CHIMENTOS
El musical Billy Elliot se prepara para su arribo a la calle Corrientes: “Tenemos mucho talento en la Argentina”

Nadie habla, pero se oyen los pasos. El piso retumba con el movimiento de niños, adultos, órdenes breves que buscan el silencio exacto. Una pausa. El escenario se acomoda. La partitura del ensayo exige precisión: cada uno conoce su sitio, aunque la escena parezca una reunión de amigos donde chicos y grandes comparten el mismo espacio y la misma expectativa.
Entre risas y gestos de complicidad, los rostros se iluminan en el momento en que todo encaja. El director señala, pero nadie espera la instrucción para saber qué hacer. Cada uno sostiene su parte: un instrumento, una línea, un paso. La armonía se teje entre miradas atentas.
Billy Elliot, el musical, ensayos y preparativos para el estreno en Argentina
La convivencia es regla: los más chicos se cuidan entre sí y los mayores, atentos, acompañan sin invadir. La ilusión compartida no se menciona, pero está en el aire: ver nacer a Billy Elliot en el escenario argentino.
Los talentos, pequeños y enormes, se multiplican. Como Billy, cada personaje crece entre la disciplina del ensayo y el juego colectivo, la energía brota de todos los cuerpos.
Por momentos, la atmósfera recuerda a la película británica que llegó al cine en el año 2000 bajo la dirección de Stephen Daldry. El sueño se repite, pero esta vez en el escenario porteño.
El telón todavía está abajo. Detrás, voces y pies esperan la señal para empezar a dibujar la historia. Nadie enuncia deseos, pero todos los cuerpos transmiten lo mismo: la ilusión de vivir la vida de Billy Elliot.
El musical Billy Elliot llega a la cartelera de Argentina, y el elenco anticipó la propuesta con un pocket show repleto de música y emoción en el Teatro Opera ON. Entre los invitados se destaca la presencia de Elliott Hanna, conocido por haber sido uno de los primeros en interpretar a Billy en el West End de Londres.
El fenómeno que nació en el cine dio un salto trascendental al teatro musical gracias a la unión de Stephen Daldry, director del film original, y Elton John, quien, tras ver la película, pidió componer la música para su adaptación escénica. Esa alianza creativa mantuvo la esencia social de la historia, pero la enriqueció con una partitura y coreografías que amplifican el mensaje.

Foto: Jaime Olivos

La versión debutó en Londres en 2005 y, poco después, llegó a Broadway, donde cosechó ovaciones y una recepción crítica unánime. Billy Elliot se ha convertido en una plataforma para jóvenes talentos que deslumbran desde el primer salto en escena. Elliot Hanna, figura invitada en la presentación argentina, fue reconocido por la prensa británica por su capacidad de transmitir emoción y vulnerabilidad, sentando un estándar para quienes asumen este exigente papel.
A la fecha, más de 10 millones de personas han presenciado alguna de las versiones teatrales de Billy Elliot en el mundo, entre países como Japón, Canadá, Australia y varias naciones europeas. Esta cifra consolida al musical como un fenómeno internacional, capaz de conectar con públicos diversos y de mantenerse vigente en cartelera durante más de una década.
Billy Elliot y sus distintas puestas en escena han logrado combinar la emoción de la historia original con la sensibilidad de cada público local, transformando la experiencia en algo universalmente reconocible.

El estreno en Argentina busca continuar esa tradición de impacto y renovación. La versión local, a partir de mayo, suma un nuevo capítulo a esta conquista planetaria, llevando el mensaje de perseverancia y el poder transformador del arte a nuevas generaciones.

“Nunca vi tanto talento junto en esos cuerpitos tan chiquititos”, soltó Graciela Pal al salir de un ensayo de Billy Elliot, para conversar con Teleshow.
La actriz y cantante, quien interpretará a la abuela de Billy, se detuvo frente al estudio y repitió el asombro: “Vivo con la piel de gallina y conmovida de tanto talento”. La frase quedó flotando en la sala, mientras los niños del elenco cruzaban el escenario en silencio.

El musica de Billy Elliot tendrá su estreno enel mes de mayo en Argentina. Pal contó que la experiencia de compartir el escenario con niños y adultos le resulta “movilizadora”, además subrayó que el trabajo colectivo afecta a todos los involucrados, en esta hermosa obra.
—¿Qué te genera estar a punto de estrenar la obra?
—No sabés cuanto me moviliza, me estremece, todos estámos emocionados de ver a estas criaturas maravillosas. Tenemos mucho talento en la Argentina y es maravilloso, un orgullo para mí partcipar de este acontecimiento mundial.
—¿Cómo es trabajar con estos niños y con el equipo de producción?
—Con talento como decía antes, y amor. El equipo de producción y los creativos son nuestros, Rubén Szuchmacher, director general, Gaby Goldman, director musical. Y por supuesto toda la gente que trabaja en vestuario, los músicos, escenógrafos…todos y son muchísimos que lo hacen posible el trabajo.
—¿Qué te dicen los chicos al compartir escenario con vos?
—Unos chicos a veces me dicen: “Te escucho la canción y lloro”, y me emociona produndamente. Son lindos, estudiosos, profesionales, cariñosos. Es un aprendizaje permanente que el público lo merece.
—¿Cómo vivís la expectativa y los nervios antes del estreno?
—Siempre tenés ese nervio actoral, gracias a Dios. Estoy ansiosa pero a la vez estoy disfrutando mucho de esta etapa.

Pequeños grandes talentos: el santafesino elegido para interpretar a Billy Elliot
Joaquín Mondino es uno de esos grandes talentos en cuerpos chiquitos de los que hablaba Graciela Pal. El joven cantante y bailarín santafesino, de apenas doce años, también habló con Teleshow de su emoción tras ser seleccionado como Billy Elliot.
—¿Cuánto hace que te dedicás a la actuación y al canto?
—Hace más o menos seis años que esto me viene gustando mucho. Yo soy de Santa Fe, capital, y empecé a estudiar en una academia a estudiar ballet y contemporáneo. Después me fui con Chola Almirón a estudiar teatro, y con Ricardo Alfonso, seguí formándome en lo que es ballet. A mí, de grande, me gustaría mucho seguir en la parte de actoral.
—¿Cómo llegó la posibilidad de hacer el casting?
—Yo quería participar para una obra o para una publicidad. Quería hacer un casting porque yo se lo estaba pidiendo a mi mamá. Hasta que apareció lo de Billy…que a ella le llegó por una amiga que se lo mandó. Me puse a investigar, pero faltaban solo dos semanas para que termine la audición, para que no llamen a más chicos.

Fotos: Jaime Olivos

Foto: Jaime Olivos
—¿Te preparaste?
—No pude hacer nada, no tenía tiempo, a diferencia de otros chicos que estuvieron como un año y medio preparándose. Mandé un video superimprovisado desde Córdoba porque estaba de vacaciones. Lo grabé más de veinte veces, seguro. (se ríe)
—¿Y después de mandar el video?
—Me quedé, fui seleccionado, y fui pasando cada etapa, dos presenciales, hasta que nos avisaron que quedamos. Ahí quedé en la escuelita de formación de Billy Elliot.
—¿Cuántos Billy va a haber en la obra?
—Va a haber tres Billy Elliot principales y dos reemplazos. Yo soy uno de los principales y los reemplazos también hacen de otros personajes, como el hijo del carnicero, y otros…
—¿Viste la película?
—Era muy chiquito, la vi como cuatro veces. Me encantaba. Siempre me acuerdo de una escena en la que Billy estaba en la clase de danza, saltando, y esa escena me quedó grabada para siempre.
—¿Te mudaste a Buenos Aires?
—Hace más o menos una semana me mudé acá, porque todo el año pasado estuve viniendo por la escuelita de Julio Bocca, de jueves a domingo. El domingo volvía a Santa Fe y el jueves volvía a Buenos Aires. Hice eso desde mayo hasta diciembre del año pasado.

Foto: Jaime Olivos

Foto: Jaime Olivos
—¿Sentís que cumpliste un sueño?
—Yo creo que sí, que significa algo muy importante para mí. Sí, a mí me encanta lo que hago y cumplí un sueño que fue muy inesperado, pero que sabía que lo podía hacer.
—¿Qué dicen tus padres, tus hermanos?
—Mi familia todavía no se lo termina de creer. Mi mamá y mi papá, hermano, mis abuelos, mis tíos, todos me acompañan. Mi mamá tuvo que dejar el trabajo, básicamente para acompañarme a mí, y eso lo agradezco un montón.
—¿Cómo es la energía entre ustedes en la obra?
—Con todos los del elenco, porque no hay grupitos, sino que todos somos amigos de todos. Hasta con los adultos. Es muy buena la energía, genial la vibra que hay entre nosotros.
El maestro y coreógrafo Gustavo Wons cuenta a Teleshow sobre la selección entre cientos de niños y jóvenes: “Los Billy es el personaje que tiene que bailar ballet, que bailar tap, tiene que cantar y actuar. Y eso, hay varones, pero no hay tantos varones que empiecen tan chiquitos. Entonces, hicimos muchos casting y elegimos un grupo de gente y bueno, y la capacitamos. Empezamos el año pasado. No había manera de encontrar a alguien que maneje las cuatro áreas”, relató Wons, sobre el desafío de montar el musical Billy Elliot en Buenos Aires.
—¿Cómo llegaste al proyecto de Billy Elliot?
—Yo a Diego Romay lo conozco, trabajé con él en otra obra, hace muchos años. Me dijo hace un par de años que estaba detrás de esta obra y al final cuando se concretó, me llamó.

Foto: Jaime Olivos
—Inevitable hacer conexión con tu propia carrera…
—Claro, pero va más allá del bailarín, a mí me conecta porque es lo que me pasó en la vida, pero en toda profesión, es conectarse con el deseo y seguir ese deseo pese a todas las cosas que te van pasando, los inconventientes, los palos que se pongan en la rueda, las frutraciones.
—¿Cómo fue el proceso de casting y capacitación de los niños para la obra?
—Costó, más que nada los Billy, es el personaje que tiene que bailar ballet, tap, tiene que cantar y actuar. Y no hay tantos varones que empiecen tan chiquitos. Entonces, hicimos muchos casting, elegimos un grupo de gente y los capacitamos, esto empezó el año pasado.

—¿Cómo es trabajar con chicos?
—Yo nunca había trabajado con pequeños, así que no tenía la menor idea de lo que iba a pasar y estaba asustado, porque algunos venían muy flojos en un área, mejor en otra. Pero como tienen todas las condiciones, y el deseo aprendieron rápido, fue increíble como absorbieron. Fue muy loco ver el progreso que hicieron todos los chicos.
—El talento argentino en las nuevas generaciones…
—Eso me sigue sorprendiendo y eso mucha gente en la Argentina no lo sabe. Cada vez más jóvenes, tienen más pasión por el arte.
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CHIMENTOS
Martín Bossi en “Lo de Pampita”: “No me gusta hacer contenido con mi vida amorosa”

Jorge Martín Bossi, actor, humorista e imitador argentino, nació en Lomas de Zamora el 16 de octubre de 1974. Antes de dedicarse por completo al espectáculo trabajó como profesor de tenis y estudió Comunicación Social en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
Con una carrera que abarca la televisión, el teatro y el cine lleva más de dos décadas construyendo una carrera marcada por la versatilidad. Desde sus primeras apariciones en televisión hasta sus exitosos unipersonales, hizo de la reinvención una marca personal.
Detrás del personaje histriónico, Bossi también atravesó momentos de profunda introspección. En esta entrevista habló sobre su relación con el amor, la búsqueda de la felicidad y los desafíos que tuvo en su vida personal y a lo largo de su carrera.
Actualmente, el artista protagoniza La cena de los tontos, la icónica comedia francesa que volvió a los escenarios argentinos con gran éxito. En esta nueva etapa, Bossi demuestra una vez más su talento para la actuación y reafirma su vigencia sobre las tablas, mientras continúa conquistando al público con un recorrido que combina humor, emoción y una constante búsqueda artística.
Acá, lo más destacado de la entrevista:
— A los 39 años tuve, como le digo yo, un “ACV espiritual”. Caí de la muerte de mi viejo, caí de que había hecho mi carrera a base de la mentira, en el sentido de me disfrazaba para decir la verdad. Y me había separado de una novia. No quiero usar la palabra “depresión”, porque quiero ser respetuoso, pero estuve muy mal, muy mal. No muchas ganas de seguir, de vivir. Me costaba seguir. Estaba devastado. Le pedí, por favor a Dios, para que hable con mi papá porque no sabía cómo seguir. “Por favor, ayudame, acompañame, porque no sé si salgo”. Estaba muy oscuro el tema. Le pedí a mi papá: “Voy a actuar”. Cuando termino, se acerca una mujer y me dice: “¿Podemos charlar? Te vi muy mal, Martín. Y vi a alguien cerca tuyo”. “¿Cómo?” “Sí. ¿Qué persona que no tenés tiene estas características? Hay un señor canoso, bronceado, musculoso, con piernas marcadas. Con polvo de ladrillo en las piernas”. Era mi viejo. O sea, me describió a mi viejo.
Yo ya no me reía y la mujer me dice: “Tenés que reírte. No te reís más, ¿no, Martín?” Y voy a un bar y no lo olvido nunca. Viene un chico, me deja una estampita y se va. El chico tenía una mirada muy especial. Vuelve, me pide un autógrafo y me dice: “Vos estás triste. Y yo te estaba esperando”, me dice. “Te estaba esperando hace mucho tiempo”, me dice el pibe. Y me miraba. “Pero bueno, viste, caíste ahora. Ahora caíste. Te viniste acá a este bar y yo te estaba esperando”. Se va el pibe. Hago así. Una estampita de la Virgen de la sonrisa. Yo a partir de ahí, a los 40 empecé a ser feliz realmente.
“Sigo pensando en que voy a encontrar al amor de mi vida”
—Me voy de acá y sigo pensando que en la esquina voy a encontrar el amor de mi vida. Uno tiene varios amores de la vida.
—No, no tiene varios amores de la vida.
—¿Vos lo encontraste ya?
—No.
—¿Lo estás buscando todavía?
—Yo sí, yo creo que todavía no me amaron como amo yo. Por eso no me rindo. He ido teniendo maridos, novios, todo…
—¿Cómo querés que te amen?
—Como yo, al ciento por ciento.
—Yo creo que el amor no es de una manera. Yo he sido un… gran fabulador en el amor. No era un tipo valiente para enfrentar a mis amores y decir: “Yo quiero vivir el amor así”. Así como aquellos que dejan el alcohol, las drogas o el juego, yo dejé la mentira… Y cuando empecé a decir la verdad me quedé muy solo. Yo he sido infiel, Caro. Yo decía amar de una manera y después, por atrás, claro, la vieja historia. O sea, tampoco…
—Cuando empezás una relación nueva, ¿le decís “Mirá que yo puedo ser infiel”?
—No, no. Yo he tenido relaciones abiertas en el sentido de que la fidelidad pasaba por tener ciertos límites. Sexualmente cada uno por su lado, no hay que enamorarse.
—Ah, era un horror. O sea, arrancar así. Para un romántico es como…
—No, no, pero… Si hoy me enamoro y ese amor requiere de exclusividad, yo no me pierdo un amor por esa puta costumbre.
—Entonces es bastante flexible lo tuyo.
—Soy flexible, sí.
—¿Qué te tira más, una relación monógama o una relación abierta?
—Es que no es lo que “me tira más”, ¡es la persona! No lo plantearía, no vendría con ese cuento, porque amo y no quiero perder.
—Pero, ¿lo podés sostener después?
—Sí, ¡porque hay un momento que ya está!
—¿Te gustaría tener tu familia?
—Sí, hoy sí.
—¿Y por qué hoy sí y antes no?
—Porque no era prioridad. Y porque a los cuarenta o a los treinta y cinco era un pibe que venía de Lomas de Zamora y, claro… no quiero ser muy explícito. Quería...
—Contame alguna anécdota de una infidelidad que te descubrieron.
—Pasó con una de mis primeras novias de barrio. Y fue la primera vez que fui infiel. Me inicié en la mentira con mucha culpa porque venía de una familia religiosa. Mi novia de barrio, de Lomas de Zamora, lo sospechaba. Yo me fui a Carlos Paz de vacaciones con amigos y estaba esta chica. Pero ella estaba enamorada de un pibe que era profesor de teatro. Nosotros, los chicos de Lomas, teníamos un grupito que no teníamos un mango, pero invitamos a estas chicas a que vengan a un restaurant. No teníamos un mango, entonces les dijimos que vengan comidas. Caen los amigos de este pibe, que algunos eran tarjeteros de un boliche, nos cagan la noche porque estas pibas empezaron a prestarle la atención y empiezan a consumir. Y nosotros, que habíamos invitado…
—Iban a quedar en bancarrota.
—Nos íbamos a sin pagar, que era algo que hacíamos. Viene un locutor en un escenario y había un sistema que en 1994 no se conocía, que se llamaba el karaoké. Dice: empezamos con el karaoké, los ganadores de cada mesa tienen free pass durante un mes. Todas las noches. Claro, cuando dijeron así, me miraron los pibes: «Negro, andá al escenario a hacer lo que ya sabés». Gané el concurso, invitación para todos. Nos vamos del lugar ese y este pibe, que era profesor de teatro, me dice: “Mirá, yo sé que a vos te gusta mucho la piba que está conmigo. No me caés bien, pero no puedo evitar decirte que tenés que estudiar teatro. No es normal lo que acabo de ver”. Y me da un teléfono que decía EFA, Escuela de Formación Actoral. Entonces, yo me anoto “EFA”, el teléfono y me lo guardo en el jean. Un día me voy a dar un baño a la casa de esta chica y me revisa el jean. Y cuando salgo me dice: me estás engañando. Cosa que era verdad, porque ya la otra chica me había dado bola. Y cuando le estoy por confesar la verdad de quién estaba enamorado y que sí, que estaba saliendo con dos chicas a la vez, ella me dice: “¿Quién es “EFA”?”. Llama y le dicen “Escuela de Formación Actoral”. “Ah, disculpame”. Esta chica me deja. Decidimos cortar la relación y yo empiezo a tener una relación con la otra chica. Y cuando voy caminando por San Telmo de la mano de ella, hago así y veo un cartel: Escuela de Formación Actoral. Hoy, final de la inscripción.
—¡Wow, es el efecto mariposa!
—Voy y entro y estaba Víctor Laplace, y me dice: “¿Qué querés?» Le digo: “Quiero estudiar teatro. Me dice: ”pero si cierra la inscripción ahora y aparte así vestido». “Por favor, una oportunidad”. Así que por un tema de amores, de no mentir y decir la verdad, sin querer empecé a estudiar teatro

—No me gusta hacer contenido con mi vida amorosa. Yo tengo reglas. Nunca de la mano por la calle, ¡nunca! No quiero la foto. Trato de ser muy cuidadoso. No quiero compartir con gente desconocida lo que para mí es algo privado. Ahora, me enamoro de Penélope Cruz y Penélope Cruz me da bola…
—Ah, a Penélope sí le das la mano, ¡qué chanta!
—Pero porque no tengo otra, Caro. ¿Qué querés que haga? Pero trato de pedirle a Dios de no enamorarme de alguien conocido. Generalmente me he enamorado perdidamente de mujeres que no tienen que ver con el medio.
—¿Y por redes conocés gente?
—Sí, bueno, por supuesto. En los últimos quince años he conocido gente por redes.
—¿Y se pone picante la charla en redes?
—¿A qué niveles?
—No sé, a niveles de sexting, mandar fotos.
—No, no. Soy paranoico. Yo me levanto y me miro en Google…
—¿Y ellas te mandan?
—He recibido. De todo tipo.
—Pero vos tenés que ser generoso. Si te mandan, tenés que mandar algo.
—No, Caro, pero aparte yo no soy Drago. No soy Iván de Pineda. ¿Qué querés que mande, Caro? Vos no me tomés el pelo tampoco. Yo picanteo, me gusta picantear con lo verbal. Si se va dando, inclusive con alguien que tenga un vínculo. Pero esto de “mirá lo que tengo”, ¿Qué es lo que tengo yo? Imaginate… Tengo cincuenta pirulos, no tengo treinta y dos años.
—A los cuarenta estaba en mi punto, sí, mi punto justo. Toda clase de mujeres de todas las edades se fijan en vos. A los treinta y ocho, para una piba de veinticinco sos opción, lo mismo para una piba de veinticuatro, de cincuenta, de sesenta y cinco, para todas sos opción.
—Esperá, ¿todavía vas a un boliche a las tres de la mañana?
—No, ni en pedo.
—Y, pero viste que si salís con una de veinte tenés que ir a boliche.
—No, pero veinte no llego ahí tampoco, no.
—¿Cuál es el límite?
—No hay límites. En ese sentido estoy abierto. Yo no digo: “Ah, tenés veintisiete, me enamoré y no puedo estar con vos porque…”. Siempre que esté dentro de los parámetros normales de lo posible.
—Hoy a la noche llegás a tu casa, ¿y hay alguien esperándote?
—No. No, no hay nadie esperándome, pero uno nunca está solo, solo.
—¿Hay lugar en el placard si la chica llega con su ropita?
—No tengo problema, antes le tuve fobia a eso. He llegado hasta el neceser. He llegado hasta el pijama.
—¿Y ahora? ¿Hay pijama?
—No, pero estoy en busca, Caro.
—A mis dieciocho pasé a tener una mujer que mantener, que era mi madre, y una hija, que era mi hermana, que era una nena de catorce años. Vos fijate que muere mi papá a los cuarenta y siete años, hace una reunión en la cama y me dice: “Hacete cargo de esta estructura”. No es que me dijo: “Porque sos el más grande”, sino que me dijo “sos el hombre”.
—Estaba escrito que el hombre cuidaba.
—Claro. Entonces, igual me hubiera hecho cargo porque yo era el más grande.

—¿Y ese rol cómo lo viviste? ¿Mucha presión?
—Y mi mamá decía: “Acá hay que estar, es una familia, acá tenemos hambre”. “Eh, querido, la lamparita”. Y yo: “¿Una lamparita? ¿Cómo se cambia una lamparita?”. Entonces, tuve que salir a dar clases de tenis y cuando mis amigos iban a bailar, yo ya tenía la responsabilidad de una familia que sostener. Y si yo no traía la comida, no se morfaba.
—¿Y en lo afectivo cómo contenías?
—Fue muy violento, porque la ausencia de un tipo que era irremplazable, que aparte cuando partió me dijo en la cara que yo era un fracaso, y mirá que lo amo a mi padre, pero fue muy duro. No podés decirle a un pibe de dieciocho años eso, pero bueno. Y que se reían de mí porque… te tienen lástima, porque sos un buen pibe, pero no se ríen porque imitás bien. Fue muy duro. Lo amo. Dentro de las partidas que tuve en mi vida, mi tía Alejandra y mi tío Omar, yo digo que madre hay dos solas. Una de mis madres era mi tía Alejandra y mi tío Omar. Se murieron en el 2010 y 2014, los dos de una enfermedad dura. Me queda Romancito solo, con catorce años y mi mamá me dice: “El último pedido que te hago, hacete cargo del nene”. Y yo digo: “Pero no me puedo hacer cargo…” Y lo crié. Hoy ese pibe, Román, me maneja todo. Y me di cuenta que en la crianza de Román tengo muchas cosas de mi papá, lo mejor de mi papá. No todas fueron malas de mi viejo. Pero fue muy duro tener que sostener una familia hasta que decidí desobedecer y empecé a a estudiar actuación, a ir a eventos sociales y ahí empezó a entrar la plata.
—Menos mal que desobedeciste.
—Es que yo creo que la desobediencia es la base del éxito.
Mirá la entrevista completa en el video.
Fotos: Maximiliano Luna
CHIMENTOS
El horóscopo de hoy: jueves 16 de julio

ARIES (del 21 de marzo al 20 de abril)
La Luna en Virgo te impulsará a ordenar tu rutina y a prestar más atención a tu bienestar. Sentirás satisfacción al resolver asuntos pendientes y al incorporar hábitos que favorezcan tu equilibrio. Pequeños cambios cotidianos traerán grandes beneficios.
TAURO (del 21 de abril al 20 de mayo)
Tu creatividad y el deseo de disfrutar de los placeres simples se verán fortalecidos. Será un momento ideal para dedicar tiempo a aquello que amas y para expresar tus sentimientos con gestos concretos y sinceros.
GÉMINIS (del 21 de mayo al 21 de junio)
El hogar y la familia reclamarán tu atención de manera positiva. Sentirás la necesidad de poner orden en tus espacios y de brindar contención a tus seres queridos. La armonía interior nacerá de los pequeños cuidados cotidianos.
CÁNCER (del 22 de junio al 22 de julio)
Tus ideas fluirán con claridad y sentido práctico. Será un excelente momento para estudiar, conversar y organizar proyectos que requieren atención a los detalles. Tu sensibilidad encontrará la mejor forma de expresarse a través de las palabras.
LEO (del 23 de julio al 22 de agosto)
La Luna en Virgo te ayudará a valorar tus talentos y recursos con una mirada más realista. Será un buen momento para ordenar tus finanzas y reconocer todo lo que has logrado con esfuerzo y dedicación.
VIRGO (del 23 de agosto al 21 de septiembre)
Te sentirás especialmente conectado contigo mismo y con tus necesidades. La energía lunar favorecerá el autocuidado y la posibilidad de iniciar cambios que mejoren tu calidad de vida. Confía en tu intuición y en tu capacidad de organización.
LIBRA (del 22 de septiembre al 22 de octubre)
Necesitarás momentos de silencio y reflexión para recuperar energías. Será un tiempo ideal para soltar preocupaciones y escuchar los mensajes de tu mundo interior. El descanso será profundamente reparador.
ESCORPIO (del 23 de octubre al 21 de noviembre)
Las amistades y los proyectos compartidos ocuparán un lugar importante. Te sentirás motivado a colaborar y a construir metas en común desde un enfoque práctico y solidario.
SAGITARIO (del 22 de noviembre al 22 de diciembre)
La vida profesional requerirá atención y compromiso. Sentirás el impulso de perfeccionar tus tareas y de avanzar con mayor orden hacia tus objetivos. La constancia te permitirá destacarte.
CAPRICORNIO (del 23 de diciembre al 21 de enero)
La Luna en Virgo despertará tu deseo de aprender y ampliar horizontes. Estudios, viajes o nuevas experiencias te brindarán inspiración y una renovada confianza en el futuro.
ACUARIO (del 22 de enero al 21 de febrero)
Será un momento propicio para transformar viejos temores y profundizar en tus emociones. La claridad que aporta Virgo te ayudará a comprender mejor tus procesos internos y a sentirte más liviano.
PISCIS (del 22 de febrero al 20 de marzo)
Las relaciones se vivirán con mayor sencillez y autenticidad. Tendrás la oportunidad de fortalecer vínculos a través de gestos concretos y conversaciones honestas. La cooperación será la clave para alcanzar la armonía.
horóscopo
CHIMENTOS
Marley cumplió su promesa y realizó un cambio de look inspirado en el Dibu Martínez

Desde caminar hasta Luján hasta bajar de peso, o realizar algún cambio en su vida, miles de fanáticos realizaron promesas ante cada nuevo triunfo de la Selección Argentina. En ese marco, otro de los que había jurado antes del partido con Inglaterra fue Marley. Por esa misma razón, tras el triunfo de la Scaloneta, el conductor cumplió y se realizó un cambio de look.
“Seguimos con las promesas y se van a cumplir. Yo dije que si ganaba Argentina el otro día me iba a cortar el pelo y me iba a hacer como el Dibu y con la bandera acá”, comenzó diciendo Marley. A su lado, Vicky Xipolitakis afirmó: “Te va a quedar hermoso”.
Con la idea de atajarse antes del corte, el conductor mencionó que no contaba con la juventud del Dibu Martínez. Fue entonces cuando su invitado comentó: “Es joven. Sos más joven que el dinosaurio”. Tras las risas, el comunicador lanzó: “Atrevida. Sacale pasaje de vuelta”.
A continuación se dio una divertida escena cuando la peluquera le preguntó a la dupla si eran novios. Fiel a su estilo, Xipolitakis manifestó que no y que ella era Milenka. Como si fuera poco, segundos después fue más allá y manifestó que estaban recién casados. Tras las risas y la confusión, los comunicadores afirmaron ser argentinos.
Luego, mientras la peluquera atendía a Marley, Vicky dialogó con otro de los clientes, a quien le contó quién era y de qué trabajaba. “Este es mi Instagram. Mirá, me dieron un pelotazo en la cabeza la última semana. Me acomodaron las ideas, amigo. Le gusta. ¿Le gustó o no le gustó?”, expresó la influencer.
Tras unos minutos, Marley terminó su corte de pelo. “Bueno, ya está, la promesa está, pelo corto y ahora falta hacerle la bandera. Como el Dibu”, comentó Vicky. Sorprendido por la cantidad de pelo que le había sacado, el conductor dijo: “No tengo ni pelo. ¿Qué vamos a lavar? Me cortó. Me dejó pelado”. Acto seguido, Xipolitakis tomó los colores de la bandera argentina y la dibujó en la cabeza de su compañero: “Momento de promesa. Pelo corto ahí como el Dibu. La bandera. Aguante Argentina. ¿Qué se siente tener algo parecido al Dibu? Promesa cumplida, vamos Argentina, vamos por más”.
Vicky y Stefy Xipolitakis, vestidas con camisetas de la selección argentina y con pintura facial azul y blanca, festejaron los 39 años de Lionel Messi (Instagram)
Días atrás, Vicky Xipolitakis contó más detalles del momento en que un pelotazo la golpeó en la previa de un partido. Todo ocurrió durante la previa del encuentro con Suiza. Vizky y su hermana estaban en la tribuna del Kansas City Stadium disfrutando del ambiente cuando una pelota salió despedida hacia el público e impactó de lleno en sus cabezas. El golpe rebotó y terminó alcanzando también a un hombre que se encontraba parado detrás de ellas. El momento quedó registrado por los celulares de varios hinchas presentes y en minutos comenzó a circular por las redes sociales.
En el video se ve a Vicky de espaldas a la cámara, con su look mundialista: jean blanco, camiseta de la selección argentina, gorra a tono y flecos celestes y blancos en los brazos. A su lado Stefy, también uniformada en celeste y blanco para seguir el partido. La secuencia muestra el instante exacto en que la pelota va directo hacia ellas, rebota casi en simultáneo en sus cabezas -primero Stefy, después Vicky- y sigue su trayectoria. Tras el impacto, Vicky se agacha de inmediato, se toma la cabeza y segundos después rompe en carcajadas mientras sigue compartiendo el momento con la hinchada.
Lejos de molestarse, la propia Vicky fue una de las primeras en difundir las imágenes y se tomó la situación con el humor y la buena onda que la caracterizan. Las compartió en su cuenta de Instagram, donde acumula más de dos millones de seguidores, y también las llevó a X, donde escribió: “Me acomodaron las ideas jajajaja”, junto a los emojis de la bandera argentina y un corazón.
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