ECONOMIA
El impacto de la importación de neumáticos: después de 64 años, cerró una histórica fábrica de Campana y despidió 150 empleados

Cabot Argentina comunicó formalmente el cierre definitivo de su planta ubicada sobre la avenida Larrabure, en Campana, provincia de Buenos Aires. La decisión implica el inicio de las tareas de desmantelamiento de la infraestructura y pone fin a una presencia industrial de más de seis décadas en el país.
El impacto laboral directo alcanza a 90 empleados de planta. A ellos se suman 60 trabajadores indirectos vinculados a servicios de vigilancia, comedor, lavadero y mantenimiento, lo que eleva a 150 el total de puestos afectados por la medida.
Ante el anuncio, el Sindicato de Trabajadores del Negro de Humo (SUTNH) se manifestó en los portones de la fábrica. Desde la organización gremial realizaron contactos con el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires y confirmaron que el próximo miércoles se realizará una audiencia en La Plata para discutir el futuro de los trabajadores afectados y los términos de la salida de la empresa del territorio argentino.
La Federación Argentina de la Industria del Caucho (FAIC) expresó su “profunda preocupación” por el cierre de la planta.

“La decisión no constituye un hecho aislado ni puede ser interpretada solamente como el cierre de una unidad productiva. Representa una señal de alerta para toda la cadena de valor del caucho, dado que el negro de humo es un insumo esencial para la fabricación de neumáticos, piezas técnicas, artículos industriales y diversos productos del sector. Por ello, la salida de un actor relevante del mercado local impacta no solo en los trabajadores directamente afectados y en la comunidad de Campana, sino también en el conjunto de empresas de la industria argentina del caucho, muchas de ellas pymes que dependen de proveedores críticos, abastecimiento confiable, escala industrial y previsibilidad para competir, producir y sostener el empleo”, dijo FAIC.
En el mismo documento, la federación señaló que “cada cierre de una planta proveedora implica pérdida de conocimiento técnico, empleo calificado, integración productiva nacional y autonomía industrial”, y reclamó a las autoridades nacionales, provinciales y municipales que analicen “con urgencia” el impacto de la medida sobre el abastecimiento local y la continuidad productiva del sector.
La FAIC también instó a abrir “una instancia de análisis y diálogo” y reiteró la necesidad de contar con una política industrial “que favorezca la permanencia, modernización y desarrollo de proveedores estratégicos, evitando que la industria nacional quede crecientemente expuesta a mayores costos, dependencia externa o interrupciones en el suministro de insumos críticos”.
La unidad productiva de Campana no era una instalación menor dentro de la historia corporativa de Cabot. Inaugurada el 14 de julio de 1962, fue la primera planta que la multinacional estadounidense instaló en toda América Latina. En sus primeros años de funcionamiento, contaba con una capacidad de 12.700 toneladas anuales y una dotación de 83 empleados.
Con el paso de las décadas, la planta fue creciendo hasta alcanzar una producción de 85.000 toneladas anuales de negro de humo, un insumo utilizado en la fabricación de neumáticos y productos de caucho y plástico.

Su proceso productivo se integraba con recursos nacionales: la materia prima principal era el aceite decantado proveniente de la refinería de YPF en Ensenada, complementado con gas natural local. En los últimos años, la empresa también había avanzado en proyectos de autoabastecimiento eléctrico.
El negro de humo es un insumo estratégico para diversas ramas industriales. Se utiliza principalmente en la producción de neumáticos, pero también en piezas técnicas, artículos industriales y otros productos del sector del caucho. Cabot Argentina era la única empresa que lo producía en el país, lo que le otorgaba un rol singular dentro de la cadena de valor industrial nacional.
Con su cierre, las empresas que hasta ahora se abastecían localmente deberán recurrir a proveedores externos, con el impacto que eso implica en costos, logística y previsibilidad de suministro. Esta situación afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas del sector, que dependen de proveedores críticos para sostener su producción.
ECONOMIA
El riesgo país volvió a bajar a la zona de 500 puntos, pero las acciones cayeron en Wall Street con Mercado Libre a la cabeza

Los mercados de nueva York extendieron el festejo por positivos datos de empleo y los balances de empresas tecnológicas. Lejos de esa tendencia quedaron las acciones argentinas, postergadas por la lectura negativa de balances trimestrales, aunque sí se mantuvieron firmes los bonos soberanos, con un riesgo país que regresó a la zona de los 500 puntos básicos, su mejor desempeño en casi tres meses.
El índice tecnológico Nasdaq de Wall Street encabezó la suba, con un 1,7%, que lo posicionó en un máximo histórico por encima de los 26.000 puntos. El Nasdaq avanza un 13% en lo que va del año.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires exhibió al cierre una baja de 2,3% en pesos, en los 2.769.126 puntos, mientras que los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- subieron un 0,3% en promedio. En este aspecto, el índice de riesgo país de JP Morgan cayó nueve unidades para la Argentina, en los 510 puntos básicos, piso desde el 17 de febrero.

“Por primera vez desde 2018, Argentina recuperó una calificación B-. Fitch Ratings dio el primer paso y elevó la nota soberana, apoyada en la consolidación fiscal, la acumulación de reservas y el avance de reformas estructurales. No es un dato menor: marca el inicio de una narrativa crediticia diferente, aunque el consenso de agencias todavía no acompañó y el promedio se mantiene en CCC+”, estimó GMA Capital.
Entre los ADR y acciones de compañías argentinas negociadas en Wall Street destacó la baja de 12,7% para Mercado Libre tras presentar balance. También presentaron resultados trimestrales YPF (-1%) y Pampa Energía (-4%).
En los primeros tres meses del año, Mercado Libre registró el crecimiento de ingresos más acelerado de los últimos cuatro años: la compañía de comercio electrónico más grande de América Latina reportó ingresos netos por USD 8.845 millones, un salto del 49% interanual. A pesar de este avance, hubo preocupación por la fuerte compresión de márgenes: el operativo retrocedió del 12,9% al 6,9% y la utilidad neta se desplomó cerca del 50% en el período.
Los precios del petróleo tuvieron un cierre mixto, en un contexto todavía muy incierto por el desarrollo de las hostilidades en Oriente Medio. El barril de Brent del Mar del Norte subió 0,3% a USD 100,40 en los contratos con entrega en julio. El crudo intermedio de Texas para junio restó 0,2%, a USD 94,65 el barril.
“Los mercados financieros finalizan la semana luego de una intensa volatilidad geopolítica y una resiliencia económica inesperada”, definió Laura Torres, directora de Inversiones de IMB Capital Quants.
“En el frente macroeconómico, los datos de empleo en Estados Unidos. mostraron una creación de 115.000 nóminas, superando las previsiones, aunque la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan cayó a mínimos históricos (47,8) debido a la inflación, que se sitúa en un 4,5% a un año según el dato preliminar”, puntualizó Torres.
“Este clima financiero convive con un escenario geopolítico volátil tras enfrentamientos militares entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz. Pese a los ataques contra activos militares iraníes, ambas naciones intentan preservar un frágil alto el fuego y avanzar hacia un acuerdo de paz. El petróleo refleja esta incertidumbre”, expresó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.
Con negocios que recuperaron el nivel en el segmento de contado -dada la estacionalidad del comercio exterior en mayo- se operaron USD 573,6 millones, casi USD 180 millones o 45% más que el jueves. El dólar mayorista ganó dos pesos o 0,1%, a 1.398 pesos.
“Si bien por momentos la cotización recuperaba terreno y escalaba algunos puntos, la oferta se mantuvo presente de manera constante, conteniendo las subas y generando también retrocesos acotados”, detalló Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios.
En la primera semana operativa de mayo -dado el feriado del viernes 1- el tipo de cambio oficial avanzó siete pesos o 0,5%, con una demanda privada más activa y la continuidad de las compras del Banco Central en la plaza.
La banda superior del esquema cambiario oficial se situó en los $1.717,98, para dejar al dólar a 319,98 pesos o 22,9% de ese holgado límite.
El dólar al público revirtió la baja de cinco pesos de la mañana y terminó ofrecido a $1.420 para la venta en el Banco Nación, sin variantes respecto del jueves. En la semana el dólar minorista subió diez pesos o 0,7 por ciento.
El BCRA indicó que en las entidades financieras el dólar al público promedió $1.418,34 para la venta y $1.367,10 para la compra.
El dólar blue quedó estabilizado en el día a $1.400, también el mismo precio del cierre de abril. Para la compra las entidades tomaron al billete a $1.380, solo diez pesos por encima de los $1.370 que pagan los bancos a sus clientes..
El Banco Central compró USD 110 millones en el mercado, el 19,2% de la oferta de contado. Las reservas internacionales brutas crecieron en USD 105 millones, a USD 46.056 millones, el stock más alto desde el 27 de abril.
“El flujo de compras se aceleró en abril y mayo, pero el impacto sobre reservas netas fue nulo por la incorporación de vencimientos futuros en el cálculo y la persistencia de compromisos exigibles”, explicó un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea. “Si crece la demanda de pesos, el Banco Central podría comprar dólares sin generar presiones inflacionarias adicionales, fortaleciendo reservas y mejorando las condiciones para una reducción del riesgo país y de las tasas de interés”, añadió.
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ECONOMIA
Reunión de Gabinete: Milei blindó a Adorni y pidió acelerar la motosierra en la administración

El gobierno de Javier Milei recobró algo de calma acorde con el bucólico paisaje de los viernes en la Casa Rosada. El Presidente encabezó un encuentro de dos horas y media con su gabinete en pleno, donde buscó bajar la tensión interna, ratificó el respaldo político al jefe del Gabinete y lo habilitó a anunciar el nuevo esquema de recorte del gasto público. De ese modo, Adorni tomó luego el control de la reunión y avanzó con el plan de gestión 2026/27, que incluye una segunda etapa de la «motosierra» con retiros voluntarios y desvinculaciones masivas.
«El respaldo del Presidente a Adorni fue total y absoluto«, dijo a iProfesional un vocero muy cercano al jefe del Gabinete, que está investigado por la justicia por supuestas inconsistencias patrimoniales en la compra de dos propiedades, gastos excesivos en viajes, tarjetas de crédito y refacciones.
El miércoles último Milei había aclarado públicamente que «ni en pedo se va» Adorni. En una conferencia de prensa previa a la reunión del gabinete, el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, dijo que «lo de Manuel no tiene ningún efecto en la llegada de inversiones, de hecho venimos del viaje con el Presidente y uno de los inversores se rió en confianza hablando con el canciller, el embajador y conmigo y dijo ‘¿qué pasa en Argentina que creen que yo voy a decidir una inversión en función de si el jefe de Gabinete tiene una diferencia de una almohadilla de no se qué’. Fue una risa. No tiene ningún sentido», señaló Caputo.
Lejos de las turbulencias del juzgado federal de Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita, Javier Milei decidió este viernes, día atípico para las reuniones de gabinete, enviar una señal política interna en medio de las crecientes tensiones dentro del Gobierno y de las presiones cruzadas por la situación de Manuel Adorni.
Patricia Bullrich participó del encuentro en medio de la tensión por su reclamo público
En la reunión de Gabinete estuvo presente la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, que este miércoles intimó públicamente a que Adorni para disipar todas las dudas que surgen de las revelaciones de todos los testigos de la causa que se tramita en el juzgado de Lijo.
Luego de que ella irrumpiera en un reportaje en A24, Milei salió a aclarar con visible malestar en LN+ que Adorni presentaría la declaración jurada cuanto antes y que Bullrich solo había spoileado la decisión que ya estaba tomada. Así dio por sentado que Bullrich exigió algo que Adorni ya tenía pensado hacer, pero no fue tan así.
En rigor, Bullrich le exigió a Milei que Adorni presente a la brevedad su declaración jurada para que el Gobierno y el Congreso salieran de la parálisis política y económica por este escándalo.
Milei le respondió a solas que «se iban a respetar los tiempos judiciales por cuanto la Oficina Anticorrupción postergó la fecha límite para el 31 de julio».
Eso fue insuficiente para Bullrich en la charla telefónica y el miércoles decidió fijar públicamente su posición. Milei respondió públicamente que se iba a presentar cuanto antes pero no dio fechas. Adorni dijo este jueves en el canal de streaming Neura que lo presentaría a fines de mayo. Eso sigue siendo insuficiente para Bullrich.
Pero en la reunión de gabinete no trascendió nada acerca de que se hubiera tocado este tema. El encuentro se realizó en Casa Rosada y se extendió durante dos horas y media, el Presidente abrió el encuentro con una exposición de media hora en la que trazó un panorama general de la situación política y económica y, sobre todo, dejó un respaldo «total» y «absoluto» al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Milei dejó un mensaje claro y habilitó a Adorni a avanzar con la gestión
Según reconstruyeron fuentes oficiales, Milei buscó cerrar filas en medio de los rumores de desgaste y las discusiones internas que atraviesan al oficialismo, evitando cualquier gesto que pudiera interpretarse como un retroceso o una señal de debilidad frente a las presiones internas. Aunque no hubo referencias explícitas al reclamo de Patricia Bullrich para anticipar la declaración jurada vinculada al caso Adorni, en la Casa Rosada admiten que el tema sigue generando incomodidad política y ruido interno.
«Fue un respaldo absoluto«, resumió una fuente que participó del encuentro al referirse a la situación de Adorni, hoy en el centro de las tensiones entre distintos sectores del Gobierno. Después de la intervención presidencial, Milei dio paso a que Adorni tomara el control de la reunión y avanzó con un extenso repaso de gestión.
El jefe de Gabinete agradeció especialmente a los equipos técnicos por la colaboración en el informe parlamentario ante la Cámara de Diputados el miércoles de la semana anterior y avanzó sobre la actividad del Congreso y se concentró luego en el diseño político y administrativo para los próximos dos años de gobierno.
Allí se repasó el plan de gestión 2026/27, con eje en una fuerte reestructuración presupuestaria que comenzará a instrumentarse desde la semana próxima, en una suerte de segunda etapa de la «motosierra». El Gobierno avanzará además con una nueva etapa de retiros voluntarios y desvinculaciones en organismos públicos, con el objetivo de ejecutarlas antes de fines de mayo.
En paralelo, también se abordó la revisión de organismos internacionales y el rediseño de estructuras administrativas, otra de las obsesiones de Milei y del equipo económico para profundizar el ajuste del gasto.
La agenda legislativa y el debate por las PASO dividieron al gabinete
La discusión política y legislativa ocupó otra parte importante del encuentro. Según las fuentes consultadas, se repasaron los proyectos que el oficialismo considera prioritarios en el Congreso y se habló de la necesidad de consolidar apoyos para determinadas leyes clave en las próximas semanas, como la eliminación de las PASO que la Casa Rosada considera imperiosa y para la cual presiona a Bullrich.
La jefa del bloque de senadores libertarios asegura que no existe apoyo suficiente en el Senado para derogar las elecciones primarias abiertas y simultáneas (PASO) para las presidenciales de 2027. Los bloques peronistas y los aliados necesitan esa herramienta electoral para esos comicios y no están dispuestos a prestar esos votos.
En ese tramo expusieron Martín Menem y Patricia Bullrich, en momentos en que ambos aparecen además atravesados por las internas que crecieron alrededor del caso Adorni y de la estrategia política del Gobierno hacia las elecciones.
La reunión dejó una conclusión política central: pese al nerviosismo interno y a las diferencias cada vez menos disimuladas entre distintos sectores libertarios, Milei no está dispuesto, por ahora, a entregar a Adorni. Por el contrario, decidió blindarlo públicamente y mostrar autoridad interna en medio de una crisis que ya empieza a impactar sobre el equilibrio de poder dentro de la Casa Rosada.
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ECONOMIA
Suba de Kicillof en sondeos coincide con tasa alta para bono 2028 y complica a Caputo

Al pelear en varios frentes al mismo tiempo, Toto Caputo corre el riesgo de enviar mensajes contradictorios, porque a cada auditorio debe darle argumentos diferentes. Fue lo que le ocurrió cuando, después de haber agitado durante meses el fantasma del «riesgo kuka», salió a argumentar que no hay ninguna posibilidad de que Axel Kicillof llegue a presidente.
Claro, eran dos momentos y dos públicos distintos. Cuando envió el primer mensaje, estaba justificando por qué el mercado le cobra tasas de interés tan altas cuando pide crédito en dólares. Y su argumento es que, en realidad, ese alto diferencial entre la tasa argentina y la que se paga en el resto de la región -el «riesgo país»- no se debía al temor de que el gobierno entrara en crisis, sino a que en 2027 pudiera ganar el peronismo y declarar un default de la deuda.
Era un argumento potente desde el punto de vista político y, además, Caputo encontró una forma de «demostrar» que lo del «riesgo kuka» no era una mera chicana sino que era un factor de análisis concreto de los inversores a la hora de prestarle dinero a Argentina.
La primera vez que Caputo se refirió a este tema fue en plena campaña electoral por las legislativas. En una autocrítica, admitió que se había equivocado al proyectar que el índice de riesgo país que mide el JP Morgan iba a situar en 400 puntos el riesgo argentino. El ministro argumentaba que la mejora en los indicadores económicos era incuestionable pero que el temor a una victoria kirchnerista en las urnas había puesto en duda que fuera sostenible el equilibrio fiscal.
Lejos de los 400 puntos que esperaba el ministro, el riesgo país saltó por encima de los 1.200 puntos, y Caputo dijo que todo se explicaba por la seguidilla de proyectos de ley que expandían el gasto público sin garantizar financiamiento.
Pero no todos estaban de acuerdo con ese argumento. Varios economistas de línea ortodoxa dijeron que si los argentinos habían huido a refugiarse en el dólar hasta el punto de convertir la mitad de la base monetaria no era tanto por culpa del peronismo sino por errores propios en el manejo de la liquidez bancaria y por generar una extrema volatilidad de las tasas de interés.
La profecía en la tasa de interés
Pero este año, Caputo encontró un argumento que parece irrefutable. Emitió dos bonos en dólares, destinados al público doméstico. Uno de ellos tiene vencimiento a fines de 2027 -es decir, aún dentro del mandato de Javier Milei– mientras que el segundo pagará el capital a fines de 2028.
Salvo por las fechas de vencimiento, las demás características del bono son idénticas: incluye el pago de un cupón mensual, lo cual lo torna atractivo para un pequeño ahorrista que quiera obtener una renta dolarizada. Y, en los dos casos, el Tesoro indica una tasa de referencia, pero la tasa real a pagar es determinada por el mercado, dependiendo de si la demanda por este título es alta o baja.
El resultado fue llamativo y, desde el punto de vista de Caputo, resultó una confirmación de su postura política: el «riesgo kuka» no es una invención política sino una realidad concreta que hasta se puede cuantificar. Ocurre que el bono con vencimiento en 2027 un rendimiento efectivo anual de 5,12%, mientras que el que vence en 2028 tiene una tasa de 8,51%.
Con ese argumento, el «riesgo país Milei» está en torno de 120 puntos básicos. Ese es el número que surge de restarle a la tasa del bono AO27 el costo de la tasa de referencia mundial, que ronda el 3,8%. Para el gobierno, esa tasa es baja porque lleva implícito un riesgo país muy inferior al que mide el índice de JP Morgan a nivel mundial estuvo, hasta hace pocas semanas, encima de 600 puntos.
En contraste, el riesgo país a octubre de 2028 es calculado por Caputo en 440 puntos. Y la «tasa forward» -como se denomina en la jerga financiera a la diferencia de interés entre dos momentos futuros, en este caso octubre de 2028 versus octubre de 2027- equivale a una tasa nominal anual de 14%.
Las encuestas y el riesgo país
Pero la estrategia de Caputo tiene un punto débil: detrás de la chicana al kirchnerismo, hay un reconocimiento de que el mercado sigue viendo una probabilidad relativamente alta de un quiebre de rumbo económico y de un cambio de signo político tras las elecciones del año próximo.
Es algo que le han advertido los analistas del mercado en las últimas licitaciones del Tesoro. Así lo planteó la consultora Outlier: «El argumento del ‘riesgo kuka’ para explicar esa situación es un arma de doble filo, porque implica reconocer que el mercado asigna una probabilidad significativa no solo a la no continuidad de la actual administración, sino a un quiebre y reversión abrupta del enfoque por la misma impulsado».
Lo cierto es que hay muchos analistas que coinciden en que la licitación de estos bonos no es buena para el gobierno, y no necesariamente por los montos de las tasas, sino por el mensaje tácito que devuelve el mercado. Básicamente, que la confianza sobre la estabilidad del modelo económico es de corto plazo.
Y las encuestas confirman esas advertencias: al tiempo que la intención de voto para Milei va en caída, se observó una llamativa mejora para las chances de Axel Kicillof ,quien le saca una diferencia de 12 puntos al presidente en un sondeo de la consultora Zuban Córdoba.
La pauta de que en el gobierno se toman en serio esa amenaza la dio el ministro de economía, Toto Caputo, en el foro Llao Llao, durante el pasado fin de semana largo. El ministro intentó transmitir su optimismo por los dólares que aportarán los sectores emergentes, como el petróleo y la minería, pero no pudo eludir el tema que sobrevolaba las mesas del «círculo rojo».
Y agregó un comentario sugestivo: dijo que el empresario que estuviera encargando encuestas para medir la intención de voto del gobernador bonaerense «está tirando la plata». Según el ministro, es imposible que el kirchnerista Kicillof tenga chances de disputarle la presidencia a Milei.
¿De quién es la culpa?
El comentario de Caputo dejó en evidencia que las rispideces entre Milei y altos dirigentes industriales -como Paolo Rocca, de Techint, y Javier Madanes Quintanilla, de Aluar- han dejado heridas. De hecho, la comidilla del Foro Llao Llao fue, justamente, la de que entre empresarios de primera línea se especula respecto de una figura alternativa a Milei, que mantenga ciertos lineamientos en lo que respecta al plan de estabilidad económica, pero que no profundizara el atraso del tipo de cambio ni dejara a la industria local sin defensa frente a la competencia asiática.
La seguridad que intentó transmitir el ministro respecto de la reelección de Milei encuentra, paradójicamente, un escollo en el argumento que él mismo fomentó: si en el mercado se pensara que Kicillof no tiene chances, entonces los bonos con vencimiento en 2028 no estarían pagando una tasa por encima del 8%, sino que caerían por debajo del 6%.
En los últimos días, la cotización de los bonos de deuda soberana mejoró, gracias a un «ascenso» en la nota que la agencia Fitch Ratings le puso al riesgo crediticio argentino. Economistas cercanos al gobierno están defendiendo el argumento de que el mercado ve una victoria de Milei. Y algunos le pusieron cifras concretas, como Agustín Etchebarne: calculó que, por la diferencia de tasas, hay un 85% de posibilidades de una reelección y un 15% de que triunfe el kirchnerismo.
Lo irónico es que ese argumento termina contradiciendo la tesis principal de Caputo. Porque si Kicillof ya no es un peligro, ¿entonces a quién hay que atribuir el alto riesgo país y el «salto» de la tasa a partir de 2028?
No por casualidad, generó tanto enojo en el gobierno el comentario del siempre influyente Domingo Cavallo, para quien los problemas de Argentina para acceder al crédito internacional son generados por el propio Caputo, que se resiste a un levantamiento total del cepo cambiario.
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