INTERNACIONAL
Un ingeniero del diario New York Times fue asesinado: sus suegros fueron detenidos como sospechosos

Un ingeniero del diario The New York Times fue asesinado a tiros y sus exsuegros quedaron detenidos y señalados como principales sospechosos. Jonathan McKinsey, que también era director de la sección de juegos del medio, fue baleado en el estacionamiento de un complejo deportivo.
El episodio se registró el sábado pasado en el estacionamiento del Dublin Sports Grounds, cuando un sargento de policía que patrullaba la zona encontró a McKinsey, de 40 años, en el suelo, mientras testigos alertaban al 911 y apuntaban a una pareja que permanecía cerca del lugar. La Policía de Dublin confirmó al diario Mercury News que los detenidos son Shouyong Zhang y Shili Chen, ambos de 77 años, padres de la exesposa de la víctima.
La policía arrestó en el lugar a los sospechosos cuando se alejaban de la escena, poco después de las 15, hora local. Los dos permanecen bajo custodia en la cárcel de Santa Rita, sin derecho a fianza, y serán formalmente imputados este miércoles.
De acuerdo con el medio estadounidense, el caso aún no tiene un móvil oficial, pero las autoridades confirmaron que se trató de un hecho planificado. El crimen quedó registrado en video, donde se lo ve tendido detrás de una camioneta blanca, mientras testigos observaban sorprendidos.
Un año de denuncias cruzadas y acusaciones de abuso
La muerte de McKinsey se produjo en el contexto de una batalla judicial con su exesposa, Candice Jang, marcada por graves acusaciones mutuas de abuso y negligencia. El viernes estaba prevista una nueva audiencia por la custodia de los hijos de la pareja, según los registros judiciales.
En diciembre de 2025, McKinsey había iniciado el trámite de divorcio y denunció a Jang por maltrato, incluyendo un episodio en el que, según él, ella lo golpeó con una sartén en 2013 y lo agredió verbalmente durante años. También acusó a su suegra, Shili Chen, de insultos homofóbicos -la víctima era un hombre trans- y de maltratar a uno de los nenes por su ropa, además de dirigirle agravios por su identidad de género.
Por su parte, Jang sostuvo en la Justicia que McKinsey era incapaz de controlar su ira y que había agredido físicamente a sus hijos. En una denuncia, relató que McKinsey golpeó a uno de los niños en la cara durante una discusión y le dejó una marca visible. También lo acusó de haber dejado solo a su hijo de dos años en la casa mientras salía de compras.
La policía de Dublín abrió una investigación penal por estos hechos y la fiscalía del condado de Alameda imputó a McKinsey por dos delitos menores: crueldad y lesiones a un menor. Había sido liberado bajo fianza de US$50.000 y buscaba ingresar a un programa de salud mental que, de completarlo, le permitiría eludir los cargos.
En los últimos meses, McKinsey había solicitado a la Justicia ampliar el régimen de visitas con sus hijos y pidió que se levantara la supervisión durante los encuentros. En sus escritos, expresó su deseo de pasar más tiempo con los niños y cuestionó la versión de Jang sobre su conducta.
La mujer, en cambio, insistió en que McKinsey representaba un peligro para los menores y para ella misma. En sus presentaciones judiciales, remarcó que los episodios de violencia no eran aislados y que la seguridad de los chicos estaba en riesgo si quedaban bajo el cuidado de su padre sin supervisión.
INTERNACIONAL
El poder cambió; el negocio también

Hace poco saqué un Tesla en leasing. Tenía disponible Full Self-Driving, una función que también había tenido en mi auto anterior y que nunca había usado. Tampoco pensaba activarla esta vez.
Mi hijo Max, de 22 años, tomó la iniciativa. Durante el trayecto de aproximadamente una hora hasta casa fui adquiriendo confianza. Hoy calculo que utilizo la función en más del 85% de lo que manejo.
El acceso a la tecnología estaba resuelto. Mi disposición a usarla, no. La intervención que cambió mi comportamiento vino de una persona en quien confío, fuera del control de la empresa.
Max no era, en esa escena, un target que recibía un mensaje. Era un actor modificando la decisión de otro. Una clasificación por edad, ingresos e intereses habría contado poco sobre su poder para cambiar mi experiencia con el auto.
Ahí empieza un problema para las empresas. La persona a la que intentan llegar puede influir sobre otros, producir su propia interpretación de una marca, organizar apoyo o rechazo y alterar las condiciones del negocio. La inteligencia artificial amplía esas capacidades y reduce el tiempo y el esfuerzo necesarios para ejercer algunas de ellas.
Sin embargo, una empresa puede incorporar las herramientas más nuevas y seguir trabajando con una idea insuficiente de la persona: alguien a quien alcanzar, persuadir y convertir. El desfase aparece cuando mejora la precisión con la que identifica al target, pero no cambia la forma de relacionarse con el actor.
El cambio es de poder
La explicación de que ahora las personas tienen más información lleva décadas circulando. Se queda corta. Lo decisivo es lo que pueden hacer con ella y con los vínculos que construyeron.
La investigación ya distinguía esas fuentes de poder antes de la actual expansión de la IA. En Consumer Power Evolution in the Digital Age, Lauren Labrecque y sus coautores identificaron en 2013 poder basado en la demanda, la información, las redes y la acción colectiva.
Llamo empowered actor a la persona considerada desde esa capacidad de actuar y sus relaciones. Puede ser cliente, empleado e inversor, y conectar intereses que una empresa distribuye entre varios departamentos. Tratarla únicamente como target deja fuera precisamente lo que puede hacer sobre el negocio.
La IA potencia esa condición. Ayuda a producir, argumentar, combinar conocimientos y ejecutar tareas con recursos antes más difíciles de reunir. Propongo llamar super-empowered actor a esa evolución: el actor conectado que incorpora capacidades adicionales de producción e influencia y puede ejercerlas con mayor velocidad.
La idea tiene afinidad con superagency, desarrollada por Reid Hoffman y Greg Beato y retomada por McKinsey para describir cómo la IA puede ampliar la capacidad humana de actuar. Super-empowered actor es la formulación que propongo para llevar ese cambio a las relaciones de las empresas.
El poder sigue siendo desigual. Las plataformas controlan distribución y datos; las compañías conservan recursos que los individuos no tienen. Pero una persona dispone de más medios para intervenir, sin convertirse por eso en alguien inmune a la influencia de otros.
La evidencia ya llega a las decisiones
En diciembre de 2025, Nature publicó experimentos sobre conversaciones con IA en los contextos electorales de Estados Unidos, Canadá y Polonia. Los investigadores encontraron cambios significativos en las preferencias declaradas por los participantes después de conversar con un sistema que defendía a un candidato. Es evidencia sobre actitudes bajo esas condiciones, no sobre votos efectivos ni sobre ventas. Muestra que estas herramientas pueden intervenir en la formación de preferencias.
Dentro de la empresa, el experimento The Cybernetic Teammate, con 776 profesionales de Procter & Gamble, encontró que individuos asistidos por IA podían alcanzar un desempeño comparable al de equipos de dos personas sin IA en las tareas de innovación estudiadas. Los individuos con IA también emplearon un 16,4% menos de tiempo que el grupo de control.
Una persona gana capacidad y velocidad. Para la empresa, eso puede significar un colaborador con mejores propuestas o un actor externo con más recursos para disputar una interpretación. También puede facilitar intervenciones engañosas. La regla contra reseñas falsas anunciada por la Federal Trade Commission en 2024 incluyó expresamente las generadas con IA. La credibilidad aparente puede fabricarse.
La confianza conserva un papel decisivo. Tener capacidad de producir un argumento no asegura que alguien lo acepte. Max influyó sobre mí porque nuestra relación le daba credibilidad; la experiencia posterior consolidó mi disposición a usar la función.
Los trabajos de Fred Davis sobre aceptación tecnológica y de John Lee y Katrina See sobre confianza en la automatización ayudan a entender esa distancia entre disponibilidad y uso. La utilidad percibida, la facilidad y una confianza acorde con las capacidades de la herramienta importan para la adopción.
La consecuencia comercial puede alcanzar otra escala. Un working paper de investigadores de Yale estimó en 2025 que Tesla habría vendido entre un millón y 1,26 millones de vehículos adicionales en Estados Unidos entre octubre de 2022 y abril de 2025 sin el efecto de las actividades partidarias de Elon Musk. Es una estimación contrafactual sujeta a los supuestos de los autores.
La pregunta para un directorio es concreta: ¿cuánta demanda puede quedar expuesta cuando la conducta pública de un líder cambia lo que una marca representa para sus compradores? La ingeniería del producto puede seguir siendo formidable mientras las razones para elegirlo cambian.
¿Qué estamos esperando?
La velocidad de adopción individual no garantiza una transformación equivalente de la organización. Un análisis de McKinsey publicado el 5 de octubre de 2026 cita una encuesta en la que el 80% de los participantes atribuía a la IA mejoras en su productividad individual, mientras que el 37% reportaba un impacto positivo en el resultado operativo, o EBIT. Son indicadores diferentes; muestran que los avances personales no se convierten automáticamente en resultados empresariales.
El riesgo es acelerar la producción de mensajes y conservar el mismo modelo para entender a quienes los reciben. Una persona puede cambiar de opinión, influir sobre sus colegas y movilizar a su comunidad antes de que la empresa termine de decidir qué departamento debe responder.
Ese cambio también tiene una implicación para la gestión. Una misma persona puede ser cliente, empleado, inversor y una voz influyente en su comunidad. Su experiencia con el producto afecta su confianza en la empresa; lo que vive dentro de ella puede transformar su reputación fuera. Marketing, reputación y cultura intervienen sobre esas relaciones conectadas. Abordarlas como un sistema permite comprender cómo se afectan entre sí y actuar con coherencia.
En un banco, por ejemplo, la promesa de un servicio con IA, la experiencia del cliente y los incentivos de los empleados influyen juntos sobre la confianza y la adopción. Esa relación debe entrar en la planificación. Un dashboard que conecte señales de confianza, comportamientos y fricciones con resultados puede ayudar a ajustar decisiones antes de que aparezca una urgencia.
Ese peso económico debería darles otro lugar en la empresa. Marketing, reputación y cultura deberían sentarse en la mesa donde se decide qué producto lanzar, cómo incorporar IA, qué promesa hacer al mercado o cómo transformar la organización. La confianza, la adopción y la capacidad de movilizar a las personas influyen en que esas apuestas funcionen. Su contribución empieza cuando se toma la decisión.
El poder de las personas conecta estas tres capacidades en la realidad del negocio. Por eso necesitamos abordarlas como un sistema: entender cómo una promesa comercial, una experiencia y una conducta interna se refuerzan o se contradicen, y decidir sobre esa relación. Ahí se juega buena parte de lo que después aparece en los resultados.
Max cambió mi relación con una tecnología que yo ya tenía disponible. La IA amplía ahora lo que personas como él pueden hacer con su iniciativa, sus vínculos y su credibilidad. Ese es el actor que tenemos enfrente. Y ese poder es lo que vuelve hard a lo que seguimos llamando soft.
Esperar que un mindset anterior produzca una conexión nueva sería como confiar en que Max, a sus 22 años, se entusiasmara con Full Self-Driving y me convenciera de usarlo después de leer un manual de 400 páginas, guardado en un elegante estuche de cuero dentro de la guantera. El manual podría ser impecable, pero la expectativa de que será exitosa seguiría perteneciendo a un mundo que ya no existe.
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INTERNACIONAL
“Van a rodar cabezas”: Ministro de Gobernación de Guatemala reconoce “dudas” en el asesinato de Solórzano Foppa y no descarta destituciones

El ministro de Gobernación de Guatemala, Marco Antonio Villeda, admitió que la investigación por el asesinato de Juan Francisco Solórzano Foppa aún presenta “más dudas que certezas” y aseguró que podría haber destituciones dentro de la Policía Nacional Civil (PNC) si se comprueban irregularidades en la captura de dos jóvenes que luego quedaron en libertad.
“Cuando ya tenga prueba claro qué fue lo que pasó, cómo actuó la policía y tenga una conclusión de cómo ocurrieron los hechos basado en evidencia, no en suposiciones, claro que voy a tomar decisiones y claro que van a rodar cabezas, por supuesto”, afirmó Villeda.
Las declaraciones del ministro de Gobernación se ofrecieron durante su presencia en el velatorio del abogado y exfiscal Solórzano Foppa, asesinado el sábado 17 de octubre en la Ciudad de Guatemala, donde también falleció Gustavo Adolfo Aguilar Gamarro, de 53 años, quien era integrante de la Federación de Judo.
El funcionario indicó que los agentes vinculados con las detenciones fueron apartados de sus funciones mientras avanza una investigación interna. También ordenó que la Inspectoría de la PNC revise el procedimiento de los policías que capturaron a los hermanos Choc Toz poco después del crimen.
No obstante, el jefe de la cartera del Interior no reveló cuántos agentes están a disposición de las investigaciones.
La investigación revisa videos, testimonios y pruebas balísticas
Villeda señaló que el Ministerio de Gobernación concentra sus recursos en el esclarecimiento del asesinato y en la identificación de los responsables materiales e intelectuales. Explicó que las autoridades analizan grabaciones de video, recaban testimonios y realizan peritajes balísticos.
“Estamos poniendo todas nuestras capacidades para poder desentrañar este crimen, para determinar quiénes han sido los responsables”, dijo el ministro. No obstante, aclaró que la reserva decretada en el expediente le impide ofrecer detalles sobre las líneas de investigación.
Consultado sobre un eventual fallo en el esquema de protección que tenía Solórzano Foppa, el titular de Gobernación evitó anticipar conclusiones. Según explicó, la víctima tenía inicialmente dos agentes de seguridad, uno por turno. Tras su llegada a la cartera del Interior, el número aumentó a cuatro agentes, con dos por turno.
El ministro sostuvo que la investigación debe determinar si existieron deficiencias en el dispositivo, cómo ocurrió el ataque y cuáles fueron las circunstancias previas. “Tenemos que ver qué fue lo que falló, cómo ocurrió exactamente el hecho”, afirmó.
La captura de los hermanos Choc Toz quedó bajo revisión de la Inspectoría
La situación de los dos jóvenes detenidos tras el homicidio abrió otro frente para las autoridades. Más cuando los hermanos denunciaron que agentes policiales les habrían colocado un arma y que fueron capturados sin justificación. Posteriormente, el Ministerio Público solicitó falta de mérito y un juez ordenó su libertad.
Villeda dijo que la presunta implantación del arma no puede darse por comprobada sin una investigación. Afirmó que los detenidos fueron interceptados entre 15 y 20 minutos después de los asesinatos y, según la versión inicial, estaban en posesión de un arma que debía ser sometida a peritajes.

“Una detención no determina la culpabilidad de una persona, es solamente un procedimiento para poder investigar su participación en los hechos o no”, sostuvo. Añadió que era necesario contrastar el arma incautada con la utilizada en el crimen, revisar fotogramas de videos y entrevistar a testigos.
El ministro remarcó que la resolución judicial no cierra la revisión sobre la actuación policial. “Si lo que estas personas manifiestan, sobre un mal procedimiento, de que la policía les implantó el arma y que los capturó sin ninguna razón, es algo que también tenemos que investigar”, expresó.
Villeda reconoció una crisis de credibilidad en la Policía Nacional Civil
El jefe de Gobernación reconoció la molestia social por el caso y admitió que existe una crisis de credibilidad sobre la Policía Nacional Civil. Aun así, pidió no extender las sospechas a toda la institución, que cuenta con 43 mil integrantes.
“No voy a encubrir a nadie. No voy a tolerar ningún acto de corrupción”, aseguró. También afirmó que los policías involucrados en hechos anómalos “andan completamente solos” y no tendrán respaldo de su administración.
Villeda sostuvo que Guatemala no puede permitir un escenario en el que las personas teman expresar opiniones o cuestionar a funcionarios por temor a represalias. “Aquí todos tienen que tener la libertad de hablar, todos tienen que tener la libertad de criticar a todos los funcionarios sin que haya ninguna consecuencia”, declaró.

El ministro indicó que la investigación busca establecer “no solo los actores materiales, sino que también los actores intelectuales del crimen”. Sobre posibles cambios en la cúpula policial, señaló que serán evaluados cuando existan elementos suficientes: “Si en algún momento es necesario hacer destituciones, las vamos a hacer”.
Descarta asistencia del FBI en las investigaciones del asesinato
Pese a que el Ministerio Público afirmó que las investigaciones del asesinato de Solórzano Foppa cuentan con la cooperación de expertos internacionales, Villeda descartó la presencia del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).
“No he hablado con el FBI todavía, esto recién pasó hace dos días”, dijo.
Según el funcionario guatemalteco, por el momento están poniendo todo su empeño para aclarar el homicidio.
Además, afirmó que existe una narrativa sobre un “aumento desmedido de la violencia” en el país, pero argumentó que los primeros cinco meses del 2026 se tuvo la cantidad más baja de homicidios en Guatemala en los últimos 25 años.
Reconoció que hubo un aumento en agosto, por lo que se “reajustó la estrategia” de seguridad y, a partir de septiembre, “hubo una baja sostenida” en los asesinatos.
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INTERNACIONAL
En medio de los ataques masivos rusos, Ucrania acelera los preparativos para garantizar el suministro energético antes del invierno

Rusia intensificó los ataques contra la infraestructura energética de Ucrania, con daños en instalaciones eléctricas, petroleras y gasíferas que provocaron cortes de luz en cientos de miles de hogares, mientras el país acelera las reparaciones de su red ante la llegada del invierno.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, afirmó que Moscú atacó instalaciones del sector energético en 76 ocasiones durante la semana posterior al anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre un supuesto “alto el fuego energético”.
El domingo, Zelensky denunció los ataques contra las instalaciones de electricidad, petróleo y gas. Un día después, informó que los bombardeos nocturnos dañaron más de diez infraestructuras energéticas y dejaron sin suministro eléctrico a al menos 550.000 familias.
Kiev había evitado inicialmente responder con ataques similares contra las instalaciones rusas, pero después retomó sus propias ofensivas, según un informe de AFP. La continuidad de los bombardeos rusos mantiene bajo presión a la red energética ucraniana, que ya sufrió daños considerables durante el conflicto iniciado con la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022.
El problema adquiere mayor urgencia ante la proximidad de las temperaturas bajo cero. Durante el invierno anterior, los ataques rusos interrumpieron el suministro eléctrico y la calefacción en distintas zonas del país. Ahora, las autoridades y las empresas del sector trabajan para reparar los daños antes de que vuelva el frío intenso, aunque los nuevos bombardeos dificultan las tareas.
Los cortes rotativos de electricidad constituyen una de las medidas para reducir la presión sobre la red, pero no representan una solución inmediata. Además de las interrupciones del suministro, Ucrania enfrenta el costo de reconstruir una infraestructura que acumula daños desde el comienzo de la guerra.
El Banco Mundial estimó en febrero que la factura a largo plazo para restaurar el sector energético ucraniano asciende a unos 91.000 millones de dólares. De ese total, el país necesita alrededor de 4.900 millones de dólares durante este año para afrontar las reparaciones urgentes.
Sin embargo, la persistencia de los ataques podría elevar esa cifra. Olena Pavlenko, directora del centro de estudios energéticos DiXi Group, consideró que los cálculos actuales podrían quedarse cortos ante la magnitud de la destrucción. “Estoy segura de que, con el nivel de ataques y destrucción, la cifra solo para 2026 rondará los 6.000 a 7.000 millones de dólares”, afirmó Pavlenko a AFP.
Daños en las centrales de Kiev
La capital ucraniana, donde viven alrededor de tres millones de personas, enfrenta dificultades particulares por los daños en sus instalaciones de generación eléctrica y calefacción. Según la organización no gubernamental Global Energy Monitor, Kiev cuenta con tres centrales de cogeneración de calor y electricidad, con una capacidad conjunta de generación de aproximadamente 1,3 gigavatios.
El alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, afirmó este mes que la capacidad de Kiev para generar electricidad había quedado “destruida”, pese a las reparaciones que se realizaron desde el invierno anterior.

Pavlenko señaló que no existe información pública sobre la magnitud exacta de la capacidad dañada, aunque el grupo de expertos considera que la mayoría de las centrales de cogeneración podrían haber quedado nuevamente destruidas por completo.
“La generación distribuida no será suficiente para cubrir las necesidades. El equipo municipal y el Gobierno todavía tienen algo de tiempo para reparar las instalaciones antes de que bajen las temperaturas”, advirtió la especialista. “Pero, en caso de otro ataque, la situación se repetirá”.
Las centrales de cogeneración de Kiev datan de las décadas de 1970 y 1980, durante la época soviética. La disponibilidad de repuestos para reparar los daños también disminuye, lo que agrega dificultades a las tareas de mantenimiento y recuperación.
La empresa energética DTEK informó el 1 de octubre que sus centrales térmicas habían sufrido más de 230 ataques desde el comienzo de la guerra.
Por su parte, Vitalii Zaichenko, representante del operador de la red eléctrica Ukrenergo, sostuvo la semana pasada que los recientes ataques con misiles balísticos y drones complicaron de forma considerable el trabajo de los equipos técnicos. “Después de atacar previamente las subestaciones de alta tensión y las instalaciones de generación, el enemigo pasó a atacar directamente las líneas de transmisión de alta tensión”, explicó.
Zaichenko también advirtió que resulta “extremadamente difícil” organizar rápidamente fuentes de energía de respaldo. Los ataques alcanzan además las redes de las empresas distribuidoras, mientras que las alertas aéreas, que suenan durante todo el día y pueden prolongarse durante horas, obstaculizan las reparaciones.
En Kiev, Zelensky criticó públicamente a Klitschko por el ritmo de los preparativos para el invierno. El alcalde, por su parte, aseguró que habrá planes de contingencia y que se instalarán generadores en escuelas y centros médicos para garantizar la iluminación, la calefacción y el suministro de agua caliente.
La descentralización energética y el riesgo para el suministro de agua
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estimó que Ucrania contaba con unos 38 gigavatios de capacidad de generación eléctrica antes de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022. Casi cinco años de guerra redujeron considerablemente esa capacidad, aunque la cifra actual no está clara.
En la actualidad, las tres centrales nucleares ucranianas que continúan operativas suministran más del 55% de la producción total de electricidad del país.
Entre las alternativas propuestas para reforzar el abastecimiento figuran la generación local, los sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías, las microrredes y la cogeneración. Estas opciones buscan reducir la dependencia de una red centralizada y mejorar la capacidad de respuesta ante nuevos ataques.
Sin embargo, el tiempo disponible antes del invierno limita las posibilidades de implementar esas soluciones a gran escala. La falta de electricidad estable ya provocó la suspensión temporal del servicio del metro de Kiev y existen temores de que las interrupciones también afecten el suministro de agua.
Sergii Gorkutsenko, subdirector ejecutivo de Kyivvodokanal, la principal empresa de abastecimiento de agua de la capital, advirtió sobre las consecuencias de una interrupción prolongada del servicio eléctrico. “Si no hay electricidad en la ciudad, no habrá agua”, afirmó en declaraciones al medio ucraniano epravda.com.

El funcionario explicó que los cortes programados y las interrupciones de emergencia pueden limitar la capacidad de la empresa para bombear agua, incluso hacia los edificios residenciales de gran altura.
Los habitantes de Kiev ya sufrieron interrupciones en el suministro y la falta de agua, sumada a las dificultades para retirar las aguas residuales, genera preocupación por los riesgos para la salud pública.
“Si no hay alcantarillado, en tres días habrá una catástrofe epidemiológica”, advirtió Gorkutsenko.
(Con información de AFP)
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