consumo interanual en marzo. Es una caída importante. Nos da otro dato, que es un dato de época: un aumento importantísimo del comercio online, del canal digital, 34% mayor este año en marzo respecto de marzo del año pasado. Esto tiene un impacto enorme sobre el empleo. Esto no refleja solo el mecanismo de la economía, refleja el impacto que tiene la tecnología sobre el comercio y explica la cantidad de locales cerrados que uno ve en las grandes avenidas de Buenos Aires. Ahí hay otro problema que genera también malestar, más allá de cual sea su origen.
Por otro lado, hay un cuadro realizado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que muestra sobre la carga económica que tiene, en el salario, lo que las familias deben. La cuenta que hace el BCRA para hacer estos gráficos consiste en tomar todo el volumen de deuda y ponerlo en relación con todo el volumen de la masa salarial formal, no de los trabajadores informales. Interesa este dato: aumenta, en 2024 y 2025, el endeudamiento con tarjetas. Esto tiene que ver con que el salario no alcanza y con que, para mantener el dólar quieto —para que la gente que tiene pesos no vaya al dólar y presione para que el dólar suba—, el Gobierno ha mantenido durante mucho tiempo la tasa de interés muy alta. Y eso tiene un efecto recesivo y un efecto letal sobre aquel que tiene una deuda, más aún sobre aquel que tomó crédito aprovechando que en la época de Alberto Fernández la tasa de interés era muy baja, por debajo de la inflación, y las deudas se licuaban. Ahora no se licúan más y tiene este impacto, que genera también un estado de ánimo político.
¿Por qué es importante todo esto que estamos caracterizando? Caída del consumo, caída en la venta de bienes como los automóviles, endeudamiento alto que impide el consumo. ¿Por qué? Porque al final termina afectando la recaudación. Y al Gobierno se le vuelve cada vez más esquivo un objetivo principal, el objetivo de este programa, que es mantener el superávit fiscal. Entonces, lo que hay que preguntarse es si el Gobierno puede revertir estas caídas en el sistema productivo, en el consumo, en la industria, en la construcción, para poder recuperar recaudación y sostener la gran promesa, que es un ordenamiento fiscal que facilite la marcha de la economía, la inversión y que haga que el Estado pueda ir perdiendo peso sobre la economía.
Acá hay un problema, que es la deuda, porque el superávit fiscal es una meta muy importante y muy exigente si uno tiene en cuenta el nivel de deuda que tiene la Argentina y las dificultades para endeudarse o renegociar ese pasivo. No es solamente el volumen de la deuda: es la tasa de interés que paga, por un riesgo país muy alto.
Frente a este problema, Luis Caputo y su equipo económico obtuvieron un logro la semana pasada en Washington, durante la reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional. Negociaron con el Banco Mundial (BM), con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y con la CAF un paquete de crédito que, en conjunto, ronda los US$4000 millones. ¿Para qué? Para poder usar esos dólares como garantía. Primero se pensó en la emisión de un bono, pero no emiten un bono. Van a pedir un crédito en bancos privados. Y a esos bancos les van a decir: “Si no creés en mí, si no tenés confianza en mí y, por lo tanto, me vas a cobrar una tasa muy alta, que a mí se me va a hacer muy difícil pagar, confiá en el Banco Mundial, confiá en el BID, confiá en la CAF”. El Tesoro pone US$4000 millones como garantía de un préstamo total que sería de entre US$8000 y 10.000 millones.
Es una apuesta a que baje el nivel de riesgo o, dicho de otra manera, es una forma de alquilar credibilidad ajena. Es una prueba de que la Argentina tiene que tercerizar en organismos de crédito multilateral la credibilidad que no tiene. Casi de la misma manera en que terceriza en la Justicia de Nueva York la falta de credibilidad de su sistema judicial. “Si usted quiere invertir, yo le garantizo que, en caso de un conflicto, va a ir a la jueza Loretta Preska, no al juez Ariel Lijo, por nombrar un caso”: esa sería la idea.
Esto le va a permitir al Gobierno, en alguna medida, despejar un problema importantísimo, que es el de la deuda pendiente. Una deuda de más o menos US$20.000 millones que vence el año que viene. La que tiene pendiente este año de pago son más o menos US$10.000 millones.
Esto, a la vez, plantea varias curiosidades teóricas, políticas y prácticas. Una de ellas tiene que ver con la teoría de Milei, con la teoría de este gobierno, si queremos decirlo con mayor claridad, con esta filosofía o religión de capitalismo hiperliberal austríaco. ¿Por qué? Porque, a la hora de financiarse, en vez de ir al mercado y emitir un bono, no lo hace porque teme que el mercado no confíe en él. Este es el gran temor del Gobierno y es la gran herida narcisista de un Ejecutivo cuyo equipo económico viene justamente del mercado financiero, específicamente del negocio con bonos, que es a lo que se dedicó “Toto” Caputo toda su vida. Pero ahora va a pedirle a los Estados.
El Estado, que es un ente maldito para Milei, finalmente es el que le termina prestando, porque hay que recordar que el Banco Mundial, el BID y la CAF son entidades interestatales. Esos créditos se negocian con gobiernos, no con el mercado financiero, no con agentes privados. Más aún, el cheque de Scott Bessent, que rescató al Gobierno de la crisis a mediados del año pasado, cuando el equipo económico se hundía, es un cheque estatal: es el Tesoro de los Estados Unidos, no es de un banco. Cuando se le pidió plata a los bancos, los bancos dijeron: sí, pero queremos que la garantice el Tesoro de Estados Unidos, no confiamos en el programa argentino. No ocurrió.
El Gobierno tiene derecho a decir que no es solo una desconfianza en él: es la tradición de incumplimiento de la Argentina la que también lo condiciona. Y, obviamente, tiene razón en alguna medida en eso. Pero todavía no han logrado que el mercado financiero, al que mira Milei como la panacea, confíe en el programa.
Hay otro detalle importante, que es más que un detalle. Con este endeudamiento el Gobierno va acumulando deuda con el Fondo, con el BID, con el Banco Mundial, con la CAF, que es deuda que no se puede “defaultear” ni se puede renegociar. ¿Esto qué produce en el mercado? Que aquel que dice: “le voy a comprar un bono al Gobierno argentino, o tengo bonos del Gobierno argentino”, tiene que pensar que, si más adelante a alguien se le ocurre renegociar la deuda, hacer un recorte, van a ir por él. Porque todo lo demás no es susceptible de ser recortado: es deuda con Estados, con organismos multilaterales, con los que no hay reestructuraciones de deuda.
Entonces, el famoso “riesgo Kuka”, la posibilidad de que venga, supongamos, Axel Kicillof, muy estatista, muy anti-mercado financiero privado, y reestructure, aumenta con esta estrategia de financiamiento del Gobierno. Los funcionarios alimentan aquello que pretenden exorcizar.
Hay otro aspecto importante de todo esto. Uno se puede preguntar: ¿por qué le prestan esos bancos?, ¿por qué el Banco Mundial?, ¿por qué la CAF?, ¿por qué el BID le presta a Milei?, ¿por qué es más fácil ir a ellos? Por una razón geopolítica. ¿Le prestan porque confían en el destino de la economía argentina? Probablemente sí. Pero hay una razón más importante que esa. Le prestan por el juego internacional de Milei, por el alineamiento con Donald Trump, por su papel en la guerra de Medio Oriente, por su discurso anti chino. Hay un papel enorme de EE.UU. en las decisiones de esos organismos. Quiere decir que también, en ese sentido, es un Gobierno que depende de decisiones estatales y políticas mucho más que de la consideración de la iniciativa privada y del mercado.
Este dato de la geopolítica, esta importancia de la geopolítica en la inserción de Milei en el mundo, explica algo muy importante que sucedió la semana pasada: la llegada a la Argentina de un personaje extraordinariamente relevante en el mundo de las finanzas, en el mundo de la información y, sobre todo, en el mundo de la defensa y de la inteligencia, del espionaje. Se llama Peter Thiel. Para entender esto habría que releer a Giuliano da Empoli, autor de El mago del Kremlin, de Los ingenieros del caos. Su último libro, brillante, La hora de los depredadores. “El caos ya no es el arma de los insurgentes, es el sello del poder”, ese es el subtítulo, o la consigna debajo del título.
¿Qué dice da Empoli? Dice que el partido de la política ya no se juega donde lo jugó la democracia en los últimos 100 o 200 años. Se juega en otro lado. Han aparecido 20 personas que manejan los flujos de datos, los flujos informativos. Manejan Facebook, manejan X, manejan las grandes plataformas donde circulan datos. Y con ese poder, que es el poder de la información, son capaces de condicionar a la democracia. Y tienen la expectativa, el deseo, el sueño de gobernar la vida pública a partir de esos algoritmos que regulan el flujo de datos. Y, sostiene da Empoli, los líderes, sobre todo los líderes de derecha populista —Trump, Milei, probablemente Bolsonaro—, se inclinan ante ese nuevo poder.
En este contexto, podríamos decir político y civilizatorio, llega Peter Thiel a la Argentina, fundador de PayPal, que después vende; uno de los inversores más tempranos en Facebook, y hoy dueño de una empresa que se llama Palantir. Es una empresa de manejo de datos, importantísima en la formulación de inteligencia artificial, gran proveedora del Pentágono y de la CIA. Gran protagonista de la guerra en Ucrania, del ataque israelí sobre la Franja de Gaza y de la guerra en Irán. Este señor llegó a la Argentina, compró una casa en Barrio Parque y piensa quedarse en Buenos Aires varias semanas. ¿Para qué? ¿Cómo es que semejante personaje tiene interés en permanecer? Dice la versión oficial: “quiere comprar campos”. Una persona de ese volumen económico manda a alguien a comprar los campos, no necesita estar viviendo en Buenos Aires.
¿Por qué quiere estar acá? Dos razones. La primera: es muy probable que el propio Thiel esté embarcado en una carrera política que puede terminar en un cargo importante de los Estados Unidos. Y Thiel quiere venir a ver cómo funciona un laboratorio que mira todo el mundo. Tiene razón Milei cuando dice “no soy un fenómeno barrial”. Es el laboratorio de esta derecha argentina encarnada por Milei, que sintoniza con estas ideas de fin del Estado y el manejo de la sociedad y del mundo por el software. Viene a ver si es consistente este experimento, si es exportable, si él podría encarnar un liderazgo de este tipo en Estados Unidos.
Por otra parte, puede haber otra razón, que es con la que especula mucha gente, sobre todo después de un almuerzo que él tuvo con Santiago Caputo, “El mago del Kremlin”, que maneja ARCA, gran base de datos; que maneja la SIDE y, dentro de ella, una dirección de ciberespionaje; y que tiene acceso a los datos de la Anses. ¿Hay un interés del Gobierno argentino de aprovechar la amistad con Thiel para manipular de alguna manera los datos? Se puede ir un paso más allá, y es solo una pregunta. Por ejemplo, Elisa Carrió contesta que sí a esta pregunta. ¿Hay interés del gobierno argentino en aprovechar esta alianza con un gigante en el manejo de la información y de los datos para manipular las elecciones? Al estilo de Cambridge Analytica, aquella empresa ligada a Facebook, de la que Thiel es inversor, en elecciones pasadas en la Argentina. Es una pregunta inquietante sobre el estado de la democracia. Es una pregunta inquietante sobre cómo va a ser la batalla electoral.
Pero se puede ir más allá de lo instrumental. ¿Cuál es la formación de Thiel? Es filósofo. Estudió filosofía en Stanford. Y su socio, Alexander Karp, estudió filosofía en Alemania. Thiel mismo es alemán nacionalizado estadounidense.
Este vínculo le da a Santiago Caputo, a los ojos de Milei, un poder que está lejos de tener Karina Milei en la interna de La Libertad Avanza. Avanzó varios casilleros después de ese almuerzo Caputo en el entorno presidencial. La guerra sigue. Entre Santiago Caputo y Karina Milei: no hay diálogo desde hace meses. Y esa guerra se traslada a la Justicia. Y en la Justicia hay novedades. ¿Por qué se traslada a la Justicia? Porque el lugar más apreciado del cual la hermana del Presidente pudo desplazar al asesor es el Ministerio de Justicia.
Varias novedades en la Justicia. Una que hay que anotar rápidamente, importantísima: una pelea feroz dentro del kirchnerismo, del empresariado kirchnerista. En su declaración en la causa Cuadernos, Cristóbal López dice algo así como: “A mí me metieron en esta causa para sacar a Sebastián Eskenazi, porque Eskenazi era amigo y algo más —dice López—, como si fuera financista, del juez Claudio Bonadio. Uno de los imputados en esta causa, Ernesto Clarens, nombró a Eskenazi en medio de todas las coimas de la causa Cuadernos y después lo sacó y me puso a mí”. ¿Hubo ese nivel de manipulación? ¿Ese es el poder de Eskenazi sobre el fallecido juez Claudio Bonadio? ¿Está Eskenazi detrás de la causa Cuadernos, como creía mucha gente, detrás de Bonadio, para vengarse de Cristina Fernández de Kirchner por la estatización de YPF? Preguntas que quedan flotando después de la declaración muy dura de Cristóbal López.
Pero hay una novedad que se produjo en estas horas, mucho más actual, y tiene que ver con el juez Juan Galván Greenway. Hablamos de este juez varias veces. Es un juez penal económico, candidato de Juan Bautista Mahiques a ocupar la Cámara Federal en lo penal económico. Este juez, de primera instancia, acaba de sobreseer el viernes pasado a Claudio “Chiqui” Tapia en una causa de lavado de dinero por un arreglo en un partido amistoso entre la selección argentina y la selección israelí. Este sobreseimiento es estratégico porque puede terminar en que sea cosa juzgada ese caso y a Tapia no se lo pueda investigar por lavado de activos en otras causas de las muchas que tiene abiertas. Aparece, entonces, la pregunta de si ahora lo van a nombrar camarista a Greenway como agradecimiento por este salvataje a Claudio Tapia. No el gobierno, Mahiques. Porque el amigo de la AFA, el que tiene relaciones con Toviggino, el que tiene relaciones estrechísimas e históricas con Tapia es el ministro de Justicia, que pareciera, como creen algunos amigos de Milei, estar más interesado en resolver los problemas de Tapia y Toviggino, y en cubrir las vacantes que tiene el Poder Judicial mandando pliegos seleccionados por él, como Greenway o como el juez Catania, que es otro candidato a ocupar esa cámara, que en resolver los problemas de los Milei, que para eso lo nombraron ministro de Justicia.
Ahora, no solamente se puede resolver el problema de Tapia en el juzgado de primera instancia, sino que, si después Greenway y Catania terminan siendo camaristas, convalidan lo que se hizo en escalones más abajo. ¿Por qué importa esto? Porque, mientras tanto —lo digo irónicamente—, el pobre Manuel Adorni sigue vapuleado. Tapia va salvando la ropa. Adorni está siendo vapuleado y, por otra parte, protegido por el Gobierno, que va a ir el miércoles a tomar lo a él como bandera en una lucha verbal, que veremos qué nivel de agresividad tiene en la Cámara de Diputados.
Es importante el tema. ¿Por qué? Por esto: otra encuesta de Haime nos muestra que, por primera vez, el Presidente rompe el piso de 37% y está en 34% de consideración popular positiva. Por primera vez, el grupo de los que creen que los problemas económicos son imputables a Milei más que al kirchnerismo aparece este mes. Y, por primera vez, en la encuesta de Haime aparece como principal problema la corrupción por encima de los bajos salarios. ¿Tendrán que ver unas cosas con las otras? Ese es uno de los misterios de la política.
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POLITICA
Diputados: la oposición está todavía lejos del número para activar la sesión en rechazo del DNU 70/23

El Gobierno necesita nuevos “héroes” en el Congreso. Sus próximos pasos dependen de la eliminación o suspensión de las primarias y de la aprobación del proyecto de Presupuesto 2027. Por eso se ilusiona con la foto de Javier Milei y 13 gobernadores en París. Sin embargo, detrás de esa imagen asoma una urgencia mayor: alcanzar los apoyos necesarios para desactivar la sesión convocada para el 15 de octubre por la oposición con el objetivo de rechazar el DNU 70/23, tras el fallo de la Corte Suprema que restableció la derogación de la Ley de Tierras y, con ella, eliminó cualquier límite a la venta a extranjeros.
Si los bloques críticos, con el peronismo a la cabeza, logran reunir los 129 diputados necesarios para habilitar el debate en el recinto —un escenario todavía hoy lejano—, lo que sigue es una sesión de altísimo riesgo para los libertarios, que se define en una sola mano. El Senado ya rechazó el megadecreto en 2024 y la oposición en Diputados vio en la resolución de la Corte una oportunidad inédita para avanzar contra una de las principales banderas del mileísmo.
El conteo arroja hoy números ajustados para ambos lados. Por estas horas, la oposición tendría asegurados alrededor de 120 votos: todo el bloque de Unión por la Patria (UP), más de la mitad de Provincias Unidas —aunque todavía está en veremos qué hará su jefa de bancada, Gisela Scaglia—, la Coalición Cívica, Encuentro Federal y la izquierda.
A ellos, según pudo confirmar , se sumarían los tres legisladores de Elijo Catamarca, pese a la bajada de Raúl Jalil de no acompañar. El gobernador peronista fue de la partida en París y hace gala de su buena sintonía con la Casa Rosada, al punto que se mostró en una foto con el ministro de Economía, Luis Caputo. Pero su incidencia sobre esos diputados es relativa desde que definió que no irá por la reelección.
El bloque de Argentina Federal, comandado por el exgobernador de Misiones Oscar Herrera Ahuad, juega un papel importante. Cuenta con nueve diputados, cuatro de ellos misioneros, que en las últimas horas confirmaron que bajarán al recinto. Passaclaqua viene dando señales de distanciamiento con los libertarios: no aceptó la invitación al Argentina Week y habría dado la orden de ir en contra del DNU.
“Con más del 90% de frontera internacional, una biodiversidad única en el país y una matriz económica que pone al pequeño productor en el centro, no podemos permitir que nuestro suelo quede desprotegido. Cuidar la tierra misionera es un deber irrenunciable con nuestra soberanía y con nuestra gente», reclamó el gobernador a través de un posteo de X en el que confirmó que su provincia iniciará “las acciones judiciales pertinentes” para limitar la venta de tierras a extranjeros.
Distinto es el caso de los tres salteños que responden a Gustavo Sáenz, otro de los aliados de la administración libertaria. Prima el hermetismo sobre si se sentarán o no en sus bancas el 15 de octubre. Tampoco es claro cómo obrarán los otros dos legisladores del bloque, Claudio Álvarez (San Luis) y Gerardo González (Formosa). Quienes conocen sus pasos aseguran que podrían decidirlo el mismo día.
Con la misma reserva se mantienen los tres tucumanos de Independencia, que miden sus movimientos en función de Osvaldo Jaldo. El mandatario del PJ no participó del encuentro en París, si bien exhibe un diálogo fluido con el oficialismo. En un escenario de 127 votos, como el que podría configurarse con el respaldo de los catamarqueños y misioneros, sus tres diputados pasarían a definir el destino de la sesión.
Los seis cordobeses de Provincias Unidas aparecen también en el radar de quienes buscan sumar voluntades. Desde el bloque dejaron entrever que aún no hay una decisión tomada, aunque sí expresaron su rechazo a la derogación de la Ley de Tierras. En ese contexto, exigieron un rápido accionar por parte del Gobierno.
“Si son inteligentes, tienen que hacer una medida”, señaló un diputado circunstancialmente aliado, que esta vez baraja dar quórum si el oficialismo no presenta una contrapropuesta. “En los pasillos se sabe que están trabajando en algo”, matizó.
En efecto, una de las variantes que exploran los libertarios para desactivar la embestida es incorporar un capítulo que delimite los alcances de la venta de tierras a extranjeros en el reciente proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que cuenta con media sanción del Senado y todavía debe pasar por la Cámara baja.
Otra de las alternativas que circulan es incluirlo en el proyecto de “Defensa de la Soberanía Nacional” sobre Malvinas. En el oficialismo la descartaron de plano. “¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?”, alegaron, para evitar que la venta de tierras vuelva a quedar atravesada por la discusión sobre soberanía.
Por caso, la propuesta del Gobierno para enmendar el fallo de la Corte y el toma y daca con los gobernadores serán determinantes. En ese intercambio sobrevuelan los reclamos por obra pública y mayores Aportes del Tesoro Nacional (ATN), un reparto que en lo que va del año benefició a provincias como Misiones, Chubut, Salta, Corrientes, Jujuy y Catamarca, según pudo saber .
El megadecreto de 2023 funcionó como una suerte de antecedente de la Ley Bases y de marco desregulatorio para reformas posteriores. Pero si la Cámara baja consiguiera voltearlo —con la mitad más uno de los presentes—, el impacto sería bien tangible: una marcha atrás en la ley de alquileres, las privatizaciones de empresas públicas y la desregulación del sistema de obras sociales y medicina prepaga. Por mencionar solo algunas de las disposiciones incluidas en el texto de 366 artículos que volverían a foja cero. Lo que está en juego es su supervivencia.
El Gobierno ya dio muestras de que no está dispuesto a perderlo, mucho menos por un solo artículo. Aun cuando comulgue con la resolución de la Justicia, el timing no pudo ser peor, asumen fuentes oficiales. Llega después del golpe político que representó la caída de los artículos sobre extranjerización de tierras y la modificación de la Ley de Manejo del Fuego del proyecto de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” en el Senado.
La derrota implicó un mea culpa del oficialismo sobre su estrategia comunicacional, en momentos en que el episodio de la bandera de Malvinas agitado por la selección argentina durante el mundial de fútbol reavivó un profundo sentimiento nacionalista y el reclamo colectivo por las islas, transversal en la sociedad.
El fallo toca de lleno la discusión por la soberanía justo cuando comenzó a debatirse en el Congreso el proyecto oficialista sobre Malvinas.
Frente a este escenario, el margen de error es acotado. De ahí que la prioridad inmediata del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sea trabajar en algunas concesiones a sus aliados. El primero habla con los gobernadores; el segundo espera directivas.
Cerca del riojano repiten que la pulseada “la van a definir los gobernadores”. La foto de los caciques provinciales junto a la comitiva gubernamental en el Palacio del Elíseo los tranquiliza. Entonces aclaran con una confianza exacerbada que la oposición no va a alcanzar el quorum para voltear el DNU.
“No es lo mismo una sesión para dar el emplazamiento de un proyecto a las comisiones que una en la que se juegan sus chances de negociar”, advierten.
Las conversaciones se concentran en cuatro gobernadores: Gustavo Saénz (Salta), Raul Jalil (Catamarca), Hugo Passalacqua (Misiones) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). Aunque tampoco es indiferente el accionar de Córdoba. Las terminales de Martín LLaryora en el Congreso tienen peso propio y pueden definir algunas votaciones. Llaryora envió a su vice a París en la comitiva oficial.
Discapacidad y morosidad
No obstante, hay dos temas que preocupan especialmente a las provincias: las partidas destinadas a discapacidad y la creciente morosidad. Ambos fueron incluidos estratégicamente por la oposición en el temario de la sesión del 15 de octubre, la misma fecha en la que buscarán capitalizar la foto política de la marcha universitaria que se realizará frente al Congreso.
En lo que refiere a discapacidad, LLA corre el riesgo de que la oposición apruebe la prórroga de la emergencia en lugar de su proyecto.
Si bien ambas iniciativas comparten varios lineamientos, después de haber tenido que recular sobre lo consignado en el Presupuesto 2027, el Gobierno todavía debe atender algunas consideraciones de peso planteadas por Argentina Federal. Entre ellas, la inclusión en el dictamen de las partidas necesarias para garantizar el financiamiento y su actualización trimestral, así como la explicitación del mecanismo de actualización de las prestaciones, que los aliados reclaman que sea mensual y por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Ceder ante esos planteos podría convertirse en una carta de negociación del oficialismo para restarle apoyos a la sesión.
En materia de morosidad, los libertarios tienen menos margen de acción porque ya anticiparon que no incluirán en su proyecto ningún plan de refinanciamiento ni límites a las tasas, una posición que podría dejar a los bloques críticos en mejores condiciones para imponer su iniciativa en el recinto.
la foto de Javier Milei y 13 gobernadores en París.,rechazar el DNU 70/23,,@passalacquaok,https://t.co/0b38cbdu2L,October 2, 2026,un reparto que en lo que va del año benefició a provincias como Misiones,impacto sería bien tangible,pic.twitter.com/LthLXcuyoJ,October 1, 2026,Delfina Galarza,Cámara de Diputados,Conforme a
POLITICA
En una década, Scioli pasó de elogiar a Lula por trabajar por “la patria grande” a felicitar a Flavio Bolsonaro

El secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli, completó este domingo un giro en su postura sobre la política de Brasil al felicitar a Flavio Bolsonaro por su victoria en la primera vuelta. En el transcurso de poco más de una década, el exgobernador bonaerense y embajador en el país vecino pasó de halagar Luiz Inacio Lula da Silva por su trabajo por “la patria grande” junto a Néstor y Cristina Kirchner, a celebrar la victoria de su acérrimo opositor, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
“Felicito a mi querido amigo Flavio Bolsonaro por esta victoria en primera vuelta, y a todo el pueblo brasileño por esta gran jornada democrática”, fue el mensaje que publicó Scioli en su cuenta de la red social X, el domingo, tras confirmarse el triunfo del candidato del Partido Liberal (PL) por sobre Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), por casi dos puntos de diferencia.
Habituado a los giros políticos -de los cuales el más pronunciado es su permanencia en el gobierno del presidente Javier Milei luego de haber sido embajador en Brasil y ministro de Producción durante la gestión de Alberto Fernández-, Scioli concretó con su respaldo al hijo de Jair Bolsonaro, esta vez con Lula como contrapartida, a quien había elogiado en distintas ocasiones.
En abril de 2015, cuando era gobernador y precandidato a presidente por el Frente para la Victoria, Scioli visitó a Lula en Brasil. El encuentro se produjo en el Instituto Lula, en la ciudad de San Pablo. Al finalizar la reunión, Scioli definió al por entonces expresidente de Brasil como “un gran referente latinoamericano y un gran protagonista de todos estos cambios y transformaciones de la región, que junto a Néstor y ahora a Cristina viene trabajando por esta patria grande”.
En septiembre de 2015, Scioli y Lula volvieron a verse, esta vez en la Argentina. Lula viajó al país y compartió actividades con Scioli y Cristina Kirchner. Una de ellas fue en José C. Paz, donde los tres inauguraron una Unidad de Pronta Atención (UPA).
Por esos días de 2015, Lula le había dado su respaldo al exgobernador para las elecciones presidenciales, que perdería a manos de Mauricio Macri. “Tuve una relación extraordinaria con Néstor Kirchner, y también la tengo con Cristina. Entonces desde Brasil obviamente yo hincho para que Cristina consiga que sea elegido el sucesor que ella quiere ver en la Presidencia. Y más todavía cuando el sucesor es Scioli. Yo hincho para que Scioli gane las elecciones”, dijo Lula al diario Página 12, en una entrevista.
Scioli no ganó las elecciones de 2015, pero en 2019 se reinsertó en el gobierno peronista que se impuso en las urnas, con la fórmula Alberto Fernández-Cristina Kirchner. El exgobernador bonaerense asumió como embajador en Brasil y tejió una relación cordial con el presidente Jair Bolsonaro, padre del candidato victorioso de ayer.
El vínculo amistoso con Bolsonaro no le impidió a Scioli volver a mostrar su apoyo a Lula. En mayo de 2021, luego de que la Corte brasileña anuló las condenas contra el líder del PT, se reunió con él en Brasilia. “Desarrollamos distintos temas durante nuestra hora de reunión y fue muy interesante escuchar a un hombre que quiere mucho a la Argentina y ha marcado un tiempo en un momento de profunda integración”, sostuvo Scioli a la agencia de noticias Télam tras el encuentro, y confió en que no se dañaría la relación que había construido con Bolsonaro.
Con el expresidente brasileño actualmente detenido en prisión domiciliaria, condenado a 27 años por haber intentado un golpè de Estado tras perder las elecciones de 2022 ante Lula, Scioli acumuló fotos y encuentros, interrumpidos por su breve paso como ministro de Producción (estuvo un mes en el cargo, entre junio y julio de 2022). El 10 de agosto de 2021, compartió una torta con Bolsonaro para celebrar su primer año como embajador.
En octubre de 2022, cuando Lula venció a Jair Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil, Scioli destacó la importancia del resultado “maravilloso” obtenido por el líder del PT. “Desde lo político, esto es maravilloso porque es un nuevo tiempo de esperanza de mayor integración, de un compromiso fuerte que tiene Lula con el Mercosur y Latinoamérica. Y en especial por la relación particular que mantiene con el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta”. señaló.
su victoria en la primera vuelta,@FlavioBolsonaro,pic.twitter.com/qKqHlfj3xI,October 5, 2026,Daniel Scioli,Flavio Bolsonaro,Lula da Silva,Conforme a
POLITICA
El gobierno de Trump destacó el liderazgo regional de Milei para impulsar el combate contra el antisemitismo

WASHINGTON.- En un nuevo guiño en la estrecha relación entre los gobiernos de Estados Unidos y la Argentina, el funcionario de Donald Trump a cargo de monitorear y combatir el antisemitismo volvió a elogiar el liderazgo regional del presidente Javier Milei en esa materia y su trabajo para impulsar los Acuerdos de Isaac, una iniciativa diplomática que busca fortalecer la cooperación entre Israel y países latinoamericanos.
El rabino Yehuda Kaploun, enviado especial norteamericano que en mayo pasado fue recibido por el líder libertario en la Casa Rosada, elogió además la “transformación” en la Argentina desde los atentados en Buenos Aires contra la embajada israelí (1992) y la AMIA (1994) y que esperan sumar a más países a la iniciativa que Milei lanzó en abril pasado junto al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, uno de sus principales aliados internacionales junto a Trump.
“Creo que estamos viendo señales de cómo América Latina se está transformando ante nuestros ojos en muchos aspectos. Por ejemplo, si observamos a la Argentina, hace 32 años sufrió atentados perpetrados por terroristas iraníes contra la embajada de Israel y la AMIA. Hoy, en cambio, vemos que los judíos no temen caminar por las calles y que la gente se desplaza con respeto y dignidad”, dijo Kaploun en una conferencia de prensa en Washington.
“Se aprecia cómo un país puede transformarse mediante acciones positivas y cómo, con el liderazgo adecuado, es capaz de alzar la voz y confrontar el odio”, añadió enviado especial norteamericano, quien en junio pasado había participado del acto desarrollado en esta capital por el 32° aniversario del atentado a la AMIA, en el que murieron 85 personas.
En ese momento, Kaploun había destacado a la Argentina como uno de los socios “más importantes” de Estados Unidos en la lucha contra el antisemitismo.
En la conferencia de prensa de esta mañana, al hablar de los avances sobre los vínculos de la comunidad judía en la región, Kaploun dijo que eso “está ocurriendo en toda América Latina a múltiples niveles”, una “transformación” que es bien evaluada por el gobierno de Trump.
“En cuanto al presidente Milei, es un líder que está trabajando en los Acuerdos de Isaac”, destacó el enviado especial norteamericano, que calificó como “histórico” que la Argentina lidere este esfuerzo a nivel regional.
En abril pasado, el Presidente y Netanyahu anunciaron en Jerusalén el lanzamiento de ese iniciativa, un marco estratégico destinado a fortalecer la cooperación entre la Argentina, Israel y socios afines en América Latina, con la lucha contra el terrorismo y el antisemitismo como uno de sus ejes.
“Hay algo que anda muy mal en términos generales. Estamos ante niveles sin precedentes de odio y antisemitismo. Se necesitan verdaderos líderes que den un paso al frente y digan que este comportamiento no se tolerará ni es aceptable. Ahí es donde aparecen líderes como Milei, que se alzan y dicen que todo ciudadano judío es bienvenido, del mismo modo que lo es cualquier otro ciudadano”, dijo Kaploun este lunes.
La Argentina además ostenta actualmente la presidencia de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), que asumió en marzo pasado. Es el primer país de América del Sur en liderar ese organismo internacional.
El enviado especial de Trump señaló en tanto que esperan que el mes que viene más países se sumen a los Acuerdos de Isaac, que están inspirados en la visión de los Acuerdos de Abraham de Trump para lograr la normalización de relaciones diplomáticas entre Israel y varios países árabes.
“En noviembre se celebrará una conferencia en la que esperamos sumar más países latinoamericanos. La República Dominicana acaba de anunciar su adhesión. Colombia está reconsiderando su postura, y países como Guatemala, Paraguay, Costa Rica y Chile también están en conversaciones al respecto”, dijo Kaploun, que se mostró elogioso del giro respecto a la relación con Israel del presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, luego de que su antecesor, Gustavo Petro, rompiera las relaciones bilaterales.
“Esta es una oportunidad para lograr una transformación regional en la que las personas se unan contra el odio […] Un deber primordial de cualquier nación es proteger a sus propios ciudadanos. Esto incluye a la comunidad judía, y hay países que están fracasando estrepitosamente en este aspecto”, añadió.
El mes pasado, durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, Netanyahu se reunió con los presidentes Santiago Peña, de Paraguay; José Raúl Mulino, de Panamá, y Rodrigo Paz, de Bolivia, y los invitó a unirse a los Acuerdos de Isaac, en momentos en que se expanden en América Latina gobiernos afines a la administración Trump.
Incluso, este lunes la oficina de Netanyahu felicitó al candidato brasileño Flavio Bolsonaro por haberse impuesto en la primera vuelta de las elecciones, y le deseó “buena suerte” de cara al balotaje del próximo 25 de octubre frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
“Espero con interés restaurar la extraordinaria amistad entre Israel y Brasil. Mis mejores deseos por tu gran victoria, amigo”, señaló el premier.
uno de sus principales aliados internacionales,@FlavioBolsonaro,October 5, 2026,Guillermo Idiart,Javier Milei,Donald Trump,Estados Unidos,Conforme a
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