ECONOMIA
Caputo se prepara para un 2027 desafiante: cuánta deuda vence y cómo siguen las negociaciones con el Banco Mundial

Más allá de que el equipo económico asegura que el pago de deuda de julio por USD 4.300 millones ya está garantizado por la venta de activos del Estado, la colocación del Bonar 2027 (AO27) y Bonar 2028 (AO28) y las garantías que se negocian con organismos internacionales, el mercado volvió a modificar su foco de preocupación. Ahora el centro de la inquietud recae sobre los vencimientos que la Argentina deberá afrontar en 2027, año en el que se concentran pagos por más de 23.000 millones de dólares. El contexto electoral agrega un elemento de incertidumbre, ya que la magnitud y el cronograma de los compromisos coincidirán con la definición presidencial.
Según datos elaborados por GMA Capital, el cronograma de compromisos financieros en moneda dura para los próximos años expone una secuencia ascendente que genera alerta entre inversores y analistas. El cuadro presentado por la ALyC muestra que, mientras en 2026 los pagos suman USD 8.218 millones, ese monto se triplica en 2027 a 23.621 millones de dólares.
En diálogo con Infobae, Rocio Bisang, economista de GMA Capital, puntualizó que 2027 representa un año desafiante tanto por la magnitud de la deuda como por la concentración de los vencimientos. “En ese sentido los esfuerzos que está haciendo el Gobierno para extender duration y acomodar los vencimientos son claves, teniendo en cuenta que el proceso electoral puede introducir mucha volatilidad en la macro hacia adelante”, explicó.
En la misma línea, precisó que los vencimientos en pesos para ese año llegan a $117 billones, mientras que en dólares, incluyendo los pagos al Fondo Monetario Internacional (FMI), prestamos con bancos internacionales y deuda soberana, la suma totaliza 23.621 millones de dólares.
La misma postura tuvo el director ejecutivo de Analytica, Claudio Caprarulo, quien sostuvo que las obligaciones del año siguiente son desafiantes de por si. A los acreedores privados se suman vencimientos netos con el FMI por cerca de USD 5.500 millones, pero el escenario se complejiza aún más al ser un año de elecciones presidenciales.
“Para evitar nuevamente una fuerte volatilidad es clave la acumulación de reservas de estos meses y si finalmente el riesgo país baja a una zona que permita refinanciar una proporción de esos pagos. En particular, porque la demanda de dólar ahorro puede aumentar ante la búsqueda de cobertura electoral”, destacó Caprarulo.
Para 2028 y 2029, los montos proyectados ascienden a USD 19.982 millones y USD 21.365 millones respectivamente, llevando el acumulado total en el período 2026-2029 a más de 73.000 millones de dólares. La composición de la deuda a pagar en 2027 incluye USD 5.981 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI), USD 10.668 millones a acreedores privados y USD 6.973 millones en Bopreales y operaciones de prestamos con bancos, bajo supuestos específicos de refinanciación.

El informe de GMA Capital advierte que, aunque se lograron avances en la mejora de la calificación crediticia (el caso de Fitch la semana pasada, en donde se pasó de ‘CCC’ a ‘B-’), la carga de deuda en moneda extranjera y el calendario de vencimientos siguen siendo obstáculos relevantes. Aunque para ese entonces el equipo económico podría tener la posibilidad de salir al mercado internacional, siempre y cuando el riesgo país profundice el sendero bajista.
Por ahora, la estrategia oficial apunta a administrar los tiempos y la magnitud de los vencimientos sin recurrir de inmediato a la emisión de deuda en el mercado internacional a tasas elevadas. La semana pasada, José Luis Daza, viceministro de Economía, remarcó que el Gobierno evita por ahora retornar al endeudamiento externo en condiciones que puedan tensar el equilibrio financiero.
Pero el funcionario expresó su confianza en que las tasas que exigen los inversores por títulos soberanos bajarán antes de los grandes vencimientos de 2027. “No estamos lejos de volver a los mercados”, afirmó Daza, quien consideró que todavía existen condiciones favorables para un retorno próximo al financiamiento externo, aunque sin apurar la toma de nueva deuda.
En julio, el equipo económico tiene que afrontar el vencimiento por 4.200 millones de dólares. Desde el oficialismo aseguran que está garantizado el pago y que ahora están negociando para cubrir el de enero y julio del 2027. La estrategia financiera del ministro de Economía, Luis Caputo, parte de tres pilares: la venta de activos del Estado, la colocación del Bonar 2027 y 2028 y prestamos con bancos internacionales.
No obstante, los números de los depósitos del Tesoro en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) exponen que Caputo dependerá, sobre todo, de los prestamos con bancos internacionales para poder afrontar el pago. El titular del Palacio de Hacienda se encuentra en conversaciones con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para habilitar garantías y con ello poder acceder de financiamiento a tasas más bajas. Según fuentes de Economía, el proceso con ambos organismos avanzó en las últimas semanas.
Cabe destacar que existen diferencias en los mecanismos: el Banco Mundial se encargará de las negociaciones con los bancos, mientras que el cartera económica lidera el diálogo en el caso del BID y luego lo hará con las entidades. “El que llegue antes”, resumió una fuente oficial consultada por Infobae sobre cuál de las dos garantías se utilizará para el próximo pago.
Este miércoles, la Secretaría de Finanzas tiene que afrontar un importante test luego del resultado de la licitación del AO28 de quince días atrás. Sobre todo con lo que sucedió en la segunda vuelta, en donde solo se pudo colocar USD 48 millones cuando el limite disponible era de 100 millones de dólares. Aunque el hecho de que la demanda fuera menor que el OA27 (en donde si se colocaron USD 100 millones) era de esperarse, ya que se trata de un bono que vence fuera del mandato de Milei.
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ECONOMIA
“Inteligencia distorsionada”: la crítica de un premio Nobel de Economía en medio de la polémica por la carrera de la IA

La renuncia y denuncia de Jacob Coxon, un investigador de inteligencia artificial que trabajó en OpenAI y luego en Anthropic, por la carrera a su juicio “irresponsable” en que están enfrascadas las empresas del sector, sin medir los riesgos de que a partir de su “superinteligencia” la IA ejecute ciberataques y adquiera recursos o poder fuera del control de la humanidad, sigue generando revuelo.
La industria de la IA, dijo Coxon, “apuesta con nuestras vidas”. Evan Hubinger, responsable de “alineación” de Anthropic, estimó en cerca del 10% la probabilidad de que la IA mate a todos los humanos, Samuel Marks, investigador de seguridad de la empresa, sostuvo “a título personal” que desarrolladores de IA creen posible la extinción humana o resultados comparables y el propio Dario Amodei, CEO de Anthropic, dio crédito a la inquietud de Coxon en un texto en el que reconoció la necesidad de moderar el ritmo de avance de la IA, pero a su vez señaló que la presión competitivo le impide “frenar solo”.
Distinta fue la reacción de Elon Musk que cuestionó a Coxon y sugirió que su hilo de posteos en la red X fue una operación coordinada, una suerte de “montaje”. Sin embargo, tanto Musk como Sam Altman, CEO de OpenAI, se manifestaron de acuerdo con disminuir la velocidad de desarrollo de la IA.
La denuncia de Coxon ya había generado reacciones políticas en EE.UU., como la de Bernie Sanders, senador socialista de Vermont, quien aprovechó para insistir en el proyecto para prohibir el desarrollo de la SuperInteligencia Artificial que presentó junto al demócrata Greg Casar días antes de la denuncia de Coxon. Ted Cruz, senador republicano por Texas, definió a la IA como un “riesgo catastrófico” y dijo que el posteo de Coxon le resultó muy preocupante, y Chris Van Hollen, senador demócrata, reclamó un mecanismo de salvaguardas, un régimen de pruebas y un diálogo con China, entre otras reacciones legislativas.
Economía, IA y “esfuerzo cognitivo”
Fue la ocasión que esperaba Daron Acemoglu, premio Nobel de Economía 2024 y profesor del prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) para plantear nuevamente una crítica ya esbozada en trabajos previos.
“¿El problema es una Inteligencia Artificial (demasiado) avanzada o una inteligencia distorsionada?“, se preguntó en un extenso posteo en X en el que celebró que “por fin” los propios investigadores de IA “se dan cuenta de que la carrera desenfrenada en la que están involucradas estas compañías es irresponsable”.
Acemoglu cree que un problema irresuelto es la “alineación” de los modelos que -dice- “hacen cosas que no están en línea con los objetivos humanos”. Según él, el problema no es que los modelos de IA sean demasiado avanzados, sino que son entrenados de un modo que conduce a una “inteligencia distorsionada”.
“El problema no son las capacidades —aunque estas son claramente reales—, sino que las capacidades están al servicio de algunas métricas cuantitativas imperfectas —la aprobación de los usuarios, su interacción, métricas simples de finalización de tareas, diversas puntuaciones en pruebas comparativas— sobre las que el aprendizaje por refuerzo optimiza sin descanso. Que este proceso conduzca luego a comportamientos distorsionados, como manipular la evaluación de métricas simples de finalización, hacer trampa, mostrar exceso de confianza en respuestas equivocadas y adulación, quizá no debería sorprender”, escribió Acemoglu.
Auto sin freno
Para aclarar su crítica, el Nobel de Economía recurrió al siguiente ejemplo. “No es que tengamos en nuestras manos un super-auto con mente propia, que quiera tomar el control de la conducción porque es superior al conductor. Más bien, tenemos un auto cuyo sistema de dirección y de frenos no funciona. Tiene muchas de las capacidades de autos muy buenos, y su motor, aceleración e interfaz gráfica pueden ser muy impresionantes. Pero si no se lo puede dirigir correctamente y no se pueden accionar los frenos cuando es necesario, ¿qué puede hacer un auto? Tal vez no deberíamos conducirlo hasta que esté reparado”, explicó.
La explicación de Acemoglu coincide con la que en la Argentina sostiene el economista Eduardo Levy Yeyati, quien alguna vez describió los algoritmos como un “espejo que adula” y en que los humanos delegamos decisiones que la IA asume a partir de cálculos abstractos. Cuando el algoritmo es el que decide, sostiene, los humanos resignamos la “agencia moral”.
Esfuerzo cognitivo
La crítica de Acemoglu, sin embargo, no se limita al problema de la “alineación”. En marzo pasado, en un paper conjunto con Dingwen Kong y Asuman Ozdaglar, otros dos académicos del MIT, modelizó que si bien la IA puede mejorar decisiones y trabajos puntuales, al mismo tiempo atenta contra la producción social de conocimiento al debilitar lo que llamó el “esfuerzo cognitivo”. En otras palabras, la IA aplicada sin criterio tiende al “colapso del conocimiento humano”, a una especie de embrutecimiento.

Una IA agéntica, dice el paper publicado por el National Bureau of Economic Research (NBER) de EE.UU., al ofrecer a cada usuario, por caso, recomendaciones médicas o financieras personalizadas, actúa como sustituto del esfuerzo cognitivo. La respuesta inmediata y en apariencia buena conspira contra el beneficio de estudiar, contrastar fuentes o experimentar por cuenta propia, algo que el paper llama “esfuerzo cognitivo”.
Los autores formalizan que el esfuerzo aumenta cuando hay más conocimiento general acumulado y cae cuando crece la precisión de la recomendación de IA.
Un conflicto de este tipo, entre automatización y esfuerzo cognitivo, se presentó hace más de cincuenta años, cuando empezaron a difundirse las calculadoras de bolsillo. Entonces se debatió entre docentes y pedagogos si tenía sentido, por caso, que los estudiantes aprendieran las tablas de multiplicar. La respuesta sigue siendo que sí.
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ECONOMIA
Pese a tasas de interés levemente positivas, en agosto volvieron a caer los depósitos en pesos

El mes pasado, los depósitos y préstamos en pesos volvieron a caer en términos reales. Sus tasas de variación, descontada la inflación minorista del mes, que el Indec precisó ayer que fue del 1,7%, fueron de -0,6% y -0,4%, respectivamente, “en un contexto donde la tasa de interés promedio en pesos fue levemente positiva en términos reales para depósitos a plazo fijo en el segmento mayorista: fue del 2% de tasa efectiva mensual”.
Según el reciente informe semanal de la consultora Quantum, los depósitos y préstamos también fueron afectados por una menor expansión de la base monetaria, a causa de la reducción del ritmo de compras de divisas que hizo el Banco Central, a un promedio diario de apenas USD 38 millones; una actividad económica poco dinámica y la sustitución de depósitos y préstamos en pesos por dólares. Esta sustitución provocó tasas en pesos nominales altas y volátiles. Al respecto, el informe precisa que durante agosto la tasa de caución a un día pasó de 22% a 28,2% a principios de mes, para volver a niveles de 20% de tasa nominal anual (TNA) a fin de mes.

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De acuerdo con Quantum, los desafíos para dinamizar el sector tienen que ver con elementos que afectan tanto la oferta como la demanda de fondos. Del lado de la oferta de fondos, destaca “la tendencia hacia la dolarización de saldos y la competencia entre el sector bancario y el no bancario (mercado de capitales)”. Del lado de la demanda, menciona “los efectos que pueden generar cambios en las tasas de interés, en comportamientos por efectos de la mora y la evolución de la actividad”.
El avance de los fondos “money market”
En términos de datos, destaca que los depósitos transaccionales en pesos —caja de ahorro y cuenta corriente— cayeron en agosto 1,7% real, descontada la inflación, respecto de julio, mientras que los plazos fijos se redujeron 0,1% real. Más aún, desde principios de año los depósitos transaccionales cayeron 11,7% real y los plazos fijos, aunque mucho menos, también bajaron: su variación fue de -0,3% real.
El informe atribuye esa evolución a la expansión de los fondos money market, fondos de inversión accesibles que invierten en plazos fijos y que crecieron 10% en términos reales en lo que va de 2026 y 19,2% en los últimos doce meses.
Más aún crecieron los depósitos en dólares: en términos nominales aumentaron 11,5% en 2026 y 25,5% en doce meses, pese al desaliento a su rendimiento que implica un aumento del precio nominal del dólar inferior a la inflación, que varios economistas señalan como “retraso cambiario”.
En préstamos, la reducción fue de 0,4%, siempre en términos reales, atribuida a la caída de los préstamos de consumo —saldos en tarjetas de crédito y préstamos personales—, que cayeron 1,3% real respecto de julio. Sobre ese dato, Quantum sugiere que podría deberse a personas que no cobran sus sueldos en los bancos y reciben préstamos de billeteras virtuales y empresas de tecnología financiera.
De enero a agosto
En el acumulado de los ocho primeros meses del año, los préstamos totales tuvieron una variación negativa real de -3,4%, resultante de una combinación de caída en los préstamos de consumo y aumento en los otorgados a empresas. De hecho, los préstamos en dólares, en niveles de USD 25.000 millones, aumentaron 3,3% en agosto respecto de julio, 37% en lo que va de 2026 y 44% respecto de agosto de 2025, siempre en dólares corrientes.
A partir de estos datos Quantum colige que los préstamos bancarios al sector privado compiten “en alguna medida” con el financiamiento del mercado de capitales, que si bien es menos accesible que los bancos ofrece en general “tasas más atractivas para tomadores de financiamiento e inversores, y también con mejores plazos”.
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ECONOMIA
Jubilaciones y deuda, los dos rubros que más se adelantaron en las partidas para este año antes del Presupuesto 2027

La partida social llegaría al proyecto 2027 con un crédito que no solo compense la inflación, sino que consolide el peso relativo que ya exhibe
Una jurisdicción tan rezagada no recupera automáticamente el terreno perdido en lo que resta del año, por lo que su peso relativo dentro del gasto total tendería a reducirse también en la proyección para el próximo año
Tanto el REM como los precios de los bonos coinciden en que la desinflación se profundizará durante el primer semestre de 2027, y perforaría el 1% recién hacia abril
En las últimas horas se conoció la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de incrementar la partida presupuestaria para las áreas de Defensa y Cancillería, tanto para lo que resta de 2026, como especialmente para 2027
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