ECONOMIA
Los bancos, ¿el sector rezagado del Merval?

En la última semana, el Índice Merval comenzó a recuperar parte del terreno perdido. Venía muy golpeado y volvió a acercarse a la zona de los USD 2.000. Esto llevó a los inversores a analizar el contexto de los activos locales. Es relevante entender por qué el rally de acciones argentinas no fue parejo.
En los últimos meses, el sector energético y el de Oil & Gas concentraron buena parte de la atención. YPF, Vista y otras compañías vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta hace tiempo tienen argumentos sólidos para sostener el interés de los inversores. La producción no convencional sigue siendo una de las historias estructurales más importantes de la Argentina: los proyectos de infraestructura avanzan y el país necesita transformar ese potencial en inversiones y exportaciones. A esto se sumó un contexto internacional que también ayudó al sector.
Es de público conocimiento que la tensión en Medio Oriente volvió a poner al petróleo en el centro de la discusión global y reforzó el atractivo de las compañías con exposición al crudo.
La tensión en Medio Oriente volvió a poner al petróleo en el centro de la discusión global y reforzó el atractivo de las compañías con exposición al crudo
Por todo esto, nos sigue gustando el O&G argentino. Es uno de los sectores con mayor perspectiva a largo plazo, con fundamentos concretos y con un rol clave para la economía local. Sin embargo, desde una mirada de mercado, también parece razonable preguntarse si parte de esa historia ya está reflejada en precios.
Dicho esto, pensando hacia adelante, sobre qué sectores del Merval tendrían mayor potencial de upside ante una mayor normalización de las condiciones macro, aparecen los bancos locales: un sector que fue de los más golpeados y castigados en el último tiempo.
Obviamente, esta caída no fue casual. Durante buena parte del año pasado, el endurecimiento de las condiciones monetarias pegó de lleno sobre el negocio financiero. Las tasas en pesos más altas y volátiles, una política de encajes más exigente y una liquidez más ajustada redujeron el margen de maniobra del sistema. Para un banco, ese escenario tiene efectos directos:
- limita la capacidad de expandir el crédito,
- complica la administración de los fondos,
- aumenta la presión sobre la mora cuando la actividad todavía no termina de recuperarse, y
- el ajuste económico afectó el poder de pago de familias y empresas, lo que llevó a los inversores a mirar al sector con mayor cautela.
En otras palabras, los bancos no solo sufrieron por valuación: también enfrentaron un deterioro concreto en las variables que definen su negocio.
Los bancos no solo sufrieron por valuación: también enfrentaron un deterioro concreto en las variables que definen su negocio
Entonces, ¿por qué hoy podría ser una oportunidad para rotar hacia el sector bancario? ¿Qué cambió en el último tiempo? Empezaron a aparecer señales de estabilización. La mora sigue siendo el principal punto de atención, pero el mercado comienza a pensar que lo peor ya quedó atrás.
Si el empeoramiento de la calidad de cartera encuentra un techo durante el segundo trimestre y mejora gradualmente hacia la segunda parte del año, las acciones bancarias podrían empezar a anticipar una normalización antes de que los balances lo muestren por completo. En el equity, muchas veces el precio se mueve primero y los resultados llegan después.
Además, la estabilización de las tasas de interés en pesos colabora. Luego de un período de fuerte volatilidad, el mercado parece entrar en una etapa algo más ordenada. Para los bancos, una curva de tasas de interés más predecible permite administrar mejor la liquidez, cuidar márgenes y volver a pensar en aumentar los préstamos ante una macro que empieza a mostrar señales de recuperación.
Esto sin dejar de lado que novedades desde el frente regulatorio también podrían ayudar. En concreto, el Gobierno empezó a dar señales de querer desandar parte del endurecimiento de encajes. Si ese proceso avanza, los bancos tendrían más margen para administrar su liquidez y expandir el crédito.
Para los bancos, una curva de tasas de interés más predecible permite administrar mejor la liquidez, cuidar márgenes y volver a pensar en aumentar los préstamos
Este punto es importante porque el sistema financiero argentino sigue siendo chico en relación con la economía y frente a otros países de la región. En un país con bajo nivel de crédito privado, cualquier normalización puede tener un impacto relevante sobre el volumen de préstamos y sobre la rentabilidad del sector.
Dentro del sector, nuestros top picks son BBVA Argentina (ticker: BBAR) y Banco Macro (ticker: BMA). Para el primero, vemos una combinación atractiva entre crecimiento potencial del crédito, mejora de ingresos principales, eficiencia y una posición de capital razonable. En Banco Macro, el atractivo pasa por una estructura más defensiva, con fuerte solvencia, liquidez elevada y buena capacidad para atravesar un escenario todavía exigente. Ambos nombres mantienen exposición directa a una eventual recuperación del negocio bancario y, al mismo tiempo, muestran fundamentos para destacarse dentro del sector.
Entendemos que los riesgos siguen latentes, pero el punto es que el mercado ya castigó bastante al sector y empieza a encontrar argumentos para mirarlo con otra perspectiva. Si el Merval logra sostenerse en la zona de los USD 2.000 y la macro sigue mostrando señales de ordenamiento, los bancos pueden volver a ganar lugar dentro de las carteras locales. En nuestra visión, hoy el sector ofrece un punto de entrada atractivo para inversores con mayor tolerancia al riesgo, con BBVA Argentina y Banco Macro como las principales alternativas dentro del universo bancario argentino.
El autor es Analista de PPI (Portfolio Personal Inversiones)
Corporate Events,South America / Central America
ECONOMIA
Salarios dinámicos y premios por productividad: cómo es el acuerdo paritario que cerró el sector más pujante de la economía

La actividad petrolera volvió a marcar el ritmo de las negociaciones colectivas en el país, con dos definiciones que afectan directamente a los trabajadores del sector de hidrocarburos y que combinan dos lógicas distintas de actualización de ingresos: por un lado, un esquema de gratificaciones que se ajusta mes a mes según la evolución de las variables económicas; por otro, un mecanismo que premia el desempeño operativo con sumas fijas atadas a resultados medibles, en una lógica de salarios dinámicos.
Ambos instrumentos conviven dentro de un mismo escenario de relaciones laborales en la industria energética, que en los últimos meses incorporó herramientas de negociación que antes no formaban parte del repertorio habitual de las paritarias del sector. Uno de esos cambios tiene un correlato normativo puntual, que habilitó formalmente la discusión de la productividad como materia de negociación colectiva.
A la par de la definición salarial, un acuerdo específico alcanzado entre el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa y las cámaras empresarias del rubro estableció un programa de incentivos económicos ligado al cumplimiento de objetivos operativos en la Cuenca Neuquina.
Un esquema salarial que se ajusta mes a mes
El Sindicato de Petroleros de Chubut informó la firma de un nuevo acuerdo paritario que rige para el período comprendido entre abril de 2026 y marzo de 2027. El esquema está construido sobre la base de gratificaciones extraordinarias no remunerativas que se otorgan en distintos tramos a lo largo del año y que, en cada caso, pasan a tener carácter remunerativo unos meses después de su implementación.
Según el comunicado sindical, durante julio, agosto y septiembre de 2026 corresponde una gratificación extraordinaria no remunerativa del 6%, que se convierte en remunerativa a partir de octubre. A ese porcentaje se suma, según el mismo texto, una suma fija de 250.000 pesos proveniente de un acta anterior, que se abona junto con los haberes de julio. Para agosto y septiembre de 2026 se agrega, además, una gratificación adicional no remunerativa del 4%, que también pasa a ser remunerativa en octubre.

El esquema continúa en los meses siguientes: para octubre, noviembre y diciembre de 2026 se estableció una gratificación extraordinaria no remunerativa del 3%, que se vuelve remunerativa en enero de 2027. La misma lógica se repite para el primer trimestre de ese año, cuando la gratificación de enero, febrero y marzo de 2027, también del 3%, pasará a ser remunerativa en abril de 2027.
El comunicado del gremio precisa que todas las bases de cálculo toman como referencia el salario de abril de 2026 y que las gratificaciones impactan sobre conceptos convencionales, no convencionales, viandas y ayuda alimentaria. El acuerdo prevé además una cláusula de revisión: en la segunda quincena de noviembre de 2026, las partes volverán a reunirse para evaluar las variables económicas de la industria.
Entre los puntos adicionales, el sindicato remarcó que las gratificaciones formarán parte del cálculo del aguinaldo y de las vacaciones, y que se solicitó formalmente la exención del Impuesto a las Ganancias sobre esas sumas.
El programa de incentivos por productividad
En paralelo, el Ministerio de Capital Humano difundió un comunicado oficial en el que informó, a través de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, que el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa acordó con la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) y la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (Ceope) la implementación de un Programa de Incentivo Variable por Resultados Operativos para la actividad de perforación en la Cuenca Neuquina.

El acuerdo fue firmado el 24 de junio en la ciudad de Neuquén, según consta en el acta firmada por representantes gremiales y de ambas cámaras empresarias. El texto explica que las partes coincidieron en que “el crecimiento de la actividad de Work Over (WO) previsto para los próximos años requiere promover mecanismos que permitan alinear los objetivos de eficiencia operativa con el reconocimiento de la contribución de los trabajadores a los resultados alcanzados, preservando en todo momento las condiciones de seguridad, salud y eficiencia operativa”.
El programa tiene carácter piloto y regirá por doce meses desde la firma. Su aplicación es exclusiva para las operaciones de Work Over y alcanza únicamente a los trabajadores que integran la tripulación permanente de esos equipos, según el detalle incluido en el Anexo Técnico I del acuerdo. Las posiciones comprendidas son las de peones de boca de pozo, enganchador, maquinista y zampista. El acta aclara, además, que los mecánicos, electricistas y soldadores pueden ser compartidos por más de un equipo según las necesidades operativas, motivo por el cual no integran la dotación permanente alcanzada por el programa.
Respecto de la naturaleza del beneficio, el acuerdo establece que el incentivo “constituye una gratificación extraordinaria, variable y condicionada al cumplimiento efectivo de los objetivos, indicadores y condiciones establecidos en los Anexos Técnicos”, y aclara que su percepción “no se encuentra garantizada ni genera expectativa de percepción futura”. Las sumas que eventualmente se abonen tendrán carácter no remunerativo.
El acuerdo prevé, asimismo, la conformación de una Comisión de Seguimiento integrada por representantes de la CEPH, las empresas prestadoras de servicios y el sindicato firmante, que deberá reunirse en forma trimestral para monitorear la implementación del programa y evaluar su evolución.
Cómo funcionan los indicadores de desempeño
El Acta de Acuerdo detalla la metodología de medición sobre la que se calculará el incentivo. Los indicadores se organizan en torno a la reducción de tiempos no productivos y al ritmo de las maniobras de los equipos de WO. Entre los primeros se contemplan el sacado de tubería en pozos con desplazamiento, el sacado de tubería con caños llenos mediante el uso de economizador, y la reducción de tiempos en los cambios de guardia. En cuanto al ritmo de maniobra, se computan operaciones como sacar y bajar varillas y tubing en simples y dobles, armar y probar el BOP, y armar o desmontar el BHA de rotación, entre otras tareas.

Como base de referencia para la medición se tomará el denominado “BEST 40″, definido como el mejor 40% de las operaciones de Work Over registradas durante el último año por cada empresa contratista, un parámetro que deberá acordarse entre la operadora y la contratista antes del inicio del incentivo. Para el relevamiento de los indicadores se utilizarán las herramientas Open Wells, Pason o equivalente.
El incentivo se liquida por tramos, en función de las horas de reducción de tiempo logradas por pozo y por equipo. El acuerdo establece que una reducción de entre 12 y 30 horas da lugar a un bono individual de 300.000 pesos por trabajador, mientras que una reducción superior a las 30 horas eleva ese monto a 600.000 pesos por persona. Los tramos no son acumulativos y los valores constituyen montos de referencia sujetos al cumplimiento integral de las condiciones habilitantes previstas en el acuerdo, entre ellas el estricto respeto de las normas de seguridad, salud, ambiente y calidad operativa. El texto es explícito en que no se generará derecho al incentivo cuando los resultados se hubieran obtenido mediante incumplimientos de esas normas.
El acuerdo también prevé que los tramos de eficiencia puedan ajustarse cada seis meses y que las partes vuelvan a reunirse durante octubre de 2026 para analizar la evolución de las variables económicas que inciden en la determinación de los montos pactados.
El cambio normativo que habilitó los acuerdos
El comunicado del Ministerio de Capital Humano enmarcó ambos acuerdos dentro de las herramientas de negociación colectiva habilitadas por la Ley N° 27.802, de Modernización Laboral, que según el texto oficial “incorporó la posibilidad de celebrar acuerdos de productividad entre las organizaciones sindicales y las cámaras empresarias”.

El cambio concreto se introdujo a través del artículo 149 de esa norma, que sustituyó el artículo 4° de la Ley 23.546, la ley que regula el procedimiento para la negociación colectiva en la Argentina. La modificación estableció que, durante el desarrollo de las negociaciones colectivas, las partes deben intercambiar información vinculada, entre otros aspectos, con la distribución de los beneficios de la productividad, además de la situación del empleo y su evolución prevista.
La reforma no creó una figura jurídica específica denominada “acuerdo de productividad”, pero sí otorgó un marco legal para que sindicatos y cámaras empresarias negocien e incorporen cláusulas de productividad dentro de los convenios y acuerdos colectivos. De esta manera, la productividad pasó a integrar formalmente las materias contempladas por la legislación para la negociación entre trabajadores y empleadores, un antecedente que las autoridades laborales citaron de manera directa al difundir el programa acordado para los equipos de Work Over en la Cuenca Neuquina.
El Ministerio de Capital Humano remarcó que este tipo de acuerdos se enmarca en un modelo de relaciones laborales orientado a promover la productividad, la competitividad, la capacitación y el empleo formal a través del diálogo entre trabajadores y empleadores, y adelantó que impulsará, junto a la Comisión de Seguimiento prevista en el acuerdo, acciones de capacitación y desarrollo de recursos humanos para fortalecer las capacidades del sector.
economía,negocios y finanzas
ECONOMIA
Tensiones diplomáticas: qué puede pasar en la industria automotriz si se acentúan los cruces con otros países



México,autos,producción,exportación,industria automotriz,aranceles,fábrica,puerto,comercio,economía
ECONOMIA
La próxima ventaja competitiva será saber gobernar la inteligencia artificial

Condición necesaria para que la inteligencia artificial pueda escalar dentro de una organización sin convertirse en una suma de experimentos aislados, riesgos invisibles
- Un equipo de marketing la usa para segmentar mejor audiencias o producir contenido más rápido.
- Un área de recursos humanos la prueba para filtrar perfiles. Un equipo comercial la utiliza para priorizar oportunidades.
- Finanzas la incorpora para detectar patrones.
- Atención al cliente la entrena para responder consultas. En el organigrama parecen iniciativas separadas.

- qué datos se pueden usar y cuáles no;
- qué casos requieren aprobación humana;
- qué modelos son aceptables para cada nivel de riesgo;
- qué métricas se van a mirar;
- qué pasa si el sistema se equivoca;
- quién audita;
- quién corrige, y
- quién tiene la última palabra.
El riesgo no está solo en la tecnología, sino en el contexto en el que se la aplica

Si la gobernanza se vuelve demasiado pesada, muchas empresas van a dejar de innovar. Pero si es demasiado liviana, la innovación se vuelve frágil

El talento que viene no se va a diferenciar solo por saber usar herramientas. Se va a diferenciar por saber cuándo usarlas, cuándo no, cómo validar lo que producen y cómo integrarlas en procesos
robots,inteligencia artificial,automatización,futurismo,datos,oficina
INTERNACIONAL2 días agoTrump admin invokes 30-year dormant terror court as it seeks to deport Afghan woman tied to Election Day plot
INTERNACIONAL3 días agoAntisemitic violence reaches deadliest level since 1994, new global report finds
ECONOMIA3 días agoCreció la oferta de frutas importadas en las verdulerías: cuáles son las que más llegan y por qué



















