POLITICA
Julián Kanarek, asesor del ex presidente “Pepe” Mujica: “La democracia es muchísimo más profunda que un reel de Tik Tok”

La inmediatez de las redes, las pantallas y la ansiedad cotidiana está modificando la forma en que se vota. “No estamos tolerando lo que elegimos nosotros mismos”, afirma Julián Kavanek, el consultor político uruguayo nacido en Bruselas y uno de los asesores comunicacional de la presidencia del ex presidente José “Pepe” Mujica. El autor de Omitir Intro, vincula en su último libro de investigación la cultura digital con el deterioro de los tiempos de la política y con una ciudadanía cada vez menos dispuesta a esperar resultados durante un mandato completo. También advierte: “Las pantallas generan no solo la adicción del momento, sino la ansiedad de perderse algo importante. Y dormimos con el celular al lado y lo miramos. Y eso tiene trastornos en el sueño, en el descanso, en la capacidad de reflexión”.
En “Omitir Intro, pantallas, dopamina y aceleración democrática” el autor, que lleva décadas trabajando para presidentes, partidos y gobiernos en América Latina, Centro América y África, sostiene: “No estamos tolerando lo que elegimos nosotros mismos.” Para llegar a esa conclusión estudió trabajos científicos de neurociencia, se apoyó en Jonathan Haidt, el psicólogo social estadounidense profesor de Liderazgo Ético en la Universidad de Nueva York y su investigación sobre la generación ansiosa, y en Nicholas Carr sobre la superficialidad con la que procesamos información y en Anna Lembke sobre la dopamina y las adicciones. “Lo que hice fue completar ese cuadro con la pieza que faltaba: qué le está haciendo todo esto a la política” explica el creador de la película de José “Pepe” Mujica, el ex presidente de Uruguay que dirigió Emir Kusturica.
También sostiene que este cambio ya tiene expresiones concretas: “En los últimos diez años, Perú tuvo diez mandatarios y, de las últimas 23 elecciones en América Latina, 18 fueron ganadas por oposiciones». Y agrega: “En Estados Unidos por primera vez en cien años un oficialismo no logró reelegirse dos períodos consecutivos: Donald Trump (republicano), Joe Biden (domócrata) y Donald Trump.
De visita en la Argentina, el consultor político sostiene que la reducción de las “lunas de miel” de los gobiernos resume esa transformación. Donde antes se hablaba de 100 días de tolerancia, “ahora ese margen puede durar 30, 15 o incluso tres, en una lógica atravesada por el mismo consumo veloz que lleva a descartar un contenido en segundos”.

—¿Estamos todo el tiempo omitiendo la intro?
—Estamos todo el tiempo omitiendo la intro. La intro de las películas, la intro de las series. Estamos cambiando de pantallas, estamos scrolleando. En algún momento el libro se iba a llamar «Scrollear la democracia», pero «Omitir Intro» lo condensaba de mejor manera. Estamos todo el tiempo omitiendo algo para que venga lo siguiente, y eso para mí es un signo de época.
—¿Y qué omitimos de la política?
—La reflexión, el tiempo para pensar en profundidad. Omitimos que no hay soluciones complejas en tiempos mágicos. Las formas en las que se producen contenidos audiovisuales no pueden forjar las expectativas en las que queremos que se cambien los países. La democracia es muchísimo más profunda que un reel de Tik Tok. Tenemos que entender que hay un tiempo para la reflexión, un tiempo para la elaboración de políticas públicas y un tiempo para la ejecución. Y todo eso lleva a cambios que son profundos. No los va a hacer en tres segundos. La inteligencia artificial omite, incluso implícitamente, lo que nosotros hoy explícitamente queremos omitir. Omite los momentos de pensamiento. La inteligencia artificial trajo una promesa, que es la tercerización de nuestra capacidad hasta de pensar, de buscar respuestas, a interrogantes de la vida real, como Google pero de modo más profundo y funcional. Y no estamos scrolleando. Solo estamos preguntando y ya nos están respondiendo de manera mágica, sin fricción y en milésimas de segundo.
—¿La inmediatez en la cual vivimos cambia la forma en que votamos?
—Sí, creo que es lo que atraviesa el libro. Es una búsqueda de encontrar cómo las lógicas sociales que vamos generando en nuestro transcurso a través de las redes, las pantallas, las ansiedades, tienen un correlato en nuestra forma de hacer política. Y nuestra forma de hacer política es la forma en la que exigimos a los gobiernos, la forma en la que toleramos el tiempo que están en el ejercicio del poder y la forma en la que votamos. Así como somos muy ansiosos para ver un contenido en las redes sociales, que solo puedo tolerarlo tres segundos, somos ansiosos en la forma en la que elegimos a un gobierno y lo toleramos en el poder.

—¿Y eso es exclusivamente por la cultura de los tres segundos de Tik Tok?
—No podemos decir que la política sola no tiene que ver en algo que va generando cada vez más ansiedad. Pero la cultura de la dopamina, que se ve acelerada con el uso de las pantallas, tiene muchísimo que ver con cómo interactuamos con muchos aspectos de nuestras vidas. Y sin duda la política también. Si no toleramos un contenido tres segundos, si no estamos dispuestos a llevar adelante una conversación de largo plazo, si no podemos ver la introducción de una serie, ¿por qué habríamos de tolerar a un gobierno durante cuatro años? Eso es lo que le pasa a Perú: en los últimos diez años tuvo diez mandatarios.
La lógica de las plataformas acelera la impaciencia política
El título del libro remite al botón de Netflix que permite saltear la introducción de una serie. Julián Kanarek, como en todo su libro, lo explica con datos: “En el año 2017 y luego de estudiar el comportamiento de miles de usuarios que intentaban adelantar la visualización para saltearse la introducción a sus series en cada uno de los capítulos, Netflix introdujo el botón ‘omitir intro’. Este botón, que se presiona más de 136 millones de veces por día, ha ahorrado a los usuarios más de 195 años de tiempo de visualizaciones por día según los datos oficiales de 2023 de Netflix”.
Para el autor, ese gesto cotidiano revela un fenómeno más amplio: cientos de millones de personas usan a diario dispositivos diseñados para aumentar la velocidad de sus ansiedades como consumidores audiovisuales.
Esa exposición, dice, ocurre en un entorno saturado por más de siete mil estímulos comunicacionales diarios. El efecto es doble: por un lado, una “censura por exceso”, en la que las personas terminan eligiendo de modo poco consciente a qué se exponen; por otro, “una preferencia por diseños pensados para ahorrar tiempo”.
Trasladado a la política, ese ecosistema altera la relación entre ciudadanía y poder. Si una persona no tolera tres segundos de un contenido, no sostiene una conversación larga o no mira la introducción de una serie, la pregunta que organiza el libro es por qué habría de tolerar a un gobierno durante cuatro años.

El momento del voto, afirma Kanarek, es el punto en el que confluyen todos los dispositivos destinados a influir sobre la mente al tomar decisiones. En campaña, agrega, la política dispone de más recursos y utiliza aprendizajes de la neurociencia y de la exposición mediática para intervenir sobre votantes que ya llegan cargados de ansiedad y de expectativas desmesuradas.
—¿Cómo influyen las plataformas en el momento específico del voto?
—El voto es el momento cúlmine en el que todos los dispositivos diseñados para influir en la mente de las personas a la hora de tomar una decisión se ponen en juego. La política tiene más plata para erogar durante las campañas. Entonces ahí se utilizan todos los aprendizajes que la neurociencia y la exposición a los medios nos vienen dando. Y como somos seres más ansiosos, lo que queremos es satisfacer una necesidad que no sabemos muy bien qué es. No sabemos si es este gobierno o el próximo o el que viene después. Sabemos que no es lo que está ahí, porque como no es perfecto o como no cumple con las expectativas que forjó durante la campaña, porque también sucede una suerte de inflación de promesas, hace que con tal de llegar al poder los políticos digan cosas que después no pueden cumplir. Si me prometiste que podías cambiar absolutamente todo, a los diez días de no ver ese cambio mágico, ya no te apruebo más. De las últimas veintitrés elecciones en Latinoamérica, dieciocho las ganaron las oposiciones. Y esto no es solo en América Latina: por primera vez en cien años, en Estados Unidos un oficialismo no se reeligió por tres períodos consecutivos.
—Es en ese punto que en su libro menciona el ciclo Trump-Biden-Trump.
—Trump va a haber gobernado ocho años, pero no consecutivos. Es un sistema de los Estados Unidos está diseñado para la reelección. Biden no pudo estar ocho años y no pudo terminar su segunda campaña por consecuencias conductuales parecidas a estas. Si no podés demostrar que estás adaptado a estos tiempos comunicacionales, te cambiamos incluso durante la campaña. Empezaste la campaña presidencial siendo presidente y candidato. Terminaste siendo expresidente y habiendo perdido las elecciones.
—¿Cuánto influyeron las redes en los triunfos de líderes como Nayib Bukele en El Salvador o Javier Milei en Argentina?
—Las redes premian por diseño las publicaciones que generan más fricción, porque las que generan más fricción generan más discusión. Y cuanto más discusión generan, más posibilidades de que se vean esas publicaciones para los otros usuarios de manera orgánica. Eso tiende a premiar una forma discursiva que es la de la disrupción constante y la de ir subiendo el tono pase lo que pase. Estos personajes hacen que el resto de la política no encuentre las maneras de no concentrar discursivamente alrededor del provocador inicial. Alguien provoca, concentra la atención de todos, y todos están todo el tiempo hablando de lo que impuso en la agenda quien provocó al inicio. Nadie puede insertar un tema alternativo que sea ningunearme.
—Y muchas veces esos temas están basados en algo falso.
—Muchas veces, porque con tal de llegar a la disrupción del momento, hay algún tipo de información que no es necesariamente real. Y los políticos se van acostumbrando a que decir algo que falsea la realidad no necesariamente está mal. ¿Por qué? Porque también estamos expuestos a pseudo-acontecimientos comunicacionales diarios que se tapan con el próximo. La profundidad y la verdad de ese hecho tienden a ser algo que se puede evitar o falsear y que no es tan grave, porque al otro día vamos a estar hablando de otra cosa.
—En el libro cita a la académica Sarah Waters, quien sostiene que plataformas como Facebook y X son agentes activos de desinformación cuya fuerza destructiva supera sus aportes a la democracia. ¿Comparte esa visión?
—No hay que ser tecnofóbico. Creo que hay que adoptar la tecnología para poder acercarse más a la gente cada vez que uno no puede hacer territorio. Pero está comprobado por investigaciones judiciales alrededor del mundo que el aporte a la democracia de los diseños algorítmicos de las redes ha sido bastante más negativo que positivo. Concentran la información alrededor de nodos que pueden desinformar, no se hacen cargo y no hay regulaciones que les digan que tienen que levantar algo porque es mentira. Quien tiene ahora algo de regulación hacia ese lugar es la Unión Europea. Las redes llegaron a bajarles las cuentas a Donald Trump cuando dijo que le habían robado las elecciones mientras era presidente. Es una paradoja enorme: la persona con más poder en el mundo denuncia que le robaron unas elecciones sin pruebas, y las redes le cierran las cuentas porque estaba mintiendo. Pero esos mismos dueños de las tecnológicas estaban parados detrás de Trump cuando asumió en su segundo mandato y eliminaron todos los filtros de desinformación que los habían llevado a bajarle las cuentas.

“Lo digital es lo político”
—Usted sostiene en su profunda investigación que “en el siglo XXI lo digital es lo político”. ¿Qué quiere decir con eso?
—La política hoy atraviesa todas sus discusiones en el universo digital. Los políticos han encontrado que pueden ser emisores no mediados a través de sus cuentas. Un presidente hace cuarenta años no podía llegar a la población si no era a través de medios tradicionales que llevaran su mensaje narrado por periodistas. Hoy hay campañas activas para que no se apruebe la labor periodística, porque lo digital logró que todos puedan ser emisores y que haya una apariencia de información en un montón de plataformas. Regular lo digital también es tener una postura sobre cómo queremos que se den las discusiones democráticas y cómo administramos la información que fluye por las venas de la sociedad.
—El presidente Javier Milei llegó a decir que la sociedad no odia lo suficiente al periodismo. ¿Qué dice eso de este momento?
—Ahí es donde lo digital es político, porque lo digital le permite a él decir eso sin estar mediado por el periodismo. Hace cuarenta años necesitaba al periodismo para que ese mensaje llegara a la sociedad. Hoy utiliza el universo digital y las plataformas para promover el odio explícitamente. Imaginémonos si ese odio fuera ante un segmento de la población que no se llamara periodismo. Los discursos de odio también están fagocitados por las redes.
—¿Por qué los outsiders tienen tanta ventaja en este ecosistema?
—La política en América Latina y en el mundo está tendiendo a tener discusiones que no tienen que ver con el día a día de las personas. Los outsiders tienen la ventaja de venir de afuera de la política, y eso les permite presentarse como más cercanos a las personas: encontrar una forma de vinculación temática, emocional, pero también factual. La vinculación emocional es con la indignación, con la rabia, con el enojo por tantos años de promesas incumplidas. Esa indignación hace que ya probamos con A, con B, con C, ahora vamos con D. Y el D me hace correr las barreras de lo políticamente aceptable para ir hacia el E.
—¿Siempre se va hacia algo más radical cuando hay frustración?

—No necesariamente se está yendo siempre hacia el radicalismo, sino hacia algo distinto. En Brasil tenemos un ejemplo: se llegó a Bolsonaro y se vuelve a Lula. Es volver a un presidente que ya fue dos veces presidente. Pensemos en Chile, donde ningún oficialismo repite desde que Lagos le entregó su primera presidencia a Bachelet. Después Bachelet a Piñera, Piñera a Bachelet, Bachelet a Piñera, Piñera a Boric y Boric a Kast. Es izquierda, derecha, izquierda, derecha. Y las últimas dos versiones son versiones que se desgranan de la izquierda y la derecha más tradicional de Chile. Lo que hay es una ausencia de continuismo. Si no me das lo que yo creo que tendrías que haber dado, estoy dispuesto a cambiarte, sea quien sea quien viene después.
—Cuando se llega al poder con ese manual de la oposición, ¿qué pasa?
—El manual de comunicación se vuelve obsoleto si no tienen un enemigo útil. Entonces la utilización del enemigo para moldear el discurso se vuelve necesaria. Todo el tiempo lo que están haciendo es enfrentarse a alguien: puede ser un sector de la sociedad, quienes estaban antes en el gobierno, la historia de los gobiernos anteriores encapsulados en términos como “casta”, “medios”, “políticos tradicionales”. Como la administración del poder tiende a ser ineficiente en términos de lo que prometiste, es más fácil rivalizar y polarizar diciendo que los que tienen la culpa, incluso de que vos no puedas cumplir tus promesas, siguen siendo los que venías señalando históricamente como ineficientes.

“La política ha renunciado a la coherencia”
—Usted fue asesor del presidente Pepe Mujica, un político que ni siquiera tenía redes sociales ¿Cómo hizo para trabajar con el? ¿Cuál fue tu desafío?
—Mujica tenía una capacidad de disrupción que es lo que las redes premian hoy. Disrumpía por ser distinto a la norma actual. Y la norma actual es que no tenemos tiempo para escuchar discursos profundos y más largos. Él rompía con eso, pero no por una cuestión de comunicación, sino por una convicción que va en contra de la época, porque decía cosas que además podía sostener con la coherencia. La política ha renunciado tanto a la coherencia que esa cuestión de “yo no necesito mucho para vivir”, y que la gente viera que él realmente vivía como decía que vivía, le daba una posibilidad de que cada vez que abordaba alguna temática fuera auténtico y resultara sincero para la ciudadanía. Un presidente de un país pequeño, sin redes, que dice cosas que las redes están dispuestas a escuchar porque no van en correlación con lo que circula por ahí. Quizá lo que Mujica hacía mejor era estimular todo el tiempo a los jóvenes a que pensaran en una mirada crítica de lo que tenían alrededor.
—Si mal no recuerdo Mujica hablaba del tiempo ganado para la familia.
—La película tiene es un poco de eso, es decir, bueno, una historia de vida que te hace ser un interlocutor que quiso ir por lo más extremo y después cambió las formas para llegar al mismo fin. Y ese mismo fin te permite a vos decir las cosas y estimularte a que dejes un poco la inmediatez o las políticas del consumo, porque hablaba mucho del tiempo. El tiempo que utilizamos para producir bienes, se lo quitamos a nuestra familia, eso es lo que decía Pepe Mujica.
—En el libro usted habla de inteligencia artificial y sostiene algo que es terrible, que la IA terciariza nuestras capacidades de pensar.
—Claro, cognitivamente está demostrado que nos volvemos más vagos. La utilización de la inteligencia artificial la vamos adoptando en tiempos prolongados. ¿Por qué? Porque piensa otro por nosotros y nosotros digerimos. Hay varios experimentos sociales que se han hecho con poblaciones testigos de dos partes, una haciendo una investigación de estudio con altos usuarios de inteligencia artificial y otra sin altos usuarios de inteligencia artificial, y los niveles de comprensión y retención de la información a largo plazo son muchísimo más bajos en quienes utilizan la inteligencia artificial de manera masiva a quienes no la utilizan. Por eso, por ejemplo, hay países como Suecia o China que están fomentando militantemente la vuelta a la lectura en papel.
—Hablando de China, Tik Tok es una plataforma china ¿Esa plataforma es un peligro para la democracia?
—Tik Tok tiene el algoritmo más refinado de todos los que existen en las redes sociales, porque en muy pocos segundos se da cuenta de lo que a vos te gusta sin que tengas que dejar rastro, sin un like, sin absolutamente nada. Pero TikTok como tal no funciona en China. Como la conocemos nosotros, en China no funciona. Es un producto de exportación. El problema ahí es más geopolítico que de daño a la democracia: estos datos que las tecnológicas buscan todo el tiempo, no quiero que estén en manos de China. Ahora, no les importó tanto en algunos momentos el daño que estaba haciendo en la psicología y en la mente de los jóvenes redes como Facebook, Snapchat e Instagram. Se dispararon los números de autolesiones, de depresión, de trastornos de la ansiedad. Todo eso luego de 2010, en lo que Jonathan Haidt —psicólogo conductual— identifica como la creación de la “generación ansiosa”: la generación que pasó de tener infancias basadas en el juego a infancias basadas en el teléfono. Esos jóvenes que en 2010 eran niños, hoy son votantes.
La inteligencia artificial y la exigencia de respuestas instantáneas
—En “Omitir Intro” usted, como ya hablamos, aborda en profundidad el tema de la inteligencia artificial.
—Hoy solo el 11% de la población mundial utiliza la inteligencia artificial, pero se va a masificar. Si nosotros ya estamos descontentos con la política porque creemos que tiene soluciones tardías a problemas reales, ¿cómo vamos a evaluar los tiempos y las soluciones de la política si nos acostumbramos a pedirle a una inteligencia artificial que nos dé una respuesta a preguntas complejas en milésimas de segundo y esas respuestas tienen la sensación de ser perfectas? Si estamos todo el día interactuando con un chatbot que no discute con nosotros, que tiende a darnos las respuestas que nos gustan, que es privado y además pseudoperfecto e instantáneo, ¿cómo después vamos a salir al mundo a tolerar que el gobierno de mi localidad no limpie la basura en la primera hora en la que eso está sucio? La inteligencia artificial terciariza nuestras capacidades de pensar. Cognitivamente está demostrado que nos volvemos más vagos en tanto la utilizamos de manera prolongada. Piensa otro por nosotros y nosotros digerimos. Por eso hay países como Suecia que invirtieron 120 millones de dólares en sacar pantallas de las aulas y volver al libro en formato papel, o China que instaló más de tres mil bibliotecas en distintos lugares del país, sobre todo en zonas rurales. China es el país que más invierte en inteligencia artificial del mundo, pero sabe que necesita que su gente vuelva a leer en papel.
La entrevista de más de una hora concluye con una idea que da sentido al título del libro: hoy se está “omitiendo la intro” de la política. Lo que se omite, dice el especialista, es la reflexión, el tiempo de elaboración de políticas públicas y la comprensión de que los cambios profundos no ocurren en tres segundos, ni en un reel, ni en una respuesta automática producida sin fricción y en milésimas de segundo.
—¿Y qué pasa cuando ese cerebro sobreestimulado por los tres segundos llega a la urna?
—Nos vinculamos con la política de una manera emocional, siempre fue así. Lo que cambió es qué predomina la emoción. Y no es la esperanza ni la empatía. La emoción más preponderante en las campañas hoy es el odio, el irrespeto, el desafío al poder. Votamos mucho más en contraposición a algo que a favor de otra cosa. Sé lo que no quiero. Hay toda una parte de las campañas que sucede por abajo, en TikTok,en Instagram, en comunidades que se comportan de manera tribal y no dialogan entre sí. Así aparecen presidentes que nadie vio venir”.
—Una conexión directa con el algoritmo, como surge de su investigación “Omitir Intro”.
—Está comprobado que los contenidos negativos concentran mucho más interacción que los positivos. Cuando criticás algo tenés muchas más posibilidades de atraer atención que cuando proponés y por eso los oficialismos están en un problema.
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POLITICA
Pese a las críticas de Bullrich, Karina Milei insistirá con las listas colectoras para eliminar las PASO

A pesar de los nulos o negativos comentarios de los aliados del PRO y la UCR, y del rechazo de Patricia Bullrich, Karina Milei y los primos Menem, están decididos a insistir con las colectoras, aunque admiten que podrían aplicarse a medias. Y, conscientes de que tienen mala prensa, buscarán que se las nombre de otra manera.
“La reforma tiene cinco puntos, uno de esos es la eliminación de la PASO. Y dentro de eso, va a haber un sistema de adhesiones en la boleta única, para que en una categoría de candidato a presidente pueda adherir una lista que compita en la categoría legislativa. Eso es todo”, minimizó un funcionario del sector karinista después de días de polémicas por la iniciativa.
Y agregó que se está evaluando si se incluye, o no, un “botón de arrastre”. En ese caso, sí estarían dispuestos a hablar de “colectoras”, pero en caso contrario, quieren eliminar ese concepto del léxico político actual. “Si hay botón de arrastre, eso sería una colectora. Pero si no está, no va a haber”, deslizaron.
El Gobierno seguirá insistiendo con el tema, y especula sobre el mejor momento para presentar la propuesta formal. A priori, aseguran en la Casa Rosada, tiene “bastante” consenso. “Quizá no tiene tanto apoyo entre quienes Patricia quiere, que son el PRO y la UCR. Pero entre gobernadores y alguno de la UCR sí, somos optimistas”, dijeron.

Es cierto que Bullrich no está convencida. Al contrario, esta semana le dijo al diario La Nación: “No me gusta, pero no encontramos un sistema mejor”. Entre los gobernadores hay poco quórum, y en la Casa Rosada lo perciben. De caerse esa parte -potencial- de la reforma política, en el Gobierno, especialmente en el sector de Caputo, le pasarán la factura a Karina Milei. Creen que sería una derrota de los Menem, que en un inicio se arrogaron la autoría de la propuesta pero horas después, quizá al descubrir que no tenía suficiente acuerdo, les pasaron la bola a los gobernadores.
Convivencia forzada
La interna entre los Menem y Santiago Caputo sigue intacta, aunque el mismo Presidente intente desactivarla.
Los mimos de la secretaria general a los gobernadores en la jura de Santilli y la foto con los mismos mandatarios en Tucumán provocaron en el sector del principal asesor presidencial una serie de comentarios del tipo “te dije”.
Es que Karina Milei ya les transmitió informalmente a los mandatarios que está decidida a hacer alianzas en ciertas provincias donde considere que le conviene, una estrategia por la que el asesor había bregado el año pasado y, como no se cumplió, llevó a La Libertad Avanza a una serie de derrotas en varios distritos.

En el rincón del ring de las Fuerzas del Cielo, aunque se muestran más interesados en el Mundial, corre aún la furia del que no se siente reconocido. Por eso se sintieron particularmente reivindicados el jueves, después de la vigilia en Tucumán, por el gesto de cariño que le prodigó el Presidente frente a la Plaza de Mayo, el 9 de Julio.
En el balcón central de la Casa Rosada se vio un Milei determinado a volver a unir los pedazos de su roto “triángulo de hierro”. Aunque en el mismo acto, incluso una simple pose para una foto pareció imposible, cuando la Secretaria General desairó a Caputo, también frente a todos.
En el entorno del “el Jefe” ratificaron lo que ella mostró con lenguaje corporal: “No hay retorno”. En el de Caputo, mientras, dijeron que atraviesan una convivencia forzada.
De todas formas, están seguros de que después de los vaivenes del último tiempo, Caputo sacó la cabeza del agua, con el aval presidencial a sus más recientes propuestas y movimientos en la Justicia, principalmente la reforma judicial que suprime la etapa de impugnaciones ciudadanas en la designación de jueces de la Corte. En su equipo de asesores aún sienten fresco el sabor amargo de la derrota ante los Menem en las últimas batallas, pero se sienten firmes. “Santiago tiene el mismo grado de influencia que el primer día, excepto que ya no está en Justicia. Pero después, llame quien llame, sigue manejando él”, dijeron.

“Santiago existe porque, si uno observa cómo actúan Menem y Karina, no obran como quiere el Presidente, sino como quieren ellos. En cambio, Santiago hace lo que quiere el Presidente”, insistió otro cabecilla de Las Fuerzas del Cielo.
En ambas facciones están resignados. “Se puede convivir. No tenemos ningún drama con eso”, dijo, con un dejo nervioso, un soldado caputista. Están convencidos de que fueron los Menem quienes “hundieron” a Adorni. Y que serán los Menem quienes se ocuparán de que Bullrich no sea candidata a vicepresidenta de Milei. “Milei quiere que Patricia sea la vice, pero los Menem quieren que sea Martín. Cuando vean que Milei no da el brazo a torcer, van a decir que la idea fue de ellos”, especularon.
Por “ahora” sin acuerdo en CABA
A pesar de que hay (cierta) predisposición a los acuerdos de parte del karinismo, la Ciudad, el botín más preciado, los libertarios juegan a las oscilaciones. Esta semana, un alto dirigente local aseguró a Infobae: “Por ahora, no hay acuerdo” con el PRO. Aunque hasta hace sólo dos semanas no le cerraban la puerta a una alianza con Mauricio Macri, porque quieren que el acuerdo en CABA condicione una alianza nacional.
Las idas y vueltas no se deben a que haya dudas, en LLA, sobre la conveniencia de llegar a un pacto con los aliados, sino al estilo de negociación de Karina Milei, que prefiere confundir y guardarse las cartas hasta último momento.
Por lo pronto, la Secretaria General sólo habla con los propios en tono electoral. Como adelantó Infobae, tiene planeado recibir a los legisladores porteños del bloque de LLA esta semana. Seguramente, el jueves al mediodía.

En el Gobierno homologaron el cónclave a la visita de la secretaria General de la Presidencia a la bancada violeta de la Cámara baja después del último triunfo en el Congreso. “Es para hablar de prioridades legislativas”, dijeron, para disimular el uso de un edificio oficial para hablar de temas partidarios. No obstante, en el bloque descuentan que hablarán de la estrategia electoral para el 27.
Como sea, en el PRO sospechan de que Milei va a traicionar a Patricia Bullrich. “Le ofrecen la vicepresidencia, pero la van a cagar”, dijo un importante dirigente del partido que fundó Mauricio Macri.
Mientras, la jefa del bloque de senadores violetas juega según su conveniencia. Si bien no apoya la propuesta de las colectoras, en su entorno aseguran que se pondrá la camiseta para defender la propuesta que más le importa a Milei, de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. “Es muy razonable sacarle (al estatuto de la entidad) la reforma Marcó del Pont. La mayoría va a apoyar”, dijeron, aunque ni ella ni nadie en el bloque de la Cámara alta conoce los detalles. “No nos la han mandado todavía, por ahora sólo el Presidente habló de la reforma”, deslizó un senador.
Sobre el capítulo en particular sobre el shutdown, dijeron que no debería generar mayores fricciones, como sí auguran, con pesar, en el propio Gobierno. “Va a ser un shutdown relativo. Por ejemplo, no se van a dejar de pagar las jubilaciones. Va a ser un shutdown de los gastos de la administación, que obligará a cortar el presupuesto si o si, como en cualquier pais civilizado”, sostuvieron cerca de Bullrich.
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POLITICA
Los gobernadores pagaron el aguinaldo, pero sus cuentas siguen bajo presión

CÓRDOBA.– Pese al estrés financiero que atraviesan las provincias, todos los gobernadores cumplieron en tiempo y forma con el pago del medio aguinaldo. El dato no alcanza para disimular un escenario más complejo: las administraciones provinciales cerraron el primer semestre con sus cuentas en tensión, condicionadas por la caída de los recursos nacionales, una recuperación económica heterogénea y presiones salariales en las negociaciones de cara al resto del año.
El pago del aguinaldo se convirtió en una prueba para las finanzas provinciales y municipales. Ninguna dejó de cumplir aunque varias realizaron esfuerzos extraordinarios para reunir los fondos, incluyendo pedidos de adelantos de asistencia financiera a la Nación.
Buenos Aires fue una de las provincias que más sintió esa presión. La Provincia pagó el aguinaldo en fecha, pero la situación de algunos de los 135 municipios mostró un panorama más delicado. Azul resolvió pagar el medio aguinaldo en dos veces, mientras que Villa Gesell y Monte Hermoso solicitaron asistencia financiera a la Provincia para poder cumplir con sus compromisos salariales.
En paralelo, Axel Kicillof cerró la negociación con el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), luego del segundo paro del año. Los gremios aceptaron la propuesta de una suba acumulada del 7% (5% en julio y 2% en agosto). El acuerdo descomprimió la tensión con los docentes, aunque no eliminó el desafío central que es sostener la actualización de los salarios públicos en un contexto de menores ingresos.
También en La Rioja el gobernador Ricardo Quintela reconoció dificultades para pagar el aguinaldo. Admitió que la caída de los ingresos había complicado la disponibilidad de recursos y estableció un cronograma que fue del 18 al 23 de junio.
En Tierra del Fuego, Gustavo Melella logró despejar las versiones que anticipaban dificultades para afrontar el medio aguinaldo, pero continúa el foco de tensión en las paritarias para el segundo semestre, especialmente en educación y salud.
El neuquino Rolando Figueroa, aunque más holgado financieramente que sus pares por las regalías hidrocarburíferas, no está exento de los reclamos salariales. Convocó a ATE, UPCN y al gremio de trabajadores viales a discutir la pauta del segundo semestre. Los sindicatos quieren más que la actualización automática por inflación.
Tampoco en Mendoza, donde Alfredo Cornejo depositó el medio aguinaldo el 19 de junio, se cerró la discusión salarial. Hay negociaciones abiertas con ATE, que reclama un piso salarial superior y el blanqueo de trabajadores contratados, y con los profesionales de la salud nucleados en Ampros. En cambio, ya acordó con el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE), el gremio de Vialidad Provincial y los funcionarios judiciales, que aceptaron un incremento de 11% en dos tramos.
El sanjuanino Marcelo Orrego negocia con los gremios docentes. En su última propuesta elevó del 4% al 6% la oferta salarial. Hay cuarto intermedio hasta el 13 de este mes.
En Santa Cruz, Claudio Vidal recién en la última semana firmó el acuerdo por la paritaria docente con un incremento salarial acumulativo del 17,8% entre junio y noviembre. En cambio, sigue abierto el conflicto salarial con la Policía y el personal del Servicio Penitenciario.
Ruidos en municipios
En Catamarca, Raúl Jalil cumplió con los estatales provinciales, pero debió poner en marcha un plan mixto, de subsidios y créditos, para que los municipios pudieran pagar sueldos y aguinaldo. Su par tucumano, Osvaldo Jaldo, otro “dialoguista”, subrayó el esfuerzo realizado para cumplir.
Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro, en Córdoba y Santa Fe respectivamente, cumplieron con los tiempos del aguinaldo, pero en ambas provincias hubo municipios que registraron inconvenientes. En la ciudad de Córdoba, el intendente Daniel Passerini depositó los recursos el 3 de este mes; la demora se debió a la dificultad para reunir los $70.000 millones necesarios; hubo medidas de fuerza de los trabajadores.
Pullaro retomó las negociaciones salariales para definir los incrementos del segundo semestre; la discusión se centra en establecer nuevas pautas tras el vencimiento del acuerdo anterior, que otorgó un aumento semestral del 12,5%.
En Chubut, el ministro de Economía Gustavo Paz admitió que se trabajó para reunir los fondos necesarios pero la Provincia pagó sin retrasos. Lo mismo sucedió en Salta, donde el titular de Finanzas, Roberto Dib Ashur, también aseguró que la administración provincial podía afrontar el pago del aguinaldo y asistir a los municipios que necesitaran apoyo.
En Misiones, Hugo Passalacqua, al momento de pagar el aguinaldo tomó una medida de cara al aumento de la morosidad: dispuso que el medio aguinaldo no sufriera deducciones por códigos de descuento para preservar el ingreso.
Leandro Zdero, en Chaco, también cumplió con el pago. Su administración ratificó hace unos días un nuevo convenio con la Nación que le permitirá acceder a un anticipo financiero de $50.000 millones.
En el caso de Santiago del Estero, Elías Suárez no solo pagó el aguinaldo sino que cumplió con la segunda cuota del bono de $1,2 millones otorgado en mayo. Desde su administración remarcaron que todas esas obligaciones fueron afrontadas con recursos propios.
Un trabajo del Ieral de la Fundación Mediterránea había advertido el resquebrajamiento de las finanzas provinciales. Si los gobernadores hubieran mantenido durante el primer semestre el mismo nivel de gasto real que tenían un año atrás, el resultado fiscal consolidado habría pasado de un superávit equivalente al 1% del gasto total a un déficit del 2%.
Las situaciones más comprometidas aparecen en Tierra del Fuego, Chaco, Chubut y Buenos Aires, mientras que otras jurisdicciones que habían mostrado equilibrio también comienzan a enfrentar mayores dificultades.
Con la colaboración de Leonel Rodríguez, María José Lucesole, Sofía Sandoval, Pablo Mannino, Germán de los Santos, Martín Boer y Sol Agusti.
Gabriela Origlia,Conforme a
POLITICA
Más allá de la discusión nacional, Kicillof se aferra a las PASO para definir las candidaturas provinciales


Mientras el Jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, empezó el operativo para conseguir las voluntades necesarias en el Congreso y eliminar las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), en la provincia de Buenos Aires siguen con atención los movimientos. Es que cerca de Kicillof aseguran que la mejor manera de poder resolver la discusión interna dentro del peronismo en caso de no llegar a un acuerdo electoral es a través de una PASO.
Kicillof ha planteado que son una herramienta válida para elegir candidaturas. Su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, remarcó días en conferencia de prensa: “Tenemos que poner un candidato que exprese el voto de los intereses nacionales del campo popular. Así que eso será el año próximo con el método posible que hoy en día las PASO». Si bien hablaba de la cuestión nacional, decanta también para la discusión en la provincia de Buenos Aires.
Es que si se sostienen las Primarias, también seguirá vigente en la provincia de Buenos Aires la ley de Elecciones Primarias Abiertas Obligatorias y Simultáneas (EPAOS) y, hoy por hoy, es lo único que podría garantizar cierto esquema de ordenamiento dentro del peronismo para definir las candidaturas a la gobernación. La conocida Ley 14.086, cuya última modificación se llevó adelante el año pasado cuando la Legislatura suspendió la aplicación de todo el capítulo 1, tras una larga negociación entre los distintos espacios poíticos. Fue en concordancia con la suspensión de las PASO a nivel nacional.
Ahora, el gobierno nacional va por su eliminación definitiva. Será uno de los desafíos de Santilli. “El objetivo es ordenar el sistema de partidos, evitar que el ciudadano tenga que votar seis veces, ahorrar unos 300 millones de dólares y corregir un esquema de publicidad política que, en definitiva, ya casi nadie mira”, advirtió el nuevo Jefe de Gabinete en una reciente entrevista con Infobae.
Políticamente, hoy hay varias opciones dentro del peronismo para buscar la sucesión de Axel Kicillof, quien no tendrá reelección y trabaja en una construcción política de carácter federal para llegar con cierta estructura propia a la negociación interna para los comicios presidenciales de 2027. El Movimiento Derecho al Futuro (MDF) tiene al menos tres nombres como posibles para batallar internamente por la candidatura a gobernador: el intendente de La Plata, Julio Alak; el de Avellaneda —que ya dejó su cargo para dedicarse a recorrer la Provincia—, Jorge Ferraresi y el ministro de Infraestructura bonaerense y exintendente de San Martín, Fernando Moreira. A este tridente, incluso, se le podría sumar Carlos Bianco si de aportar nombres se trata. El futuro del ministro de Gobierno provincial está atado al devenir de Kicillof.
Entre el listado de intendentes también se anota la jefa comunal de Moreno, Mariel Fernández. De origen en el Movimiento Evita, pero de buena llegada y diálogo con el kirchnerismo, Fernández ya trabaja en su instalación. El año pasado dijo que le gustaría ser candidata a la gobernación.
Otro sector de intendentes con apetencias de disputar la sucesión del actual mandatario es el llamado Grupo AFA. Conformados originalmente por Nicolás Mantegazza (San Vicente), Federico Achával (Pilar), Federico Otermín (Lomas de Zamora) y Gastón Granados (Ezeiza), tiene dos opciones para poner sobre la mesa: Otermín o Achával.
En el Frente Renovador también promocionan a Juan Andreotti, de San Fernando. Gobierna el distrito del conurbano norte desde 2019; fue reelecto en 2023 y no podrá ir por otro mandato. En el kirchnerismo de momento la opción es la diputada provincial e intendenta en uso de licencia de Quilmes, Mayra Mendoza. La dirigente de La Cámpora viene realizando distintas actividades por fuera de su distrito y lleva la campaña Cristina Libre a distintos ámbitos por fuera del país. Días atrás, Mendoza estuvo en Ituzaingó, donde gobierna Pablo Descalzo, uno de los intendentes del MDF. Allí, participó de la inauguración de la ampliación de una Casa TEA local, de un taller de la Escuelita de Ciencias para Infancias “Eureka!” y visitó la Escuela de Psicología Social Accionar, donde presenció una charla sobre el rol de los psicólogos sociales en la gestión del Estado. “Vamos a recuperar un proyecto de país con Cristina libre para volver a tener políticas de inclusión”, dijo junto a su par de La Cámpora, la diputada Marga Recalde.
Además, la instancia de unas PASO en la provincia de Buenos Aires que busca sostener Kicillof, es también una herramienta de negociación hacia la discusión interna.
“Este no es el año de las candidaturas: es el año de las construcciones políticas y eso es lo que nosotros estamos haciendo. Eventualmente, el año próximo va a ser el año en que se definan primero las candidaturas y después se lleve adelante la campaña que corresponda al candidato que elija el pueblo peronista. La gente votará y definirá quién es el mejor candidato posible del campo popular para enfrentar a Milei o al candidato de la derecha», planteó Carlos Bianco.
Al temario PASO también se le suma el debate por el desdoblamiento electoral y qué hará Kicillof. Aún no hay una posición tomada al respecto y las opiniones varía según los intereses sectoriales. Por ejemplo, el intendente de Pilar que tiene apetencias electorales en el orden provincial, Federico Achával, manifestó días atrás que debería sostener la simultaneidad, para potenciar desde la provincia de Buenos Aires la opción presidencial que presente el peronismo. “Hay una discusión clara de modelo nacional, la Provincia es un actor importante en esa discusión nacional y me parece que acompañar una elección conjunta es una alternativa importante», dijo en declaraciones al streaming Uno Tres Cinco.
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