El riesgo país subió a 442 puntos básicos por la volatilidad de los mercados internacionales, producto del conflicto en Medio Oriente. (AP Photo/Natacha Pisarenko)
Tras acercarse a los 400 puntos básicos a principios de la semana, el riesgo país revirtió la tendencia bajista, quedó al borde de las 440 unidades y no logró escapar a la volatilidad mundial que se acrecentó en las últimas jornadas por el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente.
Si bien la Argentina recibió noticias positivas como la mejora en la calificación de la deuda soberana por parte de Moody’s y la aprobación de garantías por USD 250 millones de la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe-, el deterioro del contexto internacional por las hostilidades en el Golfo Pérsico barrió con el aumento de las cotizaciones de los títulos argentinos.
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El índice, elaborado por JP Morgan, experimentó una suba semanal de 20 unidades y cerró en 437 puntos. La variable en cuestión calcula la probabilidad de que una nación no pague sus obligaciones en moneda extranjera. Se expresa en puntos básicos y representa la brecha entre el rendimiento de los bonos soberanos de ese país y los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados libres de riesgo. Un valor elevado indica mayores dudas sobre la capacidad de pago del país y suele dificultar el acceso al financiamiento y las inversiones.
La semana pasada, el indicador había tocado un mínimo desde abril de 2018 al ubicarse en los 403 enteros. Sin embargo, el agravamiento de la guerra entre Estados Unidos e Irán, sumado a la caída de las bolsas de Wall Street por un mal desempeño de las acciones de las principales empresas tecnológicas del mundo, potenciaron la aversión de los inversores y derivaron en una caída de las cotizaciones de los bonos argentinos.
En paralelo, el barril de petróleo volvió a superar los USD 100 por barril. Este viernes registraron una baja cercana al 3%, aunque se mantienen encaminados a cerrar la semana con un saldo positivo, impulsados por la inquietud ante posibles interrupciones en el suministro energético en el Mar Rojo y la posibilidad de una escalada en el conflicto en el Golfo Pérsico.
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El Brent del Mar del Norte, con entrega en septiembre, retrocedía 3,04 dólares, equivalente a un 3%, hasta ubicarse en USD 97,65 por barril. En la jornada anterior, el precio superó la barrera de los USD 100 por primera vez desde mayo, luego de que los hutíes, aliados de Irán, afirmaron haber atacado dos buques petroleros saudíes en el Mar Rojo. Pese a la caída de hoy, el contrato apunta a un avance semanal cercano al 9 por ciento.
Un informe de GMA Capital remarcó que la mejora de la nota soberana por parte de Moody´s “fue uno de los hechos más relevantes de la semana”. La agencia subió la calificación de largo plazo desde Caa1 a B3, igualando los recientes ajustes realizados por Fitch y S&P Ratings. A diferencia de esas agencias, Moody’s sostuvo su perspectiva positiva, lo que podría habilitar futuras mejoras en la nota crediticia en un plazo de entre seis y veinticuatro meses.
“La reacción del mercado fue inmediata. En la rueda posterior al anuncio, el riesgo país cayó 11 puntos básicos, hasta 410 pbs, mientras que el Merval avanzó 3% medido en dólares. Al mismo tiempo, el tipo de cambio revirtió parte de la suba acumulada en las jornadas previas: retrocedió 0,2%, hasta $ 1.478, y luego se estabilizó en torno a ese nivel”, detallaron desde la ALyC.
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El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente impactó de lleno en los mercados internacionales y, en consecuencia, produjo una nueva suba del riesgo país argentino. (Europa Press)
No obstante, los analistas destacaron que el impulso fue transitorio ya que el deterioro del escenario global “terminó revirtiendo gran parte de la reacción inicial del mercado: el riesgo país volvió a ubicarse en torno a 440 pbs, mientras que el tipo de cambio recuperó las bajas posteriores al anuncio y cerró la semana con una suba de 0,2%”.
“La mejora de la calificación no alcanzó para desacoplar la deuda argentina de la dinámica internacional. No obstante, en la medida en que el proceso de estabilización macroeconómica continúe, una mejor calificación podría ampliar el universo de inversores con capacidad de comprar estos activos y favorecer una compresión adicional de spreads”, sumaron.
Más allá de las noticias de Moody’s y la CAF, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a mayo arrojó la segunda caída intermensual seguida: 0,5 por ciento. A pesar de que la actividad económica mostró una variación interanual positiva de 0,2%, encadenó dos bajas consecutivas y profundiza la dinámica “en serrucho”: avances y retrocesos alternados, sin un crecimiento consolidado.
Reducir el riesgo país resulta clave para el gobierno de Javier Milei porque es una condición necesaria para recuperar el acceso a los mercados internacionales de crédito, cerrados para la Argentina desde 2018.
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Para que esto ocurra, el indicador debería ubicarse por debajo de los 400 puntos, e idealmente perforar el umbral de los 300 puntos. Solo en ese escenario sería factible que el país vuelva a financiarse en el exterior a tasas que el equipo económico considere razonables. Si se emitiera un bono en el exterior con los niveles actuales, rondaría el 9% anual, una tasa demasiado elevada bajo la consideración de la administración libertaria.
Aunque el programa financiero oficial está diseñado para cubrir los compromisos de deuda hasta fines de 2027 mediante alternativas que no incluyen la búsqueda de fondos en plazas internacionales (salvo por las garantías de organismos multilaterales), la compresión del riesgo país permitiría reducir considerablemente el costo del endeudamiento externo. Esto ampliaría el margen de maniobra ante eventuales imprevistos y abriría la puerta a nuevas fuentes de financiamiento de cara al proceso electoral del año que viene.
En el mercado prevén que la desaceleración de precios seguirá firme, aún con fluctuaciones. Los inversores actualizan carteras para cubrirse.
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Puntos importantes
La inflación de septiembre fue esperada, y la desinflación gradual proyectada seguirá, pese a tensiones electorales.
Milei buscará contener el dólar y la inflación en 2027 para su reelección, usando herramientas financieras.
El mercado se protege de la inflación con instrumentos CER, mostrando preferencia por bonos a corto y mediano plazo.
Milei saldrá con todo para calmar al dólar y la inflación en 2027
Activación de los swaps con China y Estados Unidos
Ventas de contratos de futuros de dólar
Entrega de cobertura cambiaria en el segmento de dólar linked
Venta de reservas del BCRA, en caso de que el tipo de cambio suba hasta el techo de la banda de flotación
El mercado busca cubrirse del avance de la inflación
Cautos respecto a la inflación: la letra CER X29E7 es considerada como una alternativa defensiva ante un escenario en el que la inflación vuelva a superar el 2% mensual y siga en esos niveles
Optimistas respecto a la desinflación: el Boncap T15E7 permite fijar una tasa nominal anual de alrededor de 25% (2% efectiva mensual). El rendimiento es superior a la inflación esperada, por lo que arrojaría una tasa real positiva en un plazo de tres meses
La mora del crédito a las familias bajó levemente en agosto, hasta el 12,81%, según datos del Banco Central. El indicador descendió 0,13 puntos porcentuales frente a julio, a partir de una reducción del 0,98% en términos reales del saldo de créditos en situación irregular, mientras que el financiamiento total a los hogares se mantuvo prácticamente sin cambios.
La mejora se explicó, principalmente, por la baja en el nivel de incumplimiento de las tarjetas de crédito. En sentido contrario, los préstamos personales y, en menor medida, los prendarios registraron leves aumentos en sus ratios de irregularidad. La mora de los créditos hipotecarios, en tanto, continuó en niveles más bajos y casi sin variaciones respecto de julio.
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En el total del crédito al sector privado, la morosidad se mantuvo estable en agosto: fue de 7,75%, frente al 7,73% del mes anterior. La evolución general combinó la baja en el segmento de las familias con un aumento de la irregularidad entre las empresas.
En las compañías, el ratio de mora subió 0,18 puntos porcentuales y se ubicó en 3,80 por ciento. El incremento alcanzó a los créditos destinados a todas las actividades económicas, de acuerdo con el relevamiento oficial.
El informe también señaló que la probabilidad de default estimada para el crédito total al sector privado cayó por tercer mes consecutivo y llegó al 2,26%, una baja mensual de 0,10 puntos porcentuales. En las familias, ese indicador descendió a 3,71%, 0,24 puntos menos que en julio y su menor nivel desde agosto de 2025. Para las empresas, se mantuvo casi sin cambios, en 1,18%.
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Las entidades financieras conservaron una cobertura elevada frente al riesgo de crédito. Las previsiones representaron el 87% de la cartera irregular en agosto, 0,6 puntos porcentuales menos que el mes previo, y equivalieron al 6,7% del financiamiento total al sector privado, un nivel similar al de julio. A la vez, el crédito irregular que no estaba cubierto por previsiones equivalió al 2,2% de la responsabilidad patrimonial computable del sistema financiero.