POLITICA
No es el periodismo. Es la economía

Si lo miramos desde su llegada, el Gobierno tiene una historia ciclotímica. Su relación con el electorado, con la opinión pública, y la imagen que la sociedad se va formando de él, es muy cambiante: hay momentos de picos de enamoramiento o de adhesión y valles de rechazo, de desencanto. Como una especie de montaña rusa.
Hoy tenemos un dato relevante: es un nuevo Índice de Confianza en el Gobierno, que elabora la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), que habla de una caída muy brusca. Importa tener en cuenta la trayectoria para entender que pueden ser fenómenos transitorios. Por ejemplo, a mediados de 2024, después de la sanción de la Ley Bases, el Gobierno tuvo un pico de popularidad y de aceptación muy importante. Podemos recordar lo que pasó a mediados del año pasado, antes de las elecciones de la provincia de Buenos Aires, en agosto, septiembre, cuando tuvo una gran caída.
Una vez que ganó las elecciones de octubre, logró aprobar el presupuesto, la reforma laboral, la ley de inocencia fiscal y de nuevo alcanzó un índice de gran consideración popular, del que después se derrumbó y se sigue derrumbando. El Índice de Confianza en el Gobierno de la Di Tella que conocimos este lunes es de 2,02. Es un índice de confianza que va de 0 a 5. En términos porcentuales, respecto de la situación del mes pasado, disminuyó 12,1%. Es una caída muy importante, que tiene impactada a la Casa Rosada y también a gente que confía mucho en el oficialismo, que cree que todo anda bien, y para la cual esto representa un toque de atención.
¿Por qué es importante ponerlo en perspectiva? Porque en septiembre del año pasado había estado no en 2,02 sino en 1,9. Es decir, había estado todavía por debajo de este índice. Esto implica que no es el peor índice de toda la historia del Gobierno. También, en agosto del 2025, antes del cheque de Scott Bessent, en las vísperas de las elecciones bonaerenses, la caída no había sido del 12% como ahora, sino del 13%. Y el oficialismo, después de eso, se recuperó. Lo que hay que preguntarse es si esto es una caída que va a seguir pronunciándose o si se va a poder recuperar.
Por otra lado, hay un gráfico de Fernando Marull, que toma siempre en comparación el Índice de Confianza en el Gobierno y lo que saca el oficialismo en las elecciones. Hay una especie de correlación misteriosa entre el índice de confianza del gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella y el porcentaje que sacan los oficialismos desde siempre.
Por ejemplo, si miramos las últimas elecciones de octubre y convertimos de 0 a 100 ese índice que va de 0 a 5, el índice estaba en 42%, que es lo que sacó el Gobierno en las urnas. De aquí, deduce Marull y deducimos nosotros, siguiendo esta correlación, hoy el Gobierno sacaría 40% de los votos, según esta caída, o a raíz de esta caída del 12% de abril.
Ahora bien, esto coincide con otras mediciones. El encuestador y sociólogo Hugo Haime hizo su estudio mensual de abril, que le dio un 34% de aprobación para la gestión de Milei. En esta medición de Haime, si miramos todos los números desde que llegó Milei al poder en diciembre de 2023, es la situación más baja. Perforó su piso, que había sido de 37% en marzo y en septiembre, cuando perdió las elecciones bonaerenses. Hoy está en 34%, su peor situación en toda la trayectoria. Mientras que sube la desaprobación, el rechazo hoy lo tenemos en 63%. También, en el caso del rechazo, es el valor más elevado. 34% es el piso.
Hay otra novedad: igual que el 34% que perfora el piso de aceptación de Milei, hay un dato que aparece por primera vez en las mediciones de Haime. El grupo que dice que los problemas económicos del país se deben a la política económica de Milei es más grande que el de los que dicen que se debe al kirchnerismo. Es decir, la gente empieza, como pasa siempre en la segunda parte de los mandatos, a ver negativamente al gobierno. Cae la aceptación y empieza a atribuir los problemas al oficialismo. Es como si hubiera un diálogo en el que el electorado le dice al Gobierno: “Por tus méritos te premié con el triunfo de octubre del año pasado, pero ahora ya empiezo a pensar que los problemas son imputables a tu acción y no a la herencia recibida”. Esto es lo que aparece en este gráfico de Haime, por primera vez. Los que dicen que se debe a los dos por igual son el 26%. Esto es un cambio importante en la consideración de responsabilidades del gobierno.
¿Se puede revertir este cuadro? Están los que dicen que sí, que se puede revertir porque los factores que lo están determinando son ocasionales. Básicamente, el deterioro del ingreso y del salario real por una inflación que fue muy alta en los últimos meses y que ahora va a empezar a descender porque fue alta por razones de la coyuntura. Entre ellas, el aumento en el precio de los combustibles, que habrá que ver si se revierte o no —hay que seguir mirando lo que pasa en Medio Oriente—; el aumento en el precio de la carne; la devaluación del año pasado. Todos esos son factores episódicos que van a permitir que en los próximos meses la inflación disminuya y el salario, en alguna medida, se recupere. Es una interpretación.
Hay otra interpretación. Que si uno la pone bajo la lupa en serio, llevaría a pensar que este deterioro no es reversible. Y es la interpretación que está dominando hoy al oficialismo, tanto a sus dirigentes como a su base, o a parte de su base. Esa lectura es que acá hay un problema no real, sino un problema de imagen. Hay una percepción negativa. No tiene que ver con cómo el Gobierno está haciendo las cosas, tiene que ver con cómo esas cosas se ven. Y esas cosas que el Gobierno hace bien se ven mal, por culpa de la prensa. Entonces, si la respuesta para este problema de caída de imagen es cerrar la sala de periodistas de la Casa de Gobierno, muy probablemente hay muchas razones para pensar que el Gobierno se va a seguir derrumbando, porque va a tratar de aplicar una terapia que no es la correcta para la enfermedad que uno tendería a diagnosticar.
Sigue habiendo un problema, del que venimos hablando eternamente: ¿esto se va a politizar? Esta caída de imagen, esta caída en la consideración de la gente, este haber roto el piso del 37% y estar en 34% de aprobación, ¿va a haber alguien que lo capitalice? ¿Va a haber alguien que tenga un relato, una narrativa capaz de movilizar al electorado detrás de otra fuerza política alrededor de este deterioro del Gobierno? Esta es la gran pregunta.
Lo que vemos es que la oposición empieza a moverse. Mauricio Macri empieza a armar una fuerza alternativa. No sabemos con qué destino. Si esa fuerza alternativa termina anclado en una candidatura presidencial, él está pensando en muchos candidatos; uno de ellos es Rogelio Frigerio, el gobernador de Entre Ríos. Otro candidato en el que piensa, aunque no lo diga o aunque ni lo diga en público, es él mismo. Piensa también en empresarios: empieza a circular el nombre de Jorge Brito, expresidente de River Plate y accionista de Banco Macro. Brito está más ligado al peronismo, o a la idea de competir dentro del peronismo. Empieza a descongelarse la oposición.
Por otra parte, un peronismo liderado por Juan Manuel Olmos, de la Capital Federal-, y por Victoria Tolosa Paz, de la provincia de Buenos Aires, va a presentar en público este 1 de mayo una propuesta de poskirchnerismo o de deskirchnerización, planteando una idea central: el peronismo debe revisar su discurso económico, o, dicho de otra manera, debe aceptar que hay un consenso de la sociedad favorable a la estabilidad y a cierta racionalidad económica que supone manejar bien las cuentas fiscales y no financiarse con emisión generadora de inflación. Esta es una novedad. ¿Qué alcance va a tener lo que empieza este 1° de mayo en ese proceso de renovación dentro del peronismo? Habrá que ver. Pero empieza a descongelarse la política y empieza a haber movimientos tratando de capturar este malestar de la gente en contra de Milei.
Sin embargo, hay un problema evidentemente económico. ¿Qué alcance tiene? ¿Es reversible? Eso lo veremos en los próximos meses. Pero si uno mira, por ejemplo, los números en el patentamiento de autos, si mira abril contra abril del año pasado, la caída es del 22%. Hay marcas que cayeron muchísimo. El promedio es 22%. Si miramos el primer cuatrimestre de este año contra el primer cuatrimestre del año pasado, el patentamiento de autos —que es un síntoma muy elocuente de la economía y afecta a un sector que genera mucho empleo— fue, cuatrimestre contra cuatrimestre, del 7%.
La construcción sigue parada. Porque los costos internos están subiendo mucho y hacen que construir un metro cuadrado hoy cueste, más o menos, US$1600 para un departamento como el de los Adorni, más o menos ese tipo de propiedad. Para vender algo que cuesta US$1600 construirlo, el precio que hay que fijar a esa propiedad es un precio que muy probablemente se va del mercado.
Este lunes se publicó una nota en , de María Julieta Rumi, que habla de consumo masivo. Nos dice que cayó 5% el consumo interanual en marzo. Es una caída importante. Nos da otro dato, que es un dato de época: un aumento importantísimo del comercio online, del canal digital, 34% mayor este año en marzo respecto de marzo del año pasado. Esto tiene un impacto enorme sobre el empleo. Esto no refleja solo el mecanismo de la economía, refleja el impacto que tiene la tecnología sobre el comercio y explica la cantidad de locales cerrados que uno ve en las grandes avenidas de Buenos Aires. Ahí hay otro problema que genera también malestar, más allá de cual sea su origen.
Por otro lado, hay un cuadro realizado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que muestra sobre la carga económica que tiene, en el salario, lo que las familias deben. La cuenta que hace el BCRA para hacer estos gráficos consiste en tomar todo el volumen de deuda y ponerlo en relación con todo el volumen de la masa salarial formal, no de los trabajadores informales. Interesa este dato: aumenta, en 2024 y 2025, el endeudamiento con tarjetas. Esto tiene que ver con que el salario no alcanza y con que, para mantener el dólar quieto —para que la gente que tiene pesos no vaya al dólar y presione para que el dólar suba—, el Gobierno ha mantenido durante mucho tiempo la tasa de interés muy alta. Y eso tiene un efecto recesivo y un efecto letal sobre aquel que tiene una deuda, más aún sobre aquel que tomó crédito aprovechando que en la época de Alberto Fernández la tasa de interés era muy baja, por debajo de la inflación, y las deudas se licuaban. Ahora no se licúan más y tiene este impacto, que genera también un estado de ánimo político.
¿Por qué es importante todo esto que estamos caracterizando? Caída del consumo, caída en la venta de bienes como los automóviles, endeudamiento alto que impide el consumo. ¿Por qué? Porque al final termina afectando la recaudación. Y al Gobierno se le vuelve cada vez más esquivo un objetivo principal, el objetivo de este programa, que es mantener el superávit fiscal. Entonces, lo que hay que preguntarse es si el Gobierno puede revertir estas caídas en el sistema productivo, en el consumo, en la industria, en la construcción, para poder recuperar recaudación y sostener la gran promesa, que es un ordenamiento fiscal que facilite la marcha de la economía, la inversión y que haga que el Estado pueda ir perdiendo peso sobre la economía.
Acá hay un problema, que es la deuda, porque el superávit fiscal es una meta muy importante y muy exigente si uno tiene en cuenta el nivel de deuda que tiene la Argentina y las dificultades para endeudarse o renegociar ese pasivo. No es solamente el volumen de la deuda: es la tasa de interés que paga, por un riesgo país muy alto.
Frente a este problema, Luis Caputo y su equipo económico obtuvieron un logro la semana pasada en Washington, durante la reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional. Negociaron con el Banco Mundial (BM), con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y con la CAF un paquete de crédito que, en conjunto, ronda los US$4000 millones. ¿Para qué? Para poder usar esos dólares como garantía. Primero se pensó en la emisión de un bono, pero no emiten un bono. Van a pedir un crédito en bancos privados. Y a esos bancos les van a decir: “Si no creés en mí, si no tenés confianza en mí y, por lo tanto, me vas a cobrar una tasa muy alta, que a mí se me va a hacer muy difícil pagar, confiá en el Banco Mundial, confiá en el BID, confiá en la CAF”. El Tesoro pone US$4000 millones como garantía de un préstamo total que sería de entre US$8000 y 10.000 millones.
Es una apuesta a que baje el nivel de riesgo o, dicho de otra manera, es una forma de alquilar credibilidad ajena. Es una prueba de que la Argentina tiene que tercerizar en organismos de crédito multilateral la credibilidad que no tiene. Casi de la misma manera en que terceriza en la Justicia de Nueva York la falta de credibilidad de su sistema judicial. “Si usted quiere invertir, yo le garantizo que, en caso de un conflicto, va a ir a la jueza Loretta Preska, no al juez Ariel Lijo, por nombrar un caso”: esa sería la idea.
Esto le va a permitir al Gobierno, en alguna medida, despejar un problema importantísimo, que es el de la deuda pendiente. Una deuda de más o menos US$20.000 millones que vence el año que viene. La que tiene pendiente este año de pago son más o menos US$10.000 millones.
Esto, a la vez, plantea varias curiosidades teóricas, políticas y prácticas. Una de ellas tiene que ver con la teoría de Milei, con la teoría de este gobierno, si queremos decirlo con mayor claridad, con esta filosofía o religión de capitalismo hiperliberal austríaco. ¿Por qué? Porque, a la hora de financiarse, en vez de ir al mercado y emitir un bono, no lo hace porque teme que el mercado no confíe en él. Este es el gran temor del Gobierno y es la gran herida narcisista de un Ejecutivo cuyo equipo económico viene justamente del mercado financiero, específicamente del negocio con bonos, que es a lo que se dedicó “Toto” Caputo toda su vida. Pero ahora va a pedirle a los Estados.
El Estado, que es un ente maldito para Milei, finalmente es el que le termina prestando, porque hay que recordar que el Banco Mundial, el BID y la CAF son entidades interestatales. Esos créditos se negocian con gobiernos, no con el mercado financiero, no con agentes privados. Más aún, el cheque de Scott Bessent, que rescató al Gobierno de la crisis a mediados del año pasado, cuando el equipo económico se hundía, es un cheque estatal: es el Tesoro de los Estados Unidos, no es de un banco. Cuando se le pidió plata a los bancos, los bancos dijeron: sí, pero queremos que la garantice el Tesoro de Estados Unidos, no confiamos en el programa argentino. No ocurrió.
El Gobierno tiene derecho a decir que no es solo una desconfianza en él: es la tradición de incumplimiento de la Argentina la que también lo condiciona. Y, obviamente, tiene razón en alguna medida en eso. Pero todavía no han logrado que el mercado financiero, al que mira Milei como la panacea, confíe en el programa.
Hay otro detalle importante, que es más que un detalle. Con este endeudamiento el Gobierno va acumulando deuda con el Fondo, con el BID, con el Banco Mundial, con la CAF, que es deuda que no se puede “defaultear” ni se puede renegociar. ¿Esto qué produce en el mercado? Que aquel que dice: “le voy a comprar un bono al Gobierno argentino, o tengo bonos del Gobierno argentino”, tiene que pensar que, si más adelante a alguien se le ocurre renegociar la deuda, hacer un recorte, van a ir por él. Porque todo lo demás no es susceptible de ser recortado: es deuda con Estados, con organismos multilaterales, con los que no hay reestructuraciones de deuda.
Entonces, el famoso “riesgo Kuka”, la posibilidad de que venga, supongamos, Axel Kicillof, muy estatista, muy anti-mercado financiero privado, y reestructure, aumenta con esta estrategia de financiamiento del Gobierno. Los funcionarios alimentan aquello que pretenden exorcizar.
Hay otro aspecto importante de todo esto. Uno se puede preguntar: ¿por qué le prestan esos bancos?, ¿por qué el Banco Mundial?, ¿por qué la CAF?, ¿por qué el BID le presta a Milei?, ¿por qué es más fácil ir a ellos? Por una razón geopolítica. ¿Le prestan porque confían en el destino de la economía argentina? Probablemente sí. Pero hay una razón más importante que esa. Le prestan por el juego internacional de Milei, por el alineamiento con Donald Trump, por su papel en la guerra de Medio Oriente, por su discurso anti chino. Hay un papel enorme de EE.UU. en las decisiones de esos organismos. Quiere decir que también, en ese sentido, es un Gobierno que depende de decisiones estatales y políticas mucho más que de la consideración de la iniciativa privada y del mercado.
Este dato de la geopolítica, esta importancia de la geopolítica en la inserción de Milei en el mundo, explica algo muy importante que sucedió la semana pasada: la llegada a la Argentina de un personaje extraordinariamente relevante en el mundo de las finanzas, en el mundo de la información y, sobre todo, en el mundo de la defensa y de la inteligencia, del espionaje. Se llama Peter Thiel. Para entender esto habría que releer a Giuliano da Empoli, autor de El mago del Kremlin, de Los ingenieros del caos. Su último libro, brillante, La hora de los depredadores. “El caos ya no es el arma de los insurgentes, es el sello del poder”, ese es el subtítulo, o la consigna debajo del título.
¿Qué dice da Empoli? Dice que el partido de la política ya no se juega donde lo jugó la democracia en los últimos 100 o 200 años. Se juega en otro lado. Han aparecido 20 personas que manejan los flujos de datos, los flujos informativos. Manejan Facebook, manejan X, manejan las grandes plataformas donde circulan datos. Y con ese poder, que es el poder de la información, son capaces de condicionar a la democracia. Y tienen la expectativa, el deseo, el sueño de gobernar la vida pública a partir de esos algoritmos que regulan el flujo de datos. Y, sostiene da Empoli, los líderes, sobre todo los líderes de derecha populista —Trump, Milei, probablemente Bolsonaro—, se inclinan ante ese nuevo poder.
En este contexto, podríamos decir político y civilizatorio, llega Peter Thiel a la Argentina, fundador de PayPal, que después vende; uno de los inversores más tempranos en Facebook, y hoy dueño de una empresa que se llama Palantir. Es una empresa de manejo de datos, importantísima en la formulación de inteligencia artificial, gran proveedora del Pentágono y de la CIA. Gran protagonista de la guerra en Ucrania, del ataque israelí sobre la Franja de Gaza y de la guerra en Irán. Este señor llegó a la Argentina, compró una casa en Barrio Parque y piensa quedarse en Buenos Aires varias semanas. ¿Para qué? ¿Cómo es que semejante personaje tiene interés en permanecer? Dice la versión oficial: “quiere comprar campos”. Una persona de ese volumen económico manda a alguien a comprar los campos, no necesita estar viviendo en Buenos Aires.
¿Por qué quiere estar acá? Dos razones. La primera: es muy probable que el propio Thiel esté embarcado en una carrera política que puede terminar en un cargo importante de los Estados Unidos. Y Thiel quiere venir a ver cómo funciona un laboratorio que mira todo el mundo. Tiene razón Milei cuando dice “no soy un fenómeno barrial”. Es el laboratorio de esta derecha argentina encarnada por Milei, que sintoniza con estas ideas de fin del Estado y el manejo de la sociedad y del mundo por el software. Viene a ver si es consistente este experimento, si es exportable, si él podría encarnar un liderazgo de este tipo en Estados Unidos.
Por otra parte, puede haber otra razón, que es con la que especula mucha gente, sobre todo después de un almuerzo que él tuvo con Santiago Caputo, “El mago del Kremlin”, que maneja ARCA, gran base de datos; que maneja la SIDE y, dentro de ella, una dirección de ciberespionaje; y que tiene acceso a los datos de la Anses. ¿Hay un interés del Gobierno argentino de aprovechar la amistad con Thiel para manipular de alguna manera los datos? Se puede ir un paso más allá, y es solo una pregunta. Por ejemplo, Elisa Carrió contesta que sí a esta pregunta. ¿Hay interés del gobierno argentino en aprovechar esta alianza con un gigante en el manejo de la información y de los datos para manipular las elecciones? Al estilo de Cambridge Analytica, aquella empresa ligada a Facebook, de la que Thiel es inversor, en elecciones pasadas en la Argentina. Es una pregunta inquietante sobre el estado de la democracia. Es una pregunta inquietante sobre cómo va a ser la batalla electoral.
Pero se puede ir más allá de lo instrumental. ¿Cuál es la formación de Thiel? Es filósofo. Estudió filosofía en Stanford. Y su socio, Alexander Karp, estudió filosofía en Alemania. Thiel mismo es alemán nacionalizado estadounidense.
Este vínculo le da a Santiago Caputo, a los ojos de Milei, un poder que está lejos de tener Karina Milei en la interna de La Libertad Avanza. Avanzó varios casilleros después de ese almuerzo Caputo en el entorno presidencial. La guerra sigue. Entre Santiago Caputo y Karina Milei: no hay diálogo desde hace meses. Y esa guerra se traslada a la Justicia. Y en la Justicia hay novedades. ¿Por qué se traslada a la Justicia? Porque el lugar más apreciado del cual la hermana del Presidente pudo desplazar al asesor es el Ministerio de Justicia.
Varias novedades en la Justicia. Una que hay que anotar rápidamente, importantísima: una pelea feroz dentro del kirchnerismo, del empresariado kirchnerista. En su declaración en la causa Cuadernos, Cristóbal López dice algo así como: “A mí me metieron en esta causa para sacar a Sebastián Eskenazi, porque Eskenazi era amigo y algo más —dice López—, como si fuera financista, del juez Claudio Bonadio. Uno de los imputados en esta causa, Ernesto Clarens, nombró a Eskenazi en medio de todas las coimas de la causa Cuadernos y después lo sacó y me puso a mí”. ¿Hubo ese nivel de manipulación? ¿Ese es el poder de Eskenazi sobre el fallecido juez Claudio Bonadio? ¿Está Eskenazi detrás de la causa Cuadernos, como creía mucha gente, detrás de Bonadio, para vengarse de Cristina Fernández de Kirchner por la estatización de YPF? Preguntas que quedan flotando después de la declaración muy dura de Cristóbal López.
Pero hay una novedad que se produjo en estas horas, mucho más actual, y tiene que ver con el juez Juan Galván Greenway. Hablamos de este juez varias veces. Es un juez penal económico, candidato de Juan Bautista Mahiques a ocupar la Cámara Federal en lo penal económico. Este juez, de primera instancia, acaba de sobreseer el viernes pasado a Claudio “Chiqui” Tapia en una causa de lavado de dinero por un arreglo en un partido amistoso entre la selección argentina y la selección israelí. Este sobreseimiento es estratégico porque puede terminar en que sea cosa juzgada ese caso y a Tapia no se lo pueda investigar por lavado de activos en otras causas de las muchas que tiene abiertas. Aparece, entonces, la pregunta de si ahora lo van a nombrar camarista a Greenway como agradecimiento por este salvataje a Claudio Tapia. No el gobierno, Mahiques. Porque el amigo de la AFA, el que tiene relaciones con Toviggino, el que tiene relaciones estrechísimas e históricas con Tapia es el ministro de Justicia, que pareciera, como creen algunos amigos de Milei, estar más interesado en resolver los problemas de Tapia y Toviggino, y en cubrir las vacantes que tiene el Poder Judicial mandando pliegos seleccionados por él, como Greenway o como el juez Catania, que es otro candidato a ocupar esa cámara, que en resolver los problemas de los Milei, que para eso lo nombraron ministro de Justicia.
Ahora, no solamente se puede resolver el problema de Tapia en el juzgado de primera instancia, sino que, si después Greenway y Catania terminan siendo camaristas, convalidan lo que se hizo en escalones más abajo. ¿Por qué importa esto? Porque, mientras tanto —lo digo irónicamente—, el pobre Manuel Adorni sigue vapuleado. Tapia va salvando la ropa. Adorni está siendo vapuleado y, por otra parte, protegido por el Gobierno, que va a ir el miércoles a tomar lo a él como bandera en una lucha verbal, que veremos qué nivel de agresividad tiene en la Cámara de Diputados.
Es importante el tema. ¿Por qué? Por esto: otra encuesta de Haime nos muestra que, por primera vez, el Presidente rompe el piso de 37% y está en 34% de consideración popular positiva. Por primera vez, el grupo de los que creen que los problemas económicos son imputables a Milei más que al kirchnerismo aparece este mes. Y, por primera vez, en la encuesta de Haime aparece como principal problema la corrupción por encima de los bajos salarios. ¿Tendrán que ver unas cosas con las otras? Ese es uno de los misterios de la política.
caída muy brusca,cerrar la sala de periodistas de la Casa de Gobierno,empieza a armar una fuerza alternativa,patentamiento de autos,LA NACION,la carga económica que tiene, en el salario, lo que las familias deben,un paquete de crédito,Axel Kicillof,Peter Thiel,Elisa Carrió,Cámara de Diputados,Carlos Pagni,Javier Milei,,Conforme a,Javier Milei,,Minuto a minuto. Javier Milei y sus medidas, en vivo: defensa del Gobierno a Manuel Adorni y reacciones a los nuevos paros gremiales,,Karina y Adorni, en la misma mesa. Milei habló sobre la suba de la inflación y dijo: “No nos vamos a apartar un ápice de nuestra ortodoxia”,,Pagó un precio récord. Peter Thiel compró una casa en el barrio más exclusivo de Buenos Aires enfrente de Susana Giménez
POLITICA
Diputados abre el debate por el endeudamiento de las familias: hay casi 50 proyectos y buscan consensuar propuestas

Las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor de la Cámara de Diputados se reunirán este martes para comenzar a buscar acuerdos sobre los proyectos destinados a abordar el endeudamiento y la morosidad de las familias. El plenario fue fijado luego de que la Cámara Baja aprobara por unanimidad un emplazamiento que estableció un cronograma de trabajo y fijó para el 29 de septiembre la firma de los dictámenes.
En total, hay cerca de 50 iniciativas presentadas por distintos bloques de la oposición. Este lunes se sumó una propuesta de los diputados cordobeses que responden al gobernador Martín Llaryora y forman parte de Provincias Unidas.
Ese proyecto plantea crear una línea de préstamos destinada a las personas que se encuentran en situación 2 o 3 en la Central de Deudores del Banco Central. La iniciativa permitiría refinanciar las obligaciones mediante créditos de mayor plazo y menor costo financiero.
Los préstamos serían otorgados por bancos que adhieran voluntariamente al programa y contarían con beneficios impositivos destinados a reducir el costo financiero, además de fondeo proveniente del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES. Según la propuesta, el Estado no asumiría las deudas privadas.
Los créditos se ajustarían por UVA, tendrían una tasa máxima del 7,5% anual y un plazo de cinco años para su cancelación.
La diputada Alejandra Torres explicó los fundamentos de la iniciativa: “No hay un problema de deuda por irresponsabilidad. Tomar un crédito es parte de la dinámica de cualquier familia y motoriza el crecimiento, como ocurre en los países más desarrollados. El problema son las tasas desproporcionadas, por eso proponemos una salida donde cada parte hace su esfuerzo”.
Cómo será el debate en las comisiones y cuáles son los proyectos que tienen más respaldo
El emplazamiento aprobado por la Cámara de Diputados el miércoles pasado estableció un cronograma de reuniones para este martes 15 y los días 22 y 29 de septiembre, siempre a las 14. En el último encuentro está prevista la firma de los dictámenes.
Las iniciativas fueron giradas a las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor, pero no a Presupuesto y Hacienda. El bloque oficialista que conduce Gabriel Bornoroni recibió favorablemente esa decisión, bajo la premisa de que las medidas que finalmente se acuerden no deberían generar impacto fiscal.
Santiago Pauli ya llevaba dos semanas realizando reuniones con invitados y trabajando sobre un esquema similar al que finalmente aprobó la Cámara. A partir del emplazamiento, los bloques opositores buscan ahora acercar posiciones y reducir el número de propuestas para avanzar con textos consensuados.
Entre los proyectos mejor posicionados aparecen los del radical Pablo Juliano y la diputada de la Coalición Cívica Mónica Frade. También existen iniciativas impulsadas por Unión por la Patria.
Juliano propuso crear un Régimen de Protección y Defensa de Usuarios Financieros y Prevención del Sobreendeudamiento en el Sistema de Crédito. La iniciativa busca fomentar el acceso responsable al financiamiento, prevenir situaciones de sobreendeudamiento y aumentar la transparencia de las condiciones de contratación.
También apunta a reforzar la responsabilidad de las entidades al momento de otorgar créditos y promover la inclusión financiera.
Frade, en tanto, centró su propuesta en el uso responsable de las tarjetas de crédito. El proyecto establece que las entidades emisoras deberán ofrecer a sus clientes la posibilidad de fijar límites de gasto definidos por los propios usuarios, con el objetivo de prevenir situaciones de sobreendeudamiento.
La Libertad Avanza prepara un dictamen propio y pone el foco en el costo real de los créditos
La Libertad Avanza también trabaja en una propuesta propia para llevar al recinto. El eje estará puesto en las medidas vinculadas con el Costo Financiero Total (CFT), el indicador que refleja cuánto termina pagando efectivamente una persona por un crédito al sumar intereses, comisiones, seguros y otros cargos.
En las reuniones de la Mesa Política de la Casa Rosada, de las que participa el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, la senadora Patricia Bullrich presentó una propuesta para implementar un sistema que brinde información más clara y explícita antes de contratar un préstamo.
El objetivo es que los usuarios puedan conocer de antemano el costo real del financiamiento y comparar las condiciones antes de asumir una deuda.
La iniciativa involucraría al Banco Central, los bancos y las empresas fintech en los mecanismos de refinanciación y en la revisión de la forma en que se informa el CFT.
A partir de ese planteo, el oficialismo prepara un dictamen alternativo, que buscará presentar el 29 de septiembre, cuando las comisiones firmen los distintos despachos.
De esta manera, La Libertad Avanza pasó de mantenerse al margen de las primeras propuestas sobre endeudamiento familiar a trabajar en una alternativa propia, mientras la oposición intenta consensuar un texto que reúna parte de las casi 50 iniciativas presentadas.
deudas, familias, Diputados
POLITICA
Realismo libertario: Milei reclama a su tropa una defensa cerrada del plan económico y busca reactivar sus proyectos

Desde que retomó la actividad en la Casa Rosada, Javier Milei suma encuentros con ministros y legisladores, y los dedica centralmente a la marcha de la Economía, no con sentido académico sino para reclamar una defensa activa, y cerrada, del plan de Gobierno. Lo acaba de repetir en el inicio de esta semana, marcada además por la intención de reactivar proyectos propios en el Congreso. El oficialismo tiene pendiente una extensa lista de iniciativas, algunas por ahora realmente complicadas, como la reforma electoral con eje en la eliminación de las PASO. Y añade también como objetivos prioritarios el Presupuesto 2027, desde este martes, y el texto sobre Malvinas. En el fondo, es un clásico: intensidad política cuando los números no acompañan, al menos como se esperaba. Algo así como realismo libertario.
Las reuniones referidas y la significativa actividad presidencial en redes sociales asoman en espejo con la economía. La batería está dirigida a contrarrestar lo que el círculo de Olivos percibe como preocupación en el interior del oficialismo, alimentada por el olfato de algunos libertarios y variadas encuestas, no sólo ni principalmente las que circulan de manera pública. Es llamativo, pero para aplacar las inquietudes propias no alanza ya con lo ocurre en las otras veredas: el peronismo/kirchnerismo embarrado en sus internas y otras franjas políticas dispersas, fragmentadas.
La reiteración del mensaje de Milei ante funcionarios, diputados y senadores se produjo después de una semana que dejó a la vista un cuadro de datos contrapuestos, pero distante del concepto de economía con dos velocidades. Algunos, aún con los cuidados del caso, prefieren la figura de la K para describir sectores en alza y rubros en caída. El Gobierno celebró la desaceleración del IPC de agosto (1,7%) dos días después de la difusión de los informes del INDEC con registro de derrumbe en la industria y en la construcción. Pero además, en los últimos días se consolidó entre economistas de diverso perfil que el PBI cerrará el 2026 con un crecimiento módico, algo por encima de los 2 puntos porcentuales, lejos del cálculo inicial del oficialismo, que lo ubicaba en 5 puntos y tal vez un poco más.
Eso remite directamente al Presupuesto. El texto enviado por el Ejecutivo y aprobado por el Congreso para el 2026 fue superado por la realidad no sólo en cuanto a aquella cifra de crecimiento económico, sino además en materia de inflación anual, estimada en 10,1%. El acumulado en los ocho meses ya cerrados trepa a 21,3%.
Por supuesto, no serán los únicos puntos de atención en el Presupuesto 2027. Están los más tradicionales, cruzados por las tensiones de estos tiempos, como Educación y en particular, financiamiento universitario. Del mismo modo, con similar eco de las disputas legislativas, serán considerados los montos proyectados para el área de discapacidad. Y esta vez, un foco se lo llevará Defensa. Importa qué partida será asignada al desarrollo de la Base Naval Integrada de Ushuaia.

Pablo Quirno y Carlos Presti visitaron el lugar la semana pasada. El viaje del canciller y del ministro de Defensa a Tierra del Fuego buscó destacar el giro del Gobierno sobre el reclamo de soberanía por Malvinas. También expuso que recién ahora pasó a ser una prioridad. Es una obra anunciada en el 2022 y que en la práctica, tuvo nulo o muy escaso avance desde entonces. Al regreso a Buenos Aires, en una entrevista, Presti expresó indignación por ese estado de cosas. Significativo, porque es una historia que involucra a la gestión de Alberto Fernández/CFK y también a la actual.
En lo inmediato, fuera de la cuestión presupuestaria, el Congreso espera el texto específico sobre Malvinas, bajo el título de Defensa de la Soberanía Nacional. La redacción del articulado demandaría unos días más para su “pulido”, en el ámbito de la Secretaría Legal y Técnica, según se dejaba trascender desde el oficialismo. En buena medida, tiene que ver con que Milei realizó un giro en este terreno.
El proyecto va al Congreso con categoría de prioritario, al igual que el Presupuesto 2027, de acuerdo con las indicaciones de Olivos a sus legisladores. Eso no significa que sean desatendidos los objetivos planteados desde hace tiempo. En ese lote, se destaca la reforma electoral y, en especial, la intención de anular las PASO, en función del proyecto reeleccionista de Milei. La decisión de retomar el tema en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, este martes, no significa que esté asegurado el trámite.
Por el contrario, se trata de un tanteo, que incluye el tratamiento de Ficha Limpia como gesto de LLA a sus aliados. Parece contemplar también y más seriamente alternativas para evitar que las primarias sean obligatorias. De todos modos, los trascendidos que se hacen circular desde oficinas libertarias no desarman los recelos de socios y dialoguistas. Por ahora, resultan confusas las señales a los jefes provinciales de buen trato con el Gobierno. El Presupuesto también debe ser contemplado en ese marco.
Menos complicada pinta esta semana la posibilidad de que el Senado tenga sesión, después de algunas frustraciones del oficialismo. Está previsto que el jueves sean tratadas en el recinto la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la segunda entrega de Inocencia Fiscal. Las prevenciones tienen que ver con “errores de cálculo” en anteriores intentos de sesionar. El último ejemplo: la caída de la sesión motorizada por LLA para debatir la ley de biocombustibles, hace una semana. No les dio el número, por desacuerdos con varios gobernadores.
Con todo, los encuentros encabezados por Milei no habrían girado en torno del trabajo legislativo. El Presidente utilizó la reunión con legisladores para señalar la necesidad de defender la política económica. Y el Gobierno difundió fotos que lo muestran utilizando un pizarrón para desarrollar sus argumentos. Campaña, ya sin vueltas.
Pablo Quirno,Carlos Presti,Base Naval Integrada de Ushuaia,Tierra del Fuego
POLITICA
El Gobierno reúne a la mesa política y busca avanzar con proyectos clave en el Congreso

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, encabezará este martes la reunión de la mesa política en una semana marcada por el envío del Presupuesto 2027, el proyecto sobre soberanía en Malvinas y el arranque del debate por la reforma electoral.
El encuentro está previsto después de la conferencia de prensa del vocero Adrián Ravier y reunirá al núcleo que coordina la estrategia parlamentaria.
Con la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, anunciada por el Presidente en cadena nacional, el gobierno quiere endurecer sanciones a empresas que operen en las Islas Malvinas y en la plataforma continental sin autorización argentina. Alcanza a prestadores y crea un Consejo de Seguridad Nacional.
El oficialismo evalúa ingresarlo por Diputados y considera que tiene más consenso transversal que el resto de la agenda, aunque no espera un tratamiento exprés.
El tercer frente es la reforma electoral. El martes la Comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados tiene prevista una reunión informativa.
El debate de la reforma electoral
Apurado por la Cámara Nacional Electoral, el oficialismo iniciará este martes el debate por la reforma electoral en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado. El proyecto, considerado clave para la reelección de Javier Milei, todavía no cuenta con los votos de sus aliados para uno de los puntos centrales: la eliminación de las PASO.
En esta discusión, el tiempo se vuelve un factor clave. En una acordada publicada el martes pasado, el máximo tribunal electoral advirtió que cualquier cambio en el sistema de votación vigente deberá comunicarse con anticipación para ser implementado en los próximos comicios.
“La eliminación de las PASO no va a suceder”, sentenció en diálogo con este medio un legislador oficialista que sigue de cerca la discusión. Las razones van más allá de la disputa electoral del próximo año: ningún actor político quiere desprenderse de una herramienta que podría serle útil.
Por eso, en Balcarce 50 consideraron la posibilidad de la suspensión, tal como se logró para las elecciones de 2025. Otra alternativa, menos atractiva para La Libertad Avanza, es la incorporación al debate de las primarias optativas para los espacios que necesiten dirimir sus internas.
“Suspenderlas o eliminarlas es más o menos lo mismo, porque lo que se está discutiendo es sobre cuál es el sistema electoral del año que viene”, afirmó a A24 a fines del mes pasado Patricia Bullrich, principal arquitecta de las negociaciones del oficialismo. Y agregó: “Lo que no queremos es que se acorte cuatro meses el Gobierno, el año que viene está casi perdido”.
SOCIEDAD2 días agoEntre arroyos y countries: vecinos intentan salvar el último pulmón rural del conurbano antes de que cambie para siempre
ECONOMIA2 días agoMás allá de la música, el nuevo negocio de Pablito Lescano, el líder de Damas Gratis
POLITICA2 días agoTrump habló de una posible guerra por Malvinas y dijo que podría intervenir para resolverla



















