CHIMENTOS
Sofi Martínez recordó su historia de amor con Diego Leuco: “No estamos listos para ser amigos”

La historia de Sofi Martínez y Diego Leuco se entrelaza con pasillos de televisión, primeras miradas cargadas de curiosidad y el escenario inesperado de un monoambiente en Victoria. Todo comenzó cuando ambos coincidieron trabajando en El Trece: ella junto a Guido Kaczka y él en el ciclo de Mariana Fabbiani. Lo que parecía una simple camaradería entre colegas fue mutando, casi sin aviso, hacia una complicidad fuera del aire que marcaría un antes y un después en sus vidas.
El momento crucial llegó una noche, entre piezas de sushi y copas de vino, mientras de fondo sonaba “Intento” de Ulises Bueno. Sofi, con la sinceridad que la caracteriza, rememoró en charla con el ciclo Hay amor, de Nacho Elizalde: “En un momento yo lo miré y dije: ‘A mí este pibe me gusta’”. Ese instante selló el inicio de una relación que, según sus palabras, “funcionó de manera muy natural”. El primer beso, apoyados en la barra de ese pequeño departamento, se transformó en el punto de partida de una historia intensa, atravesada por emociones genuinas y momentos compartidos.
La naturalidad con la que se dio el vínculo pronto se vio interpelada por la exposición mediática. Para ambos, especialmente para ella, el salto de la intimidad privada a la mirada pública fue abrupto. Sofi confesó que sintió “full vértigo” al notar que su historia trascendía el círculo de confianza y se convertía en tema de conversación para desconocidos. La presión de la opinión pública, lejos de ser una anécdota superficial, trajo consigo un desafío emocional: aprender a convivir con la mirada ajena y con la reinterpretación constante de cada gesto y decisión.
Pero el mayor obstáculo no fue externo, sino interno. La pareja se enfrentó a una cuestión de ritmos y expectativas distintas. Sofi identificó el “destiempo” emocional como el verdadero punto de inflexión. Cuando entendió que sus sentimientos no encontraban el mismo eco en Diego, tomó una decisión dolorosa pero necesaria: poner fin a la relación para protegerse. “A mí se me partió el corazón cuando yo se lo dije”, admitió, describiendo el proceso de alejarse como un acto de autocuidado. En sus palabras, la sensación era compleja: “Estoy mal pero estoy mejor que ayer, porque ayer estaba metida en el pantano de estar con alguien que no me quiere lo suficiente o como yo”.
El alejamiento se extendió por un año y medio, tiempo en el que ambos siguieron caminos separados. El reencuentro, lejos de cualquier planificación, se dio a partir de una excusa trivial: unas camisetas de la NBA. Al abrir la puerta y ver a Diego de nuevo, Sofi percibió que algo había cambiado. “Me está mirando con unos ojos que no eran los ojos de te quiero ver la camiseta y nada más”, relató, reconociendo una nueva intensidad en la mirada de él.
En esta segunda etapa, Sofi se mostró firme respecto a sus condiciones. Dejó en claro que su vida, con su entorno y costumbres, no era negociable por una pareja. “Yo vengo con combo”, le advirtió, haciendo referencia a su arraigo familiar, la importancia de sus amistades y los rituales de sus domingos. Diego, por su parte, aceptó el desafío: “Sí, yo quiero todo el combo”. Así se inició una convivencia de diez meses, que Sofi recuerda como una experiencia positiva y enriquecedora.
La relación, aunque renovada y con nuevos acuerdos, volvió a enfrentar el desgaste. Después de dos años marcados por idas y vueltas, ambos comprendieron que seguir insistiendo podría dañar lo mejor que habían construido juntos. El final definitivo no llegó con una pelea ni con un portazo, sino con una serie de correos electrónicos. Buscaron allí una profundidad y una pausa que el intercambio inmediato de mensajes por WhatsApp no podía ofrecer. En ese ida y vuelta digital, ambos coincidieron en que era momento de cerrar la etapa: “Los dos llegamos a esa conclusión en el mail de que estábamos listos para decir: ‘Che, este fue un gran amor que tuvimos durante una etapa de nuestra vida superfuerte’”, explicó, sintetizando la madurez y el respeto con que buscaron guardar ese vínculo en una “caja de los buenos recuerdos”.

La experiencia de vivir el amor bajo el escrutinio mediático dejó huellas en ella. El paso de la privacidad a la exposición pública la obligó a repensar sus límites, sus formas de vincularse y su modo de proteger lo propio. El amor, cuando se comparte con una audiencia, suma variables: la mirada ajena, las interpretaciones externas y la dificultad de sostener un espacio íntimo. Esta vivencia, lejos de ser un simple obstáculo, se transformó en parte del aprendizaje personal de Sofi.
La periodista admitió que, tras la ruptura, el proceso de depuración fue tan necesario como doloroso. El distanciamiento le permitió reencontrarse con sus prioridades, su identidad y su proyecto de vida individual. En ese recorrido, la figura del periodista mantuvo un lugar particular, no solo como ex pareja, sino como referente profesional. Ella reconoció que extraña el consejo profesional de Diego, ya que él la conocía en profundidad y comprendía el medio mejor que nadie. Esa ausencia, explicó, es un “huequito” que no puede llenar cualquier otro vínculo, por más amigos o nuevas parejas que puedan aparecer.
Durante la charla, fue clara respecto a sus límites: “Creo que no estamos listos para ser amigos”. La distancia, por ahora, sigue siendo la mejor forma de cuidar lo que fue ese “gran amor”. En el presente, Sofi afirma sentirse lista para volver a construir, pero siempre fiel a ese “combo” que la define, donde la familia, los amigos y los espacios propios no se negocian.
CHIMENTOS
El emotivo mensaje de Morena Beltrán por el cumpleaños de Lucas Blondel: “Se me cura todo con tus abrazos”

Morena Beltrán celebró a Lucas Blondel con una publicación en Instagram que reunió fotos de la pareja y un texto dedicado al futbolista en el día de su cumpleaños. La periodista eligió una sucesión de frases breves para describir cómo vive el vínculo con su compañero.
El mensaje estuvo acompañado por imágenes de vacaciones, escenas en el agua, autorretratos y momentos compartidos en su hogar, recientemente adquirido en la localidad de Open Door. La publicación también recibió respuestas de seguidores que enviaron saludos a Blondel y comentarios sobre la relación.
La dedicatoria de Morena fue un saludo de cumpleaños construido a partir de expresiones de afecto y cercanía. La periodista describió la alegría que le provoca su pareja, mencionó sus abrazos y cerró el texto con un “te amo” y el deseo de que tenga un feliz cumpleaños.

Beltrán organizó su mensaje como una lista de reacciones personales. “Se me agranda la sonrisa”, escribió al comienzo, antes de mencionar que se le “infla el pecho” y que se le “cae la baba” al hablar de su pareja.
La periodista también relacionó los abrazos de Blondel con una sensación de alivio. “Se me cura todo con tus abrazos”, expresó en una de las líneas de la publicación, que mantuvo un tono íntimo y afectuoso.
Luego sumó otras dos imágenes para explicar lo que siente: dijo que se le “estruja el corazón” y que se le “ilumina la vida”. Las frases estuvieron separadas en renglones, con una disposición similar a la de un poema breve.

El cierre incluyó una declaración directa: “Te amo, amor de mi alma”. Después deseó un feliz cumpleaños para el futbolista y añadió: “Siempre acá, presentes”, junto a un corazón y un destello.
La dedicatoria estuvo acompañada por una serie de postales de la pareja durante jornadas de descanso. Varias imágenes los muestran en una playa, con el mar, la arena, sombrillas y otras personas de fondo.
En una de las fotos, Blondel aparece sin remera y con anteojos de sol, mientras Beltrán se ubica delante de él. Ambos miran hacia la cámara y hacen un gesto con las manos cerca del rostro de la periodista.

Otra imagen muestra a la pareja dentro del agua. Los dos aparecen sonrientes y con parte del cuerpo sumergido, mientras Beltrán apoya su brazo cerca de Morena para la foto.
También hay autorretratos tomados sobre la arena e incluso entre las postales compartidas aparece una fotografía de la mano de ella elevada frente a un cielo despejado. La imagen concentra la atención en el anillo.

La imagen se diferencia del resto de la secuencia porque no muestra los rostros de la pareja ni un entorno reconocible. El encuadre quedó centrado en la mano y el anillo, con el cielo azul como único fondo.
La serie también incorporó imágenes alejadas de la playa. En una de ellas, la pareja se toma una selfie en el interior de un ascensor. Los dos miran hacia la cámara y aparecen muy cerca dentro del encuadre.

“Ayer Lucas se autorregaló un buen partido y una asistencia perfecta”, escribió una persona entre los comentarios. El mismo mensaje agregó que ambos eran “lindos pibes” y “muy buenos profesionales”.
Tras la publicación, las respuestas comenzaron a acumularse con deseos de felicidad para la pareja y saludos por el cumpleaños. Varios comentarios destacaron las fotos que eligió Morena para acompañar la dedicatoria.

“Son preciosos. Feliz cumple al don”, escribió una seguidora. Otro usuario le dejó un mensaje al futbolista: “Luquitas, vos ya ganaste por goleada”. También hubo referencias al vínculo entre ambos. “Qué bella pareja”, expresó otra persona, que sumó un saludo para Blondel y se identificó como hincha de Tigre.
Morena Beltrán,Lucas Blondel,autofotografía
CHIMENTOS
El horroroso secreto familiar que la mamá de Analía Franchín le reveló justo antes de morir: «Fue… fue tremendo»

«Te perdono y perdoname». En un posteo desgarrador, Analía Franchín despidió a su mamá, Amalia, el 11 de abril. Y acercó aquella reflexión que, aun desde la conmoción por su profundo dolor y por la partida de su madre, sembró el interrogante: ¿a qué se refería Analía?
Pues bien, Pamela David —en el cara a cara de PH— se atrevió a consultarla: «¿Qué cosas perdonaste?», le dijo, en una pregunta cargada de respeto. Franchín suspiró, tomó aire, y contó. «Ella fue una mujer muy sufrida, muy abusada por sus papás. Era una mujer que tenía muchas cicatrices en el cuerpo, por los golpes. Y siempre dijo que antes de morirse nos iba a contar un gran secreto, que en realidad no nos lo contó, sino que se lo tuve que sacar«.
La referencia incluía también a Sandra, la hermana de Analía que murió años atrás. Por eso la panelista de A la Barbarossa usa el plural: «Nos iba a contar». Sin embargo, la relevación del secreto llegó demasiado tarde. «Yo ya había perdido a mi hermana, y le dije (a mi mamá): ‘Sandra se fue sin saber este gran secreto que capaz podría explicar un montón de conductas tuyas‘».
Fue entonces cuando Franchín contó aquello que Amalia había guardado durante décadas, llevando encima un peso difícil de soportar: «Me terminó confesando que su mamá la agarraba y su papá abusaba de ella. Y que… fue… tremendo. Le han puesto hasta una plancha caliente en la espalda«.
EL DÍA QUE ANALÍA FRANCHÍN LE SALVÓ LA VIDA A SU MAMÁ Y EL RETO QUE RECIBIÓ
Cierta tarde, un sábado cualquiera, Amalia intentó suicidarse. Analía tenía apenas 12 años. Y estaba en el living, mirando la televisión con su hermana, cuando le llamó la atención que su madre, que solía ser muy activa, se encerrar en el cuarto. La intuición —y la insistencia— la llevó a entrar varias veces a la habitación para corroborar que su mamá estaba bien, hasta que… «Vi un blíster de pastillas vacío. Me desesperé y traté de despertarla, y no se despertaba. Se me estaba muriendo mi mamá, literal».
Vino una ambulancia, y cuando Amalia recuperó la conciencia, miró a su hija. «Lo primero que me dijo cuando me vio, fue: ‘¿Por qué me despertaste? De verdad, me quería morir’. Yo estuve un tiempo enojada con eso, como: ‘Che pará, te salvé la vida’. Y después entendí que era una persona a la que le dolía tanto el alma. Tuvo tanto sufrimiento que quedó o adormecida del dolor: ya nada le dolía después. Nada».
Fue su nieta la que le devolvió el alma a Amalia, quien pudo disfrutar de sus últimos años. Con la compañía de Analía, quizás sanando heridas a la par.
Analía Franchín
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«Tengo todo», el mensaje de la China Ansa en su íntimo cumpleaños entre inflables, velas y su familia

La tarde transcurrió entre velitas, una torta, juegos y abrazos. La China Ansa festejó un nuevo cumpleaños en familia al aire libre, con una celebración íntima en el jardín de su casa junto a su esposo, Diego Mendoza, sus hijos India y Rafi, y su madre.
La periodista compartió las imágenes de ese día en sus redes sociales. En las postales se la ve junto a los chicos, sonriente frente a la torta y lista para soplar las velas. También hubo lugar para los juegos: la familia aprovechó el inflable que instalaron en el patio y pasó la tarde entre actividades compartidas.
“Feliiiiiiiiiiiiiz cumple a miiiii! Los amo, soy la mina más afortunada del mundo. Tengo todo lo que alguna vez pedí entre mis deseos 🫶💘”, escribió la conductora al pie de las fotos. Con ese mensaje, Ansa acompañó una secuencia que reunió varios momentos del festejo, desde la preparación de la torta hasta las escenas con sus hijos.
La publicación reflejó el presente personal de la figura televisiva, que suele mostrar distintos aspectos de su rutina familiar. En esta ocasión, eligió que los protagonistas fueran los juegos en el jardín, la complicidad con los chicos y el encuentro con su círculo más cercano.
Entre las fotos también aparecieron los detalles de la celebración: la decoración, las velitas encendidas y las poses familiares frente a cámara. Sin grandes producciones, la periodista concentró el festejo en una jornada puertas adentro, con sus seres queridos como compañía.
El cumpleaños encuentra a la conductora en un momento de movimiento profesional. Mientras se prepara para ingresar a MasterChef Celebrity, el reality culinario que conduce Wanda Nara, la periodista compartió un mensaje de gratitud por la vida que construyó junto a Mendoza y sus dos hijos.

La historia de amor entre la China y el exfutbolista comenzó en 2020, durante la pandemia. En ese tiempo, Mendoza vivía en Ibiza y un amigo en común acercó a la pareja. Al principio, sostuvieron el vínculo por mensajes y videollamadas, una dinámica que se extendió durante varios meses hasta el encuentro presencial.
“Nos contábamos todo, ¡hasta las parejas de ese momento!”, recordaron cuando hablaron de aquella etapa inicial. La relación avanzó con el tiempo y, en 2023, Mendoza le propuso casamiento a Ansa durante el cumpleaños de ella. La escena ocurrió en el patio de su casa, en silencio, mientras India era todavía una bebé.

La llegada de sus hijos marcó el ritmo de la vida cotidiana de la pareja. India, la mayor, cumplió 3 años en junio y celebró la fecha con un viaje familiar a San Martín de los Andes. La niña pidió “jugar en la nieve con Rafi y ustedes 2”, según mostraron sus padres en las redes, y el deseo definió el destino de la escapada.
El festejo en la Patagonia reunió a Ansa, Mendoza, sus hijos y las abuelas de los pequeños. Hubo juegos sobre la nieve, paisajes de invierno y hasta un video en el que India recorrió la casa donde se hospedaban. La nena mostró los ambientes y señaló la vista desde las ventanas antes de pedirle un chocolate caliente a su abuela.
El cumpleaños de Ansa sumó así una nueva postal de su vida familiar, a pocos meses de la celebración de India en la nieve y mientras encara un nuevo desafío laboral en televisión.
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