POLITICA
Radiografía y laberintos de la reforma electoral del Gobierno que ingresó hace un mes en el Senado

La ambiciosa reforma política que envió el Gobierno al Senado cumplió un mes. Si bien es reciente su aterrizaje, hasta ahora no hay nada para entusiasmarse o celebrar, ya que la iniciativa se convirtió en una bomba de tiempo no sólo para la Casa Rosada, sino también para sectores dialoguistas que ven, desde cerca, los laberintos y dilaciones que generan las volteretas oficialistas y que empujan, a muchos amantes de statu quo, hacia la meta habitual: que nada de lo involucrado se vote.
En medio de todo esto, aparecen aliados que no procuran -ni desean- romper el buen clima que se generó en la Cámara alta desde diciembre pasado. Tampoco regalarse extra ante la Casa Rosada, que siempre se queja por tener que negociar leyes que luego festeja. Poca memoria de lo que fue el Poder Legislativo en la primera mitad de la gestión.
Hoy, las condiciones para discutir una reforma política son, a priori, aceptables: año par, no hay elecciones cerca ni estallidos económicos y el Presupuesto 2027 llegará recién en septiembre. Sólo hay mermeladas virtuales para que los ingenuos repliquen y olviden lo importante. Bien efímero, pero contundente, con estrategia y narrativa. Si no rinde, no odiar lo suficiente a los periodistas.
Lo que sí ocurrió en las últimas semanas fue la aceleración de las pre-campañas nacional y provinciales. Ahí es donde juegan todos, ya sea titulares, suplentes y, sobre todo, los marginales. Los últimos abundan y distorsionan, de vez en cuando, el panorama. Rufus, Mickey, Pluto, etcétera. Quienes sí avanzan son los elefantes que pasean, delante de todos, sin ser detectados. Y, en poco, arranca el Mundial.
Para arrimarse a comprender los laberintos vigentes, al proyecto en cuestión hay que dividirlo en tres vertientes: dinamitar las PASO, profundas modificaciones electorales -financiamiento, estructura de los partidos políticos, avales, “lista completa” en Boleta Única de Papel, y unión de comicios presidencial y locales, entre otros- y la criptonita de Ficha Limpia. A primera vista, un enlatado difícil de “encarar”.

La administración central ya convirtió esta táctica en algo habitual y nadie debe mostrarse sorprendido. Octubre de 2025 ratificó el rumbo y, encima, ahora se negocia -antes, “por todo y contra todos”-, lo cual enaltece aún más la tarea de los seis senadores que acompañaron desde el comienzo a Javier Milei, a quienes enviaron a Vietnam con un tenedor.
A dicho lote habría que agregar a la vicepresidenta, Victoria Villarruel. Entre todos ellos -y ayuda de bloques ajenos, tampoco olvidar-, ganaron semanas clave cuando las papas tomaban temperatura. Hasta llevaban propuestas para amortiguar trompadas inevitables en el recinto, rechazadas sin cesar por Balcarce 50. Pasó hace cinco minutos, aunque la memoria es limitada. Como la mecha.
La política nunca es personal; sí, muy ingrata. Después de eso sí aparece la exposición innecesaria de Villarruel que fomenta un sector ínfimo de su equipo. Otros tantos, en cambio, la cuidan al extremo y son fieles. Son sutiles diferencias con quienes se auto perciben monjes negros. No llegan a ser, ni siquiera, fotocopias en “hot sale”.
Con la disección del proyecto consumada, se asoman las complejidades. Para las PASO, un Congreso más arisco en cuanto a votos sancionó la suspensión de las mismas en 2025. No significa que deba ser ése el único destino, aunque varios ya la pincelan como la máxima aspiración, y con la suerte de ese lado. Otros, con más años, empiezan a ver entre grietas y perciben que este debate aplica tanto para aliados como al propio Gobierno libertario.
“Por lo que vi estas semanas, te puedo decir que ellos no tienen ninguna intención que avance la ley”, reflexionó ante Infobae un experimentado senador. Desde otro despacho premium fueron más osados: “¿Por qué sólo insisten con las PASO en nosotros? ¿Me vas a decir que, sacando a Milei, no hay ningún aspirante que quiera jugar ahí? Por favor. Además, tienen varias ‘figuritas’. Si se juntan todos ahí, nos revientan en 2027“. En esto coinciden peronistas, kirchneristas y otras bancadas.

La frase se oyó el mismo día en el que empleados confiaron a este medio que vieron ingresar a la Cámara alta, con una discreción no asegurada, al híper macrista y ex multi seguridad Eugenio Burzaco. El Congreso siempre fue un lugar de encuentros. Algunos, más juguetones que otros.
De nuevo en la iniciativa, la pata de partidos políticos parece haber llegado algo tarde, según las pulsaciones a la que está acostumbrado el Poder Legislativo. “Si me tengo que guiar por las preguntas de la única reunión que hizo la comisión de Asuntos Constitucionales, te diría que habría que hacer una docena más para invitar a expositores. Son demasiados ítems a resolver. En vez de actuar, mandaron la discusión a la heladera. No tengo por qué hacerme cargo de eso. No soy oficialista”, resumió un legislador.
Para el final, la frutilla que en la báscula ya marca una tonelada: Ficha Limpia. Los zigzagueos de si se podía separar de la reforma política o no terminaron con la orden de la Casa Rosada: todo junto o, como aliciente, la insólita picardía de dictaminar ambos articulados el mismo día. Hasta diputados karinistas fueron a hacer lobby días atrás. Uno de ellos no sabía que todo esto precisa mayoría absoluta y que, por caso, las ausencias no son un arma a utilizar en estas situaciones. Ya van más de dos años y medio de gobierno.
En la última sesión, los bloques dialoguistas pensaron en pedir una preferencia -con dictamen de comisión- para el próximo convite en el recinto. No gatillaron. Fue el último gesto a cambio de una convocatoria de Asuntos Constitucionales, que comanda el libertario fueguino Agustín Coto. No sucedió y sólo se llamó para firmar el despacho de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. El senador no estuvo, ya que se encontraba de viaje.
La jefa oficialista y dueña del control senatorial, Patricia Bullrich, deslizó que quizá no se sesione la semana próxima -puñado de ausentes- y todo pasaría a la siguiente. La Cámara alta debe aprobar un acuerdo con dos holdouts y girarlo rápido a Diputados. Se vencía a fines de mayo -los diputados karinistas del lobby, en una nube y ni enterados de esto- y se acordó una prórroga hasta que termine junio. Un funcionario de Economía y el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, dieron la cara días atrás y respondieron las preguntas de la oposición. Toda la oposición valoró el gesto.

De esta manera, se regresa al punto inicial. Ante el problema que se avizora, no se vislumbran soluciones. Nadie quiere romper, pero tampoco hacerse cargo de la mochila. Si se convoca en Asuntos Constitucionales, y de cumplirse las predicciones de aliados -sin sorpresas mediante-, se activaría un movimiento. Ya hay un borrador con un par de cuestiones a saldar: si correrá para cargos electivos y -además- de gobierno, o cuántos delitos se contemplarán. Si no, la sesión se convertirá en un ring.
Si al arribar a dicha instancia afloran las miradas hacia los costados, se conocerá con demasiada anticipación el resultado de la compulsa. Una medalla que nadie quiere colgarse. Mientras tanto, el kirchnerismo se desangra en votaciones divididas -letal la de Carlos Mahiques para continuar, por cinco años, como camarista federal- y cumbres de bancada que abarcan gritos, furia, reproches y lágrimas.
En un canal paralelo de la galaxia vuelan los simpáticos misioneros renovadores que noquearon Ficha Limpia en 2025 –Carlos Arce, que contrató a una modelo y a los pocos días la echó, tras consultas de Infobae, y Sonia Rojas Decut-, quienes ahora apoyan en su distrito una Ficha Limpia que mezcla en la licuadora multas de tránsito, prisiones preventivas y causas elevadas a juicio para impedir postulaciones. En este ambiente de elevado raciocinio se analizan leyes en el Congreso.
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POLITICA
Miguel Ángel Pichetto y Carlos Kikuchi encabezaron el encuentro “Argentina Productiva” en La Plata

El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto y el senador bonaerense Carlos Kikuchi encabezaron este miércoles en La Plata el encuentro “Argentina Productiva”, una jornada de debate político y económico que reunió a economistas, empresarios y referentes de distintos sectores bajo el lema “Producción, trabajo y futuro”. El evento, realizado en el Hotel Brizo, se inscribió en la construcción de un nuevo espacio político de centro y convocó a actores públicos y privados en torno a una agenda común orientada al desarrollo de largo plazo.
La elección de La Plata como sede no fue casual. La ciudad, corazón administrativo de la provincia de Buenos Aires, concentra una densidad de poder político y económico que la convierte en escenario natural para este tipo de iniciativas. El encuentro buscó trascender las disputas coyunturales y poner el foco en lo que sus organizadores describieron como los pilares de una estrategia de crecimiento sostenida: inversión, competitividad y generación de oportunidades en todo el territorio nacional. El diálogo entre legisladores nacionales, provinciales, técnicos y actores del sector productivo marcó el tono de una jornada que se presentó como una apuesta al consenso por encima de las diferencias partidarias.
Pichetto, diputado nacional por Encuentro Federal, y Kikuchi, presidente del bloque Unión y Libertad en el Senado bonaerense, coincidieron en el diagnóstico: la Argentina atraviesa un momento de tensión entre las señales macroeconómicas del gobierno nacional y las condiciones reales que enfrentan las familias y las empresas. Esa brecha entre los datos agregados y la experiencia cotidiana de la mayoría de la población fue el eje sobre el que giró gran parte del debate.
Pichetto trazó un cuadro preciso del estado de la economía popular. “La Argentina masiva, la de los grandes centros urbanos, no logra subirse al modelo libertario. No toma crédito para expandirse, no invierte agresivamente, no incorpora personal ni apuesta al mercado interno”, señaló el legislador. Fue más lejos al describir el vínculo de las familias con el sistema financiero: “Las familias ya no piensan en el crédito para crecer o progresar socialmente, sino como un medio para administrar supervivencia”. El diagnóstico apuntó a una economía con indicadores macroeconómicos que no se traducen en mejoras concretas para amplios sectores de la sociedad.
Kikuchi, por su parte, planteó el encuentro como una expresión del tipo de política que, a su juicio, requiere el país. “Para que la Argentina crezca se necesitan acuerdos que trascienden las diferencias políticas. Requiere mirar los datos con honestidad, escuchar a quienes producen y diseñar políticas con criterio técnico y visión de largo plazo”, afirmó el senador provincial. En ese marco, presentó la jornada como una muestra del compromiso legislativo con la construcción de “una Argentina con mayor capacidad productiva, más empleo de calidad y mejores condiciones de vida para su población”.

El economista Eduardo Setti aportó el análisis técnico más directo de la tarde. Ante los presentes, cuestionó la estructura del modelo económico vigente y advirtió sobre sus límites: “Es un modelo con ganadores y perdedores. La Argentina no puede ser un país orientado solo a la minería, energía y el campo. Hay que ocuparse también del sector industria y el comercio, que son los grandes generadores de empleo”.
Setti también apuntó contra la política cambiaria: “Es un modelo de atraso cambiario sostenido en base a endeudamiento. Ya tuvimos un blanqueo, FMI, el Tesoro de Estados Unidos y ahora deuda privada, ingreso de dólares por ON emitidas”. El economista trazó un paralelo con la gestión anterior del ministro Luis Caputo y advirtió que en “el 2027 se espera un año con fuerte tensión cambiaria”, con lo que proyectó un escenario de presión sobre el tipo de cambio en el mediano plazo.
Ante ese diagnóstico, Pichetto anunció dos proyectos de ley que presentará en el Congreso Nacional. El primero, es la Ley de Salvataje para las MiPyMES, justificada en que “las pymes son el 98% de las firmas empleadoras del país y sostienen la mitad del empleo registrado”. El segundo, es el Programa de Desendeudamiento de las Familias Argentinas, orientado a aliviar la carga financiera de los hogares. “No hay mercado interno posible si los hogares destinan cada vez más ingreso a pagar deudas cada vez menos sostenibles”, fundamentó el diputado nacional.
El panel fue moderado por el senador bonaerense Sergio Vargas, quien sintetizó el espíritu de la convocatoria: “Es fundamental promover una agenda de consenso centrada en los desafíos que enfrenta la Argentina para recuperar competitividad, impulsar la inversión y fortalecer el entramado productivo nacional”.
POLITICA
Emiliano Yacobitti valoró el diálogo con el Gobierno, pero advirtió que “la pelea por el financiamiento universitario no terminó”

El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Emiliano Yacobitti, valoró el reciente acercamiento entre el Gobierno nacional y las universidades públicas, que permitió destrabar parcialmente un conflicto que lleva más de dos años. Sin embargo, aclaró que la situación está lejos de resolverse definitivamente y remarcó que el reclamo central sigue vigente: el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
En una entrevista con el programa “No vale arrugar”, que se emite por radio Splendid, el dirigente universitario sostuvo que el entendimiento alcanzado representa un avance importante, aunque rechazó la idea de que se haya llegado a un acuerdo definitivo.
“No podemos decir que se llegó a un acuerdo porque nosotros planteamos que el gobierno tiene que cumplir la ley y la ley recompone la pérdida salarial de los profesores universitarios y el resto de trabajadores”, afirmó.
Pese a ello, reconoció el impacto positivo de la propuesta oficial. “Hay que reconocer que el gobierno hizo un reconocimiento muy grande a nivel económico que es casi el 60 % de lo que reclama la ley, es algo que nos permite seguir dialogando”, explicó.
El conflicto entre las universidades nacionales y la administración de Javier Milei se convirtió en uno de los principales focos de tensión política desde el inicio de la gestión libertaria. Los reclamos por la caída de los salarios docentes, el deterioro presupuestario y la falta de actualización de partidas derivaron en multitudinarias movilizaciones en todo el país y en la sanción de una ley de financiamiento que posteriormente fue judicializada.

En ese contexto, Yacobitti destacó un cambio en la actitud oficial. “Hay que destacar la voluntad del diálogo del gobierno con las universidades nacionales que es una novedad en todo lo que fue el conflicto hasta ahora”, señaló.
Según el dirigente radical, la mejora salarial anunciada representa un alivio para un sistema que venía atravesando una situación crítica. “Recibir en un mes el 21 % de aumento no deja de ser importante”, sostuvo, al tiempo que explicó que los incrementos previstos para los próximos meses permitirán evitar que la inflación siga deteriorando el poder adquisitivo de docentes y trabajadores universitarios.
Para Yacobitti, el nuevo escenario marca un punto de inflexión. “Podemos decir que salimos de la emergencia para empezar a discutir con el gobierno muchas otras cosas”, afirmó.
No obstante, aclaró que la cuestión de fondo sigue pendiente y depende ahora de una definición judicial. Las universidades mantienen vigente la presentación realizada ante la Corte Suprema para exigir el cumplimiento de la ley aprobada por el Congreso.
“Estamos a la espera de que la Corte defina que la ley de financiamiento el gobierno la tiene que cumplir. La Corte Suprema no puede mirar para otro lado”, advirtió.
El vicerrector de la UBA explicó que la continuidad de esa estrategia judicial nunca fue una condición de negociación con el Ejecutivo. “El gobierno no pidió que desistiéramos de la presentación en la Corte, en un principio sí, pero la ley se tiene que cumplir igual”, sostuvo.
Además, cuestionó la demora de la Justicia para resolver una cuestión que considera fundamental para el funcionamiento institucional del país. “La justicia tiene que cumplir un rol y lo tiene que hacer en menor tiempo. Hace 200 días que esto se votó y se judicializó, ¿cuánto tiempo vas a esperar para ver si una ley se tiene que cumplir o no? En el medio te queda la mitad de los docentes de las universidades, y ni hablar los chicos con la actualización de las becas”, planteó.

Consultado sobre las razones que llevaron al Gobierno a modificar su postura, Yacobitti consideró que las masivas movilizaciones universitarias tuvieron un impacto significativo. “El gobierno pagó un costo con lo de las universidades, la última movilización fue muy masiva y mucha gente decidió alzar la voz respecto al tema. Quiero pensar que el gobierno cambió de posición y quiere trabajar con las universidades nacionales”, afirmó.
Otro de los puntos de conflicto durante estos meses estuvo relacionado con las auditorías y los controles sobre el uso de los fondos universitarios. Desde el oficialismo se impulsaron reiterados cuestionamientos sobre la administración de recursos en las casas de estudio.
Frente a esas críticas, Yacobitti fue contundente. “Las auditorías están y siempre estuvieron, el gobierno tuvo acéfala la auditoría casi dos años. Estoy tranquilo que controlen los fondos. Los que trabajamos en las universidades no nos adherimos a los blanqueos para justificar de qué vivimos”, disparó.
El dirigente universitario también hizo un balance de las consecuencias que dejó el prolongado conflicto presupuestario. Según explicó, los daños exceden ampliamente la discusión salarial.
“En estos dos años de conflicto perdimos alumnos, profesores, pero sobre todo una fuga muy grande con la investigación y la ciencia”, lamentó.
En ese sentido, advirtió que la pérdida de investigadores y docentes constituye uno de los principales desafíos para el futuro de las universidades nacionales, especialmente en áreas estratégicas vinculadas al desarrollo científico y tecnológico.
Por eso insistió en que el conflicto todavía no puede darse por cerrado. “El conflicto no terminó, hoy queda menos por discutir”, aseguró.
Más allá de la cuestión universitaria, Yacobitti también se refirió a la situación política nacional y cuestionó duramente al jefe de Gabinete, Manuel Adorno, en medio de las polémicas generadas por distintas controversias dentro del Gobierno. “Un Jefe de Gabinete sin credibilidad ni ante la sociedad ni ante sus propios compañeros de gabinete, no puede ser bueno para el gobierno”, sostuvo.
En paralelo, analizó el escenario de la oposición y planteó la necesidad de construir una alternativa política con propuestas concretas y no simplemente basada en el rechazo al oficialismo. “Hay que armar un frente político que garantice una alternativa, lo que no se puede hacer es juntarse para ganarle a alguien. Hay que ver cuáles son las propuestas que se van a llevar al Congreso”, afirmó.
Consultado sobre los posibles liderazgos de ese espacio, evitó pronunciarse por nombres propios y defendió el mecanismo de las elecciones primarias. “Los líderes de las alternativas los tiene que definir la gente en las PASO, lo importante es qué los une. No se puede seguir haciendo gobierno para ganarle al otro”, señaló.
Finalmente, volvió sobre el eje que atravesó toda la entrevista: la relación entre el Gobierno y la educación pública. Yacobitti consideró que la gestión libertaria aún no ha colocado al sistema universitario entre sus prioridades, aunque expresó expectativas de que la situación cambie. “Hasta ahora la educación no fue una prioridad para el gobierno, ojalá cambie”, concluyó.
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POLITICA
Argentina y Estados Unidos realizaron un ejercicio militar conjunto en Córdoba

El ministro de Defensa de la Argentina, Teniente General Carlos Presti, y el embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas, supervisaron este miércoles el cierre del ejercicio combinado “Daga Atlántica“, el primero de gran magnitud que realizan las Fuerzas Armadas de los dos países.
El acto se realizó en la IV Brigada Aerotransportada, en las afueras de la ciudad de Córdoba, hasta donde se trasladaron varias autoridades nacionales y extrajeras para presenciar uno de los últimos entrenamientos que se dieron en el marco de esta iniciativa.
En poco menos de cinco minutos, una fuerte dotación de militares del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea llegaron al campo de batalla ficticio, abrieron fuego, rescataron a un rehén y lo sacaron de la zona en un exitoso operativo que se desarrolló con precisión milimétrica.
Fueron aproximadamente 25 mil disparos los que se realizaron tanto desde los vehículos de combate como desde los fusiles de los más de 50 uniformados que participaron de la misión, en su totalidad argentinos.
A unos metros de distancia, en unas carpas que se montaron en el lugar y también al aire libre, a un costado de las camionetas que transportan los aparatos de comunicación, los altos mandos observaban el desenvolvimiento de sus subordinados.
Entre el personal de jerarquía se encontraban algunos integrantes del Comando de Operaciones Especiales del Comando Sur de los Estados Unidos (Socsouth, por sus siglas en inglés) y de la Universidad Conjunta de Operaciones Especiales (JSOU) de ese mismo país.
El objetivo de la jornada era salvar a la persona secuestrada en el marco de un escenario hipotético en el que se tiene que recuperar el control del canal de Panamá, premisa que se mantuvo a lo largo de todo el programa.
El ejercicio fue conjunto porque participaron los miembros de las tres Fuerzas Armadas y combinado porque se hizo con la colaboración de las dotaciones norteamericanas, que llegaron a la Argentina en abril, cuando comenzaron los entrenamientos.
La particularidad de esta ocasión fue que, a diferencia de lo que pasa en operativos similares que se hacen en Chile, Brasil u otras naciones de la región, en Córdoba los visitantes le dieron el control total de la situación a los militares locales.

Esto sirvió de prueba para el ejercicio PANAMAX 2026, que se realizará a finales de este año en Panamá y en el que la Argentina volverá a estar al frente del comando operacional de las fuerzas especiales de los Estados participantes.
Luego del despliegue, los uniformados que formaron parte de la misión recibieron un diploma que tiene certificación internacional de la OTAN y la ONU, un hecho histórico para las FFAA, que nunca antes habían podido acceder a esto.
Del evento también participaron los ministros de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; de Relaciones Esteriores, Pablo Quirno, y de Salud, Mario Lugones, además de otras autoridades y diputados, como el libertario Carlos Zapata.
Si bien estaba previsto que asistiera el presidente Javier Milei, el mandatario canceló el viaje por cuestiones de agenda, pero el resto de los funcionarios decidieron ir de todas formas.
La idea es repetir esta experiencia el año que viene con mayor presencia norteamericana, ya que la guarnición extranjera se redujo notablemente debido a la guerra entre Irán e Israel -de hecho, estuvo a punto de cancelarse-.
De todas formas, la meta central es el 2028, para cuando se planea un despliegue mucho más masivo, con entrenamientos más complejos y mayor armamento, ya que para ese momento ya habrán arribado a Buenos Aires casi todos los vehículos Strykers y los aviones F-16 que se compraron en el último tiempo.
En este caso, la Fuerza Aérea participó con un helicóptero Bell 412, un Hércules C130 y un Embraer ERJ; la Armada aportó el avión P3 Orion y el Patrullero Oceánico ARA “Contraalmirante Cordero”; y el Ejército movilizó tres Strykers.

Lo que dejó el ejercicio y cómo sigue el vínculo con los Estados Unidos
En diálogo con Infobae, el ministro Presti calificó como “un salto de calidad” la realización de este operativo para las Fuerzas Armadas Argentinas, destacó el hecho de que los visitantes norteamericanos hayan dejado el control del comando en manos de las autoridades locales, lo cual no es habitual que ocurra, y anticipó que está en conversaciones con el embajador Lamelas para la compra de los helicópteros Black Hawk, cuyas primeras unidades podrían llegar incluso este año.
“Vinieron alrededor de quince o veinte uniformados para hacer actividades más que nada de planeamiento y preparar también etapas posteriores para otros ejercicios futuros, como el que se va a dar en Panamá en unos meses”, explicó el funcionario.
El ahora integrante del Gabinete, que hizo casi toda su carrera en el Ejército, detalló que “hay tres comandos, el de tierra, aire y mar, pero además, en el mundo OTAN, está el Comando de Fuerzas Especiales, y esta fue la primera vez que los elementos argentinos tomaron el mando de esa organización”.
“Yo creo que eso también responde un poco a la calidad de la gente nuestra, a la experiencia que tiene para interoperar con fuerzas americanas. También los americanos valoran mucho la capacidad intelectual y de planeamiento de nuestros oficiales y suboficiales, tal vez por encima del resto de Sudamérica”, agregó.
No obstante, Presti desestimó cualquier intervención en el conflicto que se está desarrollando en Medio Oriente, al remarcar que para que algo así sucediera, primero es necesario “un adiestramiento y tener los materiales adecuados, porque las fragatas o los destructores que tiene la Armada, por ejemplo, son buques de guerra que participaron en Malvinas, hace treinta y cinco años”.

Asimismo, el ministro desmintió que la compra de los Black Hawk para el Ejército se haya caído y aseguró que lo conversó incluso este miércoles con Lamelas, ya que se trataría de una adquisición importante porque “te permite interoperar con otras Fuerzas Aéreas”.
“Estamos hablando de cuatro helicópteros de la versión Lima con la posibilidad de que dos vengan antes de fin de año con todo el paquete logístico y de capacitación que lo darían los Estados Unidos. Está en negociaciones», insistió.
Por último, el funcionario hizo un balance de lo que dejó el ejercicio combinado y opinó que “lo más valioso es mostrar que las Fuerzas Armadas de Argentina tienen un capital humano muy grande y que se capacitan de la mejor manera con los recursos que el Estado les proporciona”.
“Durante muchos años, nuestros comandos, las fuerzas especiales, no tuvieron acceso a interoperar o relacionarse con, por ejemplo, los comandos y fuerzas especiales americanas. Y hoy tienen esa oportunidad. Ellos tienen un grado de tecnología, desarrollo y experiencia de guerra que es muy valioso y lo transmiten. Por ejemplo, en el campo había un profesor estadounidense que era un veterano de guerra, que tiene mucha experiencia de combate. Poder acceder a esas experiencias de guerras reales es muy importante”, cerró.
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