ECONOMIA
Cómo es el plan de la Anses para completar los aportes de la jubilación y quiénes pueden acceder

Llegar a la jubilación con los 30 años de aportes requeridos no siempre es posible. Períodos de trabajo informal, empleo no registrado o etapas de inactividad suelen dejar vacíos en el historial previsional que dificultan el acceso a la prestación. La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) cuenta con un mecanismo para regularizar esa situación antes de que llegue el momento de jubilarse: el Plan de Pago de Deuda Previsional, creado por la Ley 27.705.
El plan está destinado a trabajadores que todavía no cumplieron la edad para jubilarse pero que están cerca de hacerlo. La condición excluyente es tener 10 años o menos para alcanzar esa instancia. En la práctica, eso abarca a mujeres de entre 50 y 59 años y a hombres de entre 55 y 64 años.
Es importante aclarar que este régimen no está disponible para quienes ya superaron la edad jubilatoria. El Plan de Pago de Deuda Previsional cubre períodos faltantes hasta marzo de 2012, inclusive.
El valor de cada período a regularizar no es fijo. El régimen opera a través de la Unidad de Cancelación de Aportes Previsionales (UCAP), que equivale a un mes de servicios aportados, y su monto se actualiza en función de la base mínima imponible del régimen general (esta semana subió a $39.402,07). El costo exacto que le corresponde a cada persona depende de cuántos períodos adeuda y se informa en la oficina de Anses al momento del trámite.
Según la entidad pública, el proceso puede realizarse de forma digital o de manera presencial. En ambos casos, el punto de partida es el mismo: revisar el historial de aportes registrados en Mi Anses, el portal en línea del organismo previsional. Dentro de la sección “Historial Laboral” se puede ver qué períodos figuran cargados y detectar si hay años trabajados que no aparecen en el sistema.

Si se opta por la vía digital, el trámite se hace desde Mi Anses, en el apartado “Solicitud de Prestaciones”, dentro del apartado del plan de pagos para trabajadores. Los pasos a seguir son los siguientes:
- Seleccionar el o los períodos que se quieren abonar
- Generar un VEP (Volante Electrónico de Pago)
- Realizar el pago, tras el cual el período queda registrado como “pago acreditado”
Quienes prefieran hacerlo en persona deben sacar un turno previo en Anses. El día de la cita, un agente del organismo informará cuántos períodos faltan y cuál es el monto de la deuda a regularizar.
Puede ocurrir que al revisar el historial laboral aparezcan vacíos que no responden a aportes impagos sino a períodos trabajados que simplemente no quedaron registrados en el sistema. En ese caso, Anses permite iniciar un reconocimiento de servicios, un trámite mediante el cual el organismo verifica y carga esos años de actividad laboral. Para avanzar en esa gestión es necesario contar con documentación que acredite los períodos en cuestión, como certificaciones de servicios emitidas por empleadores.
Al margen del plan de pagos, Anses tiene en vigencia el Programa de Reconocimiento de Aportes por Tareas de Cuidado, un mecanismo específico para mujeres que deseen acceder a la jubilación. A diferencia del plan de pagos, este programa no implica abonar ninguna deuda. Por el contrario, reconoce aportes de forma directa a mujeres de 60 años o más que hayan tenido hijos.
Por cada hijo biológico se computa un año de aporte, mientras que por cada hijo adoptivo se reconocen dos. Si el hijo tiene discapacidad, se suma un año adicional. Además, las madres que cobraron la Asignación Universal por Hijo durante 12 años o más acceden a dos años extra de reconocimiento.
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ECONOMIA
El petróleo crudo ya es el principal producto de exportación de la Argentina: desplazó al maíz y a la soja

El petróleo crudo fue el principal producto de exportación de la Argentina durante el primer semestre de 2026. Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) elaborado con datos del Indec, el crudo desplazó a la harina y los pellets de soja, que habían liderado el ranking un año antes. De hecho, entre enero y junio, los aceites crudos de petróleo generaron ingresos por USD 4.693 millones, con una suba de 47,7% frente al mismo período de 2025, y representaron el 9,5% del total exportado por el país.
El salto fue el de mayor impacto dentro del podio exportador. En el primer semestre de 2025, el crudo había facturado USD 3.177 millones; un año después, el incremento fue de 1.516 millones de dólares. Los principales destinos del producto fueron Estados Unidos, Chile, Tailandia, Australia y Uruguay, según consignó el IAG con base en datos del Indec.
Detrás del petróleo crudo se ubicó el maíz en grano (excluido para siembra), con ventas por USD 4.171 millones y un alza de 6,7% interanual. Sus compradores principales fueron Vietnam, Argelia, Perú, Egipto y Arabia Saudita.

El tercer lugar correspondió a la harina y los pellets de la extracción del aceite de soja, con USD 4.161 millones, una variación de apenas 0,7% respecto de la primera mitad de 2025, lo que explica que el complejo haya cedido la cima a pesar de sostener un volumen de negocio elevado. Indonesia, Vietnam, Arabia Saudita, Turquía y Ecuador fueron sus principales mercados.
Más abajo en el ranking elaborado por el IAG aparecen el aceite de soja en bruto, con USD 3.163 millones (un crecimiento interanual del 4,4%); el oro para uso no monetario, con USD 2.913 millones (+51,2%); los vehículos automóviles para transporte de personas, con USD 2.510 millones (+16,8%); el trigo y morcajo, con USD 2.317 millones (+43,1%); la carne bovina congelada, con USD 1.302 millones (+43,9%); el aceite de girasol en bruto, con USD 1.165 millones; y los porotos de soja, con USD 1.022 millones (+7,8%).
En conjunto, las exportaciones argentinas sumaron USD 49.454 millones en el primer semestre de 2026, un avance de 24,4% en términos interanuales. Los diez principales productos concentraron el 55% del total exportado.

El avance del petróleo como líder del ranking se enmarca en un desempeño del sector energético que el Indec registró en su informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA). La balanza comercial de combustibles y energía acumuló un superávit de USD 5.076 millones en el primer semestre, un salto de 61,7% frente a los USD 3.139 millones del mismo período de 2025. Las exportaciones del sector alcanzaron USD 6.594 millones (un alza del 42,5% interanual), mientras que las importaciones totalizaron USD 1.518 millones, con una suba del 1,9% contra el mismo periodo del año pasado.
A su vez, solo en junio, las exportaciones del capítulo energético sumaron USD 1.234 millones, un alza de 28,5% respecto al mismo mes de 2025.
Dentro del bloque energético, el petróleo crudo concentró el 71,2% de las exportaciones sectoriales. Le siguieron las naftas, con USD 346 millones (+41,5%); los butanos licuados, con USD 231 millones (+37,3%); y el propano licuado, con USD 177 millones (+23%).

Del lado de las importaciones energéticas, los USD 1.518 millones del semestre correspondieron principalmente a gas natural licuado (USD 418 millones), energía eléctrica (USD 356 millones) y gas natural en estado gaseoso (USD 74 millones). En junio, las compras del sector treparon 126,5% interanual hasta USD 765 millones, impulsadas por mayores adquisiciones de gas natural licuado (GNL) y gasóleo.
El salto tiene una explicación de orden estructural: la Argentina produce alrededor de 140 millones de metros cúbicos diarios de gas, pero la demanda invernal supera los 180 millones. La red de transporte no tiene capacidad suficiente para mover todo el gas desde las cuencas productoras hasta los centros de consumo en los picos estacionales, por lo que el GNL importado opera como cobertura para esos faltantes puntuales.
En este escenario, las proyecciones para el cierre de 2026 apuntan a exportaciones de combustibles y energía en torno a los USD 11.300 millones, con un precio promedio del barril de Brent estimado en USD 82 (al momento del cierre de esta nota cotizaba en torno a los USD 85,45).
De materializarse ese escenario, la balanza energética anual podría superar los USD 12.000 millones, por encima del récord de USD 7.815 millones registrado en 2025. Un factor adicional podría acelerar ese crecimiento: el oleoducto VMOS, que conectará la cuenca neuquina con la costa de Río Negro desde Allen hasta Punta Colorada a lo largo de casi 600 kilómetros, prevé su puesta en marcha para fines de 2026. La obra ya supera el 75% de avance y generaría una evacuación adicional de 190.000 barriles diarios, con capacidad para llegar a 550.000. Para mediados de 2027, esa capacidad podría ubicarse en torno a los 390.000 barriles por día, lo que proyectaría las exportaciones de energía de ese año por encima de los 18.500 millones de dólares.
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ECONOMIA
Caputo aplica su lema «comprá dólares, campeón», sobrecumple meta del FMI y aumenta poderío del BCRA

Uno de los comentarios de Kristalina Georgieva que más resonó tras su arribo a Argentina fue sobre las reservas del Banco Central: «Sigan comprando», pidió la titular del Fondo Monetario Internacional en la conferencia de prensa de este lunes. Curiosamente, al cierre de la jornada, la autoridad monetaria reportó una compra de apenas u$s27 millones, uno de los montos más bajos del mes y del año. De todas maneras, el equipo económico ya sobrecumplió las metas pautadas para 2026 tanto en compras directas en el mercado de cambios como en acumulación de reservas netas.
La moderada compra de u$s27 millones que registró este lunes contrasta con los u$s345 millones del viernes y los u$s532 millones de hace dos semanas atrás, las cuales realizó en «bloque», gracias al ingreso de divisas provenientes de emisiones de títulos de deuda en el exterior. Así, el acumulado de compras avanzó a u$s1.963 millones en julio y u$s13.138 millones en lo que va de 2026, mientras las reservas brutas avanzan por encima de los u$s49.000 millones.
La desaceleración en las compras del Banco Central obedece a la calibrada estrategia de la entidad, que evita ejercer más presión de demanda, en un escenario de mayores compras por parte del sector privado y moderación en la oferta de los exportadores. De este modo, logra mantener al tipo de cambio por debajo de la línea de $1.500 en el segmento oficial mayorista: casi el mismo nivel con el que arrancó el mes y 23% por debajo del techo de la banda de flotación, a pesar de la notable reducción en las intervenciones en los mercados de dólar linked y futuros de dólar.
Fuente 1816 en base a BCRA
Meta de acumulación de dólares más que superada por Caputo
Las metas que pautó el FMI para 2026 respecto a acumulación de dólares ya están sobrecumplidas. Por un lado, a principios de junio el Banco Central alcanzó los u$s10.000 millones en compras de divisas acumuladas desde enero. Es decir, en apenas cinco meses se logró la meta que se había acordado para todo 2026. Ahora, la cuenta ya supera los u$s13.000 millones y en lo que resta del año podría seguir creciendo. Según la expectativa del ministro Luis Caputo, «si las cosas salen muy bien», podría extenderse hasta u$s17.000 millones.
Por otro lado, la meta de acumulación de u$s8.000 millones en reservas netas para 2026 ya estaría sobrecumplida. De acuerdo con cálculos de la consultora 1816, hasta el miércoles de la semana pasada las tenencias netas del BCRA ascendían a u$s8.455 millones, por lo que la pauta ya habría sido superada. Cabe resaltar que en las tres jornadas siguientes la entidad compró u$s417 millones en el mercado de cambios, por lo que la acumulación de reservas netas siguió alcista y próximamente debería acercarse a los u$s9.000 millones.
«Más allá del rol de la cuenta capital (liquidación del financiamiento local y externo en moneda extranjera de emisores corporativos y provinciales) en el proceso de acumulación de reservas no podemos soslayar el aporte de la cuenta corriente. En junio, el superávit comercial base devengado alcanzó los u$s2.194 millones, la cifra más alta para un mismo mes desde que el Indec lleva registro.» Este saldo superó los u$s2.000 millones en cinco de los seis meses del primer semestre de 2026, con un aporte clave del sector energético, destaca la consultora.
En ese sentido, resalta que las recientes subas del precio internacional del petróleo mejoran la perspectiva de la balanza de pagos y, por consiguiente, de la acumulación de reservas del BCRA, más allá del efecto negativo sobre la inflación. La semana pasada, el Brent repuntó hasta tocar nuevamente los u$s100 por barril, aunque luego cedió, al ritmo de las tensiones en Medio Oriente. La escalada de los precios, de mantenerse, anticipa mayores exportaciones de energía y, por ende, más oferta de dólares en el mercado de cambios, lo que aumenta la posibilidad de que el Central sume más divisas.

Fuente 1816 en base a BCRA
Caputo refuerza el «poder de fuego» para calmar al dólar
El equipo de research de Portfolio Personal Inversiones calcula que, en base a los últimos datos oficiales y tomando como referencia la metodología más exigente en la contabilidad de las reservas netas del Banco Central (descuenta como pasivos de corto plazo, los depósitos del Tesoro y los vencimientos de Bopreal a doce meses), las tenencias de la entidad cerraron junio en u$s1.604 millones negativas, lo que habría implicado una caída de alrededor de u$s100 millones respecto al mes previo (-u$s1.605 millones).
Desde entonces, la mejora fue significativa: estima que a mediados de la semana pasada las reservas netas del Central se ubicaban en torno a u$s5.070 millones positivas, el nivel más alto desde noviembre de 2021. De acuerdo con el bróker, el principal factor que explica el salto en las reservas netas es la extensión en los vencimientos de los préstamos «repo» por u$s6.000 millones que concretó el BCRA a principios de julio, con la cual postergó los pagos de 2026 y 2027 hasta septiembre de 2028.
Los cálculos del bróker también indican que las reservas líquidas del Central (tenencias que puede utilizar de manera inmediata, sin depender de vender activos) hasta mediados de la semana pasada ascendían a más de u$s24.500 millones, a lo que se suman los dólares que adquirió en las jornadas siguientes. Esto es clave porque implica mayor «poder de fuego» para intervenir en el mercado de cambios, en caso de requerirlo. Hasta ahora, no lo ha hecho de manera directa, pero eventuales presiones más adelante, con la cercanía del proceso electoral, podrían forzar ventas de divisas para calmar al mercado.
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ECONOMIA
Cómo manejar en el hielo y la nieve: técnicas y precauciones para usar el auto en la montaña en vacaciones de invierno

Conducir un vehículo sobre la nieve o el hielo no es una tarea tan compleja de hacer con seguridad, siempre y cuando se tomen dos precauciones fundamentales: velocidad y ruedas adecuadas.
El único punto de contacto de un auto con el piso son sus cuatro neumáticos, y estos se adhieren a la superficie que pisan gracias a su compuesto, su diseño y el nivel de fricción que se le demande.
Si se tiene cubiertas para nieve o barro, su dibujo no está gastado más de lo admitido por el fabricante y se lo somete a un esfuerzo físicamente razonable para permitir que se adhiera al piso, no debe ocurrir ninguna situación de patinamiento que provoque la pérdida de control del vehículo para su conductor.
Pero si el neumático no es adecuado, está suficientemente desgastado como para no poder evacuar agua o nieve por sus laterales, o se pretende tener adherencia llevándolo a mayor velocidad que las que permiten las leyes de la física, lo más probable es que el automóvil no obedezca las órdenes del volante o el pedal de freno.

Bajar un 20% las libras la presión de inflado de los neumáticos genera una mejora en la adherencia cuando hay nieve seca y profunda, de más de 15 ó 20 centímetros, porque permite que el neumático se apoye mejor con todo su dibujo. Pero siempre hay que tener a mano un compresor (puede ser un USB de los actuales sin problema), que permita volver a inflar el neumático cuando el piso dejó de tener nieve para evitar que se dañe y pueda cortarse.
En la nieve no se deben utilizar cadenas, sino solo en los casos en los que se advierte presencia de hielo que puede impedir la adherencia del caucho de los neumáticos. Las cadenas deben ponerse en las ruedas que tienen tracción y no en las que tienen dirección únicamente. En la mayoría de los autos actuales, la tracción es delantera, por lo tanto las cadenas estarán en las ruedas que también manejan la dirección del vehículo.
Pero en los autos de tracción trasera, las cadenas no deben colocarse adelante sino atrás también, ya que son esas las ruedas que transmiten la potencia al piso. De poco sirve tener cadenas en las ruedas delanteras si las traseras están patinando. En cualquier caso, con cadenas se debe circular a muy baja velocidad, a no más de 30 o 40 km/h para evitar dañarlas.
En ese caso, para tener mejor dirección cuando las cadenas están atrás hay que circular a menor velocidad, y eventualmente, cuando se trata de una ruta de asfalto con banquina de tierra o ripio como suele haber en la Patagonia, se puede bajar las ruedas derechas de la cinta asfáltica en las curvas, como para que el neumático “encuentre agarre” en una superficie más rugosa que la ruta misma.

El “hielo negro” es el más peligroso porque suele no verse fácilmente ya que trasluce el color del asfalto. Es el hielo que se forma sobre un tramo de una ruta que suele estar en sombra durante gran parte del día, de modo tal que no hay nieve pero sí se forma hielo por agua congelada.
Se suele advertir como un tramo de ruta opaco y levemente más oscuro que el color del pavimento mismo. Si está en una zona recta, hay que reducir la velocidad y pasarlo sin frenar ni cambiar la dirección. Si está en curva, es recomendable bajar las ruedas derechas a la banquina para asegurar la adherencia que las ruedas izquierdas no tendrán.
En cualquier caso, debido a la menor cantidad de horas de luz natural y las bajas temperaturas, es recomendable no salir de viaje en zonas de nieve o hielo antes que salga el sol, y que al menos hayan transcurrido un par de horas de día. Esto permitirá que se descongelen algunas zonas y también poder ver mejor el camino y el entorno para los conductores.
Si al iniciar el viaje el parabrisas y los demás cristales del vehículo tienen hielo, no hay que sacarlo con el limpiaparabrisas, que probablemente esté pegado al hielo mismo, no hay que tirarle agua, ni fría porque aumentará el hielo, ni tampoco tibia o caliente porque lo único que se conseguirá es que el cristal se rompa por diferencia de temperatura.

La mejor manera de retirar la película de hielo es con una tarjeta plástica como las tarjetas de crédito, haciendo movimientos descendentes desde la parte superior del vidrio con la tarjeta colocada como si fuese una pala que levanta la capa de nieve congelada. Idealmente, colocarse guantes es recomendable, porque el hielo que levanta esa “pala” llegará a los dedos en apenas un par de pasadas por el vidrio.
Mecánicamente, es importante arrancar el auto y dejarlo funcionando al menos 10 minutos regulando, con la calefacción encendida en el interior pero con el aire acondicionado prendido y la temperatura alta, por sobre los 24 grados. De ese modo, mientras se calienta el motor, lo mismo ocurre con el habitáculo, lo que también contribuye a templar los vidrios y que sea más simple retirar el depósito de hielo que los cubre.
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