ECONOMIA
Clima de negocios: de Vaca Muerta a las nuevas eléctricas, quién es quién entre los empresarios que controlan la energía argentina

Hay noticias alrededor de Vaca Muerta todos los días. Un nuevo pico de producción, un número récord de superávit comercial energético, un anuncio de inversión. Las perspectivas para la “joya argentina” son buenas y mejoran con las dudas que crecen en el mundo sobre el negocio y la provisión de petróleo y gas a partir de un contexto bélico que se extiende.
En medio del subibaja de los precios internacionales y de anuncios y perspectivas auspiciosas, el sector energético vive momentos de cambios en Argentina, con algunas empresas que se fueron y otras, en general locales, que ingresan o vuelven al sector. Un verdadero nuevo mapa del ecosistema energético local.
Así, a la tradicional guardia de petroleros argentinos, con YPF, la familia Bulgheroni (PAE), los Mindlin (Pampa Energía), el holding que comanda Eduardo Eurnekian (CGC) y Paolo Rocca (Tecpetrol-Techint) a la cabeza, se fueron sumando otros, ya con recorrido y éxitos en sus negocios. Por caso, Miguel Galuccio (Vista Energy), Jorge Brito (Genneia y Camuzzi) y José Luis Manzano (Edenor, Phoenix y Metrogas). También nóveles del sector, como los hermanos Juan y Francisco Neuss, que junto a Rubén Cherñajovsky, Luis Galli y los ex Citibank de Inverlat formaron Edison Energía, y los estancieros Uribelarrea, al frente de MSU Energy, entre otros.
Tampoco falta la categoría de “las que llegan”, un grupo del que el gobierno de Javier Milei espera mucho más aún. Luego de la salida de gigantes como Exxon y Petronas, desde Casa Rosada celebraron el desembarco de Continental Resources, una petrolera independiente de Texas, cuyo dueño, Harold Hamm, conocido como “el rey del fracking”, es muy amigo de Donald Trump. Semanas atrás se lo pudo ver a Hamm muy sonriente en el Consulado Argentino en Nueva York, en la Argentina Week.

Lo cierto es que, de la mano de la producción de Vaca Muerta, el sector se dio vuelta y pasó de rojo a verde. En los primeros tres meses del año, sumó un saldo positivo de USD 2.405 millones, el mayor resultado histórico para un período de enero a marzo, según el Indec.
La balanza del año pasado fue “verde” en USD 7.815 millones, la cifra más alta desde que hay registros, con exportaciones de combustibles y energía por USD 11.086 millones (+12,8%, también máximo histórico) e importaciones por USD 3.271 millones (-18%). Todo de parabienes.
“Argentina va a terminar exportando un millón de barriles de petróleo diarios en unos años”. La frase la dijo Horacio Marín, CEO de YPF, la locomotora del boom, días atrás en el Auditorio Ticmas de la Feria del Libro. Marín, un ex Techint que fue jugador de tenis y llegó al cargo sin conocer a Milei, ganó notoriedad en estos dos años gracias al rumbo que impuso a la petrolera de bandera, empresa que el Presidente había asegurado en la campaña de 2023 que privatizaría, aunque se desdijo rápido.
El plan “4×4” con el que asumió Marín propone cuadruplicar el valor de YPF en cuatro años (2024-2027). Pone foco en Vaca Muerta y GNL, en vender activos convencionales, sumar eficiencia y la meta de que el país exporte más de USD 30.000 millones para 2030. Por el momento tiene éxito, y se nota. Tanto que Mauricio Macri lo recomendó públicamente a Milei para reemplazar como jefe de Gabinete a Guillermo Francos. Finalmente, fue elegido Manuel Adorni.
Con el 32% de crudo y el 27% de gas, YPF es el principal productor de hidrocarburos no convencionales (shale) del país y uno de los principales del mundo fuera de EEUU, con unos 200.000 barriles diarios. Es una empresa integrada que opera el 50% del parque de refinación del país y tiene el 55% del mercado de combustibles con casi 1.700 estaciones de servicios.
La otra petrolera integrada del mercado local –con capital 100% privado– es Pan American Energy (PAE), la empresa de los Bulgheroni. Nació en 1997 luego de la fusión de Bridas, la histórica empresa de la familia, con Amoco, luego BP. Produce más de 240.000 barriles equivalentes de petróleo por día e invierte alrededor de USD 2.000 millones anuales. En upstream, tiene producción convencional de hidrocarburos a través de Cerro Dragón, uno de los yacimientos emblemáticos del país donde también avanza con un plan piloto de USD 250 millones para evaluar el potencial no convencional de la Cuenca del Golfo San Jorge.
Presidida por Alejandro Bulgheroni, y con su sobrino Marcos Bulgheroni como CEO –hijo de Carlos, quien co-lideró la compañía hasta su fallecimiento, en 2016–, la empresa también opera siete áreas en Vaca Muerta con foco en gas no convencional. En downstream, a través de Axion Energy, opera la refinería Campana y tiene una red de más de 600 estaciones de servicio que le compró a Esso en 2020. Participa del oleoducto VMOS y lidera el consorcio Southern Energy (SESA), el joint venture que promete posicionar a la Argentina como un nuevo proveedor en el mercado mundial de gas natural licuado a partir de 2027, con inversiones comprometidas por más de USD 15.000 millones en 20 años.

Entre las compañías más nuevas de la cuenca neuquina, aunque con un recorrido ya de 8 años, está Vista Energy, la empresa que fundó y preside Miguel Galuccio. Es la principal productora independiente de petróleo y el máximo exportador de crudo del país.
Desde que opera, invirtió más de 6.500 millones de dólares y la empresa hoy vale USD 7.000 millones. Produce 135.000 barriles de petróleo equivalente por día (boe/d). “Entre 2026 y 2028 vamos a invertir más de 4.500 millones de dólares. Nuestro objetivo es alcanzar una producción de 180.000 boe/d para 2028 y tenemos una visión de superar 200.000 boe/d para 2030”, aseguran. Galuccio, referente del sector, comenzó en YPF, alcanzó altos puestos globales en Schlumberger, y regresó al país para presidir la petrolera de bandera en 2012. En 2017 creó Vista bajo el lema “Energy for tomorrow”.
Otra multirubro muy activa en los últimos años es Pampa Energía, la empresa de Marcelo Mindlin que el año pasado cumplió dos décadas de existencia. Es uno de los mayores productores privados de gas y en Vaca Muerta opera varios bloques. En uno de ellos, Rincón de Aranda está invirtiendo más de USD 1.500 millones y solicitó el RIGI para ampliar esa inversión a USD 4.500 millones. Participa en transporte de gas a través de Transportadora de Gas del Sur (TGS), está dentro de los dos grandes proyectos de exportación, VMOS y Southern Energy, y tiene la mitad de Transener, la mayor transportadora de electricidad. Generación es su otro negocio.
Otras dos con fuerte presencia en el sector están dentro de grupos comandados por otros grandes empresarios argentinos, Eduardo Eurnekian y Paolo Rocca. Compañía General de Combustibles (CGC), la petrolera de Corporación América, tiene presencia en Neuquén pero, además, apunta su estrategia a la “otra” Vaca Muerta. Se trata de Palermo Aike, un yacimiento shale en Santa Cruz que está en estudio y promete mucho. Además, es socia en TGN con Techint, el holding de Rocca, cuya petrolera es Tecpetrol.
Tecpetrol, de Techint, por su parte, opera en las cuencas Neuquina y Noroeste. En 2023 superó los 24 MM M3/D de producción de gas en Fortín de Piedra, lo que se traduce en el 15% del total del país. En ese yacimiento lleva invertidos más de USD 1.300 millones en facilites y USD 3.000 millones en perforación. Perforó más de 192 pozos. Actualmente avanza en Los Toldos II Este, un desarrollo de shale oil ubicado en el hub norte de Vaca Muerta. El proyecto presenta un esquema de inversión escalonado, con una primera y segunda etapa hasta fines de 2028 y una inversión de USD 2.400 millones.

Las proyecciones de la industria indican que el país podría alcanzar exportaciones superiores a USD 41.000 millones anuales para 2035, si se cumplen una serie de condiciones vinculadas al aumento de inversiones, la estabilidad regulatoria y la competitividad internacional. Así lo detalló un informe reciente de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), que sostuvo que el repunte productivo experimentado tras años de déficit “podría consolidar a Argentina como un proveedor de energía a escala global, siempre y cuando se logre sostener una estrategia coordinada entre empresas, Estado y sindicatos”.
A la fecha, Argentina dispone de recursos petroleros suficientes para abastecer su demanda interna durante más de un siglo, y de reservas de gas natural capaces de cubrir el consumo local por más de dos. No obstante, la condición para explotar ese potencial y transformarse en un gran exportador reside en acelerar el desarrollo de Vaca Muerta, expandir la infraestructura de licuefacción de gas natural licuado (GNL), aumentar la eficiencia operativa y atraer inversiones a gran escala.
“Hay un dato que resume bastante bien el momento del sector: en los últimos tres años la energía volvió a aportar dólares por los dos lados del balance cambiario del BCRA. No sólo por el lado comercial, con más exportaciones y menos importaciones, sino también por el lado financiero, con ingreso de capitales y financiamiento asociado a Vaca Muerta. De hecho, en 2025 el aporte neto total del sector llegó a USD 9.214 millones, el mayor valor de toda la serie, y en el primer trimestre de 2026 ya acumuló otros USD 2.674 millones”, resumió Santiago Capdevila, de la consultora Empiria.

Entre las otras “grandes” de Vaca Muerta se destacan Pluspetrol, la local que compró hace dos años los activos de la emigrada ExxonMobil. Su foco es el shale con los activos La Calera y Bajo del Choique–La Invernada. “En abril solicitamos adhesión al RIGI por una inversión de USD 12.000 millones para llegar a nuestra meta de los 100.000 barriles diarios en este activo, hito que se logrará mediante la construcción de cuatro plantas de procesamiento, infraestructura de transporte y la perforación de más de 600 pozos en un plazo de 25 años”, dicen en la empresa.
También Phoenix. Con foco en shale oil y un RIGI presentado, pertenece a Mercuria Energy Group –tiene a José Luis Manzano como accionista minoritario–, lleva invertidos unos USD 1.000 millones y planea otros USD 6.000 millones hasta 2038.
Completan la lista de las principales la recién llegada Continental Resources, del magnate americano Hamm; el gigante Chevron, pionero en Vaca Muerta, del que el Gobierno adelantó en las últimas horas que pedirá un RIGI de USD 10.000 millones; la francesa TotalEnergies que concentró activos, ya es el la principal productora privada de gas y tiene además activos renovables; y la angloholandesa Shell, que produce unos 55.000 barriles por día y opera los bloques Sierras Blancas, Cruz de Lorena, Coirón Amargo Sur Oeste y Bajada de Añelo.
“El mercado energético es uno de los sectores dinámicos de la economía argentina. Está en amplio crecimiento y eso es igual a entrada y salidas de actores“, destacó destacó en diálogo con este medio Daniel Montamat, actual consultor y ex presidente de YPF y ex secretario de Energía.
“YPF, a través del plan Andes, decidió concentrarse en lo estratégico, Vaca Muerta, y desprenderse de áreas en declino, pero aún con algo de potencial, que fueron licitadas nuevamente. Ahí aparecieron una serie de empresas medianas, muchas del área de servicios petroleros, que se constituyeron como nuevas operadoras. Van a invertir en tecnología y personal. Es importante el retorno de empresas que estuvieron vinculadas al capital nacional en materia petrolera. El convencional vuelve a tener desarrollo y es muy interesante”, destacó el experto.

El proyecto Andes parte del plan “4×4” de Marín e incluyó la salida de la empresa de lo que se consideran campos maduros de hidrocarburos convencionales. Eso dio paso a un proceso de venta de activos en diferentes provincias.
Una de las que se quedó con esas áreas es Pecom, la histórica empresa de los Pérez Companc, que volvió a ser operadora en Chubut y, además, hizo un acuerdo con Pluspetrol por otras áreas en las cuencas Neuquina y Cuyana.
También se puede contar a Crown Point, de Pablo Peralta, presidente del holding financiero Grupo ST, quien se quedó con activos de YPF en Chubut; Bentia, cuya cabeza es el ex ministro de Energía de Macri, Javier Iguacel, e Ingeniería Sima (Diego Manfio), en Neuquén; Petroleros Sudamericanos (Pablo Alberto Miedvietzky), que invirtió en áreas en Neuquén y Mendoza; Quintana Energía (Carlos Gilardone) y TSB (Claudio Urcera), en Neuquén, Río Negro y Mendoza; y Roch (Ricardo Chacra), Clear (Cristóbal López) y Patagonia Resources, de Grupo Neuss, que se quedaron con áreas de la petrolera de bandera en Santa Cruz.

Varias de las nombradas también participan en los millonarios proyectos para evacuar los hidrocarburos de Vaca Muerta.
Son el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), un consorcio con casi todas las empresas del mercado, con YPF a la cabeza, para exportar petróleo; y Southern Energy (SESA), comandado por PAE, que será la punta de lanza para vender GNL al mundo. En ambos, que estarán listos entre fines de este año y el próximo, y en los ductos que vengan, estará la clave del potencial exportador de Vaca Muerta.
SESA, con más de USD 15.000 millones, es el RIGI más alto que aprobó el Ministerio de Economía hasta hoy. De los 23 proyectos con visto bueno, por un total de casi 28.000 millones, cinco son energéticos.
En el segmento eléctrico es donde mayores movimientos hubo en los últimos meses, con nuevas licitaciones y compañías que debutan en el mercado.
Entre ellas se destaca Edison Energía, que en poco tiempo se quedó con varias empresas de distribución y transmisión en Tucumán, Jujuy y el Litoral y meses atrás con dos de las hidroeléctricas del Comahue que se volvieron a licitar: Cerros Colorados y Alicurá.
Es un conglomerado del que participan los hermanos Juan y Patricio Neuss; a título personal el dueño de Newsan, Rubén Cherñajovsky y también el CEO de la empresa, Luis Galli; e Inverlat, el diversificado grupo inversor (dueño de Havanna y otros negocios) que integran los ex Citibank Guillermo Stanley, Carlos Giovanelli, Damián Pozolli y Federico Salvai, ex funcionario de Cambiemos y yerno de Stanley. Los Neuss entraron al negocio eléctrico en 2011, cuando le compraron a Inverlat su participación en Edersa, la empresa de energía de Río Negro. El año pasado buscaron a Inverlat para volver a hacer negocios, esta vez como socios, y crecer con las distribuidoras del interior –que había sido de un fondo perteneciente a la familia Frávega– y un plan para sumar más negocios.

En Edison aseguran que crecieron rápido porque invirtieron mucho (unos USD 600 millones en total hasta el momento) y pagaron más en las licitaciones. Creen que si bien hay más gas disponible para generar energía eléctrica, el sector tiene un cuello de botella grande en transporte. Calculan que son necesarios unos USD 10.000 millones de inversión sólo en ese rubro y miran la licitación de tres nuevas líneas de transporte –por un total que supera los USD 2.000 millones– y la reprivatización de hidroeléctricas provinciales. No ocultan su alineamiento con el modelo que encarna el gobierno de Milei y están atentos a lo que pase en octubre del año que viene para tomar nuevas decisiones.
Además, Edison acaba de ganar la privatización de la mitad de Transener que estaba en manos del Estado. Lo hizo en asociación con Genneia, la empresa líder en energías renovables cuyo titular es Jorge Brito, presidente de Banco Macro y ex presidente de River Plate. Brito, también accionista de Camuzzi, es uno de los grandes empresarios de “otro rubro”, el financiero, que empezaron a pisar fuerte en energía en la última década. Los nuevos socios pagaron unos USD 356 millones por la mitad de la principal transportadora de energía eléctrica del país y se convirtieron en socios de Mindlin, histórico operador de Transener.

Mindlin comanda Pampa Energía, que, además de los negocios ya mencionados, es otro de los grandes generadores del país, con nueve centrales térmicas, cinco parques eólicos, tres hidroeléctricas y 5.472 MW de capacidad instalada. También es un jugador clave en midstream, transporte de gas, con TGS, que opera el gasoducto Perito Moreno (ex GPNK), tiene más de 9.200 kilómetros de ductos que atraviesan siete provincias y acaba de anunciar una inversión de USD 3.000 millones para un proyecto de procesamiento de líquidos del gas natural.
El otro gran jugador en transporte de gas es TGN, que controlan Techint y CGC, la petrolera de Corporación América, cuyo CEO es Hugo Eurnekian, sobrino del presidente del holding, Eduardo Eurnekian.
Siguiendo con las generadoras eléctricas, otra de las nuevas es MSU Energy, que tiene como cabeza a Manuel Santos Uribelarrea, integrante de una familia del agro (alguna vez se lo mencionó como “el príncipe de la soja”, en comparación con Gustavo Grobocopatel) que ahora controla tres centrales térmicas y acaba de quedarse con la operación de la hidroeléctrica El Chocón.
Se destacan en el rubro también Central Puerto, cuyos dueños son los Miguens-Bemberg y Eduardo Escasany, accionista de Grupo Financiero Galicia, la estadounidense AES, con presencia local desde 1993 y una capacidad instalada de más de 3 GW; Grupo Albanesi, la empresa que comanda Armando “Tate” Loson, que por medio de Generación Mediterránea controla 10 centrales termoeléctricas; e YPF Luz, el brazo generador de la petrolera que ya produce el 10 % de la energía eléctrica del país.

Entre las empresas que distribuyen energía están Edenor, de Daniel Vila, Manzano y Mauricio Filiberti, con 3,4 millones de clientes en el AMBA, y el otro grande de la zona, Edesur, controlada por la italiana Enel, que en un momento amagó con salir del país, decisión que luego descartó. Si bien siempre hay rumores sobre venta, en el sector, y por lo bajo, destacan la mejora en los indicadores de gestión que alcanzó Edesur en los últimos meses.
Otro peso pesado del segmento es Grupo Desa, de Rogelio Pagano, que controla distribuidoras en Buenos Aires (La Plata, Bahía Blanca, Mar del Plata y norte de la provincia) y Salta.
En distribución de gas se destacan Camuzzi, de Alejandro Macfarlane, Fabrizzio Garillo y Brito; la española Naturgy y Metrogas. El sector está pendiente con el futuro de la empresa que opera en AMBA y es la más grande del rubro. YPF venderá el 70% de las acciones que tiene de Metrogas y hay varios interesados, entre ellos Manzano, que ya es accionista minoritario de la compañía.
Por estas horas, Manzano –que como se dijo es accionista en Phoenix, Edenor y Metrogas– es uno de los mencionados para quedarse también, por medio de Integra Capitals y con su socio suizo Mercuria Energy, con las estaciones de servicio Shell y la refinería de Dock Sud (activos separados de las inversiones de Shell en Vaca Muerta). Se trata de un negocio en manos de Raizen, un consorcio entre la petrolera holandesa y la brasileña Cosán, cuyo valor de mercado ronda los USD 1.200 millones.
La venta de combustibles es un negocio que domina YPF, con el 60% del mercado, y donde también se destaca Axion Energy, de PAE. El otro surtidor entre los principales del segmento es Puma, de Trafigura.

Según Capdevila, de Empiria, fue una buena señal del Gobierno extender el RIGI a proyectos de petróleo y gas. “Pero para que eso no sea sólo una buena foto de coyuntura, también es importante no repetir errores del pasado. Si Argentina quiere que el petróleo y el gas sean una fuente sostenida de divisas, el precio interno tiene que estar razonablemente alineado con el export parity. Cada vez que se desacopla artificialmente para pisar precios en el corto plazo, se distorsionan los incentivos para invertir, producir y exportar. Y el costo después suele aparecer en menos producción, más importaciones o menor ingreso de dólares”, dijo el economista especializado en energía.
Los capitanes de la industria petrolera vernácula hacen cálculos y ven como los números ya demuestran que la promesa es una realidad para el sector, pero tienen un ojo y medio puesto en la coyuntura. Si bien están al frente de proyectos de muy largo plazo, como repiten a coro, que están sustentados por las reservas hidrocarburíferas y lo que prometen Vaca Muerta y otros yacimientos, lo que pasa en la Casa Rosada también pesa, aunque sean rencillas de vuelo corto.
Miran la macro y los incentivos para invertir que este Gobierno inauguró, amplió y ahora promete extender a otros sectores, con el anunciado súper RIGI. Exigen reglas claras y estabilidad, pero miran a la política muy atentos y no son ajenos al ruido que genera. La continuidad del rumbo es, hoy por hoy, el foco de las conversaciones entre los dueños de la energía argentina. De los “viejos”, los nuevos y los que vendrán.
acuarela,retratos,hombres,ilustración,arte,líderes,figuras públicas,empresarios,políticos,digital
ECONOMIA
Cuenta DNI y MODO, las apps que te devuelven el 100% del boleto de colectivo y subte

Viajar en colectivo y subte durante julio puede costar mucho menos si elegís bien cómo pagar: dos promociones permiten recuperar el valor del boleto
12/07/2026 – 09:00hs
Con el aumento de las tarifas del transporte público, cada viaje pesa un poco más en el bolsillo. Sin embargo, durante julio existen promociones de bancos y billeteras digitales que permiten recuperar el valor completo del pasaje. Aunque el boleto se paga normalmente al subir al colectivo o ingresar al subte, el dinero vuelve luego a la cuenta del usuario mediante reintegros, por lo que, en la práctica, es posible viajar sin costo. La devolución no modifica la tarifa oficial ni reemplaza a la tarjeta SUBE, sino que funciona como un beneficio promocional sujeto a determinadas condiciones de uso, como el medio de pago elegido y los topes mensuales establecidos por cada entidad.
¿Cómo obtener el reintegro del 100% del boleto de colectivo y subte?
Entre las promociones vigentes, una de las más convenientes es la de Cuenta DNI, la billetera digital de Banco Provincia. Quienes utilicen el celular para pagar mediante tecnología NFC en los validadores habilitados pueden obtener el reintegro del 100% del importe abonado en colectivos, subtes y premetro del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Para acceder al beneficio es indispensable realizar el pago sin contacto desde la aplicación y verificar previamente que el medio de transporte y el validador estén incluidos dentro de la promoción, además de consultar los límites y condiciones vigentes.
Otra posibilidad para reducir a cero el costo del transporte la ofrecen Santander y MODO. Los clientes que abonen mediante QR Transporte utilizando dinero depositado en una cuenta Santander pueden acceder a un reintegro de hasta el 100% del valor del boleto.
La promoción se encuentra disponible todos los días y contempla un límite de devolución de $8.000 por usuario al mes, por lo que puede representar un ahorro considerable para quienes utilizan el colectivo o el subte de manera habitual.
Qué hay que tener en cuenta para acceder al reintegro
En todos los casos, el beneficio funciona bajo la modalidad de devolución del dinero una vez realizado el pago, por lo que el pasajero debe abonar el viaje y esperar la acreditación correspondiente.
Antes de utilizar cualquiera de estas promociones conviene revisar algunos aspectos:
- El pago debe efectuarse desde la aplicación o con el método indicado por cada entidad.
- Según la promoción, puede ser necesario utilizar tecnología NFC o generar un QR Transporte.
- Los reintegros tienen límites mensuales y pueden variar según el banco o la billetera digital.
- La devolución del dinero no suele acreditarse de forma inmediata y el plazo depende de cada promoción.
Para quienes utilizan el transporte público todos los días, elegir correctamente con qué aplicación pagar puede representar un ahorro importante durante julio, ya que estas promociones permiten recuperar total o parcialmente el costo de los viajes sin necesidad de realizar ningún trámite adicional.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,transporte público,billeteras digitales,tarjeta sube
ECONOMIA
¿Llega finalmente el segundo semestre?

Afectado por dos shocks -la guerra en Medio Oriente y el Adorni affaire-, el primer semestre del año fue positivo en términos de estabilidad macroeconómica, pero complejo a nivel socioeconómico.
Comencemos por el logro más destacado. Por primera vez desde la firma del acuerdo con el FMI en abril de 2025, Argentina cumplió la meta de acumulación de reservas netas gracias a la compra de divisas por parte del BCRA, implementada desde comienzos del año.
Muchos economistas afirmábamos que este era el eslabón que faltaba para que el índice de riesgo país siguiera bajando, y la reducción de 150 puntos básicos durante el primer semestre del año pareció confirmarlo. De hecho, las dos calificadoras que mejoraron la nota de la deuda argentina en los últimos meses destacaron la acumulación de reservas, junto con el equilibrio fiscal.
Respecto de las cuentas públicas, se destacó el hecho de haber preservado el superávit primario pese al desplome de casi 8% real interanual de los ingresos tributarios del sector público nacional. Para lograrlo, el Gobierno apeló a pisar el gasto (este año aún no pagó a las empresas productoras bajo el Plan Gas y regularizará con bonos impagos de obra pública entre 2022 y 2025, y de la coparticipación a CABA) y a privatizaciones.
Se destacó el hecho de haber preservado el superávit primario pese al desplome de casi 8% real interanual de los ingresos tributarios del sector público nacional
El propio ministro de Economía dijo que el margen para seguir ajustando erogaciones es acotado, por lo que será clave que la recaudación deje de caer.
Por último, se destacó la baja y estabilidad de las tasas pasivas en pesos, señal de normalización tras el triunfo oficialista en las Legislativas.

La asignatura pendiente fue la micro, especialmente la de las familias. La inflación se aceleró en el primer semestre -rozó 17% versus 15,1% en la primera mitad de 2025-, lo que resintió el ingreso real y el disponible de los hogares.
El serrucho mensual de la actividad, con leve tendencia alcista gracias a la minería, la energía y el sector agropecuario, no alcanzó para frenar el deterioro del mercado laboral: en el primer trimestre de 2026 cayó -en términos anuales- el empleo formal (asalariado y cuentapropista) y trepó el informal (asalariado y cuentapropista).
La baja de tasas pasivas -quedaron incluso por debajo de la inflación- no se tradujo en una reducción relevante del costo de los préstamos en pesos para individuos
A esto se sumaron el freno de los préstamos en pesos y el aumento de la mora, que alcanza a más de un cuarto de las personas que tomaron crédito en nuestro país. La baja de tasas pasivas -quedaron incluso por debajo de la inflación- no se tradujo en una reducción relevante del costo de los préstamos en pesos para individuos: sin mejora de ingresos reales, con pérdida de empleo de calidad y tasa de interés real muy positiva, los préstamos se convirtieron en una pesada carga para las familias.
Por último, el Gobierno atravesó en la primera mitad del año dos shocks de distinta índole. La guerra en Irán potenció transitoriamente el ingreso de divisas por el canal comercial (fuerte suba del precio internacional de la energía y, en menor medida, de los alimentos) y las presiones inflacionarias (a nivel local e internacional). Asimismo, producto de las crecientes sospechas de corrupción en torno al ex jefe de Gabinete Manuel Adorni, el oficialismo perdió la iniciativa política tras arrancar el año con resonantes triunfos en el Congreso (aprobación de la reforma laboral, la ley de glaciares y el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea).
La asunción de Diego Santilli como jefe de Gabinete le permite al Gobierno dejar atrás el Adorni affaire y ordenar, a través de la “política”, la búsqueda de la reelección del presidente Javier Milei.

Asimismo, la intermitente reapertura del estrecho de Ormuz está haciendo volátil los precios internacionales de la energía y los alimentos, que se habían acercado a niveles previos al conflicto, por lo que los shocks que emergieron en la primera mitad del año tienden a diluirse.
A esto se suma una política económica que busca:
- reanudar obras menores de infraestructura (especialmente vial y energética) vía adjudicaciones a privados;
- reducir la incertidumbre sobre el repago de la deuda en moneda dura en 2027, a través de la presentación de un programa financiero que plantea generar un colchón de USD 3.700 millones en lo que resta del año para cubrir las necesidades de 2027 sin necesidad de acudir a los mercados internacionales; y
- apuntalar el crédito flexibilizando los requisitos para tomar préstamos en dólares.
La perspectiva de inflación para el segundo semestre luce favorable, porque la suba de precios habría perforado el 2% en junio y la normalización de precios internacionales podría contribuir a moderar las presiones inflacionarias en el corto plazo (si el crudo se estabiliza en torno a US$ 70 el barril, la nafta debería bajar en Argentina). La principal duda es qué sucederá con el tipo de cambio oficial que, tras una larga siesta postelectoral, comenzó a despertarse en el último mes y medio.
La suba de precios habría perforado el 2% en junio y la normalización de precios internacionales podría contribuir a moderar las presiones inflacionarias en el corto plazo
La elevada estacionalidad de liquidación de agrodivisas y la mejora de términos de intercambio van quedando atrás, y el excepcional ingreso de capitales por parte de provincias y empresas (post contundente triunfo en las elecciones de mitad de término) podría morigerarse.
Hasta mayo, los dólares que demandaban particulares (y dejaban depositados en el sistema financiero) se compensaban con préstamos en moneda dura y colocaciones de las empresas.
La suba del 6% del dólar en poco más de un mes redujo el apetito por tomar deuda en dólares (los préstamos en dicha moneda treparon solo USD 313 millones a lo largo de junio) y las bajas tasas pasivas -que ayudan al sistema financiero a digerir la elevada morosidad- desalientan el carry trade. Lo más probable es que el alza del dólar oficial, los precios y los salarios no superen el 2% promedio mensual en la segunda mitad del año.

En cuanto al nivel de actividad, no hay dudas de que la minería, la energía y la agroindustria seguirán siendo la locomotora de la expansión del PBI. La pregunta relevante es si se podrán sumar otros sectores, y si la inversión y el empleo formal podrán retomar una senda de crecimiento. La respuesta está asociada al devenir de los tres grandes perdedores del modelo económico de la administración Milei: industria, comercio y construcción.
No creo que haya muchos cambios en la industria (jaqueada por competencia externa y anemia interna) ni en el comercio por la restricción presupuestaria de las familias (endeudadas y con elevada mora), pero la construcción podría consolidar su recuperación de la mano de obra pública de menor envergadura, financiada por privados, e iniciativas para apuntalar el crédito hipotecario (se habla de préstamos en dólares a desarrolladores, hasta utilizar fondos del FGS de la Anses). Si esto sucede, la inversión y el empleo formal podrían, al menos, estabilizarse en la segunda mitad del año.
Los tres grandes perdedores del modelo económico de la administración Milei: industria, comercio y construcción
Mirando hacia 2027, la principal duda que surge es qué se impondrá a la hora de votar entre los electores argentinos: ¿la estabilidad económica alcanzada o las dificultades para llegar a fin de mes de las familias? Es difícil que la actual estrategia económica derrame significativamente en los hogares, por lo que la tensión cambiaria típica de un año de elecciones presidenciales irá in crescendo.
Volvemos a la política: ¿podrá la nueva estrategia oficial consolidar las chances de reelección de Milei, acotando la dolarización de portafolios? ¿El Gobierno de Donald Trump seguirá operando como prestamista de última instancia de Argentina tras las elecciones de mitad de término en Estados Unidos? Veremos.
El autor es Socio Fundador y Director de análisis macroeconómico de Equilibra
pesos argentinos,dólares estadounidenses,billetes,economía,finanzas,divisas,Argentina,tipo de cambio,moneda extranjera
ECONOMIA
Petroleras y supermercados entran al mercado financiero y cambia para siempre el negocio de bancos

La competencia para bancos y Fintech nativas sigue diversificándose debido a que jugadores que no están vinculados directamente al sector se están sumando para ofrecer a sus clientes tanto servicios y productos financieros como opciones de inversión, tal como se está observando en supermercados y petroleras. En muchos casos, se trata de alianzas estratégicas. En otros, en cambio, consiste en fusiones o adquisiciones de empresas que son complementarias. Lo cierto es que aquellas compañías que no se adapten a estos cambios del negocio perderán una porción importante de participación o desaparecerán.
Los primeros en brindar una «pata financiera» fueron, históricamente, las automotrices. Y también en el último tiempo se han sumado los supermercados, como Carrefour, que tiene su propio banco, y las marcas que dependen de Cencosud (Jumbo, Disco y Vea), al proponer financiamiento y préstamos a través de sus plásticos.
Aunque el ruido más fuerte en este segmento lo encabezó la alianza entre YPF y banco Santander, anunciada en febrero pasado, pero que recién en las últimas semanas comenzó a plasmarse con las propuestas de diferentes servicios financieros a través de la app de la petrolera, que es una plataforma digital de fidelización que ya supera los 3 millones de usuarios registrados.
Por ejemplo, la aplicación de YPF paga por dejar depositados los pesos en ella más que varios bancos y billeteras virtuales, como Mercado Pago, al ofrecer hasta un 19% de tasa nominal anual (TNA). Ese es, justamente, el gancho de los outsiders para captar fondos baratos y que, al mismo tiempo, sus clientes usen su app: darles beneficios y más renta.
Asimismo, YPF selló un acuerdo estratégico con Mastercard para lanzar una tarjeta prepaga propia vinculada de forma exclusiva a la aplicación que otorgará beneficios adicionales y facilidades transaccionales, similares a las propuestas por bancos y billeteras. Y, desde el 8 de agosto, los usuarios podrán comprar acciones de la compañía directamente desde la aplicación móvil, eliminando las barreras e intermediarios tradicionales que tienen los ahorristas chicos a la hora de invertir.
Qué son las «finanzas embebidas» y cómo impactan en los usuarios
De esta manera, empiezan a surgir posibilidades de hacer operaciones financieras desde las propias aplicaciones de las empresas masivas cuyo negocio principal no se vincula a ello. Así, nacen alternativas y atajos para no recurrir a bancos y Fintech tradicionales. Por eso, el caso de la alianza YPF-Santander es uno de los más representativos de lo que se llama en el sector embedded finance (finanzas embebidas).
«Sin dudas, mucho del futuro del comercio va por esta estrategia. Los bancos tendremos que estar donde se hacen las transacciones, y en eso estamos. Es decir, son convenios para ganar nuevos clientes y para no perder los que tenemos. Así son hoy en día las tendencias del mercado, y tiene toda la lógica. La gente no va a abrir una cuenta a un banco, pero carga nafta y de ahí aparecen servicios financieros», detalla una fuente del sector a iProfesional.
En general, para distintos referentes del rubro, este tipo de estrategias brindan más alternativas y, al mismo tiempo, amplían el acceso al mundo financiero a los usuarios que no poseen cuenta bancaria.
«Veo muy bien este tipo de prestaciones, debido a que se amplía la oferta de servicios financieros para los usuarios finales. A estas compañías, como el caso de YPF, les resulta muy interesante porque pueden fidelizar a sus clientes y ofrecerles otro tipo de servicios, además de los productos o prestaciones habituales que proponen, como son servicios financieros, nuevos medios de pago, tarjetas, préstamos, descuentos, entre otros beneficios», dice a iProfesional Jorge Larravide, analista de Marketing y Tecnología, y exgerente comercial de la Red Link.
Esta estrategia no solo beneficia a las empresas que se dedican a otro tipo de rubros para ampliar la oferta de productos y servicios, y aprovechar el gran volumen de usuarios que tienen y fidelizarlos.
«Es una tendencia global ya que, con la evolución de los canales digitales, sobre todo los que tienen público minorista, ellos aprovechan esa red de distribución para ofrecer múltiples productos, entre ellos servicios bancarios», detalla Marcelo Bastante, analista de mercados y experto en el sector financiero.
También beneficia a los bancos asociados, debido a que les permite llegar a personas que no se encuentran bancarizadas y ampliar su clientela de manera indirecta. De hecho, la infraestructura financiera montada sobre la aplicación de YPF cuenta con más de 2 millones de CVU activas y muestra un nivel de transaccionalidad elevado para el sector local, debido a que registra unos 250 pagos por minuto en las horas de mayor demanda en surtidores y tiendas de la red.
«Creo que esto les sirve a todos los actores que participan porque, probablemente, se dirijan a segmentos distintos de clientes. No obstante, según datos de COELSA, entidad que agrupa al ecosistema de pagos, en promedio, los argentinos tenemos cuenta en 4 bancos (CBU) y 4 Fintech (CVU)«, acota Larravide.
En resumidas cuentas, los usuarios de las aplicaciones de las marcas que más consumen comienzan a tener preponderancia y más oferta de propuestas.
«Cambia el concepto: ya no tenés ‘clientes cautivos’ que solo operan con un banco. Hoy los clientes tienen muchas opciones y combinan todo lo que pueden en función de los beneficios que reciben», concluye Larravide a iProfesional.
En ello coincide Fernando Baer, economista jefe de la consultora Quantum: «La competencia siempre es buena. Lo importante son las condiciones, que sean parejas para todos, pero me parece muy bueno que haya oferta de servicios financieros».
Qué fintech y billeteras virtuales se metieron en el negocio que antes era de bancos
La tendencia, en general, entre bancos y Fintech es otorgar todo tipo de servicios y productos financieros y de inversión, para que sus clientes no tengan que «salir» de sus aplicaciones para encontrar lo que necesitan y buscarlo en otro lugar. Para lograr eso, en resumen, en el último tiempo hubo convenios, fusiones o adquisiciones que hicieron ruido entre billeteras digitales y bancos, para brindar tanto servicios financieros como alternativas de inversión:
- Cocos Capital compró el banco Voii para ampliar más propuestas financieras
- Personal Pay y Banco Macro se asociaron para que la app del Grupo Telecom brinde servicios financieros y de inversión
- El mencionado acuerdo entre YPF y Banco Santander para dar servicios financieros en su app
- Banco Galicia es propietario también de la Fintech Naranja X, con la que abarca clientes que no están bancarizados
- Banco Supervielle es propietaria de IOL invertironline, y empezó ahora a brindar en su app, de manera integrada, las propuestas de inversión de la Fintech
- Mercado Pago está tramitando la licencia bancaria en Argentina, mientras ya tiene cuentas remuneradas en pesos y dólares, y también dos fondos comunes de inversión (FCI) de renta fija y variable, en convenio con el Bind (Banco Industrial). Ya es banco en México y Brasil
- Ualá, creada como Fintech en 2017, comenzó a operar oficialmente como banco en Argentina en agosto de 2023, tras adquirir Wilobank, el primer banco digital del país. Recientemente anunció una alianza con Allianz X para comenzar a comercializar seguros
De esta manera, expertos del sector indican que los bancos se ven beneficiados por ampliar su espectro de acción a otros rubros no financieros. Aunque alertan que puede haber problemas de fondeo para las entidades.
«A grandes rasgos, la presencia de terminales en supermercados y estaciones de servicio no perjudica a los bancos, sino que los beneficia al permitirles mantener presencia comercial mientras cierran sucursales y cajeros automáticos, liberándolos de los altos costos de infraestructura, mantenimiento y personal asociados al manejo de efectivo», sostiene Federico Zerba, economista y jefe de economía sectorial del Instituto de Economía Sectorial (IES).
En tanto, agrega: «El principal desafío para los bancos se encuentra en el fondeo, ya que el crecimiento de las billeteras virtuales reduce la capacidad bancaria de captar y prestar dinero, que es su negocio principal. Si bien las restricciones legales actuales sobre cuentas sueldo y jubilaciones protegen temporalmente el fondeo barato de los bancos, un eventual aumento de la demanda de crédito intensificará la competencia en el sector de manera desafiante para los próximos años«.
Justamente, desde un banco chico, un directivo advierte off the record a iProfesional: «Esto perjudica más que nada a los bancos chicos, ya que nos quita fondeo porque se agranda la competencia que, además, no está regulada en las billeteras. Los bancos grandes reaccionaron rápido y crearon sus propias billeteras o acuerdos con algunas empresas. En definitiva, esto pone más en alerta a los bancos para mejorar sus productos debido al crecimiento de competencia ‘sin regular’«.
El mercado cambió para siempre pero la mora récord es el Talón de Aquiles
El dato que está preponderando en el mercado es que cada vez más gente utiliza medios de pago digitales en sus transacciones diarias. Aunque el gran desafío que tiene el sector financiero es un incremento preocupante de la morosidad, sobre todo en las Fintech, donde se solicitan menos requisitos respaldatorios a los clientes y se generan riesgos estructurales al formato.
El ecosistema Fintech en Argentina atraviesa una fase de consolidación y madurez, alcanzando un total de 1.027 empresas operativas en el país. De este universo, 939 son compañías puramente fintech que se distribuyen en 10 verticales de negocio, mientras que el resto lo integran firmas de servicios que dan soporte a la industria, según la Cámara Argentina Fintech.
Según los últimos datos del Banco Central, en la actualidad se encuentran registradas 90 billeteras digitales interoperables y 63 aceptadores de pagos con transferencia (PCT).
Por ejemplo, en mayo pasado, los envíos de dinero en pesos (transferencias inmediatas push) verificaron un crecimiento en cantidades del 26,6% interanual. En concreto, en pesos, se registraron 759,9 millones de transacciones por $87,5 billones, lo que implica aumentos interanuales de 26,6% y 12,9% en cantidades y en montos reales, respectivamente. El 76,6% de las transacciones tuvo como origen y/o destino una CVU.
Asimismo, los pagos con transferencia (PCT) interoperables mediante el QR totalizaron 102,5 millones de operaciones en pesos, lo que representa una suba de 66,1% interanual por $2,4 billones. Es decir, una suba del 60,8% interanual en términos reales.
Respecto a la morosidad en los créditos para familias y empresas, esta se aceleró en los últimos meses y alcanzó su nivel más alto en dos décadas. Esto es un gran problema para el crecimiento del ecosistema de pagos digitales a través de empresas no bancarias. Según la Central de Deudores del Banco Central, el incumplimiento de pagos aumentó del 12,1% en abril al 12,7% en mayo.
En tanto, en las entidades no financieras, que concentran cerca del 17% de los préstamos a familias, la mora escaló al 32,2% en mayo, frente a menos del 10% registrado un año y medio atrás. Por lo que la tendencia refleja que las dificultades de pago se extienden más allá del sistema bancario y afectan cada vez más a los hogares.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,banco,fintech,billetes,depósitos,crédito,fondos comunes de inversión,home banking,caja de ahorro,dolares,plazo fijo,pesos,mercado pago,inversiones,prestamos,supermercado
POLITICA2 días agoHackearon a la AFA y enviaron correos con falsas denuncias sobre el arbitraje ante Egipto
INTERNACIONAL3 días ago‘Preaching as resistance’: Dem minister behind Satanist wedding now linked to anti-Trump sermon guide
ECONOMIA3 días agoShutdown en Argentina: la razón detrás de la idea de Milei de avanzar con un «apagón» del Estado



















